Instituto Colombiano de Bienestar Familiar

RESOLUCIÓN 4589 DE 2009 

(Octubre 20)

“Por la cual se aprueba el lineamiento técnico administrativo y estándares para el funcionamiento del programa de atención especializada casas de madres gestantes”.

(Nota: Derogada por la Resolución 6025 de 2010 artículo 5° del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar)

La Directora General del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar,

en uso de las facultades legales y estatutarias en especial las establecidas en el artículo 78 de la Ley 489 de 1998, artículo 60 de la Ley 1098 de 2006 y demás normas concordantes y complementarias, y

CONSIDERANDO:

Que de acuerdo con lo establecido en el artículo 12 del Decreto 2388 de 1979 reglamentario de la Ley 7ª de 1979, las actividades que realicen las entidades del sistema nacional de bienestar familiar, con el fin de prestar el servicio público de bienestar familiar, deberán cumplirse con estricta sujeción a las normas del servicio y a los reglamentos dictados por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar Cecilia de la Fuente de Lleras.

Que la Ley 1098 de 2006 Código de la Infancia y la Adolescencia establece en su artículo 11, que el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, como ente coordinador del sistema nacional de bienestar familiar, mantendrá todas sus actuales funciones (L. 75/68 y L. 7ª/79) y definirá los lineamientos técnicos que las entidades deben cumplir para garantizar los derechos de los niños, las niñas y los adolescentes, y para asegurar su restablecimiento. Así mismo coadyuvará a los entes nacionales, departamentales, distritales y municipales en la ejecución de sus políticas públicas, sin perjuicio de las competencias y funciones constitucionales y legales propias de cada una de ellas.

Que el artículo 60 de la Ley 1098 de 2006 dispone que cuando se trate de una adolescente o mujer mayor de 18 años embarazada, deberán vincularse a un programa de atención especializada que asegure el restablecimiento de sus derechos. Así mismo el parágrafo 2º de este artículo establece que el Gobierno Nacional y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar expedirán la reglamentación correspondiente al funcionamiento y operación de las casas de madres gestantes y los programas de asistencia y cuidado a mujeres con embarazos no deseados.

Que en mérito de lo expuesto,

RESUELVE:

ART. 1º—Expedir el lineamiento técnico administrativo y estándares para el funcionamiento del programa de atención especializada casas de madres gestantes.

(Nota: Derogada por la Resolución 6025 de 2010 artículo 5° del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar)

ART. 2º—Los directores regionales y seccionales, los coordinadores de grupo, asistencia técnica y zonales, y los servidores públicos de centros zonales, serán responsables de la difusión y aplicación del documento aquí aprobado. La dirección técnica y la dirección de evaluación verificarán el cumplimiento de esta responsabilidad.

(Nota: Derogada por la Resolución 6025 de 2010 artículo 5° del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar)

ART. 3º—La presente resolución rige a partir de su publicación.

Publíquese, comuníquese y cúmplase.

Dada en Bogotá, D.C., a 20 de octubre de 2009.

(Nota: Derogada por la Resolución 6025 de 2010 artículo 5° del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar)

Lineamientos técnico administrativos para el funcionamiento del programa de atención especializada

“Casa de madres gestantes”

LM10.PE02 01/10/2009 Versión 1

ICBF

Directora general

Elvira Forero Hernández

Secretaria general

Rosa María Navarro Ordóñez

Director de evaluación encargado de las funciones de director técnico

Herbert Buitrago Galán

Subdirectora lineamientos y estándares

Gloria Stella Gutiérrez Ortega

Subdirectora de seguimiento y análisis

Rocío Enciso Garzón

Equipo de trabajo ICBF

Subdirección lineamientos y estándares

Vivian Gómez Caicedo

Psicóloga

Subdirección de intervenciones directas

Rosalba Valencia Cuesta

Psicóloga

Subdirección de seguimiento y análisis

María del Rocío Jaimes Calderón

Pedagoga

Equipo de apoyo

Martha Lorena Padrón

Abogada

María Elena Márquez

Psicóloga

Aida Villamil Barrios

Nutricionista

Esperanza Pérez Jiménez

Socióloga

Martha Acosta Orjuela

Subdirección de evaluación

Sandra Gabriela Burgos López

Psicóloga

Ana Teresa Vásquez Mora

Nutricionista dietista

María Patricia Escolar Mahecha

Nutricionista dietista

Martha Lucía Londoño Vélez

Nutricionista dietista

Angie Julieth Santamaría García

Nutricionista dietista

Contenido

Introducción

1. Marco legal

2. Marco conceptual

2.1. La familia

2.2. La familia en proceso de gestación

2.3. Vivencias de la familia en el posparto

2.4. Consentimiento para la adopción

2.5. La familia y los procesos de duelo

3. Principios orientadores del programa

4. Sistema de atención

4.1. Definición

4.2. Población sujeto de atención

4.3. Objetivos

4.4. Organización del programa

5. Ruta del proceso administrativo de restablecimiento de derechos

5.1. Consideraciones generales para la atención

5.2. Formas de ingreso al programa

5.3. Notificación del auto de apertura

5.4. Acciones a realizar por la autoridad administrativa con la madre en período de gestación o lactancia

5.5. Acciones a realizar por la autoridad administrativa con el niño o niña recién nacido u otros hijos menores de edad que ingresan con la madre gestante o en período de lactancia

5.6. Terminación o modificación de la medida

6. Consideraciones en caso de interrupción voluntaria del embarazo (IVE)

6.1. La IVE en las mujeres menores de 18 años

6.2. Competencias y obligaciones del ICBF (Defensoría de familia) o autoridad administrativa competente

7. Etapas del proceso de atención en la casa de madres gestantes

7.1. Primer encuentro

7.2. Ingreso e integración

7.3. Intervención durante el proceso de atención

7.4. Egreso del programa

7.5. Seguimiento posegreso

8. Restricciones especificas para el programa

9. Seguimiento durante el proceso de atención

10. Supervisión técnica

11. Asesoría

12. Evaluación

Bibliografía

Anexo 1 Ruta del proceso de atención

Anexo 2 Guía para los operadores

Anexo 3 Interrupción voluntaria del embarazo (IVE)

Anexo 4 Proceso de atención desde la perspectiva de derechos

Anexo 5 Atención alimentaria y nutricional

Anexo 6 Generalidades de la alimentación por grupo de edad

Anexo 7 Condiciones mínimas del servicio de alimentos

Anexo 8 Requisitos mínimos del personal manipulador de alimentos

Anexo 9 Funcionamiento y administración de la modalidad

Anexo 10 Perfil de operadores de la casa de madres gestantes

Anexo 11 Estándares de la vivienda casa de madres gestantes

Anexo 12 Condiciones locativas casa de madres gestantes

Anexo 13 Estándar de talento humano casa de madres gestantes

Anexo 14 Estándares de dotación modalidad casa hogar

Anexo 15 Estándares de dotación básica

Anexo 16 Estándares de dotación personal para la madre

Anexo 17 Estándares de dotación personal para el bebé y demás hijos que ingresan con la madre gestante

Anexo 18 Estándares de dotación de elementos de aseo e higiene personal para la madre el bebé y los demás hijos

Anexo 19 Estándares de dotación de elementos lúdicos para el bebé y los demás niños o niñas

Introducción

En el marco del Código de la Infancia y la Adolescencia Ley 1098 de 2006, se establece que “… cuando se trate de una adolescente o mujer mayor de 18 años embarazada, deberán vincularse a un programa de atención especializada que asegure el restablecimiento de sus derechos”(1).

(1) Código de la Infancia y la Adolescencia. Ley 1098 de 2006, artículo 60.

De igual forma se ha definido que “El Gobierno Nacional y el ICBF, expedirán la reglamentación correspondiente al funcionamiento y operación de las casas de madres gestantes y los programas de asistencia y cuidado a mujeres con embarazos no deseados”(2). (…)

(2) Código de la Infancia y la Adolescencia. Ley 1098 de 2006, artículo 60, parágrafo 2º.

Para tal fin, se han elaborado los presentes lineamientos que tienen como propósito señalar el marco y las directrices por las cuales se rige la atención de las mujeres en proceso de gestación o período de lactancia en la casa para madres gestantes, el proceso de restablecimiento de sus derechos y los de su hijo o hija nacido o por nacer y la organización, funcionamiento y administración de este programa.

Estos lineamientos han sido construidos desde la perspectiva de los derechos humanos, los derechos de la niñez y la protección integral, son de obligatorio cumplimiento para todas las autoridades, entidades, instituciones, operadores y familias beneficiarias; por lo tanto determinan líneas y contextos de atención e intervención.

Con estos lineamientos se busca organizar, articular y mejorar la calidad de las acciones de todo el sistema nacional de bienestar familiar dirigidas a este grupo poblacional y fortalecer los recursos de individuos, familias e instituciones para cumplir con el encargo social de la protección a las adolescentes o mayores de edad en período de gestación o lactancia en situación de inobservancia, amenaza o vulneración de derechos.

Si bien este documento apunta a la atención de la mujer en período de gestación o lactancia, no se puede desconocer la necesidad de impulsar y fortalecer acciones de prevención trazadas en la política nacional de salud sexual y reproductiva(3), mediante planes, programas y proyectos, con el compromiso y la corresponsabilidad del Estado y la sociedad civil.

(3) Política Nacional de Salud Sexual y Reproductiva. Ministerio de la Protección Social. Febrero de 2003.

Alcance

Estos lineamientos aplican para el funcionamiento del programa de atención especializada “Casa de madres gestantes”; no obstante, contiene orientaciones técnicas que deben ser acatadas en el desarrollo de otros programas o modalidades de atención dirigidos a mujeres en gestación o lactancia y a sus hijos, recién nacidos o por nacer, independientemente de su origen, naturaleza jurídica o si tienen o no contrato con el ICBF.

La acción pedagógica y la intervención deben cubrir la red familiar, social e institucional. Esto significa que la unidad de atención no es únicamente la mujer sino que se complejiza al extender el radio de intervención a las redes vinculares.

1. Marco legal.

Declaración Universal de Derechos Humanos

Los derechos humanos son derechos inherentes a todos los seres humanos, sin distinción alguna de nacionalidad, lugar de residencia, sexo, origen nacional o étnico, color, religión, lengua, o cualquier otra condición. Todos tenemos los mismos derechos humanos, sin discriminación alguna. Estos derechos son interrelacionados, interdependientes e indivisibles.

Los derechos humanos universales están contemplados en la ley y garantizados por ella, a través de los tratados, el derecho internacional consuetudinario, los principios generales y otras fuentes del derecho internacional. El derecho internacional de los derechos humanos establece las obligaciones que tienen los gobiernos de tomar medidas en determinadas situaciones, o de abstenerse de actuar de determinada forma en otras, a fin de promover y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales de los individuos o grupos.

Estos derechos deben ser:

Reconocidos: en todos los hombres por igual, este reconocimiento debe ser real y fundamental. Deben ser reconocidos para poder ser defendidos.

Respetados: para poder efectivamente proteger la dignidad humana y para hacer que su realización sea posible.

Inalienables: no deben suprimirse, salvo en determinadas situaciones y según las debidas garantías procesales. Por ejemplo, se puede restringir el derecho a la libertad si un tribunal de justicia dictamina que una persona es culpable de haber cometido un delito.

Imprescriptibles: su reconocimiento permanece en el tiempo,

Tutelados: una vez reconocidos y respetados, debo protegerlos, la tutela corresponde a cada hombre, al Estado y a la comunidad internacional.

Promovidos: deben ser constantemente promovidos, esto es, que deben darse a conocer y ser elevados en todo sentido, para evitar que sean violados.

Para efectos de este lineamiento retomaremos los siguientes artículos de la Declaración Universal de los Derechos humanos:

Artículo 3º“Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona”.

Artículo 25 numeral 2º“La maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales. Todos los niños, nacidos de matrimonio o fuera de matrimonio, tienen derecho a igual protección social”.

— Convención sobre los Derechos de los Niños y las Niñas (L. 12/91)

La Convención sobre los Derechos del Niño, es el tratado internacional más ampliamente aceptado del mundo, establece la forma en que debe tratarse a los niños en las diferentes esferas de la vida. Reconoce sus derechos a la supervivencia, el desarrollo y la protección y a una participación activa en las cuestiones que los afectan. Los principios generales de la convención definen una actitud muy concreta hacia los niños y sus derechos.

Los principios de la convención son los siguientes:

i) No discriminación;

ii) Interés superior estipulado en el artículo 3º implica que las opiniones e intereses personales del niño deben ser una consideración primordial cuando se toman decisiones o se realizan actividades que los afectan, en lugar de situarse en un segundo plano después de los intereses de los progenitores, de la comunidad o del Estado;

iii) Punto de vista del niño;

iv) Supervivencia y desarrollo, hace referencia a garantizar el derecho inminente del niño a la vida, establece de forma muy explícita que sin los medios para la supervivencia y el desarrollo, el derecho a la vida no tiene sentido.

La Convención sobre los Derechos del Niño trata sobre el desarrollo físico, mental, social, moral y espiritual de la infancia. Estas categorías no son ámbitos separados, sino una manera de simplificar nuestra comprensión de una totalidad compleja.

— Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (1979)

Esta convención establece que la mujer tiene derecho a servicios gratuitos de atención durante el embarazo, el derecho a la licencia de maternidad y a la prestación de servicios sociales tanto para ella como para el padre, que les permitan combinar las obligaciones que deben a su familia con sus responsabilidades laborales (art. 11.2).

— Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales Ley 74 de 1968

(Adoptado y abierto a la firma, ratificación y adhesión por la Asamblea General en su Res. 2200 a (XXI) de 16 de diciembre de 1966. Entrada en vigor el 3 de enero de 1976, de conformidad con el art. 27)

Artículo 10 numeral 2º. “Se debe conceder especial protección a las madres durante un período de tiempo razonable antes y después del parto. Durante dicho período, a las madres que trabajen se les debe conceder licencia con remuneración o con prestaciones adecuadas de seguridad social”.

— Constitución Política de Colombia

Artículo 5º“El Estado reconoce, sin discriminación alguna, la primacía de los derechos inalienables de la persona y ampara a la familia como institución básica de la sociedad”.

Artículo 13.“El Estado protegerá especialmente a aquellas personas que por su condición económica, física o mental, se encuentren en circunstancia de debilidad manifiesta y sancionará los abusos o maltratos que contra ellas se cometan”.

Artículo 42.“La familia es el núcleo fundamental de la sociedad. Se constituye por vínculos naturales o jurídicos, por la decisión libre de un hombre y una mujer de contraer matrimonio o por la voluntad responsable de conformarla. El Estado y la sociedad garantizan la protección integral de la familia. La ley podrá determinar el patrimonio familiar inalienable e inembargable. La honra, la dignidad y la intimidad de la familia son inviolables. Las relaciones familiares se basan en la igualdad de derechos y deberes de la pareja y en el respeto recíproco entre todos sus integrantes. La ley reglamentará la progenitura responsable”.

“Existe tanto en el derecho constitucional como en el internacional, y en sus desarrollos legales, una presunción a favor de la familia biológica, en el sentido de que esta se encuentra, en principio mejor situada para brindar al niño el cuidado y afecto que necesita”(4).

(4) Sentencia T-510 de 2003. Corte Constitucional. Magistrado Ponente: Manuel José Cepeda E.

Artículo 43.“La mujer y el hombre tienen iguales derechos y oportunidades. La mujer no podrá ser sometida a ninguna clase de discriminación. Durante el embarazo y después del parto gozará de especial asistencia y protección del Estado, y recibirá de este subsidio alimentario si entonces estuviere desempleada o desamparada. El Estado apoyará de manera especial a la mujer cabeza de familia”.

Artículo 44.“Son derechos fundamentales de los niños: la vida, la integridad física, la salud y la seguridad social, la alimentación equilibrada, su nombre y nacionalidad, tener una familia y no ser separados de ella, el cuidado y amor, la educación y la cultura, la recreación y la libre expresión de su opinión. Serán protegidos contra toda forma de abandono, violencia física o moral, secuestro, venta, abuso sexual, explotación laboral o económica y trabajos riesgosos. Gozarán también de los demás derechos consagrados en la Constitución, en las leyes y en los tratados internacionales ratificados por Colombia”.

“La familia, la sociedad y el Estado tienen la obligación de asistir y proteger al niño para garantizar su desarrollo armónico e integral y el ejercicio pleno de sus derechos. Cualquier persona puede exigir de la autoridad competente su cumplimiento y la sanción de los infractores. Los derechos de los niños prevalecen sobre los derechos de los demás”. Este artículo explicita que los derechos de los niños tienen el carácter de fundamentales y prevalentes, lo que implica automáticamente que todos los derechos de los niños, niñas y adolescentes pueden ser tutelados.

Ley 1098 de 2006. Código de la Infancia y la Adolescencia

Artículo 7ºProtección integral. “Se entiende por protección integral de los niños, niñas y adolescentes el reconocimiento como sujetos de derechos, la garantía y cumplimiento de los mismos, la prevención de su amenaza o vulneración y la seguridad de su restablecimiento inmediato en desarrollo del principio del interés superior”.

“La protección integral se materializa en el conjunto de políticas, planes, programas y acciones que se ejecuten en los ámbitos nacional, departamental, distrital y municipal con la correspondiente asignación de recursos financieros, físicos y humanos”.

Artículo 10.Corresponsabilidad. “Para los efectos de este código, se entiende por corresponsabilidad, la concurrencia de actores y acciones conducentes a garantizar el ejercicio de los derechos de los niños, las niñas y los adolescentes. La familia, la sociedad y el Estado son corresponsables en su atención, cuidado y protección. La corresponsabilidad y la concurrencia aplican en la relación que se establece entre todos los sectores e instituciones del Estado (…)”.

Artículo 14.La responsabilidad parental. “La responsabilidad parental es un complemento de la patria potestad establecida en la legislación civil. Es además, la obligación inherente a la orientación, cuidado, acompañamiento y crianza de los niños, las niñas y los adolescentes durante su proceso de formación. Esto incluye la responsabilidad compartida y solidaria del padre y la madre de asegurarse que los niños, las niñas y los adolescentes puedan lograr el máximo nivel de satisfacción de sus derechos”.

En ningún caso el ejercicio de la responsabilidad parental puede conllevar violencia física, psicológica o actos que impidan el ejercicio de sus derechos.

Artículo 22.Derecho a tener una familia y a no ser separado de ella. “Los niños, las niñas y los adolescentes tienen derecho a tener y crecer en el seno de la familia, a ser acogidos y no ser expulsados de ella.

“Los niños, las niñas y los adolescentes solo podrán ser separados de la familia cuando esta no garantice las condiciones para la realización y el ejercicio de sus derechos conforme a lo previsto en este código. En ningún caso la condición económica de la familia podrá dar lugar a la separación”.

Artículo 29.Derecho al desarrollo integral en la primera infancia. “La primera infancia es la etapa del ciclo vital en la que se establecen las bases para el desarrollo cognitivo, emocional y social del ser humano. Comprende la franja poblacional que va de los cero (0) a los seis (6) años de edad. Desde la primera infancia, los niños y las niñas son sujetos titulares de los derechos reconocidos en los tratados internacionales, en la Constitución Política y en este código. Son derechos impostergables de la primera infancia, la atención en salud y nutrición, el esquema completo de vacunación, la protección contra los peligros físicos y la educación inicial. En el primer mes de vida deberá garantizarse el registro civil de todos los niños y las niñas”.

Artículo 41.Obligaciones del Estado. El Estado es el contexto institucional en el desarrollo integral de los niños, las niñas y los adolescentes. En cumplimiento de sus funciones en los niveles nacional, departamental, distrital y municipal deberá: (…)

Numeral 11.Garantizar y proteger la cobertura y calidad de la atención a las mujeres gestantes y durante el parto; de manera integral durante los primeros cinco (5) años de vida del niño, mediante servicios y programas de atención gratuita de calidad, incluida la vacunación contra toda enfermedad prevenible, con agencia de responsabilidad familiar.

Numeral 15.Asegurar los servicios de salud y subsidio alimentario definidos en la legislación del sistema de seguridad social en salud para mujeres gestantes y en período de lactancia, familias en situación de debilidad manifiesta y niños, niñas y adolescentes (…).

Artículo 50.Restablecimiento de los derechos. “Se entiende por restablecimiento de los derechos de los niños, las niñas y los adolescentes, la restauración de su dignidad e integridad como sujetos y de la capacidad para hacer un ejercicio efectivo de los derechos que les han sido vulnerados”.

Artículo 60.Vinculación a programas de atención especializada para el restablecimiento de derechos vulnerados. Cuando un niño, una niña o un adolescente sea víctima de cualquier acto que vulnere sus derechos de protección, de su integridad personal, o sea víctima de un delito, o cuando se trate de una adolescente o mujer mayor de 18 años embarazada, deberán vincularse a un programa de atención especializada que asegure el restablecimiento de sus derechos.

Artículo 66.Del consentimiento. “El consentimiento es la manifestación informada, libre y voluntaria de dar en adopción a un hijo o hija por parte de quienes ejercen la patria potestad ante el defensor de familia, quien los informará ampliamente sobre sus consecuencias jurídicas y psicosociales. Este consentimiento debe ser válido civilmente e idóneo constitucionalmente. Para que el consentimiento sea válido debe cumplir con los siguientes requisitos:

1. Que esté exento de error, fuerza y dolo y tenga causa y objeto lícitos.

2. Que haya sido otorgado previa información y asesoría suficientes sobre las consecuencias psicosociales y jurídicas de la decisión (…).

Otras leyes

Ley 57 de 1887 (Código Civil Colombiano - L. 153/1887). Adicionalmente, la ley protege la vida del que está por nacer (nasciturus) y el artículo 91 establece: “El juez, en consecuencia, tomará, a petición de cualquier persona, o de oficio, las providencias que le parezcan convenientes para proteger la existencia del no nacido, siempre que crea que de algún modo peligra”.

Ley 100 de 1993 (Ley de la seguridad social integral) artículo 166. Atención materno infantil. “El plan obligatorio de salud para las mujeres en estado de embarazo cubrirá los servicios de salud en el control prenatal, la atención del parto, el control del posparto y la atención de las afecciones relacionadas directamente con la lactancia” (…).

Ley 1122 de 2007, por la cual se hacen algunas modificaciones en el sistema general de seguridad social en salud y se dictan otras disposiciones. Artículo 33.El Gobierno Nacional definirá el plan nacional de salud pública para cada cuatrienio, el cual quedará expresado en el respectivo plan nacional de desarrollo. Su objetivo será la atención y prevención de los principales factores de riesgo para la salud y la promoción de condiciones y estilos de vida saludables, fortaleciendo la capacidad de la comunidad y la de los diferentes niveles territoriales para actuar. Este plan debe incluir:

El perfil epidemiológico, identificación de los factores protectores de riesgo y determinantes, la incidencia y prevalencia de las principales enfermedades que definan las prioridades en salud pública. Para el efecto se tendrán en cuenta las investigaciones adelantadas por el Ministerio de la Protección Social y cualquier entidad pública o privada. En materia de vacunación, salud sexual y reproductiva, salud mental con énfasis en violencia intrafamiliar, drogadicción y suicidio (…).

Jurisprudencia

Sentencia T-990 de 2007. Licencia de maternidad. Fundamental por conexidad con el mínimo vital y la vida digna de la madre y el hijo. Reiteración de jurisprudencia - Corte Constitucional.

Sentencia T-982 de 2007. Derecho a la vida-Acepción amplia. El derecho a la vida debe ser comprendido en una acepción amplia, al considerar que tal derecho no se debe entender desde una dimensión meramente biológica, sino como un derecho cualificado que implica el reconocimiento y búsqueda de una vida digna, pues limitarlo solamente a la idea reducida de muerte, sería no concebir que se trata de un concepto que se extiende a la posibilidad concreta de recuperación y mejoramiento de las condiciones de salud.

Sentencia T-977 de 2007. Derecho a la estabilidad laboral reforzada de mujer embarazada-Protección constitucional especial. Despido de mujer embarazada-Permiso del inspector de trabajo. Derecho a la estabilidad laboral reforzada de mujer embarazada.

Sentencia T-877 de 2007. Esta sentencia comprende: Derechos de la mujer-Consagración en instrumentos internacionales. Derechos de la mujer embarazada-Protección constitucional especial. Licencia de maternidad-Fundamental por conexidad con acción de tutela para el pago de licencia de maternidad-Requisitos de procedibilidad y licencia de maternidad.

Sentencia T-761 de 2007. Derecho a la estabilidad laboral reforzada de mujer embarazada-Carácter fundamental presunción de despido por embarazo-Empleador debe sustentar factor objetivo que permita despido de manera legal. Acción de tutela de mujer embarazada.

Sentencia C-355 de 2006. La honorable Corte Constitucional declaró exequible el artículo 122 del Código Penal, en cuanto a que no se incurre en delito de aborto, cuando con la voluntad de la mujer, la interrupción del embarazo se produzca en los siguientes casos:

a) Cuando la continuación del embarazo constituya peligro para la vida o la salud de la mujer, certificado por un médico;

b) Cuando exista grave malformación del feto que haga inviable su vida, certificada por un médico;

c) Cuando el embarazo sea resultado de una conducta, debidamente denunciada, constitutiva de acceso carnal o acto sexual sin consentimiento, abusivo, o de inseminación artificial o de transferencia de óvulo fecundado no consentidas, o de incesto.

Sentencia T-510 de 2003. Corte Constitucional (...) Esta sentencia comprende los siguientes temas: Interés superior del niño, relaciones paterno materno filiales, derecho a tener una familia y no ser separado de ella, derechos de los padres, maternidad: cuidado personal del hijo, maternidad: derechos y deberes, presunción a favor de la familia biológica, condiciones de aplicación, adopción: requisitos de idoneidad, consentimiento informado. Alcance (…).

Sentencia T-179 de 1993. Al respecto, la Corte Constitucional ha puntualizado: “... la vida que el derecho reconoce y que la Constitución protege, tiene su principio en el momento mismo de la fecundación y se extiende a lo largo de las distintas etapas de formación del nuevo ser humano dentro del vientre materno, continúa a partir del nacimiento de la persona y cobija a esta a lo largo de todo su ciclo vital”.

Sentencia T-197 de 1993. “(…) La mujer es portadora y dadora de vida, merece toda consideración desde el mismo instante de la concepción. Así es que por la estrecha conexión con la vida que se está gestando, toda amenaza o vulneración contra su derecho fundamental, es también una amenaza o vulneración contra el hijo que espera (…)”.

Otras sentencias de la Corte Constitucional

Frente a los derechos de la mujer en estado de embarazo la Corte Constitucional se ha pronunciado en otras sentencias tales como: T-197 de 1993, T-606 de 1995, T-106 de 1996, C-508 de 1996, C-694 de 1996 y C-710 de 1996.

Sobre los derechos fundamentales de los niños entre otras, están las siguientes sentencias: T-402 de 1992, T-523 de 1993, T-041 de 1996, T-640 de 1997, T-223 de 1998 y T-182 de 1999, entre otras.

Circulares

Circular 33 de 2007, emitida por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar. Asunto: Directiva 17 del 8 de octubre de la Procuraduría General de la Nación. Esta circular imparte directrices en relación con los padres adolescentes que desean permanecer con su hijo o hija o que pretendan otorgar el consentimiento para su adopción, de tal suerte que ante esta medida de protección, se dé plena garantía, especialmente a los derechos de los niños, niñas y a sus padres adolescentes a través del consentimiento constitucionalmente idóneo y civilmente válido.

Circular 30 del 13 de mayo de 2009. Proferida por la Procuraduría General de la Nación, en la cual se imparten directrices para el ejercicio del Ministerio Público, en cumplimiento de la Sentencia C-355 del 10 de mayo de 2006, proferida por la Corte Constitucional y relativa a los casos excepcionales de despenalización del delito de aborto.

2. Marco conceptual.

Dentro de los presentes lineamientos se han tomado conceptos considerados fundamentales para el proceso de atención e intervención de mujeres en período de gestación o lactancia menores o mayores de edad, que realizan tanto los profesionales de las casas de madres gestantes, como los equipos psicosociales de las autoridades administrativas y de las entidades prestadoras del servicio público de bienestar familiar.

2.1. La familia.

La familia es una unidad ecosistémica de supervivencia y de construcción de solidaridades de destino, a través de los rituales cotidianos, los mitos y las ideas acerca de la vida, en el interjuego de los ciclos evolutivos de todos los miembros de la familia en su contexto sociocultural(5).

(5) Lineamientos técnicos para la inclusión y atención de familias. Resolución 2366 de septiembre 24 de 2007. ICBF. Bogotá, pág. 66.

Es una unidad ecosistémica porque la familia se constituye por vínculos que van más allá de la consanguinidad y en la cual surgen sistemas significativos de relaciones, los cuales solo pueden visualizarse en la interacción con el ambiente (familia extensa, la escuela, el trabajo, el barrio, la comunidad, la sociedad, entre otros).

La familia y las organizaciones sociales son unidades de supervivencia definitivas para el ser humano. La familia constituida por la madre e hijo cuando el padre está ausente, es la unidad mínima de supervivencia. En ella se metabolizan las necesidades afectivas, sexuales, económicas, etc., y circulan procesos de adaptación mediados por los significados que sus miembros le atribuyen a los diversos aspectos de la vida.

La construcción de solidaridades de destino, a través de los rituales cotidianos, los mitos y las ideas acerca de la vida hace referencia a las múltiples posibilidades relacionales que se configuran en vínculos significativos. Si bien los vínculos tienen fundamento biológico y están constituidos por el entrelazamiento de todas las dimensiones de la vida, se construyen socialmente en las relaciones con la familia, con el entorno y con los demás significativos. Es decir, por lo físico, lo psicológico, lo social y lo histórico-cultural.

Los vínculos se cristalizan a través de diversos modos de comunicación: amor, odio, amistad, entre otros. Pero la emoción que define al ser humano como especie es el amor, “la aceptación del otro como otro legítimo en la convivencia con uno”; el amor es un rasgo de la historia evolutiva central para la conservación de la existencia e identidad humanas”(6).

(6) Maturana, Humberto. Transformación en la convivencia. Dolmen.

De igual manera el lenguaje y su significado, se constituyen en elemento fundante del vínculo afectivo, es decir que amor y lenguaje están en la base de la especie humana y que toda vez que el lenguaje construye realidades, estas se crean en la interacción a partir de los relatos, las historias, los prejuicios, los intereses e imaginarios —entre otros— que circulan socialmente y que determinan a su vez el tipo de vínculos que los seres humanos van estableciendo a lo largo de su vida.

Otro elemento fundamental que se aborda desde los lineamientos para la inclusión y atención de familias, es que estas oscilan en un continuo de vulnerabilidad y generatividad. Estas dos dimensiones de la familia como sistema vivo constituyen el contexto de su ecodependencia y su adaptabilidad, donde se conjugan la acumulación de riesgos a los que está sometida en un momento dado, con su capacidad para afrontar y aprovechar las vicisitudes para avanzar en su curso vital. Aquí se entiende la adaptabilidad como coevolución, es decir, como la forma en que la familia y el entorno social se colaboran mutuamente para su supervivencia y su desarrollo, y no como el ajuste de la familia a unos estándares preestablecidos por un agente externo. La magnitud de la vulnerabilidad es igual a la razón entre los riesgos a los que está expuesta la familia y su capacidad de apropiación de los recursos necesarios para afrontar los riesgos.

La ecodependencia y la adaptabilidad operan gracias a los mecanismos de auto-organización inherentes a las familias como sistemas. Este planteamiento, consonante con el paradigma de la resiliencia, asume que no son los eventos en sí mismos los que hacen a una familia más o menos vulnerable, sino la forma como conjuga en cada momento el sentido que le asigna a sus circunstancias, la acumulación de eventos perturbadores y la capacidad para activar los recursos internos y externos de afrontamiento. Este planteamiento parte de cuatro supuestos:

• Todas las familias, como sistemas vivos, enfrentan dificultades y cambios de manera natural y predecible.

• Todas las familias desarrollan fortalezas y capacidades básicas para promover su crecimiento y para protegerse en los momentos de transición y cambio.

• Todas las familias desarrollan fortalezas y capacidades específicas para protegerse de los eventos inesperados y para promover la adaptación después de las crisis.

• Paralelamente, las familias se benefician y contribuyen a la red de relaciones y recursos de la comunidad, en especial en los momentos de estrés y crisis.

Por lo tanto, para comprender los problemas de las familias y de sus miembros, es necesario contemplar tanto las explicaciones basadas en la interacción, las representaciones, los fantasmas y las historias de los miembros, como las explicaciones basadas en las relaciones del grupo familiar con el entorno. Esto implica que mientras más una familia esté confrontada a perturbaciones masivas, más será necesario constituir dispositivos amplios de atención que se apoyen mutuamente(7). Es necesario recordar además que los problemas, dilemas, eventos o dificultades que se presentan en las familias, son connaturales a su esencia como sistemas organizados por seres vivos, como lo es su capacidad de afrontamiento, trascendencia y reorganización.

(7) Lineamientos técnicos para la inclusión y la atención de familias. Resolución 2366 de septiembre 24 de 2007. ICBF. Pág. 75.

2.2. La familia en proceso de gestación.

Es la constituida no solo por la mujer en gestación y su hijo o hija por nacer sino también la integrada por el padre y el conjunto de personas con quienes existe algún vínculo cercano de sangre, afinidad o adopción, independientemente de su cercanía física y afectiva. El bienestar de la familia en proceso de gestación y de cada uno de sus miembros es el resultado de múltiples influencias y experiencias que ocurren dentro de un sistema de relaciones.

“La gestación implica un período de cambios complejos y de rápidos procesos de asimilación que involucran hasta los afectos más íntimos de hombres y mujeres. Tales son las transformaciones en la vida, una vez que se confirma la presencia de un bebé en el vientre de una mujer, que es preciso estar atentos desde ese mismo instante a todo el proceso de esa futura madre y del hombre que participa de la procreación, de la atención que se le preste a todos los aspectos físicos y psicoafectivos, dependerá en gran medida la formación de ese nuevo ser y la interacción con quienes serán sus padres”(8).

(8) Instituto de Desarrollo Infantil - Fundación Restrepo Barco. La gestación humana, una mirada integral. Bogotá: 1998.

La familia en proceso de gestación vive una serie de transformaciones tanto a nivel biológico como psicoafectivo que requiere de un período de adaptación para promover y preservar el equilibrio y la armonía personal, en la relación de pareja y en las relaciones con los demás que le rodean. Se ha observado que el ajuste de la familia en proceso de gestación a la nueva situación está estrechamente relacionada con el significado que adquiere ese hijo o hija para la familia, de la forma en que se asuma la crianza y la disposición que tengan hacia ella, de las representaciones, ideas, imaginarios y emociones que movilizan respuestas de parte de la familia, de la sociedad, del hombre y la mujer, y de las conversaciones y acciones que se producen a su alrededor.

Para enfrentar esa nueva etapa de la vida, la familia en proceso de gestación necesita hacer modificaciones en su dinámica interna, y esas modificaciones requieren de su amplia participación en procesos conversacionales que marcan retos y derroteros para las instituciones que trabajan con familia, conducentes a procurar y a construir en el lenguaje la protección, el cuidado y el desarrollo de acciones cooperativas y de fortalecimiento del vínculo coherentes con la comprensión y concepción de la familia que permitan la reflexión, adaptación, construcción de nuevas y más plausibles representaciones, ideas, imaginarios y emociones.

El proceso de ser padre y madre se construye progresivamente a través de la historia personal de cada uno de los miembros de la pareja, y está impregnado de los valores de la cultura, la raza, la clase social, las creencias y construcciones sociales y el momento histórico en que sus protagonistas se desarrollen. La paternidad y la maternidad si bien son connaturales a la especie humana, también se aprenden y se van construyendo progresivamente, cuando la niña y el niño juegan, recrean e internalizan los modelos que observan en su entorno familiar y social que reproducirán con sus propios hijos más adelante, y en las conversaciones que circulan en su familia propia y en la sociedad.

La vivencia de la maternidad depende de múltiples factores, entre los que se destaca la historia emocional de la mujer. Durante la gestación, tiene en su mente cómo fue su mamá, cómo fue ella de niña, cómo se concibe socialmente la maternidad en diferentes etapas del ciclo vital y en relación con el mundo y cómo desea que sea su bebé. Todo el mundo íntimo de la madre, formado por su historia infantil, por sus relaciones pasadas y actuales, externas e internas, conforma la experiencia maternal y determina la relación que empieza a tener con el o la bebé. La calidad con que los progenitores de la madre ejercieron la paternidad y la maternidad puede incidir en su relación con el niño o niña por nacer; del mismo modo, las oportunidades conversacionales y relacionales, su entorno y contexto, nutren y viabilizan la relación de la madre con el niño o niña y por supuesto, con la familia y las redes vinculares.

La maternidad continúa valorándose como una dimensión fundamental del sentido de vida de la mujer. El estrato social marca orientaciones diferentes respecto a las ventajas de tener una gestación en un momento determinado del ciclo vital; más allá de lo particular de cada historia personal, se evidencia la interiorización de valores comunes en los distintos grupos sociales, por ejemplo, se tienen hijos por el sentimiento de soledad y vacío interior, por el propósito de definir un sentido existencial, por la importancia de consolidar la relación de pareja, por la necesidad de llenar una exigencia social, por la expectativa de apoyo en la vejez, o por asumir un hijo no deseado de acuerdo con los valores morales familiares y sociales interiorizados; ideas todas determinadas por la cultura, las creencias, las vivencias, la ética, la religión, la historia personal y familiar de los actores y la idea misma de la vida.

En cuanto a la paternidad, en las últimas décadas se comenzó a revalorar el rol del padre. En la cultura occidental tradicional se consideró al padre como una figura autoritaria y lejana cuyas principales funciones eran ser dador de vida, proveedor y vigilante de la disciplina doméstica. Actualmente se considera que son otras sus funciones y que el amor paterno es muy importante aun desde la concepción.

La transformación de las creencias y comportamientos sobre la paternidad implica una transformación de lo masculino y lo femenino y una recomposición de los roles tradicionales. Implica en el hombre un cambio en el modelo de masculinidad que aunque conserva los roles fundamentales de compromiso económico, protector y orientador, es más sensitivo, más apropiado de la corresponsabilidad cotidiana, que replantea los fundamentos de la identidad masculina y las jerarquías entre los géneros y las generaciones y reclama la expresión del afecto, de los sentimientos y de una presencia más directa en la socialización de los hijos e hijas. Efectivamente, ejercer la nueva paternidad significa dar a los hijos amor incondicional; respetar la vida que crece y su individualidad; trasmitir valores, enseñar las mejores tradiciones, habilidades y destrezas de la vida y crear un contexto de normas de convivencia y hacerse corresponsable de la crianza y el desarrollo de sus hijos en todas sus etapas y circunstancias. En este caso igualmente se conjugan ideas, creencias, vivencias y sentidos de los actores y de la sociedad.

La relación afectiva entre el bebé y el padre, se construye a través de la madre; el padre es aquel al que la madre designa como tal, no necesariamente el biológico. Este que es designado por la madre empieza a existir para el bebé desde que está en el vientre. Cyrulnik (2005) señala: “Cuando el hombre habla con la madre, el bebé reacciona, acelera el corazón, succiona o cambia de postura”, su voz no estimula directamente al bebé, “pero al estimular a la madre, estimula al bebé”.

Con el propósito de resaltar y apoyar la importancia de la relación padre-hijo, el ICBF impulsó la temática PATERNAR como un proceso formativo y de diálogo reflexivo familiar, en torno a reconocer e incorporar en el hombre, especialmente en su rol paterno afectivo e instrumental, valores democráticos y de conciliación frente a dilemas y crisis, en contextos de múltiples interacciones con su familia, como esposo, padre y amigo con presencia, amor, apoyo y protección(9).

(9) Contreras, Edgar. Paternar: Una nueva opción para la familia. ICBF. 2002.

En ese proceso de maternar y paternar se construye el vínculo afectivo entre los padres y su hijo o hija. Según Bowlby (1969/93)(10), el vínculo afectivo se define como “una relación amorosa cercana y comprometida con el hijo, la cual determina el apego del niño hacia sus padres”. La experiencia de apego constituye el fundamento de la existencia de sí mismo, de la familia, así como posteriormente la formación de los grupos y las instituciones sociales.

(10) Bowlby J. Loss. El vínculo afectivo. Barcelona: Edit. Paidos. 1993.

El proceso de maternar y paternar y el reconocimiento del niño, niña inicia desde que este es imaginado, su nacimiento no comienza con su aparición en el mundo. Empieza a existir desde el momento en que es nombrado, en que sus cuidadores se empiezan a plantear qué será de su futuro. En este momento aparece el vínculo y las interacciones que se entretejen con y sobre él(11).

(11) Cyrulnik, B. Bajo el signo del vínculo. Barcelona. Gedisa 2005.

Diferentes autores que han trabajado sobre las relaciones vinculares desde diferentes corrientes coinciden en plantear que la manera en que se cree la relación de apego influirá notablemente en la “calidad y la “capacidad para” establecer relaciones con otras personas como una base que proporciona seguridad y confianza”. La presencia y la habilidad de los padres cuyos hijos tienen una relación segura de apego, reducen la ansiedad del niño ante futuras situaciones de estrés, porque el niño siente que hay una fuente de afecto seguro que lo mantendrá a salvo.

Bowlby (1982) tras su estudio de salud mental de la infancia explicita: “…se considera esencial para la salud mental del recién nacido y del niño de corta edad, el calor, la intimidad y la relación constante de la madre (o de quien con carácter permanente la sustituya) en los que ambos encuentran satisfacción y goce”(12).

(12) Bowlby, J. (1982). Los cuidados maternos y la salud mental. Buenos aires. Editorial Hvmanitas.

El vínculo no está determinado sencillamente por la concepción, el parto o la lactancia, es también algo que se construye. En este sentido, el concepto “construcción”, denota que si bien estos son fundamentales, lo son también el entorno, la interacción, la comunicación, la generación de contextos favorables y el significado atribuido a la relación, puesto que todo ello trasciende lo biológico, nutriendo y viabilizando la relación de la madre y el padre con el niño o niña y por supuesto, con la familia y las redes vinculares.

Cuando la construcción del vínculo se considera desde la etapa prenatal y perinatal, es evidente que los cambios emocionales y físicos por los cuales atraviesa la mujer, influyen de manera considerable en la relación que establece con su hijo o hija al nacer.

Cuando la gestación es deseada y en condiciones físicas y psicológicas armónicas, el apego se refuerza con las actividades de estimulación desde el vientre, proceso en el cual participa no solo la madre y la familia, sino todas las personas que hacen parte de su entorno relacional; es notorio, entonces, el papel del contexto en la construcción del apego. Durante los nueve meses de gestación se fortalecen los lazos de unión de la familia con el nuevo ser; Kennel y Klaus(13) plantean que la estabilidad emocional de la madre durante el período de gestación se convierte en una fortaleza para el ajuste una vez nace el niño o niña; pero cuando hay una gestación conflictiva (ya sea por que el hijo no es deseado o las condiciones del entorno relacional de la pareja son adversas o insatisfactorias) se presentan frecuentemente sentimientos ambivalentes o de rechazo que influyen en la relación que se establece con el hijo que se está esperando. (Bowlby 1982).

(13) Kennel y cols. (1976) citado Borda C.C. González, A. Rocha M., C., Cuadros F. I. (2002). Descripción de comportamientos de riesgo para la creación de vínculo afectivo durante la etapa prenatal. Bogotá: Tesis de Grado, Facultad de Psicología, Universidad Javeriana, 2002.

De acuerdo con esto, podríamos decir que no todas las familias en gestación inician y culminan este proceso de manera gratificante, pues cuando la gestación no es deseada se pueden desencadenar situaciones, percepciones y emociones que generan conflictos o crisis no solo a nivel personal y familiar sino también frente a la forma como se asume la crianza o el cuidado del hijo o hija, y por supuesto, en la vinculación afectiva que los padres desarrollen con este.

Existen factores de vulnerabilidad tanto internos como externos relacionados con la gestación no deseada o planeada como son: el embarazo precoz asociado con el inicio de relaciones sexuales en la adolescencia, la desinformación o falta de apropiación de los métodos anticonceptivos (es decir, embarazos no deseados a pesar de que existe conocimiento de los riesgos y de los mecanismos de prevención); los encuentros sexuales casuales entre hombres y mujeres, los mitos y creencias de algunos hombres y mujeres que consideran que la planificación debe estar en manos de la mujer, entre otros.

Otros riesgos se relacionan con la información que sobre erotismo y sexualidad se emite a través de los medios de comunicación, los cuales “inundan los espacios más recónditos de la mente con imágenes cargadas de sexo banalizado”(14), fuentes nada confiables y frecuentemente bastante alejadas de la realidad de la concepción, el cuidado y la crianza de los hijos, dado que presentan una visión muy reduccionista del tema, de igual manera, la información recibida a través de programas de educación sexual enfatizan en la transmisión de conocimientos y en aspectos biológicos, no otorgando suficiente espacio a la exploración de vivencias inherentes a la sexualidad y a la maternidad y la paternidad tanto a nivel afectivo como cognitivo, impidiendo quizás que los adolescentes decidan tener un hijo a partir de la reflexión sobre su sexualidad, la maternidad y la paternidad en su vida(15).

(14) Vargas Trujillo, E., Barrera, F., Daza, B. C., Burgos, M. C. Influencia de los programas televisivos con contenido sexual sobre el comportamiento de los adolescentes, Documentos CESO, Bogotá: Universidad de los Andes, 2004.

(15) Pavanni G. La maternidad adolescente desde la perspectiva de sus protagonistas. Cuaderno de Posgrado 39. Caracas: Facultad de Humanidades de Educación Universidad Central de Venezuela, 2001.

A nivel social se han asociado otras condiciones de vulnerabilidad como son la pobreza, la falta de figuras afectivas y sociales que brinden soporte emocional, la falta de nexos cercanos con la familia y las redes vinculares y sociales, la continuación de patrones relacionales, la baja autoestima, la despreocupación y desconocimiento frente a las implicaciones y vivencias, responsabilidades y obligaciones, transformaciones y cambios en las rutinas y los hábitos de la maternidad o la paternidad, los sentimientos de soledad, el consumo de psicoactivos, la carencia de límites y estrategias de contención y autodeterminación y muchas otras circunstancias que infortunadamente confluyen e interfieren para que tanto hombres como mujeres no decidan o no asuman de manera libre, responsable y feliz la maternidad o paternidad; o por el contrario, para que la asuman de manera irresponsable.

Es importante tener en cuenta que la gestación se constituye en una situación de riesgo cuando están presentes entre otros los siguientes factores:

a) Ocurre a una edad o en un contexto que contraría las normas y expectativas del contexto social y cultural;

b) Tiene implicaciones de salud para la madre y el niño o niña, por las complicaciones pediátricas, obstétricas y psicológicas;

c) No se cuenta con los recursos económicos suficientes para atender las necesidades de la madre, el niño y su familia;

d) El niño o niña por nacer enfrenta desventajas para su desarrollo(16);

(16) Flórez, C.E., Vargas Trujillo, E., Henao, J., González, C., Soto, V. & Kassem, D. Fecundidad adolescente en Colombia: Incidencia, tendencias y determinantes. Un enfoque de historia de vida. Documento CEDE 31. Centro de Estudios sobre Desarrollo Económico – CEDE, Universidad de Los Andes. Bogotá: 2004. e) Es producto de un abuso sexual;

f) Las redes de apoyo familiar y social son invisibles, vagas, lejanas o inexistentes, y

g) Cuando los profesionales que tienen a su cargo la atención y orientación de las familias, desconocen o tienen dificultad para construir conjuntamente con estas y con la red a partir de las fortalezas, potencialidades, posibilidades y funcionalidades como apoyo y sostenibilidad.

No obstante, las situaciones adversas que pueden rodear la gestación de un hijo que no ha sido deseado, existen hombres y mujeres que activan todos sus recursos o potenciales para que en este momento de crisis propio de la transición que implica pasar de ser adolescente o adulto a ser padre o madre puedan adaptarse y reacomodarse a esta nueva etapa de vida, permitiéndoles afrontar los obstáculos y sentimientos de conflicto que pueda llegar a generar la realidad de traer un nuevo ser al mundo y poder cumplir así con el nuevo rol y el encargo social de la maternidad y la paternidad.

Algunos de estos factores protectores incluyen aspectos relacionados con la personalidad de la madre o el padre como la autoestima y los sentimientos de confianza en sí misma/o y en los demás, junto con la aceptación de la gestación, la adaptación al papel materno, paterno, las transformaciones en el rol personal y de pareja; el desarrollo del vínculo progresivo y permanente entre la madre y su hijo, el desarrollo de habilidades en la esfera social, cognitiva y emocional que son de utilidad para enfrentar de mejor manera los retos de la vida(17).

(17) ICBF- Asociación Colombiana de Psiquiatría. Fortalecimiento de la resiliencia de adolescentes embarazadas manual de autoformación, Bogotá: 2005.

El Instituto de Desarrollo Infantil(18) menciona entre los factores protectores una actitud positiva hacia la maternidad por parte de la familia, la capacidad para asumir las crisis como oportunidades de cambio y transformación, una buena relación con la familia de origen, la inclusión de la pareja y otros miembros de la familia en la preparación de los cuidados durante la gestación y el parto.

(18) Instituto de Desarrollo Infantil – Fundación Restrepo Barco. La gestación Humana, una mirada integral. Bogotá: 1998.

Por otro lado, algunas familias en proceso de gestación se ven enfrentadas a mayores circunstancias adversas que menoscaban o debilitan su capacidad para asumir la tarea de la crianza y cuidado de un hijo o hija; lo cual se constituye en un verdadero factor de riesgo, que requiere de mayor apoyo familiar, social e institucional. En estos casos, la construcción o fortalecimiento de redes de apoyo afectivas y efectivas, servirán como contexto de contención y cooperación para asumir la maternidad/paternidad, o encarar otras decisiones de manera más positiva.

No obstante, algunas personas conscientes de las implicaciones y el compromiso de carácter social, legal, económico y afectivo que implica ser madre o padre pueden considerar la decisión de no asumir la crianza o cuidado de un hijo o hija, y explorar la posibilidad de adelantar un proceso legal de adopción. En estos casos, los profesionales deben brindar toda la orientación, acompañamiento y contención para promover que se tome la decisión de manera informada y asesorada.

Por otro lado, existen situaciones o condiciones extraordinarias frente a las cuales la mujer está legalmente amparada para interrumpir voluntariamente el embarazo en curso, las cuales están consideradas en la sentencia de la Corte Constitucional, C-355 de 2006, de mayo de 2008. Estas situaciones son: cuando la continuación del embarazo constituye peligro para la vida o la salud de la mujer; cuando existe grave malformación del feto que haga inviable su vida, o cuando el embarazo sea producto de una conducta debidamente denunciada como acceso carnal o acto sexual sin consentimiento.

En los casos anteriores, los equipos psicosociales deberán brindar a la mujer información sobre todas las alternativas legales existentes (a saber, asumir la maternidad del bebé que se está esperando o, una vez nacido, otorgar el consentimiento para la adopción, o interrumpir voluntariamente el embarazo) de manera que la mujer tome la decisión de manera libre, con información clara y completa, y con asesoría sobre las implicaciones que cada opción conlleva (Ver gráfico 1).

 

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Si bien en el gráfico anterior se incluye el tema de la interrupción voluntaria del embarazo como una de las opciones legales que debe ser identificada y abordada por los equipos psicosociales, el programa de atención especializada “Casa de madres gestantes” está dirigido a mujeres que continuarán su embarazo, bien porque desean asumir la crianza o cuidado de su hijo, o porque están considerando la opción de otorgar el consentimiento para la adopción.

Por tanto, en el caso que una mujer cumpliendo con los criterios de ley para la interrupción voluntaria del embarazo se decida por esta opción, el programa deberá remitirla ante la autoridad administrativa competente para que se le apoye en las gestiones que se requieran ante el sector salud y otras entidades del sistema con competencia en el tema y, en caso de ser necesario, se determine una medida de protección y/o se remita al servicio más conveniente (Ver punto 6).

En todo caso cualquiera que sea la opción de la familia o la mujer previamente abordada dentro de la intervención psicosocial no puede ser producto de la imposición o deseo de otros, ni puede ser producto de las presiones familiares, sociales o institucionales, ni mucho menos por una situación que lleve a la mujer a experimentar la decisión como una obligación.

Para el ICBF es fundamental la protección y apoyo que se le brinde a la gestante y a su hijo o hija por nacer, activando todos los recursos que se requieran para lograr no solo que la madre lleve a feliz término el período de gestación, sino para que desarrolle de manera responsable la crianza y cuidado de su hijo o hija enmarcada dentro de una estrecha vinculación afectiva, o brindándole el apoyo y orientación necesarios cuando por su situación personal, familiar y social, su decisión sea contraria a continuar con la gestación o asumir crianza.

2.3. Vivencias de la familia en el posparto.

La experiencia del parto es un momento importante en la construcción del vínculo. Se constituye en uno de los primeros aprendizajes para la vida del nuevo ser: la experiencia emocional de nacer necesita ser facilitada desde el entorno que rodea a la madre (el padre, el médico, su familia y el personal de salud).

Con el nacimiento del bebé, el apego cambia de forma, los sentidos del bebé que funcionaban en un mundo líquido empiezan a funcionar en un mundo aéreo; el bebé que ha sido construido desde la historia de los padres, empieza a interactuar con ellos, sus gestos y movimientos empiezan a ser interpretados.

Las primeras veinticuatro horas posteriores al parto son importantes en la construcción y consolidación del vínculo afectivo entre el bebé y sus progenitores. Tomar al bebé y recibirlo en sus brazos es un momento de gran trascendencia; es el instante del reconocimiento. Mirar, oler, tocar, acariciar al recién nacido, comenzar a conocer los ritmos y señales sobre sus necesidades a través del llanto, sentir la capacidad y el placer de satisfacerlos, genera conductas de apego(19).

(19) Barriga tierna, corazón contento. Una guía para las familias en gestación. ICBF. Bogotá, abril de 2002.

De igual manera la lactancia materna contribuye a la construcción del vínculo afectivo y al crecimiento y desarrollo del o la bebé, de allí la necesidad de favorecer en forma temprana la succión, propiciando el contacto piel con piel entre la madre y el niño, para estimular el tacto, sistema más primitivo e importante en la construcción del afecto.

Cabe igualmente resaltar la importancia que tienen el apoyo y el acompañamiento que se brinde a la mujer en el período de post parto, especialmente por los cambios emocionales que pueda experimentar, de tal manera que se le ayude a realizar un tránsito favorable por esta etapa en pro del vínculo afectivo madre e hijo o hija.

Esto, teniendo en cuenta que algunas mujeres que acaban de dar a luz, pueden experimentar una serie de sentimientos difíciles de entender para ellas mismas, y que pueden afectar la percepción de sí mismas como madres, la de su entorno e incluso sus sentimientos hacia su hijo, hija.

Por lo tanto, se debe reconocer e identificar a tiempo la presencia de la tristeza y la depresión post parto como dos de las situaciones más frecuentes que puede experimentar la madre en esta etapa:

La primera es una forma muy leve de depresión, algunos autores la relacionan desde el punto de vista dinámico (psicológico) a la sensación de pérdida y vacío que ocasiona la salida del feto. Esta empieza entre tres y seis (3-6) días después del parto, y dura hasta dos a seis (2-6) semanas. Los expertos consideran que estos sentimientos son provocados por los cambios hormonales (especialmente bajos niveles de estrógeno o anormalidades de la tiroides), fatiga y sueño interrumpido, de igual forma, el cuerpo se encuentra cansado del sobrepeso que implica el embarazo, y todas las molestias del último mes, además del esfuerzo del parto.

Las mujeres con sentimientos de “tristeza” lloran frecuentemente y lo hacen por largos períodos de tiempo. Así mismo, las mujeres en esta etapa describen que sus sentimientos son heridos con bastante facilidad, desencadenándose melancolía e irritabilidad por los incidentes más pequeños, y hasta pérdida del interés por el bebé.

También se presentan otros síntomas que manifiestan la tristeza de la maternidad e incluyen: agotamiento, confusión, nerviosismo, ansiedad, insomnio, cambios de temperamento, dificultad para la concentración, fatiga y pérdida de interés por el sexo. Si bien algunos de estos síntomas son similares a los de la depresión posparto, la tristeza de la maternidad es menos severa y dura menos.

La segunda es la depresión post parto, que afecta alrededor de una de cada diez mujeres y es una afección más seria, empieza cerca de dos (2) semanas después del parto, pero algunas veces puede no presentarse sino hasta los tres a seis (3-6) meses después de dar a luz. En algunos casos puede durar muchos meses y, si no es tratada a tiempo y de forma efectiva, puede durar muchos años.

Los síntomas de la depresión post parto son: sentimientos de inadecuación, incapacidad para tomar decisiones, pérdida de la concentración o la memoria, abatimiento o desesperación, pensamientos suicidas, desinterés por el bebé o preocupación excesiva por su salud, culpabilidad, ataques de pánico, sentimientos de estar “fuera de control” o “volviéndose loca”; dolores de cabeza, dolores en el pecho, palpitaciones, o hiperventilación. Otros factores que pueden contribuir a la depresión posparto son: la presencia de otros niños en casa; dar a luz gemelos; ambivalencia acerca del embarazo, y tener antecedentes de depresión.

A veces, esta depresión puede tener una fácil explicación, bien porque el hijo no ha sido deseado, porque no cuenta con el apoyo de la pareja, o porque nace con una malformación, entre otros. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones la depresión parece no tener sentido.

Se debe comprender también que la depresión no es una actitud: “no puede simplemente salirse de ella”. La depresión se desarrolla cuando se presentan cambios químicos en la forma en que funciona el cerebro y comienzan a afectar la forma como la madre se siente.

Es importante señalar que tanto el diagnóstico como el tratamiento de la depresión debe ser realizado por un médico psiquiatra, de tal manera que se logre un manejo adecuado del caso y se eviten etiquetas o clasificaciones erróneas por parte de otros profesionales que incidan en la posibilidad de crianza o en la toma de decisiones frente a su hijo. En el caso en que el diagnóstico sea depresión posparto, se deberá permitir el tratamiento adecuado antes de que la madre tome una decisión que cambie su vida y la de su hijo o hija.

2.4. Consentimiento para la adopción.

Si al momento del ingreso o durante el proceso de atención, la mujer gestante o madre en período de lactancia manifiesta su intención de dar el consentimiento para la adopción del bebé que está por nacer o del recién nacido, el responsable del programa de atención especializada deberá reportar la situación a la autoridad administrativa competente, quien será la que determine según la circunstancia, la intervención jurídica y psicosocial que se le deba brindar.

En todos los casos, cuando la casa de madres gestantes remite a la madre gestante o en período de lactancia al ICBF, deberá proporcionarle previamente una información clara, veraz y profesional sobre la intervención y el papel del ICBF en cuanto a su misión de brindar protección integral y garantizar sus derechos y los de su hijo o hija recién nacido o por nacer.

Es importante señalar que las orientaciones por parte del equipo psicosocial inicialmente deben dirigirse a resolver la situación de crisis en la que llega la madre o por la que atraviesa antes y después del parto, de tal manera que se brinden los primeros auxilios a nivel emocional para disminuir los niveles de angustia y, posteriormente, durante su permanencia en la casa de madres gestantes, la intervención debe facilitarle a la mujer el reconocimiento de diferentes alternativas para afrontar su situación actual y futura, y empoderarla de forma que tome una decisión libre e informada.

La entrega en adopción puede ser una de las alternativas a considerar, pero no debe presentarse como la única ni la más conveniente en todos los casos. Al considerar la alternativa de la adopción, debe recordarse que tiene validez el consentimiento que se otorgue respecto de adoptantes determinados cuando el adoptivo fuere pariente del adoptante hasta el tercer grado de consanguinidad o segundo de afinidad.

Por otra parte, el consentimiento que otorga una madre de dar en adopción a su hijo o su hija antes del nacimiento, no tiene ningún tipo de validez tanto en la norma internacional como en la nacional, pues se considera que la madre en estas condiciones puede verse afectada para decidir de manera autónoma.

Esto, por cuanto al comienzo del embarazo, se presentan circunstancias que pueden llevar a una mujer a considerar que la mejor opción para su hijo, y para el proyecto de vida de ella, es entregarlo en adopción; sin embargo, durante los nueve (9) meses de embarazo se presentan innumerables cambios y transformaciones tanto físicas como psíquicas que alteran el cuerpo en tal forma que las visiones y representaciones de sí misma se transforman. Estos cambios experimentados por la madre, pueden hacer que quizá el ser que inicialmente fue motivo de rechazo, luego lo sea de ilusión(20).

(20) Ídem.

“La orientación psicosocial especializada a los padres adolescentes para que puedan permanecer con su hijo o hija o para otorgar el consentimiento libre e informado, estará únicamente a cargo de la autoridad administrativa competente y del equipo psicosocial de la misma”.

Se debe procurar que la madre en período de gestación o lactancia cuente con todo el apoyo posible (red familiar, social e institucional), independientemente de cuál sea su decisión.

2.4.1. Contenido de la información para el consentimiento.

La Convención de La Haya relativa a la protección del niño y la cooperación en materia de adopción internacional ratificada por la Ley 205 de 1996, establece que la persona que va a consentir debe ser debidamente informada, más de forma cualitativa que cuantitativa, es decir, no con cantidad de información sino de forma amplia, ilustrando a la madre sobre los efectos de la adopción, y tomándose el tiempo y el trabajo necesarios para que la madre biológica, o quien otorgue el consentimiento, logre dimensionar los alcances de su decisión, pueda hacer preguntas, reflexionar, entender ampliamente y en diversas vías, contextos y posibilidades, es decir, construir una decisión segura y plausible a pesar de la adversidad.

El equipo interdisciplinario de la autoridad administrativa competente debe hacerle ver y apoyar a la madre y a la familia en la búsqueda de las posibles alternativas de solución con que cuenta para enfrentar la situación, ayudarle a reflexionar sobre los prejuicios que pueden afectar la decisión, en especial cuando se evidencie en esta, duda o angustia. Su consentimiento no solo debe ser libre de fuerza, engaño o error, sino también libre de presión social, económica, ignorancia o desesperación, por lo cual la inclusión de la madre y de su red social y familiar así como de la red institucional, se constituye en indispensable(21).

(21) Sentencia T-510 de 2003, Corte Constitucional. Magistrado Ponente Manuel José Cepeda E.

La información que se brinda sobre el consentimiento para la adopción:

— No puede ser vaga, superficial o excesivamente básica, no se puede emplear un vocabulario o una terminología extraña a quien está siendo informado.

— Debe ser incluyente y ampliar el radio de acción a las redes de apoyo.

— No se puede transmitir una gran cantidad de datos, reglas y principios, muy rápidamente, sin brindar espacio suficiente para que esa información se decante.

— No basta con contar toda la información a la persona, es necesario establecer si efectivamente fue asimilada y comprendida.

— Dar toda la información que se requiera, responder todas las preguntas que se formulen, de tal forma que se cuente con todos los elementos para sustentar la decisión de dar el consentimiento.

— De no ser así, se puede concluir que la persona no fue debidamente informada, al igual que ocurre cuando el motivo que lleva a dar el consentimiento para la adopción es la falta de recursos económicos para mantener al hijo o hija.

En estos casos, cuando la madre decide otorgar consentimiento por dificultades socio económicas o por carecer de red de apoyo, se debe brindar apoyo integral antes de otorgar el consentimiento (ver Sent. T-510/2003) y si durante este proceso de acompañamiento, la madre manifiesta su deseo de no continuar con el cuidado y crianza de su hijo, se procederá a la toma de consentimiento para la adopción.

2.4.2. Requisitos para el consentimiento.

El consentimiento para dar en adopción debe reunir los siguientes requisitos:

i) Ser apto, esto es, otorgado en un momento en el cual la persona se encuentra en un estado anímico y emocional estable, fuera de alteraciones físicas o psicológicas o plenamente consciente de ellas y luego de haber tenido acceso a su hijo(a);

ii) Ser amplia y debidamente informado, para lo cual los profesionales competentes deben brindar toda la información necesaria para que quien va a dar en adopción pueda comprender plenamente el significado y las implicaciones concretas y precisas de su decisión. Para ello es preciso que se emplee un lenguaje claro e inteligible para la persona en cada caso y se le dé oportunidad de reflexionar y formular inquietudes al respecto;

iii) Ser convenientemente asesorado, lo que implica que los profesionales competentes además de brindar información a la persona, deben ayudarle a usarla, y en general, acompañarla en la toma de la decisión en especial respecto de las consecuencias jurídicas y prácticas de su acto y de las circunstancias en que está emitiendo su consentimiento así como de las alternativas que tiene a su alcance;

iv) El consentimiento no puede darse en contraprestación de un beneficio económico(22).

(22) Sentencia T-510 de 2003. Corte Constitucional. M.P. Manuel José Cepeda E.

El consentimiento deberá darse de forma libre y voluntaria, ante la autoridad administrativa competente, quien le informará ampliamente sobre las consecuencias jurídicas y psicosociales así como del plazo para revocarlo y de los efectos del vencimiento de dicho plazo cuando el consentimiento no es revocado, “es decir, apoyado en la información necesaria que le permita a la persona comprender el significado, el riesgo, el alcance y los efectos principales de su decisión”(23).

(23) Ídem.

Para efectos de la competencia subsidiaria, el comisario de familia o inspector de policía que se encuentre adelantando un proceso de restablecimiento de derechos a favor de un niño, niña o adolescente y que conforme a las pruebas practicadas o aportadas considere que deba ser declarado en adoptabilidad, mediante resolución remitirá el proceso al Defensor de Familia, sin perjuicio de que el niño, niña o adolescente continúe bajo la medida de restablecimiento de derechos en el lugar donde se encuentre y ordenará el cierre del caso (…)”(24).

(24) Resolución 3154 del 4 de agosto de 2009 por la cual se modifica el lineamiento del proceso administrativo de restablecimiento de derechos.

Cuando la madre manifieste su decisión de otorgar el consentimiento para la adopción, este NO podrá ser otorgado en los siguientes casos:

a) Durante el período de gestación.

b) Antes de un mes contado después del día del parto.

Un debido proceso mínimo para manifestar el consentimiento de dar en adopción:

i) Debe ser humano y sensible a la dignidad de las personas involucradas;

ii) Conlleva la notificación de la iniciación del proceso de medida de protección;

iii) Debe prever un momento en el que se dé amplia y debida información;

iv) Posteriormente, otro momento para manifestar el consentimiento; y

v) Algún tipo de advertencia antes del vencimiento del término para revocar el consentimiento(25).

(25) Ídem.

Por tanto, al menos quince (15) días antes del vencimiento del término para revocar el consentimiento, la Defensoría de Familia deberá comunicarse con la madre a través del medio más pertinente, para advertirle sobre el inminente cumplimiento del plazo que tiene para revocarlo, sin vulnerar la confidencialidad sobre el consentimiento, de esta gestión debe quedar soporte escrito en la respectiva historia de atención.

Una vez otorgado el consentimiento, este podrá ser revocado dentro del mes siguiente a su otorgamiento.

El término perentorio de un mes para que los padres que dan a sus hijos en adopción puedan revocar su decisión, se justifica por el hecho de que “los derechos fundamentales del menor de edad no pueden estar a la deriva, y a la espera de una decisión que perdure en el tiempo”(26).

(26) Ídem.

En el caso de existir dudas respecto de la salud mental de la persona que otorga el consentimiento, corresponde a la autoridad administrativa solicitar valoración especializada al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, a los peritos que determine la ley, o a salud mental de los servicios seccionales de salud de la respectiva entidad territorial.

“El ICBF a través de los Defensores de Familia, garantizará que los padres adolescentes que pretendan otorgar el consentimiento para la adopción de sus hijos, estén asistidos por sus respectivos padres o personas que los tengan bajo su cuidado y por el Ministerio Público”(27).

(27) La citación al Ministerio Público deberá realizarse en Bogotá a la procuraduría delegada para la defensa de los derechos de la infancia, la adolescencia y la familia. Fuera de Bogotá a los procuradores judiciales en familia en sus ciudades sede; donde no exista procurador judicial de familia se citará a los personeros municipales según lo prevé la Directiva 17 del 8 de octubre de 2007, emitida por el señor Procurador General de la Nación.

Aunque la madre tenga el propósito de dar el consentimiento para la adopción o lo haya otorgado, los equipos psicosociales deberán informar a la madre sobre su derecho a permanecer con su bebé y lactarlo(28) si así lo decide libre y voluntariamente, hasta que el consentimiento quede en firme.

(28) Ensin, Encuesta nacional de la situación nutricional en Colombia, ICBF 2005.

Los padres deben ser informados sobre el derecho que tienen los niños de no ser separados de su familia(29), por lo cual la casa de madres gestantes debe garantizar que la madre y su hijo(s) o hija(s) permanezcan juntos en el mismo espacio físico tanto en el día como en la noche, pues proceder en contrario daría lugar a las sanciones a que haya lugar.

(29) Código de la Infancia y la Adolescencia. Ley 1098 de 2006, artículo 22.

No obstante, en aquellos casos en que la madre manifieste gran dificultad o conflicto para permanecer con su hijo o hija en el mismo espacio físico, por su intención de otorgar el consentimiento para la adopción, deberá manifestarlo por escrito a la autoridad administrativa.

2.4.3. Firma del consentimiento.

Una vez en firme el consentimiento para la adopción, la autoridad competente deberá darle el trámite respectivo, remitiendo el proceso a la secretaría del comité de adopciones de la regional o seccional del ICBF correspondiente, con el visto bueno de la coordinadora del centro zonal de conformidad con lo establecido en la Resolución 2310 del 19 de septiembre de 2007 por la cual se adoptaron los lineamientos técnicos del programa de adopción.

Los criterios a tener en cuenta para establecer si la madre se encuentra en condiciones o no de dar un consentimiento apto son:

1. No puede ser en el momento del parto.

2. Que se le haya informado y conversado amplia y previamente con ella y con su familia que a raíz del embarazo y del parto, puede estar en un estado emocional capaz de perturbar severamente su decisión y de distorsionar su apreciación sobre las consecuencias jurídicas subsiguientes y las implicaciones prácticas próximas y remotas.

3. Que se le haya informado que cuenta con tiempo para poder reflexionar.

4. Que se le advierta que si pasados los días siguientes al parto decide dar el consentimiento en dicho estado, este será irrevocable después de un mes, y

5. Que se informe a la madre y a su familia que en todo caso se tendrá la posibilidad de ver a su hijo o hija durante el período que otorga la ley para revocar el consentimiento, en caso de haberlo dado(30).

(30) Corte Constitucional. M.P. Cepeda E. Manuel José. Sentencia T-510 de 2003.

El consentimiento dado por mujeres mayores de edad, debe ser recibido por la autoridad administrativa competente de conformidad con lo establecido en el artículo 66 del Código de la Infancia y la Adolescencia y (Directiva 17/2007, proferida por la Procuraduría General de la Nación y Cir. 33/2007, emitida por el ICBF).

2.5. La familia y los procesos de duelo.

Es fundamental tratar el tema del duelo en la madre gestante o en período de lactancia, dado que el embarazo puede generar un cambio significativo en su proyecto de vida, en la relación de pareja, en las relaciones familiares, entre otros. Además, el nacimiento puede ser vivenciado para algunas mujeres como una transformación de ese vínculo estrecho que mantenían con su hijo por el hecho de albergarlo dentro de su vientre.

El abordaje del duelo cobra particular importancia en los casos en los que se haya identificado crisis o conflicto personal o familiar asociados con la gestación, durante esta o tras haber dado a luz. Por ello, debe brindarse una orientación y atención especializada en este tema a aquellas mujeres que consideran o toman la decisión de interrumpir de manera voluntaria el embarazo y aquellas que hacen un proceso legal de adopción.

En cualquiera de los casos se puede presentar una reacción emocional, fisiológica, comportamental y social frente a la pérdida física y afectiva que se manifiesta en forma de sufrimiento y aflicción. La intensidad y duración de este proceso es proporcional a la dimensión y significado que para la mujer tenga esta pérdida.

Es importante señalar que uno de los elementos que mayor dificultad genera en la elaboración del duelo cuando se opta por la interrupción voluntaria del embarazo (IVE) o se toma la decisión de dar el consentimiento para la adopción, es el frecuente juicio social que genera una decisión como estas. Muchas madres no puedan socializar su dolor por temor al señalamiento, situación que hace que su experiencia sea mantenida en secreto, lo que impide la elaboración que, la mayoría de las veces, se da por medio de la palabra(31)(28).

(31) Cyrulnik, B (2005) Bajo el signo del vínculo. Barcelona. Gedisa.

Un duelo de difícil elaboración o no elaborado puede estar presente gran parte de la vida. Para una buena elaboración y superación del duelo, la verbalización es importante, así como el hacer frente a las sensaciones de dolor, reconocerlas y expresarlas. Son reacciones normales frente al duelo, entre otras, el llanto, la rabia y la agresividad.

Algunos autores consideran que el duelo pasa por varias etapas, que requieren de intervención psicosocial para su comprensión, apoyo y superación. Estas etapas son(32):(29)

(32) Sobre el duelo y el dolor. Elisabeth Kûbler-Ross, David Kessler. 2006.

Shock. Es un mecanismo de defensa que protege ante la amenaza de un dolor psíquico y da a las personas tiempo y oportunidad de asimilar la información.

Negación. Durante esta etapa, la realidad de la pérdida no ha penetrado totalmente en la conciencia de la madre. Es un período de entumecimiento e incredulidad vivido durante las primeras semanas, en el que aparecen pensamientos como “hice lo mejor, fue la mejor decisión que pude tomar, no tenía otra salida”, entre otras.

Miedo. En esta fase se experimenta un miedo a enfrentar la vida sin el ser querido, a ser castigado por Dios, a quedarse sola. Aparecen los recuerdos de lo que se ha vivido: embarazo, parto, tiempo compartido con el bebé.

Culpa. Es un sentimiento presente en casi todos los seres humanos. En este caso está referido al hecho de dejar de asumir la responsabilidad biológica, afectiva y social de la maternidad.

Rabia. En esta fase se experimenta la sensación de estar a punto de “volverse loco”. Se manifiesta una agresividad con auto-reproches, pérdida de la seguridad y autoestima. Esta rabia puede ser dirigida contra sí misma, contra Dios, contra la familia u otras personas que estuvieron cerca.

Depresión. Casi siempre llega después del shock y la rabia. Está caracterizado por un sentimiento total de desesperanza y hasta la pérdida del deseo de seguir viviendo. También se manifiesta ansiedad.

Aceptación. Es casi la etapa final del duelo en donde algunos hábitos cotidianos vuelven a la normalidad. El dolor es menor, así como el recuerdo del hijo, hija. Se experimenta tristeza, pero la sensación es menos fuerte.

Esperanza. En esta fase se vuelve a sentir la ilusión de seguir adelante y luchar por tener una vida normal. Reaparecen sentimientos de seguridad y fortaleza.

Frente a la experiencia de duelo corresponde al equipo psicosocial su intervención para reducir y contener los aspectos emocionales y subjetivos que faciliten el enfrentamiento de la situación mediante un plan concreto, con metas inmediatas teniendo en cuenta los factores de generatividad personales, familiares y sociales y la red de apoyo. Es fundamental que esta intervención se desarrolle desde una perspectiva centrada en las soluciones y no en el problema.

La terapia centrada en las soluciones “apunta a impulsar, llevar al paciente a elaborar lo que llamaríamos una versión de sí mismo saturada de soluciones (una imagen de posibilidades futuras)”(33).(30)

(33) Durrán M. (1993) Terapia del Abuso Sexual. Barcelona. Gedisa.

Es importante que el equipo psicosocial que brinda la intervención a las mujeres que optan por la interrupción voluntaria el embarazo en los casos no constitutivos de delito de aborto y aquellas que toman la decisión de otorgar el consentimiento para la adopción de su hijo o hija, asuman esta intervención con toda la ética que la profesión y el caso exige, libre de prejuicios y connotaciones negativas que puedan no solo impedir que la madre elabore el duelo sino que deje secuelas psicológicas que le impidan reformular su proyecto de vida.

3. Principios orientadores del programa.

En los programas de atención especializada para el restablecimiento de derechos a las madres gestantes o en período de lactancia, adolescentes o mayores de edad, se deben tener en cuenta entre otros los siguientes valores y principios en el actuar:

Dignidad humana: La cual protege:

i) La autonomía o posibilidad de diseñar un plan vital y de determinarse según sus características (vivir como se quiere);

ii) Ciertas condiciones materiales concretas de existencia (vivir bien);

iii) La intangibilidad de los bienes no patrimoniales, integridad física e integridad moral (vivir sin humillaciones). La dignidad humana asegura de esta manera una esfera de autonomía y de integridad moral que debe ser respetada por los poderes públicos y por los particulares.

Interés superior del niño: Es un principio jurídico “garantista”, que implica que cualquier medida que se tome respecto de los niños, niñas y adolescentes debe estar orientada a promover y proteger sus derechos y que ante la imposibilidad de satisfacerlos todos simultáneamente, se debe optar por la decisión que permita satisfacer el mayor número de ellos. En todas las actividades que realicen las entidades públicas y privadas, en la aplicación de las normas legales, en las políticas públicas, en los programas relativos a la infancia y la adolescencia y en todas las decisiones que tomen los padres y miembros de la familia deberán tener en cuenta el interés superior del niño.

Libertad: Principio esencial que garantiza a toda persona el pleno ejercicio de su derecho a decidir su comportamiento y su acción sin interferencias ajenas a la propia persona, sin lesionar los derechos de los demás. Está fundamentado en el conocimiento de sí mismo y de su entorno, lo que le permite actuar de acuerdo con sus propios valores, creencias y capacidades personales.

Igualdad y no discriminación: Derecho fundamental que establece que todas las personas nacen libres e iguales ante la ley, que recibirán la misma protección y trato de las autoridades y gozarán de los mismos derechos, libertades y oportunidades sin ninguna discriminación por razones de sexo, raza, origen nacional o familiar, lengua, religión, opinión política o filosófica. El Estado debe promover las condiciones para que la igualdad sea real y efectiva y debe adoptar medidas en favor de grupos discriminados o marginados. El Estado debe proteger especialmente a aquellas personas que por su condición económica, física o mental, se encuentren en circunstancia de debilidad manifiesta y sancionar los abusos o maltratos que contra ellas se cometan.

Inclusión: Implica la gestión para el acceso real y efectivo de la mujer y su familia, a las redes y servicios sociales de su entorno. Construir los caminos posibles conjuntamente con ella y su familia, desde sus recursos y habilidades.

Solidaridad: Es un valor esencial para la convivencia, que se expresa en la cooperación entre las personas, grupos y en la reciprocidad de esfuerzos para lograr fines colectivos e individuales y manejar las dificultades, en la comprensión empática de una situación determinada para la búsqueda y construcción de alternativas de solución.

Respeto e imparcialidad: Hace referencia a ser conscientes de los propios valores éticos, ideológicos, políticos o religiosos para que, en lo posible, estos no interfieran en el proceso de decisión del otro. Identificar los prejuicios que movilizan nuestro accionar, entenderlos y reconocer su posible interferencia en la comprensión y el manejo de la intervención profesional.

4. Sistema de atención.

Los programas que atiendan a mujeres gestantes o en período de lactancia, mayores o menores de edad, con embarazos deseados o no, deberán retomar las orientaciones técnicas contenidas en este lineamiento. Lo anterior, sin perjuicio del cumplimiento de lo establecido en otros lineamientos dirigidos a servicios de protección, que les sean aplicables.

4.1. Definición.

La casa de madres gestantes es un programa de atención especializada para el restablecimiento de derechos (L. 1098/2006, art. 60), mediante el cual se brinda asistencia y cuidado a adolescentes o mujeres mayores de edad en gestación y madres en período de lactancia que se encuentren en situación de inobservancia, amenaza o vulneración de sus derechos, o los de sus hijos.

El programa deberá tener alcance e incursión en la red familiar, social e institucional, buscando asegurar la confluencia de todos los actores en el apoyo y solución de la problemática o el dilema que la familia esté atravesando.

4.2. Población sujeto de atención.

— Adolescentes gestantes en situación de inobservancia, amenaza o vulneración de derechos, y sus familias.

— Madres adolescentes con su hijo recién nacido hasta máximo los seis (6) meses de edad, que se encuentren en situación de inobservancia, amenaza o vulneración de derechos, y sus familias.

— Gestantes mayores de edad que se encuentren en situación de inobservancia, amenaza o vulneración de derechos y sus familias.

— Madres mayores de edad con su hijo recién nacido hasta máximo los seis (6) meses de edad, que se encuentren en situación de inobservancia, amenaza o vulneración de derechos, y sus familias.

— Gestantes menores y mayores de edad que están considerando otorgar el consentimiento para la adopción de su hijo o hija.

— Madres menores y mayores de edad que están considerando otorgar el consentimiento para la adopción de su hijo o hija.

— Los bebés por nacer y los niños y niñas nacidos hasta los seis (6) meses de edad.

— Los hijos o hijas menores de edad acompañantes de la gestante o madre.

4.3. Objetivos.

4.3.1. Objetivo general.

Brindar atención integral a la mujer menor o mayor de edad, con embarazo deseado o no, gestante o puérpera, que se encuentre en situación de inobservancia, amenaza o vulneración de derechos, con el fin de fortalecer sus factores de generatividad, posibilitar su efectiva inclusión sociofamiliar, aportar en la construcción de su proyecto de vida y restablecer el ejercicio de sus derechos y los de sus hijos e hijas.

4.3.2. Objetivos específicos.

— Brindar a la mujer en período de gestación o lactancia, a su hijo o hija y a su familia un espacio físico y emocional en el que se satisfagan sus necesidades inmediatas.

— Promover la vinculación afectiva de la madre con su(s) hijo o hija(s) recién nacido(s) o por nacer y la comunicación e integración con su red psicoafectiva familiar y social.

— Brindar atención integral y garantizar los derechos a los demás hijos menores de edad que ingresan con la madre gestante o en período de lactancia.

— Garantizar la vinculación de la madre gestante o en período de lactancia y sus hijos al sistema general de seguridad social en salud, atención, orientación y acompañamiento durante todo el proceso de gestación, parto y puerperio; y el cumplimiento de la atención de la gestante de acuerdo a la normatividad vigente.

— Estimular la lactancia materna exclusiva hasta los seis (6) meses de edad y orientar sobre la alimentación complementaria hasta los 2 años.

— Brindar una atención adecuada en alimentación y nutrición a las madres gestantes, en período de lactancia, a sus hijos o hijas menores de 6 meses y a los otros hijos menores que ingresan al programa, teniendo en cuenta los requerimientos nutricionales y de micronutrientes, los cambios fisiológicos, hábitos alimentarios, condiciones individuales.

— Garantizar la vinculación y asistencia de los niños y niñas menores de seis (6) meses al programa de crecimiento y desarrollo.

— Acompañar a la mujer en período de gestación o lactancia y a su familia en la definición o redefinición de un proyecto de vida autónomo que le permita desarrollar la capacidad de autodeterminación, toma de decisiones y autosostenibilidad.

— Brindar conocimientos en salud sexual y reproductiva, prácticas de autocuidado que garanticen un sano proceso de gestación y lactancia y la planeación de nuevas gestaciones.

— Potencializar los factores de generatividad individuales, familiares y sociales para el desarrollo de prácticas de convivencia equitativa y armónica al interior de la familia y en la sociedad.

— Informar a la mujer en período de gestación o lactancia y a su familia sobre sus derechos y los de sus hijos, hijas y los mecanismos para exigirlos.

— Brindar orientación psicosocial y acompañamiento en los casos en los que la mujer en gestación opte por la interrupción voluntaria del embarazo en los casos no constitutivos del delito de aborto; o decida otorgar el consentimiento para la adopción de su hijo o hija en consonancia con lo expuesto en este lineamiento.

— Promover el posicionamiento de la temática, e incursión de los gobiernos locales, distritales y departamentales, buscando la ubicación y destinación de recursos para la atención de mujeres en gestación o lactancia en situación de vulneración y la prevención de embarazos no deseados.

4.4. Organización del programa.

4.4.1. Criterios técnicos de ubicación.

En este programa de atención especializada se ubicarán en sedes independientes:

a) Mujeres adolescentes.

b) Mujeres mayores de edad.

Son criterios de ubicación las siguientes situaciones en las que adicionalmente se presente inobservancia, amenaza o vulneración de derechos:

— Embarazo precoz(34).(31)

(34) Se refiere a aquel embarazo que se produce en niñas o adolescentes.

— Embarazo no deseado.

— Embarazo deseado cuya situación socioeconómica, individual o familiar representa un grave riesgo para el bienestar tanto de la madre como del niño.

— Madres con intención de otorgar el consentimiento para la adopción del niño o niña.

— Adolescente en gestación o puerperio declarada en situación de adoptabilidad.

En el caso de mujeres con situación de consumo de sustancias psicoactivas, con trastornos de salud mental, portadoras de VIH, desvinculadas de grupos armados, adolescentes en conflicto con la ley penal y otros casos particulares, se debe profundizar la evaluación para determinar la situación de mayor vulneración y de esta forma privilegiar su ubicación en el programa de atención especializado más pertinente.

Lo anterior, teniendo en cuenta que este programa no es el único, ni tampoco esta medida es la más conveniente para atender a las mujeres gestantes o madres en período de lactancia, por lo cual, cuando no se cuente con la disponibilidad del programa o de cupos, o cuando la situación lo requiera (por Ej. amenaza física o mental), la autoridad administrativa competente(35)(32) o judicial evaluará la medida más conveniente. En este caso se podrán remitir a otros programas de atención especializada en medio familiar o social comunitario (hogar sustituto, externado, intervención de apoyo) según se cuente con estos servicios en la región, estableciendo en todo caso coordinación con entidades del sistema nacional de bienestar familiar.

(35) Defensor de Familia, Comisario de Familia, Inspector de Policía, según competencia subsidiaria. Artículo 98 del Código de la Infancia y la Adolescencia.

4.4.2. Capacidad de atención.

La atención especializada en casa de madres gestantes es permanente, en jornada de 24 horas diarias, los 7 días de la semana, 365 días del año y podrá organizarse de la siguiente manera:

Programa de atención especializada “Casa de madres gestantes”. Modalidad casa hogar. Se podrá atender hasta 12 adolescentes o mayores de edad en período de gestación o lactancia con sus bebés(36).(33)

(36) Debe contar con espacio adicional para los demás hijos que pudieran ingresar con la madre al programa.

Programa de atención especializada “Casa de madres gestantes”. Modalidad institucional. Se podrá atender un número mayor de adolescentes o mujeres mayores de edad en período de gestación o lactancia con sus bebés (y para los otros hijos que ingresen), dependiendo de la capacidad instalada, las condiciones locativas, el recurso humano y los estándares establecidos.

4.4.3. Espacios físicos.

Los programas para la atención de madres gestantes o en período de lactancia menores de 18 años deben prestarse en espacios físicos independientes de las madres mayores de edad. Los espacios físicos de la casa de madres gestantes deben ajustarse a los estándares definidos en el presente lineamiento (anexos 11 y 12) y deben contar con una ambientación o decoración agradable y cálida para la atención de los niños, niñas, las madres y sus familias.

4.4.4. Tiempo de permanencia en el programa.

El tiempo de ingreso a la casa de madres gestantes puede darse desde cualquier mes del período de gestación.

El tiempo de permanencia en el programa para las madres mayores de edad será hasta los dos (2) meses de edad del bebé(37).(34) En el caso en que la madre ingrese con el niño recién nacido, su permanencia en el programa será hasta los seis (6) meses de edad del niño o niña; al igual que para las madres adolescentes que hayan ingresado en período de gestación.

(37) Esto no implica que el cumplimiento de los dos (2) meses de edad del bebé en el programa, sea el criterio para definir el retiro inmediato de este y su madre del programa, puesto que deben estar superadas las condiciones de vulneración de sus derechos de protección.

 

El equipo técnico de la autoridad administrativa competente tendrá en cuenta la voluntad expresa de la madre junto con el concepto técnico del equipo psicosocial de la casa de madres gestantes, el acompañamiento psicosocial, la vinculación a redes de apoyo, y la coordinación con entidades del SNBF para la superación de las condiciones de amenaza o vulneración por las que se ubicó a la mujer en este programa.

Cuando las circunstancias así lo determinen, según condiciones particulares del caso, el equipo técnico de la autoridad administrativa competente, apoyado en el concepto técnico de la casa, determinará un tiempo de permanencia superior debidamente justificado o un cambio de medida a otro servicio de atención especializada para continuar brindando protección, si la situación lo amerita.

Por lo anterior, el tiempo de permanencia en el programa no es un parámetro que deba aplicarse a todas las madres de manera uniforme, esto depende de cada caso particular, de acuerdo con la superación de la situación de vulneración que motivó el ingreso al programa y del concepto técnico tanto del equipo psicosocial de la autoridad administrativa como del equipo psicosocial de la casa de madres gestantes.

Esto, teniendo en cuenta el principio de solidaridad que caracteriza el programa, y que uno de los objetivos de la intervención psicosocial es la activación o fortalecimiento de los recursos tanto de la madre para que sea autogestora de sus propios procesos de cambio, como de su red de apoyo familiar y social, de tal manera que se logre la integración sociofamiliar de manera rápida y efectiva y que la permanencia de la mujer en el programa sea por el menor tiempo posible.

4.4.5. Integrantes del sistema de atención.

Corresponde al ICBF como coordinador del sistema nacional de bienestar familiar y a las instituciones y programas como corresponsables de la garantía y restablecimiento de derechos, las acciones de gestión y articulación con los sectores de justicia, salud, educación, recreación, deportes y cultura, entre otros, con el fin de lograr la vinculación de las mujeres objeto de atención a las redes institucionales y comunitarias para brindarles una atención integral en aras de la garantía y restablecimiento de sus derechos y los de su(s) hijo(s) recién nacidos o por nacer.

Los principales actores de este proceso son:

— Mujeres en proceso de gestación o lactancia y sus familias.

— Autoridades: administrativas (Defensoría de Familia, Comisaría de Familia e Inspección de Policía), judiciales (Juez de familia, promiscuo de familia, civil municipal promiscuo - Municipal o penal de adolescentes) o indígenas tradicionales.

— Entidades de los sectores salud, educación, recreación y deportes, cultura, SENA, gobernaciones, alcaldías, consejos de política social, comités de infancia y familia, universidades, organizaciones comunitarias, ONG, otros.

— Procuraduría General de la Nación, Defensoría del Pueblo, personería municipal, veedurías ciudadanas.

— Entidades administradoras y prestadoras del servicio público de bienestar familiar en los diferentes ámbitos territoriales.

5. Ruta del proceso administrativo de restablecimiento de derechos

5.1. Consideraciones generales para la atención.

A continuación se presenta un esquema que contiene diferentes aspectos a considerar por parte de la autoridad administrativa y los equipos psicosociales, con el fin de brindar una atención pertinente a las mujeres sujeto de este tipo de servicio:

 


Situación 1
Situación 2
Estado
Embarazo temprano
Embarazo avanzado y posparto
Población sujeto de atención
Mujer embarazada
Mujer embarazada, puérpera y bebé
Disyuntiva
Continuar el embarazo o, en los casos permitidos por la ley, interrumpirlo.
Quedarse con el bebé o darlo en adopción
Servicios
Programas de asistencia para mujeres con embarazos no deseados (ambulatorio)
Casas de madres gestantes y en período de lactancia (en internamiento y ambulatorio)
Objetivos de los servicios y atención psicosocial
Acompañamiento a la mujer en la asunción de su embarazo y en la toma de decisiones frente a la posibilidad de interrumpirlo o en la posibilidad futura de entregarlo en adopción.
— Proteger al bebé.
— Orientación y apoyo en la gestión para que la opción escogida se concrete.
— Apoyar a la mujer durante el embarazo, el parto y el puerperio.
— Acompañar la toma de decisiones frente a la posibilidad de darlo en adopción.
Perspectiva
Derechos humanos
Derechos humanos y derechos de la niñez
Familia
Podría o no involucrarse activamente a la familia, debe prevalecer la voluntad de la mujer.
En caso de tener información sobre el presunto padre del bebé, debe involucrársele.
Podría o no involucrarse activamente a la familia.
Proceso administrativo de restablecimiento de derechos
Apertura solo para mujeres menores de edad en situación de inobservancia, amenaza o vulneración de derechos
Apertura para madres menores de edad en situación de inobservancia, amenaza o vulneración de derechos.
Apertura para los bebés recién nacidos en situación de inobservancia, amenaza o vulneración de derechos (tanto de madres menores como mayores de edad).
Apertura para los demás hijos solo si existe inobservancia, amenaza o vulneración de derechos.

 

5.2. Formas de ingreso al programa.

Debe observarse lo dispuesto en los lineamientos técnicos del proceso administrativo de restablecimiento de derechos (Res. 911, mayo 7/2007, adicionado mediante resoluciones 4104, sep. 29/2008, 2785 jul. 10/2009 y 3154 ago. 4/2009).

5.2.1. Ingreso por la autoridad administrativa competente.

Cuando la autoridad administrativa (Defensor de Familia, Comisario de Familia, Inspector de Policía) recibe el caso, verifica el estado de cumplimiento de derechos para establecer la amenaza, inobservancia o vulneración de derechos y de ser necesario dar inicio al proceso administrativo de restablecimiento de derechos.

Se tendrá en cuenta:

Si la madre es menor de edad, se procederá a abrir historia de atención y, en caso de encontrarse en vulneración, mediante auto de apertura se dará inicio al proceso administrativo de restablecimiento de derechos, previo a remitirla al programa de atención especializada casa de madres gestantes.

En el caso de adolescentes en conflicto con la ley penal, el ingreso podrá darse por disposición del juez penal de adolescentes. Si la adolescente en período de gestación o lactancia pertenece a una comunidad indígena, el ingreso podrá ser por disposición y a solicitud de la autoridad indígena correspondiente o de otra autoridad que conozca de la situación(38). (35)

(38) Ver lineamientos técnicos de atención diferenciada en materia de familia, infancia y adolescencia en grupos étnicos de Colombia. ICBF 2007.

Si la madre es mayor de edad, se debe abrir historia de atención previo a remitirla al programa de atención especializada casa de madres gestantes.

Si la madre mayor de edad pertenece a una comunidad indígena, el ingreso podrá ser por disposición y a solicitud de la autoridad indígena correspondiente o de otra autoridad que conozca de la situación(39). (36)

(39) Ídem.

Ingreso con hijos menores de edad. En los casos de madres que ingresan a este programa con hijos menores de edad, estos deberán ser reportados a la autoridad administrativa competente para que determine la pertinencia de abrir el proceso administrativo de restablecimiento de derechos (PARD), la práctica de pruebas y la toma de medida a que haya lugar (ubicación con familia extensa, hogar sustituto, casa de madres gestantes, entre otras). Si no se encuentra ninguna situación de vulneración de derechos solo se abrirá la respectiva historia de atención y se ordenará realizar el seguimiento.

Así mismo, cuando el bebé nazca durante la permanencia de la madre en el programa, deberá ser reportado a la autoridad administrativa competente para que abra la historia de atención y ordene realizar el respectivo seguimiento. En caso de haber sido otorgado consentimiento para la adopción o se ordenará la práctica de pruebas y se tomará la medida a que haya lugar (ubicación con familia extensa, hogar sustituto, casa de madres gestantes, entre otras). Si el bebé no se encuentra en ninguna situación de vulneración de derechos, solo se abrirá la respectiva historia de atención y se ordenará el seguimiento.

Las actuaciones que adelante el defensor de familia, comisario de familia o inspector de policía, deberán registrarse en el sistema de información misional formato T-36 y deberán actualizarse periódicamente. La subdirección de sistemas de información y la dirección técnica establecerán los mecanismos de registro y reporte de la información.

En todo caso, la autoridad administrativa deberá igualmente realizar acciones de vinculación al SNBF para la garantía de derechos de los niños, estén o no vinculados al PARD y se propenderá por mantener unido al grupo de hermanos y a la familia.

5.2.2. Ingreso por otros servicios del SNBF.

Cuando la madre gestante o en período de lactancia mayor o menor de edad solicita el apoyo en un programa o entidad del SNBF (hogar sustituto, hogar comunitario de bienestar, institución educativa, institución de protección, entre otras) deberá ser reportado a la mayor brevedad posible (el mismo día o a más tardar al día siguiente) a la autoridad administrativa competente, con la información o los antecedentes que se tengan de la situación (por escrito). Cuando se trate de servicios de salud, dicha remisión deberá ir acompañada de un informe donde conste el motivo del ingreso y el tipo de atención que se brindó, así como de las necesidades urgentes o inmediatas por atender (Exámenes especializados, tratamientos médicos entre otros).

5.2.3. Ingreso o solicitud directa a la casa de madres gestantes.

Cuando la madre adolescente o mayor de edad ingrese directamente a la casa de la madre gestante, el caso deberá ser reportado inmediatamente (o a más tardar al día siguiente) a la autoridad administrativa competente, acompañado de un resumen de la situación y de las acciones adelantadas. Las valoraciones preliminares y conceptos emitidos por el equipo psicosocial del programa podrán enviarse máximo tres (3) días hábiles después del reporte del caso.

Nota: La remisión y presentación de la madre mayor de edad ante la autoridad administrativa competente se realizará con el objeto de hacer apertura de la historia de atención y realizar de ser necesario orientación psicosocial, con base en su situación actual y en las decisiones a tomar frente al hijo o hija por nacer o recién nacido, relacionadas con la interrupción voluntaria del embarazo, IVE, en los casos permitidos por la ley o el consentimiento para la adopción. Así mismo, se deberá hacer seguimiento por parte del equipo de la autoridad administrativa competente y del equipo de la casa de madres gestantes.

5.3. Notificación del auto de apertura.

En el caso de las madres menores de edad

La apertura del proceso administrativo para la adolescente que se encuentre en vulneración de derechos debe ser notificada a los familiares o terceras personas que se constituyan en su red de apoyo. Respecto del hijo(a) de la mujer menor de edad, al que se le haya abierto el PARD, el auto de apertura deberá notificarse a ella y a su familia.

En el caso de las madres mayores de edad

El auto de apertura del proceso administrativo que se haya abierto en favor del hijo de la mujer mayor de edad deberá ser notificado a ella y al padre.

En ambos casos el equipo interdisciplinario de la autoridad administrativa competente debe realizar las acciones pertinentes para vincular a la familia extensa, como recurso de soporte y acompañamiento frente a la situación que atraviesa la madre, teniendo en cuenta la aplicación del modelo solidario para la atención e inclusión de la familia; respetando en todo caso la decisión de la madre. Del mismo modo, se buscará incluir a la red social e institucional que por ley y solidariamente está llamada a participar dentro del proceso.

De acuerdo con la situación que presenta la madre con su hijo o hija recién nacido o por nacer, la autoridad administrativa deberá seguir impulsando acciones con el sistema nacional de bienestar familiar, tanto para complementar la valoración inicial, como para brindar una atención integral a estos a través de servicios requeridos como salud, medicina legal, nutrición, entre otros, y para permitir el acceso a los programas o servicios que se requieran con el fin de restablecer los derechos de los niños y niñas.

5.4. Acciones por realizar por la autoridad administrativa con la madre en período de gestación o lactancia.

Para todos los casos de madre gestante o en período de lactancia mayor o menor de edad, la autoridad administrativa competente deberá realizar las siguientes acciones:

— Hacer apertura de la historia de atención(40). (37)

(40) La apertura de la historia de atención no podrá estar sujeta a la presentación de los documentos de identificación de la madre o sus hijos. El defensor iniciará los trámites o solicitudes correspondientes para la consecución de los mismos en el caso de no contar con ellos. De igual manera se deberá coordinar la citación para la apertura de la historia.

— Evaluar la situación física y emocional de la madre y proveer las medidas de atención inmediata según las circunstancias(41). (38)

(41) La etapa de verificación de la garantía de derechos de las adolescentes y sus niños, niñas, cuando pertenecen a pueblos indígenas, afrocolombianos, raizales y ROM, deberá llevarse a cabo por la autoridad tradicional correspondiente de acuerdo con su sistema de control social o de derecho consuetudinario propio, siempre que se respeten los postulados consagrados en la Constitución Política, en los tratados de derechos humanos y en otras leyes”. (Ver Lineamientos Técnicos Proceso Administrativo de Restablecimiento de Derechos – Res. 911, mayo 7/2007).

— Establecer contacto con la familia y con su red de apoyo, tendiente a convocar a todos los actores sociales, afectivos e institucionales que puedan favorecer los factores de generatividad. Los equipos psicosociales tanto de la casa como de la autoridad administrativa deberán identificar con las madres los beneficios e importancia que podría tener la vinculación de su red familiar en el proceso. No obstante, en caso de que la madre manifieste su deseo de no vincular a su red familiar, la autoridad administrativa deberá indagar ampliamente sobre los motivos de esta decisión y respetar este derecho siempre y cuando este proceder no genere mayor vulneración de derechos.

— Solicitar la identificación de la madre y de su(s) hijo(s) con los que ingresa al programa (registro civil, certificado de nacido vivo, entre otros) o solicitar la inscripción del nacimiento en el registro civil si a ello hubiere lugar.

— Solicitar valoraciones médicas, nutricionales, médico-legales, psicológicas, de trabajo social.

— Verificar que tenga asegurada su afiliación a salud o solicitar la vinculación de la madre al sistema general de seguridad social en salud.

— Asegurar que la madre reciba atención efectiva y oportuna por parte de las entidades de salud y otras del SNBF.

— Hacer estudio del entorno familiar para identificar factores de vulnerabilidad y generatividad para la vigencia de sus derechos (art. 52).

— Orientar a la madre acerca de sus derechos y los de su hijo o hija así como los correlativos deberes y derechos del padre.

— Vincular en lo posible al padre del niño o niña en todos los procesos tendientes a garantizar los derechos de su hijo o hija.

— Solicitar cuando considere necesario la intervención psicosocial por parte del equipo interdisciplinario de la autoridad competente.

— Ubicar a la madre en el programa de atención especializada, luego de verificar que este responde a su situación personal y que en su medio familiar no existen las garantías para el ejercicio pleno de sus derechos ni los de su hijo o hija recién nacido o por nacer.

— Ordenar cualquier otra prueba de las consagradas en la ley, o acción necesaria tendiente al restablecimiento efectivo de sus derechos.

Como lo dispone el parágrafo 1º del artículo 52 de la Ley 1098 de 2006, de todas estas actuaciones se deja constancia escrita en el formato único de la historia de atención, en el protocolo de verificación de derechos en el caso de las menores de edad y concepto por parte de la autoridad administrativa y del equipo interdisciplinario. Para tal fin debe observarse lo dispuesto en los lineamientos técnicos del proceso administrativo de restablecimiento de derechos (Res. 911, mayo 7/2007, adicionado mediante Res. 4104, sep. 29/2008; 2785, jul. 10/2009 y 3154 ago. 4/2009) y lo ordenado en la Ley 1098 de 2006, artículo 79.

5.4.1. Acciones específicas por realizar con las madres menores de edad.

— Verificar el estado de cumplimiento de derechos.

— Hacer auto de apertura del proceso administrativo de restablecimiento de derechos en caso de encontrarse en vulneración.

— Solicitar la vinculación de la madre menor de edad al sistema educativo(42). (39)

(42) Para la vinculación de las adolescentes al sistema educativo formal se debe tener en cuenta: si el embarazo es de alto riesgo, la incapacidad posparto, las condiciones de salud física y mental, el nivel educativo entre otros casos, para determinar la necesidad de sustituir esta educación formal por la vinculación a otros programas como: alfabetización, nivelación, validación escolar u otros de educación no formal.

5.4.2. Acciones específicas por realizar con las madres mayores de edad.

— Apoyar la gestión para la vinculación a programas de educación formal y no formal dirigida a población adulta cuando se requiera.

— Apoyar la gestión para vinculación a programas y actividades de preparación laboral o productiva.

La mujer gestante o en período de lactancia mayor de edad que ingresa a este programa tiene los mismos derechos de gozar de una atención de calidad que garantice tanto su bienestar como el de su hijo o hija recién nacido o por nacer, a pesar de que la autoridad administrativa competente no inicie a favor de esta el proceso administrativo de restablecimiento de derechos.

Es fundamental que todos los procesos emprendidos con la mujer mayor de edad cuenten con la participación activa de esta y de su familia, si ella así lo desea, teniendo en cuenta su derecho a la participación y al principio de corresponsabilidad, así como las capacidades y recursos con que cuentan muchas de ellas para autogestionar y promover acciones que les permitan garantizar sus propios derechos y los de su hijo o hija, y promover procesos de cambio.

No obstante, se debe considerar la situación particular de cada madre, dado que la situación física, emocional y las situaciones de vulneración de derechos que motivan el ingreso de una mujer adulta al programa (Ej. procedentes de otros municipios, con nivel educativo bajo, entre otros) pueden disminuir notablemente su capacidad de participación y autogestión; por lo cual el trabajo con redes familiares, sociales e institucionales cobra aquí mayor fuerza.

Por tanto, en todo caso, el programa debe brindar las herramientas necesarias para que la mujer y su familia se conviertan en los gestores del restablecimiento de sus propios derechos, especialmente por el papel fundamental que tienen en la movilización del medio social comunitario y del sistema nacional de bienestar familiar para lograr el proceso de inclusión social; y deben hacerse partícipes de la garantía de derechos de su hijo o hija recién nacido o por nacer.

5.5. Acciones por realizar por la autoridad administrativa con el niño o niña recién nacido u otros hijos menores de edad que ingresan con la madre gestante o en período de lactancia.

Una vez se produzca el nacimiento del niño o niña, la casa de madres gestantes deberá informar este hecho de forma inmediata a la autoridad administrativa, de igual manera se hará, cuando la madre ingrese al programa con el niño o niña recién nacido y otros hijos menores de edad.

En ambos casos, la autoridad administrativa deberá:

• Abrir historia de atención a favor del niño o niña recién nacido, y de otros hijos menores de edad que ingresen con la madre al programa.

• Verificar el estado de cumplimiento de derechos.

• Solicitar los documentos de identificación (registro civil o certificado de nacido vivo) de los niños, niñas que ingresan con la madre o iniciar el trámite correspondiente para su expedición.

• Abrir el PARD, decretar la medida de restablecimiento de derechos más conveniente para el niño o niña recién nacido u otros hijos menores de edad que se hayan encontrado en vulneración (hogar gestor, hogar sustituto, casa de madres gestantes, entre otros), ordenar la práctica de pruebas y determinar las acciones a seguir en favor del (los) niño(s), niña(s).

• Orientar a la madre sobre la afiliación de sus hijos o hijas como beneficiarios de los servicios de salud.

• Solicitar valoraciones médicas, nutricionales, especializadas, si a ello hubiere lugar.

• Citar al padre del recién nacido para el reconocimiento voluntario.

• Verificar factores de vulnerabilidad o generatividad en la familia nuclear o extensa, u otras redes de apoyo para tomar las medidas a que haya lugar.

• Continuar el proceso observando la línea técnica de restablecimiento de derechos.

5.6. Terminación o modificación de la medida.

En los casos en los que se ha abierto el proceso administrativo de restablecimiento de derechos, la autoridad administrativa competente, con base en los resultados de la intervención psicosocial y acciones adelantadas, determinará la terminación o modificación de la medida cuando:

— Procede la integración con la familia nuclear, extensa o vincular porque se ha superado la situación de inobservancia, amenaza o vulneración que dio origen a la medida.

— Conviene la integración con la familia nuclear, extensa o vincular mediante la conformación en hogar gestor.

— Conviene la ubicación en otro programa de atención.

— Quede en firme el consentimiento otorgado para dar al niño o niña en adopción(43). (40)

(43) El Defensor de Familia deberá adelantar con la debida oportunidad el trámite para la toma de consentimiento de acuerdo con los tiempos establecidos por la ley y con base en la decisión libre e informada de la madre.

6. Consideraciones en caso de interrupción voluntaria del embarazo, IVE.

En el caso de mujeres mayores y menores de edad con embarazos no deseados que cumplan los criterios permitidos por la ley para la interrupción voluntaria del embarazo (Ver anexo 3) y estén considerando esta opción, la autoridad administrativa competente deberá realizar atención directa e inmediata ilustrando en primera instancia a la mujer y su familia si es el caso, en todos los aspectos contemplados por la ley sobre la interrupción voluntaria del embarazo, IVE, de que trata la Sentencia C-355 de 2006 facilitando la orientación y apoyo psicosocial y agilizando las gestiones que se requieran para su pronta atención por parte de las entidades del sistema.

Es importante resaltar que en estos casos debe prevalecer la voluntad de la mujer y sus derechos, por lo cual el trabajo que en esta etapa se pueda desarrollar con la familia dependerá de la decisión que ella considere más conveniente para su proceso. No obstante, los equipos psicosociales podrán mostrarle los beneficios o la importancia de involucrar a su red familiar o vincular.

En el caso de adolescentes gestantes en situación de inobservancia, amenaza o vulneración de derechos que cumpliendo los criterios permitidos por la ley para la interrupción voluntaria del embarazo decidan de manera libre, informada y voluntaria esta opción, la autoridad administrativa competente determinará la medida de restablecimiento de derechos más conveniente para garantizar y restituir sus derechos (hogar sustituto, institución de protección, entre otros).

Cabe aclarar que el programa casa de madres gestantes atenderá a mujeres cuyo propósito sea asumir la crianza y cuidado de su hijo o realizar un proceso libre e informado para otorgar el consentimiento para la adopción.

6.1. La IVE en las mujeres menores de 18 años.

La interrupción voluntaria del embarazo autorizada por la ley como una de las medidas necesarias para evitar la morbimortalidad de las mujeres, especialmente de las adolescentes, en el ejercicio de su autonomía individual la adolescente mayor de 14 y menor de 18 años

que tome la decisión de interrumpir su embarazo en el tiempo que determine la ley y que sea biológicamente viable, debe contar con el previo consentimiento ampliamente informado, con la disponibilidad de servicios médicos seguros y de la más alta calidad y con el apoyo terapéutico que sea necesario. En el caso de niñas menores de 14 años, se debe contar previamente al procedimiento médico, con el consentimiento ampliamente informado y cualificado de la niña, con la autorización de su representante legal o de la autoridad competente (consentimiento sustituto) que determine el legislador, teniendo en cuenta para ello los parámetros fijados por la Corte en los precedentes jurisprudenciales. Cada caso y cada circunstancia se deben analizar en particular y en concreto(44). (41)

(44) Sentencia C-355 de 2006 Corte Constitucional. Magistrado Ponente: Jaime Araujo Rentería.

Si bien el consentimiento sustituto de los padres, previsto en el anexo de la Resolución 4905 de 2006 por la cual se adopta la norma técnica para la atención de la interrupción voluntaria del embarazo, emanada del Ministerio de la Protección Social para los casos de IVE en menores de 14 años, está amparado en principio en el deber estatal de velar por la vigencia efectiva del interés superior de los niños y las niñas, el mismo tiene que ser conciliado con su autonomía personal y los demás derechos fundamentales derivados de su personalidad jurídica, principalmente, la vida, la integridad y el libre desarrollo de la personalidad.

Cabe recordar aquí la Convención de los Derechos del Niño, que en su artículo 12 señala expresamente que los Estados deben garantizar “al niño que esté en condiciones de formarse un juicio propio el derecho de expresar su opinión libremente en todos los asuntos que afectan al niño, teniéndose debidamente en cuenta las opiniones del niño, en función de la edad y madurez del niño”(45). (42)

(45) Procuraduría General de la Nación. Procurando Equidad. El papel del Ministerio Público en la vigilancia al cumplimiento de la Sentencia C-355 DE 2006, mayo de 2008.

Sobre este tema la Corte Constitucional se pronunció afirmando que: “Los niños no son propiedad de nadie: ni son propiedad de sus padres, ni son propiedad de la sociedad. Su vida y su libertad son de su exclusiva autonomía. Desde que la persona nace está en libertad y la imposibilidad física de ejercitar su libre albedrío no sacrifica aquella”.

Aun cuando los representantes legales o tutores de los y las menores de edad estén facultados para tomar decisiones sanitarias por ellos o ellas, inclusive en contra de su voluntad, las mismas no pueden conllevar en modo alguno al menoscabo de sus derechos a la salud o a la integridad personal, y tampoco un total desconocimiento de su autonomía por cuanto la voluntad de los padres no se puede confundir con la voluntad de sus hijos e hijas, que es en todo caso relevante dentro de la relación médico-paciente.

No es lo mismo la capacidad legal que la autonomía para autorizar un tratamiento médico, por lo cual, un menor de edad, que es legalmente incapaz, puede ser plenamente competente para tomar una decisión sanitaria. Es más, algunos profesionales de la salud consideran que en la actualidad, muchos niños de 8 o 9 años pueden ya tener la autonomía suficiente para decidir si autorizan o no ciertos tratamientos. La Corte considera entonces, que para asegurar la autonomía de la paciente, es deber de estos equipos interdisciplinarios no solo apoyar psicológicamente a la persona sino también establecer un procedimiento para la adopción de la decisión por la paciente que permita garantizar que la autorización será lo más informada y genuina posible.

Por tanto, cuando el Ministerio de la Protección Social alude al consentimiento sustituto de los padres o tutores como requisito para la práctica del aborto a las niñas menores de 14 años, las está exponiendo a un tratamiento discriminatorio, so pretexto de proteger sus intereses superiores, en la medida en que(46): (43)

(46) Procuraduría General de la Nación. Procurando Equidad. El papel del Ministerio Público en la vigilancia al cumplimiento de la Sentencia C-355 de 2006. Mayo de 2008.

— No existen motivos fundados para que les sea desconocida su autonomía, protegida jurídicamente, para efectos de tomar decisiones sobre sus propios cuerpos.

— Resulta desproporcionado que les sea impedido consentir libremente la realización de una IVE cuando necesariamente se encuentran amparadas en dos de las tres causales de despenalización señaladas por la Corte Constitucional, en atención a que cualquier embarazo a esa edad conlleva un riesgo para la salud de la gestante y es el resultado de una conducta punible, y

— Es contradictorio que se presuma expresamente su incapacidad para entender y asumir la práctica de un aborto, mientras que se presume implícitamente su plena capacidad para entender y asumir la maternidad.

Solo resta mencionar que cualquier medida de protección que despoje de relevancia jurídica el consentimiento de la menor de 14 años frente a la IVE, se revela sin remedio no solo como inconstitucional, sino como contraproducente para la efectividad de sus derechos fundamentales y para la defensa de su legítimo interés superior, por ser abiertamente contraria a la dignidad humana.

6.2. Competencias y obligaciones del ICBF (defensoría de familia) o autoridad administrativa competente.

El ICBF a través de la Defensoría de Familia, debe conforme a lo establecido en la Ley 1098 de 2006 iniciar a favor de la niña o adolescente gestante el proceso administrativo de restablecimiento de derechos observando para tal fin las orientaciones jurisprudenciales que expresa la Corte Constitucional en la Sentencia C-355, por lo tanto sus competencias y obligaciones son:

— Brindar información oportuna, veraz, eficaz y sin juzgamientos sobre la interrupción voluntaria del embarazo en los casos mencionados y que no se incurre en delito.

— Hacer referencia y contrarreferencia a la entidad de salud que corresponda, cuando la niña menor de 18 años haya optado de manera voluntaria por la IVE y verificar que en un plazo no mayor a cinco (5) días se le dé respuesta a su solicitud. Si no opta por la IVE de igual manera la autoridad administrativa deberá garantizar que la niña o adolescente reciba la atención en salud requerida.

— Acompañamiento psicosocial y apoyo emocional a la niña, adolescente y a su familia después de la IVE.

En el caso que la menor de 18 años haya sido víctima de abuso sexual, se le debe informar que si llegare a estar en embarazo puede de manera voluntaria interrumpirlo sin que incurra en delito. Lo primero que debe hacer es presentar denuncia ante alguna de estas instancias: comisarías de familia; estaciones de policía; unidades de reacción inmediata, URI; Departamento Administrativo de Seguridad, DAS; Policía Nacional; unidad de delitos contra la libertad sexual y la dignidad humana de la fiscalía; unidad de delitos sexuales y menores del CTI. Con copia de la denuncia, la mujer puede solicitar la interrupción del embarazo al prestador del servicio de salud o al hospital público correspondiente.

En el caso de que la institución de salud niegue la práctica de la IVE a una mujer menor de 18 años, el servidor público del ICBF o autoridad administrativa competente podrá hacer un derecho de petición para exigir la protección de los derechos vulnerados ante la Procuraduría General de la Nación, la Defensoría del Pueblo y las personerías correspondientes; solicitar la protección de los derechos vulnerados a la secretaría de salud correspondiente como encargada de la vigilancia de los servicios IVE; interponer acciones de tutela para lograr decisiones judiciales que ordenen la práctica de IVE; interponer ante la Superintendencia Nacional de Salud, delegada para la protección del usuario y participación ciudadana, reclamos por la negación injustificada o deshumanizada del servicio o denunciar ante los tribunales de ética médica la privación y mala prestación del servicio por parte de los prestadores directos o el abuso de la objeción de conciencia.

Para optar por la IVE, no compete al juez ni al defensor de familia determinar la legalidad de la certificación médica, ni la decisión de la niña menor de 18 años.

El defensor de familia o autoridad administrativa competente debe solicitar de manera urgente, a la empresa promotora de salud en la cual esté afiliada la niña o adolescente o en su defecto a la dirección seccional de salud, la valoración médica inmediata para evaluar los riesgos en los que se incurriría al practicar el procedimiento, pero también de aquellos propios de continuar un embarazo en las condiciones descritas.

Una vez evaluados estos riesgos y si la opción seleccionada es la interrupción voluntaria del embarazo, el Defensor de Familia o autoridad administrativa competente deberá solicitar a las autoridades competentes de salud, la práctica urgente del procedimiento. Desde luego, bajo cualquier circunstancia y sea cual sea la decisión tomada, el equipo psicosocial debe garantizar el adecuado acompañamiento y apoyo, y asegurarse que todo el proceso se realice con la mayor celeridad, por cuanto cada día que el embarazo avanza, resultará más riesgoso para la salud de la niña o adolescente.

7. Etapas del proceso de atención en la casa de madres gestantes.

7.1. Primer encuentro.

Es el primer contacto de la madre gestante o en período de lactancia con la autoridad competente, equipo psicosocial y personal del programa.

Es importante que este primer contacto se desarrolle con una actitud cálida y de respeto que le permita a la gestante o en período de lactancia disminuir sus niveles de ansiedad, teniendo en cuenta que los motivos que la llevaron a buscar apoyo, pueden ser determinantes para una primera intervención en crisis por parte del equipo psicosocial.

Este encuentro debe permitir a los diferentes profesionales obtener una valoración inicial del caso, es decir, obtener la mayor información posible a nivel personal y familiar tanto de la madre y del padre como del niño o niña recién nacido; lo cual servirá como punto de referencia para las diferentes decisiones que se tomen frente al caso.

Es indispensable brindar a la mujer gestante o en período de lactancia y a su familia o red de apoyo, información completa, suficiente y clara en cuanto al programa, su gratuidad incondicionada(47),(44) tiempo de permanencia, rol de los profesionales responsables de la atención y todo lo relacionado con el proceso de restablecimiento de derechos para ella cuando es menor de edad y del bebé en cualquiera de los dos casos, y acerca de los compromisos y responsabilidades de cada actor.

(47) Se refiere al hecho de recibir atención sin costo alguno y a que este servicio no está condicionado, por ningún motivo, a la entrega del bebé en adopción como contraprestación por la atención recibida.

Brindar orientación terapéutica a las mujeres que manifiestan su intención de interrumpir el embarazo en los casos no constitutivos de delito de aborto (Ver punto 7) y hacer la remisión respectiva a los servicios de justicia y salud.

En las instalaciones del programa debe mantenerse un aviso en parte visible que indique:

a) El servicio público de bienestar familiar que se presta;

b) La autorización y vigilancia por parte del ICBF, y

c) Que la atención no tiene costo alguno y no está condicionada, por ningún motivo, a la entrega del bebé en adopción.

La casa de madres gestantes deberá informar de manera inmediata a la autoridad administrativa competente sobre la reincidencia de mujeres en el programa, especialmente en los siguientes casos: madres adolescentes, mujeres con algún tipo de discapacidad, mujeres que hayan presentado dificultades para asumir la crianza del bebé o hayan otorgado el consentimiento para la adopción. En estos casos, tanto el programa como la autoridad administrativa tendrán en cuenta los antecedentes del caso y la información del seguimiento post egreso, con el fin de brindar una intervención más precisa y contundente en torno a las situaciones de riesgo que llevan a requerir nuevamente de este tipo de servicios.

7.2. Ingreso e integración.

Esta etapa se refiere a la ubicación de la madre gestante o en período de lactancia con su bebé en la casa de madres gestantes. El proceso de integración se inicia con el encuentro entre la gestante o madre en período de lactancia con las otras madres, sus hijos y los profesionales del programa.

El énfasis de la atención en esta etapa debe estar centrado en el apoyo y orientación a las gestantes o madres en período de lactancia, teniendo en cuenta que el ingreso de estas al programa está dado por múltiples y complejas situaciones familiares y personales (falta de red social, rechazo familiar, situación socioeconómica precaria, embarazo no deseado, entre otras) asociado a sentimientos de angustia, desesperanza, desprotección, minusvalía, frustración, que requieren de una atención inmediata y de contención para preservar la salud física y mental tanto de la madre como del niño o niña, recién nacido o por nacer, previniendo el posterior abandono.

Del mismo modo y de vital importancia serán las acciones tendientes a favorecer la conformación de la red familiar, social e institucional que se constituya en soporte para la superación de los factores de vulnerabilidad y la construcción de factores de generatividad y el fortalecimiento de los existentes. Finalmente, en este período de integración se debe propender por generar estrategias de socialización e integración que faciliten la vida en comunidad y eviten el aislamiento.

El equipo interdisciplinario del programa de atención especializada debe remitir a la autoridad administrativa competente los siguientes documentos:

— Fotocopia del documento de identidad. Si no cuenta con él, corresponde a la autoridad administrativa la gestión para la consecución del mismo.

— Resultado de todas las valoraciones iniciales practicadas: medicina general, ginecología, pediatría, nutrición, psicología, trabajo social, y antropología cuando el caso lo requiera, entre otras.

De acuerdo con los resultados anteriores y la verificación del estado de cumplimiento de derechos realizada por la autoridad administrativa competente, se formula el diagnóstico integral con base en el cual se da inicio a la fase la construcción del plan de atención individual familiar, Platinfa, de la mujer gestante o en período de lactancia, el cual debe integrar los procesos de la madre, el recién nacido y los demás hijos que ingresen con ella al programa. La construcción y desarrollo del Platinfa incluye la participación de la madre gestante o madre en período de lactancia, su red familiar, el equipo psicosocial de la casa de la madre gestante y el acompañamiento de la autoridad administrativa.

En el Platinfa se debe tener en cuenta para las madres menores de edad incluir procesos de educación formal(48), (45) preparación vocacional y formación para la vida; para las mayores de edad incluir educación formal y no formal para adultas cuando se requiera, preparación prelaboral y desarrollo de actividades productivas, así como la articulación con entidades del SNBF para la vinculación a los diferentes programas. Es importante establecer coordinación con la empresa privada para posibilitar a las mujeres el acceso a oportunidades laborales en cuanto sea posible, teniendo siempre en cuenta la motivación, participación e interés de cada caso particular.

(48) Para la vinculación de las adolescentes al sistema educativo formal se debe tener en cuenta: si el embarazo es de alto riesgo, la incapacidad posparto, las condiciones de salud física y mental, el nivel educativo entre otros casos, para determinar la necesidad de sustituir esta educación formal por la vinculación a otros programas como: alfabetización, nivelación, validación escolar u otros de educación no formal.

En esta etapa se deben desarrollar principalmente las siguientes acciones:

— Firma de acuerdos o compromisos con la madre gestante y en período de lactancia y su familia, tendientes a lograr las mejores condiciones de convivencia y la corresponsabilidad de estas y sus familias durante el tiempo de permanencia en el programa.

— Asignación de habitación para la madre, su bebé y los otros hijos, que cumpla con las mejores condiciones ambientales, con cama individual y armario o mueble para ubicar sus pertenencias.

— Suministro de una alimentación adecuada para la madre gestante o en período de lactancia de acuerdo a los requerimientos nutricionales, los cambios fisiológicos, hábitos alimentarios y condiciones individuales.

— Suministro de alimentación adecuada para el bebé de acuerdo a los requerimientos nutricionales, los cambios fisiológicos y condiciones individuales: promoción y acompañamiento de la lactancia materna y alimentación complementaria mientras permanezca en el programa, incluso después de los seis (6) meses, cuando por condiciones particulares se prolongue la estadía en este programa(49). (46)

(49) En este caso se evaluará la posibilidad de remitir a otro programa según circunstancias particulares.

— Suministro de los elementos de dotación (básica, personal y de aseo) tanto para la madre como para el bebé recién nacido y los demás hijos, según estándares(50). (47)

(50) Esto no será un impedimento para que la madre y su red familiar aporten elementos adicionales a los establecidos en los estándares de dotación.

— Gestión para garantizar el acceso y atención efectiva en los servicios que requiera (seguridad social en salud, atención prenatal y del parto, vacunación, control de crecimiento y desarrollo, justicia, entre otros).

— Realizar intervención psicosocial con énfasis en trabajo con familia, fortalecimiento de vínculos, lazos afectivos, corresponsabilidad de la familia, extensión y afianzamiento de la red de apoyo familiar, social e institucional.

— Acompañamiento a las citaciones que realice la autoridad competente u otras entidades del SNBF en relación con su situación particular(51). (48)

(51) El acompañamiento se hará para todas las madres adolescentes y para aquellas adultas que presenten las siguientes circunstancias: no cuente con red de apoyo, presente delicado estado de salud física o emocional, se encuentre en una etapa avanzada del embarazo o cuando la salida del lugar represente algún riesgo para su integridad personal.

— Propiciar espacios de integración y convivencia con otras beneficiarias del programa.

Para restablecer el ejercicio pleno de los derechos de la madre y su(s) hijo(s) o hija(s), se pueden brindar otros servicios del ICBF o del SNBF de acuerdo con las situaciones individuales o familiares que se presenten.

Es importante que en esta etapa se establezca de manera clara para las madres menores de edad la posibilidad de recibir visitas de personas que estén previamente autorizadas por la autoridad administrativa competente, y que tanto esta como la casa de madres gestantes, propendan por facilitar los encuentros y la participación dentro del proceso, a fin de estimular el restablecimiento o la construcción del vínculo y la corresponsabilidad y solidaridad.

7.3. Intervención durante el proceso de atención.

En esta etapa se brinda protección integral tanto a la madre como a su hijo o hija, estableciendo las bases para el desarrollo de un plan de vida personal y familiar.

Por lo anterior, es importante en esta fase dar forma al Platinfa con los elementos obtenidos de la historia de vida, la etapa de integración, las valoraciones iniciales y los conceptos interdisciplinarios, a fin de estructurar un plan de vida personal y familiar el cual inicia su desarrollo durante el tiempo en el que la madre gestante o en período de lactancia se encuentra en el programa, y continúa una vez que se desvincula del mismo. Para ello es necesario que el Platinfa incluya metas a corto, mediano y largo plazo orientadas al desarrollo de una vida autónoma y responsable.

Dentro de las acciones que se deben tener en cuenta están, entre otras:

— Realizar un estudio de los factores de vulnerabilidad y generatividad de la madre, para fortalecer la red de apoyo familiar, social e institucional que asegure la transformación de la vulnerabilidad en generatividad.

— Realizar acciones de acercamiento con la familia orientadas a restablecer o mantener vínculos familiares, fortaleciendo los factores de generatividad y facilitando el ejercicio de la maternidad con prioridad en el seno familiar.

— Realizar intervención psicosocial o apoyo en crisis, fortaleciendo a las madres gestantes o en período de lactancia en elaboración de duelos, contención y afrontamiento.

— Brindar apoyo psicosocial y de fortalecimiento a las mujeres que por circunstancias socioeconómicas o familiares se vinculan al programa con el propósito de recibir el apoyo que requieren para asumir la crianza y el cuidado de su hijo o hija.

— Gestionar la vinculación a curso psicoprofiláctico a través de las entidades del sector salud y promover la participación de las madres en el mismo.

— Brindar intervención terapéutica permanente a las madres con embarazos no deseados que desde el ingreso y durante el tiempo de permanencia en el programa manifiestan su decisión de entregar a su hijo o hija en adopción (Ver apartado 2.4 sobre consentimiento para la adopción).

— Gestionar y hacer efectiva la atención en salud para atender situaciones propias de la gestación, parto y post parto, garantizando en todo caso el respeto a su intimidad.

— Brindar atención oportuna frente a situaciones de riesgo para la mujer gestante o en período de lactancia y el bebé recién nacido o por nacer.

— Continuar con el suministro de una alimentación adecuada para la madre gestante o en período de lactancia y su hijo o hija de acuerdo a los requerimientos nutricionales, los cambios fisiológicos, hábitos alimentarios y condiciones individuales.

— Continuar la promoción y acompañamiento de la lactancia materna exclusiva hasta los seis (6) meses y alimentación complementaria después de esta edad, cuando por condiciones particulares se prolongue la estadía en este programa(52). (49)

(52) En este caso se evaluará la posibilidad de remitir a otro programa según circunstancias particulares.

— Brindar educación alimentaria y nutricional a las madres en período de gestación o lactancia.

— Desarrollar acciones que permitan fortalecer el vínculo afectivo entre la madre y el niño o niña desde la gestación.

— Realizar acciones que permitan identificar o fortalecer redes de apoyo familiar, social o institucional, cuando no se cuenta con familia de origen.

— Brindar alternativas de vida en familia y preparación para la vida autónoma.

— Sensibilizar y orientar sobre el cumplimiento de responsabilidades madre-hijo, y sobre el autocuidado.

— Diseñar e implementar el programa de estimulación temprana para el recién nacido.

— Gestionar la vinculación a actividades artísticas, recreativas, deportivas y culturales.

— Formar en convivencia ciudadana, derechos y deberes (ejercicio, exigibilidad, respeto).

— Apoyar procesos de formación para la vida y capacitación para la productividad.

— Brindar acciones de orientación tendientes a prevenir embarazos no deseados y al manejo de una vida sexual y reproductiva responsable.

Durante la etapa de post parto, es necesario que se cuente con personal capacitado de la institución que brinde cuidados básicos a la madre y al bebé (atención personal y acompañamiento para la recuperación o tratamiento que la madre requiera y para el manejo y cuidado del bebé) y que fortalezca la red familiar de apoyo que brinde seguridad y afiance el vínculo familiar y afectivo.

La casa de la madre gestante debe propiciar un ambiente cálido y agradable y contar con una ambientación y decoración que permitan un espacio acorde a la estadía de niños, niñas, sus madres y a la vinculación de sus familias al proceso.

7.3.1. Intervención psicosocial.

Desde el ingreso de la madre al programa de atención especializada se debe brindar la intervención psicosocial acorde al ciclo de vida y a la situación particular afectiva, emocional, relacional, familiar y social, enfocada a la garantía de derechos tanto de la madre como del niño, y deberá hacerse siempre pensando en el interés superior del niño y en los procesos de inclusión, conforme a lo establecido en los lineamientos para la inclusión y atención de familias.

El propósito es fortalecer y empoderar a la madre respecto de su situación actual, asesorar la toma de decisiones, identificar y movilizar redes de apoyo, potenciar recursos personales y familiares, apoyar su proyecto de vida.

La intervención psicosocial se debe garantizar en todos los casos a: madres adolescentes y mayores de edad y a sus familias que van a asumir la crianza y el cuidado de su hijo o hija; madres que deciden otorgar su consentimiento para la adopción, o aquellas que deciden la interrupción voluntaria del embarazo (Ver punto 6 sobre interrupción voluntaria del embarazo, IVE).

Así mismo, esta intervención se orientará a desarrollar estrategias de trabajo en red que permitan identificar y reducir los factores de vulnerabilidad y fortalecer la generatividad de la madre, de tal manera que logre potencializar su capacidad para enfrentar, protegerse y superar las transiciones, cambios o crisis que motivaron su ingreso al programa y a los que pueda estar expuesta posterior al nacimiento de su hijo o hija, de igual manera ayudarla a clarificar su posición frente a la maternidad, brindando todo el apoyo que requiera en el caso en que manifieste su deseo de interrumpir el embarazo o cuando posterior al nacimiento del niño o niña tome la decisión de otorgar el consentimiento para la adopción y frente al manejo de los diversos sentimientos (culpa, depresión, duelo) que surjan en torno a las decisiones tomadas.

El apoyo psicosocial o acompañamiento terapéutico que se brinde a las adolescentes que se identifiquen en conflicto con su gestación o su maternidad, debe partir de la vinculación de la familia y del padre del niño por nacer o recién nacido, cuando esto sea posible. Ambos padres deben comprender que la decisión por la que opten cambiará definitivamente el curso de sus vidas, por lo que se ha de utilizar el tiempo que sea necesario para facilitar una decisión tranquila, dadas las implicaciones que tiene sobre su futuro y el de su hijo o hija, sin olvidar que una vez nazca su bebé no pueden prolongar esta decisión de forma indefinida para no afectar a su hijo(53). (50)

(53) Pavao, M (1998) The Family of Adoption. Boston: Beacon Press. La asesoría psicosocial debe garantizar que se asimile la información teniendo en cuenta el grado de instrucción, la cultura y la idiosincrasia de los usuarios del programa.

La asesoría psicosocial debe garantizar que se asimile la información teniendo en cuenta el grado de instrucción, la cultura y la idiosincrasia de los usuarios del programa.

En los casos en que la decisión sea el otorgamiento del consentimiento para la adopción del hijo o hija, el equipo psicosocial debe iniciar toda la preparación de la madre y de su familia, preferiblemente de manera anticipada, especialmente sobre cómo va a ser el proceso de separación y sobre el manejo de las emociones que se deriven de este proceso.

Con las familias de origen, cuando sea posible, se debe buscar que entiendan y apoyen la decisión que los futuros padres hayan tomado, de forma que les permitan un ambiente de contención independientemente de la decisión tomada.

Con las madres mayores de edad, se debe contactar cuando sea posible al padre y posteriormente conseguir que estos comprendan que la decisión que tomen marcará de una u otra forma su futuro y el del niño, niña que están esperando.

En el caso de madres usuarias del programa que ya tengan hijos y otorguen el consentimiento para la adopción de su bebé recién nacido, los equipos psicosociales tanto de la autoridad administrativa competente como del programa, deberán brindar asesoría especializada y acompañamiento a los padres para el manejo de la información relativa a la decisión tomada, dado que el desprendimiento del bebé puede generar en los demás hijos interrogantes, sentimientos y conflictos que pueden afectar su sano desarrollo emocional y las relaciones paternofiliales en general. Este manejo terapéutico debe considerar las condiciones particulares de cada caso, así como la edad y escolaridad de los hermanos.

La complejidad de cada caso determinará el tipo y la variedad de intervenciones que se requiere articular en una estrategia que se oriente a las soluciones deseadas(54). (51) El número de sesiones, el tipo de intervención y apoyo psicosocial para la gestante o madre en período de lactancia y su familia se establecerá de acuerdo al concepto técnico por parte del equipo psicosocial de la autoridad administrativa y del equipo psicosocial de la casa de acuerdo a las especificidades, necesidades, condiciones sociales y emocionales de cada caso y en común acuerdo con la madre y su familia.

(54) Lineamientos técnicos para la inclusión y atención de familias. ICBF. Bogotá, febrero de 2008.

Esta intervención psicosocial se adelantará de manera conjunta y concertada entre los profesionales del ICBF y de la casa de madres gestantes, las madres usuarias y sus familias, salvo en los casos de consentimiento para la adopción de menores de edad o para la interrupción voluntaria del embarazo, que estará exclusivamente a cargo del Defensor de Familia. En algunos casos, se podrá recurrir a las entidades del SNBF que apoyen el desarrollo de este proceso.

El abordaje de los equipos psicosociales tanto del programa como de la autoridad administrativa debe ser un trabajo articulado, solidario y definido claramente para evitar la duplicidad de acciones y por ende el desgaste de los equipos, de las usuarias y sus familias. “En la intervención y apoyo psicosocial no se aplica un tiempo máximo, cada caso es único y particular, lo cual determina el tipo y el tiempo de intervención para que los padres puedan permanecer con su hijo o hija”(55). (52) No obstante, se recomienda que las sesiones de intervención psicosocial no sobrepasen los 45 minutos, dado el estado físico y emocional de las madres.

(55) Ídem.

Debe dejarse evidencia de cada intervención, en la correspondiente historia de atención.

El profesional a cargo de la intervención psicosocial debe tener claro que el proceso de intervenir se refiere al hecho de tomar parte de forma voluntaria en un proceso con el fin de modificar su curso; y que el propósito es lograr una evolución favorable que genere beneficios para el sistema familiar.

El agente que realiza la intervención psicosocial se encuentra en una doble posición, entre el usuario y su problema, entre el usuario y la institución, entre el usuario y la red de relaciones, etc. Su trabajo está en función tanto de su posible aporte al cambio, como de la exigencia que implica mantener un equilibrio productivo entre los distintos participantes del proceso, conservando el sentido social de su acción.

Es un actor en un interjuego donde decide intervenir, propone unos roles, unas definiciones y unos significados que evolucionan permanentemente. Es decir, es un actor implicado cuya participación contribuye a darle vida a una situación problema, alrededor de la cual se reorganiza todo un sistema social de bienestar.

Existen diferentes tipos posibles de intervención psicosocial, establecidos en los lineamientos para la inclusión y atención de familias. Para tal fin se propone tener en cuenta la matriz que se presenta a continuación, la cual contiene entre otros los objetivos que deben guiar la acción(56). (53)

(56) Lineamientos técnicos para la inclusión y atención de familias. ICBF. Bogotá, febrero de 2008. Pág. 138.

Intervención Situación Supuesto sobre los recursos de la familia Objetivo de la intervención
Aprendizaje-educación La familia desea fortalecer algún aspecto de su vida relacional o del desarrollo de sus miembros La familia cuenta con suficientes recursos Ampliar y fortalecer los recursos existentes
Facilitación Crisis asociadas a transiciones vitales, propias del ciclo vital de la familia y de sus miembros La familia sufre un bloqueo transitorio para hacer uso de sus recursos internos existentes Activación de los recursos
Apoyo Crisis que surgen ante eventos inesperados que amenazan la organización familiar La familia no cuenta en ese momento con recursos específicos para afrontar ese evento Aportar los recursos faltantes mientras la familia activa sus mecanismos para obtenerlos por sí misma
Mediación Conflictos entre los miembros Los recursos están congelados o invertidos en mantener el conflicto Liberación de los recursos de los miembros por transformación del conflicto y renegociación de las relaciones
Control y tutela Violencia, abuso o descuido grave Parálisis de los recursos y de las posibilidades de desarrollarlos Interrupción del circuito de violencia, renegociación de las relaciones y reactivación del proceso evolutivo
Terapéutica Alteraciones emocionales y relacionales que pueden configurar síntomas específicos Condiciones individuales no resueltas bloquean el desarrollo y apropiación de recursos de los miembros Generación de nuevas condiciones relacionales e individuales que favorezcan la activación y el desarrollo de nuevos recursos
En interfaz o en red En interfaz o en red Hay una problemática compleja que requiere la intervención de distintas instancias a varios niveles Se conjugan bloqueos y ausencia de recursos en diferentes niveles de la vida Optimizar y hacer más potentes los efectos de todas las intervenciones para generar la activación y asimilación de recursos individuales y de la familia como grupo en su entorno social

 

Tomado de: Lineamientos técnicos para la inclusión y atención de familias. ICBF. Bogotá, febrero de 2008.

Cada intervención se define de la siguiente manera:

Intervenciones de aprendizaje-educación: Facilitan y promueven procesos de aprendizaje a través de la propia experiencia o en redes colaborativas, mediante la reflexión en acción, reciclando las experiencias exitosas de las familias y proveyendo nuevas informaciones y recursos.

Intervenciones de facilitación: Promueven los recursos disponibles, generalmente cuando las familias atraviesan transiciones asociadas a las tareas evolutivas propias de la etapa del ciclo vital.

Intervenciones de apoyo: Buscan compensar la falta de recursos para afrontar el momento evolutivo o el momento crítico. Presuponen una carencia solo parcial de recursos en la familia.

Intervenciones para la resolución alternativa de conflictos: Son todos los programas, servicios o actores a los que acude la familia cuando no logra tramitar por sí misma la resolución de sus conflictos y requiere por lo tanto la intervención de un tercero. Los conflictos generalmente están asociados a las fases del desarrollo familiar y de sus miembros, de modo que pueden ser conflictos conyugales, en la relación padres-hijos, entre hermanos por el cuidado de los padres ancianos, etc. Estas intervenciones asumen que las familias tienen recursos y por lo tanto su objetivo es hacerlos emerger.

Intervenciones de control y de tutela: Se asumen cuando la familia no logra cumplir con la función de protección de sus miembros, amenazados por violencia y abusos. En estas intervienen las áreas psicosocial y jurídica y pueden implicar la restricción de la libertad de los ofensores. Tienen como presupuesto una sanción judicial o administrativa de la dificultad y como objetivo construir los recursos para que inicien nuevos recorridos vitales. Estas intervenciones, para ser exitosas, requieren la comprensión de las medidas coactivas como una parte del proceso terapéutico, que no se daría por la iniciativa de los involucrados.

Intervenciones terapéuticas: Se ofrecen cuando el desajuste familiar o de alguno de sus miembros no ha podido ser superado con los propios recursos. En los casos de psicopatologías las intervenciones resultan altamente complejas pues implican la participación de varios tipos de intervenciones como de control (hospitalización psiquiátrica), de apoyo (subsidios, protección para los menores de edad), psicoterapéuticas, etc. Estas intervenciones contribuyen a modificar las dinámicas familiares que sostienen el problema y buscan crear condiciones relacionales donde las personas puedan activar y generar sus propios recursos.

Intervenciones en red: Estas intervenciones trabajan de manera relacional. Pueden abarcar diferentes tipos de intervenciones —de facilitación, de educación, terapéuticas, de autoayuda, de construcción en redes— y promover o utilizar recursos existentes en la comunidad a través de un equipo que trabaja apoyando a las familias para que encuentren otras alternativas. Estos programas pueden ofrecer a las familias oportunidades para solucionar problemas concretos, experiencias de relación y de participación comunitaria, espacios de confrontación y de solidaridad, lugares de agregación entre actores oficiales, privados y voluntarios.

7.3.2. Atención alimentaria y nutricional.

La atención alimentaria y nutricional de la madre en período de gestación o lactancia y niños y niñas menores de 6 años (Ver anexo 5) incluye:

• Valoración y seguimiento del estado nutricional.

• Aspectos de alimentación.

• Servicio de alimentos.

• Educación alimentaria y nutricional.

7.3.3. Proyecto de vida.

El proyecto de vida es una construcción que parte de dos elementos fundamentales: la identidad y la autoestima; expresa la síntesis de las necesidades y aspiraciones individuales. Está influenciado y determinado por el contexto relacional familiar y social que se inscribe dentro de una gama de oportunidades, posibilidades, ofertas y aspiraciones; en esa medida, orienta las acciones de la persona hacia su autorrealización.

La autoestima y la identidad juegan un papel fundamental frente a los propósitos y proyectos de cualquier individuo, de forma que deben fortalecerse, reencuadrarse y resignificarse las propias fortalezas, alcances, capacidades y competencias, y articularlas dentro de un contexto significativo, que posibilite el emprendimiento y el tránsito hacia la consecución de logros importantes.

Un proyecto de vida significativo es el que articula la trayectoria pasada de la persona, el presente contextual que le rodea y sus perspectivas futuras, en la construcción de un sentido y un estilo de vida armónico, realista, autónomo y autorrealizador. Organiza las decisiones que toma la persona en una perspectiva temporal y abarca todas las esferas de la vida: desde la afectiva, la social, la cultural, la recreativa, hasta la profesional, y lo que es de mayor importancia, la esfera política, en tanto está permeado por la atención incluyente representada en la oferta de bienes, servicios y oportunidades que se plantean desde la red social e institucional.

Es el proyecto de vida el elemento principal a trabajar en el Platinfa, el eje central de este, en el cual deben confluir todos los aspectos mencionados a nivel personal, familiar y social.

7.3.4. Proceso de formación y capacitación.

La casa de madres gestantes debe elaborar y desarrollar un plan de acción que propenda por la formación integral de las madres gestantes o en período de lactancia, y el cual se ejecute de forma permanente, con el objeto de aportar al crecimiento personal y grupal, y brindar elementos para asumir su vida, su rol de madre, transformar creencias, fortalecer valores y principios de vida, facilitar la convivencia, asumir decisiones, crear y mantener hábitos de vida saludable, y en general orientar una sana y productiva ocupación del tiempo libre, donde cobran vital importancia la autodeterminación y la capacidad de responder productiva y económicamente por su familia, con el apoyo de esta y de la red.

Para el desarrollo de este plan, la casa de madres gestantes debe organizar talleres temáticos en diferentes horarios, mediante la conformación de grupos educativos, reflexivos, de apoyo; y emplear metodologías participativas, con ayudas didácticas y asignación de tareas individuales o grupales que propicien la interacción, consulta y apropiación de los temas. La ejecución cotidiana de estas actividades, procedimientos y procesos, deberá contar con la participación e inclusión de las madres y sus familias.

Para este plan de formación se tendrán en cuenta, entre otros, los siguientes temas:

• Cuidado prenatal y post natal.

• Puericultura del recién nacido.

• Alimentación saludable durante la gestación y lactancia.

• Lactancia materna.

• Alimentación complementaria.

• Prevención, detección temprana y atención de la discapacidad.

• Maternar y paternar.

• Estimulación adecuada

• Pautas de crianza.

• Hábitos de vida saludable.

• Crisis vitales y circunstanciales.

• Duelo, culpa.

• Relación de pareja.

• Desarrollo evolutivo.

• Salud sexual y reproductiva.

• Orientación vocacional (prelaboral y laboral).

• Proyecto de vida.

• Protección, límites y autocontención.

Se tendrá en cuenta así mismo, dentro de dicho plan, la formación empresarial, que incluya el aprendizaje de un arte u oficio, la preparación en la búsqueda de empleo (diligenciamiento de hoja de vida, obtención de documentación, pruebas psicotécnicas, preparación para entrevista de trabajo) y la gestión para la vinculación a una actividad laboral estable y productiva de acuerdo con las condiciones particulares de las usuarias.

Para el propósito anterior, la casa de madres gestantes, debe contar con diferentes alternativas de capacitación ofrecidas directamente al interior del programa o en coordinación con entidades o empresas de carácter público o privado, teniendo en cuenta las aptitudes, habilidades, conocimientos, experiencias e intereses, de tal forma que durante su permanencia en el programa, se le permita a la madre gestante o en período de lactancia, el aprendizaje de diversos conocimientos o habilidades que le puedan aportar a su proyecto de vida productiva.

7.4. Egreso del programa.

En esta etapa se define el momento de retiro de la madre gestante o en período de lactancia y de su niño o niña, de la casa de madres gestantes.

7.4.1. Retiro voluntario en caso de mujeres mayores de edad.

Cuando no hayan otorgado consentimiento para la adopción, las madres mayores de edad pueden retirarse del programa de forma voluntaria en compañía de su hijo recién nacido; verificándose en todo caso el estado en que el bebé egresa del programa. En tal sentido, se recuerda que, conforme al artículo 66 de la Ley 1098 de 2006, la mujer tiene aptitud para otorgar el consentimiento para la adopción solo hasta un mes después del día del parto.

No obstante, una vez otorgado el consentimiento y cuando el bebé se encuentre en proceso administrativo de restablecimiento de derechos (por amenaza o vulneración), el egreso del bebé debe ser autorizado por la autoridad administrativa competente.

Cuando la madre se retire dejando a su bebé, se debe reportar la situación de inmediato a la autoridad competente para que proceda de conformidad con lo establecido en la ley.

Cuando la madre desee asumir la crianza y cuidado de su hijo pero no esté en capacidad fáctica de satisfacer sus carencias más elementales, el Estado asumirá subsidiariamente la respectiva obligación. Para ello, el núcleo familiar puede constituirse en hogar gestor o recibir apoyo a través de cualquier otra estrategia o servicio social pertinente(57). (54)

(57) Sentencias SU-225 de 1998 y T-510 de 2003.

7.4.2. Retiro por determinación de la autoridad administrativa en el caso de mujeres menores de edad.

En el caso de las madres menores de edad, el retiro del programa debe darse con base en el concepto y aprobación de la autoridad administrativa competente.

El retiro del programa para madres menores de edad procede cuando:

a) Es posible la reintegración con su familia de origen o extensa.

b) Se determina cambio de medida y ubicación en otro tipo de servicio (hogar sustituto, casa hogar, internado, etc.)

c) Se determina la ubicación en otro programa de atención especializada (por problemáticas asociadas como consumo o abuso de sustancias psicoactivas, enfermedad mental, graves problemas de adaptación e integración entre otros)(58).(55)

58) La casa de madres gestantes podrá solicitar a la autoridad administrativa competente el cambio de medida o de servicio para la madre que incumpla de manera reiterada o grave con normas contenidas en el manual de convivencia. Para ello, la casa deberá remitir concepto psicosocial para que la autoridad administrativa y el equipo estudien otras alternativas de atención.

7.4.3. Actividades para el egreso del programa.

La autoridad competente y el programa deberán realizar, entre otras, las siguientes acciones de manera previa al reintegro familiar:

• Preparar a la madre para el egreso.

• Verificar y asegurar, que como resultado del trabajo realizado con la familia, esta brinde un entorno protector y posibilite el ejercicio de los derechos de la madre y su bebé.

• Garantizar la continuidad en la atención por parte de los servicios de salud que la madre y su bebé requieran (pediatría, control de crecimiento y desarrollo, nutrición y salud, entre otros).

• Garantizar la inclusión de la madre, su bebé y su familia en otros servicios del sistema nacional de bienestar familiar para apoyarla frente a situaciones personales de amenaza o riesgo, o en el logro de sus objetivos.

• Informar con antelación suficiente a la madre y a la familia o su red de apoyo, sobre las condiciones de egreso del programa.

• Elaborar acta de compromiso donde deben establecerse de manera clara y precisa los acuerdos concertados entre la madre o su familia o red de apoyo para alcanzar una sana convivencia, resolver de forma pacífica y adecuada las situaciones de conflicto y garantizar la integridad física y emocional, de igual forma, la madre debe comprometerse a emprender acciones puntuales para el desarrollo de una vida productiva y autónoma que permita mejorar las condiciones socioeconómicas y afectivas, en beneficio de su calidad de vida y la de sus hijos.

Para lo anterior, se deberá tener en cuenta la etapa del ciclo vital de la madre, así como las condiciones familiares, sociales y económicas al momento del egreso, de tal manera que la autoridad administrativa competente y la casa para madres gestantes garanticen efectivamente la vinculación a la oferta de servicios disponible en la región, de modo que reciba todo el apoyo requerido para iniciar su proyecto de vida autónomo e independiente y evitar situaciones de amenaza o vulneración de derechos que debiliten el desarrollo del niño o niña y el vínculo madre-hijo.

7.5. Seguimiento posegreso.

El equipo interdisciplinario de la autoridad competente que estuvo a cargo del caso y el equipo de la casa de madres gestantes(59),(56) deberá realizar seguimiento posterior al egreso tanto a la madre como al bebé, al menos durante seis (6) meses, estén juntos o separados. Se sugiere que el seguimiento a las madres que hayan otorgado el consentimiento para la adopción, se realice con el debido respeto a la privacidad y confidencialidad del caso.

(59) La responsabilidad de este seguimiento será definida por cada regional en acuerdo con el operador del programa.

En respeto a la reserva establecida en el artículo 75 de la Ley 1098 de 2006, el seguimiento posterior al egreso no opera para el niño entregado en adopción.

En el seguimiento post egreso se debe evaluar el cumplimiento de los acuerdos concertados según lo establecido en el acta de compromiso elaborada previamente.

Si, como resultado del ejercicio de seguimiento, se determina que las condiciones no son favorables para la garantía de los derechos de la madre o del bebé, la autoridad administrativa deberá establecer las medidas o actuaciones a que haya lugar.

Este seguimiento implica la intervención del equipo interdisciplinario con el apoyo de agentes del SNBF y la comunidad.

8. Restricciones específicas para el programa.

— Atender en un mismo programa madres mayores y menores de edad.

— Exigir la entrega del bebé en adopción como contraprestación por la utilización del programa. Esto implica que no se podrá restringir ni condicionar el ingreso al programa para aquellas madres que, aun hallándose en situación de vulnerabilidad (rechazo familiar, precariedad económica, entre otras), no se encuentran en conflicto con su embarazo.

— Omitir o desalentar la vinculación del padre, la familia y las redes de apoyo, al proceso.

— Exigir a la madre (de manera verbal o escrita) el compromiso de entregar al bebé nacido o por nacer a la casa de madres gestantes o a personas particulares.

— Ejercer algún tipo de presión para que la madre autorice u otorgue el consentimiento para la adopción. Esto incluye la realización de acciones dentro del proceso de intervención psicosocial exclusivamente orientadas a la adopción. La asesoría sobre el consentimiento para la adopción en madres menores de edad es función exclusiva del equipo interdisciplinario de la autoridad administrativa competente.

— Dar información contraria, impedir o desestimular la lactancia materna para los bebés, salvo condiciones de salud debidamente justificadas que pongan en riesgo al niño, lo cual deberá certificar por escrito el profesional especializado competente; o por voluntad de la madre (manifestada de igual forma por escrito).

— Utilizar medicamentos o medios para interrumpir la producción de leche materna a las mujeres gestantes o madres en período de lactancia, salvo condiciones de salud debidamente justificadas y certificadas por ginecología; o por solicitud directa de la madre.

— Separar a los bebés recién nacidos de las madres, aun cuando hayan dado su consentimiento para la adopción, salvo que la madre exprese por escrito su voluntad de no permanecer con el bebé. Cuando se ha dado el consentimiento para la adopción, la madre podrá permanecer con el bebé hasta que el consentimiento quede en firme.

— Ofrecer retribución en dinero o en especie para que la madre otorgue el consentimiento para la adopción.

— Actos de discriminación a las madres por condición de raza, salud, antecedentes personales o familiares, cultura, situación de vulneración, o por el cambio de decisión de entregar o no a su hijo en adopción.

— Retirar, temporal o definitivamente, a la madre gestante o período de lactancia menor de edad o a su bebé de la casa de madres gestantes, sin autorización de la autoridad administrativa competente.

— Cobrar a la madre o a su familia los servicios prestados (en dinero o especie) en caso de no otorgar el consentimiento para la adopción y en caso de retractarse de darlo.

9. Seguimiento durante el proceso de atención.

El proceso de seguimiento es definido como la observación periódica y sistemática del proceso de atención acompañado de recolección y análisis de información con el fin de identificar el cumplimiento de lo establecido en los lineamientos técnicos y en los estándares de estructura para la garantía de la restitución de derechos de madres gestantes o en período de lactancia y su hijo o hija.

Durante el tiempo en que la mujer gestante o en período de lactancia con su niño o niña recién nacido y otros niños con los que ingresó, se encuentren en la casa de madres gestantes, el equipo interdisciplinario de la autoridad administrativa competente, deberá realizar seguimiento mensual a cada una de ellas y a sus niños y niñas, en las instalaciones donde se encuentran ubicados, con el fin de establecer sus condiciones y las acciones y resultados del proceso de atención. Los resultados del seguimiento deben ser consignados por el equipo interdisciplinario de la autoridad administrativa competente, en la carpeta donde reposa la historia de atención.

Así mismo, en cumplimiento de lo ordenado en el artículo 96 del Código de la Infancia y la Adolescencia, el coordinador del centro zonal deberá hacer seguimiento a las medidas de restablecimiento de derechos que corresponden a su jurisdicción, para lo cual deberá asegurar el oportuno diligenciamiento de la herramienta TE-3601, por parte de los responsables de los procesos.

De igual manera, el equipo interdisciplinario de la casa de madres gestantes, debe realizar seguimiento al proceso de atención a la gestante o madre en período de lactancia y a sus hijos o hijas, durante el tiempo de permanencia en el programa. Dicho seguimiento debe ser consignado en informes que deberán ser remitidos con la mayor brevedad posible a la autoridad administrativa a cargo del caso. Los informes de seguimiento son de tres tipos:

— Informes regulares: cada tres (3) meses durante la permanencia de la madre y sus hijos en el programa.

— Informes especiales: al ingreso de la madre al programa, al nacimiento del bebé, previo al consentimiento (en caso de otorgarlo) y al egreso del programa.

— Informes extraordinarios solicitados a discrecionalidad de la autoridad administrativa; o cuando la casa requiera informar a la autoridad sobre alguna situación especial u excepcional.

Como resultado de este seguimiento conjunto tanto a la medida como al proceso de atención integral en la casa de madres gestantes, el equipo interdisciplinario de la autoridad competente, identificará el grado de cumplimiento de los objetivos propuestos en el Platinfa y el cumplimiento en la aplicación de los lineamientos técnico-administrativos para la operación de este programa.

Un elemento fundamental de este proceso continuo de seguimiento es la identificación de alarmas tempranas que permitan al equipo interdisciplinario replantear el tipo de intervención a seguir, a la casa de madres gestantes generar las acciones correctivas a que haya lugar, y a la autoridad administrativa las acciones que considere necesarias y pertinentes para asegurar el restablecimiento de derechos de la madre y sus hijos.

Con base en los informes y conceptos emitidos por el equipo interdisciplinario, la autoridad competente establecerá las medidas a que haya lugar.

10. Supervisión técnica.

El proceso de supervisión técnica se define como el conjunto de actividades sistemáticas de observación, registro y verificación del nivel de cumplimiento de la atención a las madres gestantes o en período de lactancia y su(s) hijo(s) o hija(s) frente a los estándares de estructura, proceso y resultado estipulados en los contratos de aporte; utilizando estrategias de seguimiento y asesoría que permitan mejorar la calidad del programa y garantizar los derechos de esta población. Este proceso se rige por el sistema de supervisión de los contratos de aporte, establecido por el ICBF que define los estándares que deben cumplir los prestadores de los servicios. En la observación, el registro y la verificación mencionados, deberá contarse con la amplia participación de la madre y su familia.

El proceso de supervisión técnica se centra fundamentalmente en verificar los estándares de proceso (referidos a la utilización de los recursos para la operación del programa) y de resultados (cambios ocurridos en el usuario frente a su condición de vida derivados directamente del programa) y algunos de estructura (referidos a los recursos que deben existir en forma permanente para prestar el servicio) dado que estos se verifican como requisitos básicos para la contratación.

Las resoluciones 505 y 1278 de 2007 respectivamente (manual de contratación) define como responsable de la supervisión de un contrato, al profesional que el ICBF designe para tal efecto; por lo cual, la administración debe asegurarse que este cumpla con la experiencia y perfil requeridos. Para efectos de la supervisión de los aspectos técnicos de los contratos de aporte, la guía de supervisión establece la conformación de equipos de apoyo al supervisor o interventor, los cuales se constituyen en un soporte para que el supervisor/interventor pueda tomar decisiones adecuadas, oportunas y pertinentes.

La supervisión técnica es un proceso permanente que realizan los equipos de apoyo al supervisor/interventor del contrato. El proceso de supervisión técnica puede realizarse por medio de una de las dos alternativas siguientes:

• Con servidores públicos del ICBF: Se designa supervisor del contrato a un funcionario del ICBF y se contrata con una persona jurídica los equipos de apoyo a la supervisión.

• Con personas jurídicas: Se contrata con un interventor y este provee los equipos de apoyo al interventor. Se habla de supervisor y de interventor.

La sede nacional definirá las alternativas a seguir para contratar el proceso de supervisión técnica.

La supervisión es un proceso permanente, no obstante, se debe garantizar que se realice un mínimo de 2 visitas al año a cada entidad contratista y unidad aplicativa. La primera visita de supervisión técnica se debe efectuar entre enero y junio y la segunda, entre julio y diciembre de cada año. Se recomienda que una visita sea concertada y otra no concertada.

Parte fundamental del proceso de supervisión es el análisis de resultados, el cual debe permitir identificar las variables y componentes que requieren atención inmediata en relación con el puntaje obtenido, las recomendaciones más inmediatas y los compromisos que se adquieren para superar los incumplimientos encontrados, si los hubiere, de igual forma, se debe hacer un reconocimiento de los aspectos positivos o relevantes que se hallaron como producto de la visita. Una síntesis de este análisis debe registrarse en el acta de visita, la cual debe ser diligenciada en su totalidad y firmada por las partes, lo que presupone la socialización con la institución y el acuerdo mutuo frente a los hallazgos y frente al plan de mejoramiento.

La hoja de registro y calificación y el acta de visita se constituyen en el informe de visita; una copia de estos dos documentos, una vez concertado su contenido y realizado la reflexión del caso, debe entregarse a la entidad contratista o unidad de observación, otra enviarse a la oficina jurídica de la regional, para que repose junto con el contrato y una tercera, se debe entregar al supervisor/interventor del contrato.

11. Asesoría.

Es un proceso de orientación y acompañamiento permanente dirigido a los operadores del programa y equipos psicosociales, entre otros, con el fin de orientar su quehacer, responder inquietudes, corregir el rumbo de las acciones y mejorar los procesos.

La asesoría se desarrolla de manera articulada con la supervisión y el seguimiento, es decir, que el resultado de todas las evidencias encontradas en estos dos procesos es el insumo para brindar la asesoría y orientación que se requiere para el mejoramiento en la calidad de la atención de mujeres gestantes o madres en período de lactancia mayores o menores de edad y sus hijos o hijas nacidos o por nacer en el marco de la garantía de derechos y la protección integral.

Así mismo, este proceso de asesoría se articula con los procesos de capacitación y formación a los equipos psicosociales y a las mujeres gestantes o madres en período de lactancia, durante el tiempo que sean beneficiadas con este programa.

La asesoría deberá realizarse en un proceso conjunto de construcción del conocimiento que implica el estudio de documentos, la conversación, y reflexión para la transformación de acciones, implicando alcanzar resultados conforme a lo establecido en los lineamientos.

12. Evaluación.

Este proceso permite establecer el grado de alcance de los objetivos de este programa de atención especializada, su funcionamiento, la pertinencia de los lineamientos técnico-administrativos, los métodos utilizados, el aprovechamiento de sus recursos y los efectos en las mujeres gestantes o madres en período de lactancia y sus hijos o hijas, mediante los procesos de seguimiento y supervisión, el análisis de la información y la retroalimentación de experiencias que permita definir las decisiones necesarias para mejorar los resultados de este programa.

La evaluación está centrada principalmente en analizar la eficacia de los procesos desarrollados, es decir, en determinar si lo que se hizo tuvo el efecto esperado. Está orientada al aprendizaje y al mejoramiento continuo de la calidad del programa.

Este proceso, al igual que los demás mencionados en este lineamiento, implica una postura democrática e incluyente frente a la institución, en el que desde la mirada del evaluador se ponen en común todos aquellos aspectos que son susceptibles de mejorar o cambiar para una óptima prestación del servicio, para encontrar y construir salidas plausibles que generen desarrollo y crecimiento del programa. Requiere de una conversación reflexiva que incluye el ejercicio de una mirada externa y compleja, con el objetivo de lograr la mejor calidad a favor de las madres y sus familias; exige la inclusión de la institución en respeto, con claridad y exigencia en la prestación del servicio.

Finalmente, el proceso de evaluación, que se deberá realizar al menos una vez al año, debe partir de los resultados obtenidos en la supervisión, es decir, del cumplimiento de estándares de estructura, proceso y resultado, y de una autoevaluación del funcionamiento del servicio, proceso en el cual deberá participar el ICBF regional y zonal, de lo encontrado, se deberá dejar constancia mediante acta que incluya acciones de mejoramiento y compromisos, con tiempos definidos para su logro.

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12. (ICBF) - Manual básico de procedimientos para los servicios de alimentación de los programas del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y sistema nacional de bienestar familiar (SNBF).

13. Instituto de Desarrollo Infantil - Fundación Restrepo Barco. La gestación humana, Una mirada integral. Bogotá: 1998.

14. Iwaniec (1995) citado en Borda C. C. González, A. Rocha M., C., Cuadros F. I. Descripción de comportamientos de riesgo para la creación de vínculo afectivo durante la etapa prenatal. Bogotá: Tesis de grado, Facultad de psicología, Universidad Javeriana, 2002.

15. Kennel y Cols. (1976) citado Borda C. C. González, A. Rocha M., C., Cuadros F. I. (2002). Descripción de comportamientos de riesgo para la creación de vínculo afectivo durante la etapa prenatal. Bogotá: Tesis de grado, Facultad de psicología, Universidad Javeriana, 2002.

16. Ley 1098 de 2006. Código de la Infancia y la Adolescencia.

17. Norma técnica para la atención de la interrupción voluntaria del embarazo, IVE, Adaptado de "Aborto sin riesgo: Guía técnica y de políticas para sistemas de salud". Organización Mundial de la Salud - Ginebra 2003. Bogotá, D.C., diciembre de 2006.

18. Organización Mundial de la Salud. Principios de orientación para la alimentación complementaria del niño amamantado. 2003.

19. Pavanni G. La maternidad adolescente desde la perspectiva de sus protagonistas. Cuaderno de posgrado 39. Caracas: Facultad de humanidades de educación Universidad Central de Venezuela, 2001.

20. Procurando Equidad. Procuraduría General de la Nación, mayo 2008. Vigilancia al cumplimiento de la Sentencia C-355 de 2006 de la Corte Constitucional.

21. Restrepo de M. F. La adopción: un acto de amor. En (ICBF) La adopción: un acto de amor. Memorias seminario internacional, Bogotá: 1995.

22. Sentencia T-510 de 2003. Corte Constitucional, M.P. Manuel José Cepeda E.

23. Sentencia C-355/06 Corte Constitucional, M.P. Jaime Araújo Rentería.

24. Vargas Trujillo, E., Barrera, F., Daza, B. C., Burgos, M. C. Influencia de los programas televisivos con contenido sexual sobre el comportamiento de los adolescentes, Documentos CESO, Bogotá: Universidad de los Andes, 2004.

Anexo 1

Ruta del proceso de atención

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Anexo 2

Guía para los operadores

Objetivo. Brindar pautas que faciliten la aplicación de los lineamientos en los programas de atención especializada para el restablecimiento de derechos a mujeres adolescentes y mayores de edad en proceso de gestación o lactancia y a sus hijos(as) nacidos o por nacer.

Operacionalización de los lineamientos. Para este efecto deben seguirse los siguientes pasos:

Revisión del lineamiento. Deben ser estudiados y analizados con el equipo de profesionales que forman parte del programa, incluido el personal técnico y administrativo con asesoría del ICBF.

Formulación del PAI. El (PAI) (proyecto de atención institucional) de la casa de madres gestantes, es una propuesta conceptual, un marco ético y un derrotero para la acción, que debe ser formulado por cada entidad que desarrolla este programa.

El PAI, orienta y materializa la propuesta institucional a la luz de la protección integral, debe incluir la misión, la visión, los principios filosóficos, los objetivos generales y específicos de la institución, el marco ético y conceptual, el marco metodológico, las estrategias y los recursos (asociados a los componentes administrativos, financieros y técnicos) previstos para afrontar el desarrollo del proceso de atención. Organiza y define los objetivos de las etapas del proceso de atención y en cada una de ellas, los objetivos y acciones para cada una de las áreas de derechos de acuerdo con los estándares y demás aspectos definidos en el presente lineamiento técnico administrativo.

Soportes del PAI: Debe incluir todo lo referente a los procesos desarrollados en el proceso de atención, tales como: temas de formación propuestos, cronograma, objetivo, metodología, número de sesiones, indicadores de logro, evaluaciones y listas de asistencia, entre otros, de igual manera los procesos desarrollados con los miembros del equipo del programa, tales como proceso de selección, contratación, inducción, capacitación, evaluación entre otros, deben tener sus soportes respectivos.

Historia integral: Se refiere al registro y archivo de los documentos escritos que recogen la información útil y necesaria tanto personal, familiar como de contexto que posibilita la atención del adolescente en el programa.

Cada madre gestante o en período de lactancia y cada niño o niña recién nacido, contará con una historia de atención, que reposará en el centro zonal respectivo del ICBF o en el despacho de la autoridad administrativa competente y en la institución. Esta historia de atención deberá estar acompañada de todos los documentos soporte relacionados con su proceso, como son: fotocopia de la cédula o registro civil, afiliación a salud, valoraciones, control antropométrico y nutricional del bebé, y de la madre, carné de vacunas del bebé, informes y conceptos del equipo interdisciplinario (autoridad administrativa competente y casa de madres gestantes), diagnóstico, Platinfa y su respectivo seguimiento, observaciones o resultados de la intervención, boleta de ubicación, boleta de egreso, soporte de las diferentes actuaciones realizadas (psicosociales, legales), entre otros.

Platinfa: Es el documento en donde se plasma de manera organizada y sistemática el compromiso de cambio que se establece entre el/la adolescente o adulta, su familia y el equipo de la institución a partir del reconocimiento de su historia de vida, situación, intereses, motivaciones y recursos, que le permita fortalecer el respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales de terceros y asumir una función constructiva en la sociedad.

Carpeta o libro de ingreso y egreso: Debe contener el registro actualizado de las mujeres gestantes o madres en período de lactancia atendidas en el programa.

A nivel zonal:

Formato T-3601: Todos los procesos que se inicien a favor de una madre gestante, o en período de lactancia y su hijo o hija, deben registrarse en el formato T-3601, o en el sistema de información misional vigente.

Anexo 3

Interrupción voluntaria del embarazo, IVE

Mediante Sentencia C-355 de 2006 proferida el 10 de mayo de 2006, la honorable Corte Constitucional declaró exequible el artículo 122 del Código Penal, en cuanto a que no se incurre en delito de aborto, cuando con la voluntad de la mujer, la interrupción del embarazo se produzca en los siguientes casos:

I. Cuando la continuación del embarazo constituya peligro para la vida o la salud de la mujer, certificado por un médico.

II. Cuando exista grave malformación del feto que haga inviable su vida, certificada por un médico.

III. Cuando el embarazo sea resultado de una conducta, debidamente denunciada, constitutiva de acceso carnal o acto sexual sin consentimiento, abusivo, o de inseminación artificial o de transferencia de óvulo fecundado no consentidas, o de incesto.

La interrupción voluntaria del embarazo no constitutiva del delito de aborto, IVE, debe desarrollarse en el marco de servicios integrales de salud sexual y reproductiva que incluye las acciones de promoción de la salud y prevención del embarazo no deseado, y su manejo oportuno con el fin de evitar las complicaciones, en condiciones de respeto por su dignidad y sin discriminación.

El sistema de salud con el apoyo de las demás entidades corresponsables y competentes, deberá prestar inmediatamente y de manera prioritaria la atención necesaria a través de sus programas y así garantizar la prestación de servicios de aborto seguro en forma oportuna para todas las mujeres.

La atención integral para la IVE incluye el manejo de las complicaciones de aborto y el acceso a otros programas, en el marco de la salud sexual y reproductiva integral, tales como, la orientación médica y psicológica pre y posaborto, la consejería y orientación en planificación familiar, el acceso a métodos efectivos de anticoncepción, la prevención de enfermedades de transmisión sexual, VIH-SIDA, y el desarrollo de los derechos sexuales y reproductivos y en general, todas las intervenciones orientadas al autocuidado de la salud. Ninguno de estos servicios podrá imponer restricciones adicionales para el acceso oportuno a la IVE.

Por lo anterior, el apoyo que en general debe brindarse, referenciado al área de la salud, será de obligatorio cumplimiento para todas las entidades de salud del país, de acuerdo a la jurisprudencia en vigencia de la Corte Constitucional en relación con la prestación del servicio de la salud.

Así mismo, el apoyo y la orientación que se brinde desde el área de psicología es de vital importancia a fin de orientar e ilustrar a la mujer y a su familia dadas las implicaciones legales, emocionales, familiares, entre otras que representa esta decisión, así como para evitar traumatismos posteriores de diversa índole.

De acuerdo con la reglamentación expedida por el Ministerio de la Protección Social siguiendo los mandatos constitucionales, para la prestación de los servicios de IVE, en concreto, el artículo 2º del Decreto 4444 de diciembre 13 de 2006, y el artículo 5º de la Resolución 4905 de 2006, se dispone que:

I. En ningún evento se podrán imponer barreras administrativas que posterguen innecesariamente la prestación de los servicios de salud “tales como: autorización de varios médicos, revisión o autorización por auditores, períodos y listas de espera, y demás trámites que puedan representar una carga excesiva para la gestante”, y

II. La provisión de los servicios de salud para la IVE debe realizarse en lo posible dentro de los primeros cinco días siguientes a la solicitud y previo el consentimiento informado por parte de la gestante y la presentación de la certificación médica o la copia de la denuncia penal, según el caso”, siendo estos los únicos presupuestos que debe cumplir la mujer embarazada para la interrupción de su embarazo, de cualquier manera, se entiende que se debe propiciar el apoyo y la participación de la familia con el único fin de alcanzar su solidaridad en tan difíciles momentos.

III. Cualquier acción u omisión encaminada a demorar, dificultar o impedir la práctica de un aborto legal, en los términos de la Sentencia C-355 de 2006 configura una discriminación en contra de la mujer embarazada que la requiere, lo cual conlleva la aplicación de sanciones en contra de las entidades encargadas de su atención —desde una multa hasta su cierre definitivo— sin perjuicio de las responsabilidades personales a que haya lugar —disciplinarias, patrimoniales e, inclusive, penales(60)—.(57)

(60) Procurando equidad. Procuraduría General de la Nación, mayo 2008. Vigilancia al cumplimiento de la Sentencia C-355 de 2006.

Derechos en los que se basa la Sentencia C-355

— Derecho a la vida, a la salud y a la integridad.

— Derecho a la igualdad y a estar libre de discriminación por raza, sexo o estatus social.

— Derecho a la autonomía y al libre desarrollo de la personalidad.

Responsabilidades de profesionales de la salud

Los profesionales de la salud que conozcan o brinden atención en salud en IVE, están en la obligación de guardar el secreto profesional y por ende observarán la discrecionalidad de la consulta, la confidencialidad del diagnóstico, su evolución y la de toda la información a fin de preservar los derechos a la intimidad y dignidad de la gestante y su familia. Por tanto, la información epidemiológica es de carácter confidencial y solo se utilizará con fines estadísticos.

Para la atención de las gestantes que requieran IVE, los prestadores de servicios de salud deberán cumplir los estándares de habilitación definidos en el sistema obligatorio de garantía de calidad de la atención de salud del sistema general de seguridad social en salud, SOGCS.

Los servicios de IVE serán prestados por profesionales del área de la salud adecuadamente entrenados, tanto en los aspectos médicos como emocionales, humanos, jurídicos, éticos y sociales, y contarán con la infraestructura adecuada incluyendo los equipos, suministros y medicamentos que sean necesarios.

El asesoramiento es muy importante para ayudar a la mujer a encontrar y considerar todas las opciones posibles y asegurar que puede tomar una decisión libre de toda presión o precipitud. El asesoramiento debe ser voluntario y confidencial y debe brindarlo un profesional especializado.

Si la mujer opta por una IVE, el profesional de la salud deberá explicarle cualquier requerimiento legal necesario para poder realizarlo. Debe darse a la mujer el tiempo suficiente para tomar su decisión, sin embargo, se debe explicar la mayor seguridad y efectividad de una IVE temprana y oportuna.

El profesional de la salud también deberá proveer información a aquellas mujeres que deseen llevar su embarazo a término o consideren la adopción, y derivarla a las instituciones correspondientes. En todo caso se deberá considerar y propender por el apoyo de la familia y de la red social e institucional.

En algunas circunstancias la mujer puede estar bajo la presión de su pareja u otro miembro de la familia para realizar una IVE. Las adolescentes solteras y las mujeres infectadas por HIV pueden ser particularmente vulnerables a dichas presiones. Todas las mujeres que conocen estar infectadas por el HIV deben así mismo conocer los riesgos del embarazo para su propia salud y los riesgos de transmisión del virus a su hijo. Las mujeres también deben saber qué tratamientos existen para ellas y para prevenir la transmisión a su hijo, a fin de poder tomar una decisión fundamentada sobre seguir con el embarazo o interrumpirlo en los casos no constitutivos del delito de aborto.

Si los profesionales de la salud sospechan la existencia de presión o coerción, deberán hablar con la mujer a solas, y prestarle el asesoramiento adicional que se requiera. Si el personal sabe o sospecha que la mujer fue víctima de violencia o abuso sexual, deberán orientarla para que reciba un apropiado asesoramiento y tratamiento psicosocial, así como la respectiva intervención y denuncio ante autoridad competente.

Las mujeres que se enfrentan a una decisión de interrupción voluntaria del embarazo necesitan y deben obligatoriamente ser tratadas con respeto y comprensión sin discriminación de ninguna índole. Por lo tanto, los profesionales de la salud deben constituirse en apoyo para la mujer y brindarle información de modo tal que pueda entenderla y recordarla, y pueda así tomar la decisión de realizarse o no un aborto, dentro de lo permitido por la normatividad vigente, libre de inducción, coerción o discriminación.

De la misma forma el profesional especializado debe detectar si la causa para pretender interrumpir el embarazo es una de las enumeradas en la legislación penal vigente, ya que en caso contrario no procederá la interrupción del embarazo. Ej.: la mujer que concibe con pleno consentimiento de su esposo o compañero y posteriormente por cualquier diferencia con la pareja, pretende abortar por ira, despecho, o algún conflicto.

Información que se debe suministrar a la mujer sobre el procedimiento IVE

La información mínima que la mujer debe recibir incluye:

• Qué se hará durante y después del procedimiento.

• Qué es probable que sienta (v.g. dolores, cólicos tipo menstrual y sangrado).

• Cuánto tiempo llevará el procedimiento.

• Qué se puede hacer para el manejo del dolor.

• Los riesgos y complicaciones asociadas con el método.

• Cuándo podrá retomar su actividad normal, incluso las relaciones sexuales.

• Los cuidados de seguimiento.

• Información sobre anticoncepción(61).(58)

(61) Norma técnica para la atención de la interrupción voluntaria del embarazo, IVE, adaptado de “Aborto sin riesgo: Guía técnica y de políticas para sistemas de salud”. Organización Mundial de la Salud - Ginebra 2003. Bogotá, D.C., diciembre de 2006.

Del mismo modo, se deberá propiciar el espacio de conversación con profesional especializado, tendiente a poner en común las posibles implicaciones sociales, emocionales, psicológicas y relacionales que pueda llegar a implicar la decisión de la interrupción del embarazo y en caso de ser necesario facilitar su afrontamiento y la construcción de respuestas que permitan el sano desarrollo de la mujer. En el caso de menores de 18 años este acompañamiento debe incluir a la familia.

Servicios de salud para la IVE

Los servicios de interrupción voluntaria del embarazo, IVE, estarán disponibles en el territorio nacional para todas las mujeres, independientemente de su afiliación y de su capacidad de pago:

— Afiliadas al SGSSS: Los servicios de salud se prestarán en las IPS con las que cada administradora tenga convenio o contrato, o sin convenio cuando se trate de la atención de urgencias.

— Vinculadas: Los servicios de salud se efectuarán a través de IPS públicas o aquellas privadas con los cuales las direcciones territoriales de salud tengan contrato.

— Regímenes de excepción: Los servicios de salud serán prestados a través de las IPS de las entidades responsables de dichos regímenes.

Requisitos para el acceso al consentimiento informado en casos de IVE

Esta decisión debe reflejar la voluntad de la mujer de acceder a la prestación de dichos servicios, libre de coerción o discriminación, sin que se requiera obtener permiso, autorización o notificación de un tercero, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 14 de la Ley 23 de 1981, tratándose de personas en estado de inconsciencia o mentalmente incapaces, la IVE requerirá la autorización de los padres, tutores o allegados, a menos que la urgencia del caso exija una intervención inmediata (L. 1098/2006, art. 46, num. 6º).

Certificación médica. Cuando la continuación del embarazo constituya peligro para la vida o la salud de la mujer, o cuando exista grave malformación del feto que haga inviable su vida, el médico tratante certificará en la historia clínica de la paciente la condición clínica que constituye peligro para la vida o la salud de la mujer, o la malformación que padece el embrión, respectivamente, sin que sean exigibles requisitos adicionales. Para la obtención de la certificación médica no es necesario una junta médica, basta con que un solo médico dé la certificación.

Denuncia penal debidamente presentada. El acceso a la IVE en los casos de acceso carnal o acto sexual sin consentimiento, abusivo, o de inseminación artificial o de transferencia de óvulo fecundado no consentidas, o de incesto, requerirá de la copia de la denuncia presentada ante la autoridad competente, sin que sean exigibles requisitos adicionales.

Cuidados especiales para mujeres víctimas de violación. Las mujeres embarazadas como consecuencia de una violación necesitan un tratamiento particularmente sensible, y todos los niveles del sistema de salud deben poder ofrecer un cuidado y apoyo apropiados. El manejo general de las sobrevivientes a una violación, incluye el cuidado físico y psicológico, la anticoncepción de emergencia, el tratamiento para las heridas o las infecciones de transmisión sexual, la recolección de evidencia forense, el asesoramiento y el cuidado de seguimiento.

Los profesionales deben procurar desarrollar habilidades para el abordaje integral de la sexualidad adolescente y el respeto de sus derechos. Esto incluye una especial habilidad para recabar los datos de la historia; por ejemplo, deben ser amables y formular preguntas simples en un lenguaje entendible; pueden necesitar repetir las preguntas y sondear con cuidado y consideración. Dado que tanto las adolescentes como las adultas que enfrentan esta difícil situación necesitan tiempo para revelar la información relacionada con el caso, es esencial que los profesionales garanticen claramente la confidencialidad, asegurándoles a las adolescentes y a sus familias que no se compartirá la información de su consulta con nadie.

Anexo 4

Proceso de atención desde la perspectiva de derechos

A continuación se presenta una visión conjunta de las acciones que se deben desarrollar en las diferentes etapas del proceso de atención (Primer encuentro, ingreso e integración, intervención, egreso y seguimiento posegreso), por áreas de derechos es decir, que el programa de atención especializada debe dar cuenta de lo contenido en la siguiente matriz:

Proceso de atención desde la perspectiva de derechos
Áreas de derechoObjetivoAcciones
Vida y saludGarantizar las mejores condiciones de atención en salud a las adolescentes y adultas en período de gestación o lactancia Verificación de la Afiliación al SGSS en salud.
— Referenciación, orientación y apoyo para lograr la afiliación al SGSS en salud de la mujer gestante o en período de lactancia y sus hijos menores de edad.
— Valoración y atención, médica, nutricional, psicológica.
— Suministro de alimentación, acorde a los requerimientos nutricionales y necesidades personales.
— Establecimiento de condiciones para atención con calidez y calidad de la gestación, parto y puerperio (Ver Política nacional de salud sexual y reproductiva).
— Orientación y acompañamiento para recibir los servicios de salud: control prenatal y posnatal, exámenes de diagnóstico, tratamientos, hospitalizaciones, salida del hospital y suministro de medicamentos. Estos servicios se deben garantizar igualmente a las mujeres que toman la decisión de la interrupción voluntaria del embarazo en los casos no constitutivos de delito de aborto.
— Formación en prácticas de autocuidado durante la gestación, parto, puerperio y con el recién nacido.
— Promoción y fortalecimiento de los grupos de apoyo y constitución de redes que afiancen la práctica de la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses y complementaria hasta los dos años.
— Formación sobre hábitos alimentarios saludables con: la mujer adolescente o mayor en proceso de gestación, el recién nacido, y los niños menores de dos años, y alimentación complementaria.
— Orientaciones sobre el cuidado de la salud física y emocional, para que logre una gestación sana y segura.
— Vinculación al curso psicoprofiláctico y al programa de estimulación intrauterina y posnatal, en el sistema general de seguridad social o en programas comunitarios.
— Vinculación de personas significativas tales como el esposo o compañero, referentes afectivos de la familia u otros como apoyo de la mujer en proceso de gestación en su cuidado físico y emocional.
— Detección temprana y oportuna de alteraciones de crecimiento y desarrollo del niño o niña por nacer o recién nacido.
— Garantizar que los niños(as) recién nacidos y sus hermanitos menores de cinco (5) años cuenten con atención especializada, seguimiento al crecimiento y desarrollo, esquema de vacunación completo, entre otros.
— Vinculación a programas de salud sexual y reproductiva para el ejercicio de una sexualidad sana y responsable que incluya: equidad de género, establecimiento de relaciones románticas y sexuales, planificación familiar entre otros.
— Orientación para la planeación de nuevas gestaciones
— Implementación programas de saneamiento y control de factores de riesgo epidemiológico y de accidentes.
Educación y desarrolloGarantizar el acceso de los niños, niñas y adolescentes al sistema educativo y a las gestantes mayores de edad a programas de educación formal y no formal dirigido a adultos.— Valoración pedagógica.
— Gestión ante el sector educativo para la vinculación a programas de educación formal para las adolescentes, acorde con sus características, que estén reconocidos y aprobados por la Secretaría de Educación respectiva.
— Vinculación a programas de educación formal y no formal dirigida a población adulta, cuando se requiera.
— Brinda la dotación escolar directamente o por gestión con la familia.
— Vinculación de los niños o niñas que ingresan con la madre al programa, al sistema educativo formal o a programas ofrecidos por el ICBF para primera infancia (hogares comunitarios de bienestar, infantiles, entre otros).
— Desarrollo de acciones de nivelación y refuerzo escolar.
— Vinculación a programas vocacionales formales e informales intrainstitucionales o del SNBF.
— Desarrollo de programas recreativos, deportivos, artísticos y culturales intra y extra institucionales, acorde a sus intereses y habilidades.
— Orientación prelaboral y laboral.
— Orientación para el desarrollo de proyectos productivos individuales o asociativos.
Definir un proyecto de vida independiente— Formación y desarrollo de competencias para: analizar, planear y tomar decisiones sobre su vida, de manera independiente y autónoma a nivel emocional y económico.
— Orientación para la definición de la identidad personal y sexual en términos de cualidades, habilidades, fortalezas, aptitudes, intereses, debilidades, otros.
— Formación y fortalecimiento del propio sistema de valores.
— Formación de relaciones caracterizadas por la cercanía, calidez, reciprocidad, autonomía y capacidad para tomar decisiones sobre su vida afectiva y sexual de manera planeada, reflexiva y sistemática.
— Orientación en la realización de actividades propias del ciclo de vida.
Educación y desarrollo Promover relaciones de apego y comunicación con su hijo o hija recién nacido o por nacer — Fomento de espacios para el contacto afectivo, físico y verbal con el hijo o hija, como estimulación prenatal, posnatal y lactancia materna, entre otros.
— Celebración de ritos y ceremonias alrededor de la gestación y la maternidad.
— Preparación del ajuar del bebé.
— Formación en torno a reconocer e incorporar el papel del hombre, especialmente en su rol paterno en interacción con su familia.
Fomentar conocimientos y prácticas de pautas de crianza afectivas y efectivas — Formación sobre las funciones de la familia y su papel en el desarrollo integral de sus hijos e hijas por nacer o recién nacidos.
— Formación sobre pautas de crianza positivas.
— Formación sobre el desarrollo evolutivo de los niños y niñas.
— Vinculación a programas de estimulación adecuada.
Generar conocimientos y prácticas sobre formas de convivencia equitativa y armónica Formación para el desarrollo de habilidades de convivencia y el manejo pacífico de conflictos: relaciones y normas sociales, comunicación, manejo de la ira, desacuerdo, tolerancia, entendimiento del conflicto, entre otros.
— Ambiente institucional que fomente las relaciones familiares y sociales que favorezcan la equidad y las relaciones de género.
— Facilitar encuentros familiares con acompañamiento profesional.
Protección Conocer y hacer uso efectivo de sus derechos — Valoración socioeconómica.
— Acompañamiento para los trámites de reconocimiento social y jurídico: registro civil, reconocimiento de paternidad, aborto, entre otros.
— Orientación y asesoría para la defensa y protección de sus derechos.
— Facilitar o propiciar los encuentros con la autoridad administrativa.
Tener un espacio físico y emocional para satisfacer sus necesidades inmediatas — Suministro de la dotación básica, personal y de aseo de manera directa o gestionado con la familia.
— Asignación de un espacio habitacional, que cumpla con condiciones ambientales y con los estándares definidos en el presente lineamiento.
Promover el uso de estrategias para identificar, afrontar y prevenir situaciones abusivas, maltratantes o discriminatorias tanto en el contexto familiar como social — Formación sobre prácticas de buen trato.
— Identificación y formación para prevenir y actuar adecuada y oportunamente ante situaciones de abuso y maltrato, violencia intrafamiliar o género.
— Información sobre recursos institucionales y autoridades competentes para intervenir y tomar medidas que le garanticen y restablezcan sus derechos vulnerados.
— Desarrollo de habilidades para el afrontamiento.
Conocer estrategias para afrontar de manera efectiva las crisis que la afectan — Intervención, cuando se detecte la existencia de factores psicológicos de riesgo para la gestación y la maternidad: autoagresión, aborto, daño al bebé recién nacido, otros.
— Intervención terapéutica orientada a la reparación de vínculos afectivos: adolescentes en situación de abandono, abuso, maltrato, entre otros.
— Soporte emocional a las madres para afrontar las situaciones de interrupción voluntaria del embarazo o la separación del bebé cuando la madre ha optado por dar el consentimiento para la adopción.
— Apoyo terapéutico ante experiencias o situaciones de pérdidas, que afectan el bienestar de la familia.
 Lograr la integración a la red psicoafectiva y desarrollar la capacidad de pedir y brindar afecto, apoyo y orientación. — Fomento de espacios formativos y vivenciales que permitan integrar al padre del bebé al proceso de gestación o lactancia, en sus derechos y responsabilidades.
— Fomento de espacios formativos y vivenciales que permitan integrar a la familia extensa, y otras personas significativas al proceso de gestación o lactancia (cuando la madre y el padre si lo hubiere, así lo deseen).
— Encuentros de socialización con el personal de la institución y otras familias atendidas.
— Desarrollo de habilidades para solicitar ayuda y lograr que su red psicoafectiva sea más funcional.
Participación Acceder a la red social y esté en capacidad de solicitar y gestionar ayuda, información y orientación — Desarrollo de competencias para la autogestión y utilización de los servicios y recursos institucionales y comunitarios (educación, salud, capacitación, recreación, cultura y justicia).
— Coordinación con entidades del sistema nacional de bienestar, a fin de gestionar y garantizar la atención oportuna e integral.
— Desarrollo de habilidades para acceder, solicitar ayuda y lograr que la red social sea más funcional.
Adquirir formación para el ejercicio de la democracia y la vida ciudadana — Fomento de un ambiente de cooperación, solidaridad y de respeto hacia las creencias, costumbres, opiniones y diferencias culturales.
— Desarrollo de programas de formación para la participación ciudadana y la democracia.
— Conocimiento y práctica de los acuerdos y compromisos establecidos en el pacto de convivencia.

 

Anexo 5

Atención alimentaria y nutricional

• Valoración y seguimiento del estado nutricional

La atención nutricional de la gestante y madre lactante y del niño recién nacido hasta los seis meses de edad, debe ser realizada por el profesional de nutrición de la casa de madres gestantes, de tal manera que permita complementar los controles realizados por el servicio de salud, en concordancia con la guía de atención a la gestante de la Resolución 412 de 2000 o de la normatividad que esté en vigencia. La madre gestante y lactante y el recién nacido deben estar afiliados e inscritos como parte de las acciones de promoción y prevención.

Valoraciones y atención a la madre gestante

La madre gestante debe contar con el carné de control prenatal, el nutricionista debe mensualmente valorar a la madre y al niño recién nacido o hasta los seis (6) meses de edad teniendo en cuenta la historia definida para esto.

La primera vez que el nutricionista valore a la gestante, debe identificar el estado de salud, los factores de riesgo biológicos y sociales. Antecedentes personales: Patológicos, quirúrgicos, nutricionales, traumáticos, tóxico alérgicos, (medicamentos recibidos, tabaquismo, alcoholismo, sustancias psicoactivas, exposición a tóxicos e irradiación y otros). Enfermedades, complicaciones y tratamientos recibidos durante la gestación actual; antecedentes obstétricos, gestaciones, partos.

Antecedentes familiares: En especial, las que puedan tener algún riesgo a nivel de nutrición como hipertensión arterial crónica, preclampsia, eclampsia, cardiopatías, diabetes, metabólicas, autoinmunes, infecciosas, congénitas, trastornos mentales, gestaciones múltiples, tuberculosis, neoplasias y otras.

Riesgos en la gestación actual como cefaleas persistentes, edemas progresivos en cara o miembros superiores e inferiores, epigastralgia, infecciones o enfermedades de transmisión sexual y otros.

Examen físico: Tomar medidas antropométricas: peso, talla, y valorar estado nutricional, teniendo en cuenta la ganancia de peso materno.

— Conocer los resultados de laboratorios como hemograma, glucosa, curva de tolerancia para identificar problemas como anemia, alteraciones metabólicas como diabetes, hipoglicemia, entre otros y establecer el plan de manejo para la alimentación durante la estadía en el programa.

— Corroborar que se formule y sean entregados los micronutrientes que incluye sulfato ferroso en dosis de 60 mg de hierro elemental/día y un miligramo día de ácido fólico durante toda la gestación y hasta el 6º mes de lactancia, y calcio durante la gestación, hasta completar una ingesta mínima diaria de 1200-1500 mg. Debe dar orientación acerca de la importancia de su ingesta, explicar posibles efectos secundarios y la forma de controlarlos y hacer seguimiento durante la estadía en el programa de tal manera que se garantice la adherencia.

— Educación para el fomento de factores protectores para la salud de la gestante y de su hijo tales como medidas higiénicas, dieta, vestuario, ejercicio y hábitos adecuados, apoyo afectivo, control prenatal, vacunación y la atención institucional del parto; en la historia se debe registrar la educación impartida y durante la estancia en el programa, deben incluirse los controles adelantados.

— Preparación para la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses y complementaria hasta los dos años.

— Orientación y seguimiento sobre signos de alarma tales como edema, vértigos, cefalea, dolor epigástrico, trastornos visuales y auditivos, cambios en la orina, sangrado genital y ausencia de movimientos fetales según la edad gestacional.

Valoración del estado nutricional de la gestante

Durante el embarazo, los factores genéticos, ambientales, sociales y alimentario-nutricionales juegan un rol fundamental en el producto final de la gestación. Debido a esta compleja interacción, cada día aumenta el interés en la nutrición materna, no solo considerando al neonato, sino también las condiciones sociales y de salud de la mujer en edad reproductiva. Los programas de apoyo a las gestantes deben considerar dichos factores, los cuales varían según las condiciones de pobreza.

Los componentes esenciales que promueven estilos de vida saludables durante el embarazo incluyen control prenatal temprano y oportuno, apropiada ganancia de peso, consumo de una variedad de alimentos, suplementación con vitaminas y minerales, evitar el alcohol, tabaco y otras sustancias psicoactivas, entre otros. La valoración del estado nutricional es fundamental, debido a que permite conocer la situación nutricional de la madre y predecir cómo afrontará las exigencias de la gestación. En términos antropométricos, las mediciones reflejan el estado nutricional de la mujer e indirectamente, el crecimiento del feto y, posteriormente, la cantidad y la calidad de la leche materna.

Considerando que el índice de masa corporal, IMC, varía con la edad cronológica, al evaluarlo durante el embarazo debe tomarse en cuenta la edad gestacional para estimar el valor del punto de corte, el cual se modificará según las semanas de amenorrea de la gestante. El análisis conjunto de los distintos indicadores antropométricos que se utilizaron en dicho estudio confirmó que el IMC es un excelente predictor de los distintos desenlaces estudiados.

Aunque aún, en Colombia no se ha validado este método, varios entes departamentales de salud han acogido el IMC como el método para la clasificación nutricional por antropometría y por ello inicialmente el ICBF ha decidido incluirlo dentro de su software de seguimiento nutricional en forma provisional mientras se desarrolla el proceso de conceptualización y discusión técnica al interior del instituto con el concurso de algunas instituciones que trabajan también en el tema.

El índice de masa corporal gestacional para ser calculado requiere la toma de peso y la talla de la gestante y aplicar la fórmula IMC = Peso en kilogramos/Talla al cuadrado en metros; y el resultado obtenido se debe clasificar de acuerdo a la propuesta de Atalah y colaboradores según las semanas de gestación, así:

Semanas gestaciónBajo peso kg/talla2Normal kg/talla2Sobrepeso kg/talla2Obesidad kg/talla2
6<20,020.0 – 24,925.0 – 30,0>30,0
7 <20,120.1 – 24,925.0 – 30,0>30,0
8 <20,220.2 – 25,025.1 – 30,1 >30,1
9 <20,220.2 – 25,125.2 – 30,2 >30,2
10 <20,320-3 -25,225.3 - 30,2 >30,2
11 <20,420.4 - 25,325.4 - 30,3 >30,3
12 <20,520.5 - 25,425.5 - 30,3 >30,3
13 <20,720.7 -25,625.7 - 30,4 >30,4
14 <20,820.8 -25,725.8 - 30,5 >30,5
15 <20,920.9 -25,825.9 - 30,6 >30,6
16 <21,121.1 - 25,926.0 - 30,7 >30,7
17 <21,221.2 - 26,026.1 - 30,8 >30,8
18 <21,321.3 - 26,126.2 - 30,9 >30,9
19 <21,521.5 - 26,226.3 - 30,9 >30,9
20 <21,621.6 - 26,326.4 - 31,0 >31,0
21 <21,821.8 - 26,426.5 - 31,1 >31,1
22 <21,921.9 - 26,626.7 - 31,2 >31,2
23 <22,122.1 - 26,726.8 - 31,3 >31,3
24 <22,322.3 - 26,927.0 - 31,5 >31,5
25 <22,522.5 - 27,027.1 - 31,6 >31,6
26 <22,722.7 - 27,227.2 - 31,7 >31,7
27 <22,822.8 - 27,327.4 - 31,8 >31,8
28 <23,023.0 - 27,527.6 - 31,9 >31,9
29 <23,223.2 - 27,627.7 - 32,0 >32,0
30 <23,423.4 - 27,827.9 - 32,1 >32,1
31 <23,523.5 - 27,928.0 - 32,2 >32,2
32 <23,723.7- 28,028.1 - 32,3 >32,3
33 <23,923.9 - 28,128.2 - 32,4 >32,4
34 <24,024.0 - 28,328.4 - 32,5 >32,5
35 <24,224.2 - 28,428.5- 32,6 >32,6
36 <24,324.3 - 28,528.6 - 32,7 >32,7
37 <24,524.5 - 28,728.8- 32,8 >32,8
38 <24,624.6 - 28,828.9- 32,9 >32,9
39 <24,824.8 - 28,929.0 - 33,0 >33,0
40 <25,025.0 - 29,129.2 - 33,1 >33,1
41 <25,125.1 – 29.229.3 - 33,2 >33,2
42 <25,125.1 - 29,229.3 - 33,2 >33,2

 

Fuente: WHO. 2006. Tablas de IMC. [en línea], [http://www.who.int/childgrowth/standards/bfatablespgirls/en/index.html]

Se debe realizar un plan de manejo nutricional teniendo en cuenta el exceso o déficit nutricional de la gestante o un incremento inadecuado. Para esto, se debe realizar un ajuste a la alimentación recibida en la casa de madres gestantes y realizar el cálculo de las necesidades energéticas según grupos de nutrientes y la edad en caso de ser gestante adolescente.

Conducta a seguir según el estado nutricional de la madre

Cuando se detecta una madre con bajo peso, la casa de madres gestantes debe informar a la entidad de salud para que se agregue a los factores de riesgo en el control prenatal, teniendo en cuenta que una madre que presenta peso bajo en cualquier control, se debe considerar desde el punto de vista nutricional de alto riesgo y por lo tanto, requiere de un manejo diferencial en el programa, realizando un ajuste en la alimentación, considerar el consumo de un complemento nutricional y de una educación alimentaria adecuada a partir del diagnóstico y durante toda la gestación y la lactancia, de igual forma, se debe realizar el control de peso mensualmente.

Es necesario calcular el peso deseable al término del embarazo. Este cálculo es útil especialmente en las gestantes de bajo peso inicial, ya que las madres en el área normal deben aumentar por lo menos 12 kg y aquellas con sobrepeso y obesidad un mínimo de 7,5 kg. Sin embargo, es importante conocer el peso deseable de una madre con bajo peso inicial para orientar el tratamiento nutricional.

Valoración de indicadores bioquímicos

Hierro: Se debe revisar si los niveles de hemoglobina y hematocrito están normales. En caso contrario, se debe realizar un plan de manejo para la alimentación y el consumo efectivo del suplemento de hierro orientando a la gestante sobre los posibles efectos adversos y su manejo para reducirlos. Tener en cuenta que se considera anemia, por debajo de: 11.0 mg/L.

Valoración del estado nutricional de la madre en lactancia

La determinación del estado nutricional realizada con métodos antropométricos y bioquímicos en mujeres en lactancia tiene algunas limitaciones; por lo cual no existen parámetros de referencia cómo debe ser.

Durante los primeros meses posparto, el peso y el tejido celular subcutáneo señalan un cambio no estandarizado en la composición corporal de la madre; en el primer mes posparto estos cambios están dados por la suspensión del gasto energético demandado por la placenta, producción láctea baja y ajustes hormonales, el descenso de las reservas de grasa posteriores varían con la frecuencia, duración e intensidad de la succión.

Teniendo en cuenta lo anterior, la recomendación frente al seguimiento al estado nutricional de la madre en lactancia es promover la lactancia materna y el descenso proporcional del peso de acuerdo a su edad.

Valoración nutricional del recién nacido

Se deben incluir los datos de peso, talla y circunferencia cefálica en la historia de atención y reportar en las actuaciones de nutrición, el peso y la talla y el estado nutricional de acuerdo a los indicadores peso para la edad, talla para la edad y peso para la talla.

También debe tenerse en cuenta la pérdida de peso del recién nacido que oscila entre el 10 y 20% del peso al nacer; además que el niño tenga una adecuada ganancia de peso después del nacimiento, la cual debe estar entre los 20 y 40 gr/día.

La valoración de los niños mayores de 1 mes, debe realizarse de acuerdo al manual de operación del sistema de seguimiento nutricional para los usuarios del ICBF, la cual se anexa al presente documento.

• Aspectos de alimentación

Los objetivos de la alimentación consisten en suministrar una alimentación completa, saludable y balanceada de acuerdo a los requerimientos de energía y nutrientes acordes con las características de los usuarios del servicio: edad, sexo y tiempo de permanencia.

a) Estándares de alimentación

Aporte nutricional: El aporte de energía y nutrientes de cada tiempo de consumo que se debe cubrir en cada servicio se referencia en las tablas 1 y 2.

Tiempos de consumo Porcentaje de aporte Servicio de atención    
  SemiinternadoExternadoInternadoIntervención de apoyo
Desayuno20-25%  X 
Refrigerio 17.5-10%XXXX
Almuerzo30-35%XXX 
Refrigerio 27.5-10%X X 
Cena30-35%  X 

 

Tabla 1. Aporte de nutricional por tiempo de consumo y servicio de atención para niños y niñas mayores de 6 meses.

Tiempos de consumo Porcentaje de aporte Servicio de atención    
  SemiinternadoExternadoInternadoIntervención de Apoyo
Desayuno15 - 20 %  X 
Refrigerio 17,5 – 10 %XXXX
Almuerzo30 – 35 %XXX 
Refrigerio 27,5 – 10 %X X 
Cena25 – 30 %  X 
Refrigerio 37,5 – 10 %  X 

 

Tabla 2. Aporte de nutricional por tiempo de consumo y servicio de atención para madres gestantes y lactantes.

Minuta patrón: La alimentación, debe planificarse y suministrarse de acuerdo con lo establecido en las minutas patrón que corresponden a los estándares de estructura de alimentación diseñados por el ICBF. Los estándares están organizados por grupos de edad, sexo y tiempos de consumo.

Los aportes mínimos por tiempo de consumo, se establecieron de acuerdo con los promedios ponderados de los grupos de edad adoptados y definidos, es una meta nutricional muy importante el asegurar los aportes de calorías, proteínas, grasas, calcio, vitamina A, hierro y fibra dietaria.

Ciclo de minutas: La responsabilidad de la planificación de la alimentación, en las casas de madres gestantes está a cargo del nutricionista dietista del programa, está orientada a la elaboración de los ciclos de minutas que cumplan con lo estipulado en las minutas patrón o estándares suministrados por el ICBF.

Teniendo en cuenta la disponibilidad de alimentos regionales, los hábitos y costumbres alimentarias y los costos, los nutricionistas del programa elaboran los ciclos de minutas(62) (59) de un mínimo de 21 días que deben ser renovados, con una frecuencia mínima de un año, acompañados de las listas de intercambio por grupos de alimentos, que permiten optimizar el suministro de una alimentación balanceada con productos de cosechas a mejor costo sin alterar el aporte nutricional.

(62) El análisis químico de los alimentos debe realizarse con la tabla de composición de alimentos colombianos del ICBF año 2005, incluyendo sus actualizaciones posteriores.

Es importante que se incluyan en los ciclos de minutas y listas de intercambio, alimentos autóctonos y tradicionales, que respeten los hábitos alimentarios y fomenten el rescate de las tradiciones de los diferentes grupos étnicos que conforman el país(63). (60)

(63) Estos alimentos son entre otros: la quinua, la papa de pobre, la cidrayota o guatilla, el ñame, mamey, chontaduro, árbol del pan, chigua.

Lactario: El lactario es la unidad destinada exclusivamente a desarrollar las actividades relacionadas directa o indirectamente con la preparación de leches artificiales para los niños y niñas o el almacenamiento y refrigeración de la leche materna, cuando la lactancia materna directa no es posible. El objetivo principal es asegurar una preparación en condiciones higiénicas y adecuadas con el fin de lograr el mantenimiento y promoción de la salud de los niños y las niñas.

El ciclo de minutas debe estar ubicado en un lugar visible.

b) Generalidades de la alimentación por grupo de edad

Las generalidades de la alimentación para la madre gestante, la madre en período de lactancia, los niños y niñas menores de 6 meses y mayores de 6 meses se describen en el anexo 6.

• Servicio de alimentos

El programa debe contar con adecuado saneamiento ambiental, tal como está determinado en los estándares y en el Decreto 3075 de 1997 del Ministerio de Salud (en la actualidad Ministerio de la Protección Social).

Las condiciones mínimas del servicio de alimentos se describen más adelante en el anexo 7.

Para alcanzar el objetivo es necesario cumplir con las siguientes condiciones:

• Preparar fórmulas adecuadas desde el punto de vista nutricional; esto se logra mediante la selección de la fórmula que más se adapte a las condiciones del niño o la niña y la preparación acorde a la dilución de cada una, de manera que cubra las necesidades nutricionales establecidas.

• Aplicar la normatividad relacionada con la preparación y manipulación de alimentos referente al manipulador de alimentos, a las áreas donde se desarrollan estas actividades y al control de los puntos críticos dentro del proceso de preparación.

• Explicar a la madre y a todo el grupo familiar el tema relacionado con su alimentación y nutrición, vincularlos e incluirlos generando anclas que se constituyan en factores de generatividad promoviendo el derecho del bebé a la lactancia materna.

Organización: El lactario debe estar a cargo del nutricionista dietista, quien debe responder por su dirección y administración.

Ubicación física: Este sitio debe estar ubicado en una zona separada de contaminación interna y externa, que permita su vigilancia y control continuo. Debe ser un lugar fresco que cumpla con la normatividad vigente en su adecuación física.

Funcionamiento: Para el funcionamiento es necesario contar con:

i) La formación del personal auxiliar;

ii) Elementos propios para la preparación de las fórmulas lácteas; recipientes para el suministro de las fórmulas a los niños y niñas y para llevar a cabo los procesos de desinfección;

iii) Protocolos de funcionamiento relacionados con la preparación de las fórmulas y con los procesos de aseo y desinfección.

Personal manipulador de alimentos

El personal manipulador de alimentos debe cumplir con los requisitos establecidos por salud y las normas para la manipulación adecuada de alimentos.

Para prevenir la ocurrencia de enfermedades transmitidas por alimentos, además de la capacitación en manipulación de alimentos que debe ser certificada por los organismos de salud competentes, se debe capacitar al personal de manipuladoras en la aplicación de BPM, buenas prácticas de manufactura, y seguridad industrial, así como la estandarización de recetas y nuevas preparaciones.

Los requisitos mínimos que debe cumplir el personal manipulador de alimentos se consignan en el anexo 8.

• Educación alimentaria y nutricional

Cuando se habla de educación nutricional, necesariamente se identifica el término con cambios de comportamiento en una población determinada, que contribuyan al logro de un mejor estado nutricional. Sin embargo, muchas veces se cree que estos cambios de comportamiento se consiguen impartiendo conocimientos a las madres sobre la importancia del consumo de determinados alimentos o sobre la forma de prepararlos.

Si bien es cierto que impartir conocimientos es importante, debe ser solo el comienzo de un proceso que continúe con los cambios de actitud, para llegar finalmente a los de comportamiento.

La educación nutricional comprende el tema de la lactancia materna, los alimentos, incluyendo los factores que en la familia, la comunidad y el medio ambiente influyen sobre la elección de alimentos, y la cultura alimentaria, factores tales como disponibilidad de alimentos, mercadeo, calidad, estado de salud, aspectos culturales, religiosos, y en especial lo que tiene relación con el sistema de creencias y valores de las mujeres gestantes y madres lactantes en torno a las preferencias alimentarias, antojos, creencias versus las necesidades nutricionales propias de su estado fisiológico.

El asunto de la educación nutricional debe comprenderse como un proceso de construcción del conocimiento que debe desarrollarse conjuntamente con las madres y sus familias a partir de la construcción participativa y la generación de reflexiones y emociones que motiven acciones de cambio sostenibles como única forma de generar transformaciones en las creencias, los hábitos y las costumbres que favorezcan el estado nutricional y el sano crecimiento y desarrollo de las madres, sus hijos o hijas y las familias.

Para reforzar, es importante identificar la conducta alimentaria, porque a partir de ella las gestantes desarrollan actitudes y prácticas frente a los alimentos, lo cual puede tener tres implicaciones: consumo que afecte el estado nutricional de la madre y el feto, rechazo de la madre por los alimentos que limite el aporte de nutrientes fundamentales y que la madre consuma productos que contengan sustancias dañinas para los dos.

Algunos aspectos a tener en cuenta en la educación alimentaria y nutricional son:

• Embarazo múltiple.

• Lactancia materna.

• Alimentación complementaria.

• Alimentación saludable y adecuada durante la gestación y la lactancia materna.

• Exceso o déficit severos de peso.

• Anemia.

• Déficit en el consumo de alimentos por falta de acceso a ellos o por malos hábitos alimentarios.

• Dietas por tabú cultural.

• Dietas vegetarianas estrictas.

• Uso de sustancias como alcohol, cigarrillos o medicamentos por prescripción médica.

• Práctica de la pica o consumo de sustancias no nutritivas.

• Estilo de vida.

• Miedo, tristeza o depresión por la gestación.

Anexo 6

Generalidades de la alimentación por grupo de edad

1. Madre gestante.

La etapa de la vida de la gestante comprende el período fértil en la mujer desde los 13 a los 49 años de edad, sin excluir que el inicio pueda darse antes de los 13 años o posterior a los 49 años.

Objetivos de la alimentación en este grupo de edad

1. Asegurar el aporte de energía y nutrientes de acuerdo a las recomendaciones de energía y nutrientes para la población colombiana.

2. Promover el consumo diario de cantidades suficientes de todos los alimentos de cada uno de los siete grupos, de acuerdo a las guías alimentarias para la población colombiana.

3. Promover el consumo adecuado de alimentos fuente de nutrientes críticos como proteína de alto valor biológico, hierro, vitamina A, calcio, yodo, zinc, ácido fólico y fibra dietaria y limitar el consumo de grasas saturadas y azúcares simples.

4. Fomentar la formación y mantenimiento de hábitos alimentarios adecuados, así como de estilos de vida saludables.

Recomendaciones generales para este grupo de edad

• Consumir una alimentación balanceada y saludable, incluyendo alimentos de los siete (7) grupos en las cantidades recomendadas.

• Realizar seis (6) tiempos de comida correspondientes a desayuno, refrigerio 1 (nueves), almuerzo, refrigerio 2 (onces), cena y refrigerio 3 (trasnocho, alimento antes de dormir).

• Consumir diariamente tres (3) porciones de fruta, una de ellas en fruta entera y las otras pueden ofrecerse en jugo.

• Consumir diariamente dos (2) porciones de verdura.

• Evitar el consumo excesivo de sal, azúcar, golosinas y grasas, comidas de paquete y comidas rápidas.

• Asistir periódicamente al control prenatal y procurar mantenerse en el rango de peso normal según la semana de gestación, puesto que por encima o por debajo de la normalidad aumentan las complicaciones tanto para la madre como para el fruto de la gestación.

• Mantener adecuadas prácticas higiénicas en la preparación de alimentos.

• Preferir preparaciones cocidas, asadas o al vapor, en lugar de preparaciones fritas o con adición de aceites u otro tipo de grasas.

• Durante la gestación es necesario eliminar estilos de vida nocivos para el feto como la ingesta de alcohol y tabaco.

• El elevado crecimiento que conlleva el desarrollo fetal exige la adecuada ingesta de ácido fólico para la síntesis de ADN, por lo tanto se recomienda suministrar diariamente alimentos fuente de esta vitamina como hígado, cereales, verduras de color verde oscuro y leguminoso.

• Suministrar diariamente según recomendaciones dadas por el médico suplementos de calcio, ácido fólico y hierro durante todo el período gestacional.

• Incluir el suministro de alimentos autóctonos o típicos de la región.

Además de las descritas anteriormente se deben tener en cuenta las recomendaciones establecidas en las guías alimentarias para gestantes y madres lactantes.

2. Madre en período de lactancia.

La etapa de la vida de la mujer lactante comprende el período final de la gestación puesto que se produce leche materna desde antes del nacimiento del hijo y puede durar hasta dos años más.

Recomendaciones generales

• Suministrar una alimentación balanceada y saludable, incluyendo alimentos de los siete (7) grupos en las cantidades recomendadas.

• Realizar seis (6) tiempos de comida correspondientes a desayuno, refrigerio 1 (nueves), almuerzo, refrigerio 2 (onces), cena y refrigerio 3 (trasnocho, alimento antes de dormir).

• Suministrar diariamente tres (3) porciones de fruta, una de ellas en fruta entera y las otras pueden ofrecerse en jugo.

• Consumir diariamente dos (2) porciones de verdura.

• Evitar el consumo excesivo de sal, azúcar, golosinas y grasas, comidas de paquete y comidas rápidas.

• Mantener adecuadas prácticas higiénicas en la preparación de alimentos.

• Preferir preparaciones cocidas, asadas o al vapor, en lugar de preparaciones fritas o con adición de aceites u otro tipo de grasas.

• Es aconsejable que durante la fase de la lactancia, la mujer ingiera alimentos ricos en vitaminas hidrosolubles (verduras, hortalizas y frutas), ya que su contenido en la leche depende del consumo de alimentos ricos en ellas.

• La ingestión de alcohol y tabaco en la madre lactante debe estar restringida, ya que los niveles en leche son similares a los niveles en plasma.

• Incluir el suministro de alimentos autóctonos o típicos de la región.

Además de las descritas anteriormente se deben tener en cuenta las recomendaciones establecidas en las guías alimentarias para gestantes y madres lactantes.

3. Niños y niñas menores de 6 meses.

El plan de lactancia materna propende por el cumplimiento del derecho de la niñez al más alto nivel de salud y nutrición consignado en la Convención de los Derechos de los Niños (CDN, art. 24) teniendo en cuenta que la leche materna no solo proporciona una adecuada nutrición a las niñas y a los niños pequeños, sino que favorece su correcto crecimiento y desarrollo.

Por lo anterior, en las casas de madres gestantes o en período de lactancia se debe promover la lactancia materna, puesto que aporta al recién nacido las defensas para suplir las deficiencias propias de la inmadurez inmunológica, haciéndolo menos propenso a padecer enfermedades infecciosas y alérgicas que pueden poner en peligro su vida, además de estimular su desarrollo emocional y motriz, su coeficiente intelectual, el desarrollo visual, auditivo y comunicativo.

De igual manera Unicef y la OMS recomiendan la lactancia materna de forma exclusiva durante los seis (6) primeros meses de vida del bebé, y de forma sostenida a partir de este momento, acompañada de alimentos complementarios adecuados. El cumplimiento de esta recomendación conlleva muchos beneficios para la salud del niño o niña: menor incidencia y gravedad de las infecciones respiratorias agudas, menos casos de enfermedad diarreica aguda y mejor crecimiento pues se constituye en un factor protector para reducir la desnutrición infantil y las tasas de morbilidad y mortalidad infantil; adicionalmente, facilita el desarrollo físico, emocional y mental en armonía y equilibrio en tanto ofrece seguridad y relaciones amorosas indispensables para el sano desarrollo del bebé.

Además, para las madres, la práctica de la lactancia materna significa tasas más bajas de anemia, de cáncer de mama premenopáusico y de cáncer ovárico epitelial, menos incidencia de fracturas óseas años más tarde, y mayor espaciamiento entre los nacimientos.

Por lo anterior, se debe promover, permitir y facilitar la lactancia materna en las casas de madres gestantes incluso en los casos en que la madre manifieste su deseo de otorgar el consentimiento para la adopción, de igual manera, permitir la permanencia del niño o niña con su madre hasta que el consentimiento quede en firme.

La información y promoción de la lactancia materna debe estar a cargo tanto del ICBF, como de las diferentes entidades del sistema y de la casa de madres gestantes, y debe brindarse a los diferentes actores del proceso, mediante estrategias como talleres, atención y orientación individual y grupal, y acompañamiento a las madres al momento de la lactancia.

Todo impedimento para lactar debe ser otorgado exclusivamente por el médico competente y por escrito, siempre y cuando afecte la salud del niño o niña. Así mismo, cuando la madre se opone a la lactancia a pesar de tener la posibilidad de hacerlo, debe quedar constancia de su decisión por escrito, previa realización de intervención psicosocial que incluya la red de apoyo.

Las casas de madres gestantes deben contar con un registro de los talleres o sesiones que sobre el tema de la lactancia se adelanten y con la relación y firma de las madres participantes.

Como parte del proceso de atención, las madres gestantes o en período de lactancia deben estar en control prenatal y sus hijos en control de crecimiento y desarrollo, lo cual debe constar en la historia de cada una de ellos.

4. Niños y niñas mayores de 6 meses.

Alimentación complementaria: Para los niños entre 6 y 12 meses de edad se debe complementar la leche materna con la introducción adecuada de alimentaria complementación.

Los momentos de consumo de alimentos, deben estar rodeados de un espacio agradable, de cordialidad y de formación en adecuados hábitos de alimentación, y asegurarse de que la alimentación que se suministre sea saludable.

La alimentación normal se debe adecuar para aquellos niños y niñas que así lo requieran por prescripción médica o nutricional, mediante la planificación de dietas terapéuticas, así como la atención individual en los casos de niños con discapacidad.

A continuación se presenta un resumen de los 10 “Principios de orientación para la alimentación complementaria del niño amamantado”, publicados por la Organización Panamericana de la Salud en el año 2003, con el objeto de que se conviertan en insumos claves en el desarrollo de las acciones con niños menores de dos años y en la labor de capacitación y formación, así como de las mujeres gestantes y las madres con niños menores de 1 año.

Estos principios de alimentación cubren a los niños nacidos a término amamantados durante los primeros dos años de vida(64); (61) sin embargo, muchas de las recomendaciones presentadas también son apropiadas para niños no amamantados, con la excepción de las recomendaciones sobre frecuencia de comidas y contenido nutricional de alimentos complementarios.

(64) Incluye niños de bajo peso nacidos después de las 37 semanas de gestación.

4.1. Duración de la lactancia materna exclusiva y edad de introducción de los alimentos complementarios.

Practicar la lactancia materna exclusiva desde el nacimiento hasta los 6 meses de edad, introducir los alimentos complementarios a partir de los 6 meses de edad (180 días) y continuar con la lactancia materna.

4.2. Mantenimiento de la lactancia materna.

Continuar con la lactancia materna frecuente y a demanda hasta los dos años de edad o más.

4.3. Alimentación perceptiva.

Practicar la alimentación perceptiva, aplicando los principios de cuidado psicosocial. Específicamente:

— Alimentar a los lactantes directamente y asistir a los niños mayores cuando comen por sí solos, respondiendo a sus signos de hambre y satisfacción.

— Alimentar despacio y pacientemente y animar a los niños a comer, pero sin forzarlos.

— Si los niños rechazan varios alimentos, experimentar con diversas combinaciones, sabores, texturas y métodos para animarlos a comer.

— Minimizar las distracciones durante las horas de comida si el niño pierde interés rápidamente.

— Recordar que los momentos de comer son periodos de aprendizaje y amor.

— Hablar con los niños, comunicarse con ellos en relación de aceptación y mantener el contacto visual.

4.4. Preparación y almacenamiento seguro de los alimentos complementarios.

— Ejercer buenas prácticas de higiene y manejo de los alimentos.

— Lavar las manos tanto de los niños como de las personas que los tienen a cargo antes de preparar e ingerir las comidas.

— Guardar los alimentos de forma segura y servirlos inmediatamente después de su preparación.

— Utilizar utensilios limpios para preparar y servir los alimentos.

— Utilizar tazas y tazones limpios al alimentar a los niños, y

— Evitar el uso de biberones, dado que es difícil mantenerlos higiénicamente limpios.

— Eliminar los alimentos sobrantes de cada ingesta y limpiar inmediatamente los utensilios, dejándolos en lugar seguro y protegido.

4.5. Cantidad necesaria de alimentos complementarios.

— Comenzar a los seis (6) meses de edad con cantidades pequeñas de alimentos y aumentar la cantidad conforme crece el niño, mientras se mantiene la lactancia materna.

— La energía necesaria proveniente de los alimentos complementarios para niños con ingestas “promedio” de leche materna en países en vías de desarrollo es de aproximadamente 200 kcal al día para niños entre los 6 y 8 meses de edad, 300 kcal al día para niños entre los 9 y 11 meses, y 550 kcal al día para niños entre los 12 y 23 meses de edad. En países desarrollados se estima que las necesidades son algo diferentes (130, 310 y 580 kcal al día para niños entre los 6 y 8; 9 y 11 y 12 y 23 meses, respectivamente) debido a las diferencias en la ingesta de leche materna.

4.6. Consistencia de los alimentos.

— Aumentar la consistencia y la variedad de los alimentos gradualmente conforme crece el niño, adaptándose a los requisitos y habilidades de este.

— Los lactantes pueden comer papillas, purés y alimentos semisólidos a partir de los 6 meses de edad. A los 8 meses, la mayoría de niños también pueden consumir alimentos que se pueden comer con los dedos. Asimismo, debe continuarse con lactancia materna.

— A los 12 meses, la mayoría de los niños puede comer el mismo tipo de alimentos que el resto de la familia, continuando con el suministro de leche materna.

— Deben evitarse los alimentos que puedan causar que los niños se atoren o atraganten (es decir, alimentos cuya forma o consistencia implican el riesgo de bloquear la tráquea, por ejemplo uvas, zanahorias crudas, etc.).

4.7. Frecuencia de alimentos y densidad energética.

— Aumentar el número de veces que el niño consume los alimentos complementarios conforme va creciendo.

— El número apropiado de comidas depende de la densidad energética de los alimentos locales y las cantidades normalmente consumidas durante cada comida.

— Para el niño amamantado promedio de 6 a 8 meses de edad, se debe proporcionar 2 a 3 comidas al día, de los 9 a los 24 meses de edad el niño debe recibir 3-4 comidas al día además de meriendas nutritivas (como una fruta, un pedazo de pan o pan árabe con pasta de nueces) ofrecidas 1 o 2 veces al día, según lo desee el niño.

— Si la densidad energética o la cantidad de alimentos en cada comida es baja, o el niño ya no es amamantado, es posible que se requieran comidas más frecuentes.

4.8. Contenido nutricional de alimentos complementarios.

— Dar una variedad de alimentos para asegurarse de cubrir las necesidades nutricionales.

— El consumo de carne, aves, pescado o huevos debe ser diario; de no poder cumplirse con este requerimiento, debe hacerse lo más frecuentemente posible.

— Las dietas vegetarianas no logran cubrir las necesidades nutricionales a esta edad, a menos que se utilicen suplementos nutricionales o productos fortificados.

— Las frutas y verduras ricas en vitamina A deben ser consumidas a diario.

— Proveer dietas con un contenido adecuado de grasa.

— Evitar la administración de bebidas o jugos con un bajo valor nutritivo, como té, café y sodas (gaseosas).

— Limitar la cantidad de jugo ofrecido para así evitar reemplazar o desplazar alimentos más nutritivos.

4.9. Uso de suplementos de vitaminas y minerales o productos fortificados para niños y madres.

— Utilizar alimentos complementarios fortificados o suplementos de vitaminas y minerales para los lactantes de acuerdo con sus necesidades.

4.10. Alimentación durante y después de la enfermedad.

— Aumentar la ingesta de líquidos durante las enfermedades incluyendo leche materna (lactancia más frecuente), y alentar al niño a comer alimentos suaves, variados, apetecedores y que sean sus favoritos.

Después de la enfermedad, dar alimentos con mayor frecuencia de lo acostumbrado y alentar al niño a que coma más.

Anexo 7

Condiciones mínimas del servicio de alimentos

Planta física

Para la determinación de las necesidades de infraestructura (planta física, equipo y menaje) de los servicios de alimentación, se retoma lo establecido en la Norma Técnica Colombiana – NTC 4595.

Se deberá cumplir con lo establecido en el capítulo VIII. Restaurantes y establecimientos de consumo de alimentos del Decreto 3075 de 1997.

Ubicación

El servicio de alimentos debe estar localizado en un sitio seco, no inundable, aislado de cualquier foco de insalubridad que represente riesgos potenciales para la contaminación del alimento, como: botaderos de basura, pantanos, charcos, entre otros. El acceso y alrededores se deben mantener limpios, libres de acumulación de basuras, aguas estancadas y otras fuentes de contaminación.

La edificación debe estar diseñada y construida de manera que proteja los ambientes de producción e impida la entrada de polvo, lluvia, y otros contaminantes, así como del ingreso y refugio de plagas y animales domésticos, además de facilitar las operaciones de limpieza y desinfección, según lo establecido en el plan de saneamiento, de igual forma debe tener adecuada y suficiente iluminación y ventilación, para evitar crear condiciones que contribuyan a la contaminación.

El agua que se utilice debe ser de calidad potable o segura y cumplir con las normas vigentes establecidas por la reglamentación correspondiente del anterior Ministerio de Salud, actualmente Ministerio de la Protección Social (D. 475/98, D. 1575/2007 y Resolución 2115/2007).

Se debe disponer de agua potable a la temperatura y presión requerida para el correspondiente proceso (preparación de alimentos, lavado, limpieza y desinfección). Disponer de sistemas sanitarios adecuados para la recolección, tratamiento y la disposición de aguas residuales, certificadas por la autoridad competente. El manejo de residuos líquidos dentro del establecimiento se debe realizar de manera que impida la contaminación del alimento o de las superficies de potencial contacto con el mismo.

Área de recibo de alimentos

Destinada a realizar la verificación de la calidad y cantidad de los productos recibidos, antes de ser llevados al área de almacenamiento.

Este lugar debe permanecer completamente limpio y protegido de cualquier contaminación ambiental. En esta área debe aplicarse el proceso de prealistamiento de los alimentos antes del almacenamiento.

Área de almacenamiento

Se debe contar con un sitio específico para almacenar los alimentos y se debe contar con equipo de refrigeración o congelación.

Alimentos perecederos: en su mayoría deben colocarse en almacenamiento refrigerado o congelado teniendo en cuenta las condiciones de temperatura, humedad y circulación del aire que requiere cada alimento. Se debe llevar a cabo control de temperatura y humedad que garantice la conservación de los productos (D. 3075, cap. VII, art. 31, inc. B).

Los alimentos o materias primas crudas que se utilicen deben someterse a lavado y desinfección con las sustancias autorizadas y en las diluciones establecidas según la normatividad vigente.

Alimentos semiperecederos: para el almacenamiento se deben utilizar anaqueles y estibas de manera que se facilite la inspección, limpieza y desinfección.

En el área de almacenamiento se debe llevar un control estricto para la utilización de los alimentos y productos, aplicando el criterio de que los primeros en entrar sean los primeros en salir (PEPS), con el fin de garantizar la rotación adecuada.

Las paredes y los techos de todos los espacios empleados para el almacenamiento de alimentos deben tener superficies de fácil limpieza, de textura lisa, materiales no porosos y de color claro. Las superficies de los pisos deben ser de materiales duros, lisos y no absorbentes.

Los plaguicidas, detergentes, desinfectantes y otras sustancias similares que se requieran en el programa deben etiquetarse adecuadamente y almacenarse en áreas y estantes especialmente destinados para tal fin.

Área de procesamiento (cocina)

El servicio de alimentos debe cumplir con los siguientes requisitos:

• Pisos construidos con materiales que no generen sustancias tóxicas; resistentes, no porosos, impermeables, no absorbentes, antideslizantes y con acabados libres de grietas o defectos que dificulten la limpieza y desinfección. Paredes de materiales resistentes, impermeables, no absorbentes y de fácil limpieza y desinfección, con una altura adecuada, acabado liso y sin grietas, pueden recubrirse con material cerámico o similar o con pinturas plásticas de colores claros que reúnan los requisitos antes indicados. Los techos deben estar construidos de manera que se facilite la limpieza y el mantenimiento con el fin de evitar la acumulación de suciedad, formación de hongos y desprendimiento superficial.

• El equipo del área de preparación, cocción y servida debe disponerse de tal forma que el personal pueda realizar sus tareas eficientemente y con un mínimo de entrecruzamientos. El arreglo de recipientes debe localizarse cerca del área de preparación y cocción para facilitar la servida, y su distribución debe ser en el menor tiempo posible, haciendo uso de pinzas o cucharas evitando el contacto del alimento con las manos.

Equipo y menaje de cocina

La clase y capacidad de los equipos debe estar acorde con el tipo de alimentación a distribuir y el volumen de beneficiarios a atender. Deben ser de materiales resistentes al uso y la corrosión.

Las superficies de contacto con el alimento no deben recubrirse con pinturas u otro tipo de material desprendible que represente un riesgo para la inocuidad del alimento, deben ser inertes bajo las condiciones de uso previstas, de manera que no exista interacción entre estas o de estas con el alimento, de esta forma, no se permite el uso de materiales contaminantes como: plomo, cadmio, zinc, antimonio, hierro u otros que resulten de riesgo para la salud.

Las mesas y mesones empleados en el manejo de alimentos deben tener superficies lisas, con bordes sin aristas y estar construidas con materiales resistentes, impermeables y lavables.

Los utensilios para servir como cucharones, coladores, ralladores, deben ser de acero inoxidable.

Tanto el equipo de cocina como la dotación del comedor debe mantenerse en buen estado, las piezas o unidades defectuosas o que hayan cumplido su vida útil deben ser reemplazadas.

El contratista es responsable del correcto funcionamiento del servicio de alimentos, de garantizar la dotación de comedor, de cocina y la utilización de equipos y demás elementos necesarios para la operatividad del programa.

El contratista debe tener un programa de estandarización de utensilios para el servido de las porciones que componen la alimentación de los niños y niñas utilizando medidas caseras, con el fin de garantizar el cumplimiento del gramaje de alimentos servidos de tal manera que asegure el aporte nutricional establecido.

Higiene y sanidad

Se requiere cumplir con una buena práctica higiénica con el fin de evitar el deterioro o alteración de los productos alimenticios para proteger la salud de las(os) usuarios del programa, mediante la aplicación y el seguimiento de los requerimientos básicos de:

• Limpieza y desinfección.

• Disposición de desechos sólidos.

• Control de insectos y roedores.

• Calidad del agua (para la preparación de los alimentos debe ser potable).

La aplicación de dichas prácticas reduce significativamente el riesgo de intoxicaciones a la población consumidora, lo mismo que las pérdidas de productos alimenticios, y permite mantener la vida útil de equipos industriales, equipos de cocina y comedor.

Limpieza y desinfección

La limpieza y desinfección de los utensilios que tengan contacto con los alimentos se hará en tal forma y con elementos o productos que no generen ni dejen sustancias peligrosas durante su uso. Esta desinfección deberá realizarse mediante la utilización de agua caliente, vapor de agua o sustancias químicas autorizadas para este efecto.

Deberá implementarse un programa de desinfección con soluciones autorizadas en las concentraciones y diluciones exigidas, tanto para las instalaciones, superficies de contacto con los alimentos, equipos, utensilios y alimentos en crudo como frutas y verduras. Todos los objetos manipulados para la preparación de alimentos, así como la vajilla, cubiertos, vasos y demás utensilios para servir los alimentos, deben ser lavados y desinfectados diariamente.

— Deben desinfectarse puertas, paredes y ventanas una vez por semana como mínimo.

— Los productos deben estar debidamente rotulados.

— Debe existir una poceta para el lavado exclusivo de los implementos de aseo (esto para evitar que se laven en el mismo sitio del lavado del menaje o las ropas).

Manejo de desechos sólidos (basuras)

Los residuos sólidos deben ser removidos diariamente de las áreas de producción y disponerse de manera que se elimine la generación de malos olores, el refugio y alimento de animales y plagas. Se debe disponer de recipientes, locales e instalaciones apropiadas para la recolección y almacenamiento de los residuos sólidos, conforme a lo estipulado en las normas sanitarias vigentes.

El contratista es el responsable de las instalaciones, elementos, recursos y procedimientos que garanticen una eficiente labor de recolección, manejo, almacenamiento, transporte y disposición de desechos, lo cual tendrá que hacerse observando las normas de higiene y salud ocupacional establecidas con el propósito de evitar la contaminación de los alimentos, áreas y equipos o el deterioro del medio ambiente.

Programa de control de plagas

Las plagas entendidas como insectos y roedores deben ser objeto de un programa de control específico, utilizando diferentes medidas de control. Para desarrollar esta acción se requiere la coordinación con las secretarías de salud municipales y establecer un plan de capacitación dirigido a manipuladoras de alimentos.

Seguridad

Es el conjunto de conocimientos, procedimientos y actividades dedicadas al reconocimiento, evaluación y control de los factores ambientales del lugar de trabajo que pudieran ocasionar enfermedades, alterar la salud y el bienestar o crear malestar significativo entre los trabajadores y consumidores.

Se debe minimizar la existencia de riesgos de accidentes, particularmente los referentes a quemaduras, heridas, caídas e incendios; los cilindros de gas deben ubicarse fuera del área de preparación en lugar que cumpla con la normatividad y la aplicación del correcto apilamiento de bultos y cajas entre otros. Se prohíbe el almacenamiento de sustancias peligrosas en la cocina o en las áreas de preparación de los alimentos.

Anexo 8

Requisitos mínimos del personal manipulador de alimentos

a) Estado de salud

• El personal manipulador de alimentos deberá contar con un certificado médico que acredite su estado de salud para el desarrollo de sus funciones desde su ingreso al servicio; así mismo, deberá estar debidamente archivado en una carpeta y estar disponible en el programa.

• Los exámenes de laboratorio que se deben realizar como mínimo cada año son: coprológico seriado, KOH en uñas y frotis faríngeo y cultivo de manos. Estos exámenes deberán estar disponibles en el programa para hacer el seguimiento respectivo. Verificar posterior a un examen positivo, luego del tratamiento médico, si puede realizar actividades de manipulación de alimentos(65). (62)

(65) Universidad Nacional de Colombia - ICBF. Manual de procedimiento para el suministro del complemento en los servicios de alimentación. 2007.

Nota: Si por razones clínicas y epidemiológicas, un empleado debe ausentarse del trabajo por una infección que pudiera dejar secuelas capaces de provocar contaminación de los alimentos que manipulen, la entidad contratista deberá solicitar un certificado médico nuevo.

b) Educación y capacitación

• Todas las personas que realizan actividades de manipulación de alimentos deben estar capacitadas en manipulación de alimentos. Igualmente, deben estar capacitadas para llevar a cabo las tareas que se les asignen, con el fin de que adopten las precauciones necesarias para evitar la contaminación de los alimentos(66). (63)

(66) Para las madres que participen en cualquier actividad de la cocina como almacenamiento, preparación o distribución de alimentos, entre otros, deben cumplir con las condiciones mínimas exigidas tales como, utilizar gorro, tapabocas, manos limpias, uñas cortas.

• El personal manipulador de alimentos debe asistir a capacitaciones continuas y permanentes relacionadas con higiene y manipulación de alimentos desde el inicio de su contrato.

• El personal manipulador de alimentos debe contar con un certificado de manipulación de alimentos expedido por la entidad competente; así mismo, deberá estar debidamente archivado en una carpeta y estar disponible en el programa.

c) Prácticas higiénicas y medidas de protección

El personal manipulador de alimentos debe adoptar como mínimo las prácticas higiénicas y medidas de protección que se establecen a continuación:

• Mantener una limpieza e higiene personal óptimas y aplicar buenas prácticas de higiene en sus labores, para evitar la contaminación de los alimentos, utensilios, superficies de contacto con estos.

• Usar delantal o bata de color claro para visualizar fácilmente su estado de limpieza y preferiblemente sin botones, y si se usa delantal debe permanecer atado al cuerpo en forma segura para evitar la contaminación de los alimentos o accidentes de trabajo.

• Lavarse las manos con agua y jabón, antes de comenzar el trabajo, cada vez que salga y regrese a la cocina y después de manipular cualquier material u objeto que pudiese representar un riesgo de contaminación para el alimento.

• Mantener el cabello recogido y cubierto totalmente mediante una malla, gorro u otro medio efectivo de color claro.

• Usar tapabocas durante la manipulación de los alimentos.

• Usar calzado cerrado, de material resistente e impermeable, de tacón bajo y preferiblemente antideslizante.

• Mantener las uñas cortas, limpias y sin esmalte.

• De ser necesario el uso de guantes para la manipulación de los alimentos, estos deben mantenerse limpios, sin roturas o desperfectos y ser tratados con el mismo cuidado higiénico de las manos. El material de los guantes debe ser apropiado para la operación realizada.

• No se deben usar anillos, aretes, joyas u otros accesorios mientras se manipulen los alimentos. En caso de usar anteojos, deben asegurarse a la cabeza mediante bandas, cadenas u otros medios ajustables.

• No se debe comer, beber o masticar cualquier objeto o producto, como tampoco fumar, toser, estornudar o escupir en el área de preparación o sobre los alimentos.

• El personal manipulador de alimentos que presente afecciones de la piel o alguna enfermedad infectocontagiosa deberá ser excluido de toda actividad directa de manipulación de alimentos.

• Realizar un correcto aseo de los utensilios de preparación de alimentos.

• Realizar una correcta desinfección y limpieza del menaje de cocina y mesones.

Anexo 9

Funcionamiento y administración de la modalidad

Aspectos administrativos. Para contratar la prestación de este programa, la entidad debe contar con los siguientes requisitos:

— Legales: Personería jurídica y licencia de funcionamiento.

— Financieros: Recursos que permitan el financiamiento del programa.

— Físicos: Planta física con capacidad instalada para el número de mujeres gestantes o madres en período de lactancia con sus niños y niñas que se propone atender.

— Espacios independientes: Área administrativa, consultorios, sala, comedor, cocina, almacenamiento de alimentos, lavandería, dormitorios, baños, lactario o espacio para refrigeración.

— Dotación planta física: Insumos, muebles y enseres e implementos requeridos para desarrollar el proceso de atención.

— Suministros y dotación para usuarios: Elementos relacionados en estándares para cada usuaria.

— Talento humano: Personal capacitado para desarrollar el programa, según lo establecido en los estándares.

— Aviso ubicado en lugar visible a la entrada de la casa de madres gestantes donde exprese claramente: “El ingreso de la madre al programa no la obliga, de ninguna manera, a entregar a su hijo para adopción, y la conservación de su hijo no está sujeta a ningún pago de dinero por los servicios prestados”. (Res. 1781/93)

Así mismo, el operador deberá tener:

— El manejo de la contabilidad (ingresos ICBF, donaciones, propios, nómina, egresos, entre otros) de manera independiente para cada programa.

— De forma estructurada los procesos de selección de personal, inducción, capacitación y evaluación.

Anexo 10

Perfil de operadores de la casa de madres gest.

Modalidad casa madres gestantes
Perfil de operadores
Entidades públicas o privadas vinculadas o adscritas al sistema nacional de bienestar familiar, sin ánimo de lucro, o entidades de carácter canónico o religioso(67).
Entidad legalmente constituida, con personería jurídica vigente, con estatutos acordes con los objetivos del programa de atención especializada y con estructura organizativa.
Contar con licencia de funcionamiento expedida por el ICBF para desarrollar el programa de atención especializada casa de madres gestantes.
Contar con una sede administrativa, equipos, mobiliario, implementos y dotación requerida para operar el programa (computador, impresora, teléfono, archivador, escritorio, entre otros).
Contar con personal idóneo, con experiencia en asuntos de familia y niñez, y de acuerdo con los estándares de talento humano contenidos en este documento.
Experiencia mínima de seis (6) meses de la entidad o de las personas que la conforman, en programas o servicios de atención a la niñez, la familia o la comunidad.

 

(67) Estas instituciones no podrán ir en contra de la jurisprudencia proferida por la ley en lo relacionado con la interrupción voluntaria del embarazo (IVE - Sent. C-355/2006).

Anexo 11(64)

Estándares de la vivienda casa de madres gestantes

Condiciones de la vivienda
UbicaciónUbicada en zona libre de riesgos naturales y peligros por problemática social que comprometa el bienestar de las madres gestantes o en período de lactancia.
Estructura y características de la construcciónLa estructura de la vivienda debe estar acorde con el medio, fabricada con materiales resistentes.
Muros, pisos y techos libres de grietas estructurales o hundimientos y el entorno libre de riesgos de deslizamientos, erosión de suelos o humedades que comprometan la estabilidad de la construcción, libre de basuras o residuos que contaminen el medio ambiente (gases, chimeneas industriales, cementeras, explotación de minas o canteras, etc.).
Vidrios, mallas, anjeos y rejas en buen estado y sin partes metálicas sueltas o deterioradas que puedan lesionar a las personas.
El acceso a la vivienda debe ser adecuado al tipo de construcción, con amplitud suficiente para garantizar una fácil movilidad para las madres gestantes o en período de lactancia. Las escaleras deberán tener escalones con un paso suficientemente amplio para los pies de personas adultas, con una pendiente y anchura que no represente riesgos de caídas o resbalones y con barandas y pasamanos adecuados para evitar caídas accidentales.
Balcones y terrazas protegidas con antepechos, muros o barandas; puerta que impida el acceso de los niños o niñas atendidos bajo cuidado temporal a sitios que ofrezcan peligro como son las terrazas, aljibes, albercas o estanques sin protección; conexiones o aparatos eléctricos protegidos y en buen estado (tomas eléctricas con sus tapas, cableado fijado adecuadamente, sin enchufes o tornillos sueltos, sin cables pelados o expuestos al calor o la humedad). Debe estar libre de residuos de construcción y materiales de deshecho.
Lavaderos con piletas protegidas y seguras que impidan el posible acceso y accidentalidad de niños y niñas.
Los sanitarios, duchas o lavamanos sin grietas, desportilladuras, desprendimientos, llaves rotas o sistema de agua defectuoso.
Servicios públicosDebe contar con los servicios de agua, energía eléctrica y alcantarillado, para garantizar la existencia y calidad del programa.
Condiciones sanitariasDebe ofrecer adecuadas condiciones sanitarias tanto al interior como al exterior de la misma: ausencia de aguas negras o estancadas, basuras debidamente ubicadas y tapadas, alimentos bien conservados y almacenados, entre otros.
Estado e higieneLa vivienda debe encontrarse debidamente aseada y organizada, techo, piso y paredes limpios, habitaciones, baños, cocina, área social y demás espacios, aseados y en orden.
EspaciosLos espacios de la casa de madres gestantes deben estar en coherencia con el número de madres gestantes o en período de lactancia que la habitan(68) y de los niños que lleven en cuidado temporal.
CapacidadLas habitaciones para las madres gestantes deben contar con capacidad para ubicar la cama, armario o mesa de noche y espacio para el desplazamiento, lo que equivale a un espacio mínimo de tres (3) metros cuadrados por cada madre gestante. En el caso de la madre en período de lactancia, se debe contar con un (1) metro cuadrado adicional para la cuna del bebé y mesa de noche. El número máximo de madres gestantes por habitación es de tres (3) y en período de lactancia dos (2) por habitación con sus bebés.
Ventilación e iluminaciónVivienda con ventilación e iluminación natural.
Características de la habitación Habitación iluminada, ventilada, cama individual, mueble o armario para guardar sus pertenencias y las del bebé, adecuadas condiciones de orden y aseo. La habitación debe encontrarse ubicada en sitio de fácil acceso.

(68) El indicador de hacinamiento crítico según el DANE es: una habitación con más de tres personas. No aplica para comunidades indígenas.

Anexo 12

Condiciones locativas casa de madres gestantes

Condiciones locativas
Espacio social de uso múltipleApto para el desarrollo de actividades de esparcimiento y demás actividades lúdicas y pedagógicas que se realicen acorde al número de madres gestantes o en período de lactancia, de aproximadamente 1,50 m2 por madre gestante. Los muebles y enseres para dichas actividades deben estar completos y en buenas condiciones (sin rotos, daños, óxido, entre otros).
OficinaEspacio para el desarrollo de las actividades administrativas de la casa. Debe contar con el mobiliario de oficina requerido (escritorios, archivadores, equipos de cómputo, asientos, entre otros).
ConsultorioEspacios independientes para la atención especializada (psicología, trabajo social, nutrición) de las madres gestantes o en período de lactancia y sus bebés.
ComedorEspacio acorde al número de madres gestantes o en períodos de lactancia, niñas y niños atendidos, de aproximadamente 1,07 m2. Mobiliario con puesto en la mesa y silla para cada uno.
CocinaSegún la capacidad instalada. Con menaje completo según capacidad de atención, sin rotos, ni daños y en funcionamiento.
DormitoriosEspacios distribuidos para máximo tres (3) madres en período de gestación o dos madres en período de lactancia con sus bebés recién nacidos, con aproximadamente 4 m2 para la ubicación de madre con su bebé(69).
Lactario(70)Debe cumplir con las condiciones sanitarias y de almacenamiento recomendadas para la preparación de teteros. Ver anexo 5.
Zona de lavanderíaUn (1) lavadero y tendedero proporcional al número de madres gestantes o en período de lactancia. Sin daños y con buen funcionamiento. Con protección en la pileta, que elimine cualquier riesgo para los niños y niñas.
Despensa para almacenamiento de alimentosDespensa con espacio suficiente para almacenar los alimentos requeridos. Con buena iluminación y ventilación, con pisos de material lavable, cielorraso de material que no genere o acumule suciedad y con elementos que permitan el almacenamiento de algunos alimentos alejado del piso.
Espacio para el almacenamiento de dotaciónDebe contar con el espacio suficiente para almacenar los elementos de dotación personal y de aseo tanto para las madres como para los bebés; así como para la lencería, toallas y otros.
Espacio para disposición de basurasEspacio definido para disposición de basuras, con buena ventilación, recipientes impermeables de plástico, caucho o metal, de fácil limpieza con protección al moho, con bolsa plástica y con tapa de buen ajuste. Se deben disponer espacios para el almacenamiento de materiales reciclables separados de los biodegradables, conforme a la política ambiental del ICBF y adelantar un programa para este efecto.
Sanitarios, duchas y lavamanos. Debe contar con la siguiente proporción teniendo en cuenta si es medio institucional o casa hogar:
Medio institucional:
• 1 sanitario para máximo 6 madres gestantes.
• 1 ducha para máximo 10 madres gestantes.
• 1 lavamanos para máximo 10 madres gestantes.
Casa hogar:
• 2 sanitarios para máximo 12 madres gestantes.
• 2 duchas para máximo 12 madres gestantes.
• 2 lavamanos para máximo 12 madres gestantes.
Tenga en cuenta que este programa de atención especializada a la madre gestante debe disponer de un (1) sanitario, lavamanos y ducha, exclusivo para los responsables del programa y demás miembros del equipo de atención.
Zona de recreación al aire libreLa casa debe contar con mínimo un espacio abierto (patio o solar) o en su defecto, debe estar en cercanías de un parque o centro de recreación público al que puedan ser llevados los menores de edad sin que corran riesgos para su integridad física.

(69) Los dormitorios deben preferiblemente estar decorados o ambientados para los bebés.

(70) Lactario o espacio para el almacenamiento o suministro de leche materna o de fórmula.

Anexo 13(65)

Anexo 13

Estándar de talento humano casa de madres gestantes

Programa casa de madres gestantes
ÁreasPersonalRequisitoTiempo
AdministrativaRepresentante legal Garantizar 
Revisor fiscal GarantizarHoras mes
Contador GarantizarHoras mes
Responsable del servicio - Director(71)1TC x 100
Coordinador(72)1 TC máximo por 50 cupos
Secretaria1T C x 100 cupos
De atención especializadaPsicólogo 1TC X 24 cupos
Trabajador social 1TC X 24 cupos
Nutricionista1½ T X 24 cupos
Pedagogo o terapeuta ocupacional (Instructor de taller(73))1½ T X 24 cupos
Auxiliar de enfermería diurno y nocturno (acompañante)(74)1TC X 24cupos
Servicios generalesCocinero(a)(75)11 TC x 24
Persona encargada del aseo general de la casa y lavandería1½ T X 24 cupos

(71) Es el profesional encargado de las gestiones de tipo administrativo, talento humano, de la planeación, ejecución y seguimiento al presupuesto institucional, así como también de la gestión interinstitucional, por ejemplo con ICBF. Servicio de salud, SENA, entre otros.

(72) Este profesional debe ser preferiblemente de perfil psicosocial responsable de coordinar la planeación, ejecución y seguimiento a los procesos de atención por parte del equipo de profesionales del programa.

(73) El instructor de taller puede ser: Licenciado en pedagogía, docente o instructor de arte, sistemas u otras áreas, dependiendo de los requerimientos en la formación vocacional, prelaboral o laboral

El tiempo de dedicación definido (medio tiempo), se repartirá entre diferentes instructores, según temas, horarios y días programados a la semana.

(74) Se debe garantizar las 24 horas del día todos los días incluidos los fines de semana y festivos, eso equivaldría a tres auxiliares de enfermería diurnos y un auxiliar nocturno, distribuidos en turnos de 8 horas laborales cada uno.

(75) La persona encargada de la preparación de alimentos debe encargarse del almacenamiento y conservación de los mismos y del aseo de la cocina, al igual que de las zonas relacionadas con alimentación, almacenamiento y conservación.

(76) La financiación de los estándares de dotación de la casa están a cargo del operador del programa.

Elementos de cocinaCantidad
Ollas, sartenes, jarras, platos, cubiertos, vasos, pocillos, entre otros(77)-
Nevera tamaño grande1
Estufa con horno semindustrial1
Licuadora semiindustrial 1
Muebles y enseres 
Juegos de comedor de 6 puestos, con sus sillas2
Mesa auxiliar de 4 a 6 puestos, con sus sillas1
Juego de sala 1
Televisor 1
Equipo de sonido1
Plancha2
Mesa de plancha2
Lavadora tamaño grande1
Ventiladores (según clima)2
Dotación básica del lactario 
Cocineta1
Lavaplatos1
Nevera1
Mesón1
Organizadores1
Biberones(78) 
Esterilizadores1
Dotación básica para la casa(79) 
Cama 1
Colchón 1
Protector de colchón1
Almohada1
Protector de almohada1
Juegos de cama (sábanas, fundas)2
Cobijas(80)1
Toallas2
Cubrelechos1
Closet o armario1

(77) La cantidad se establecerá de acuerdo a la modalidad y capacidad de atención.

(78) De acuerdo con la modalidad y capacidad de atención.

(79) Esta dotación corresponde a la asignada al auxiliar nocturno.

(80) Para clima frío se entregará una cobija adicional.

ÁreaDotación institucional de áreas - Medio institucional
  SINO SINO SINO SINO SINO SINO SINO SINO
Oficinas - Zona administrativaComputador 1 x cada 50 cupos  Impresora, mínimo 1  Teléfono con línea o extensiones.   Archivador 1x oficina  Escritorio 1 por oficina  Sillas 3 x oficina        
Consultorios - CubículosArchivador 1 x consultorio.  Escritorio o mesa 1 x const.  Silla 3 x consultorio.  Balanza 1 x institución  Tallímetro 1 x institución.  Botiquín con medicamentos prescritos por el médico tratante  Equipo primeros auxilios y emergencias de salud     
Cuarto observación para enfermos (dos puestos por cada 100 adolescentes)Cama y colchón   Almohada  Juego sábanas  Cubrelecho  Cobijas (dependiendo del clima)   Mesita de Noche (para efectos personales)   Apoyos terapéuticos según la población atendida      
Comedor (por cada adolescente, según turnos establecidos)Puesto en mesa   Silla  Bandeja  Plato sopa  Plato seco  Vaso  Pocillo  Juego de cubiertos  
Cocina1 (según capacidad instalada)Refrigerador y congelador o cuarto frío  Menaje (Ollas, sartenes, jarras, elementos para el servido)  Licuadora industrial según número de niños   Estufa  Horno  Lavaplatos  Mesón*2  Lactario: cocineta, lavaplatos, nevera, mesón, organizadores, biberones y esterilizadores  
LavanderíaZona de lavandería X institución   Lavadero 1 por cada 15 cupos  Tendedero proporcional al número de cupos instalados  Lavadora y secadora según número adolescentes atendidos  Plancha y mesa de plancha 1 por cada 10 adolescentes atendidas           
Aulas o aula múltiplePuesto en silla y mesa X niño  Tablero 1 por salón                    
Ayudas EducativasGrabadora o equipo de sonido  DVD  Televisor  Implementos deportivos 1 x c/ 25              
TalleresLa dotación depende del tipo de taller; indispensable contar con los elementos propios de seguridad industrial

 

Anexo 15

Estándares de dotación básica

Se debe tener en cuenta que dentro del valor mensual de cada cupo está incluida la compensación económica por el uso, mantenimiento y reposición de cuna, cama, colchones y almohada.

TipoElementos de dotaciónPara cada madrePara cada bebéPara los demás hijos que ingresan Exigibilidad de la dotaciónReposición(81)
Dotación básicaCuna 11(82)Al ingreso C/ 5 años
Cama1  1Al ingresoC/10 años
Mesa de noche1  Al ingresoC/10 años
Colchón 111Al ingresoC/ 5 años
Caucho / Protector colchón1 11Al ingresoC/ año
Almohadas1 11Al ingresoC/ 2 años
Juego de cama (funda, sabana y sobresábana)221Al ingreso
Cobija(83)111Al ingreso
Toallas221Al ingresoC/ año
Cubrelecho111Al ingresoC/ 2 años
Closet o armario1  Al ingresoC/10 años
Bañera 1 Al ingresoC/ 2 años
Mica o vaso de noche  1(84)Al ingresoC/ año
Plástico cambia pañal 1 Al ingresoC/ año

(81) Reposición: Se refiere al cambio de elementos de dotación asignada para madres gestantes o en período de lactancia y de los bebés, en razón del deterioro por uso, deficiente calidad o circunstancias adversas debidamente justificadas por las cuales se hace necesario reemplazar los elementos por otros nuevos.

(82) En caso de ser menor de tres años, se le asignará una cuna.

(83) Para clima frío se entregará una cobija adicional.

(84) Para los niños o niñas menores de cinco (5) años.

Anexo 16

Estándares de dotación personal para la madre(85)(67) 

TipoElementos de dotaciónCantidadPeriodicidad de entregas
En período de gestaciónBlusa materna2Al ingreso de la gestante
Suéter(86) (materno)1 
Pantalón o falda (materna)2 
Blusa 2Después del parto o cuando la mujer ingresa con el bebé
Suéter 1 
Pantalón o falda1 
Panties (interior femenino) 2Al ingreso
Brasier 2Al ingreso
Pijama2Al ingreso
Medias2Al ingreso
Zapatos 1Al ingreso
Chancletas/Pantuflas1Al ingreso

(85) Para la entrega de dotación personal de la madre mayor de edad, se tendrá en cuenta el principio de corresponsabilidad; es decir, que se establecerá de manera concertada entre la autoridad administrativa, la madre y su red familiar, el aporte de algunos de los elementos que ella requiera durante su permanencia en el programa. No obstante, esto no será un impedimento para que el programa los brinde en caso de no contar con la posibilidad para hacerlo.

(86) De acuerdo al clima.

Se sugiere que el operador adquiera y mantenga un inventario de existencias con las cantidades suficientes para atender cada cupo desde el ingreso de la madre y por el tiempo de permanencia en el programa(87). (68)

(87) Hasta máximo los seis (6) meses de edad del niño o niña, salvo en condiciones particulares que ameriten su prórroga, de acuerdo al concepto del equipo técnico de la autoridad administrativa competente.

Anexo 17

Estándares de dotación personal para el bebé y demás hijos que ingresan con la madre gestante(88)(69) 

 

Elementos de dotaciónRangos de edad
0 a 24 Meses2 a 5 Años
Vestido bebé(89)3 
Conjuntos (pantalón, blusa o camisa)2 
Vestido niño(a)(90) 3
Camiseta interior33
Camisa diario 3
Saco21
Pantaloncillo (calzoncillo)33
Pantyes (interior femenino)33
Brasier o formador  
Pantalón diario(91) 3
Falda  
Pijama22
Short - bicicletero/pantaloneta  
Pantalón de sudadera 1
Medias23
Zapatos diario11
Chancletas 1
Baberos4 
Vestido de baño(92)11
Gorro para bebé2 
Llamadientes2 
Pañales tela (2 piezas)(93)x 
Pañales desechables (por mes)60 
Cobertor1 
Toalla22

(88) La periodicidad de entrega de la dotación personal será de una (1) vez al año.

(89) Vestido bebé enterizo, mameluco.

(90) Vestido niño, niña de una o dos piezas.

(91) Para las niñas la falda sustituye un pantalón.

(92) Es opcional de acuerdo con las posibilidades de la familia y la institución en el área deportiva y de recreación.

(93) De cada pieza salen ocho (8) pañales. Los desechables son una alternativa para combinar con pañal de tela y para usar en casos especiales.

Anexo 18

Estándares de dotación de elementos de aseo e higiene personal para la madre, el bebé y los demás hijos

Elementos de dotaciónMadreBebéNiños y niñas de 2 a 5Periodicidad de entrega
Jabón 111C/ mes
Champú 111Cada 3 meses
Cepillo dental1NA1Cada 3 meses
Crema dental1NA1Cada 2 meses
Desodorante 1NA Cada 3 meses
Crema para el cuerpo 111C/3 meses
Crema antipañalitis 3 C/mes
Talcos cuerpo/pies1NA1Cada 3 meses
Cepillo cabello111Al ingreso
Toallas higiénicas de maternidad o pañal adulto (por unidades)3NANADiarios
Pañales (por unidades)NA5NADiarios
Pañitos húmedos (paquete x 100)NA1NAc/mes
Papel higiénico 2NA2C/mes
Jabón para lavar ropa1NA1C/mes

Se sugiere que el operador, adquiera y mantenga un inventario de existencias con las cantidades suficientes para atender cada cupo desde el ingreso de la madre y por el tiempo de permanencia en el programa(94). (70)

(94) Hasta máximo los seis (6) meses de edad del niño o niña, salvo en condiciones particulares que ameriten su prórroga, de acuerdo al concepto del equipo técnico de la autoridad administrativa competente.

Anexo 19

Estándares de dotación de elementos lúdicos para el bebé y los demás niños o niñas

Elementos de dotaciónCantidadPor edadReposición
Elementos de estimulación:6 unidades de c/u x12 cupos Para niños/as menores de un (1) año Cada año, o antes si es el caso, de acuerdo al estado de los mismos
- Rollos de espuma
- Títeres
- Pelotas de espuma o tela
- Sonajeros
- Láminas
- Muñecos o animales con pito
- Figuras en espuma o caucho
- Móvil
   
Cuentos y libros infantiles6 unidades x12 cuposPara niños/as de un (1) año a cinco (5)
   
CD con música infantil3 x12 cuposPara niños/as de un (1) año a cinco (5)
Juguetes para desempeñar roles: muñecos(as) de caucho o trapo6 un, de c/u x12 cuposPara niños/as de dos (2) a cinco (5) años
Juguetes para imitar oficios:2 paquetes o juegos de c/u x12 cupos Para niños/as de dos (2) a cinco (5) años
- Vajillas 
- Estufas 
- Ollas 
- Herramientas de construcción 
Instrumentos musicales:2 unidades de c/u x12 cupos Para niños/as de dos (2) a cinco (5) años
- Tambor 
- Maracas 
- Marimba 
- Flautas 
Carros, aviones, trencitos, barcos6 unidades de c/u x12 cuposPara niños/as de dos (2) a cinco (5) años
Juegos de armar:3 paquetes de c/u x12 cupos Para niños/as de dos (2) a cinco (5) años
- Bloques de encajar grandes y pequeños rompecabezas
   
Lotería, ajedrez, dominó2 unidades de c/u x12 cuposPara niños/as de dos (2) a cinco (5) años

 

Nota: Los programas que atienden madres gestantes o madres en período de lactancia en la modalidad institucional, se regirán por los estándares de la modalidad internado vigentes. Se sugiere que el operador, adquiera y mantenga un inventario de existencias máximo, con la cantidad suficiente para atender cada cupo desde el ingreso de la madre y por el tiempo de permanencia en el programa(95). (71)

(95) Hasta máximo los seis (6) meses de edad del niño o niña, salvo en condiciones particulares que ameriten su prórroga, de acuerdo al concepto del equipo técnico de la autoridad administrativa competente.

(Nota: Derogada por la Resolución 6025 de 2010 artículo 5° del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar)