Instituto Colombiano de Bienestar Familiar

RESOLUCIÓN 2570 DE 2010

(Junio 22)

“Por la cual se aprueba el lineamiento técnico administrativo, modalidad ICBF - Inpec para la atención a niños y niñas hasta los tres (3) años de edad en establecimientos de reclusión de mujeres.

(Nota: Derogada por la Resolución 13482 de 2016 artículo 6° del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar)

La Directora General del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar,

en uso de sus facultades legales y estatutarias, y

CONSIDERANDO:

Que el artículo 44 constitucional, establece como derechos fundamentales de los niños: la vida, la integridad física, la salud y la seguridad social, la alimentación equilibrada, su nombre y nacionalidad, tener una familia y no ser separados de ella, el cuidado y amor, la educación y la cultura, la recreación y la libre expresión de su opinión. Serán protegidos contra toda forma de abandono, violencia física o moral, secuestro, venta, abuso sexual, explotación laboral o económica y trabajos riesgosos. Gozarán también de los demás derechos consagrados en la Constitución, en las leyes y en los tratados internacionales ratificados por Colombia.

Que el artículo 29 del Código de la Infancia y la Adolescencia, reconoce el derecho al desarrollo integral en la primera infancia y determina que la atención en salud, la nutrición, el esquema completo de vacunación, la protección contra los peligros físicos y la educación inicial, son derechos impostergables de esta etapa de vida, así como la garantía del registro civil de todos los niños y las niñas en el primer mes de vida.

Que de acuerdo con lo establecido en el artículo 12 del Decreto 2388 de 1979, reglamentario de la Ley 7ª de 1979, las actividades que realicen las entidades del sistema nacional de bienestar familiar, con el fin de prestar el servicio público de bienestar familiar, deberán cumplirse con estricta sujeción a las normas del servicio y a los reglamentos dictados por el ICBF.

Que la Ley 65 de 1993 en sus artículos 153 y 155, estableció la obligación para la dirección general del Inpec, de permitir la permanencia de los hijos(as) de las internas en los establecimientos de reclusión de mujeres hasta los tres (3) años de edad, la coordinación, con el ICBF, de programas de protección y atención especial a los hijos menores de edad de las personas privadas de la libertad, para lo cual el ICBF y el Inpec, suscribieron Convenio 181 de octubre 27 de 2003 el cual se encuentra vigente.

Que el lineamiento técnico administrativo para la atención a niños y niñas hasta los tres años de edad en establecimientos de reclusión de mujeres, orienta la prestación del servicio en las diferentes dependencias del ICBF y el Inpec, por cuanto contiene el marco conceptual, normativo y metodológico para la organización, implementación y seguimiento a esta modalidad de atención.

Que en mérito de lo expuesto,

RESUELVE:

ART. 1º—Aprobar el lineamiento técnico administrativo modalidad ICBF - Inpec para la atención a niños y niñas hasta los tres (3) años de edad en establecimientos de reclusión de mujeres.

(Nota: Derogado por la Resolución 13482 de 2016 artículo 6° del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar)

ART. 2º—El lineamiento aprobado por la presente resolución, es de obligatorio cumplimiento por las áreas, entidades y servidores públicos que prestan el servicio público de bienestar familiar.

(Nota: Derogado por la Resolución 13482 de 2016 artículo 6° del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar)

ART. 3º—El lineamiento aprobado hace parte integral del presente acto administrativo, en ochenta y nueve (89) folios.

(Nota: Derogado por la Resolución 13482 de 2016 artículo 6° del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar)

ART. 4º—Los directores regionales, coordinadores de grupo y coordinadores centros zonales, serán responsables de la aplicación del lineamiento técnico administrativo para la atención de niños, niñas hasta los tres años de edad, en establecimientos de reclusión de mujeres.

(Nota: Derogado por la Resolución 13482 de 2016 artículo 6° del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar)

ART. 5º—La presente resolución rige a partir de su publicación y deroga las normas que le sean contrarias.

Publíquese y cúmplase.

Dada en Bogotá, D.C., a 22 de junio de 2010.

(Nota: Derogado por la Resolución 13482 de 2016 artículo 6° del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar)

Instituto Colombiano de Bienestar Familiar

(Nota: Derogado por la Resolución 13482 de 2016 artículo 6° del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar)

Lineamientos técnico-administrativos para la modalidad ICBF - Inpec

“Atención a niños y niñas hasta los tres (3) años de edad en establecimientos de reclusión de mujeres” dirección de prevención

Subdirección de primera infancia

Junio de 2010

Instituto Colombiano de Bienestar Familiar

Directora General

Elvira Forero Hernández

Secretaria general

Rosa María Navarro Ordóñez

Directora de prevención

Martha Liliana Huertas Moreno

Subdirectora de primera infancia

Yolanda Piñeros Guerrero

Equipo responsable ICBF

María Amparo Arana Lasso

Jackeline Mejía Aparicio

María del Carmen Bernal Latorre

Johana Andrea Escobar Gaviria

Angie Julieth Santamaría García

Gloria Alicia Nova Espitia

María Patricia Escolar Mahecha

Tabla de contenido

I. Introducción

II. Sistema de atención

1. Definición

2. Objetivos

2.1. General

2.2. Específicos

3. Población objetivo

4. Actores

4.1. Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF

4.1.1. Nivel nacional

4.1.2. Nivel regional y zonal

4.2. Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, Inpec

4.2.1. Nivel central

4.2.2. Nivel regional

4.3. Salud

4.4. Ente territorial

4.5. Educación

4.6. Empresa privada-ONGs

5. Administración y financiación

5.1. Requerimientos para el funcionamiento de la modalidad

5.1.1. Recursos materiales

5.1.2. Recursos locativos

5.1.3. Agentes educativos

5.1.3.1. Responsable del servicio

5.1.3.2. Agente educativo comunitario

5.1.3.2.1. Requisitos y perfil del agente educativo comunitario

5.1.3.2.2. Proceso de selección

5.1.3.2.3. Responsabilidades y compromisos del agente educativo

5.1.3.2.4. Pérdida de la calidad del agente educativo comunitario

5.1.3.2.5. Causales de pérdida de la calidad de agente educativo comunitario

5.1.3.3. Agente educativo interna de apoyo (auxiliar de jardín)

5.1.3.3.1. Responsabilidades y compromisos de la auxiliar de jardín

5.1.3.3.2. Causales de pérdida de la calidad de auxiliar de jardín

5.1.4. Apertura y cesación del servicio

5.1.4.1. Apertura

5.1.4.2. Cesación del servicio

5.1.5. Recursos financieros

5.1.6. Fuentes de financiación

5.1.6.1. Aportes del ICBF

5.1.6.2. Aportes del Inpec

5.1.6.3. Recursos de cofinanciación

5.1.6.3.1. Uso de los recursos de cofinanciación

6. Procedimiento para la atención

6.1. Condiciones físicas

6.2. Atención directa de los niños y niñas

6.2.1. Conceptualización pedagógica

6.2.2. Actividades de alimentación, salud y nutrición

6.2.2.1. Alimentación

6.2.2.1.1. Alimentación de los niños y niñas menores de 6 meses

6.2.2.1.2. Alimentación de los niños y niñas de 6 meses a 3 años de edad

6.2.2.1.3. Minuta patrón para la alimentación de los niños y niñas de 6 meses a 3 años de edad

6.2.2.1.4. Alimentación de las mujeres gestantes y madres en lactancia

6.2.2.1.5. Servicio de alimentos

6.2.2.1.6. Lactario

6.2.2.1.7. Manipuladores de alimentos

6.2.2.1.8. Requisitos de manipuladores de alimentos

6.2.2.2. Educación alimentaria y nutricional

6.2.2.3. Salud

6.2.2.4. Nutrición

7. Asistencia técnica

8. Seguimiento

9. Sistema de información

III. Ruta de atención

Bibliografía

Anexo 1

Marco normativo

Anexo 2

Marco conceptual

Anexo 3

Alimentación de los niños y niñas hasta los 3 años de edad

Anexo 4

Proyecto pedagógico educativo comunitario del ICBF

Anexo 5

Principios de orientación para la alimentación complementaria del niño amamantado. OPS

Anexo 6

Elementos conceptuales sobre crecimiento y desarrollo durante los 2 primeros años de vida

Enzimas digestivas y absorción

Anexo 7

Minuta patrón semanal - Alimentación según grupos de edad

Anexo 8

Estándares de estructura y saneamiento

Anexo 9

Formato solicitud vinculación agentes educativos comunitarios

I. Introducción

El presente lineamiento técnico se desarrolló de conformidad con lo establecido en la Ley 65 de 1993, la cual en su artículo 153 dispuso, que la dirección general del Inpec, permita la permanencia en los establecimientos de reclusión a los hijos o hijas de las internas hasta los tres (3) años de edad, velando por la protección integral de los mismos, así como de las mujeres gestantes y lactantes internas, con aplicación en todos los servicios de atención que se brindan en los establecimientos de reclusión del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, Inpec.

La misma ley ordenó al Inpec, coordinar con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, adelantar programas de protección y atención especial a los niños en mención, es por lo anterior que el ICBF y el Inpec, han celebrado 2 convenios, el 204 de agosto 9 de 2000, con una duración de 2 años y el convenio 181 del 27 de octubre de 2003, el cual se encuentra vigente.

En el año 2004, las direcciones generales del ICBF y del Inpec, programaron visitas conjuntas del nivel nacional, con el fin de verificar y recoger información que permitiera dar cuenta de la situación real en que se encontraban los niños y niñas menores de tres (3) años de edad que permanecían con sus madres al interior de los centros carcelarios y penitenciarios, con el objeto de coordinar acciones que permitieran la cualificación de su atención y garantizar su protección integral en el marco de la garantía de sus derechos; a través de este ejercicio, se evidenció que la prestación de los servicios se hacía bajo diferentes modalidades y las mismas no cumplían con los requerimientos de atención integral para los niños y las niñas, razón por la cual, el ICBF ajustó la prestación del servicio creando una modalidad especial para la población en mención que cubriera la atención de las necesidades básicas.

Comoquiera que los niños y niñas debían permanecer el mismo lapso de tiempo al interior de los establecimientos carcelarios y la alimentación de estos no cumplía con los requerimientos nutricionales que se exige para la primera infancia, se establecieron los requerimientos de alimentación durante los 365 días del año, igualmente, se definieron las rutas de atención para los niños y niñas en establecimientos de reclusión de mujeres del orden nacional (ERON), donde no opera la modalidad ICBF - Inpec, con el fin de favorecer su protección integral, así como las rutas de atención a madres gestantes y lactantes internas en establecimientos de reclusión donde opera la modalidad, todos estos basados en principios orientadores de la acción que definen los criterios fundamentales de las acciones y hacen posible la definición de parámetros de las mismas así:

• Interés superior

Es un principio orientador que transforma sustancialmente el enfoque sobre el tratamiento de los niños y niñas, entendido este como el imperativo que obliga a todas las personas a garantizar la satisfacción integral y simultánea de todos sus derechos humanos que son universales, prevalecientes e interdependientes.

El reconocimiento jurídico del interés superior actúa como un principio con alcances tanto en el ámbito general, de las políticas públicas, como en el ámbito de la materialización de las mismas, es decir en lo operativo. En ambos, permite tomar decisiones que privilegien a los niños, niñas desde la perspectiva de sus derechos.

Teniendo en cuenta que la primera infancia es la etapa fundamental en el desarrollo cognitivo, emocional y social del ser humano y el grado de vulnerabilidad a que se encuentran expuestos los niños y niñas por las condiciones de habitabilidad propias del contexto penitenciario y carcelario, se hace necesario tomar medidas especiales para reducir las amenazas a su salud, nutrición, esquema completo de vacunas, integridad, dignidad y desarrollo.

Corresponde entonces a las autoridades o instancias estatales, gubernamentales y municipales en el ámbito de sus atribuciones, asegurar a los niños y niñas, la protección y el ejercicio de sus derechos, tomando las medidas necesarias para su bienestar, teniendo en cuenta los derechos, deberes, obligaciones y responsabilidades de sus padres, madres y cuidadores. De igual manera y sin prejuicio de lo anterior, es deber y obligación de la comunidad a la que pertenecen y, en general de todos los integrantes de la sociedad, propiciar un ambiente que satisfaga sus necesidades básicas de afecto, cuidado y alimentación así como el respeto y la participación en el ejercicio de sus derechos.

La protección de los derechos de los niños y niñas tiene como objetivo asegurarles un desarrollo pleno e integral, lo que implica la oportunidad de formarse física, mental, emocional, social y moralmente en condiciones de igualdad, en tal ejercicio concurren unos deberes, obligaciones y responsabilidades correlativas a la familia y en especial a padres y madres para con sus hijos(as), que deben ser siempre explícitos y que son la expresión clara de los derechos que poseen como seres humanos en crecimiento y desarrollo.

• Protección integral

La protección integral es la doctrina estructurante de la Ley 1098 de 2006 en cuanto directriz de las acciones y las interpretaciones que se hagan de la misma; la protección integral apunta a una gestión permanente para el cumplimiento cabal de los derechos de niños y niñas con carácter de universalidad.

El artículo 7º de la ley define la protección integral a través de cuatro ejes de desarrollo:

1. Reconocimiento de niños, niñas y adolescentes como sujetos de derechos.

2. Garantía y cumplimiento de los derechos.

3. Prevención de amenaza o vulneración de derechos.

4. Seguridad de su restablecimiento inmediato.

Además se señala que la protección integral se materializa en el conjunto de políticas, planes, programas y acciones que se ejecuten en los ámbitos nacional, departamental, distrital y municipal, con la correspondiente asignación de recursos financieros, físicos y humanos.

• Corresponsabilidad

El principio de corresponsabilidad supone la concurrencia de actores y acciones con el fin de garantizar el ejercicio de los derechos de los niños y niñas. Para efectos de la Ley de Infancia y Adolescencia, la familia, la sociedad y el Estado son corresponsables en su atención cuidado y protección. Cabe sin embargo aclarar que las instituciones públicas o privadas obligadas a la prestación de servicios sociales no podrán, invocando el principio de corresponsabilidad, negar la satisfacción de derechos fundamentales de los niños, niñas o adolescentes.

Es así como el Estado debe garantizar el ejercicio pleno de todos sus derechos, asegurar el ejercicio de la convivencia pacífica en el orden familiar y social y el cumplimiento de las acciones de protección especial a los niños y niñas que lo necesiten, y las demás acciones que le permitan cumplir con los fines esenciales en relación con los mismos.

La familia como contexto más cercano y espacio primario de socialización, debe asegurar el ejercicio de los derechos de sus miembros, especialmente si estos son menores de 18 años y por ello requieren especial cuidado y atención. Así el código consagra para la familia obligaciones en torno a la promoción de la igualdad de derechos, el afecto, la solidaridad, el respeto recíproco entre todos sus integrantes, la protección, la participación, la formación, la filiación, la salud (física, psicomotriz, mental, intelectual, emocional, afectiva y sexual), la educación, así como el respeto por todos los aspectos relacionados con el desarrollo de los niños y niñas.

La sociedad por su parte concurre solidariamente a la garantía de derechos de los niños y niñas, así como en la participación de la formulación, gestión, evaluación, seguimiento y control de las políticas públicas y los programas relacionados con la infancia y la adolescencia.

El principio requiere el funcionamiento del sistema nacional de bienestar familiar en el ámbito municipal, el fortalecimiento a nivel local de las redes de apoyo comunitario, es decir, la concreción del principio de corresponsabilidad de la familia, los grupos organizados de la sociedad y el Estado, como proveedores y garantes del bienestar, en especial de los niños y niñas de las familias más vulnerables.

La modalidad de atención Inpec - ICBF a niños y niñas hasta 3 años de edad que permanecen con sus madres al interior de los establecimientos de reclusión y a las mujeres gestantes y lactantes internas, debe centrarse alrededor del bienestar de esta población y en la creación de una cultura garante de los derechos del niño o niña y de la responsabilidad, deberes y obligaciones que tienen sus padres para con ellos, en búsqueda de una mejor calidad de vida.

En esa medida, la modalidad no pretende sustituir a la familia, sino brindarle apoyo, mejorar las prácticas de crianza y cuidado del niño o niña y fortalecer las redes vinculares y sociales.

Dentro del principio de corresponsabilidad encontramos la coordinación interinstitucional, toda vez que en términos de la protección integral no es posible que una sola entidad pueda realizar todas las acciones que se requieren para el ejercicio pleno de los derechos, ni tampoco es suficiente con que cada una aporte desde su competencia, sino que se necesita la relación coordinada de acción y creación colectiva para el logro de objetivos comunes.

La coordinación interinstitucional y el fortalecimiento de la red vincular exige la comprensión de sumar “todas las relaciones que un individuo percibe como significativas o define como diferenciadas de la masa anónima de la sociedad. Existen pruebas fehacientes de que una red personal estable, sensible, activa y confiable protege a las personas de las enfermedades y de los severos conflictos relacionales dentro de la familia...”(1).

En ese sentido la realización de acciones a la población beneficiaria de la modalidad, implica que de manera coordinada y complementaria los diferentes actores en el marco de un sistema de atención, establezcan garantías para el reconocimiento y cumplimiento de derechos y en los distintos niveles territoriales, se responda de manera integral y eficaz ante posibles situaciones de amenaza y vulneración.

Dado que los responsables de las políticas públicas de infancia y adolescencia en los ámbitos nacional, departamental, distrital y municipal, son las autoridades administrativas de las respectivas entidades territoriales, son ellas las primeras llamadas a viabilizarlas a través de sus herramientas de planeación (planes de desarrollo) y a materializarlas a través de servicios públicos, con el concurso de todos los sectores e instituciones del Estado.

• Participación

La Ley 1098 de 2006 en su artículo 31 establece que todo niño tiene derecho a participar en las actividades que se realicen en la familia, el trabajo con la familia se concibe como fundamental en todos los programas del sistema nacional del bienestar familiar y en tal sentido cobra importancia su mención en este documento, mucho más tratándose de una población infantil en especiales condiciones de vulnerabilidad originada por las circunstancias que atraviesa la familia y en especial la madre.

En los procesos de atención integral a la primera infancia, se entiende que la familia es el primer escenario de desarrollo y que de ella depende la puesta en marcha de los propósitos y contenidos descritos en la política por la calidad de vida de los niños y niñas. La familia es entonces un escenario significativo para la garantía de derechos, el mejoramiento de la calidad de vida, la potenciación de capacidades y potencialidades y la educación. La concepción de primera infancia como período del ciclo vital que va desde la gestación hasta los cinco años, relieva el papel de la familia en el desarrollo colocándola como presente en la vida del niño o niña desde la concepción. Este hecho irrefutable, identifica a la familia como agente primordial para el desarrollo infantil temprano.

El trabajo con la familia se concibe como fundamental en todos los programas que desarrolla el sistema nacional de bienestar familiar, en tal sentido cobra importancia su mención en este documento, cuanto más tratándose de una población infantil en especiales condiciones de vulnerabilidad originada por las circunstancias que atraviesa la familia y en especial la madre.

Es oportuno mencionar que la Ley 1098 de 2006 —Ley de Infancia y Adolescencia—, en su artículo 39, establece claramente las obligaciones que la familia debe tener para garantizar los derechos de los niños, niñas y adolescentes.

Al acercarnos a la familia, es necesario comprender que las dificultades por las que atraviesa en un momento dado no son eternas ni están adheridas a cada uno de sus miembros, sino que son transitorias y se enmarcan en un contexto. Es por ello que la intervención realizada debe apuntar no a los individuos en sí, sino a sus relaciones, buscando cambios de contexto, explorando posibilidades, capacidades, alternativas de la familia y las redes mismas, en armónico respeto hacia estas, antes de orientar el quehacer.

II. Sistema de atención

1. Definición.

Atención integral a niños y niñas hasta de tres (3) años de edad, que permanecen con sus madres internas en los establecimientos de reclusión, así como a mujeres gestantes y lactantes internas en dichos establecimientos, donde opere la modalidad ICBF - Inpec, a través de acciones que fortalezcan los vínculos afectivos madre e hijo/a y propiciando su desarrollo desde la gestación. El sistema de atención incluye la vinculación al proceso de las redes familiares y vinculares.

La modalidad funcionará en los establecimientos de reclusión de mujeres que por sus condiciones de infraestructura y población infantil sean aptos para la operación de la modalidad.

2. Objetivos.

2.1. General.

Apoyar la atención integral desde su gestación hasta los tres años de edad de los niños y niñas que se encuentran en los establecimientos de reclusión de mujeres del orden nacional, mediante acciones que apoyen su desarrollo integral y fortalezcan los vínculos afectivos con sus familias y cuidadores.

2.2. Específicos.

• Propiciar el desarrollo psicosocial, moral y físico de los niños y niñas hasta los tres (3) años de edad que se encuentran con sus madres internas en los establecimientos de reclusión, a través de acciones de formación integral de fortalecimiento de la familia, y de atención directa al niño(a).

• Apoyar a las mujeres gestantes y lactantes y a las internas con niños y niñas hasta tres (3) años de edad, en la cualificación de las relaciones intrafamiliares y el fortalecimiento de vínculos afectivos.

• Realizar procesos pedagógicos para el fortalecimiento de vínculos afectivos, apoyo a procesos de socialización, resolución pacífica de conflictos y etapas de desarrollo evolutivo de los niños y niñas que conduzcan a prácticas de crianza adecuadas para la prevención del maltrato infantil y la negligencia.

• Promover y fomentar la práctica de la lactancia materna en las mujeres gestantes y madres en lactancia, al interior del establecimiento de reclusión, de manera exclusiva durante los primeros seis meses y hasta los dos años de manera complementaria, evitando las prácticas que le sean contrarias a nivel de la modalidad.

• Fomentar en el servicio, la introducción adecuada de la alimentación complementaria a los niños y niñas, a partir de los seis meses de edad y promoverla con sus madres y adultos responsables de su cuidado.

• Garantizar a los niños y niñas la complementación alimentaria acorde con el proceso de desarrollo que aporte el 100% de los requerimientos diarios de energía y nutrientes, según grupos de edad.

• Garantizar a las mujeres gestantes y madres en lactancia una complementación alimentaria que aporte el 25% de las recomendaciones diarias de energía y nutrientes.

• Promover la afiliación de los niños y niñas beneficiarios al sistema general de seguridad social en salud, SGSSS, el control del crecimiento y desarrollo, la aplicación del esquema de vacunación completo, la protección específica de la salud oral, la prevención y tratamiento de las enfermedades infecciosas y parasitarias.

• Promover entre la madre, padre y demás miembros de la familia, el conocimiento de los derechos, deberes, obligaciones y responsabilidades que tienen con sus hijos e hijas en tal calidad.

3. Población objetivo.

• Niños y niñas hasta 3 años de edad que permanecen con sus madres al interior de los establecimientos de reclusión donde opera la modalidad. “El término de los tres años se debe contabilizar hasta el momento en que los cumple de acuerdo con el calendario, no antes ni después, pudiendo modificarse por excepción para extenderlo o para reducirlo de ser necesario, pues la norma se refiere a los 3 años como término máximo y no absoluto, conforme lo establece el artículo 27 del Código Civil, pues cuando la norma es clara no puede ser desatendido su tenor literal so pretexto de interpretarla”(2).

• Mujeres gestantes y lactantes internas en los establecimientos de reclusión donde opera la modalidad.

4. Actores.

Las responsabilidades serán compartidas entre las instancias que intervienen en la prestación del servicio público de bienestar familiar: ICBF, Inpec, familia, en especial las madres y padres, las redes vinculares y sociales, entre ellas la comunidad en general, las entidades territoriales y demás entidades públicas y privadas responsables en lo local de la primera infancia.

Funciones a nivel general:

4.1. Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF.

4.1.1. Nivel nacional.

Velar por el cumplimiento de las obligaciones pactadas en el Convenio Marco 181 de 2003 ICBF - Inpec, a través del comité nacional de coordinación y seguimiento, que se encuentra conformado así: por parte del Inpec, un funcionario de la subdirección de tratamiento y desarrollo —División de desarrollo social— y por parte del ICBF un representante de la subdirección de primera infancia, el cual se encargará de las siguientes funciones:

• Diseñar conjuntamente con el Inpec, el plan operativo para la ejecución del convenio marco.

• Impartir instrucciones a los directores regionales para la suscripción de convenios regionales con los directores de los establecimientos de reclusión que tengan como marco el convenio.

• Brindar asesoría técnica para la adecuada ejecución del objeto del convenio.

• Evaluar permanentemente la ejecución del convenio y planear los ajustes pertinentes para su óptimo desarrollo.

4.1.2. Nivel regional y zonal.

• Orientar las acciones de la modalidad, la apropiación de conceptos, métodos y procedimientos que permitan cualificar la atención y alcanzar los estándares de calidad.

• Brindar a los establecimientos de reclusión, por intermedio de los centros zonales del ICBF, la asesoría en la ejecución del convenio regional, y el cumplimiento de responsabilidades y compromisos adquiridos, para la ejecución de los recursos y en general en la prestación del servicio.

• Planear y organizar espacios para la ejecución del plan de formación y capacitación al talento humano que apoya la atención a los niños y niñas en el servicio, a fin de cualificar el ejercicio de sus funciones.

• Garantizar el uso de herramientas incluidas en los lineamientos para la inclusión y atención de familias del ICBF (perfil de vulnerabilidad/generatividad, mapas —entre otras—).

• Promover con su equipo técnico y otros agentes del sistema nacional de bienestar familiar, espacios de formación y reflexión permanente con las madres, mujeres gestantes y lactantes internas, y con las familias y las redes vinculares y sociales —a través de las escuelas de familia— en valores individuales, familiares y de convivencia para que comprendan y ejerzan su rol en el desarrollo de la primera infancia, así como conceptos frente a los requerimientos nutricionales tanto para gestantes, lactantes, niños y niñas.

• Promover entre las madres, padres y la familia del niño o niña, el conocimiento sobre sus derechos, deberes, obligaciones y responsabilidades como madres, padres o familiares de su hijo o hija.

• Promover conjuntamente con los establecimientos de reclusión (ER), la corresponsabilidad de otros sectores como salud y educación para que propicien la articulación y concurrencia de las acciones tendientes a la reconstrucción del tejido social.

• Establecer ciclos de minutas teniendo en cuenta las costumbres de la región y la disponibilidad de alimentos, patrón para niños y niñas a fin de ser implementadas en la modalidad.

• El centro zonal, junto con la entidad administradora del servicio de alimentos de cada ER, deben realizar un análisis de la alimentación que se suministra institucionalmente a las mujeres gestantes y madres lactantes, y establecer los alimentos necesarios para adicionar a la alimentación que proporciona el Inpec, de acuerdo al aporte suministrado por el ICBF, y los menús que por sus condiciones individuales o personales requiera eventualmente una de las madres del programa o sus niños o niñas.

• Capacitar en manipulación de alimentos, educación nutricional e intercambio de alimentos contenidos en la minuta patrón, a agentes educativos comunitarios o internas auxiliares de jardín, encargadas de la alimentación de los niños y niñas en la modalidad.

• Realizar a través del centro zonal ICBF, valoración nutricional de las niñas y niños usuarios y desarrollar las acciones derivadas de ella (remisión al servicio médico, orientación a agentes educativos para la atención particular de los casos que así lo requieran y orientación a la familia).

• Cubrir con otros programas y/o modalidades de acuerdo a su especificidad y competencia, a los niños y niñas hasta de 3 años que permanecen con sus madres en los (ER) donde no pueda operar la modalidad específica para esta población, así como a las mujeres gestantes y lactantes privadas de la libertad.

• Supervisión financiera y técnica para verificar el cumplimiento del convenio, el buen uso de los recursos y el cumplimiento de los lineamientos técnico-administrativos con el fin de cualificar la atención de los niños y niñas.

• Orientación, atención y seguimiento a casos remitidos por el Inpec de los niños y niñas que egresan del servicio.

4.2. Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, Inpec.

4.2.1. Nivel central.

• Coordinar esfuerzos, aunar acciones y destinar recursos para la atención integral de los niños y niñas hasta de tres (3) años de edad, que permanecen con sus madres al interior de los (ER), así como de las gestantes y lactantes privadas de la libertad, de acuerdo con la modalidad y según lo establecido en los artículos 22 y 23 de la Ley 1098 de 2006 y el artículo 44 de la Constitución Política de Colombia.

• Velar por el cumplimiento de las obligaciones pactadas en el Convenio Marco 181 de 2003 ICBF - Inpec a través de la participación en el comité nacional de coordinación y seguimiento del mismo, el cual se encarga de las siguientes funciones:

• Impartir instrucciones a los directores regionales del Inpec para la suscripción de convenios entre los directores de los establecimientos de reclusión (ER) y las regionales del ICBF.

• Brindar conjuntamente con el ICBF asesoría técnica para la adecuada ejecución del objeto del convenio.

• Realizar seguimiento y evaluar permanentemente la ejecución del convenio marco y convenios regionales y planear los ajustes pertinentes para su óptimo desarrollo.

4.2.2. Nivel regional.

• Velar por la garantía de los derechos de los niños y las niñas que permanecen con sus madres en los establecimientos de reclusión (ER) de su jurisdicción.

• Supervisar el cumplimiento de las cláusulas pactadas en el convenio regional firmado con el ICBF, respondiendo por el buen funcionamiento de la modalidad.

• Responder por la correcta administración de los recursos.

• Gestionar acciones, recursos y apoyo en beneficio de los niños y niñas hasta de tres (3) años de edad, que permanecen con sus madres al interior de los establecimientos de reclusión (ER), así como de las gestantes y lactantes, con las entidades que conforman el SNBF.

• Movilizar y dinamizar las gestiones que realice el establecimiento de reclusión ante la dependencia correspondiente para la adecuación y el mantenimiento de la planta física donde se desarrolla la modalidad de atención a los niños y niñas hasta los tres años.

• Hacer parte del comité operativo de la modalidad ICBF - Inpec, en los establecimientos de reclusión de mujeres del orden nacional (ERON), donde se preste dicho servicio o delegar un servidor penitenciario del establecimiento de reclusión en su representación, con el fin de participar en la coordinación y ejecución de las acciones que se desarrollan en el mismo.

• Participar y apoyar el proceso de capacitación y formación de los responsables del servicio y agentes educativos comunitarios o internas auxiliares del jardín orientado por el ICBF u otras entidades del SNBF, acorde con el plan de tratamiento y demás recomendaciones propuestas en el grupo de estudio y trabajo (GET). Incorporar dentro de las actividades del proceso de capacitación de los agentes educativos, la información que deben tener las familias del niño o niña y en especial sus padres y madres, sobre los derechos, deberes, obligaciones y responsabilidades de los padres y la familia respecto de sus hijos/as.

• Realizar reuniones con periodicidad mínima bimensual, con responsables del servicio, agentes educativos comunitarios y demás personas que participan en la atención de los niños y niñas, como espacios de organización y consolidación de los procesos de atención de los beneficiarios de la modalidad.

• Promover y fortalecer redes institucionales y comunitarias de apoyo a la modalidad a nivel regional.

• Facilitar los mecanismos para que se realice control social a la modalidad, a cargo de los miembros de la comunidad, por medio de procesos organizativos.

• Adelantar acciones de capacitación y sensibilización a miembros del cuerpo de custodia y vigilancia, personal administrativo, población interna y agentes educativos, que permitan cualificar la atención y el desarrollo de la modalidad.

NOTA: Por tratarse de una modalidad de operación del servicio público de bienestar familiar que se opera conjuntamente entre el ICBF y el Inpec, se debe suscribir un convenio interadministrativo de cooperación entre las regionales del ICBF y las direcciones de los establecimientos de reclusión (ER), donde funcione la modalidad de servicio, en el que se estipule de manera precisa las obligaciones de cada una de las partes.

4.3. Salud.

Es competencia del sector salud, gestionar oportunamente las actividades relacionadas con la garantía de los derechos de los niños(as) en materia de salud. Para lo anterior será partícipe de los siguientes procesos:

• Prevención de enfermedades prevalentes en la infancia(3), desarrollando estrategias que garanticen que todos los niños y las niñas hasta de 3 años de edad que se en encuentran vinculados en la modalidad ICBF - Inpec, tengan el esquema de vacunación completo para su edad.

• Prevención y atención del maltrato infantil.

• Prevención y control de enfermedades transmisibles.

• Promoción de estilos de vida saludable.

• Saneamiento básico ambiental.

• Prevención y atención en casos de accidentes de los usuarios de la modalidad ICBF - Inpec.

• Atención en salud oral y visual, incluyendo acciones de promoción y prevención.

• Promoción de la lactancia materna.

4.4. Ente territorial.

Es importante la gestión que realice la dirección del establecimiento de reclusión ante el ente territorial, para que este, dentro de sus responsabilidades frente a la primera infancia de su municipio, concurra con recursos físicos y financieros para apoyar el funcionamiento de la modalidad ICBF - Inpec y para que adelante acciones de promoción de la salud, prevención y tratamiento de enfermedades infecciosas y parasitarias en las niñas y niños usuarios del servicio.

4.5. Educación.

Teniendo en cuenta los artículos 10 y 28 de la Ley 1098 de 2006, corresponde a este sector garantizar que los niños y niñas atendidos en la modalidad ICBF - Inpec, al egresar de los (ER), tengan cupo para la etapa de transición al sistema educativo formal.

De otra parte, el ICBF y el Inpec podrán gestionar la vinculación de universidades, a través de la suscripción de convenios regionales para garantizar la participación continua de practicantes universitarios de últimos semestres de carreras como psicopedagogía, pedagogía infantil, licenciatura en preescolar y otras afines, de tal manera que se cualifique el servicio de atención a los niños y niñas en los ER.

También se podrán vincular practicantes universitarios, pasantes o estudiantes en desarrollo de investigaciones de facultades de diseño industrial, ingeniería civil, arquitectura y afines, con el fin de diseñar proyectos que apunten a la mejora de los espacios donde permanecen los niños y niñas (áreas de servicio, celdas, patios), en torno a la innovación en la habitabilidad (ambientación y ambientalización, cintas, pisos con olas) y a proyectos productivos como granjas y huertas.

4.6. Empresa privada-ONG.

La participación del sector privado y/o de ONG, puede hacerse a través de acciones de financiación de infraestructura o cofinanciación para dotación, acciones de nutrición, salud, socialización, educación, capacitación y recreación.

4.3. Familia y redes vinculares y sociales.

La participación solidaria y organizada de las familias de las niñas y niños usuarios de la modalidad ICBF - Inpec y de las redes vinculares y sociales de especial significación para la vida de las mujeres internas, debe ser promovida por la institución penitenciaria. En aquellos casos en que no se visibilice dicha red, esta deberá explorarse, activarse o construirse, ya que se trata de un factor connatural a la especie humana y consecuentemente indispensable.

Dicha participación tendrá como uno de sus componentes, entre los demás que sean incluidos, el de hacer énfasis en los derechos, responsabilidades, obligaciones y deberes de la familia, en especial de los padres en la educación, alimentación y cuidado psicoafectivo de sus hijos e hijas.

5. Administración y financiación.

5.1. Requerimientos para el funcionamiento de la modalidad.

La modalidad ICBF - Inpec, requiere para su funcionamiento:

5.1.1. Recursos materiales.

• Elementos de consumo: Aquellos utilizados para el desarrollo de las diferentes actividades administrativas, nutricionales y pedagógicas con los niños y niñas, tales como: papel, libros de registro, útiles de escritorio, materiales de aseo y desinfección, elementos de botiquín, juguetes, libros (textos infantiles y otros) y música.

• Elementos devolutivos(4): Constituyen los bienes que entran a formar parte del inventario de la modalidad de servicio: Equipos de oficina, dotación y menaje de cocina, mobiliario para niños y herramientas para la elaboración de material didáctico.

5.1.2. Recursos locativos.

La modalidad de servicio deberá contar con un espacio destinado exclusivamente a la atención de los hijos(as) hasta de 3 años de edad, de las internas que permanecen con ellos en los establecimientos de reclusión (ER) el cual deberá cumplir con los requerimientos de infraestructura y saneamiento ambiental(5).

5.1.3. Agentes educativos.

La modalidad será atendida por:

5.1.3.1. Responsable del servicio: Servidor(a) penitenciario con dedicación exclusiva para dirigir la modalidad, vinculado o contratado por el Inpec y su perfil profesional debe ser preferiblemente psicopedagogo(a), licenciado(a) en preescolar, enfermero(a), psicólogo(a) o trabajador(a) social.

Responsabilidades:

• Revisión documental y registro de los requisitos estipulados en las pautas establecidas por la subdirección de tratamiento y desarrollo del Inpec, para el ingreso de los niños(as) a la modalidad en el establecimiento de reclusión.

• Evaluar la situación emocional de las mujeres internas, niños, niñas y familias usuarias de la modalidad y proveer las medidas de atención inmediata según las circunstancias.

• Establecer contacto con la familia(6) y con su red de apoyo, tendiente a convocar a todos los actores afectivos, sociales e institucionales que puedan favorecer los factores de generatividad. En el caso de no evidenciarse esta, deberán agotarse todas las acciones necesarias tendientes a su ubicación y fortalecimiento o en su defecto a la construcción de nuevas redes vinculares.

• Solicitar cuando se requiera, valoraciones médicas, nutricionales, médico-legales, psicológicas, de trabajo social, a los niños y niñas y sus familias beneficiarios(as) de la modalidad.

• Hacer estudio del entorno familiar de los niños y las niñas para identificar factores de vulnerabilidad y generatividad, aplicando el respectivo perfil sugerido en los lineamientos para la inclusión y atención de familias.

• Orientar a la madre y sus redes acerca de sus derechos, obligaciones, deberes y responsabilidades respecto de su hijo o hija, así como los correlativos deberes, obligaciones, responsabilidades y derechos del padre.

• Vincular en lo posible al padre y a la familia del niño o niña, así como a otras redes sociales en todos los procesos tendientes a garantizarle sus derechos como hijo(a), enfatizando en sus deberes, responsabilidades y obligaciones respecto de este(a).

• Solicitar, cuando considere necesario, la intervención psicosocial o de la autoridad competente, a fin de atender las irregularidades, consultas y necesidades de la población beneficiaria de la modalidad ICBF - Inpec.

• Sensibilizar a las mujeres internas en los (ER), personal administrativo y del cuerpo de custodia y vigilancia del Inpec, sobre la responsabilidad que les implica la permanencia de los niños y las niñas al interior de los establecimientos de reclusión, en busca de propiciar entornos más favorables para el desarrollo infantil.

• Suscribir actas debidamente firmadas, con los compromisos que asumirá la madre del niño(a) que ingresa al establecimiento de reclusión.

• Selección de las agentes educativas internas —auxiliares de jardín—, brindarles inducción y hacer seguimiento a las actividades realizadas por estas para el adecuado desarrollo de la modalidad.

• Capacitación a agentes educativos, en el marco de los lineamientos técnicos del ICBF, con el fin de garantizar una adecuada ejecución del convenio.

• Planear y coordinar la ejecución de actividades nutricionales, pedagógicas, psicosociales, culturales y recreativas dirigidas a los niños(as).

• Liderar el adecuado desarrollo del convenio regional a través del informe técnico y la ejecución del presupuesto.

• Hacer seguimiento a procesos individuales de los niños(as) usuarios de la modalidad dejando debidamente registradas y soportadas las acciones adelantadas.

• Informar al comité técnico las acciones que se adelanten en la ejecución del convenio regional.

Identificar y atender los casos de niñas y niños usuarios de la modalidad, donde haya vulneración de derechos a través de remisión de los mismos al centro zonal del ICBF correspondiente y hacer seguimiento.

5.1.3.2. Agente educativo comunitario.

Es una persona de la comunidad interesada en el trabajo con niños y niñas, que hacen parte de la modalidad ICBF - Inpec. Para la selección de este, debe adelantarse un proceso que permita la identificación de agentes educativos que ofrezcan las mejores condiciones sociales, afectivas y culturales, en pro del desarrollo integral de los niños y las niñas, con alto nivel de compromiso con la niñez, motivación favorable para su atención y cuidado, capacidad de brindar entornos protectores y posibilidades de acompañamiento en su proceso de socialización, trabajo que debe ser adelantado conjuntamente entre el equipo interdisciplinario del ICBF - centro zonal y el área de tratamiento y desarrollo del establecimiento de reclusión.

El proceso de selección deberá realizarse teniendo en cuenta el siguiente procedimiento:

5.1.3.2.1. Requisitos y perfil del agente educativo comunitario.

Para que una persona pueda ser seleccionada como agente educativo, debe acreditar el cumplimiento de los siguientes requisitos:

• Residir preferiblemente en el sector donde funcione el servicio.

• Escolaridad mínima secundaria completa.

• Edad para atender en la modalidad entre mínimo 20 y máximo 40 años, al ingreso.

• Contar con buen estado de salud física y mental debidamente certificado.

• Tener liderazgo comunitario y la manifestación expresa de su disposición para realizar este trabajo voluntario y solidario.

• No presentar ni el agente educativo, ni su cónyuge, ni los hijos(as) mayores de 18 años antecedentes judiciales.

• Disponibilidad de tiempo para la atención de la niñez beneficiaria de la modalidad de acuerdo con la jornada de atención definida.

• Pasado judicial.

• Ser admitido en el estudio de seguridad realizado por el Inpec.

• Tener fortalezas para la identificación y movilización de recursos familiares y sociales en procesos de desarrollo humano.

5.1.3.2.2. Proceso de selección.

Este proceso incluye una serie de actividades sistemáticas que se deberán adelantar con las personas interesadas en ser agentes educativos del servicio, teniendo en cuenta que para avanzar de una actividad a otra se requiere el cumplimiento de los requisitos exigidos en la anterior. De este proceso debe quedar registro escrito en carpeta del archivo que permanece en el servicio y en el centro zonal.

El proceso se inicia con:

• Solicitud: Toda persona que aspire a ser agente educativo comunitario, debe diligenciar el formato único diseñado por el ICBF para tal fin (ver anexo 9) y entregarlo al encargado del servicio en el establecimiento de reclusión, acompañando su solicitud con los certificados y documentos que acrediten y soporten lo registrado. Las solicitudes deben ser enviadas al centro zonal del sector de influencia de la modalidad.

• Estudio de la solicitud y documentación aportada: Esta debe ser revisada por el comité operativo de la modalidad (establecido en el artículo 5º del Convenio 181 ICBF - Inpec) donde se verificará el cumplimiento de requisitos.

Se suspenderá el proceso cuando no se cumpla con alguno de los requisitos definidos en el numeral 5.1.3.2.1.

• Entrevista: Tiene como objetivo obtener información básica sobre aspectos socio-familiares y personales, que permitan obtener elementos para determinar si el aspirante cumple con el perfil establecido para tal fin. La entrevista debe ser realizada bajo la responsabilidad del comité operativo de la modalidad.

• Taller de capacitación inicial: Una vez definido el grupo de personas preseleccionadas, se procede a la capacitación inicial, la cual se constituye además de un proceso de formación, en una estrategia para determinar la vinculación a la modalidad.

El comité operativo de la modalidad ICBF - Inpec en el establecimiento de reclusión, orientará y coordinará la capacitación inicial, en el marco de la política pública, política educativa y competencias para la primera infancia, de acuerdo al proyecto educativo comunitario, al contexto de los programas en los establecimientos de reclusión y a las condiciones de permanencia de los niños y niñas en los mismos. Lo anterior con el apoyo de organizaciones del sector salud, educación, recreación y deporte. Como parte de la estrategia de articulación con estos sectores, podrá vincularse a las universidades de carácter público o privado para el desarrollo de los contenidos propios, con el fin de brindar una atención integral a la primera infancia.

Dicho comité, programará las fechas y horarios de la capacitación y convocará a las y los aspirantes. La capacitación debe incluir temas básicos como: funcionamiento de la modalidad, componentes de la misma, actividades pedagógicas y de desarrollo psicosocial, salud, alimentación, nutrición, y participación comunitaria, entre otros, responsabilidades del agente educativo, proceso de atención a los beneficiarios/as desde la perspectiva de derechos y tendrá una intensidad horaria mínima de 60 horas.

La metodología de los talleres debe ser participativa, reflexiva, lúdico pedagógica y en el marco del diálogo de saberes, con el fin de promover un espacio que permita identificar habilidades, capacidades, liderazgo, trabajo en grupo, entre otros aspectos.

• Pasantía: Durante una semana las y los aspirantes en proceso de capacitación, deberán realizar una pasantía en un hogar infantil, jardín social o en un hogar comunitario agrupado, múltiple o familiar con la coordinación del centro zonal del ICBF. La pasantía podrá ser observada y evaluada por el/la responsable de la unidad de servicio donde esta se realice.

• Resultado del proceso: Los resultados del desempeño en la capacitación inicial y en la pasantía determinarán cuáles de los/as aspirantes capacitados podrán ser agentes educativos comunitarios. Los responsables de la capacitación, entregarán una lista según los resultados de desempeño al comité operativo de la modalidad ICBF - Inpec para que determinen a quién o a quiénes se vincularán como agentes educativos comunitarios.

Además, se conformará un banco de datos de personas elegibles por regionales y centros zonales, para cuando se presente la necesidad de seleccionar un nuevo agente educativo.

Si el agente educativo comunitario no acredita la totalidad de las condiciones previstas para desempeñarse como tal ante el establecimiento de reclusión y el centro zonal, no podrá iniciar sus actividades debiéndose vincular otro agente de la lista de elegibles.

Una vez culminado este proceso, si la persona candidata cumple con los requisitos arriba mencionados se procederá de la siguiente manera:

• La persona será ingresada en el banco de agentes educativos elegibles en caso de ser requerido. Esta información debe ser administrada por el comité técnico operativo.

• Inicio de la labor como agente educativo en coordinación con el centro zonal y el área de tratamiento y desarrollo del establecimiento de reclusión.

5.1.3.2.3. Responsabilidades y compromisos del agente educativo comunitario.

Los agentes educativos que participan en el desarrollo de la modalidad, deben:

• Desarrollar actividades de formación, cuidado y atención del grupo de niños y niñas bajo su responsabilidad.

• Implementar las actividades pedagógicas y de desarrollo psicosocial según la propuesta pedagógica del ICBF.

• Responder por el desarrollo de las actividades de alimentación y de seguimiento del estado nutricional de niños y niñas.

• Participar y facilitar el desarrollo de las acciones preventivas de salud y realizar aquellas propias del cuidado que deba asumir con los niños y niñas.

• Aplicar las directrices impartidas por el ICBF, el establecimiento de reclusión y en general por los organismos habilitados para el señalamiento de las pautas, lineamientos, normas y criterios que tengan que ver con el desarrollo de la modalidad y la cualificación al servicio a la niñez.

• Participar en los procesos de capacitación formal o informal convocados por el ICBF y otras entidades del sistema nacional de bienestar familiar que tengan que ver con la atención integral a la primera infancia previa coordinación del comité operativo de la modalidad.

• Aceptar las condiciones de ingreso, permanencia y retiro de la modalidad, conforme a los lineamientos y normatividad vigente.

• Informar a la dirección del establecimiento de reclusión y este a su vez al centro zonal correspondiente, sobre situaciones de maltrato u otras que vulneren los derechos de los niños y niñas que permanecen bajo su cuidado.

• Con las madres internas deberá adelantar acciones de orientación y acompañamiento al proceso pedagógico y desarrollo integral de los niños y las niñas.

El agente educativo promoverá en la familia, el conocimiento de los derechos, deberes, responsabilidades y obligaciones de los padres o familiares con sus hijos(as). Del mismo modo, vinculará a la familia y a sus redes vinculares y sociales en todos los procesos de desarrollo y significación para las mujeres internas y para los niños y niñas.

5.1.3.2.4. Pérdida de la calidad del agente educativo comunitario.

Se pierde la calidad de agente educativo comunitario, cuando se presenten circunstancias o hechos que vulneren los derechos de los niños(as), que afecten la prestación del servicio, que impliquen el incumplimiento de los lineamientos técnicos y administrativos de la modalidad o que le impidan al agente educativo ejercer su función como tal.

La decisión sobre la pérdida de la calidad de agente educativo es competencia del comité operativo de la modalidad y debe estar enmarcada en las causales establecidas en el numeral 5.1.3.2.5 del presente lineamiento.

La pérdida de calidad de agente educativo comunitario, no se rige por normas laborales, por cuanto su trabajo solidario constituye contribución voluntaria y por consiguiente, su calidad de tal, no implica relación laboral con el ICBF o el Inpec.

5.1.3.2.5. Causales de pérdida de la calidad de agente educativo comunitario.

Son causales de pérdida definitiva de la calidad de agente educativo:

• El retiro voluntario del agente educativo comunitario.

• La muerte del agente educativo comunitario.

• El consumo de sustancias psicoactivas y/o bebidas alcohólicas durante la prestación del servicio por parte del agente educativo comunitario.

• La venta y uso indebido de los elementos y recursos de la modalidad.

• La enfermedad permanente o incapacitante del agente educativo comunitario, que impida la atención a los niños y niñas, o enfermedad infectocontagiosa o mental del mismo(a).

• La presunción y/o evidencia de conductas sexuales abusivas contra un niño o niña en el servicio por parte del agente educativo comunitario, sin perjuicio de las acciones legales pertinentes.

• El accidente grave o la muerte de un niño(a) que esté bajo cuidado del agente educativo comunitario, salvo que el fallecimiento o accidente no obedezca a causas imputables a la atención.

• El maltrato físico o psicológico a los niños y niñas en el servicio por parte del agente educativo comunitario.

• Cuando solicite en nombre del ICBF, el Inpec o en nombre propio pagos no autorizados a las madres internas usuarias del servicio.

• Cuando el agente educativo comunitario, no informe al (la) servidor(a) penitenciario responsable de la modalidad ICBF - Inpec, dentro de las 24 horas siguientes, situaciones ocurridas en el servicio que atenten contra la integridad de los niños y las niñas.

• La no prestación del servicio sin causa justificada.

• El abandono temporal o descuido verificado del agente educativo comunitario en la atención al grupo de niños y niñas.

• La reincidencia del agente educativo comunitario en escándalos públicos, agresión física o verbal a otras personas, mujeres internas usuarias, servidores(as) públicos y en general, las malas relaciones que afecten la prestación del servicio.

• Cumplir la edad estipulada en el presente lineamiento para el retiro del agente educativo.

• Ocultar información que afecte la prestación del servicio.

• El incumplimiento de los lineamientos técnicos vigentes establecidos para la operación de la modalidad.

• La no asistencia sin causa justificada.

Una vez el Inpec y el ICBF a través del comité operativo de la modalidad tomen la decisión de la pérdida de la calidad de agente educativo comunitario, se comunicará a este de tal decisión mediante procesos transparentes, dejando los respectivos registros de calidad.

5.1.3.3. Agente educativo interna de apoyo (auxiliar de jardín).

De acuerdo con la disponibilidad y plan ocupacional del establecimiento de reclusión, las internas podrán desempeñarse en la modalidad como agentes educativos de apoyo o auxiliares, en el marco de su proceso de tratamiento penitenciario, para lo cual debe acreditar el cumplimiento de los siguientes requisitos ante la junta de evaluación, trabajo, estudio y enseñanza (JETEE) del Inpec y el comité operativo de la modalidad:

• Escolaridad mínima de quinto grado; en aquellos lugares donde el nivel académico sea superior se exigirá un nivel mínimo más alto.

• Edad entre 20 años y 50 años de edad.

• Contar con buen estado de salud física y mental debidamente certificado por el médico de la reclusión.

• Tener buenas relaciones interpersonales con sus compañeras y la manifestación expresa de su disposición para realizar este trabajo voluntario y solidario.

• Disponibilidad de tiempo para la atención de la niñez beneficiaria del programa de acuerdo con la jornada de atención definida.

• Que no esté pagando condena por delitos de lesa humanidad y faltas graves contra la moral.

• Tener el visto bueno de la junta de asignación, estudio, trabajo y enseñanza (JETEE) del Inpec.

• Concepto favorable del consejo de evaluación y tratamiento (CET) y el consejo de disciplina del establecimiento de reclusión, sobre el comportamiento de la interna en el mismo.

5.1.3.3.1. Responsabilidades y compromisos de la auxiliar de jardín.

Las auxiliares de jardín internas que participan en el desarrollo de la modalidad, deben:

• Apoyar actividades de cuidado y atención del grupo de niños y niñas atendidos en la modalidad.

• Apoyar las actividades pedagógicas y de desarrollo psicosocial que ejecuta el agente educativo comunitario, según la propuesta pedagógica del ICBF.

• Apoyar el desarrollo de las actividades de alimentación y de seguimiento del estado nutricional de las y los beneficiarios.

• Apoyar y facilitar el desarrollo de las acciones preventivas de salud y aquellas propias del cuidado que deba dispensarse a los niños y niñas.

• Aplicar las directrices impartidas por el ICBF, el establecimiento de reclusión y en general por los organismos habilitados para el señalamiento de las pautas, lineamientos, normas y criterios que tengan que ver con el desarrollo de la modalidad y la cualificación del servicio a la niñez.

• Participar en los procesos de capacitación formal o informal al interior del establecimiento de reclusión, convocados por el ICBF y otras entidades del sistema nacional de bienestar familiar que tengan que ver con la atención a la primera infancia previa coordinación del comité operativo de la modalidad.

• Aceptar las condiciones de ingreso, permanencia y retiro de la modalidad, conforme a los lineamientos y normatividad vigente.

• Informar a la instancia correspondiente del establecimiento de reclusión sobre situaciones de maltrato u otras que vulneren los derechos de los niños y niñas que permanecen bajo su cuidado.

5.1.3.3.2. Causales de pérdida de la calidad de auxiliar de jardín.

Son causales de pérdida definitiva:

• El retiro voluntario.

• La muerte de la auxiliar de jardín.

• El consumo de sustancias psicoactivas y/o bebidas alcohólicas por parte de la auxiliar de jardín, durante la prestación del servicio.

• La venta y uso indebido de los elementos y recursos de la modalidad por parte de la auxiliar de jardín.

• La enfermedad permanente o incapacitante de la auxiliar de jardín, que impida la atención a los niños y niñas, o enfermedad infectocontagiosa o mental de la misma.

• La presunción y/o evidencia de conductas sexuales abusivas contra un niño(a) en el servicio por parte de la auxiliar de jardín, sin perjuicio de las acciones legales pertinentes.

• El accidente grave o la muerte de un niño(a) que esté bajo su cuidado, salvo que el fallecimiento o accidente no obedezca a causas imputables a la atención.

• El maltrato físico o psicológico a los niños y niñas en el servicio por parte de la auxiliar de jardín.

• Cuando solicite en nombre del ICBF, el Inpec o en nombre propio pagos no autorizados a las madres internas usuarias del servicio.

• Cuando no informe al servidor(a) penitenciario responsable de la modalidad, dentro de las 24 horas siguientes, situaciones ocurridas en el servicio que atenten contra la integridad de los niños y las niñas.

• La no asistencia al servicio sin causa justificada.

• El abandono temporal o descuido verificado de la auxiliar de jardín en la atención al grupo de niños y niñas.

• La reincidencia en escándalos, agresión física o verbal a otras personas, mujeres internas usuarias y servidoras/es públicos y en general, las malas relaciones que afecten la prestación del servicio.

• Ocultar información que afecte la prestación del servicio.

• El no cumplimiento de los lineamientos técnicos vigentes establecidos para la operación de la modalidad.

Una vez el Inpec y el ICBF a través del comité técnico operativo, tomen la decisión de la pérdida de la calidad de auxiliar de jardín, se comunicará a esta.

5.1.4. Apertura y cesación del servicio.

5.1.4.1. Apertura.

La decisión de apertura estará a cargo del comité nacional de coordinación y seguimiento al Convenio 181 ICBF - Inpec y debe responder a la solicitud del Inpec, a la necesidad identificada por la regional o centro zonal del ICBF y del establecimiento de reclusión o dirección regional del Inpec, a la demanda del servicio y de conformidad con las condiciones y requisitos que en materia de organización, instalaciones físicas y demás aspectos de operación y funcionamiento establezca el ICBF, definidos en el presente lineamiento.

Igualmente y en el marco de un sistema de mejoramiento continuo de la calidad, el ICBF señalará las nuevas formas de atención que resulten necesarias para la cualificación de la modalidad.

5.1.4.2. Cesación del servicio.

Se entiende por cesación del servicio, el acto mediante el cual el ICBF pone fin u ordena la clausura de la modalidad que se presta en el mismo, cuando sobrevengan circunstancias que impidan su normal funcionamiento. Procede la cesación del servicio por cualquiera de los siguientes motivos:

• Ubicación del servicio en lugares dentro de los establecimientos de reclusión declarados de alto riesgo por incendio, caída de muros, techos, deficiencia de saneamiento básico ambiental.

• Disminución continua de la demanda del servicio (menos de 5 niños(as)).

• Ocurrencia de emergencia, desastre natural, epidemias o alteración grave de orden público que evidencie peligro para los niños(as).

• Una vez se declara la cesación de prestación del servicio, los niños y niñas deberán ser ubicados en otras modalidades de atención del ICBF, preferiblemente cercanas al establecimiento de reclusión.

Se suscribirá un acta de liquidación del convenio regional, que sustenta la existencia de la modalidad ICBF - Inpec y el establecimiento de reclusión a través de su director(a) deberá entregar al ICBF, los recursos y bienes de carácter devolutivo entregados por este para la operación de la modalidad.

5.1.5. Recursos financieros.

Los constituyen diferentes fuentes de financiación que concurren para que se brinde el servicio público de bienestar familiar a los niños y niñas a través de la modalidad.

5.1.6. Fuentes de financiación.

La modalidad ICBF - Inpec cuenta con las siguientes fuentes de financiación:

5.1.6.1. Aportes del ICBF.

El aporte del ICBF, está orientado a financiar parcialmente el valor, cupo niño(a)-mes, en los componentes alimentario, psicopedagógico y de formación con las madres beneficiarias, así como para brindar un complemento alimentario para las mujeres gestantes y lactantes. Igualmente, el ICBF entregará Bienestarina, para lo cual deberá tener en cuenta los lineamientos de programación que se expiden para cada vigencia. Adicionalmente el ICBF pondrá a disposición los lineamientos para la inclusión y atención de familias, los cuales serán de obligatorio cumplimiento.

Conceptos del gasto para el funcionamiento, con recursos ICBF por vigencia

• Dotación inicial para servicio nuevo: Este valor solo es para las modalidades que van a iniciar su funcionamiento en (ER).

• Ración niño(a): Cubre 100% del requerimiento nutricional diario.

• Complemento alimentario mujer gestante y lactante con hijo(a) menor de 6 meses: El valor asignado corresponde al presupuesto establecido para la ración de una madre usuaria de hogar comunitario FAMI.

• Agentes educativos y actividades de formación con las madres beneficiarias, mujeres gestantes y lactantes y otras actividades que permitan la atención integral de los niños y niñas: El valor asignado se calcula por 15 cupos. Este recurso debe utilizarse para la bonificación del agente educativo comunitario, actividades de formación de los agentes educativos, madres beneficiarias, mujeres gestantes y lactantes y otras actividades que permitan la atención integral de los niños y niñas (cuotas participación en hogares infantiles/hogares comunitarios de bienestar).

• Apoyo material didáctico: Este valor se debe calcular por la atención de cada 15 cupos.

• Apoyo para aseo o combustible: Este valor se debe calcular por la atención de cada 15 cupos en la modalidad exclusivamente.

• Reposición de dotación: Este valor se debe calcular por la atención de cada 15 cupos. Corresponde a los recursos asignados para la compra de la dotación de la modalidad que por el uso se ha deteriorado.

5.1.6.2. Aportes del Inpec.

El Inpec de acuerdo con la disponibilidad presupuestal, destinará recursos económicos para cofinanciar la adquisición de material didáctico, leche maternizada, pañales y elementos de aseo.

5.1.6.3. Recursos de cofinanciación.

Constituidos por aportes de entidades territoriales y entidades públicas y privadas, de orden nacional e internacional.

5.1.6.3.1. Uso de los recursos de cofinanciación.

Estos recursos deben orientarse hacia aspectos que cualifiquen o mejoren la atención de los niños y las niñas y a mejorar la planta física donde funciona la unidad de servicio. Igualmente, se debe gestionar el pago de una coordinadora pedagógica.

6. Procedimiento para la atención.

En este punto se desarrollarán todos los aspectos que se deben tener en cuenta al implementar una modalidad de atención a niños y niñas hasta los tres (3) años de edad y a mujeres gestantes y lactantes internas en los establecimientos de reclusión.

6.1. Condiciones físicas.

Un espacio físico adecuado repercute en el desarrollo de actividades, facilita los procesos pedagógicos y la utilización de estrategias didácticas, lúdicas y socializantes.

Por lo anterior, la atención que se brinde a los niños y niñas hasta los 3 años debe darse en espacios construidos específicamente para tal fin o remodelados y adecuados para que cumplan con los estándares de infraestructura y saneamiento ambiental(7), que garanticen las condiciones requeridas para brindar una atención de calidad. Deben contar con los servicios públicos básicos: acueducto, alcantarillado, energía eléctrica, gas.

En este sentido todas las zonas de la modalidad deberán estar concebidas como espacios pedagógicos que favorezcan el desarrollo de las actividades con los niños(as), contribuyendo a su desarrollo integral.

Cada grupo de niños debe tener un espacio para desarrollar sus actividades de mínimo 1.00 metro cuadrado por niño(a).

La planta física debe contar con sanitarios y lavamanos a escala para la edad. Deben estar ubicados en zonas de fácil acceso para ellos y alejados de las áreas de comedores y cocina. Los baños no deben ofrecer peligros de caídas y otros accidentes para los niños(as) y contar con excelente ventilación e iluminación.

La parte administrativa debe contar con un espacio destinado al desarrollo de actividades propias de la administración del servicio.

Cuando al interior de la modalidad se preparen alimentos, las instalaciones deben tener espacio, equipo y menaje adecuado para el almacenamiento, preparación y distribución de los mismos. Estas áreas deben estar ubicadas en lugar aislado de cualquier foco de insalubridad que represente riesgos potenciales para la contaminación de los alimentos. Sus accesos y alrededores se deben mantener limpios, libres de acumulación de basuras, aguas estancadas y otras fuentes de contaminación.

El manejo de basuras debe contar con recipientes con tapa, estar alejado de los espacios de permanencia de los niños(as) y de las áreas de almacenamiento y preparación de alimentos evitando que se generen plagas y contaminación ambiental. Es responsabilidad de agentes educativos, niños, niñas, comunidad del establecimiento de reclusión, mejorar los hábitos ambientales, cuyos beneficios serán para todos y todas.

Teniendo en cuenta que los niños y niñas deben compartir con sus madres internas las celdas del establecimiento de reclusión, después de que salen del servicio ICBF y los fines de semana, es necesario que el establecimiento garantice que los niños y niñas dispongan del espacio y mobiliario necesario para su buen descanso y permanencia en las mismas (cuna o cama, mueble para ropa); en lo posible el pabellón debe contar con juegos y batería sanitaria adecuada para la edad de los niños(as). Es recomendable que cada madre cuente con un espacio individual para pasar las noches con sus hijos(as).

Se debe contar con el plan de prevención y atención de desastres del (ER), aprobado por la Dirección de Prevención y Atención de Emergencias del DPAE.

6.2. Atención directa de los niños y niñas.

Contempla actividades que integran aspectos pedagógicos que deben estar encaminadas al desarrollo integral de competencias en la primera infancia: educación, alimentación, salud, nutrición, cuidado, desarrollo psicosocial de los niños y las niñas, al fortalecimiento de las relaciones en su medio infantil, a construir valores que le permitan ubicarse y desenvolverse en un ambiente humano, que le facilite vivir plenamente su infancia.

La modalidad, debe contar con un plan de trabajo que evidencie la responsabilidad que tienen los agentes educativos comunitarios para promover los derechos de los niños y las niñas en contextos de socialización que ejemplarizan el ejercicio de los mismos, así como de promotores e impulsores de la construcción de una nueva imagen cultural de la infancia que les marque una ruta y les permita integrar las actividades que se realizan con los niños(as) y con:

• Instituciones u organizaciones del SNBF, diferentes al ICBF

• La comunidad (organizaciones o redes comunitarias del sector)

• Las familias usuarias.

La modalidad debe constituirse en un espacio de formación para las familias, que tenga como resultado la eliminación del maltrato a los niños y las niñas vinculados al servicio, y que por el contrario, garantice el vínculo afectivo y el fortalecimiento de las redes, con miras a trascender la situación de vulnerabilidad y desarrollar los factores de generatividad de la familia, y construir relaciones que los fortalezca. En este sentido, la frecuencia de los encuentros, espacios de reflexión, contactos familiares y desarrollo de los vínculos, así como la permanencia de la relación, serán indicadores del desarrollo familiar alcanzado por el programa.

Cada servicio debe tener un manual de convivencia, donde estén contempladas acciones para promover el buen trato y cómo proceder cuando se llegue a presentar casos de maltrato o vulneración de los derechos de los niños(as) durante su atención y fuera del servicio. El manual de convivencia deberá constituirse más que en un documento de prohibiciones, en un documento propositivo que dé pautas para la buena convivencia, las relaciones solidarias, la ternura, la confianza y la cooperación, igualmente debe contemplar el cumplimiento de los deberes, responsabilidades y obligaciones que deben tener sus madres, padres o cuidadores con los niños(as).

6.2.1. Conceptualización pedagógica.

Para garantizar un acceso equitativo y de calidad a la educación inicial, el Ministerio de Educación Nacional, en coordinación con el ICBF, promueve la política educativa para la primera infancia, que junto con el Código de la Infancia y la Adolescencia, rescata el derecho a la atención y protección integral de los niños y niñas, busca garantizarles el desarrollo en el marco de sus derechos y sembrar las bases para que todos sean felices y gocen de una mejor calidad de vida.

La política educativa para la primera infancia, plantea los siguientes principios:

• Desarrollo de competencias en los niños y niñas menores de 6 años, que permitan un conocimiento de sí mismos(as), de su entorno físico y social y la interacción con las y los demás, que se constituyen en la base para los aprendizajes posteriores y para una mejora en su calidad de vida.

• Recuperación de los espacios familiares, comunitarios e institucionales, que favorezcan el desarrollo integral y generen aprendizajes tempranos de calidad para los niños y niñas menores de 6 años.

• Articular el trabajo interinstitucional e intersectorial para la atención integral a la primera infancia, que permita garantizar el tránsito exitoso del niño y la niña hacia la escuela.

• La atención integral para los niños y niñas, especialmente los más pobres y vulnerables, mediante modalidades que involucren a familias, las comunidades y las instituciones especializadas en la materia.

En concordancia con lo anterior, la propuesta pedagógica del ICBF para desarrollar en todas las modalidades de atención a los niños y niñas menores de 6 años, se fundamenta en la concepción de niño(a) como ser social, cuyo desarrollo depende de la calidad de las relaciones que su familia, otros niños(as) y otros adultos le proporcionan. Incorpora lo artístico, lo lúdico y ético en relación con la cotidianidad y basado en el reconocimiento del otro(a). De aquí la trascendental importancia que adquiere para el programa, la vinculación de la familia y las redes vinculares y sociales al desarrollo del proceso de las mujeres internas.

Contempla el desarrollo de competencias y habilidades de carácter conceptual, la construcción de sujetos desde la perspectiva de desarrollo humano, valora lo ético, lo lúdico, lo social, enfatiza en la interacción y comunicación humana, rescata la vida grupal, la formación para la convivencia, la participación y el diálogo permanente. Valora el niño y su mundo interior, privilegiando la autonomía, la libertad y la creatividad.

Dentro de esta postura pedagógica el niño(a) participa en la planeación de actividades, decidiendo con el adulto lo que van a hacer, su secuencia, dónde, con qué y quiénes. El agente educativo discute con los niños y niñas las normas de comportamiento, su modificación o construcción, asociándolas con los valores humanos, para que no se queden en el cumplir por cumplir. Es una pedagogía que forma en la responsabilidad y en el cumplimiento de los deberes y de los derechos. Niños, niñas y agente educativo elaboran conjuntamente los materiales, juguetes y ficheros que requieren para las actividades, las ejecutan y las evalúan(8). De no poca trascendencia es esta conceptualización, que articulada con los lineamientos para la inclusión y atención de familias es precisamente la que muestra y ejemplifica el ejercicio incluyente de las actividades cotidianas; en estas, la participación de las internas, su concepto, su elección, las ideas y aportes de los niños y las niñas, sus intereses y habilidades, se constituyen en el interés del día a día del programa. La voz de los niños y niñas y de sus madres que hacen parte del programa, se constituyen pues, en la línea conductora y orientadora del plan de actividades.

Esta postura pedagógica está estrechamente relacionada con la conceptualización del desarrollo infantil que se elaboró desde el ICBF, donde se enfatiza el papel del adulto como parte fundamental, para que el niño o niña pueda alcanzar su desarrollo. Es decir, el desarrollo infantil está determinado, además de las condiciones de salud, nutricionales y de saneamiento ambiental, por el tipo de relaciones socializadoras que los adultos ofrecen al niño(a), en cada una de las etapas por las que atraviesa.

El eje conceptual que articula el ordenamiento del desarrollo es el sistema de relaciones que el niño(a) establece con las y los demás, consigo mismo y con el medio que lo rodea, y dentro de dicho sistema, los procesos psicológicos más importantes que definen el comportamiento de los seres humanos: la comunicación, la tolerancia, el respeto, la interacción, el manejo de normas; la identidad, la autoestima, el manejo corporal; el conocimiento de los objetos, la comprensión de relaciones de causalidad y la representación de la realidad social.

6.2.2. Actividades de alimentación, salud y nutrición.

6.2.2.1. Alimentación.

6.2.2.1.1. Alimentación de los niños y niñas menores de 6 meses.

Para los niños y niñas hasta los seis meses de edad que permanecen con sus madres al interior de los establecimientos de reclusión, así no asistan a la modalidad, la leche materna debe ser el primer y único alimento que deben recibir, pues le proporciona todos los nutrientes requeridos para su crecimiento y desarrollo adecuado. Además, la leche materna favorece el desarrollo de defensas en el organismo del niño(a) protegiéndolo de la mayoría de las enfermedades contagiosas. Por otra parte, está disponible a toda hora, es totalmente higiénica y favorece el fortalecimiento del vínculo afectivo madre-hijo(a)”(9).

Adicionalmente, la lactancia materna se constituye en un momento y etapa de suma importancia para el fortalecimiento y el desarrollo del niño o niña en una relación sana consigo mismo(a), con las y los demás y con el mundo que le rodea, además de los aportes que realiza en el desarrollo de la empatía y la seguridad. La lactancia materna está protegida por innumerables convenios y tratados entre los que vale la pena citar que la OIT desde 1919 (recuérdese que los Estados miembros están obligados a adaptar su legislación nacional en función de los tratados y a aplicar nuevas leyes). El documento Conpes social 109 (2007) señala: “... El cerebro a los 6 años posee ya el tamaño que tendrá el resto de la vida... los dos primeros años son definitivos para el crecimiento físico, la nutrición, la interconexión neuronal(10), así como para la vinculación afectiva con las figuras materna y paterna(11)... En este período, la lactancia materna es el alimento ideal para un adecuado desarrollo del cerebro; además de favorecer los vínculos entre el niño o la niña y la madre.

En los establecimientos de reclusión, la encargada de la modalidad, los equipos de tratamiento y desarrollo y el cuerpo de custodia y vigilancia deben fomentar y permitir la práctica de la lactancia materna, generando un ambiente agradable para que las madres puedan lactar con tranquilidad a sus hijos(as). El acceso, tiempo y horario de las madres para lactar debe darse sin limitaciones ni restricciones, brindar trato cariñoso, motivación e incentivar positivamente, dando soporte para la superación de conceptos erróneos y dificultades en su proceso de lactancia. Así mismo, se deben promover las guías alimentarias para la población colombiana las cuales se encuentran en los centros zonales del ICBF.

En aquellas ciudades o establecimientos de reclusión, donde las niñas y niños son atendidos en un hogar infantil y con el fin de que la madre continúe amamantando se le debe recomendar:

• Lactar al hijo(a), durante la noche y al levantarse. Esta práctica ayuda a mantener las reservas de leche y aumentar su producción.

• Extraerse manualmente la leche en un recipiente bien limpio, taparlo y llevarlo al hogar, para suministrarlo más tarde al bebé usando taza o cuchara.

• Para guardar o almacenar la leche materna, no debe usarse recipiente de vidrio, debido a que en este material se pierden los factores que protegen a los niños y niñas de infecciones y enfermedades (inmunoglobulinas o factores inmunológicos).

• En el hogar se debe guardar la leche en la nevera.

• En el evento que la madre interna no pueda lactar a su hijo(a), se le debe proporcionar al niño(a) leche maternizada debidamente formulada por el pediatra que lo (la) atiende.

6.2.2.1.2. Alimentación de los niños y niñas de 6 meses a 3 años de edad.

El aporte nutricional de la alimentación para los niños y niñas que asisten al servicio, debe cubrir diariamente el 100% de las recomendaciones de calorías y nutrientes según grupos de edad (menor de un año y de 1 a 3) y de acuerdo con lo definido en las minutas patrón elaboradas por el ICBF(12) que se constituyen en los estándares de alimentación.

A partir de los 6 meses de edad se debe iniciar la alimentación complementaria y continuar suministrando lactancia materna hasta los 2 años de edad.

Para cumplir con este aporte es necesario el suministro de:

• Un desayuno o primer consumo en la mañana

• Un refrigerio en la mañana

• Almuerzo

• Un refrigerio en la tarde

• Cena.

NOTA: La alimentación suministrada a los niños y niñas entre 6 meses y un año debe incluir los tiempos de comida necesarios, fraccionados de acuerdo a las necesidades.

Para apoyar el cumplimiento de este aporte el ICBF suministra 15 gramos de bienestarina por niño (a)/día.

6.2.2.1.3. Minuta patrón para la alimentación de los niños y niñas de 6 meses a 3 años de edad.

Para cumplir con el aporte de calorías y nutrientes, es necesario planificar la alimentación mediante la minuta patrón establecida(13) por el ICBF y la derivación de un ciclo de minutas.

Teniendo en cuenta la disponibilidad de alimentos regionales, los hábitos y costumbres alimentarios y los costos, el ICBF deberá elaborar los ciclos de minutas de un mínimo de 30 días, acompañados de la listas de intercambio de alimentos de soporte para el manejo de la alimentación en el servicio. Estos ciclos de minutas, deben ser renovados, con una frecuencia mínima de un año.

Es necesario que el centro zonal del ICBF conjuntamente con la entidad encargada del tema en lo local brinde al personal responsable del servicio de alimentos, capacitación y orientación en aspectos de compra, almacenamiento, manipulación, preparación, conservación y distribución de los alimentos, así como el manejo de las listas de intercambio.

6.2.2.1.4. Alimentación de las mujeres gestantes y madres en lactancia:

Las mujeres gestantes y madres en lactancia deben recibir la alimentación suministrada por el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, Inpec, que deben proporcionar el 100% de los requerimientos de energía y nutrientes para las mujeres de su grupo de edad.

Para adecuar esta alimentación a sus necesidades nutricionales, el componente de nutrición de los centros zonales del ICBF junto con la entidad administradora del servicio de alimentos del establecimiento de reclusión, deben realizar un análisis de la alimentación que se suministra institucionalmente y establecer los alimentos necesarios para adicionar a la alimentación que proporciona el Inpec.

El ICBF aporta el 25% adicional de las recomendaciones de energía y nutrientes de las mujeres gestantes y madres en lactancia través de un complemento alimentario. Además, se debe tener en cuenta los resultados de la ENSIN-2005 y aportar alimentos que se consideren buena fuente de hierro, calcio y vitamina A.

Para cumplir con este aporte el ICBF suministra de 1.800 gramos de bienestarina/mes.

6.2.2.1.5. Servicio de alimentos:

El suministro de la alimentación comprende un conjunto de acciones tendientes a garantizar la inocuidad de los alimentos y están relacionados con la organización, funcionamiento y administración del servicio de alimentos, el control de la calidad, higiene, sanidad y seguridad industrial.

Es conveniente que los niños y niñas consuman los alimentos (desayuno, almuerzo, refrigerios y comida) en el espacio acondicionado para la operación del servicio, inclusive los fines de semana si las condiciones de seguridad lo permiten, para lo cual el personal del establecimiento de reclusión, debe prever las acciones necesarias.

Las personas que se dedican a la preparación de alimentos deben cumplir con los requisitos establecidos de salud y las normas para la manipulación adecuada de alimentos y el servicio debe tener adecuadas condiciones de saneamiento ambiental, tal como está determinado en los estándares y en el Decreto 3075 de 1997 del antes Ministerio de Salud, actualmente Ministerio de la Protección Social.

Cuando los niños y niñas son atendidos en la unidad y se preparan los alimentos fuera del servicio de alimentos del establecimiento de reclusión, las instalaciones deben tener espacio, equipo y menaje adecuado para el almacenamiento, preparación y distribución del complemento alimentario de acuerdo con la normatividad establecida en el Decreto 3075 de 1997, del entonces Ministerio de Salud.

Estas áreas deben estar ubicadas en lugar aislado de cualquier foco de insalubridad que represente riesgos potenciales para la contaminación de los alimentos. Sus accesos y alrededores se deben mantener limpios, libres de acumulación de basuras, aguas estancadas y otras fuentes de contaminación.

6.2.2.1.6. Lactario:

La alimentación de los niños y niñas menores de 2 años debe incluir la leche materna. Los lactarios siempre deben promover la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de edad y complementaria hasta los 2 años.

Las madres deben ser orientadas en el suministro de la leche materna, realizando énfasis en la extracción y el almacenamiento de la misma, para ser suministrada a los niños y niñas con cuchara o con vaso pitillo, en los momentos en que la madre no pueda.

El lactario es definido como el espacio destinado para el almacenamiento de la leche materna que recolectan las madres internas que no pueden estar presentes en el momento de suministro a los niños y niñas y para la preparación de otras leches que hagan parte de la alimentación de los niños y las niñas.

El lactario debe contar como mínimo con un espacio para la cocineta, lavaplatos, nevera, mesón y organizadores. Debe estar aislado de elementos y áreas contaminantes.

Además de lo anterior, se debe considerar los elementos de aseo necesarios que permitan un lugar que cumpla con las condiciones de asepsia necesaria para lograr el suministro de alimentos inocuos para los niños y niñas.

Tanto el área como el personal manipulador de los alimentos manejados en el lactario, debe cumplir con lo establecido en el Decreto 3075 de 1997.

6.2.2.1.7. Manipuladores de alimentos:

Para el caso de la modalidad son las internas auxiliares del jardín y las madres internas, las encargadas de la preparación de los alimentos los fines de semana.

6.2.2.1.8. Requisitos de manipuladores de alimentos:

Estado de salud:

• El(la) manipulador(a) de alimentos deberá contar con un certificado de salud que acredite su estado de salud al inicio del servicio, el cual deberá estar debidamente archivado en una carpeta y estar disponible en la modalidad.

• Así mismo, se deberá realizar un seguimiento periódico a su estado de salud, mediante exámenes de laboratorio que se deben realizar como mínimo cada año: coprológico seriado, KOH en uñas, frotis faríngeo y cultivo de manos. Estos exámenes deberán archivarse en una carpeta en el servicio para hacer el seguimiento de este aspecto. Es responsabilidad del encargado de la modalidad verificar posterior a un examen positivo, luego del tratamiento médico, si puede realizar actividades de manipulación de alimentos(14).

NOTA: Si por razones clínicas y epidemiológicas, especialmente después de ausentarse del trabajo por una infección que pudiera dejar secuelas capaces de provocar contaminación de los alimentos que se manipulen, se evidencian riesgos para los niños y niñas, deberá solicitar la expedición de un certificado médico nuevo.

Educación y capacitación

Todas las personas involucradas en la manipulación y preparación de la alimentación de los niños y las niñas en establecimientos de reclusión del orden nacional, deberán recibir por parte de entidades competentes cursos de capacitación y actualización en higiene, saneamiento y manipulación de alimentos debidamente certificados, cuyos soportes deberán reposar en el archivo de la modalidad. Dichas actividades deben iniciar previamente al inicio de su participación en la modalidad y mantenerse a lo largo de la misma, a fin de promover prácticas adecuadas y garantes de la salud de los niños y las niñas.

Prácticas higiénicas y medidas de protección:

El personal manipulador de alimentos debe adoptar como mínimo las prácticas higiénicas y medidas de protección que se establecen a continuación:

• Mantener una limpieza e higiene personal impecable y aplicar buenas prácticas de higiene en sus labores, para evitar la contaminación de los alimentos, utensilios o superficies de contacto con estos.

• Usar delantal o bata de color claro para visualizar fácilmente su estado de limpieza y preferiblemente sin botones y si se usa delantal debe permanecer atado al cuerpo en forma segura para evitar la contaminación de los alimentos o accidentes de trabajo.

• Lavarse las manos con agua y jabón antes de comenzar el trabajo, cada vez que salga y regrese a la cocina y después de manipular cualquier material u objeto que pudiese representar un riesgo de contaminación para los alimentos.

• Mantener el cabello recogido y cubierto totalmente mediante una malla, gorro u otro medio efectivo, de color claro. Será obligatorio el uso de tapabocas mientras manipula los alimentos.

• Usar calzado cerrado, de material resistente e impermeable, de tacón bajo y preferiblemente antideslizante.

• Mantener las uñas cortas, limpias y sin esmalte.

• De ser necesario el uso de guantes para la manipulación de los alimentos, estos deben mantenerse limpios, sin roturas o desperfectos y ser tratados con el mismo cuidado higiénico de las manos. El material de los guantes debe ser apropiado para la operación realizada.

• Evitar usar anillos, aretes, joyas u otros accesorios mientras se manipulen los alimentos. En caso de usar anteojos, deben asegurarse a la cabeza mediante bandas, cadenas u otros medios ajustables.

• Evitar comer, beber o masticar cualquier objeto o producto, fumar, toser, estornudar o escupir en el área de preparación o sobre los alimentos.

• El manipulador de alimentos que presente afecciones de la piel o alguna enfermedad infectocontagiosa deberá ser excluido de toda actividad directa de manipulación de alimentos.

• Realizar un correcto aseo de los utensilios para la preparación de alimentos.

• Realizar una correcta desinfección y limpieza del menaje de cocina y mesones.

6.2.2.2. Educación alimentaria y nutricional:

El agente educativo deberá incorporar dentro de las actividades de formación con los niños y niñas, con sus madres, las mujeres gestantes y las madres en lactancia atendidos(as) los temas relacionados con alimentación y nutrición.

Los temas que se deben incluir, como mínimo son:

• Alimentación durante la gestación.

• Alimentación de la madre en lactancia.

• Lactancia materna: beneficios, técnicas de amamantamiento, lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses, complicaciones.

• Alimentación complementaria.

• Alimentación del niño(a) mayor de 1 año.

• Fomento de buenos hábitos alimentarios.

• Guías alimentarias para la población colombiana.

6.2.2.3. Salud:

Promoción de la salud y prevención de la enfermedad

La promoción de la salud entendida como un proceso hacia lo positivo sugiere promover, favorecer, fortalecer y proteger relaciones, acciones, condiciones y entornos que conduzcan a vivir con calidad y a tener condiciones de bienestar para el individuo, la familia, la comunidad, los grupos y las organizaciones.

De otra parte, la promoción de la salud se complementa con la prevención de la enfermedad, cuyo enfoque se dirige a los factores relacionados con la enfermedad y los riesgos de enfermar.

El agente educativo y profesionales encargados(as) del servicio médico y hospitalario deberán realizar las acciones propias de promoción de la salud y prevención de la enfermedad que sean necesarias para favorecer el desarrollo integral de los niños y niñas de acuerdo con su etapa vital.

Acciones con los niños y niñas:

• El responsable de la modalidad deberá promover y verificar la aplicación de la vacunación completa según el esquema establecido por el Ministerio de la Protección Social y tener un registro diario en el que se anoten las inasistencias por enfermedad de cada niño(a).

• Los agentes educativos y las madres beneficiarias deberán fomentar la adquisición de buenos hábitos de higiene y salud en los niños y niñas, como lavarse las manos antes y después de ir al baño y antes de comer.

• La entidad externa responsable de la salud de los niños(as) deberá suministrar oportunamente sales de rehidratación oral o suero oral a los niños y niñas que presentan vómito o diarrea, previa coordinación con las madres o agentes educativos.

• Realizar diagnóstico de salud oral y visual al ingreso al servicio y promover su tratamiento en caso de ser necesario.

• Informar de inmediato a la madre interna y a la encargada del servicio del Inpec, la ocurrencia de enfermedades y accidentes dentro del servicio para que sean llevados al organismo de salud de competencia cuando sea necesario(15) y tomar todas las precauciones para prevenir la ocurrencia de accidentes posteriores.

Acciones con las mujeres gestantes y madres en lactancia:

• Promover y verificar la aplicación de la vacunación completa según el esquema establecido por el Ministerio de la Protección Social.

• Suministrar oportunamente los suplementos nutricionales necesarios durante la gestación.

• Realizar seguimiento nutricional durante la gestación, con el fin de garantizar un adecuado peso al nacer de los niños y niñas, un satisfactorio estado de salud de las mujeres durante la etapa gestacional y después del parto.

• Suministrar, en los casos en que sea necesario, una dieta especial adecuada a las circunstancias y a las necesidades de salud de la madre.

• Tratar las complicaciones propias de la lactancia materna, en caso de presentarse.

• Fomentar la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de edad y complementaria hasta los dos años de edad.

• Asistencia al programa de atención prenatal para las mujeres gestantes.

• El responsable del programa de niños(as) hasta de 3 años de edad, que permanecen con sus madres en los establecimientos de reclusión, deberá coordinar la vinculación de los niños(as) al sistema general de seguridad social en salud SGSSS y a los programas de crecimiento y desarrollo liderados por la entidad prestadora de salud en lo local.

NOTA: En los casos donde exista la presencia de niños y niñas y gestantes en establecimientos de reclusión, donde no opere la modalidad, el responsable del programa de integración social de grupos con condiciones excepcionales del Inpec se encargará de coordinar lo establecido en los ítems anteriores.

Otras acciones:

• El responsable de la modalidad deberá coordinar el diligenciamiento de la ficha integral del ICBF, que permite contar con la información sobre antecedentes del niño(a) en salud, alimentación y nutrición, como base para la elaboración de planes de acción tendientes a modificar situaciones que lo ameriten.

• Los agentes educativos deberán llevar un control diario de asistencia donde se registre el estado de salud del niño(a), con el fin de detectar situaciones individuales que afecten su desempeño durante la jornada e informar, orientar a la madre y tomar las medidas pertinentes.

• Promocionar la vinculación del niño(a) al sistema general de seguridad social en salud, SGSSS y a los programas de crecimiento y desarrollo.

• El responsable de la modalidad deberá coordinar con las diferentes instancias del establecimiento de reclusión la realización de un control de los riesgos de accidentes para los niños y niñas en el servicio y la elaboración e implementación de un plan de prevención y atención de emergencias relacionadas con los niños(as) en el servicio y pabellón donde estos permanecen, el cual deberá ser articulado al plan general de prevención y atención de emergencias del establecimiento. Así mismo, deberá favorecer hasta donde sea posible la participación de los agentes educativos e internas auxiliares en las diferentes brigadas de emergencias del establecimiento de reclusión, como estrategia para garantizar la protección a los niños(as) ante la ocurrencia de dichos eventos.

• El responsable de la modalidad deberá coordinar con las instancias competentes en el establecimiento de reclusión la adecuación e instalación de un botiquín de primeros auxilios en el servicio, así como la capacitación del agente educativo e internas auxiliares en su manejo.

• El responsable del programa de niños(as) en el ER, en coordinación con el responsable de la modalidad y las demás instancias del establecimiento de reclusión, deberá formular y ejecutar planes, acciones y estrategias de promoción y fomento de los derechos de la niñez y del buen trato dirigidas a la población interna y a servidores/as penitenciarios del nivel administrativo y del cuerpo de custodia y vigilancia.

6.2.2.4. Nutrición:

Seguimiento del crecimiento

El primer año de vida es considerado una de las etapas de mayor importancia en el crecimiento y desarrollo del niño(a). El niño(a) que crece está bien alimentado y está sano, si no crece es porque hay una interferencia, que en la mayoría de los casos es un problema de alimentación o de infección. También puede ser causado por carencias psicosociales en el vínculo madre-hijo(a), pues las ansiedades de adultos y niños(as) se expresan a través de la conducta en relación con la comida.

Los responsables de los niños(as), los agentes educativos y las madres internas, deben estar atentos sobre la importancia del control del crecimiento físico como una medida de cuidado, que permite la identificación de alteraciones para intervenirlas de manera oportuna.

El control de crecimiento cumple básicamente un rol orientador y educativo que permite:

• Saber cuándo el crecimiento de los niños y niñas es normal o deficiente.

• Compartir información con los niños, niñas, madres y padres de familia, permitiendo diálogos de grupo encaminadas a analizar factores positivos o negativos que puedan estar influyendo en la relación, planteando al mismo tiempo alternativas de solución.

• Formular acciones preventivas, curativas o de rehabilitación que determine la situación existente; para ello se prevé la participación activa de las madres internas.

• Reforzar las enseñanzas formales e informales en materia de nutrición, alimentación, saneamiento, salud, afecto, buen trato etc., encaminadas a fomentar estilos de vida saludables.

El manejo de esta actividad estará a cargo de agentes educativos, quienes deben ser previamente capacitadas por el centro zonal del ICBF en coordinación con el área de salud en lo local, tanto en la importancia del control de crecimiento, como en las técnicas de toma y registro de datos, peso, talla y manejo del cartel de crecimiento, así como las conductas a seguir para garantizar la calidad en los datos registrados.

Todos los aspectos relacionados con el seguimiento nutricional están contemplados en el “Documento de soporte técnico del sistema de seguimiento nutricional de los niños usuarios de los programas ICBF”, elaborados por la dirección de evaluación del ICBF.

Las acciones de alimentación, salud y nutrición, requieren del concurso de los adultos vinculados al servicio, las madres internas y las demás instancias del establecimiento de reclusión.

A nivel individual, se debe fomentar el autocuidado de niños y niñas, desde la primera infancia, buscando desarrollar actitudes personales relacionadas con los estilos de vida mediante la vivencia en entornos saludables. Comprende no solo comportamientos reconocidos como saludables como el ejercicio físico, la alimentación sana y la ausencia de consumo de sustancias dañinas, sino también desarrollar otras actitudes como la tolerancia, la solidaridad, respeto por las diferencias y los Derechos Humanos, la participación y demás elementos que inciden en la vida colectiva saludable.

A nivel familiar, el responsable de la modalidad debe promover acciones de capacitación a las madres internas dirigidas a mejorar la situación nutricional y alimentaria de los niños(as).

7. Asistencia técnica.

Orientada a generar procesos de acompañamiento y asesoría a los prestadores del servicio público de bienestar familiar, debe convertirse en una herramienta necesaria para alcanzar el crecimiento y cualificación del servicio, en coordinación con las acciones del ICBF, a su vez desarrollar las mejores alternativas para el conocimiento y la transformación de la problemática social.

Se debe realizar por parte del equipo interdisciplinario de los niveles regional y zonal del ICBF, el Inpec y de demás agentes del SNBF, con el fin de generar condiciones que permitan el mejoramiento del servicio, mediante seguimiento, acompañamiento, intercambio de saberes y experiencias, capacitación y desarrollo de herramientas conceptuales y metodológicas.

8. Seguimiento.

Se entiende como la observación periódica de variables claves relacionadas con los objetivos de la modalidad. Estas variables deben incluir los parámetros establecidos en el presente lineamiento.

A nivel nacional, el seguimiento al convenio suscrito entre el ICBF y el Inpec lo realiza el comité técnico nacional. Los comités operativos locales realizan el seguimiento a los contratos regionales suscritos en el marco del convenio nacional.

9. Sistema de información.

Consiste en el registro, consolidación, control de calidad y presentación de los datos establecidos en los diferentes formatos que complementan la operación de la modalidad. El responsable del servicio en el centro penitenciario enviará mensualmente al respectivo centro zonal la relación de niños atendidos en la modalidad.

III. Ruta de atención

La solicitud de ingreso al servicio debe ser realizada por parte de la madre interna; legalmente es ella la que está facultada para hacer esta petición.

Para el ingreso del niño se deben presentar los siguientes documentos:

• Registro civil de nacimiento o certificado de nacido vivo.

• Solicitud escrita de la Interna, en la cual debe constar: Nombre completo del niño(a), edad, información de mínimo dos acudientes con los nombres completos, direcciones, teléfonos y en lo posible referencias personales.

• Valoración médica del niño(a) que va a ingresar realizada por parte de la entidad prestadora del servicio de salud del establecimiento.

• Concepto aprobatorio del ingreso a la modalidad ICBF - Inpec.

En los casos de internas con más hijos/as menores de edad, en situación de riesgo, vulneración, inobservancia o amenaza de derechos, deberá reportarse por parte de la dirección del establecimiento carcelario y/o penitenciario al coordinador del centro zonal respectivo, para que inicie a favor del niño o niña, el proceso administrativo de restablecimiento de derechos. Si la situación de los niños, niñas y/o adolescentes lo amerita, se remitirán a servicios de prevención del ICBF. Del mismo modo, la vinculación de estos hijos o hijas menores de edad con la madre interna y su niño o niña resulta de gran importancia para el desarrollo adecuado del vínculo, por lo cual deberá promoverse y facilitarse el contacto y la participación, tanto sea en los espacios de visitas establecidos por la institución, como en fechas y eventos especiales: cumpleaños, celebraciones como el día de la madre.

Acciones específicas a realizar con las internas madres de las niñas y niños beneficiarios de la modalidad y mujeres gestantes y lactantes

La mujer gestante o en período de lactancia que ingresa a este servicio tiene los mismos derechos de gozar de una atención de calidad que garantice tanto su bienestar como el de su hijo o hija recién nacido/a o por nacer.

Si bien es cierto que el propósito de la permanencia de los niños y niñas junto a sus madres al interior de los establecimientos de reclusión, es responder a preceptos institucionales y legales que tutelen los derecho a la vida, a tener una familia y no ser separado de ella, garantizando las mejores condiciones para su nacimiento, desarrollo psicosocial y nutrición, es fundamental que todos los procesos emprendidos con la interna gestante o lactante o con la madre de los niños(as) beneficiarios, cuenten con la participación activa de esta y de su familia si ella así lo desea, teniendo en cuenta su derecho a la participación y al principio de corresponsabilidad, así como las capacidades y recursos para autogestionar y promover acciones que les permitan garantizar sus propios derechos y los de su hijo o hija. En todo caso, se promoverán la participación, el acercamiento, el fortalecimiento y el desarrollo de los vínculos afectivos y del apoyo solidario de la familia y de las redes vinculares y sociales.

No obstante, se debe considerar la situación particular de cada madre, dado que las situaciones físicas, emocionales y las condiciones de vulneración de derechos que median el ingreso de una mujer a un establecimiento de reclusión (Ej.: Procedencia de otros municipios, gravedad del delito cometido, bajo nivel educativo, separación de seres queridos, entre otros), pueden disminuir notablemente su capacidad de participación y autogestión; por lo cual el trabajo con redes familiares, sociales e institucionales cobra aquí mayor fuerza.

En todo caso, la modalidad debe brindar las herramientas necesarias para que la mujer, su familia y redes afectivas, se conviertan en los gestores del restablecimiento de sus propios derechos, especialmente por el papel fundamental que tienen en la movilización del medio social comunitario y del sistema nacional de bienestar familiar para lograr el proceso de inclusión social; y deben hacerse partícipes de la garantía de derechos de los niños, niñas recién nacidos(as) o por nacer.

Acciones a realizar con la niña o el niño recién nacido u otros hijos(as) menores de edad que ingresan a la modalidad con la mujer gestante y/o en período de lactancia

Una vez se produzca el nacimiento de un niño o niña hijo de una interna, el establecimiento de reclusión deberá informar este hecho de forma inmediata al coordinador del centro zonal correspondiente y a su familia y red vincular y social. De igual manera se hará cuando una interna solicite el ingreso al establecimiento de reclusión de cualquiera de sus hijos(as) que cumplan con la edad de permanencia establecida.

En ambos casos, la persona encargada del servicio deberá:

• Abrir carpeta de cada niño(a) beneficiario. En caso de amenaza o vulneración de derechos el caso se remitirá por escrito al centro zonal del ICBF.

• Solicitar los documentos de identificación (registro civil o certificado de nacido vivo) de los niños, niñas que ingresan con la madre o iniciar el trámite correspondiente para su expedición en el caso de que el niño(a) nazca estando la madre en el establecimiento de reclusión.

• Orientar a la madre sobre la afiliación de sus hijos o hijas como beneficiarios de los servicios de salud del sistema general de seguridad social.

• Solicitar valoraciones médicas, nutricionales, especializadas, si a ello hubiere lugar.

• Citar al padre del recién nacido(a) para el reconocimiento voluntario. Si este se encuentra privado de la libertad, adelantar la gestión pertinente con la instancia competente en el Inpec.

• Verificar al ingreso del establecimiento de reclusión, factores de vulnerabilidad o generatividad en la familia nuclear o extensa u otras redes de apoyo para tomar las medidas a que haya lugar, en caso de que se abra historia de atención por parte de la defensoría delegada del centro zonal del ICBF.

• Continuar el proceso de ingreso al establecimiento de reclusión, observando los lineamientos de restablecimiento de derechos elaborados por el ICBF(16).

Terminación del servicio

El niño(a) podrá permanecer con su madre interna en el establecimiento de reclusión y dentro del servicio, hasta que cumpla los tres años de edad de acuerdo con el calendario, no antes ni después.

El egreso se hará, una vez se haya adelantado la preparación del niño(a) y la madre interna para este proceso y se le haya ubicado dentro de su red familiar o vincular de acuerdo con el concepto del equipo de tratamiento y desarrollo del Inpec.

Bibliografía

1. Ley 1098 de 2006. Código de la Infancia y la Adolescencia.

2. Lineamiento técnico para la garantía del derecho al desarrollo integral en la primera infancia. ICBF. 2008.

3. lineamientos técnicos para la inclusión y atención de familias. ICBF - OIM (Organización Mundial para las Migraciones). 1ª edición. Febrero 2008.

4. El proyecto pedagógico educativo comunitario en el ICBF. División de protección preventiva. ICBF. 1990.

5. Guía de actividades pedagógicas para niños de 2 a 7 años: Un mundo de juegos. ICBF. Subdirección de prevención, división de atención al menor de 7 años, 1996.

6. El desarrollo infantil. Una conceptualización desde el ICBF. ICBF. Bogotá, D.C., 1990.

7. Carpetas públicas, dirección de evaluación, subdirección de seguimiento y análisis, sistema de seguimiento y evaluación: Cartilla seguimiento y evaluación, versión 2007. ICBF.

8. Superintendencia del Subsidio Familiar. Programas de atención integral a la niñez. Circulares externas 10 de marzo de 2006 y 16 de abril de 2006. Bogotá, D.C.

Anexo 1

Marco normativo

La Convención de los Derechos del Niño de 1989 y la Constitución Política de 1991 establecen un marco normativo para activar la política pública orientada a los niños y las niñas.

Este proceso obliga a las entidades del orden municipal al estricto cumplimiento de la Ley 1098 de 2006, la cual tiene por finalidad “garantizar a los niños, niñas y adolescentes su pleno y armonioso desarrollo para que crezcan en el seno de la familia y de la comunidad, en un ambiente de felicidad, amor y comprensión. Prevalecerá el reconocimiento a la igualdad y la dignidad humana, sin discriminación alguna”(17).

Lo anterior demanda a las administraciones municipales actualizar los diagnósticos que permitan conocer la situación actual de los niños, niñas y adolescentes del municipio para definir las necesidades de intervención.

• Declaración Universal de Derechos Humanos

ART. 3º—“Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona”.

ART. 25.—“La maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales. Todos los niños nacidos de matrimonio o fuera de matrimonio, tienen derecho a igual protección social”.

• Convención Derechos del Niño. Ratificado en Colombia mediante la Ley 12 de enero 22 de 1991

La Convención sobre los Derechos del Niño, es el tratado internacional más ampliamente aceptado del mundo y establece la forma en que debe tratarse a los niños y niñas en las diferentes esferas de la vida. Reconoce sus derechos a la supervivencia, el desarrollo y la protección y a una participación activa en las cuestiones que los afectan.

Los principios generales de la convención definen una actitud muy concreta hacia los niños(as) y sus derechos.

En consecuencia, con la existencia de una actitud concreta hacia los niños(as) y sus derechos, los principios de la convención son los siguientes:

I. No discriminación.

II. Interés superior estipulado en el artículo 3º el cual establece que los intereses del niño deben ser una consideración primordial cuando se toman decisiones o se realizan actividades que afectan a los niños, en lugar de situarse en un segundo plano después de los intereses de los progenitores, de la comunidad o del Estado.

III. Punto de vista del niño.

IV. Supervivencia y desarrollo. Hace referencia a garantizar el derecho inminente del niño a la vida, establece de forma muy explícita que sin los medios para la supervivencia y el desarrollo, el derecho a la vida no tiene sentido.

La Convención sobre los Derechos del Niño trata sobre el desarrollo físico, mental, social, moral y espiritual de la infancia. Estas categorías no son ámbitos separados, sino una manera de simplificar nuestra comprensión de una totalidad compleja.

• Convención Derechos de la Mujer. Ratificada en Colombia por la Ley 51 de 1981, que entró en vigor el 19 de febrero de 1982

La Convención sobre los Derechos de la Mujer (1979) establece que la mujer tiene derecho a servicios gratuitos de atención durante el embarazo, el derecho a la licencia de maternidad y a la prestación de servicios sociales tanto para ella como para el padre, que les permitan combinar las obligaciones que deben a su familia con sus responsabilidades laborales (art. 11.2).

• Pacto Internacional de Derechos Económicos y Sociales

ART. 10.2.—“Se debe conceder especial protección a las madres durante un período de tiempo razonable antes y después del parto”.

• Constitución Política de Colombia

ART. 5º—“El Estado reconoce, sin discriminación alguna, la primacía de los derechos inalienables de la persona y ampara a la familia como institución básica de la sociedad”.

ART. 42.—“La familia es el núcleo fundamental de la sociedad. Se constituye por vínculos naturales o jurídicos, por la decisión libre de un hombre y una mujer de contraer matrimonio o por la voluntad responsable de conformarla. El Estado y la sociedad garantizan la protección integral de la familia. La ley podrá determinar el patrimonio familiar inalienable e inembargable. La honra, la dignidad y la intimidad de la familia son inviolables. Las relaciones familiares se basan en la igualdad de derechos y deberes de la pareja y en el respeto recíproco entre todos sus integrantes. La ley reglamentará la progenitura responsable”.

ART. 43.—“La mujer y el hombre tienen iguales derechos y oportunidades. La mujer no podrá ser sometida a ninguna clase de discriminación. Durante el embarazo y después del parto gozará de especial asistencia y protección del Estado y recibirá de este subsidio alimentario si entonces estuviere desempleada o desamparada. El Estado apoyará de manera especial a la mujer cabeza de familia”.

ART. 44.—“Son derechos fundamentales de los niños: la vida, la integridad física, la salud y la seguridad social, la alimentación equilibrada, su nombre y nacionalidad, tener una familia y no ser separados de ella, el cuidado y amor, la educación y la cultura, la recreación y la libre expresión de su opinión. Serán protegidos contra toda forma de abandono, violencia física o moral, secuestro, venta, abuso sexual, explotación laboral o económica y trabajos riesgosos. Gozarán también de los demás derechos consagrados en la Constitución, en las leyes y en los tratados internacionales ratificados por Colombia”.

“La familia, la sociedad y el Estado tienen la obligación de asistir y proteger al niño para garantizar su desarrollo armónico e integral y el ejercicio pleno de sus derechos. Cualquier persona puede exigir de la autoridad competente su cumplimiento y la sanción de los infractores. Los derechos de los niños prevalecen sobre los derechos de los demás”.

Este artículo explicita que los derechos de los niños tienen el carácter de fundamentales y prevalentes, lo que implica automáticamente que todos los derechos de los niños, niñas y adolescentes pueden ser tutelados.

• Ley 1098 de 2006. Código de la Infancia y la Adolescencia

ART. 7º—Protección integral. “Se entiende por protección integral de los niños, niñas y adolescentes el reconocimiento como sujetos de derechos, la garantía y cumplimiento de los mismos, la prevención de su amenaza o vulneración y la seguridad de su restablecimiento inmediato en desarrollo del principio del interés superior”.

“La protección integral se materializa en el conjunto de políticas, planes, programas y acciones que se ejecuten en los ámbitos nacional, departamental, distrital y municipal con la correspondiente asignación de recursos financieros, físicos y humanos”.

ART. 8º—Interés superior de los niños, las niñas y los adolescentes. “Se entiende por interés superior del niño, niña y adolescente, el imperativo que obliga a todas las personas a garantizar la satisfacción integral y simultánea de todos sus Derechos Humanos, que son universales, prevalentes e interdependientes”.

ART. 9º—Prevalencia de los derechos. “En todo acto, decisión o medida administrativa, judicial o de cualquier naturaleza que deba adoptarse en relación con los niños, las niñas y los adolescentes, prevalecerán los derechos de estos, en especial si existe conflicto entre sus derechos fundamentales con los de cualquier otra persona”.

ART. 10.—Corresponsabilidad. “Para los efectos de este código, se entiende por corresponsabilidad, la concurrencia de actores y acciones conducentes a garantizar el ejercicio de los derechos de los niños, las niñas y los adolescentes. La familia, la sociedad y el Estado son corresponsables en su atención, cuidado y protección. La corresponsabilidad y la concurrencia aplican en la relación que se establece entre todos los sectores e instituciones del Estado”.

ART. 14.—La responsabilidad parental. “La responsabilidad parental es un complemento de la patria potestad establecida en la legislación civil. Es, además, la obligación inherente a la orientación, cuidado, acompañamiento y crianza de los niños, las niñas y los adolescentes durante su proceso de formación. Esto incluye la responsabilidad compartida y solidaria del padre y la madre de asegurarse que los niños, las niñas y los adolescentes puedan lograr el máximo nivel de satisfacción de sus derechos”.

En ningún caso el ejercicio de la responsabilidad parental puede conllevar violencia física, psicológica o actos que impidan el ejercicio de sus derechos.

ART. 17.—“Derecho a la vida, a la calidad de vida y a un ambiente sano.” Los niños, las niñas y los adolescentes tienen derecho a la vida, a una buena calidad de vida y a un ambiente sano en condiciones de dignidad y goce de todos sus derechos en forma prevalente. La calidad de vida es esencial para su desarrollo integral acorde con la dignidad del ser humano. Este derecho supone la generación de condiciones que les aseguren desde la concepción, cuidado, protección, alimentación nutritiva y equilibrada, acceso a los servicios de salud, educación, vestuario adecuado, recreación y vivienda segura dotada de servicios públicos esenciales en un ambiente sano.

ART. 27.—Derecho a la salud. Todos los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a la salud integral. La salud es un estado de bienestar físico, psíquico y fisiológico y no solo la ausencia de enfermedad. Ningún hospital, clínica, centro de salud y demás entidades dedicadas a la prestación del servicio de salud, sean públicas o privadas, podrán abstenerse de atender a un niño, niña que requiera de atención en salud.

ART. 29.—Derecho al desarrollo integral en la primera infancia. “La primera infancia es la etapa del ciclo vital en la que se establecen las bases para el desarrollo cognitivo, emocional y social del ser humano. Comprende la franja poblacional que va de los cero (0) a los seis (6) años de edad. Desde la primera infancia, los niños y las niñas son sujetos titulares de los derechos reconocidos en los tratados internacionales, en la Constitución Política y en este código. Son derechos impostergables de la primera infancia, la atención en salud y nutrición, el esquema completo de vacunación, la protección contra los peligros físicos y la educación inicial. En el primer mes de vida deberá garantizarse el registro civil de todos los niños y las niñas”.

ART. 41.—Obligaciones del Estado. Numeral 27. Establece que el Estado, en cumplimiento de sus funciones en los niveles nacional, departamental, distrital y municipal deberá “prestar especial atención a los niños, las niñas y los adolescentes que se encuentren en situación de riesgo, vulneración o emergencia”.

Jurisprudencia

• Sentencia T-197/93. “La mujer es portadora y dadora de vida, merece toda consideración desde el mismo instante de la concepción. Así es que por la estrecha conexión con la vida que se está gestando, toda amenaza o vulneración contra su derecho fundamental es también una amenaza o vulneración contra el hijo que espera”.

Otras leyes

• Ley 100 de 1993, “por la cual se crea el sistema de seguridad social integral y se dictan otras disposiciones”.

ART. 166.—Atención materno infantil. “El plan obligatorio de salud para las mujeres en estado de embarazo cubrirá los servicios de salud en el control prenatal, la atención del parto, el control del posparto y la atención de las afecciones relacionadas directamente con la lactancia”.

• Ley 1122 de 2007. Reforma a la Ley 100. ART. 33.—El Gobierno Nacional definirá el plan nacional de salud pública para cada cuatrienio, el cual quedará expresado en el respectivo plan nacional de desarrollo. Su objetivo será la atención y prevención de los principales factores de riesgo para la salud y la promoción de condiciones y estilos de vida saludables, fortaleciendo la capacidad de la comunidad y la de los diferentes niveles territoriales para actuar. Este plan debe incluir:

El perfil epidemiológico, identificación de los factores protectores y de riesgo determinante, la incidencia y prevalencia de las principales enfermedades que definan las prioridades en salud pública. Para el efecto, se tendrán en cuenta las investigaciones adelantadas por el Ministerio de la Protección Social y cualquier entidad pública o privada en materia de vacunación, salud sexual y reproductiva, salud mental, con énfasis en violencia intrafamiliar, drogadicción y suicidio.

• Ley 715 de 2001, “por la cual se dictan normas orgánicas en materia de recursos y competencias de conformidad con los artículos 151, 288, 356 y 357 (Acto Legislativo 1 de 2001) de la Constitución Política y se dictan otras disposiciones para organizar la prestación de los servicios de educación y salud”.

ART. 43.—Competencias de las entidades territoriales del sector salud.

En el ítem 43.2.1. Le corresponde al sector salud “Gestionar la prestación de los servicios de salud de manera oportuna, eficiente y con calidad a la población pobre en lo no cubierto con subsidios a la demanda, que resida en su jurisdicción, mediante instituciones prestadoras de servicios de salud públicas o privadas”.

Así mismo, el apartado 43.2.2 establece que el sector salud debe “Financiar con los recursos propios, si lo considera pertinente, con los recursos asignados por concepto de participaciones y demás recursos cedidos, la prestación de servicios de salud a la población pobre en lo no cubierto con subsidios a la demanda y los servicios de salud mental”.

ART. 44.—De aseguramiento de la población al sistema general de seguridad social en salud.

44.2.2. “Identificar a la población pobre y vulnerable en su jurisdicción y seleccionar a los beneficiarios del régimen subsidiado, atendiendo las disposiciones que regulan la materia”.

44.2.3. “Celebrar contratos para el aseguramiento en el régimen subsidiado de la población pobre y vulnerable y realizar el seguimiento y control directamente o por medio de interventorías”.

• La Ley 65 de 1993, artículo 153, en la que dispone que la dirección general del Inpec permitirá la permanencia en los (ER) a los niños y niñas hasta de tres (3) años hijos de internas.

Así mismo, el artículo 155 de la misma ley, ordena al Inpec a coordinar con el ICBF programas de protección y atención especial a los hijos/as menores de las personas privadas de la libertad.

• Conpes social 109 del 3 de diciembre de 2007, política pública nacional de primera infancia “Colombia por la primera infancia”.

Este documento establece la responsabilidad del Estado para optimizar los esfuerzos gubernamentales hacia el mejoramiento de las condiciones sociales y de vida de los niños y las niñas.

Desde la perspectiva de desarrollo humano, el concepto de equidad implica calidad de vida e inclusión social, orientadas ambas hacia la ampliación de oportunidades y capacidades de las personas. La equidad y la inclusión social como uno de los principios rectores de la política pública de la primera infancia, parte del reconocimiento de los niños y niñas como sujetos sociales y ciudadanos y ciudadanas con derechos. A su vez, identifican como función del Estado la construcción de las condiciones sociales básicas que permitan garantizar el ejercicio pleno de los Derechos Humanos durante la infancia o su restitución cuando hayan sido vulnerados. Estos principios de equidad e inclusión social, buscan el respeto e inclusión de la diversidad étnica y cultural, así como de la perspectiva de género en todas las acciones que se basen en ellos.

• Conpes social 113 del 31 de marzo de 2007, política nacional de seguridad alimentaria y nutricional (PSAN).

Su objetivo es garantizar que toda la población colombiana disponga, acceda y consuma alimentos de manera permanente y oportuna, en suficiente cantidad, variedad, calidad e inocuidad.

Esta política determina en un su línea de “Promoción y protección de la salud y la nutrición y fomento de estilos de vida saludable”, la priorización de acciones en salud pública para mejorar la situación nutricional de la población, especialmente de los grupos más vulnerables, dentro de los que se encuentra la primera infancia, las mujeres gestantes y las madres en período de lactancia, entre otros.

Dentro de las metas de la política se establece, entre otras:

• Reducir la desnutrición crónica de niños y niñas menores de 5 años a 9.6% en 2010 y a 6% en 2015, a nivel nacional.

• Disminuir la prevalencia de la desnutrición aguda en niños y niñas menores de 5 años a 1% en 2010 y a 0.7% en 2015.

• Reducir el número de muertes por desnutrición de niños y niñas menores de 5 años.

• Reducir a 20% en 2015 la anemia en niños y niñas menores de cinco años y en mujeres de 13 a 49 años, en las áreas urbanas y rurales.

• Incrementar en dos meses la duración media de las mujeres en lactancia materna exclusiva en menores de seis meses y con alimentación complementaria adecuada a 2015.

• Reducir a 19.2% el promedio de gestantes con bajo peso en el 2010 y a 16.5% al 2015 a nivel nacional.

• Reducir la proporción de gestantes con obesidad en el 2010 a 6% y 4% al 2015.

Decreto 3039 del 10 de agosto de 2007, “por el cual se adopta el plan nacional de salud pública 2007-2010”.

Incluye: (i) Las prioridades, objetivos, metas y estrategias en salud, en coherencia con los indicadores de situación de salud, las políticas de salud nacionales, los tratados y convenios internacionales suscritos por el país y las políticas sociales transversales de otros sectores, y (ii) Define las responsabilidades en salud pública a cargo de la Nación, de las entidades territoriales y de todos los actores del sistema general de seguridad social en salud, SGSSS, que se deben complementar con las acciones de los actores de otros sectores definidas en el plan nacional de desarrollo y en los planes de desarrollo territorial.

Dentro de los objetivos y metas del plan se encuentran, entre otras:

Objetivo 1. Mejorar la salud infantil. Establece como metas:

• Reducir a 15 por 1.000 nacidos vivos la tasa de mortalidad en menores de 1 año.

• Lograr y mantener las coberturas de vacunación con todos los biológicos del programa ampliado de inmunizaciones —PAI— por encima del 95% en niños y niñas menores de 1 año.

• Reducir a 24,0 por cien mil la tasa de mortalidad en menores de 5 años.

Objetivo 2. Mejorar la salud sexual y reproductiva. Establece como metas:

• Reducir por debajo de 62,4 por cien mil nacidos vivos la tasa de mortalidad materna.

Objetivo 7. Mejorar la situación nutricional. Establece como metas:

• Reducir a 5% el porcentaje de desnutrición global en niños menores de 5 años con desnutrición global.

• Reducir por debajo de 6,7 por cien mil la tasa de mortalidad por desnutrición crónica en menores de 5 años.

• Incrementar en un mes la mediana de duración de las madres en lactancia materna exclusiva.

• Conpes social 91 del 14 de marzo de 2005 “Metas y estrategias de Colombia para el logro de los objetivos de desarrollo del milenio 2015”(18).

En el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Colombia y 188 países más, acordaron en la cumbre del milenio de septiembre de 2000, ocho objetivos de desarrollo de largo plazo. Con este fin, el Conpes social 91 presenta las metas y estrategias para el logro de los objetivos. Dentro de los objetivos se encuentran, entre otros, el objetivo 4, reducir la mortalidad en menores de 5 años y el objetivo 5, mejorar la salud sexual y reproductiva.

Anexo 2

Marco conceptual

1. Protección integral.

“La Ley 1098 de noviembre de 2006, exhorta al Estado en su conjunto, a constituirse en el garante de los derechos de todos los niños, niñas y adolescentes nacionales y extranjeros que se encuentren en territorio nacional, a los nacionales que se encuentren fuera del país y a aquellos con doble nacionalidad si una de ellas es colombiana. Efectivamente, los derechos deben ser asegurados integral y universalmente desde el reconocimiento de las diferencias por condiciones de sexo, edad, grupo étnico, capacidades diferenciadas o ciclo vital. Por otro lado, la articulación de las acciones, esfuerzos y recursos se regirán por principios de corresponsabilidad y concurrencia entre familia, sociedad y Estado. Por lo anterior, en el marco de la política de primera infancia en Colombia, el eje es la perspectiva de derechos como enfoque más cercano al desarrollo humano”(19).

2. Familia.

“La familia es una unidad ecosistémica de supervivencia y de construcción de solidaridades de destino, a través de los rituales cotidianos, los mitos y las ideas acerca de la vida, en el interjuego de los ciclos evolutivos de todos los miembros de la familia en su contexto sociocultural”(20).

... “Hasta el momento ha predominado como escenario el hogar de convivencia, pero dados los grandes cambios que siguen operando en la composición familiar y las variadas formas de vinculación y de pertenencia que mantienen en la actualidad los humanos, se considera más pertinente, para efectos de la intervención, pensar en la red vincular, constituida por las personas emocional y socialmente significativas para los miembros de la familia.

Es decir, si para efectos demográficos es suficiente la noción de hogar, definido como el grupo de personas que comen y habitan bajo el mismo techo, para efectos emocionales, legales y sociales, se hablaría de un lugar virtual, configurado por el conjunto de personas que en el momento de la intervención constituyen la red afectiva y de influencia del grupo familiar. Por lo tanto, ese escenario integra el parentesco por consanguinidad y la vinculación por elección y por adopción —legalizada o no—. Ese escenario es por lo tanto cambiante con la vida y sus circunstancias”.

“En otras palabras, se estaría diciendo que, para efectos de la configuración del sistema de ayuda en los servicios y programas, no son suficientes los criterios objetivos de composición familiar. Sería necesario reconocer los criterios subjetivos, de modo que desde un punto de vista relacional, para cada persona, su familia es lo que ella considera que es su familia”.

“La familia es un constructo(*) cultural, constituido por valores sociales, tradicionales, religiosos y políticos, puestos en acción por sus miembros en la medida en que la composición y el estilo de relación familiar, así como las posturas políticas y religiosas inherentes a su constitución, son todas establecidas por el medio cultural. Sin embargo, cada núcleo familiar interpreta ese dictamen proveniente del gran sistema social, lo modifica y lo concreta según su propia experiencia, en patrones de relación, rituales y celebraciones idiosincrásicos que determinan su identidad como familia.

Esos rituales y rutinas ayudan a reducir el impacto negativo de los cambios y de los eventos inesperados de la vida y por lo tanto se constituyen en fortalezas que favorecen la estabilidad familiar, sin restringir su evolución, pues en ese continuo intercambio con el ambiente exterior, las familias reforman la cultura, reformulan la tradición y cambian la sociedad.

Este parámetro se refiere, por lo tanto, a los condicionantes asociados a la pertenencia a un núcleo sociocultural específico por ser miembro de una familia en particular. Incluye los condicionantes relativos a raza, región, religión, estrato social, grupo político, etc. Para efectos de los lineamientos, este parámetro tiene componentes objetivos evidentes —varios de ellos inmodificables— y, sobre todo, componentes subjetivos basados en el significado atribuido a cada condición por la familia. En cuanto a la intervención, este parámetro cumple la función de contexto donde se construyen la identidad individual y el marco de referencia de los miembros de la familia, con sus aperturas, posibilidades y limitaciones. Es decir, la comprensión de una familia, con sus recursos y sus dificultades, se relativiza al verla en su contexto”(21).

3. Primera infancia.

La primera infancia es la etapa del ciclo vital que va desde la gestación hasta los seis años de edad. Durante este período se establecen las bases para el desarrollo físico, social, emocional y cognitivo del ser humano(22).

Los primeros años de vida están considerados como el período más importante para el desarrollo infantil. Estudios e investigaciones provenientes de diferentes disciplinas han demostrado que estos años son definitivos para el desarrollo físico, cognitivo, emocional y sociocultural de los seres humanos. El mayor desarrollo del cerebro ocurre en los tres primeros años de vida(23) y está directamente relacionado con la nutrición, la salud, la protección y la educación que se recibe y con la calidad de las interacciones humanas que se experimentan. En este período se adquieren las habilidades para pensar, hablar y aprender con un importante impacto sobre la salud, el aprendizaje y el comportamiento presentes y futuros.

La atención que reciben los niños y las niñas durante los primeros años puede potenciar o deteriorar su desarrollo. Los niños(as) que no reciben una atención integral de buena calidad en su primera infancia pueden perder habilidades y procesos del desarrollo cerebral que muy difícilmente pueden ser recuperados más adelante.

Los programas para el desarrollo de la primera infancia ayudan a reducir las desigualdades sociales y las desventajas de los niños(as) más vulnerables en materia nutricional, cognitiva, de salud y de desarrollo social(24), como es el caso de aquellos(as) que permanecen con sus madres en los (ER) de mujeres.

4. Vínculo afectivo.

“El comportamiento de apego se define como toda conducta por la cual un individuo mantiene o busca proximidad con otra persona considerada como más fuerte. Se caracteriza también por la tendencia a utilizar al cuidador(a) principal como una base segura, desde la cual explorar los entornos desconocidos y hacia la cual retornar como refugio en momentos de alarma.

La amenaza de pérdida despierta ansiedad y la pérdida ocasiona pena, tristeza, rabia e ira. El mantenimiento de estos vínculos de apego es considerado como una fuente de seguridad que permite tolerar esos sentimientos; el apego es claramente observable en la preocupación intensa que los niños(as) pequeños muestran, con respecto a la localización exacta de las figuras parentales, cuando se encuentran en entornos poco familiares.

Jhon Bowlby (exponente y fundador de la Teoría del Apego), se interesó en el tema a partir de la observación de las diferentes perturbaciones emocionales en niñas y niños separados de sus familias. Sus investigaciones lo llevaron a sostener que la necesidad de entablar vínculos estables con cuidadores/as o personas significativas es una necesidad primaria en la especie humana”(25).

... “Existen cuatro etapas superpuestas en el desarrollo del vínculo afectivo de los bebés durante el primer año:

• Antes de los dos meses, los bebés responden sin discriminación ante cualquier persona.

• Hacia las 8 a 12 semanas, los bebés lloran, sonríen y balbucean más ante la madre que ante cualquier otra persona, pero todavía responden ante las y los demás.

• A los seis o siete meses, los bebés muestran un vínculo afectivo claro con la madre y disminuyen su expresión de amistad hacia las y los demás.

• Sobrepuesto con lo anterior, los bebés desarrollan un vínculo afectivo con otras personas familiares, como el padre o hermanos. El miedo a los extraños puede aparecer entre los seis y ocho meses”(26).

... “Según el tipo de interacción que se establezca entre el bebé y la madre, el niño(a) establece un esquema mental de lo que puede esperar de ella. Mientras la madre se siga comportando del mismo modo, el niño(a) mantendrá dicho esquema. Por el contrario, si ella cambia su comportamiento de manera consistente (no solo una vez o dos), el bebé puede modificar su esquema y el vínculo afectivo puede cambiar (por ejemplo, puede volverse más inseguro).

El vínculo afectivo seguro se establece a partir de la confianza. El bebé confía en que la madre estará ahí para cubrir sus necesidades y la considerará como una base segura a la que volver siempre que lo necesite. Cuando el niño(a) sabe que cuenta con esa base segura, es más capaz de alejarse de ella a explorar el mundo que le rodea”.

5. Gestación.

En el ICBF se ha contemplado que la gestación es un ciclo vital no solamente para la mujer, sino también para la familia... “ aquella constituida no solo por la mujer en gestación y su hijo o hija por nacer sino también la integrada por el padre y el conjunto de personas con quienes existe algún vínculo cercano de sangre, afinidad o adopción, independientemente de su cercanía física y afectiva. El bienestar de la familia en proceso de gestación y de cada uno de sus miembros es el resultado de múltiples influencias y experiencias que ocurren dentro de un sistema de relaciones”(27).

“La gestación implica un período de cambios complejos y de rápidos procesos de asimilación que involucran hasta los afectos más íntimos de hombres y mujeres. Tales son las transformaciones en la vida, una vez que se confirma la presencia de un bebé en el vientre de una mujer, que es preciso estar atentos desde ese mismo instante a todo el proceso de esa futura madre y del hombre que participa de la procreación. De la atención que se le preste a todos los aspectos físicos y psicoafectivos, dependerá en gran medida la formación de ese nuevo ser y la interacción con quienes serán sus padres”(28).

“La familia en proceso de gestación vive una serie de transformaciones tanto a nivel biológico como psicoafectivo, pues al mismo tiempo que se construyen la maternidad y la paternidad, se producen modificaciones en la percepción que tiene la persona de sí misma, de la relación de pareja y de los nuevos roles que debe desempeñar a nivel social y cultural. Del mismo modo, las relaciones de la madre con la pareja adquieren transformaciones, marcadas por las representaciones, los imaginarios y la cultura y por los significados de la maternidad y del cuidado del bebé por nacer; estas, en todo caso, conducen a la ocurrencia de conversaciones de cooperación o rechazo que marcan retos y derroteros para las instituciones que trabajan con familia, conducentes a procurar y a construir en el lenguaje la protección, el cuidado y el desarrollo de acciones cooperativas y de fortalecimiento del vínculo amoroso, coherentes con la comprensión y concepción de la familia, lo que contribuye a sentar las bases para la posterior construcción de vínculos afectivos entre los padres y el niño o niña por nacer.

El proceso de ser padre y madre se construye progresivamente a través de la historia personal de cada uno de los miembros de la pareja, y está impregnado de los valores de la cultura, la raza, la clase social, las creencias y construcciones sociales y el momento histórico en que sus protagonistas se desarrollen. La paternidad y la maternidad si bien son connaturales a la especie humana, también se aprenden y se van construyendo progresivamente, cuando la niña y el niño juegan, recrean e internalizan los modelos que observan en su entorno familiar y social que reproducirán con sus propios hijos(as) más adelante, y en las conversaciones que circulan en su familia propia y en la sociedad.

La vivencia de la maternidad depende de múltiples factores, entre los que se destaca la historia emocional de la mujer. Durante la gestación, tiene en su mente cómo fue su mamá, cómo fue ella de niña, cómo se concibe socialmente la maternidad en diferentes etapas del ciclo vital y en relación con el mundo y cómo desea que sea su bebé. Todo el mundo íntimo de la madre, formado por su historia infantil, por sus relaciones pasadas y actuales, externas e internas, conforma la experiencia maternal y determina la relación que empieza a tener con el o la bebé. La calidad con que los progenitores de la madre ejercieron la paternidad y la maternidad puede incidir en su relación con el niño o niña por nacer; del mismo modo, las oportunidades conversacionales y relacionales, su entorno y contexto, nutren y viabilizan la relación de la madre con el niño o niña y por supuesto, con la familia y las redes vinculares.

La maternidad continúa valorándose, en nuestro contexto cultural, como una dimensión fundamental del sentido de vida de la mujer. El estrato social, marca orientaciones diferentes respecto a las ventajas de tener una gestación en un momento determinado del ciclo vital; más allá de lo particular de cada historia personal, se evidencia la interiorización de valores comunes en los distintos grupos sociales; por ejemplo, se tienen hijos(as) por el sentimiento de soledad y vacío interior, por el propósito de definir un sentido existencial, por la importancia de consolidar la relación de pareja, por la necesidad de llenar una exigencia social, por la expectativa de apoyo en la vejez o por asumir un hijo(a) no deseado de acuerdo con los valores morales familiares y sociales interiorizados; ideas todas determinadas por la cultura, las creencias, las vivencias, la moral, la ética, la religión, la historia personal y familiar de los actores y la idea misma de la vida”(29).

1. Conceptualización pedagógica.

La propuesta pedagógica del ICBF para desarrollar en todas las modalidades de atención a los niños y niñas menores de 6 años, se fundamenta en la concepción de niño(a) como ser social, cuyo desarrollo depende de la calidad de las relaciones que su familia, otros niños(as) y otros adultos/as le proporcionan, incorporando lo artístico, lo lúdico y ético en la relación con la cotidianidad y basado en el reconocimiento del otro(a).

Contempla el desarrollo de competencias y habilidades de carácter conceptual, la construcción de sujetos desde la perspectiva de desarrollo humano, valorando lo ético, lo lúdico, lo social, enfatiza en la interacción y comunicación humana, rescata la vida grupal, la formación para la convivencia, la participación y el diálogo permanente. Valora el niño(a) y su mundo interior, privilegiando la autonomía, la libertad y la creatividad.

Anexo 3

Alimentación de los niños y niñas hasta los 3 años de edad

Alimentación durante el primer año de vida

El primer año de vida es considerado una de las etapas de mayor importancia en el crecimiento y desarrollo del niño(a). Implica cambios dinámicos, continuos y ordenados cuya meta es alcanzar la forma definitiva de madurez y equilibrio del adulto(30). Es la resultante de un proceso en el cual participa no solamente el niño(a), sino especialmente las y los adultos encargados de su desarrollo, socialización y cuidado.

• Lactancia materna

“La alimentación durante el primer año de vida es probablemente la más cambiante en comparación con la alimentación en las otras etapas de la vida, ya que en el lapso de un año solamente esta tiene varias modificaciones que comprenden desde la lactancia al pecho materno, introducción de fórmulas infantiles, destete y la introducción de la alimentación complementaria, hasta la incorporación completa de la comida y del niño(a) a la mesa familiar.

Hasta los seis meses de edad, la leche materna debe ser el primer y único alimento que debe recibir el niño(a), pues le proporciona todos los nutrientes requeridos para su crecimiento y desarrollo adecuados. Además, la leche materna favorece el desarrollo de defensas en el organismo del niño(a) protegiéndolo de la mayoría de las enfermedades contagiosas. Por otra parte, está disponible a toda hora, es totalmente higiénica y favorece el fortalecimiento del vínculo madre-hijo(a)”(31).

• Alimentación complementaria

A partir del sexto mes de vida las necesidades del niño y la niña cambian, las reservas de vitaminas y minerales y el aporte de nutrientes por la leche materna empiezan a ser deficientes, por lo cual es necesario introducir otros alimentos, además de la leche materna, es decir se debe iniciar la alimentación complementaria(32).

La introducción de la alimentación complementaria debe hacerse gradualmente, teniendo en cuenta la maduración del organismo, esto es lo que se ha denominado progresión de la alimentación.

• Propósitos de la alimentación complementaria

• Complementar los nutrientes que a partir de esta edad no pueden ser cubiertos solo con la leche materna (hierro, vitaminas A, C y D).

• Estimular el desarrollo del niño(a). La alimentación complementaria, además de cumplir con su función nutricional específica, permite al niño(a) vivir la experiencia de la percepción de sabores, color, textura, temperatura, contacto, satisfacción de hambre, entre otras. Estos estímulos son también elementos que contribuyen significativamente a que crezca y se desarrolle para convertirse en una persona capaz de expresar al máximo sus potencialidades.

• Crear hábitos alimentarios adecuados, con objeto de prevenir enfermedades comunes de edades posteriores: caries dental, obesidad, hipertensión, enfermedades cardiovasculares.

• Principios y recomendaciones para la alimentación complementaria

Se deben tener en cuenta los siguientes principios de cuidado psicosocial:

• Alimentar a las y los lactantes directamente y asistir a los niños(as) mayores cuando comen por sí solos(as), respondiendo a sus signos de hambre y satisfacción.

• Alimentar despacio y pacientemente y animar a comer, pero sin forzarlos.

• Si los niños(as) rechazan varios alimentos, experimentar con diversas combinaciones, sabores, texturas y métodos para animarlos a comer.

• Minimizar las distracciones durante las horas de comida si el niño(a) pierde interés rápidamente.

• Recordar que los momentos de “vamos a comer” son periodos de aprendizaje y amor.

• Hablar con los niños y niñas y mantener el contacto visual.

Igualmente, al iniciar la alimentación complementaria se deben tener en cuenta aspectos como:

• Es conveniente ir aumentando progresivamente la consistencia y la variedad de los alimentos conforme crece el niño(a), adaptándose a sus requisitos y habilidades, dándolos inicialmente en forma líquida, luego en compota, licuados, puré, molidos y finalmente en pequeños trozos picados o deshilachados.

• Los y las lactantes pueden comer papillas, purés y alimentos semisólidos a partir de los 6 meses de edad; a los 8 meses, la mayoría de niños(as) pueden consumir alimentos que se pueden coger con los dedos.

• A los 12 meses, la mayoría puede comer el mismo tipo de alimentos que el resto de la familia.

• Deben evitarse alimentos que puedan causar que los niños(as) se atoren o atraganten; es decir, alimentos cuya forma y/o consistencia implica riesgo; por ejemplo uvas, trozos de zanahorias crudas, etc.

• Es importante en esta etapa tener paciencia y constancia hasta que el niño(a) se acostumbre al sabor y la consistencia de los alimentos ofrecidos.

• Siempre hay que individualizar la alimentación del niño(a) con elasticidad. No es necesario forzarlo a aceptar los alimentos, estos se deben dar en varias oportunidades hasta que los acepte. Con frecuencia cuando se les da por primera vez son rechazados.

• Se debe introducir un solo alimento a la vez y mantenerlo sin incluir otro adicional por 2 ó 3 días, a fin de conocer la tolerancia del niño(a) a cada uno. Se debe comenzar ofreciendo pequeñas cantidades y aumentar poco a poco de acuerdo con la aceptación, tolerancia y apetito.

• No deben emplearse alimentos enlatados, por su contenido de preservativos y un alto contenido de sodio que puede perjudicar la salud del niño(a).

• La sal y el azúcar que contienen los propios alimentos le basta al bebé, por ello no es necesario agregarlas. Si ya están acostumbrados a estos sabores, suministrarlos en muy baja cantidad.

• No son recomendables las frutas en almíbar por ser excesivamente dulces.

• Evitar el exceso de condimentos, grasas y azúcares.

• Los alimentos se les deben presentar en una forma agradable y los utensilios deben ser pequeños, manejables y limpios.

• El medio ambiente que rodea el momento de la comida debe ser apropiado para las habilidades y la comodidad del niño(a): mesas, sillas, platos y utensilios adecuados.

Alimentación de los niños de 1 a 3 años

La conducta alimentaria debe ser vista como un fenómeno que abarca la coordinación del desarrollo motor, cognitivo, social y emocional, todo bajo la regulación de factores nerviosos centrales y periféricos.

Los niños adquieren reglas básicas de la alimentación durante los primeros años de vida. Un niño(a) de 5 años ya ha aprendido cuáles alimentos constituyen una comida en su grupo cultural, qué considera desagradable, cuántas comidas se realizan al día, en qué comidas se ingieren determinados alimentos y qué combinaciones de sabores y alimentos le resultan más aceptables.

Las oportunidades repetidas de probar nuevos alimentos son básicas en la determinación de si una comida será aceptada o rechazada, porque los niños y niñas tienden a evitar comidas desconocidas. Generalmente, las y los adultos interpretan el rechazo a un alimento como signo de una aversión fija y no lo ofrecen de nuevo, disminuyendo así la posibilidad de la aceptación final.

El contexto social de la comida es importante en el desarrollo de la conducta alimentaria, pues el alimento se asocia con un entorno emocional positivo; es decir, en un ambiente tranquilo y de armonía de grupo. Los niños y niñas aprenden a tener aversiones por los alimentos, que generalmente son aquellos que los padres, madres o adultos piensan que son importantes, como es el caso de los vegetales.

Por otra parte, existen alimentos que son utilizados como recompensa, situación que además de las consecuencias psicológicas del chantaje, generan alteraciones negativas en la conducta alimentaria, ya que con frecuencia los alimentos usados como premio son altos en azúcares, grasa o sal y corresponden a los mismos alimentos que se recomienda evitar en las restricciones alimentarias por presencia de enfermedades cardiovasculares como la hipertensión arterial, diabetes e hipercolesterolemia, entre otras.

Para que la alimentación de los niños de 1 a 3 años cubra las necesidades de energía y nutrientes y tenga mayor aceptabilidad, se recomienda tener en cuenta lo siguiente:

— Todos los alimentos deben ser bien preparados y ser atractivos para los niños en color, sabor y textura.

— Los niños y niñas aprecian y gozan un plato atractivo y comen con gran gusto cuando en la comida hay variedad de sabores y texturas.

— Asegurar la disponibilidad diaria de alimentos fuentes de hierro, calcio, vitaminas A y C, así como de fibra.

— El medio ambiente que rodea al niño(a) debe ser agradable y apropiado para las habilidades y la comodidad del mismo(a). Esto incluye mesas, sillas, platos y utensilios adecuados.

— Organizar los horarios de comida y las cantidades de alimentos a ofrecer.

— Si un niño(a) habitualmente no consume todos los alimentos ofrecidos, se debe determinar las causas y establecer una atención especial.

— Se debe aumentar los alimentos sólidos, con el fin de permitir el desarrollo completo del proceso de masticación.

— Reforzar y estimular los logros alcanzados en el proceso de alimentación.

— No se deben utilizar alimentos como castigo, premio o soborno.

— Las experiencias con los alimentos deben convertirse en oportunidades pedagógicas.

— Los logros alimentarios que los niños y niñas tengan en el hogar deben ser compartidos con las familias y reforzados por ellas.

Así mismo, deben conocer y promover las guías alimentarias para la población colombiana.

Anexo 4

Proyecto pedagógico educativo comunitario del ICBF

Definido como “un proceso teórico-práctico en permanente construcción, que desde una concepción humanizante oriente el quehacer pedagógico con los niños, imprimiéndole una intencionalidad formativa para conseguir su desarrollo como ser humano integral”(33).

“Es un proyecto de humanización de la vida, donde es posible el desarrollo de todas las potencialidades que tenemos como seres humanos: el amor, la comprensión, la solidaridad, el respeto mutuo, la libertad, la autonomía”(34).

Es un proyecto, “porque es una proyección de vida cada vez más humana”. Es pedagógico, “porque es consciente y organizado”. Es educativo, “porque reconoce que es en la vida cotidiana donde se da el proceso de humanización, donde los niños asimilan los valores, los usos, las costumbres, las normas del grupo al cual pertenecen y adquieren su dimensión humana a través de la interacción social que establecen con los demás, consigo mismos y con el mundo que los rodea” y es comunitario, “porque es una construcción de todos”(35).

La modalidad de servicio para la atención de los niños y niñas menores de 3 años que permanecen con sus madres al interior de los (ER), se convierte en un espacio de bienestar y adquiere su plenitud al prodigar al niño(a) una realización completa como ser humano: tiene acceso a las esferas de la vida humana a través de la actividad pedagógica consciente y organizada, proporcionándole la participación social, la formación de valores éticos, el enriquecimiento de la actividad y el desarrollo del intelecto.

Los principios pedagógicos son las pautas que los adultos responsables de las acciones con los grupos de niños y niñas deben tener presentes para dar sentido y organizar las actividades de tal manera que sean realmente pedagógicas y cumplan con el propósito de construir relaciones democráticas, de favorecer el desarrollo psicosocial y de garantizar el ejercicio de los derechos y de manera gradual y paulatina, dependiendo de su edad, de los deberes que los niños y niñas, como seres humanos en desarrollo, tendrán consigo mismos(as), sus padres, madres y familia, su escuela, comunidad, país y Estado, y con su entorno natural y social.

Se basan en la actividad rectora de cada etapa del desarrollo, ya que son ellas las que guían, impulsan y dan direccionalidad a la construcción de los procesos psicológicos como seres humanos y son las nucleadoras de los intereses propios de cada etapa. Es decir, partir del conocimiento de las características del desarrollo infantil y de la comprensión de que el niño(a) en cada etapa de su desarrollo tiene una actitud frente al mundo, unas necesidades e intereses, una forma de actuar, de sentir y de pensar. Este principio se debe tener en cuenta de manera consciente en la interacción permanente adulto(a)-niño(a).

La importancia de las actividades rectoras es que se convierten en actividades pedagógicas integradoras cuando se comprenden y asumen en el horizonte del desarrollo humano.

Las etapas de desarrollo y sus actividades rectoras son las siguientes:

• En la primera edad, la comunicación emocional con el adulto(a) (0-12 meses).

• En la infancia temprana, la acción con los objetos y la simbolización (De 2 a 3 años).

• Edad preescolar. Los juegos de roles (3 a 5 años).

Es importante partir del conocimiento y experiencia que la historia de cada niño, niña, su familia y la comunidad, aportan para comprender las repercusiones en el presente y poder construir un futuro mejor. El agente educativo comunitario debe tener presente que el niño(a) cuando ingresa al servicio, no está en “blanco”, no es un objeto pasivo, manipulable por los adultos(as) para “formarlo y moldearlo a su imagen”. El niño(a) es una especificidad personal, activa, biológica, psíquica, social y cultural en construcción. Es un ser en permanente evolución, a quien se le debe reconocer su identidad específica y respetar su desarrollo psíquico cultural.

Así mismo, impulsar la construcción de una vida de grupo infantil, para que los niños y niñas de acuerdo con su nivel de desarrollo, pero desde su primera edad, tengan la vivencia propia de lo que significa pertenecer a un grupo.

Mediante la vida de grupo infantil, el niño(a), puede crear y vivir relaciones de afectividad, confianza, solidaridad, conocer a los otros niños(as) y agente educativos, sentirse a gusto y no ser violentado en sus expresiones, desarrollando así su autoestima. Es la experiencia de ser parte de un grupo lo que permite manifestarnos como seres humanos, en un ambiente de respeto mutuo, de solidaridad, de cooperación y de participación en la toma de decisiones.

La construcción de la vida grupal debe estar orientada a que los niños y niñas asuman progresivamente la determinación colectiva del qué y cómo de su acción, participando activamente, decidiendo y combinando sus intereses individuales con los del grupo, de tal manera que la individualidad permanezca referida a las decisiones conjuntas.

La vida grupal tiene que ver entonces con la calidad de la interacción humana, la participación y la decisión.

Los elementos que se deben tener en cuenta para fortalecer la vida como grupo infantil son:

• El conocimiento por parte de los niños y niñas de todas las actividades que se realizan en la sesión de trabajo y su razón de ser.

• El conocimiento del tiempo, del espacio y de los materiales; es decir, el manejo de la secuencia de las actividades (antes, ahora, después), el dominio del espacio (en dónde y cómo) y de los materiales (con qué).

• La participación en la decisión sobre la actividad: los niños conocen y deciden sobre las cosas que van a hacer, cuándo, dónde, por qué y con qué.

• La existencia, el cumplimiento de normas y la comprensión del por qué de cada una de ellas, buscando que se vivan y que no se queden en el cumplir por cumplir sino que se asocien con la introyección de valores.

• La ejecución de acciones, donde estén vinculados todos los niños y niñas, con responsabilidades diferentes pero todos respondiendo a la comprensión de su actuar dentro de un objetivo común.

• La existencia de relaciones plenamente humanas entre los niños(as): cálidas, respetuosas, amistosas, de cooperación y solidaridad.

• La existencia de un momento de reunión del grupo (niños, niñas y agente educativo comunitario), destinada a definir conjuntamente las normas, acordar planes de trabajos inmediatos y futuros, reorientar su sentido y comprensión, así como resolver problemas. La participación y decisión en torno al quehacer diario es vital para la vida grupal.

• Propiciar la investigación, conocimiento y transformación de la vida familiar y comunitaria para que el niño(a) se identifique con su medio, valore sus costumbres, se sienta orgulloso de pertenecer a su familia y a su comunidad, conozca el medio natural que lo rodea, sus paisajes, sus cultivos, aprenda a disfrutarlos y a conservarlos.

• La investigación, exploración, recreación y transformación de la vida familiar y comunitaria juega un papel pedagógico fundamental, pues además de ser fuente de los conocimientos sobre la vida social y natural, es la generadora del contenido de todas las demás actividades que se desarrollan con los niños y niñas en el grupo.

Planeación de actividades

La responsabilidad que implica el compromiso de ser agente educativo comunitario de un grupo de niños y niñas, para contribuir a la humanización de su vida, hace indispensable que no se deje al azar la intervención del agente educativo, sino que se asuma con plena conciencia la dirección del grupo infantil. Esto hace indispensable que el talento humano se comprometa en la organización y participación activa en el grupo de estudio trabajo del servicio (GET).

La planeación implica seguir unos pasos que garantizan la ruta segura. Estos pasos son:

• Conocimiento y análisis de la realidad en que vivimos.

• Planeación.

• Realización de las acciones.

• Evaluación.

Para que las acciones con los niños y niñas tengan un sentido pedagógico, una razón de ser, una repercusión en el mejoramiento de las relaciones cotidianas de tal manera que se dé la humanización, debemos partir de un conocimiento y análisis de la realidad en que se vive, de tal manera que se sepa en dónde estamos, cuáles son las causas de la situación y así poder plantear acciones que lleven a un mejoramiento inmediato y a largo plazo.

Para facilitar el conocimiento de esta situación se debe diligenciar la ficha integral, instrumento que permite conocer las relaciones del niño(a) en su familia, las características del desarrollo, el estado de salud y nutrición de cada uno/a y las del grupo infantil al cual pertenecen.

Con la comprensión del sentido de la ficha integral y la participación de los padres y madres de familia en la recolección de la información, la tabulación y análisis de sus resultados, se logra integrarlos desde un comienzo a las acciones pedagógicas con los niños y niñas.

Una vez conocida la situación del grupo, se debe proceder a planear las actividades a realizar con niños, niñas y con los padres y madres de familia. La planeación se fundamenta en cuatro principios pedagógicos y debe especificar los propósitos, plantear las actividades, prever los recursos y materiales necesarios, determinar espacios, tiempo y responsabilidades.

Es decir, la planeación debe contener el qué voy a hacer, por qué lo hago, cómo lo hago, qué necesito para hacerlo, dónde, cómo y con quién, así como los compromisos y tareas individuales o colectivas que se asuman. De acuerdo con los compromisos asumidos se realizan las actividades.

Finalmente se evalúa; es decir, se analiza el cumplimiento o no de los compromisos, el alcance o logro de los propósitos, para hacer los ajustes necesarios y elaborar una nueva planeación(36).

Las actividades fundamentales a realizar con los niños deben estar relacionadas con aspectos pedagógicos, nutricionales, de salud y de saneamiento ambiental.

Actividades pedagógicas y de desarrollo psicosocial

La actividad tanto con el niño, niña, como con las y los adultos es el núcleo del quehacer pedagógico. Es a través de ella que el niño(a) ingresa a la sociedad y a la cultura.

Para que las actividades sean realmente pedagógicas deben tener, por una parte, una intencionalidad formativa como seres humanos, lo cual significa impulsar aquellos procesos que fomentan valores como la solidaridad, el respeto, la cooperación, el amor, la lealtad. Por otra parte, incluir procesos de aprendizaje significativos; es decir, que la actividad interese porque “dice algo” de la vida y “sirve” para el quehacer cotidiano y desarrollarse en un ambiente lúdico, que posibilite la autoexpresión, el autoconocimiento, la exploración, la experimentación que conllevan a conocerse a sí mismo(a), a las y los demás y a formar conceptos sobre el mundo.

En este sentido, se recogen los desarrollos de la psicología y la pedagogía, reconocemos que en la primera infancia el ambiente lúdico es fundamental para el desarrollo infantil y la socialización, ya que es el que garantiza un verdadero aprendizaje.

Actividades pedagógicas y de desarrollo psicosocial con el niño y niña menor de 2 años

En esta etapa la comunicación emocional con el adulto(a), constituye la actividad rectora y por lo tanto la intencionalidad pedagógica se debe centrar en propiciar esta relación.

Lo fundamental es la relación afectiva que el niño(a) establece con los adultos, pues depende totalmente de ellos para satisfacer todas sus necesidades. Al comienzo son ellos quienes organizan y mediatizan su actividad; progresivamente él irá logrando una mayor participación y actuación como sujeto independiente.

El niño(a) de temprana edad necesita más del cariño y cuidados de la madre, del padre y de su familia. Debe disfrutar del calor humano, de la intimidad y la relación continua con ellos, para lo cual se requiere del goce que ambos obtienen de la convivencia; solo alguien que siente como madre y padre, pertenece a su hijo(a), tiene satisfacción plena de este sentimiento, es capaz de entregarse al niño(a) y prodigarle cuidados noche y día.

La falta de una relación afectiva profunda, continua, estable, la malnutrición, los traumatismos debidos a accidentes y enfermedades virales e infecciosas pueden causar lesiones irreparables cuyas manifestaciones se evidencian en las distintas esferas de su proceso de desarrollo y cuanto más pequeño es el niño(a), mayor es su vulnerabilidad; por tanto, lo indiferenciado de ese “Yo”, en formación, hace que el daño sea masivo.

Los estímulos evocadores del vínculo afectivo más importantes son: la permanencia del bebé con la madre y con el padre, el contacto piel a piel y visual; el reconocimiento del cuerpo del hijo(a) y las diversas gratificaciones inherentes a los avances de su desarrollo, especialmente en la comunicación.

La madre tiene un período sensitivo, cuyas particularidades biológicas y psicológicas permite, en las circunstancias adecuadas, que se evoque y genere el comportamiento materno. Este período sensible comienza a partir del embarazo y tiene su momento crítico en el posparto inmediato.

En cuanto al bebé, se ha comprobado que existe también un período sensible durante los primeros meses de vida en el cual la disposición biológica y psicológica del niño(a) se encuentra en su punto culminante para lograr la vinculación afectiva hacia la madre y el padre.

Es importante resaltar que de no producirse la evocación de la vinculación afectiva tanto en la madre, padre como en el hijo(a), en los períodos sensibles, se van a presentar dificultades permanentes en las relaciones madre-padre-hijo(a) y con las demás personas a lo largo de la vida.

El agente educativo comunitario, que atiende niños y niñas en esta edad debe ser una persona serena, estable, con mucha sensibilidad para que le ofrezca en forma permanente el afecto y los cuidados necesarios para su bienestar, supliendo temporalmente la ausencia de sus padres.

Las actividades que se realizan con los niños y niñas hasta los 2 años, deben favorecer el sistema de relaciones que establece con las y los demás, consigo mismo(a) y con el mundo.

Se hace imperativo que el agente educativo comunitario propenda por:

• Conversar con la madre sobre la forma como durmió, si está o no enfermo; si está tomando algún medicamento; en caso de ser así, debe solicitar la prescripción médica respectiva.

• Establecer una comunicación afectuosa-personal respondiendo a sus gestos, movimientos, sonidos, mediante los cuales él (ella) expresa sus preferencias y emociones.

• Hablarle constantemente y con la intencionalidad de desarrollar su lenguaje y favorecer la comunicación humana.

• Llamarlo siempre por su nombre con el fin de favorecer su reconocimiento como persona diferente de los demás. Es necesario generar procesos que concienticen a niñas, niños y agentes educativos comunitarios, sobre la responsabilidad de crecer, aprender y desarrollarse en la diferencia respetando las costumbres, creencias y gustos de las y los demás.

• Facilitar el conocimiento y exploración de las diferentes partes de su cuerpo y las posibilidades que ofrece cada una de ellas.

• Crear un ambiente rico en materiales con diferentes formas, texturas, tamaños y colores que le permitan manipular y conocer los objetos.

• Crear situaciones de juego donde el niño(a) responda e imite acciones del agente educativo. Hacerle gestos, monerías, escondérsele, darle objetos para que los pueda agarrar, soltar o llevar a la boca.

• Celebrar todo comportamiento que se considere un éxito o progreso, favoreciendo así la valoración de sí mismo(a) y el reconocimiento de sus posibilidades y limitaciones.

• Estar atento para cambiarlo(a) y asearlo(a) de manera oportuna. Pasearlo(a) y sacarlo(a) a recibir el sol por las mañanas y por períodos cortos.

• Procurar que los bebés participen de las actividades que realizan los niños y niñas mayores, sentarlos con ellos y ellas para realizar juegos, conversaciones, cantos, cuentos cortos, etc.

• Realizar actividades que favorezcan adquirir gradualmente el dominio de su cuerpo y de su marcha, lo que le permitirá desplazarse para explorar el espacio.

• Atenderlo(a) de manera inmediata cada vez que llore para que se sienta que se encuentra en un espacio de protección y cariño. El llanto del bebé siempre tiene una causa (hambre, frío, miedo, sed, dolor, sueño, intranquilidad, deseo de que lo carguen), que el (la) agente educativo debe buscar y solucionar.

• Procurar un ambiente adecuado para que el niño(a), tenga un sueño tranquilo y reparador.

Actividades pedagógicas y de desarrollo psicosocial con el niño y niña mayor de 2 años

Para lograr la vida grupal y construir un ambiente educativo donde todas las cosas que se hagan tengan una intencionalidad formativa y respondan a los intereses y necesidades de los niños y niñas, es necesaria una organización pedagógica del tiempo y del espacio.

El manejo de una secuencia de actividades en el tiempo, permite la apropiación por parte del grupo de un antes, ahora y después; de la misma manera el manejo del lugar (áreas interiores y exteriores) muestra un dominio sobre el espacio y a su vez les permite el contacto, la exploración, el conocimiento, el manejo de las técnicas y de los materiales pedagógicos.

Manejo del tiempo: Los momentos pedagógicos

La organización del tiempo exige como actividad cotidiana la planeación de lo que se va a realizar y la evaluación de lo que se ejecutó. El manejo del “antes, ahora y después”‚ debe estar presente en cada jornada de trabajo, posibilitando el desarrollo de las actividades con una secuencia lógica, de tal manera que los niños y niñas interioricen y construyan la noción de tiempo y sepan que las actividades ocurren en un orden establecido.

La organización pedagógica en el tiempo y en el espacio de las actividades con los niños y niñas se denomina momento pedagógico.

Los momentos pedagógicos son flexibles, se deben ajustar al nivel de desarrollo de los niños y niñas, al grado de funcionamiento como grupo infantil, a sus necesidades e intereses.

Es importante resaltar que cada jornada pedagógica diaria tiene un momento de apertura, “Bienvenida” y otro de “Cierre”.

A continuación se describen los momentos pedagógicos para los niños y niñas mayores de dos años, resaltando su intención y sentido.

La bienvenida es el momento pedagógico durante el cual los niños y niñas tienen la oportunidad de vivir con alegría el reencuentro con sus compañeros(as). Es una puesta en común de las necesidades, de los intereses, de las cosas que centran su atención y que deben convertirse en el contenido de las actividades.

Es un momento de reconstrucción colectiva, de planear o recordar lo que van a hacer durante la jornada, de explicitar el por qué de lo que se va a hacer.

La jornada pedagógica se debe cerrar a partir del recuento de las actividades del día, evaluando la jornada: cómo se sintieron, cómo participaron, cómo va el trabajo del grupo y qué queda pendiente.

En el momento Vamos a Explorar se deben crear las condiciones para que los niños y niñas comiencen a profundizar sobre los objetos y sus propiedades, se interesen por investigar, se hagan preguntas y encuentren respuestas a los fenómenos físicos y naturales y exploren su medio socio-cultural, familiar y comunitario vinculándolos a la investigación y participación de eventos cotidianos y celebraciones especiales.

Este momento pedagógico tiene dos espacios: la comunidad geográfica, social y los espacios donde se desarrolla la modalidad (instalaciones físicas).

El Vamos a Crear es el momento pedagógico dedicado a fomentar la capacidad creativa y de expresión a través de diferentes técnicas manuales.

Es el momento que le permite al grupo comunicar y expresar a través de las diferentes formas de representación gráfica y artística lo que ha vivido, explorado, imaginado o lo que necesita para desarrollar las actividades que han decidido como grupo.

El Vamos a Jugar es un momento de relación intensa entre los niños y niñas, que les permite el desarrollo de la imaginación y el acatamiento y creación de normas y reglas. El niño(a) al recrear la actividad del adulto(a) durante el juego, establece un puente con la vida de su medio social y cultural y con el mundo en general. El juego de roles es una actividad infantil que se caracteriza por su espontaneidad, el niño(a) se siente libre para actuar como quiera, es quien escoge el tema del juego, el personaje a representar, busca los medios para realizar las acciones correspondientes al papel que realiza.

El juego de roles, como actividad pedagógica, requiere de un ambiente de confianza y afecto, de una organización como grupo y de que se vaya profundizando en el conocimiento de la realidad, puesto que ella es la que se refleja en el juego.

Es en el juego de roles donde el niño(a) al representar las acciones de adultos(as), tiene la posibilidad de descubrir las relaciones de los fenómenos sociales, culturales históricos y emocionales propios de la familia, de la comunidad y de la misma infancia.

Otro momento pedagógico es el Vamos a Comer, importante para impulsar los hábitos culturales alimentarios y el disfrute de la comida, como una relación social en grupo; se propician allí también hábitos higiénicos, de salud, de comportamiento en la mesa y la responsabilidad en el arreglo y aseo del sitio y en la distribución de los implementos y utensilios.

Materiales pedagógicos

Los materiales pedagógicos son esenciales para realizar las actividades y deben organizarse para ser utilizados en cada espacio lúdico. Aquí es importante recordar que los materiales y los juguetes no tienen valor en sí mismos, cobran su dimensión cuando se introducen como soporte de lo lúdico y dentro de la dinámica del juego, permiten la creatividad, la imaginación, la fantasía y para que esto sea una realidad se requiere que los adultos comprendan lo que significa lo lúdico dentro del desarrollo infantil y asuman un comportamiento que respete e impulse la libertad y la creatividad infantil, reconozcan sus intereses y necesidades, respeten las diferencias individuales, le den la importancia que tiene la interacción entre los niños y niñas y reconozcan plenamente su papel como agentes de socialización.

La disponibilidad de materiales y juguetes favorece el juego espontáneo individual y colectivo promoviendo el desarrollo de la autonomía y la interacción social. A través del juego los niños y niñas establecen relaciones entre ellos, vivencian conflictos, ensayan soluciones y aprenden a compartir.

Cuando los niños(as) tienen la posibilidad de estar en contacto, explorar, manipular materiales y juguetes, hacer comparaciones entre sus características y compartir sus puntos de vista, se favorece el desarrollo y la consolidación de las competencias básicas, del desarrollo de los conceptos de forma, espacio, volumen y tiempo.

No deben escogerse al azar sino que deben responder a ciertas características: ser sólidos, no romperse fácilmente, ser atractivos y de manejo agradable, deben proporcionar a los niños y niñas múltiples utilizaciones y deben ser del tamaño adecuado a sus posibilidades y de acuerdo con su edad. Además, deben responder a las necesidades de desarrollo del niño(a): actividad, construcción, curiosidad, expresión, creación personal.

• Organización de los juguetes y materiales pedagógicos

Es importante resaltar que el valor psicológico y educativo de los materiales y juguetes está relacionado con la contribución al desarrollo infantil por el placer del juego espontáneo que ellos suscitan. En consecuencia, los podemos agrupar de acuerdo con las actividades y los procesos psicológicos que en ellas se impulsan.

• Materiales para el desarrollo de la expresión gráfica

En las actividades que fomentan la capacidad creativa y de expresión a través de diferentes técnicas manuales que permiten comunicar y expresar a través de las diferentes formas de representación gráfica y artística lo que ha vivido, explorado, imaginado o lo que necesita para desarrollar las actividades que han decidido como grupo. Corresponden al proceso de la comunicación no verbal para desembocar en la escritura alfabética.

Para el desarrollo de estas actividades el espacio debe estar organizado, con mobiliario, materiales e instrumentos necesarios para que los niños y niñas aprendan a manejar diferentes técnicas manuales y puedan realizar trabajos que enriquezcan el juego, comuniquen lo que han vivido, investigado y conocido sobre la realidad natural y social y sobre su vida familiar y comunitaria.

Los niños(as) al apropiarse y familiarizarse con los útiles que pintan, que rayan, desarrollan la actividad gráfica y la actitud hacia la escritura de tal forma que llegan a la escritura alfabética como algo que tiene sentido y es necesaria para la comunicación.

Deben existir elementos necesarios para que los niños y niñas conquisten superficies, volúmenes y espacios a través de las diferentes técnicas gráfico-plásticas: pintura, modelado y dibujo principalmente. Otras técnicas como rasgado, recortado con dedos, con tijeras, impresiones, esgrafiado, collage (pegado), trabajo con material de desecho, con cajas de cartón, deben ser un medio para enriquecer las actividades de expresión y comunicación colectivas.

• Materiales que propician la construcción del pensamiento lógico, los conceptos de tamaño, forma, color y de las nociones de clasificación y seriación

La realización de actividades con materiales que propician el interés y conocimiento de los objetos y sus características físicas conlleva a la construcción del pensamiento lógico, los conceptos de tamaño, forma, color y las nociones clasificación y seriación.

Para las actividades que se realizan se deben utilizar bloques, materiales y juguetes que permitan la transformación o construcción de objetos, los juegos para armar con objetivos precisos orientados a reproducir la realidad tal como el niño(a) la concibe o la representa. Así mismo, deben existir juegos que implican reglas concretas fáciles de aplicar.

• Materiales para impulsar la construcción de las nociones de causalidad

Se debe incentivar la curiosidad natural de los niños y niñas y hacer que se convierta en actitud de investigación; por lo tanto, se deben presentar organizadamente los materiales que contribuyen a fomentar la curiosidad del niño, ofreciéndoles la oportunidad de experimentar mediante el contacto y la manipulación de los objetos y fenómenos de la naturaleza. De esta forma se impulsa el manejo de la relación causa (agente)-efecto, para que los niños comprendan las explicaciones de esta relación y construyan la noción de causalidad.

Con estos elementos se debe propiciar que los niños(as) desarrollen la observación sistemática a través del proceso de nombrar, recolectar, agrupar, clasificar y coleccionar objetos; experimentar para que hagan diferencias; observar para hacer preguntas y encontrar respuestas sobre la naturaleza.

• Materiales para impulsar la comunicación verbal, el conocimiento y la recreación de la cultura propia y el manejo del cuerpo como expresión de sentimientos.

Poner a los niños y niñas en contacto con la tradición oral y escrita, con la riqueza cultural de cantos, bailes y ritmos de la región, posibilitan enriquecer y perfeccionar la comunicación verbal y el manejo del cuerpo como expresión de sentimientos que se deben aprender a leer, a utilizar y a disfrutar.

El contacto con los materiales impresos para que los niños y niñas los “lean” les posibilita el ingreso a la lectura alfabética y el desarrollo de la expresión oral, medio fundamental de la comunicación de los seres humanos.

Darles la oportunidad de conocer, recrear y practicar su folclor les afianza su identidad cultural, les despierta la admiración y reconocimiento por todas las producciones que a través de la historia han generado sus antepasados, al mismo tiempo que aprenden y desarrollan las destrezas y el placer por el manejo corporal, de la voz, el ritmo y de la melodía. En este momento deben aparecer cuentos, láminas, instrumentos musicales propios de la región, grabadoras, cassettes y trajes típicos.

Además, deben desarrollarse actividades de representación dramática y títeres que aumentan la espontaneidad de los niños y niñas, el desarrollo de la comunicación verbal y no verbal, el manejo corporal, la identidad de género y la identidad social.

Materiales para los juegos simbólicos que facilitan la comunicación, la interacción, la construcción de la norma, la conquista de la identidad, del manejo del cuerpo y de la autoestima.

Al facilitar la aparición del juego de roles se impulsa el despliegue de los procesos psicológicos contemplados en las relaciones con las y los demás: la comunicación, la interacción y la construcción de la norma como valor ético. Así mismo, a través del juego de roles se avanza en la conquista de la identidad, del manejo del cuerpo y de la autoestima, procesos que permiten la profundización en la vivencia de la relación consigo mismo(a).

Para este momento pedagógico los niños(as) deben tener acceso a juguetes, materiales y disfraces que les ayuden a desarrollar la capacidad de representación mental de un objeto por otro, a representar los roles de la vida familiar y comunitaria. Se sugiere toda clase de disfraces, elementos en desuso como cachuchas, carteras, sombreros, zapatos, collares, pañoletas, vestidos, faldas, paraguas, muñecas, biberones, elementos de la casa, retazos de tela, cajas, timones, ruedas y otros materiales para elaborar sus propios juguetes de representación.

Organización del espacio

Para los niños(as) y su vida grupal es esencial la organización del espacio de tal forma que el grupo tenga como referencia el lugar donde se realizan las acciones al interior del servicio y un manejo colectivo de los otros espacios del servicio y del vecindario, si es posible.

Es importante recalcar que el grupo social al cual pertenece el niño(a), su comunidad con sus formas de producción y comercio, su cultura, sitios de recreación, servicios públicos, instituciones, sus personajes, accidentes geográficos (montañas, ríos, playas, vegetales), sus animales, constituyen el lugar más apropiado para brindar las experiencias directas a los niños(as), ya que al convertirse en el contenido de las actividades pedagógicas, llenan de sentido lo que los niños y niñas hacen en la modalidad.

Anexo 5

Principios de orientación para la alimentación complementaria del niño amamantado. OPS(*)

Se presenta un resumen de los 10 “Principios de orientación para la alimentación complementaria del niño amamantado”, publicados por la Organización Panamericana de la Salud en el año 2003, con el objeto de que se conviertan en insumos claves en el desarrollo de las acciones con niños y niñas menores de dos años y en la labor de capacitación y formación de agentes educativos comunitarios, así como de las mujeres gestantes y las madres con niños(as) menores de 1 año.

Estos principios de alimentación cubren a los niños(as) nacidos a término amamantados durante los primeros dos años de vida(37); sin embargo, muchas de las recomendaciones presentadas también son apropiadas para niños(as) no amamantados, con la excepción de las recomendaciones sobre frecuencia de comidas y contenido nutricional de alimentos complementarios.

• Duración de la lactancia materna exclusiva y edad de introducción de los alimentos complementarios

Practicar la lactancia materna exclusiva desde el nacimiento hasta los 6 meses de edad, introducir los alimentos complementarios a partir de los 6 meses de edad (180 días) y continuar con la lactancia materna.

• Mantenimiento de la lactancia materna. Continuar con la lactancia materna frecuente y a demanda hasta los dos años de edad o más.

• Alimentación perceptiva. Practicar la alimentación perceptiva, aplicando los principios de cuidado psicosocial. Específicamente:

— Alimentar a las y los lactantes directamente y asistir a los niños y niñas mayores cuando comen por sí solos(as), respondiendo a sus signos de hambre y satisfacción;

— Alimentar despacio y pacientemente y animarlos(as) a comer, pero sin forzarlos;

— Si los niños(as) rechazan varios alimentos, experimentar con diversas combinaciones, sabores, texturas y métodos para animarlos(as) a comer;

— Minimizar las distracciones durante las horas de comida si pierde interés rápidamente;

— Recordar que los momentos de comer son periodos de aprendizaje y amor - Hablar con los niños y niñas y mantener el contacto visual.

• Preparación y almacenamiento seguros de los alimentos complementarios. Ejercer buenas prácticas de higiene y manejo de los alimentos al:

— Lavar las manos de las personas a cargo de los niños y niñas y de estos, antes de preparar alimentos y de comerlos;

— Guardar los alimentos de forma segura y servirlos inmediatamente después de su preparación;

— Utilizar utensilios limpios para preparar y servir los alimentos;

— Utilizar tazas y tazones limpios al alimentar a los niños y niñas, y

— Evitar el uso de biberones, dado que es difícil mantenerlos higiénicamente limpios.

• Cantidad necesaria de alimentos complementarios.

— Comenzar a los seis meses de edad con cantidades pequeñas de alimentos y aumentar la cantidad conforme crece el niño(a), mientras se mantiene la lactancia materna.

— La energía necesaria proveniente de los alimentos complementarios para niños(as) con ingestas “promedio” de leche materna en países en vías de desarrollo es de aproximadamente 200 kcal al día para niños(as) entre los 6 y 8 meses de edad; 300 kcal al día para niños(as) entre los 9 y 11 meses; y 550 kcal al día para niños(as) entre los 12 y 23 meses de edad.

— En países desarrollados se estima que las necesidades son algo diferentes (130, 310 y 580 kcal al día para niños(as) entre los 6 y 8; 9 y 11 y 12 y 23 meses, respectivamente) debido a las diferencias en la ingesta de leche materna.

• Consistencia de los alimentos.

— Aumentar la consistencia y la variedad de los alimentos gradualmente conforme crece el niño(a), adaptándose a los requisitos y habilidades de los mismos/as.

— Los lactantes pueden comer papillas, purés y alimentos semisólidos a partir de los 6 meses de edad. A los 8 meses, la mayoría de niños(as) también pueden consumir alimentos que se pueden comer con los dedos (meriendas que pueden servirse los niños(as) por sí solos(as)).

— A los 12 meses, la mayoría de los niños(as) pueden comer el mismo tipo de alimentos que el resto de la familia.

— Deben evitarse los alimentos que puedan causar que los niños y niñas se atoren o atraganten (es decir, alimentos cuya forma y/o consistencia implica el riesgo de que pudieran bloquear la tráquea, por ejemplo nueces, uvas, zanahorias crudas, etc.).

• Frecuencia de alimentos y densidad energética.

— Aumentar el número de veces que el niño(a) consume los alimentos complementarios conforme va creciendo.

— El número apropiado de comidas depende de la densidad energética de los alimentos locales y las cantidades normalmente consumidas durante cada comida.

— Para el niño(a) amamantado promedio de 6 a 8 meses de edad, se debe proporcionar 2 a 3 comidas al día; de los 9 a 24 meses de edad debe recibir 3-4 comidas al día además de meriendas nutritivas(38) (como una fruta, un pedazo de pan o pan árabe con pasta de nueces) ofrecidas 1 ó 2 veces al día, según lo desee el niño(a).

— Si la densidad energética o la cantidad de alimentos en cada comida es baja, o el niño(a) ya no es amamantado, es posible que se requiera de comidas más frecuentes.

• Contenido nutricional de alimentos complementarios.

— Dar una variedad de alimentos para asegurarse de cubrir las necesidades nutricionales.

— El consumo de carne, aves, pescado o huevos debe ser diario, de no poder cumplirse con este requerimiento, debe hacerse lo más frecuentemente posible.

— Las dietas vegetarianas no logran cubrir las necesidades nutricionales a esta edad, a menos que se utilicen suplementos nutricionales o productos fortificados.

— Las frutas y verduras ricas en vitamina A deben ser consumidas a diario.

— Proveer dietas con un contenido adecuado de grasa.

— Evitar la administración de bebidas o jugos con un bajo valor nutritivo, como té, café y sodas (gaseosas).

— Limitar la cantidad de jugo ofrecido para así evitar reemplazar o desplazar alimentos más nutritivos.

• Uso de suplementos de vitaminas y minerales o productos fortificados para niños(as) y madres.

— Utilizar alimentos complementarios fortificados o suplementos de vitaminas y minerales para las y los lactantes de acuerdo con sus necesidades.

• La alimentación durante y después de la enfermedad.

— Aumentar la ingesta de líquidos durante las enfermedades, incluyendo leche materna (lactancia más frecuente), y alentar al niño(a) a comer alimentos suaves, variados, apetitosos y que sean sus favoritos.

— Después de la enfermedad, dar alimentos con mayor frecuencia de lo normal y estimular al niño(a) a que coma más.

Anexo 6

Elementos conceptuales sobre crecimiento y desarrollo durante los dos primeros años de vida

Crecimiento

Los primeros dos años de vida se caracterizan por un rápido crecimiento y desarrollo físico y psicosocial, es un período en el cual ocurren muchos cambios que afectan la alimentación y la ingesta de nutrientes.

El peso del niño(a) al nacer está determinado por la duración de la gestación, el peso pregestacional de la madre y el peso ganado durante la gestación. Después del nacimiento, las influencias genéticas empiezan a mostrarse y el crecimiento se manifiesta por el canal de crecimiento en las rejillas o gráficas de crecimiento.

Las y los lactantes pierden peso durante los primeros días de vida, pero por lo general lo recuperan hacia el séptimo a décimo día de vida, de allí en adelante el crecimiento se incrementa rápidamente pero la velocidad del incremento disminuye con el tiempo.

Suelen además duplicar su peso de nacimiento hacia el cuarto o el sexto mes de edad y lo triplican al año. Su estatura aumenta el 50% durante el primer año de vida y la duplican al cuarto año de vida. La grasa corporal total aumenta con rapidez durante los primeros nueve meses, después de lo cual la velocidad de ganancia de grasa cesa poco a poco por lo que resta de la niñez. El agua corporal total disminuye a través de la etapa de lactante desde el 70% en el nacimiento al 60% hacia el primer año de edad. El decremento es casi total en el agua extracelular, que declina del 42% al nacimiento a un 32% al primer año de vida.

Los parámetros de maduración fisiológica son importantes ya que determinan el inicio de la alimentación complementaria - ablatación.

El progreso normal de la alimentación en el niño o niña menor de dos años, depende de la maduración secuencial de las capacidades funcionales (digestivas, renales, inmunológicas y otras) y sicomotoras (de coordinación, lenguaje y de destreza motoras finas y gruesas); de la relación afectiva con la madre y de las actitudes y conductas tanto del niño(a) como de la madre o adulto(a) que lo alimenta, estas influyen en la formación de los hábitos alimentarios y determinan finalmente su condición nutricional.

Desarrollo

• Desarrollo neurológico

Al nacer las niñas y niños están preparados para succionar y tomar líquidos pero no alimentos con textura.

Durante el primer año, las y los lactantes normales desarrollan el control de la cabeza, la habilidad para moverse y sostenerse sentados y la habilidad para sujetar, primero con la palma, y luego con un refinado pinzamiento con los dedos.

Hacia el sexto mes de edad aparecen las habilidades masticatorias, cuando el desarrollo muscular para mantener la cabeza erguida y deglutir los alimentos semisólidos, alcanza su madurez. A esta edad, ya hay movimientos rítmicos de masticación, aparecen los primeros dientes y la lengua puede realizar los movimientos necesarios para llevar los alimentos a la región posterior de la boca (faringe) para después ser deglutidos.

Durante los últimos tres meses del primer año, los niños(as) pueden aproximar sus labios al borde de la taza y beber, si se les sostiene la taza. Durante el segundo año desarrollan la capacidad para girar las muñecas y elevar sus codos, lo que les permite sostener la taza por sí mismos(as). Al principio se alimentan muy desordenadamente pero posteriormente son capaces de autoalimentarse.

• Desarrollo gastrointestinal

Enzimas digestivas y absorción

La digestión de hidratos de carbono ocurre principalmente en el intestino delgado. El recién nacido(a) a término tiene una actividad adecuada de lactasa, sacarasa-isomaltasa y glucoamilasa, lo que le permite digerir adecuadamente lactosa, sacarosa y algunos oligosacáridos; sin embargo, posee bajos niveles de amilasa salival y solo un 10% de la actividad de amilasa pancreática lo que limita la capacidad para digerir hidratos de carbono complejos (harinas, cereales) antes de los tres o cuatro meses de edad; ya después de los seis meses presenta niveles adecuados de amilasa pancreática.

La digestión de las grasas, proteínas y almidones en el (la) lactante depende en gran medida de las enzimas pancreáticas, existiendo una notable variación del momento en que estas aparecen en la luz intestinal. La amilasa es la enzima más sujeta a controversia. Se desconoce si existe en el feto y cuánto tiempo después del nacimiento comienza a producirse. “Existen algunas evidencias de que hasta los 6 meses de edad la amilasa pancreática es insuficiente por lo que dar almidón antes de esa edad puede provocar diarrea”(39).

La lipasa es escasa al nacer, su nivel se duplica al mes pero permanece baja durante el primer año de vida. Para la etapa en la que se aconseja incorporar la alimentación complementaria —a partir de los 6 meses— la absorción intestinal de grasa es adecuada (entre el 90 a 95%) dado que la lipasa pancreática y lipasas alternativas (lingual) han alcanzado niveles adecuados y la secreción de sales biliares está completamente desarrollada. Por otro lado, los niveles de tripsina y quimotripsina al nacer son ligeramente inferiores a los alcanzados al año de edad; por lo tanto, la digestión de proteínas no presenta dificultades.

Así mismo, la maduración de la función pancreática es un proceso predeterminado pero también influenciado por la edad, el estado nutricional y factores hormonales; en este sentido la desnutrición pre y posnatal puede disminuir las enzimas pancreáticas pero este es un efecto reversible. La dieta también puede influir la producción de enzimas pancreáticas: una dieta rica en almidones mantenida durante treinta días puede inducir la producción de amilasa pancreática, mientras que las dietas hiperprotéicas dan lugar a una elevada concentración intraluminal de tripsina y lipasa.

• Maduración renal

El recién nacido(a) muestra inmadurez funcional renal, posee filtración glomerular disminuida, que logra la normalidad hasta el sexto mes de edad, lo cual limita la administración de agua y solutos.

• Maduración de la mucosa gastrointestinal

Al nacimiento, los mecanismos de defensa intestinales están inmaduros, lo que hace que en los primeros tres meses de vida el niño y la niña sean especialmente vulnerables a la penetración de sustancias potencialmente antigénicas. De ahí la importancia de la leche materna y en especial del calostro, que actúa ayudando a la maduración de las células epiteliales, las cuales mejoran la absorción de los nutrientes.

Debido a que el intestino es impermeable a macromoléculas, eventualmente antigénicas y a la inadecuada permeabilidad de las membranas de las células epiteliales, se pueden absorber con facilidad péptidos pequeños y proteínas no digeridas, por medio de la pinocitosis; así mismo, la deficiencia de la proteolisis intracelular por una función lisosomal inmadura, produce alergias a la leche de vaca, principalmente debido a que la digestión de las proteínas ocurre en el intestino delgado.

Como la capacidad proteolítica es difícil para la caseína, no deben darse cargas altas de proteínas, pues la carga excesiva de soluto renal puede producir desequilibrio ácido-básico y acidosis metabólica.

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(Nota: Derogado por la Resolución 13482 de 2016 artículo 6° del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar)

(1) Carlos Sluzki (1996) citado por lineamientos para la inclusión y atención de familias, ICBF 2008.

(2) ICBF: concepto emitido por la oficina jurídica mediante memorando 4D154 del 10 de agosto del 2009.

(3) Infección respiratoria (tos, gripa), diarrea, paludismo, dengue, sarampión, desnutrición, accidentes.

(4) Cuando sea el ICBF el que los aporte.

(5) Ver anexo de estándares de estructura y saneamiento.

(6) La encargada del servicio deberá mostrar a las mujeres beneficiarias de la modalidad, todas las bondades y/o ganancias que tiene la inclusión y vinculación de su red familiar en el proceso de atención que reciben sus hijos e hijas. No obstante, en el caso de que la interna con hijos/as o la gestante manifieste su deseo de no vincular a su red familiar, la responsable del servicio deberá indagar ampliamente sobre los motivos de esta decisión y respetar este derecho siempre y cuando este proceder no vulnere sus derechos fundamentales y los de su hijo o hija por nacer o ya nacido.

(7) Ver anexo 8 - Estándares de estructura y saneamiento.

(8) Ver anexo 4 Proyecto pedagógico educativo comunitario del ICBF.

(9) Texto tomado de los lineamientos técnico-administrativos hogares comunitarios de bienestar-Múltiples. Pág. 42. ICBF. 2006.

(10) “Se sabe que un niño o una niña, nacen con cerca de 100 billones de células cerebrales (neuronas), pero 95% de ellas aún no están conectadas entre sí. Después del nacimiento ocurre una extraordinaria interconexión entre las neuronas, para formar las vías neuronales, las cuales permiten ver, oír, oler, caminar, hablar, pensar, etc. Estas vías se hallan recubiertas de mielina, una sustancia que facilita la conducción eléctrica de los mensajes nerviosos, compuesta por los ácidos grasos esenciales, que proporciona la leche materna. Se trata de un proceso natural, que ocurre de manera muy rápida y casi en su totalidad durante la primera infancia. Es un período privilegiado, en el cual el cerebro es más receptivo para fijar experiencias, y que debe ser aprovechado al máximo”.

(11) Mustard, J.F. (2002). “Early Child Development and the brain – the base for Elath, learning and behavior throughout life”. En M. Young (Ed) From Early Childhood Development to Human Development. The World Banck, Washington D.C.

(12) Ver anexo 7 Modelo minuta patrón.

(13) Ver anexo 7 Modelo minuta patrón.

(14) Universidad Nacional de Colombia - ICBF. Manual de Procedimiento para el suministro del complemento en los servicios de alimentación. 2007.

(15) Cuando se presenten síntomas o enfermedades como: fiebre, vómitos, diarrea, problemas respiratorios, infectocontagiosas —sarampión, varicela, rubéola— y accidentes durante la jornada de atención.

(16) Ver http://www.icbf.gov.co/www.icbf.gov.co. El instituto. Lineamientos. Ley 1098 de 2006. lineamientos técnicos para el proceso administrativo de restablecimiento de derechos.

(17) Ley 1098 de 2006. Título I. Disposiciones generales. Capítulo I. ART. 1º—Finalidad.

(18) Consejo Nacional de Política Económica Social. Conpes social 91 “Metas y estrategias de Colombia para el logro de los objetivos de desarrollo del milenio —2015—”. República de Colombia. Departamento Nacional de Planeación. Bogotá, D.C., 14 de septiembre 2005.

(19) Texto tomado del lineamiento técnico para la garantía del derecho al desarrollo integral en la primera infancia. ICBF. 2008.

(20) Texto tomado de los lineamientos técnicos para la inclusión y atención de familias. ICBF - OIM (Organización Mundial para las Migraciones). 1ª edición. Febrero 2008.

(*) Un constructo es una noción que surge por consenso —tácito o explícito— para referirse a un fenómeno emergente y reconocido como tal en un grupo.

(21) Definición tomada de los lineamientos técnicos para la inclusión y atención de familias. ICBF - OIM (Organización Mundial para las Migraciones). 1ª edición. Febrero 2008.

(22) YOUNG, M. From early childhood development to human development. Washington D.C.: The World Bank, 2002; y RUSSO, Rita. “Presentación”. En: Congreso de la Educación Infantil. Universidad del Norte, Barranquilla, 19 mayo 2006.

(23) MUSTARD, J. F. “Early child development and the brain: the base for health, learning, and behavior throughout life”. En: YOUNG, M. op. cit.

(24) ICBF y otros (2006). Política pública de primera infancia, documento borrador.

(25) Tomado del texto sobre Apego. María Pía Vernnengo. www.elpsicoanalisis.org.ar.

(26) Tomado de El vínculo afectivo. Web de psicología y medicina. www.cepvi.com.

(27) Texto tomado de Los lineamientos técnico administrativos para la atención a mujeres en período de gestación y/o lactancia en casas de madres gestantes. Versión preliminar. ICBF. Abril 2009.

(28) Instituto de Desarrollo Infantil – Fundación Restrepo Barco. La gestación humana, una mirada integral. Bogotá: 1998.

(29) Texto tomado de los lineamientos técnico administrativos para la atención a mujeres en período de gestación y/o lactancia en casas de madres gestantes. Versión preliminar. ICBF. Abril 2009.

(30) Ver anexo 6: Crecimiento y desarrollo durante los dos primeros años de vida.

(31) Texto tomado de los lineamientos técnico-administrativos hogares 32 comunitarios de bienestar-Múltiples. Pág. 42. ICBF. 2006.

(32) Ver anexo 5: Principios de orientación para la alimentación complementaria del niño amamantado de la OPS.

(33) Proyecto pedagógico educativo comunitario en el ICBF. ICBF. División de protección preventiva. 1990.

(34) Ídem.

(35) Guía de actividades pedagógicas para niños de 2 a 7 años: Un mundo de juegos. ICBF. Subdirección de prevención, división de atención al menor de 7 años, 1996.

(36) Para ampliar la información sobre la planeación de actividades, su metodología y procedimiento, se debe consultar la guía de actividades pedagógicas para niños de 2 a 7 años, Un mundo de juegos. Subdirección de prevención, división de atención al menor de 7 años, 1996.

(37) Incluye niños y niñas de bajo peso nacidos después de las 37 semanas de gestación.

(38) Las meriendas se definen como alimentos consumidos entre comidas, siendo generalmente alimentos que los niños(as) consumen por sí mismos(as) y que son convenientes y fáciles de preparar.

(39) Sociedad Argentina de Pediatría. Guía de alimentación para niños sanos de 0 a 2 años. 2001.