Instituto Colombiano de Bienestar Familiar

RESOLUCIÓN 6019 DE 2010 

(Diciembre 30)

“Por la cual se aprueba el Lineamiento Técnico para el Programa Especializado de Atención a Niños, Niñas y Adolescentes Consumidores de Sustancias Psicoactivas, con sus Derechos Amenazados, Inobservados o Vulnerados.

(Nota: Derogada por la Resolución 1518 de 2016 artículo 6° del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar)

La Directora General del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Cecilia de la Fuente de Lleras,

en uso de las facultades legales y estatutarias establecidas en el artículo 78 de la Ley 489 de 1998, el inciso 2º del artículo 2º del Decreto 117 de 2010 y la Ley 1098 de 2006 —Código de la Infancia y la Adolescencia—, y demás normas concordantes y complementarias, y

CONSIDERANDO:

Que de acuerdo con lo establecido en el artículo 12 del Decreto 2388 de 1979, reglamentario de la Ley 7ª de 1979, las actividades que realicen las entidades del sistema nacional de bienestar familiar con el fin de prestar el servicio público de bienestar familiar “deberán cumplirse con estricta sujeción a las normas del servicio y a los reglamentos dictados por el ICBF”.

Que el artículo 44 Constitucional establece como derechos fundamentales de los niños: la vida, la integridad física, la salud y la seguridad social, la alimentación equilibrada, el nombre y nacionalidad, tener una familia y no ser separados de ella, el cuidado y amor, la educación y la cultura, la recreación y la libre expresión de su opinión; dispone su protección contra toda forma de abandono, violencia física o moral, secuestro, venta, abuso sexual, explotación laboral o económica y trabajos riesgosos, y les garantiza también el goce los demás derechos consagrados en la Constitución, en las leyes y en los tratados internacionales ratificados por Colombia.

Que la Ley 1098 de 2006, “por la cual se expide el Código de la Infancia y la Adolescencia”, determinó que su objeto es “establecer normas sustantivas y procesales para la protección integral de los niños, las niñas y los adolescentes y para garantizar el ejercicio de sus derechos y libertades consagrados en los instrumentos internacionales de derechos humanos, en la Constitución Política y en las leyes, así como su restablecimiento” y su finalidad, “garantizar a los niños, a las niñas y a los adolescentes su pleno y armonioso desarrollo para que crezcan en el seno de la familia y de la comunidad, en un ambiente de felicidad, amor y comprensión”.

Que el parágrafo del artículo 11 de la Ley 1098 de 2006 estableció que el ICBF “como ente coordinador del sistema nacional de bienestar familiar, mantendrá todas las funciones que hoy tiene (L. 75/68 y L. 7ª/79) y definirá los lineamientos técnicos que las entidades deben cumplir para garantizar derechos de los niños, las niñas y los adolescentes, y para asegurar su restablecimiento (...)”.

Que el artículo 60 de la Ley 1098 de 2006 dispuso que “cuando un niño, una niña o un adolescente sea víctima de cualquier acto que vulnere sus derechos de protección, de su integridad personal, o sea víctima de un delito, (…) deberán vincularse a un programa de atención especializada que asegure el restablecimiento de sus derechos”.

Que el Decreto 117 de 2010, establece que una de las funciones de la dirección de protección del ICBF es “Definir los lineamientos generales en materia de protección que deben ser tenidos en cuenta en todos los procesos relacionados con el reconocimiento de derechos a los niños, niñas y adolescentes”; y que una de las funciones de la subdirección de restablecimiento de derechos es “Definir los lineamientos específicos para el proceso administrativo de restablecimiento de derechos que deben ser tenidos en cuenta en todos los centros zonales, regionales y sede de la dirección general”.

Que en mérito de lo expuesto:

RESUELVE:

ART. 1º—Aprobar el lineamiento técnico para el programa especializado de atención a niños, niñas y adolescentes consumidores de sustancias psicoactivas, con sus derechos amenazados, inobservados o vulnerados.

(Nota: Derogada por la Resolución 1518 de 2016 artículo 6° del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar)

ART. 2º—El lineamiento aprobado por el artículo 1º de la presente resolución, es de obligatorio cumplimiento para las áreas, servidores públicos y entidades que prestan el servicio público de bienestar familiar.

(Nota: Derogada por la Resolución 1518 de 2016 artículo 6° del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar)

ART. 3º—Los directores regionales, coordinadores de protección, coordinadores de asistencia técnica y demás servidores públicos capacitados en los centros zonales, deberán adoptar las medidas a que haya lugar para el cumplimiento y difusión de esta resolución.

(Nota: Derogada por la Resolución 1518 de 2016 artículo 6° del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar)

ART. 4º—El lineamiento aprobado hace parte integral del presente acto administrativo, en cincuenta y nueve (59) folios.

(Nota: Derogada por la Resolución 1518 de 2016 artículo 6° del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar)

ART. 5º—Vigencia y derogatorias. La presente resolución rige a partir de su publicación y deroga todas aquellas que le sean contrarias.

Publíquese, comuníquese y cúmplase.

Dada en Bogotá, D.C., a 30 de diciembre de 2010.

(Nota: Derogada por la Resolución 1518 de 2016 artículo 6° del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar)

Lineamiento técnico para el programa especializado de atención a: niños, niñas, adolescentes consumidores de sustancias psicoactivas con sus derechos amenazados, inobservados o vulnerados

Aprobado mediante Resolución 6019 del 30 de diciembre de 2010

Bogotá, D.C., noviembre de 2010

Nota: El presente lineamiento corresponde a uno de los programas especializados de atención a niños, niñas y adolescentes con sus derechos amenazados, inobservados o vulnerados, pertenecientes a la población con consumo de sustancias psicoactivas.

Para garantizar el servicio a esta población, se definieron cinco (5) modalidades:

a) Intervención de apoyo.

b) Intervención especializada para niños, niñas y adolescentes por consumo de alcohol y sustancias psicoactivas.

c) Externado.

d) Semiinternado.

e) Internado.

A cada modalidad le corresponde el estricto cumplimiento de los siguientes lineamientos:

a) Ruta de actuaciones.

b) Modelo de atención.

Todos los niños, niñas y adolescentes con sus derechos inobservados, amenazados o vulnerados pueden ingresar a las siguientes modalidades, por espacio de máximo ocho (8) días hábiles, mientras el defensor de familia o la autoridad competente dictan la medida a que hubiere lugar.

a) Hogar de paso.

b) Centro de emergencia.

La organización de las modalidades de atención se realiza sin perjuicio de que al niño, niña o adolescente con sus derechos amenazados, inobservados o vulnerados pueda ser ubicado en otra modalidad diferente, de acuerdo a la determinación tomada por el defensor de familia o la autoridad competente, en conjunto con su equipo técnico interdisciplinario.

Lineamiento técnico para el programa especializado de atención a: niños, niñas, adolescentes consumidores de sustancias psicoactivas con sus derechos amenazados, inobservados o vulnerados

Contenido

1. Introducción

1.1. Detección y valoración del consumo de sustancias

1.2. Clasificación de las sustancias psicoactivas

1.3. Niveles de consumo

1.4. Modelos explicativos del fenómeno del consumo

1.5. Cerebro y sustancias psicoactivas

1.6. Circuito de recompensa o gratificación

1.7. Indicadores de la eficacia del tratamiento

1.8. Tratamiento de conductas adictivas

2. Sistema de atención

2.1. Objetivo

2.2. Población beneficiaria

2.3. Actores del programa

2.4. Formas de articulación

2.5. Ruta de atención

3. Servicio esperado

3.1. Modalidades de atención

3.2. Intervención de apoyo

3.3. Externado

3.4. Semiinternado

3.5. Internado

3.6. Observaciones adicionales

3.7. Recursos

3.8. Indicadores

4. Bibliografía

5. Anexos

Lista de gráficos

Gráfico 1. Niveles de consumo propuestos por Ungerleider 1980

Lista de tablas

Tabla 1. Modalidades de atención de consumo de sustancias psicoactivas

Lista de anexos

Anexo 1. Normatividad

Anexo 2. Criterios de gravedad de consumo y los tipos de atención

Anexo 3. Descripción general de las propiedades estimulantes, depresoras y alucinógenas de las sustancias psicoactivas.

Anexo 4. Protocolo de detección y valoración de niños, niñas y adolescentes en situación de consumo de SPA o alcohol.

Lineamiento técnico administrativo para el restablecimiento de derechos de niños, niñas y adolescentes consumidores de sustancias psicoactivas

1. Introducción

El consumo de sustancias psicoactivas es un fenómeno de alta complejidad, con diferentes manifestaciones desde el ámbito individual, social y de las mismas sustancias psicoactivas (SPA) comúnmente llamadas drogas. Para la comprensión de este texto, se utilizará la palabra “sustancia psicoactiva o su sigla SPA” para denominar toda droga, fármaco o sustancia de consumo (alcohol y cigarrillo) que puede alterar el normal funcionamiento del individuo.

La ingesta de SPA, es una práctica cultural y mundial de búsqueda individual para alterar la realidad por medio del acto consumativo y con la finalidad de perturbar la conciencia, el ánimo y la percepción. Sin embargo, factores como la globalización, el narcotráfico y las formas de comunicación, han impuesto una nueva manera de consumo. Un consumo caracterizado por su falta de sentido y de significado caracterizado por sustancias y métodos cada vez más poderosos y peligrosos para la salud física y mental.

La política nacional para la reducción del consumo de sustancias psicoactivas y su impacto 2008(1) reconoce el consumo de alcohol y otras sustancias como un problema de altísima relevancia social, cuyas consecuencias afectan no solo el cumplimiento de la agenda de desarrollo del país, sino el fortalecimiento del capital humano y del capital social. También pone de manifiesto el unificar los esfuerzos en seguimiento y vigilancia, lo que permitirá conocer verdaderamente la dimensión, el alcance y la naturaleza del problema en nuestro medio. Por otra parte, argumenta que bajo esta política habrá una planeación ajustada y focalizada en aquellos factores que quizás podrían asegurar más y mejores resultados. Finalmente, invita a integrar y complementar esfuerzos, pues con ello también se podría sistematizar la experiencia, aprender de ella y validar los caminos previamente recorridos. Este documento de gran valor fue construido bajo el liderazgo del Ministerio de la Protección Social y con la participación activa por parte de la Comisión Nacional de Reducción de la Demanda y de los actores organismos como las Naciones Unidas.

Actualmente en Colombia, la problemática de consumo de SPA ha aumentado considerablemente. Según el estudio Nacional de consumo de sustancias psicoactivas en Colombia 2008(2), los jóvenes entre los 12 y 17 años tienen una prevalencia de consumo de 3,4% de drogas ilícitas (110.000 adolescentes) y 20% de alcohol (660.000 adolescentes) en el último año. El estudio encontró que la edad de inicio es a partir de los 12 años. Por otra parte, las mayores cifras se concentran entre los hombres y entre los jóvenes. En efecto, de los 250.000 clasificados en abuso o dependiente, 200.000 son hombres y 50.000 son mujeres, y dentro de esa población 54.285 son adolescentes. Cifras que reflejan parte de una realidad sobre el consumo de SPA en Colombia, y además un reflejo de la población vulnerada y de riesgo. Por otra parte, demuestran la amplitud de la problemática y una noción de su impacto en el futuro. Por ello, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar suscribe las directrices para atender a los niños, niñas y adolescentes en situación de consumo de SPA y que además necesitan el restablecimiento de sus derechos.

Dentro de la Política de reducción se considera que: “el consumo, el abuso y la dependencia no son exclusivos de un grupo social, sí suelen impactar más notoriamente a aquel que cuenta con menos recursos y medios para defenderse, responder y reponerse”. Agregando que: “Las dinámicas actuales del consumo demandan respuestas efectivas, basadas en el conocimiento de la realidad y los grupos, en la evidencia de investigación y en la evaluación sistemática, en el trabajo participativo, y en la articulación de acciones planeadas e implementadas con mínimos de calidad”(3).

Corresponde al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF, como ente rector del sistema nacional de bienestar familiar y de todas aquellas entidades que contrata para la protección integral de los niños, niñas y adolescentes en Colombia en situación de consumo de sustancias psicoactivas velar, garantizar y restablecer sus derechos si estos están inobservados, amenazados o vulnerados. Por lo tanto, es su deber implementar políticas, dar asistencia y línea técnica, y así, asegurar que el sistema nacional de bienestar familiar, SNBF, garantice la vinculación y atención de estos niños, niñas y adolescentes.

Actualmente el ICBF lidera 4 modalidades de atención especializada a niños, niñas y adolescentes en situación en consumo de SPA; Intervención de apoyo, externado, semiinternado e internado. Brindando una atención de amplia cobertura. La intención actual es fortalecer y cualificar las directrices de atención con el objetivo único y primario de garantizar el restablecimiento de derechos de los niños, niñas y adolescentes.

Este lineamiento expone de manera práctica y ordenada los conceptos básicos a tener en cuenta en la atención y abordaje de niños, niñas y adolescentes en situación de consumo de sustancias psicoactivas y su restablecimiento de derechos. Adicionalmente, dictamina las directrices a las instituciones especializadas en la atención de consumo de SPA para la ejecución adecuada de su atención. De esta manera, articular y coordinar en red a nivel nacional el trabajo de atención a esta población realizado por las diferentes instancias. También, estandarizar las prácticas y procedimientos de las instituciones en las intervenciones de los equipos técnicos Interdisciplinarios.

La complejidad del fenómeno de las adicciones y el consumo de SPA requiere de un abordaje estandarizado, actualizado y articulado entre cada uno de los actores que brindan este servicio.

Algunas definiciones contribuirán a la comprensión del consumo:

a) Uso: Utilización, gasto de una sustancia sin que se produzcan efectos médicos, sociales, familiares, etc.

b) Consumo: (del latín: cosumere que significa gastar o destruir) Es la acción y efecto de consumir o gastar, bien sean productos, y otros géneros de vida efímera, o bienes y servicios, como la energía, entendiendo por consumir como el hecho de utilizar estos productos y servicios para satisfacer necesidades primarias y secundarias.

c) Hábito: Se define como una costumbre de consumir una sustancia por habernos adaptado a sus efectos. Hay un deseo del producto pero nunca se desea de manera imperiosa, sin incrementar dosis ni se padecen trastornos físicos o psíquicos importantes cuando la droga no se consigue. La búsqueda de la droga es limitada y nunca significa una alteración conductual.

En particular y lo concerniente al consumo de sustancias psicoactivas, la Organización Mundial de la Salud (OMS)(4) por medio de la clasificación estadística internacional de enfermedades y otros problemas de salud (CIE-10) lo clasifica en:

a) Uso indebido de sustancias o uso problemático: como un consumo efectuado sin relación o en contra de los conocimientos médicos vigentes. Se refiere al consumo autoformulado o por autodecisión que contradice los principios médicos, culturales o sociales pudiendo producir algún deterioro sobre la salud.

b) Abuso de sustancias psicoactivas: Uso referido tanto a sustancias legales, como ilegales que compromete desfavorablemente la salud del individuo o del grupo, afectando su sistema orgánico o psíquico, contribuyendo a la aparición de enfermedades, aumentando el riesgo de morir, deteriorando las relaciones familiares y sociales, afectando de igual forma el grado de eficacia laboral o escolar.

Este consumo puede llegar a alterar el funcionamiento normal del niño, niña o adolescente. La Asociación de Psicología Americana (APA) por medio del manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM IV), reconoce 2 categorías de trastornos relacionados con el consumo de sustancias psicoactivas(5):

a) Los trastornos por consumo de sustancias (abuso y dependencia).

b) Los trastornos inducidos por las sustancias (intoxicación, abstinencia).

Algunas definiciones para una mejor comprensión, se presentan a continuación:

a) Abuso de sustancias: Patrón desadaptativo de consumo de sustancias manifestado por consecuencias adversas significativas y recurrentes relacionadas con el consumo repetido de sustancias. Estos problemas pueden tener lugar repetidamente durante un período continuado de 12 meses.

b) Dependencia: La dependencia a sustancias psicoactivas es un estado especial y de comportamiento causado por la acción recíproca entre un organismo vivo y una sustancia, que puede adquirir distintas modalidades: La característica esencial de la dependencia a las sustancias psicoactivas, consiste en un grupo de síntomas cognoscitivos, comportamentales y fisiológicos que indican que el individuo continúa consumiendo la sustancia, a pesar de presentar dificultades significativas relacionadas con ella en diferentes áreas de su vida. Aunado a un patrón de autoadministración repetitiva que a menudo lleva a la tolerancia, la abstinencia y a una ingestión compulsiva de la sustancia(6).

I. Con dependencia fisiológica: Esta especificación debe usarse cuando la dependencia de sustancias se acompaña de signos de tolerancia o abstinencia.

II. Sin dependencia fisiológica: Esta especificación debe usarse cuando no existe evidencia de tolerancia o abstinencia. En estos sujetos la dependencia de sustancias se caracteriza por un patrón de uso compulsivo.

c) Intoxicación por sustancias: La característica esencial de la intoxicación por sustancias es la aparición de un síndrome físico, psicológico y comportamental que puede ser reversible y es causado por la ingesta o exposición de una sustancia específica. Este síndrome se manifiesta según la sustancia involucrada.

d) Abstinencia de sustancias: La característica esencial de la abstinencia por sustancias consiste en la presencia de un cambio desadaptativo del comportamiento, con concomitantes fisiológicos y cognoscitivos, debido al cese o la reducción del uso prolongado de grandes cantidades de sustancias.

e) Tolerancia(7): Disminución de la respuesta a una dosis concreta de una droga o un medicamento que se produce con el uso continuado. Se necesitan dosis más altas de alcohol o de otras sustancias para conseguir los efectos que se obtenían al principio con dosis más bajas. Los factores fisiológicos y psicosociales pueden contribuir al desarrollo de tolerancia, que puede ser física, psicológica o conductual.

f) Adicción: Según la OMS la adicción es el estado psíquico y a veces físico causado por la interacción entre un organismo vivo y un fármaco, caracterizado por modificaciones del comportamiento y por otras reacciones que comprenden siempre un impulso irreprimible por tomar el fármaco en forma continua o periódica a fin de experimentar sus efectos psíquicos y, a veces, para evitar el malestar producido por la privación.

1.1. Detección y valoración del consumo de sustancias psicoactivas.

El diagnóstico de consumo, abuso o dependencia a una sustancia exige la obtención de una historia detallada del niño, niña y adolescente, y, siempre que sea posible, debe recogerse información adicional de diversas fuentes. Son estas características del consumo y de las mismas sustancias las que ayudarán a comprender mejor el impacto de estas conductas adictivas y dar lineamiento al tratamiento.

Los aspectos a considerar en la evaluación son los siguientes:

a) Vía de administración: La vía de administración de las sustancias es un factor importante para determinar sus efectos. Las vías de administración que producen una absorción más rápida y eficiente en el torrente sanguíneo tienden a provocar una intoxicación más intensa y un aumento de la probabilidad de un patrón de consumo en escalada, lo que conduce a la dependencia (p. ej., vía intravenosa, fumar o inhalar). Las vías de administración que permiten una llegada rápida de una gran cantidad de sustancia al cerebro se asocian también al consumo de grandes cantidades y aumentan la probabilidad de efectos tóxicos. Por ejemplo, una persona que utiliza anfetamina por vía intravenosa es más probable que consuma grandes cantidades y, por lo tanto, aumente el riesgo de sobredosis, que el sujeto que solo ingiere la anfetamina por vía oral o intranasal.

b) Rapidez de inicio con cada tipo de sustancia: Las sustancias que actúan rápidamente es más probable que produzcan intoxicación inmediata y lleven a la dependencia o al abuso, que las sustancias de acción más lenta (por ejemplo: Los opiáceos como la heroína).

c) Duración de los efectos: La duración de los efectos asociados a una determinada sustancia también es importante en la determinación del curso de la intoxicación y de su capacidad para la dependencia o el abuso. Las sustancias de acción corta tienden a tener un mayor potencial para la creación de dependencia o abuso que las sustancias con efectos parecidos, pero con un tiempo de acción más prolongado. La vida media de las sustancias tiene cierto paralelismo con aspectos de la abstinencia: cuanto mayor es la duración de la acción, mayor es el tiempo entre el cese y el inicio de los síntomas de abstinencia y mayor es la probabilidad de duración de la abstinencia.

d) Uso de varias sustancias: La dependencia, el abuso, la intoxicación y la abstinencia de sustancias implican con frecuencia varias de ellas utilizadas simultánea o secuencialmente. Por ejemplo, sujetos con dependencia de la cocaína beben con frecuencia alcohol o toman ansiolíticos u opiáceos para contrarrestar los síntomas de ansiedad inducidos por la cocaína.

Esto permitirá identificar en el niño, niña o adolescente el nivel de gravedad de consumo de sustancias psicoactivas. Para ello, se construyó una tabla (anexo 2) que agrupa esta serie de variables y así ayudar a identificar el nivel de consumo y el tipo de atención que necesita la población consumidora.

1.2. Clasificación de las sustancias psicoactivas (SPA).

Según la definición de la Política Nacional para la reducción del consumo de sustancias psicoactivas y su impacto (2007) las sustancias psicoactivas se definen como:

“Por SPA o “droga” se entiende “toda sustancia de origen natural o sintético, lícita o ilícita, que se introduce al organismo (sin prescripción médica) con la intención de alterar la percepción, la conciencia o cualquier otro estado psicológico” (Franey, 1998)(8)*”.

Las sustancias psicoactivas se comprenden para este documento en 2 grandes categorías; Efectos y legalidad.

a) Efectos en el sistema nervioso central (SNC):

I. Estimulantes del SNC: Fenómeno de excitación sobre las neuronas (células cerebrales), estimulando el funcionamiento del organismo. Estas sustancias producen una sensación de euforia y bienestar, aumento de la energía y del nivel de actividad motriz, estimulación del sistema cardiovascular, disminución de la sensación de fatiga, del sueño y del apetito. (Anfetaminas, Cocaína, Crack, Drogas de síntesis, Tabaco; Xantinas: Cafeína, Teína, Cacao).

II. Depresores del SNC: Respuesta inhibitoria en las células cerebrales (neuronas), produciéndose una baja en la reacción de ciertas funciones del organismo, fomentando comportamientos de pasividad y sedación en la persona que la consume. Estas sustancias atenúan o inhiben los mecanismos cerebrales de la vigilia y pueden provocar, dependiendo de la dosis administrada, diferentes grados de inactivación (relajación, sedación, somnolencia, sueño, anestesia e incluso coma). (Alcohol, Barbitúricos, Benzodiacepinas, Derivados del Cannabis, éxtasis liquido, Heroína, Metadona, Popper, Sustancias volátiles(9)).

III. Alucinógenas o perturbadoras: Producen estados de alteración temporal de la conciencia debido a que producen cambios en la forma como se percibe y se interpreta la realidad visual, táctil y auditiva. Generan un cambio drástico en las sensopercepciones, al igual que el estado de consciencia de quien lo ingiere donde las alucinaciones e ilusiones son un factor predominante, las cuales van acompañadas de ansiedad, depresión ante la experiencia alteraciones sensoriales. (Derivados del cannabis, Droga de síntesis, Hongos, Ketamina, LSD, PCP, Sustancias volátiles).

b) Legalidad de las sustancias(10):

I. Sustancias legales: Droga que está legalmente disponible mediante prescripción médica o en algunas ocasiones también sin ella, en una determinada jurisdicción.

II. Sustancias ilegales: Sustancia psicoactiva cuya producción, venta o consumo están prohibidos. En sentido estricto, la droga en sí no es ilegal, lo son su producción, su venta o su consumo en determinadas circunstancias en una determinada jurisdicción. El término más exacto “mercado de drogas ilegales” hace referencia a la producción, distribución y venta de cualquier droga o medicamento fuera de los canales legalmente permitidos.

III. Sustancias legales de uso indebido: Medicamentos psiquiátricos de uso indebido, ansiolíticos, barbitúricos, benzodiacepinas, somníferos, disolventes orgánicos volátiles inhalables y ketamina.

La gran variedad de sustancias psicoactivas hace preciso una clasificación de sus efectos que facilite la comprensión de la relación individuo-droga. Esta comprensión permitirá ofrecer una estrategia de intervención personalizada dentro de la modalidad de atención Para esto se construyó una tabla (anexo 3) donde se enmarca las propiedades y efectos de las sustancias.

1.3. Niveles de consumo.

Es de vital importancia diferenciar los niveles o tipos de consumo de sustancias psicoactivas, para conocer qué nivel de atención es el más conveniente para atender su problemática particular de consumo. El ICBF bajo la línea de Ungerleider en 1980(11) y los criterios del DSM-IV tiene en cuenta cinco (5) niveles de consumo (Gráfico Nº 1) que se describen a continuación:

 

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Gráfico Nº 1. Niveles de consumo propuesto por Ungerleider (1980).

a) Consumo experimental: Aquí se inicia el consumo de SPA (No es una línea determinante del patrón de consumo). Se produce cuando el individuo toma contacto con la droga o drogas, puede ser por curiosidad o por presión grupal, pudiendo o no continuar con el consumo de esa sustancia.

b) Consumo social recreativo: Este consumo se realiza de forma ocasional o durante reuniones entre círculos de amigos o momentos de ocio. Puede o no tener un patrón regular. No se compra ni se guarda, se realiza con personas cercanas, es decir, es un consumo entre círculos de cercanía y no todos consumen. Su objetivo es la búsqueda de experiencias agradables y placenteras. Aunque consume con su círculo de amigos, no todos son consumidores.

c) Consumo habitual: A esta fase se llega únicamente habiendo atravesado la fase previa. Ya se observa un encadenamiento y ritual de consumo y un debilitamiento y extinción de los mecanismos de autocontrol. Es aquí, donde se instalan comportamientos de consumo, estos no son tan adaptativos por lo tanto se remarca las conductas y situaciones de riesgo. La droga adquiere un papel y un lugar en la vida del consumidor.

d) Consumo abusivo de sustancias: Un patrón desadaptativo de consumo de sustancias que conlleva un deterioro o malestar clínicamente significativos, expresado por uno o más de los ítems siguientes durante un período de 12 meses; consumo recurrente de sustancias, que da lugar al incumplimiento de obligaciones en el trabajo, la escuela o en casa (p. ej., ausencias repetidas o rendimiento pobre relacionados con el consumo de sustancias; ausencias, suspensiones o expulsiones de la escuela relacionadas con la sustancia; descuido de los niños o de las obligaciones de la casa); consumo recurrente de la sustancia en situaciones en las que hacerlo es físicamente peligroso (p. ej., conducir un automóvil o accionar una máquina bajo los efectos de la sustancia); problemas legales repetidos relacionados con la sustancia (p. ej., arrestos por comportamiento escandaloso debido a la sustancia) y finalmente se caracteriza por un consumo continuado de la sustancia, a pesar de tener problemas sociales continuos o recurrentes o problemas interpersonales causados o exacerbados por los efectos de la sustancia (p. ej., discusiones constantes en casa acerca de las consecuencias de la intoxicación, o violencia física)(12).

e) Dependencia: Un patrón desadaptativo de consumo de la sustancia que conlleva un deterioro o malestar clínicamente significativos, expresado por tres (o más) de los ítems siguientes en algún momento de un período continuado de 12 meses; tolerancia, una necesidad de cantidades marcadamente crecientes de la sustancia para conseguir la intoxicación o el efecto deseado, el efecto de las mismas cantidades de sustancia disminuye claramente con su consumo continuado; por otra parte la abstinencia, el síndrome de abstinencia característico para la sustancia y se toma la misma sustancia (o una muy parecida) para aliviar o evitar los síntomas de abstinencia; la sustancia es tomada con frecuencia en cantidades mayores o durante un período más largo de lo que inicialmente se pretendía; existe un deseo persistente o esfuerzos infructuosos de controlar o interrumpir el consumo de la sustancia; se emplea mucho tiempo en actividades relacionadas con la obtención de la sustancia (p. ej., desplazarse largas distancias), en el consumo de la sustancia (p. ej., fumar un cigarrillo tras otro) o en la recuperación de los efectos de la sustancia; reducción de importantes actividades sociales, o recreativas debido al consumo de la sustancia y finalmente se continúa tomando la sustancia a pesar de tener conciencia de problemas psicológicos o físicos recidivantes o persistentes, que parecen causados o exacerbados por el consumo de la sustancia (p. ej., consumo de la cocaína a pesar de saber que provoca depresión, o continuada ingesta de alcohol a pesar de que empeora una úlcera)(13).

Una particularidad del consumo de sustancias psicoactivas, es que este, puede llegar a ser problemático en cualquiera de sus niveles. El consumo problemático está determinado por el impacto que tiene sobre la salud (consecuencias visibles, enfermedades crónicas) y la aparición de consecuencias de tipo social con una connotación negativa (deterioro, aislamiento, conductas problemáticas). Es decir, no está directamente relacionado con los niveles de consumo sino con el impacto que el consumo de sustancias psicoactivas en sí, tiene en la vida de un individuo (Ejemplo: Tener una intoxicación en un primer consumo de alcohol que pone en riesgo la vida de la persona que por primera vez consumió, o padecer de una enfermedad cardiovascular por consumo abusivo de alcohol que también pone en riesgo la vida de la persona que ya lleva años consumiendo. Estos dos consumos son problemáticos)(14).

1.4. Modelos explicativos del fenómeno del consumo de sustancias psicoactivas.

Modelo transteórico de cambio(15)

Prochaska y Diclemente en 1985 desarrollaron una propuesta en el área de conductas adictivas que aporta un marco donde situar las intervenciones en pacientes dependientes a drogas. El modelo transteorético de cambio, como lo nombraron los autores, parte del análisis de los cambios que se producen en el desarrollo de un proceso de cambio de comportamiento, con o sin ayuda de psicoterapia.

Considera que los esfuerzos en las intervenciones terapéuticas deben ir dirigidas a: conocer cuándo las personas se deciden a realizar cambios que modifican sus conductas adictivas; cómo se realizan estos cambios, y qué es lo que necesitan cambiar las personas para superar sus problemas particulares de adicción. Entonces, el “factor de riesgo” es que, el sujeto retroceda a niveles en los que ya no se decida a cambiar. Lo que se pretende es cubrir globalmente todo el proceso de cambio, desde que una persona advierte su problema de adicción hasta que ese problema deja de existir.

Es un modelo tridimensional que integra estadios (cómo es la secuencia de cambio), procesos (cuáles son los procesos subyacentes al cambio) y niveles de cambio (a qué niveles afecta la conducta problema y dónde debe dirigirse la intervención). La importancia del modelo en la práctica clínica es el acento sobre la dimensión temporal en el proceso de cambio. No sólo se trata de considerar si una intervención es adecuada en sí misma, sino si se adecúa al momento temporal (estadio) en el que se encuentra el paciente, y conocer los procesos cognitivos y conductuales que subyacen a dicho proceso de cambio.

Las seis etapas del cambio de Prochaska y Diclemente(16)

El ICBF contempla como un modelo explicativo de la motivación al cambio las 6 etapas de cambio propuestas por Prochaska y Diclemente. Estas descripciones reflejan la realidad que en cualquier proceso de cambio el individuo experimenta y que gira alrededor del proceso mismo varias veces antes de alcanzar un cambio estable.

a) Precontemplación: Es el punto de entrada del proceso de cambio. Aquí el individuo no considera tener algún tipo de problema o que necesite introducir un cambio en su vida. Es decir, alguien tiene un problema y no es consciente de él.

b) Contemplación: Una vez que aparece una toma de consciencia del problema, el individuo entra en un período caracterizado por la ambivalencia. La persona contempladora considera y rechaza el cambio a la vez. Cuando se le permite hablar del problema sin interferencias, la persona contempladora probablemente discurrirá entre las razones por las que debe preocuparse de su problema y las razones que cree tener para no preocuparse.

c) Determinación: Se considera esta etapa como una ventana para una oportunidad, que abre la entrada a un nuevo período de tiempo. Si durante este tiempo la persona entra en la etapa de acción, el proceso de cambio continúa. Si no, la persona retrocede a la etapa de contemplación. En esta etapa se evidencia claramente una motivación.

d) Acción: Esta etapa es la que con más frecuencia las personas consideran como la etapa de inicio de terapia o del couselling. Aquí la persona se implica en acciones que le llevarán a un cambio. El objetivo de esta etapa es el de producir un cambio en el problema que se desea resolver. Sin embargo, esta intención de cambio no garantiza que el cambio se mantenga a través del tiempo.

e) Mantenimiento: En esta etapa el reto consiste en mantener el cambio conseguido en la etapa anterior, y el de prevenir la recaída. Mantener un cambio puede requerir un grupo diferente de habilidades y estrategias de las que fueron necesarias para conseguir el cambio inicial.

f) Recaída: Finalmente, si la “recaída”, se produce, la tarea del individuo consiste en empezar a girar de nuevo alrededor del círculo antes que permanecer inmóvil en dicha etapa. Los tropezones o las recaídas son normales, hechos esperables cuando una persona intenta cambiar cualquier patrón de conducta de larga duración.

Recaídas y craving

Las recaídas, o los procesos de recaída, constituyen un reto asistencial continuo o ineludible debido a la elevada frecuencia con que se presentan(17). Es decir, los esfuerzos no solo deben concentrarse en el tratamiento sino también en el seguimiento.

Las conductas de recaída se podrían considerar atípicas si no se observaran con frecuencia fracasos en el incumplimiento de la conducta humana. Las personas nos proponemos constantemente objetivos que luego no cumplimos. Los seres humanos tendemos a iniciar acciones y a no mantener posteriormente el esfuerzo.

El reconocimiento de la influencia del placer inherente a muchos incumplimientos de propósitos, debe incorporarse a cualquier perspectiva del proceso de recaída. Estas consideraciones desmienten el hecho de que las recaídas sean irracionales y estén más allá del control del niño, niña o adolescente.

Cabe citar que los procesos de recaída son motivos de perplejidad por parte del propio adicto, porque la mayoría de veces se trata de un fenómeno que le sobrepasa y que escapa a su propio control, motivo de desespero familiar y social, dado que no se entiende por qué se producen, y motivo de frustración por parte de los profesionales que trabajan en el ámbito de uso de sustancias psicoactivas(18).

El proceso de recaída se trata de un fenómeno que sobrepasa y escapa al propio control del individuo, motivo de desespero familiar y social, dado que no se entiende por qué se producen, y motivo de frustración por parte de los profesionales que trabajan en el ámbito de consumo de sustancias psicoactivas.

Las recaídas en el consumo de drogas no pueden entenderse sin una aproximación al concepto de craving. En sus primeras concepciones el craving por el consumo hacía referencia al deseo irrefrenable por el consumo o ansia de la droga. Representaría un deseo muy intenso por una experiencia concreta de algún tipo, como comer, bailar o sexo. La realización del deseo se alcanzaría con la consumación, el medio de conseguirlo sería el acto consumatorio.

El impulso se conceptualiza como la consecuencia instrumental del craving, la intención conductual para verse implicado en una conducta consumatoria específica. El objetivo último del impulso es reducir el estado que lo ha instigado (craving). Los craving y los impulsos por el consumo tienden a ser automáticos y llegan a ser “autónomos”, es decir, pueden continuar incluso aunque la persona intente suprimirlos, no se suprimen con facilidad. Dadas estas características, el abordaje del craving resulta fundamental en el tratamiento de las personas con problemas de dependencia a drogas. Los craving por el consumo, son los factores más importantes de abandono terapéutico y son los causantes de las caídas en el consumo después de largos períodos de abstinencia, sobre todo porque resurgen durante y después del tratamiento(19).

Aunque existen algunas diferencias en la conceptualización del craving, hay una serie de elementos comunes en los distintos posicionamientos:

a) El deseo o craving a drogas forma parte de la adicción;

b) El deseo se intensifica si el individuo recibe el impacto de señales asociadas al consumo de drogas;

c) Es fundamental enseñar a los pacientes a analizar, afrontar y manejar sus deseos, y observar cómo desaparecen sin necesidad de consumo(20).

Modelo de entrevista motivacional

La motivación al cambio y adquisición de nuevas conductas y modos de vida se topa muchas veces con la dificultad de un individuo “sin conciencia del problema”, “poco motivado” o “carente de voluntad de cambio”. Estos problemas suelen representar objetivos fundamentales de cualquier intervención terapéutica. En este sentido, el modelo de Entrevista Motivacional desarrollado por Miller y Rollnick en 1991 representa un estilo de asistencia directa, centrada en el paciente y que trata de provocar un cambio en su comportamiento, a través de ayudarle a explorar y resolver ambivalencias. Se podría definir la ambivalencia como la presencia de emociones contrapuestas con respecto al abandono del consumo de sustancias, algo así como “quiero dejar de tener problemas por consumir cocaína, pero sin dejar de consumir cocaína”(21).

Este modelo de intervención es más un estilo de relación terapéutica que un modelo de tratamiento en particular, por lo cual, permite su ejecución de manera integrada con otros modelos de deshabituación de drogas y en cualquier fase de la intervención (desintoxicación-deshabituación-mantenimiento). La investigación reciente en pacientes adictos a drogas señala que el enfoque de tratamiento basado en entrevista motivacional durante el proceso de evaluación aumenta el compromiso de tratamiento posterior.

1.5. Cerebro y sustancias psicoactivas

Existen agentes químicos, fármacos, medicamentos o drogas que tiene efectos en el cerebro que a causa de sus propiedades fisicoquímicas, interactúan con porciones del mismo que las reconoce como propias.

Es decir, el cerebro está lleno de sustancias que permiten que funcione a través de estimulaciones o inhibiciones nerviosas. Sin embargo, es en este nivel que las sustancias psicoactivas envían mensajes engañosos que interfieren con este funcionamiento normal del cerebro.

Brailowsky(22) 2002 define de manera muy acertada el impacto del consumo de sustancias psicoactivas en el individuo: “El cerebro es un órgano delicado que dirige nuestros actos, nuestra voluntad y nuestros sentimientos. Esto significa que las drogas capaces de alterarlo actúan en lo más esencial de nuestra humanidad”.

Modelo gratificación y recompensa

Las drogas son sustancias químicas que pueden infiltrar el sistema de comunicación del cerebro interrumpiendo el envío, la recepción y el procesamiento normal de información entre las células nerviosas(23). Las sustancias psicoactivas pueden:

a) Imitar los mensajes químicos naturales del cerebro.

b) Sobreestimular el circuito de recompensa o gratificación del cerebro.

Algunas drogas, como la marihuana y la heroína, tienen una estructura similar a la de ciertos mensajeros químicos llamados neurotransmisores, que el cerebro produce de manera natural. Debido a esta semejanza, estos tipos de drogas pueden “engañar” a los receptores del cerebro, logrando activar las células nerviosas para que envíen mensajes anormales.

1.6. Circuito de recompensa o gratificación.

El sistema de gratificación del cerebro es estimulado de manera directa o indirecta por diversas sustancias psicoactivas, inundándolo con dopamina. La dopamina es un neurotransmisor que se encuentra en las regiones del cerebro que regulan el movimiento, las emociones, la motivación y las sensaciones placenteras. Normalmente, este sistema responde a los comportamientos naturales relacionados a la sobrevivencia (comer, pasar tiempo con los seres queridos, etc.), pero cuando es sobreestimulado por las sustancias produce sensaciones de euforia. Esta reacción inicia un patrón que “enseña” a las personas a repetir el comportamiento de abuso de drogas.

Cuando una persona continúa abusando de las drogas, el cerebro se adapta a estas oleadas abrumadoras de dopamina produciendo menos dopamina o disminuyendo el número de receptores de dopamina en el circuito de gratificación.

Esta disminución incita u obliga al consumidor a continuar abusando de drogas en un intento por lograr que la función de la dopamina regrese a su nivel normal. Este efecto se conoce como tolerancia.

Teorías de la personalidad

Para la valoración y tratamiento de las conductas de consumo de SPA y adictivas se debe comprender al ser en toda su individualidad; si bien es cierto, esta comprensión se puede realizar bajo el enfoque sistémico que explicaría las relaciones entre el individuo y los sistemas a los que pertenece o se relaciona, también lo es, la comprensión del individuo como un todo en su propia naturaleza. Esto permitirá también abordar la problemática desde las más mínimas particularidades de la persona y un entendimiento de la relación “rasgos de personalidad-consumo de SPA”.

La comprensión de la relación entre los rasgos de personalidad y el consumo de SPA bajo el marco de las teorías de la personalidad permitirá elegir de manera objetiva y adecuada las estrategias para la intervención terapéutica y la construcción del proyecto de vida. El siguiente lineamiento no propone una teoría a seguir, pero sí enfatiza en la necesidad de conocer este tipo de relaciones entre los procesos y características psicológicas relacionadas a las conductas de consumo de SPA, como estrategia de comprender la conducta, predecirla y anticiparla.

1.7. Indicadores de la eficacia del tratamiento(24).

El National Institute on Drug Abuse (NIDA) publicó un total de trece principios, derivados de la investigación empírica realizada en los treinta años anteriores, considerados relevantes para el tratamiento efectivo de las drogodependencias. Vistos desde la perspectiva actual, estos principios continúan plenamente vigentes, no siendo cuestionados por la investigación.

a) El consumo de sustancias psicoactivas debe percibirse como una enfermedad compleja que se puede tratar y que afecta el funcionamiento del cerebro y el comportamiento.

b) Debe exigirse una alta conceptualización técnica en su abordaje, sin embargo, no hay un solo tratamiento que sea apropiado para todos.

c) El acceso debe ser fácil y contingente a la necesidad del niño, niña o adolescente.

d) El tratamiento debe atender las distintas necesidades del individuo, no solamente su problemática de consumo (psiquiátrico, médico, neuropsicológico, psicológico, social, pedagógico, vocacional y legal).

e) La permanencia en el tratamiento durante un periodo adecuado de tiempo es esencial para su eficacia.

f) La consejería individual o de grupo y otras terapias conductuales son las modalidades de tratamiento más usadas para el uso de sustancias psicoactivas.

g) Los medicamentos constituyen un componente importante del tratamiento para niños, niñas y adolescentes que su condición de consumo y psicopatología lo exijan.

h) Se debe evaluar frecuentemente el tratamiento y los servicios que recibe cada individuo, modificándolos cuando sea necesario para garantizar que se ajusten a cualquier cambio en sus necesidades.

i) El manejo médico de la desintoxicación es apenas la primera etapa del tratamiento para la drogadicción y por sí solo hace poco para modificar el abuso de drogas a largo plazo.

j) El tratamiento no necesita ser voluntario para ser eficaz.

k) Se debe mantener un seguimiento, monitoreo y vigilancia para detectar posibles recaídas después del tratamiento.

l) Vinculación de las familias o seres cercanos al tratamiento (enfoque ecosistémico).

m) Personal especializado dentro de cada una de sus áreas en adicciones o farmacodependencia, o prevención de adicciones.

n) Los programas de tratamiento deben proporcionar una evaluación para el VIH/SIDA, la hepatitis B y C, la tuberculosis y otras enfermedades infecciosas para aquellos casos que lo requieran. Asimismo deben proporcionar consejería para ayudar a las personas a modificar o cambiar aquellos comportamientos que hacen que corran riesgo de contraer o propagar enfermedades infecciosas.

1.8. Tratamientos de conductas adictivas.

El ICBF concibe en la actualidad los siguientes tratamientos de conductas adictivas que pueden facilitar el trabajo de las mismas en las intervenciones de los equipos técnicos interdisciplinarios. Estas estrategias ayudan a que los individuos se comprometan con el proceso de tratamiento, modifiquen sus actitudes y comportamientos relacionados con el abuso de las drogas y aumenten sus destrezas para llevar una vida más saludable. Estos tratamientos también pueden mejorar la eficacia de los medicamentos y ayudar a que las personas continúen en tratamiento por más tiempo.

a) Consejería individual (Couselling): Un proceso colaborativo que facilita el progreso de la persona en tratamiento hacia las metas y objetivos del proceso terapéutico determinados por ambas partes. La consejería incluye métodos que son sensibles a las características individuales del usuario/a y reconoce la influencia de otras personas significativas, así como el contexto social y cultural del mismo(25).

b) Terapia familiar multidimensional: Para adolescentes es un tratamiento para el abuso de drogas que toma lugar fuera del hospital y está centrado en la familia. La Multidimensional Family Therapy (MDFT) examina el uso de drogas de los adolescentes en términos de una red de influencias (es decir, del propio individuo, de la familia, de compañeros, de la comunidad) y sugiere que la reducción del comportamiento no deseado y el aumento del comportamiento deseado ocurren en múltiples maneras en ambientes diferentes. El tratamiento incluye sesiones individuales y de toda la familia.

c) Terapia cognitivo-conductual: Se basa en la reestructuración cognitiva, la promoción de una alianza terapéutica colaborativa y métodos conductuales y emocionales asociados mediante un encuadre estructurado. Su hipótesis de trabajo es que los patrones de pensamiento, llamados distorsiones cognitivas (pensamientos negativos de sí mismo, del futuro y de sus experiencias previas), tienen efectos adversos sobre las emociones y la conducta y que, por tanto, su reestructuración, por medio de intervenciones psicoeducativas y práctica continua, puede mejorar el estado del consultante. Está destinada a modificar el modo de interpretación y valoración subjetiva, mediante el diálogo socrático, la modelación y la práctica de hábitos cognitivos nuevos.

d) Contingencias e incentivos para realzar la motivación: Manejo de contingencias, que usan el refuerzo positivo para fomentar la abstinencia de las drogas. Un ejemplo de esto es la economía de fichas.

e) Terapia de grupo: Es un espacio de consejería grupal, donde la persona pone en palabras las situaciones, problemáticas o conflictos que lo afectan en la actualidad y que están directamente relacionados con su historia personal. Tiene una finalidad terapéutica en tanto busca una moderación del sufrimiento y un cambio en el comportamiento del sujeto. La persona de este grupo recibe alternativas de sus compañeros, las cuales deberán apuntar a producir un efecto de cuestionamiento y reflexión que antes de entrar a resolverle el problema, le hagan pensar en posibilidades de solución y lo lleven a asumir una posición responsable frente a aquello que lo hace sufrir. De esta experiencia surge también material valioso que podrá ser articulado al plan de tratamiento del paciente.

f) Grupos de autoayuda: Ayuda a aumentar el nivel de conciencia del individuo acerca de su problema de alcoholismo o drogodependencia y le permite asumir la responsabilidad del cambio, mejorando, en general, la disposición al cambio. Abre la posibilidad de vivir una experiencia espiritual que puede ser fuente de consuelo emocional para quienes se debaten sobre si comenzar la abstinencia y cómo mantenerla. Así mismo, permite tener una red social de apoyo constante favorable a la abstinencia, ingrediente importante en la ayuda mutua, especialmente para aquellos cuyo entorno social no es apoyador. Finalmente, brinda mecanismos para mejorar la capacidad de enfrentar situaciones.

a) La prevención de las recaídas: Es una terapia de comportamiento cognitivo, que fue desarrollada para el tratamiento del alcoholismo y adaptada después para adictos a la cocaína. Las estrategias de comportamiento cognitivo son basadas en la teoría que los procesos de aprendizaje desempeñan un papel esencial en el desarrollo de patrones de comportamiento de inadaptabilidad. Los individuos aprenden a reconocer y corregir los comportamientos problemáticos. La prevención de recaídas abarca varias estrategias de comportamiento cognitivo que facilitan la abstinencia al igual que proveen ayuda para personas que experimentan recaídas. Este modelo de prevención de recaídas fue propuesto por Marlatt y Gordon en 1985(26). Se trata de un programa de autocontrol diseñado con el fin de ayudar a los pacientes a anticipar y afrontar los problemas de la recaída en el cambio de las conductas adictivas. Combina procedimientos conductuales de entrenamiento en habilidades, terapia cognitiva y el reequilibrio del estilo de vida. Algunos aspectos clave de este enfoque giran alrededor de la diferenciación entre caída y recaída, la detección de las denominadas situaciones de alto riesgo, el “efecto de la violación de la abstinencia”, la “expectativa de autoeficacia”, las “decisiones aparentemente irrelevantes” y las “estrategias de afrontamiento”.

b) Redes sociales: El elemento ambiental también contribuye al desarrollo del trastorno adictivo y desempeña un papel fundamental en el proceso de rehabilitación. La investigación se ha centrado principalmente en la función que algunos elementos ambientales como el estrés y los estímulos condicionados desempeñan en el proceso adictivo. En este sentido, conceptos como red social, apoyo social o apoyo familiar focalizan la atención hacia el elemento ambiental y su influencia en la deshabituación. Además, nos proporcionan estrategias de análisis e intervención a fin de controlar el efecto del estrés y los estímulos condicionados. Por ejemplo, el hecho de disponer de una red que brinde apoyo social (como la familia) no presupone un efecto positivo, ya que bajo ciertas circunstancias, la red social puede convertirse en fuente de estrés. Entonces, la presencia de conflictos de relación dentro de la familia puede actuar como un estresor ambiental que facilite la ocurrencia de una recaída. En segundo lugar, la presencia de compañeros consumidores o la frecuentación de entornos en los que se ha consumido drogas, actúan como estímulos condicionados que facilitarán la respuesta de consumo de drogas.

2. Sistema de atención

El sistema de atención consiste en la atención especializada contratada por el ICBF con organizaciones del SNBF para la atención especializada por consumo de SPA de niños, niñas y adolescentes.

2.1. Objetivo.

Garantizar la atención integral y cualificada de manera inmediata, adecuada, organizada, diferencial y continua a niños, niñas y adolescentes en situación de consumo de sustancias psicoactivas y a sus familias, y de tal forma, lograr el reintegro y mantenimiento social y familiar sin consumo de psicoactivos y preparados para el desarrollo de su proyecto de vida.

2.2. Población beneficiaria.

Niños, niñas o adolescentes con o sin discapacidad en situación de consumo de SPA con medida de ubicación en programa de atención especializada. Los niños, niñas y adolescentes en posible situación de consumo de SPA serán valorados en dos momentos; en los centros de emergencia y en la fase de identificación, diagnóstico y acogida de las modalidades de atención. Se proponen Cinco (5) perfiles de consumo de sustancias psicoactivas para todos los niños, niñas o adolescentes que hagan parte del Restablecimiento de derechos(27):

Edad y sexo
Consumo
Descripción
Atención
Género femenino y masculino
Consumo de alcohol y sustancia psicoactiva
Niños, niñas y adolescentes que sean hallados consumiendo bebidas embriagantes o en estado de beodez o consumiendo o bajo los efectos de cualquier sustancia psicoactiva.
Intervención especializada
Género femenino y masculino 12 a 17 años
Consumo experimental
Aquí se inicia el consumo de SPA (No es una línea determinante del patrón de consumo). Se produce cuando el individuo toma contacto con la droga o drogas, puede ser por curiosidad o por presión grupal, pudiendo o no continuar con el consumo de esa sustancia. Este consumo representa un riesgo significativo de inicio de consumo.
Intervención de apoyo

Edad y sexo
Consumo
Descripción
Atención
Género femenino y masculino 12 a 17 años
Consumo social recreativo
Este consumo se realiza de forma ocasional o durante reuniones entre círculos de amigos o momentos de ocio. Puede o no tener un patrón regular. No se compra ni se guarda, se realiza con personas cercanas, es decir, es un consumo entre círculos de cercanía y no todos consumen. Su objetivo es la búsqueda de experiencias agradables y placenteras. Aunque consume con su círculo de amigos, no todos son consumidores.
Su consumo es social y esporádico. Tiene como objetivo proveer recreación, aliviar el aburrimiento, placer, aliviar la sensación de hambre o dolor, hacerles sentir bien y fantasear. La frecuencia de consumo es cada tercer día o fines de semana o altas dosis en episodios mensuales (Evaluar patrón de consumo según el caso y a criterio del Equipo Técnico Interdisciplinario). El tiempo de inicio de consumo es menor a 12 meses aproximadamente. Este consumo tiene un impacto moderado en las diferentes áreas; médico, psiquiátrico, legal, social, familiar o escolar.

Externado
Género femenino y masculino 12 a 17 años
Consumo habitual
A esta fase se llega únicamente habiendo atravesado la fase previa. Ya se observa un encadenamiento y ritual de consumo y un debilitamiento y extinción de los mecanismos de autocontrol. Es aquí, donde se instalan comportamientos de consumo, estos no son tan adaptativos por lo tanto se remarca las conductas y situaciones de riesgo. La droga adquiere un papel y un lugar en la vida del consumidor.
Este consumo puede evidenciar un decaimiento o deterioro en sus relaciones interpersonales (desconfianza, conflictos, comunicación no asertiva, etc.). Interfiere en sus actividades diarias sociales, educativas (incumplimiento de tareas, decaimiento académico y disciplinario, deserción escolar, trabajo infantil, situación de vida en calle, etc.). La frecuencia de consumo es regular o altas dosis semanales. El tiempo de consumo es mayor a 12 meses y consume varias sustancias (evaluar patrón de consumo según el caso y a criterio del equipo técnico interdisciplinario). Se presentan de manera significativa sintomatología de abstinencia e intoxicación. Este consumo tiene un impacto moderado en las diferentes áreas, médico, psiquiátrico, legal, social, familiar o escolar.

Semiinternado
Género femenino y masculino 12 a 17 años
Consumo abusivo de sustancias o dependiente
Consumo abusivo: patrón desadaptativo de consumo de sustancias que conlleva un deterioro o malestar clínicamente significativos, expresado por uno o más de los ítems siguientes durante un período de 12 meses; consumo recurrente de sustancias, que da lugar al incumplimiento de obligaciones en el trabajo, la escuela o en casa (p. ej., ausencias repetidas o rendimiento pobre relacionados con el consumo de sustancias; ausencias, suspensiones o expulsiones de la escuela relacionadas con la sustancia; descuido de los niños o de las obligaciones de la casa); consumo recurrente de la sustancia en situaciones en las que hacerlo es físicamente peligroso; problemas legales repetidos relacionados con la sustancia y finalmente se caracteriza por un consumo continuado de la sustancia, a pesar de tener problemas sociales continuos o recurrentes o problemas interpersonales causados o exacerbados por los efectos de la sustancia (p. ej., discusiones constantes en casa acerca de las consecuencias de la intoxicación, o violencia física).
Dependencia: Un patrón desadaptativo de consumo de la sustancia que conlleva un deterioro o malestar clínicamente significativos, expresado por tres o más de los ítems siguientes en algún momento de un período continuado de 12 meses; tolerancia, una necesidad de cantidades marcadamente crecientes de la sustancia para conseguir la intoxicación o el efecto deseado, el efecto de las mismas cantidades de sustancia disminuye claramente con su consumo continuado; por otra parte la abstinencia, el síndrome de abstinencia característico para la sustancia y se toma la misma sustancia o una muy parecida para aliviar o evitar los síntomas de abstinencia; la sustancia es tomada con frecuencia en cantidades mayores o durante un período más largo de lo que inicialmente se pretendía; existe un deseo persistente o esfuerzos infructuosos de controlar o interrumpir el consumo de la sustancia; se emplea mucho tiempo en actividades relacionadas con la obtención de la sustancia, en el consumo de la sustancia o en la recuperación de los efectos de la sustancia; reducción de importantes actividades sociales, o recreativas debido al consumo de la sustancia y finalmente se continúa tomando la sustancia a pesar de tener conciencia de problemas psicológicos o físicos recidivantes o persistentes, que parecen causados o exacerbados por el consumo de la sustancia.

Internado

2.3. Actores del programa.

Estos lineamientos están dirigidos a todas aquellas instituciones privadas, públicas pertenecientes al SNBF, contratadas por el ICBF para la atención del consumo de sustancias psicoactivas en población de niños, niñas y adolescentes. El ICBF, para garantizar este servicio contrata y da asistencia técnica a estas instituciones.

2.4. Formas de articulación.

El SNBF asegurará la atención en salud en sus diferentes niveles a todos los niños, niñas y adolescentes beneficiarios de los programas de atención. Así mismo, las secretarías de salud certificarán y validarán los centros de atención de drogadicción (CAD). Finalmente, se trabajará de manera conjunta con el Ministerio de la Protección Social, la Dirección Nacional de Estupefacientes, el Consejo Nacional de Estupefacientes, las Instituciones contratadas por el ICBF y las Organizaciones Nacionales e internacionales (Organización Mundial de Salud (OMS)), la oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc), la Federación Latinoamericana de Comunidades Terapéuticas (Flact), la Asociación de Comunidad Terapéutica de Colombia (Cotecol), la Red Latinoamérica de Investigadores en Drogas (Redla) y la Comisión Interamericana para el control de abuso de drogas (Cicad)) para concertar acciones enmarcadas dentro del eje de superación y prevención.

2.5. Ruta de atención.

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3. Servicio esperado.

3.1. Modalidades de atención.

Son cinco (5) las modalidades de atención especializada por consumo de sustancias psicoactivas para los niños, niñas y adolescentes. Tres (3) de las cinco (5) modalidades están dividas en cuatro (4) fases como lo muestra la tabla Nº 1.

Fases
Externado
Seminternado
Internado

Fase I
Identificación, diagnóstico y acogida
1 mes
1 mes
1 mes
Fase II
Intervención y Proyección
8 meses
8 meses
7 meses
Fase III
Preparación para el Egreso
3 mes
3 mes
4 mes
Fase IV
Seguimiento
6 meses
6 meses
6 meses
Cupos
50
50
50
Duración total
12 meses
12 meses
12 meses*
Jornada
4 horas al día,
días hábiles del mes

8 horas al día
días hábiles del mes

24 horas
7 días a la semana

Tabla 1. Modalidades de atención de consumo de sustancias psicoactivas.

*Es a criterio del equipo interdisciplinario el egreso de la modalidad internado anterior al doceavo mes del niño, niña y adolescente. Este egreso debe ser precedido por una de las otras modalidades de atención.

A continuación se presentarán cada una de las Modalidades de atención, las fases y las particularidades de la atención: Intervención especializada, Intervención de Apoyo, Externado, Seminternado e Internado.

Intervención especializada para niños, niñas y adolescentes por consumo de alcohol y sustancias psicoactivas

Es un servicio de intervención especializada para niños, niñas y adolescentes que sean hallados consumiendo bebidas embriagantes o en estado de beodez(28). La intervención especializada también incluye a la familia o a la red vincular de apoyo.

La ubicación procede cuando la Policía de Infancia y Adolescencia o cualquier miembro de la sociedad civil hallen a niños, niñas y adolescentes consumiendo bebidas embriagantes o en estado de beodez o consumiendo o bajo los efectos de cualquier sustancia psicoactiva y lo remita al defensor de familia o autoridad competente.

En ningún caso el niño, niña o adolescente será detenido sino citado mediante boleta para que dentro de las cuarenta y ocho (48) horas siguientes, comparezca ante el defensor de familia o autoridad competente, en compañía de sus padres o acudientes (L. 124/94, art. 4º).

La finalidad de la presente modalidad es llevar a cabo una atención especializada al niño, niña o adolescente que sean hallados consumiendo bebidas embriagantes o en estado de beodez o consumiendo o bajo los efectos de cualquier sustancia psicoactiva y miembros de familia o red de apoyo vincular, para su fortalecimiento familiar en la detección y prevención del consumo.

Se hace mediante una sesión de encuentro personal entre un profesional de la entidad prestadora del servicio y el niño, niña o adolescente y su familia o red de apoyo vincular, cuya duración es de 2 horas aproximadamente y se deben abordar los siguientes aspectos:

1. Formas de detección e identificación del consumo de alcohol o sustancias psicoactivas.

2. Consecuencias negativas del consumo de alcohol y sustancias psicoactivas.

3. Fortalezas que deben tener los niños, niñas y adolescentes y sus familias o redes vinculares de apoyo para detectar y prevenir el consumo de alcohol o sustancias psicoactivas.

3.2. Intervención de apoyo.

La atención requerida es ambulatoria. El proceso de apoyo y orientación psicológica y familiar a niños, niñas, adolescentes y su red familiar o personas significativas que necesiten el apoyo para superar situaciones de amenaza o vulneración de sus derechos por consumo de sustancias psicoactivas.

Se deben realizar por lo menos 10 intervenciones por mes por cada niño, niña o adolescente y sus familias. Para ello, de acuerdo con el número de cupos a contratar, la entidad contratista en su plan de atención institucional, debe tener definida la organización de las jornadas (días, horas y periodos) de atención personalizada a niños, niñas adolescentes y sus familias. Se debe garantizar el ingreso al restablecimiento de derechos de los niños, niñas y adolescentes beneficiarios de esta modalidad de atención. La estrategia terapéutica a utilizar la definirá el equipo interdisciplinario según la particularidad de cada caso.

3.3. Externado.

Fase I: Identificación, diagnóstico y acogida.

a) Salud: Orientar y valorar situación psicopatológica de adolescente en el caso que sea requerido. Este parámetro es fundamental para una intervención especializada y diferencial del adolescente que lo necesite. Tener convenio con un servicio de salud del sistema nacional de bienestar familiar cercano a su ubicación que permita las valoraciones correspondientes a los adolescentes. Responsable: Psicología.

b) Psicosocial: Valorar situación psicológica y motivacional del adolescente: Evaluar al adolescente para llegar a conceptos que guíen el tratamiento especializado y utilizar estrategias que generen empatía al programa. Responsable: Psicología.

Valorar el patrón de consumo de sustancias psicoactivas del adolescente: Realizar diagnóstico sistémico del uso de sustancias psicoactivas. Conocer a profundidad la interacción del adolescente con las sustancias desde diferentes aspectos (ver anexo 4). Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

c) Vincular e introducir al programa al adolescente: Programa de inducción para generar empatía y sentido de pertenencia con el programa especializado de atención por parte del adolescente. Responsable: Equipo psicosocial.

d) Familia: Vincular al programa a las familias, red familiar o cuidadores: Programa para las familias, red familiar o cuidadores para su inducción para que fomente la participación activa de estas mismas durante todo el programa especializado. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

Fase II: Intervención y proyección.

a) Salud: Orientar sobre el riesgo de enfermedades infecciosas: Talleres de orientación sobre VIH/SIDA, la hepatitis B y C, la tuberculosis y otras enfermedades infecciosas. Concernientes a su localidad, municipio y región. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

Orientar y seguir la situación psicopatológica del adolescente: Realizar seguimiento con psiquiatría en aquellos casos que lo requieran. Esta valoración es guía de las intervenciones especializadas al adolescente que lo necesita. Responsable: Psicología.

b) Psicosocial: Construir proyecto de vida del adolescente: Acciones conjuntas (talleres, sesiones grupales, sesiones individuales, etc.) y organizadas sistemáticamente para la construcción del proyecto de vida del adolescente. Este proyecto de vida deberá ser desarrollado por el adolescente durante todo el programa especializado y monitoreado por los profesionales del área. Debe trabajar áreas de vida como: Personal, espiritual, económica, familiar, educativa, laboral y social. Las acciones en las áreas de vida laboral, educativa y económica deberán estar apoyadas por la institución por medio de convenios, programas, proyectos, etc. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario y especialista de área.

Entrenar en habilidades para la vida del adolescente: Enseñar y reforzar habilidades sanas de afrontamiento a situaciones negativas en la vida (pobreza, maltrato, pérdidas, duelos, etc.). Sesiones grupales en las cuales se fomente la asertividad y resiliencia para enfrentar las situaciones que pueden aumentar la probabilidad de reincidir en conductas autodestructivas como el consumo de sustancias psicoactivas. Responsable: Especialista de área.

Orientar en farmacodependencia al adolescente: Sesiones grupales de consejería en farmacodependencia (Factores de riesgo, protección, resiliencia, autoeficacia, mitos relacionados al consumo de SPA, recaídas, etc.) Responsable: Especialista de área.

Terapia grupal de autoconocimiento y reflexión: Combinación de estrategias para facilitar a los adolescentes la identificación, reconocimiento y manejo de sus pensamientos, conductas y emociones. Responsable: Especialista de área.

Seguir los casos de manera exclusiva de los adolescentes: A través de una reunión semanal el equipo técnico interdisciplinario atenderá y valorará la evolución de los diferentes casos y dará prioridad a aquellos que necesiten un concepto técnico urgente. Responsable: Equipo psicosocial.

c) Familia: Intervenir y seguir situación sociofamiliar: Seguimiento del caso a nivel familiar, visita domiciliaria, llamada telefónica, constatar con referencias, etc. Responsable: Trabajo social.

Programa especializado para las familias: Estrategias, acciones e intervenciones organizadas que permitan a las familias ser participantes activos del proyecto de vida construido por el adolescente y de reconocerse así mismas dentro de la problemática. Todas las familias estarán orientadas y atendidas por los profesionales en un espacio colectivo para trabajar la problemática de las adicciones y consumo de SPA. Consejería familiar en farmacodependencia: Sesiones grupales familiares especializadas en farmacodependencia y consejería individual (Factores de riesgo, protectores, resiliencia, autoeficacia, recaídas, codependencia, perdón, duelo, apego, manipulación, chantaje emocional, intervención en crisis, desprendimiento emocional, etc.). Responsable: Equipo Técnico interdisciplinario y Especialista de área.

Fase III: Preparación para el egreso.

a) Psicosocial: Valorar y orientar en el área psicosocial del caso de egreso: Está destinada a entregar una evaluación de la evolución del adolescente desde el área psicosocial. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

Realizar la graduación de egresados: Realizar un protocolo de graduación: Evento conmemorativo a aquellos adolescentes que están egresando del programa. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

Orientar a los egresados para identificar las redes sociales y comunitarias: Conocer todas las redes de apoyo cercanas de su área de atención que puedan brindar soporte al egresado y su familia (Alcaldía, líder comunitario, iglesia, etc.). Responsable: Trabajo social.

Finalizar y entregar proyecto de vida: Consolidación, entrega y exposición del proyecto de vida del niño, niña y adolescente. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario y especialista de área.

b) Familia: Orientar a las familias para identificar las redes sociales y comunitarias: Conocer todas las redes de apoyo cercanas de su área de atención que puedan brindar apoyo al egresado y su familia (Alcaldía, líder comunitario, iglesia, etc.). Responsable: Trabajo social.

Fase IV: Seguimiento.

a) Seguir y orientar de manera individual y familiar después del egreso: Atención presencial y telefónica en los siguientes 6 meses. Estrategia de seguimiento durante 6 meses. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

Programa de reforzamiento: En caso que el adolescente egresado necesite reforzar lo aprendido en el programa. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

b) Estrategia de seguimiento del proyecto de vida construido: seguimiento, monitoreo y apoyo del proyecto de vida construido durante la Fase de intervención y Proyección. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

3.4. Seminternado.

Fase I: Identificación, diagnóstico y acogida

a) Salud: Orientar situación psicopatológica de adolescente: Valorar la situación psicopatológica del adolescente en el caso que sea requerido. Este parámetro es fundamental para una intervención especializada. Responsable: Psicología.

Valorar situación toxicológica del adolescente: Si el adolescente está en estado de intoxicación o de sospecha de estarlo canalizarlo al servicio de salud que realiza el proceso de desintoxicación correspondiente. Realizar pruebas toxicológicas en aquellos casos que las requieren para conocer las sustancias más recientes de consumo. Tener convenio con un servicio de salud del sistema nacional de bienestar familiar cercano a su ubicación que permita las valoraciones correspondientes a los adolescentes. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

b) Psicosocial: Valoración psicológica y motivacional del adolescente: Evaluar al adolescente para llegar a prediagnósticos que guíen el tratamiento especializado y utilizar estrategias que generen empatía al programa. Responsable: Psicología.

Valorar el patrón de uso de sustancias psicoactivas del adolescente: Realizar diagnóstico sistémico del uso de sustancias psicoactivas. Conocer a profundidad la interacción del adolescente con las sustancias desde diferentes aspectos (ver anexo 4). Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

c) Vincular e introducir al programa al adolescente: Programa de inducción para generar empatía y sentido de pertenencia con el programa especializado de atención, los profesionales y los beneficiarios por parte del adolescente. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

d) Familia: Vincular al programa a las familias, red familiar o cuidadores: Programa dirigido a las familias, red familiar o cuidadores para su inducción y fomento de la participación activa de estas mismas durante todo el programa especializado. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

Fase II: Intervención y proyección.

a) Salud: Verificar la situación toxicológica del adolescente: Realizar pruebas toxicológicas en caso de sospecha de consumo o como simple medida preventiva. Esto permite guiar las acciones correspondientes para favorecer la salud física y psicológica del adolescente. Tener convenio con un servicio de salud del sistema nacional de bienestar familiar cercano a su ubicación que permita las valoraciones correspondientes a los adolescentes. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

Orientar sobre el riesgo de enfermedades infecciosas: Talleres de orientación sobre VIH/SIDA, la hepatitis B y C, la tuberculosis y otras enfermedades infecciosas, concernientes a su localidad, municipio y región. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

Orientar y seguir la situación psicopatológica del adolescente: Realizar seguimiento con psiquiatría en aquellos casos que lo requieran. Esta valoración es guía de las intervenciones especializadas del adolescente que lo necesita. Responsable: Psicología.

b) Psicosocial: Construir proyecto de vida del adolescente: Acciones conjuntas (talleres, sesiones grupales, sesiones individuales, etc.) y organizadas sistemáticamente para la construcción del proyecto de vida del adolescente. Este proyecto de vida deberá ser desarrollado por el adolescente durante todo el programa especializado y monitoreado por los profesionales del área. Debe trabajar áreas de vida como: Personal, espiritual, económica, familiar, educativa, laboral y social. Las acciones en las áreas de vida laboral, educativa y económica deberán estar apoyadas por la institución por medio de convenios, programas, proyectos, etc. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario y especialista de área.

Intervenir y seguir situación psicológica y motivacional del adolescente: Atención psicológica donde se da apoyo y se trabaja de manera individual las características psicológicas, emocionales y cognitivas del adolescente. Conjunto de estrategias que generen sentido de pertenencia al programa a través de la terapia individual. Responsable: Psicología.

Entrenar en habilidades para la vida del adolescente: Enseñar y reforzar habilidades sanas de afrontamiento a situaciones negativas en la vida (pobreza, maltrato, pérdidas, duelos, etc.). Sesiones grupales en las cuales se fomente la asertividad y resiliencia para enfrentar las situaciones que pueden aumentar la probabilidad de reincidir en conductas autodestructivas como el consumo de sustancias psicoactivas. Responsable: Especialista de área.

Orientar en farmacodependencia al adolescente: Sesiones grupales de consejería en farmacodependencia (Factores de riesgo, protección, resiliencia, autoeficacia, mitos relacionados al consumo de SPA, recaídas, etc.). Responsable: Especialista de área.

Terapia grupal de autoconocimiento y reflexión: Combinación de estrategias para facilitar a los adolescentes la identificación, reconocimiento y manejo de sus pensamientos, conductas y emociones. Responsable: Especialista de área.

Realizar grupos de autoayuda (AA, NA, etc.) para los adolescentes: Convenio con grupos de autoayuda para que asistan al programa y brinden apoyo en una sesión de autoayuda semanal. En caso de no tenerlo, se debe implementar sesiones de autoayuda y sesiones de mutua ayuda. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

c) Familia: Programa especializado para las familias: Estrategias, acciones e intervenciones organizadas que permitan a las familias ser participantes activos del proyecto de vida construido por el adolescente y de reconocerse así mismas dentro de la problemática. Todas las familias estarán orientadas y atendidas por los profesionales en un espacio colectivo para trabajar la problemática de las adicciones y consumo de SPA. Consejería familiar en farmacodependencia: Sesiones grupales familiares especializadas en farmacodependencia y consejería individual (Factores de riesgo, protectores, resiliencia, autoeficacia, recaídas, codependencia, perdón, duelo, apego, manipulación, chantaje emocional, intervención en crisis, desprendimiento emocional, etc.). Responsable: Equipo técnico interdisciplinario y especialista de área.

Fase III: Preparación para el egreso.

a) Psicosocial: Valorar y orientar el área psicosocial del caso de egreso: Está destinada a entregar una evaluación de la evolución del adolescente desde el área psicosocial. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

Realizar la graduación de egresados: Realizar un protocolo de graduación: Evento conmemorativo a aquellos adolescentes que están egresando del programa. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

Orientar a los egresados para identificar las redes sociales y comunitarias: Conocer todas las redes de apoyo cercanas de su área de atención que puedan brindar soporte al egresado y su familia (Alcaldía, líder comunitario, iglesia, etc.). Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

Finalizar y entregar proyecto de vida: Consolidación, entrega y exposición del proyecto de vida del niño, niña y adolescente. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario y Especialista de área.

b) Familia: Orientar a las familias para identificar las redes sociales y comunitarias: Conocer todas las redes de apoyo cercanas de su área de atención que puedan brindar apoyo al egresado y su familia (Grupos autoayuda, alcaldía, líder comunitario, iglesia, etc.). Responsable: Trabajo social.

Fase IV: Seguimiento.

a) Seguir y orientar de manera individual y familiar después del egreso: Atención presencial y telefónica en los siguientes 6 meses. Estrategia de seguimiento durante 6 meses. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

b) Programa de reforzamiento: En caso que el adolescente egresado necesite reforzar lo aprendido en el programa. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

c) Verificar asistencia a grupos de autoayuda (AA, NA): Convenio con grupos de autoayuda donde el adolescente pueda asistir. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

d) Estrategia de seguimiento del proyecto de vida construido: seguimiento, monitoreo y apoyo del proyecto de vida construido durante la Fase de intervención y Proyección. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario y Especialista en el área.

3.5. Internado

Fase I: Identificación, Diagnóstico y acogida.

a) Salud: Valorar situación psicopatológica del adolescente: Evaluar la situación psicopatológica del adolescente que lo requiera. Este parámetro es fundamental para una intervención especializada y diferencial. Responsable: Psicología.

b) Verificar situación toxicológica del adolescente: Si el adolescente está en estado de intoxicación o de sospecha de estarlo canalizarlo al servicio de salud que realiza el proceso de desintoxicación correspondiente. Realizar pruebas toxicológicas para aquellos casos que lo requieran para conocer las sustancias más recientes de consumo. Tener convenio con un servicio de salud del sistema nacional de bienestar familiar cercano a su ubicación que permita las valoraciones correspondientes a los adolescentes. Si el consumo presente es de sustancias psicoactivas de administración parenteral (heroína, cocaína inyectada, etc.) el niño, niña o adolescente deberá pasar por un proceso de desintoxicación previo a la atención especializada en modalidad internado. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

c) Psicosocial: Valoración psicológica y motivacional del adolescente: Evaluar al adolescente para llegar a prediagnósticos que guíen el tratamiento especializado y utilizar estrategias que generen empatía al programa. Responsable: Psicología.

Valorar el patrón de uso de sustancias psicoactivas del adolescente: Realizar diagnóstico sistémico del uso de sustancias psicoactivas. Conocer a profundidad la interacción del adolescente con las sustancias desde diferentes aspectos (ver anexo 4). Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

Vincular e introducir al programa al adolescente: Programa de inducción para generar empatía y sentido de pertenencia con el programa especializado de atención por parte del adolescente. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

Vincular e introducir al programa al adolescente: Programa de inducción para generar empatía y sentido de pertenencia con el programa especializado de atención, los profesionales y los beneficiarios por parte del adolescente. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

d) Familia: Vincular al programa a las familias, red familiar o cuidadores: Programa dirigido a las familias, red familiar o cuidadores para su inducción y fomento de la participación activa de estas mismas durante todo el programa especializado. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

Fase II: Intervención y proyección

a) Salud: Verificar la situación toxicológica del adolescente: Realizar pruebas toxicológicas en caso de sospecha de consumo o como simple medida preventiva. Esto permite guiar las acciones correspondientes para favorecer la salud física y psicológica del adolescente. Tener convenio con un servicio de salud del sistema nacional de bienestar familiar cercano a su ubicación que permita las valoraciones correspondientes a los adolescentes. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

Orientar sobre el riesgo de enfermedades infecciosas: Talleres de orientación sobre VIH/SIDA, la hepatitis B y C, la tuberculosis y otras enfermedades infecciosas, concernientes a su localidad, municipio y región. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

Orientar y seguir la situación psicopatológica del adolescente: Realizar seguimiento con psiquiatría en aquellos casos que lo requieran. Esta valoración es guía de las intervenciones especializadas del adolescente que lo necesita. Responsable: Psiquiatría.

b) Psicosocial: Construir proyecto de vida del adolescente: Acciones conjuntas (talleres, sesiones grupales, sesiones individuales, etc.) y organizadas sistemáticamente para la construcción del proyecto de vida del adolescente. Este proyecto de vida deberá ser desarrollado por el adolescente durante todo el programa especializado y monitoreado por los profesionales del área. Debe trabajar áreas de vida como: Personal, espiritual, económica, familiar, educativa, laboral y social. Las acciones en las áreas de vida laboral, educativa y económica deberán estar apoyadas por la institución por medio de convenios, programas, proyectos, etc. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario y especialista de área.

Intervenir y seguir situación psicológica y motivacional del adolescente: Atención psicológica donde se da apoyo y se trabaja de manera individual las características psicológicas, emocionales y cognitivas del adolescente. Conjunto de estrategias que generen sentido de pertenencia al programa a través de la terapia individual. Responsable: Psicología.

Realizar terapia motivacional: Realizar la motivación del adolescente al cambio de estilo de vida por medio de estrategias que refuerzan las nuevas conductas sanas y habilidades adquiridas durante el programa. Este reforzamiento es de carácter positivo y reflexivo (ejemplo: reforzamiento positivo y negativo) y nunca será de carácter negativo (ejemplo: Castigo). Responsable: Equipo técnico interdisciplinario y Especialista de área.

Entrenar en habilidades para la vida del adolescente: Enseñar y reforzar habilidades sanas de afrontamiento a situaciones negativas en la vida (pobreza, maltrato, pérdidas, duelos, etc.). Sesiones grupales en las cuales se fomente la asertividad y resiliencia para enfrentar las situaciones que pueden aumentar la probabilidad de reincidir en conductas autodestructivas como el consumo de sustancias psicoactivas. Responsable: Especialista de área.

Orientar en farmacodependencia al adolescente: Sesiones grupales de consejería en farmacodependencia (Factores de riesgo, protección, resiliencia, autoeficacia, mitos relacionados al consumo de SPA, recaídas, etc.). Responsable: Especialista de área.

Terapia grupal de autoconocimiento y reflexión: Combinación de estrategias para facilitar a los adolescentes la identificación, reconocimiento y manejo de sus pensamientos, conductas y emociones. Responsable: Especialista de área.

Realizar terapia de grupo de construcción de propósitos: Se establecen los propósitos semanales individuales acorde al plan de atención. Esto conduce al cumplimiento de los grandes objetivos de los programas. El adolescente identifica sus fortalezas, debilidades, recursos y obstáculos para guiar sus planes de acción conducentes a sus propósitos. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario y Especialista de área.

Realizar terapia grupal de prevención de recaídas: Este espacio está destinado al reconocimiento y a la discriminación de eventos, situaciones, condiciones, decisiones (externas e internas) que conducen y construyen el proceso de la recaída. Fomenta el afrontamiento asertivo a este tipo de situaciones. Responsable: Especialista de área.

Realizar grupos de autoayuda (AA, NA, etc.) para los adolescentes: Convenio con grupos de autoayuda para que asistan al programa y brinden apoyo en una sesión de autoayuda semanal. En caso de no tenerlo, se debe implementar sesiones de autoayuda y sesiones de mutua ayuda. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

Seguir los casos de manera exclusiva del adolescente: A través de una reunión semanal el Equipo técnico interdisciplinario atenderá y valorará la evolución de los diferentes casos y dará prioridad a aquellos que necesiten un concepto técnico urgente. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

Familia: Programa especializado para las familias: Estrategias, acciones e intervenciones organizadas que permitan a las familias ser participantes activos del proyecto de vida construido por el adolescente y de reconocerse así mismas dentro de la problemática. Todas las familias estarán orientadas y atendidas por los profesionales en un espacio colectivo para trabajar la problemática de las adicciones y consumo de SPA. Este programa debe fomentar encuentros y salidas familiares de manera gradual, así que, una preparación a la familia para el reingreso del niño, niña y adolescente. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario y Especialista de área.

Consejería familiar en farmacodependencia: Sesiones grupales familiares especializadas en farmacodependencia y consejería (Factores de riesgo, protectores, resiliencia, autoeficacia, recaídas, codependencia, perdón, duelo, apego, manipulación, chantaje emocional, intervención en crisis, desprendimiento emocional, etc.). Responsable: Equipo técnico interdisciplinario y Especialista de área.

Conocer redes sociales: Identificar, conocer y establecer contactos con todas las redes especializadas de apoyo que pueden dar soporte al operador (Grupos de autoayuda, iglesia del barrio, alcaldía local, colegio, líderes comunitarios, mecanismos protectores del Estado, etc.). Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

Fase III: Preparación para el egreso.

a) Salud: Valorar el área física y médica del caso de egreso: Valoración física general del adolescente y los síntomas de ansiedad relacionados al consumo de sustancias psicoactivas. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

b) Psicosocial: Valorar y orientar el área biopsicosocial del caso de egreso: Está destinada a entregar una evaluación de la evolución del adolescente desde el área biopsicosocial. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

Realizar la graduación de egresados: Realizar un protocolo de graduación: Evento conmemorativo a aquellos adolescentes que están egresando del programa. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

Orientar a los egresados para identificar las redes sociales y comunitarias: Conocer todas las redes de apoyo cercanas de su área de atención que puedan brindar soporte al egresado (Grupos de autoayuda, alcaldía, líder comunitario, iglesia, etc.). Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

Finalizar y entregar proyecto de vida: Consolidación, entrega y exposición del proyecto de vida del niño, niña y adolescente. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario y Especialista de área.

c) Familia: Orientar a las familias para identificar las redes sociales y comunitarias: Conocer todas las redes de apoyo cercanas de su área de atención que puedan brindar apoyo al egresado y su familia (Grupos autoayuda, alcaldía, líder comunitario, iglesia, etc.). Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

Fase IV: Seguimiento

a) Seguir y orientar de manera individual y familiar después del egreso: Atención presencial y telefónica en los siguientes 6 meses. Estrategia de seguimiento durante 6 meses. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

b) Programa de reforzamiento: En caso que el adolescente egresado necesite reforzar lo aprendido en el programa. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

c) Verificar asistencia a grupos de autoayuda (AA, NA): Convenio con grupos de autoayuda donde el adolescente pueda asistir. Responsable: Equipo técnico interdisciplinario.

d) Estrategia de seguimiento del proyecto de vida construido: seguimiento, monitoreo y apoyo del proyecto de vida construido durante la fase de intervención y proyección.

Todos los beneficiarios egresados de la modalidad Internado deberán seguir su proceso en la modalidad de atención especializada que el equipo interdisciplinario crea pertinente, si egresan anteriormente al doceavo mes.

3.6. Observaciones adicionales

a) El programa especializado de atención debe incluir un programa de inducción para generar empatía y sentido de pertenencia del adolescente con el programa.

b) El operador debe presentar un programa para las familias durante todo el programa especializado que fomente la adherencia a este y su participación activa del proyecto de vida del adolescente.

c) El niño, niña y adolescente en situación de consumo, abuso o dependencia de sustancias psicoactivas sin una red familiar directa o temporalmente no disponible deberán ser aceptados en la modalidad correspondiente.

d) El proyecto de vida debe ser construido como producto a entregar por cada adolescente y debe ser asesorado y apoyado por todas las áreas de intervención.

e) Modelo de atención en crisis cuando haya reincidencia en cualquiera de las fases. Debe permitir superar la crisis y vincular de nuevo al adolescente al programa.

f) El operador debe presentar un programa de refuerzo a los egresados como herramienta de apoyo para estos y así poder dar continuidad a su proceso de cambio de estilo de vida.

g) El operador debe presentar un programa de seguimiento y las estrategias a utilizar durante los siguientes 6 meses después del egreso del programa del adolescente.

h) El operador debe incluir en su programa encuentros de grupos de autoayuda. (Manual para la implementación de Grupos de autoayuda y mutua ayuda, ICBF y OIM). El operador debe tener convenio con un grupo de autoayuda o tener su propio grupo.

i) Todas las instituciones y operadores especializados en consumo de sustancias psicoactivas deben estar habilitados como CAD (Centro de Atención en Drogadicción) según la Resolución 1315 de 2006.

j) El operador debe presentar un programa especializado en consumo de sustancias psicoactivas. Este debe estar contemplado en 4 fases; Fase I Identificación, diagnóstico y acogida; Fase II Intervención y Proyección; Fase III Preparación para el egreso y Fase IV Seguimiento. Todas las estrategias y acciones deben estar coordinadas de manera sistemática y monitoreadas a lo largo del programa y deben tener un objetivo coherente a la meta a alcanzar.

3.7. Recursos

El ICBF es el ente encargado de realizar la gestión presupuestal y de recursos que conlleva a la realización de las propuestas y acciones de las modalidades de atención especializada en consumo de SPA presentadas en el presente documento. Así como el SNBF en servicios de salud.

3.8. Indicadores

a) Número de niños, niñas y adolescentes ingresados, atendidos y egresados de la atención especializada por consumo de sustancias psicoactivas.


 

b) Cumplimiento de las fechas establecidas para la atención de niños, niñas y adolescentes en las distintas fases de las modalidades de atención (Platin).

c) Número de niños, niñas y adolescentes vinculados a las actividades y acciones programadas y propuestas para su atención (Platin).

d) Cumplimiento de las fechas establecidas para la atención de las familias o red familiar próxima de los niños, niñas y adolescentes en las distintas fases de las modalidades de atención.

e) Número de familias o red familiar próxima de los niños, niñas y adolescentes vinculadas a las actividades y acciones programadas y propuestas para su atención.

f) Cronograma de actividades culminadas con éxito temporal y numéricamente para niños, niñas y adolescentes y sus familias durante la atención especializada (Recopilación, cotejo de información, informe de grupo, informe de asistencia, etc.).

g) Número de instituciones habilitadas y acreditadas como CAD (Centros de atención en drogadicción).

h) Registro de acciones articuladas entre los diferentes actores para mantener y reforzar los cambios obtenidos del niño, niña y adolescente y su familia o red social próxima (Proyecto de vida).

i) Número de niños, niñas y adolescentes y sus familias atendidos durante todo el seguimiento.

j) Número de niños, niñas y adolescentes y sus familias egresados que están vinculados a las redes de apoyo (laboral, educativa, económica, etc.) durante el apoyo y monitoreo del proyecto de vida.

k) Adquisición de habilidades para la vida y prevención de recaídas que mantienen al niño, niña y adolescente fuera del consumo abstemio y sobrio. Número de niños, niñas y adolescentes abstemios de consumo de SPA egresados del programa.

l) Cumplimiento de las actividades por los responsables de las acciones de cada área de atención.

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Decreto 1108 de 1994, por el cual se sistematizan y reglamentan algunas disposiciones en relación con el porte y consumo de estupefacientes y sustancias psicotrópicas 

Decreto 120 de 2010, por el cual se adoptan medidas en relación con el consumo de alcohol 

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La prevención en manos de los y las jóvenes. Herramientas pedagógicas en prevención del consumo de sustancias psicoactivas y mitigación del impacto para líderes de organizaciones juveniles. Ministerio de la Protección Social, Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) 2010.

Ley 1098 de 2006 por la cual se expide el Código de la Infancia y la Adolescencia 

Ley 1109 de 2006, por medio de la cual se aprueba el “Convenio Marco de la OMS para el control del tabaco”, hecha en Ginebra, el 21 de mayo de 2003.

Ley 124 de 1994, por la cual se prohíbe el expendio de bebidas embriagantes a menores de edad y se dictan otras disposiciones 

Ley 1335 de 2009, disposiciones por medio de las cuales se previenen daños a la salud de los menores de edad, la población no fumadora y se estipulan políticas públicas para la prevención del consumo del tabaco y el abandono de la dependencia del tabaco del fumador y sus derivados en la población colombiana 

Ley 745 de 2002, por la cual se tipifica como contravención el consumo y porte de dosis personal de estupefacientes o sustancias que produzcan dependencia, con peligro 

Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM IV) Masson S.A., 1994

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Unión temporal, Bogotá hacia una ciudad incluyente. Programas Especializados. Salud Mental y Consumo de Sustancias Psicoactivas. ICBF y Unión Europea. Septiembre, 2007.

Anexos

Anexo 1: Normatividad

Anexo 2: Criterios de gravedad de consumo y los tipos de atención

Anexo 3: Descripción general de las propiedades estimulantes, depresoras y alucinógenas de las sustancias psicoactivas.

Anexo 4: Protocolo de detección y valoración de niños, niñas y adolescentes en situación de consumo de SPA o alcohol.

Anexo 1

Normatividad

Ley 124 del 15 de febrero de 1994(29)

ART. 1º—Prohíbase el expendio de bebidas embriagantes a menores de edad. La persona mayor que facilite las bebidas embriagantes o su adquisición, será sancionada de conformidad con las normas establecidas para los expendedores en los Códigos Nacional o Departamental de Policía.

ART. 2º—El menor que sea hallado consumiendo bebidas embriagantes o en estado de beodez, deberá asistir con sus padres o acudientes a un curso sobre prevención del alcoholismo al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar o a la entidad que haga sus veces.

ART. 3º—Toda publicidad, identificación o promoción sobre bebidas embriagantes debe hacer referencia expresa a la prohibición establecida en la presente ley.

PAR.—Los establecimientos que expendan bebidas embriagantes deberán colocar en sitio visible el texto de la presente ley.

ART. 4º—Para la aplicación de la presente ley, en ningún caso el menor infractor será detenido sino citado mediante boleta para que dentro de las cuarenta y ocho (48) horas siguientes comparezca ante el defensor de familia o quien haga sus veces, en compañía de sus padres o acudientes y del personero municipal o su delegado.

PAR.—Sin perjuicio de las sanciones penales correspondientes, cualquier abuso de la autoridad policial cometido en contra del menor, será sancionado por el comisionado nacional para la policía o su delegado, con la destitución inmediata del responsable o responsables.

ART. 5º—Esta ley rige a partir de la fecha de su promulgación y deroga las normas que le sean contrarias, en especial el artículo 14 de la Ley 30 de 1986, por la cual se adopta el Estatuto Nacional de Estupefacientes y se dictan otras disposiciones.

Decreto Reglamentario 1108 de 1994(30)

ART. 41.—Aquellas personas cuya actividad implica un riesgo para los demás o que son de responsabilidad respecto de terceros no podrán usar o consumir estupefacientes o sustancias psicotrópicas durante el desarrollo de su actividad, de conformidad con las normas previstas en los reglamentos y códigos que regulan el ejercicio de la respectiva profesión u oficio.

ART. 5º—El menor y la mujer embarazada o en período de lactancia que posea o consuma estupefacientes o sustancias psicotrópicas, se remitirá al defensor de familia competente, con el objeto de que determine la aplicación de las siguientes medidas de protección, según el caso.

Ley 745 de 2002(31), por la cual se tipifica como contravención el consumo y porte de dosis personal de estupefacientes o sustancias que produzcan dependencia.

Ley 1109 de 2006(32), por medio de la cual se aprueba el “Convenio Marco de la OMS para el control del tabaco”, hecho en Ginebra el 21 de mayo de 2003, con el fin de proteger a las generaciones presentes y futuras de los graves estragos que produce el consumo de tabaco, al igual que adopta el “Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el control del tabaco” el cual establece que “corresponde a las partes signatarias adoptar y aplicar, en áreas de la jurisdicción nacional existente y conforme determine la legislación nacional, medidas legislativas, ejecutivas, administrativas y/u otras medidas eficaces de protección contra la exposición al humo de tabaco en lugares de trabajo interiores, medios de transporte público, lugares públicos cerrados y, según proceda, otros lugares públicos, y promoverá activamente la adopción y aplicación de esas medidas en otros niveles jurisdiccionales a la exposición al humo del mismo.

Código de la Infancia y la Adolescencia - Ley 1098 de 2006, tiene por finalidad garantizar a los niños, a las niñas y a los adolescentes su pleno y armonioso desarrollo para que crezcan en el seno de la familia y de la comunidad, en un ambiente de felicidad, amor y comprensión. Prevalecerá el reconocimiento a la igualdad y la dignidad humana, sin discriminación alguna.

Su objeto es establecer normas sustantivas y procesales para la protección integral de ellos y garantizar el ejercicio de sus derechos y libertades consagrados en los instrumentos internacionales de Derechos Humanos, en la Constitución Política y en las leyes, así como su restablecimiento. Dicha garantía y protección será obligación de la familia, la sociedad y el Estado.

ART. 17.—Derecho a la vida y a la calidad de vida y a un ambiente sano.

ART. 18.—Derecho a la integridad personal.

ART. 20.—Derechos de protección. Los niños, las niñas y los adolescentes serán protegidos contra:

a) El consumo de tabaco, sustancias psicoactivas, estupefacientes o alcohólicas y la utilización, el reclutamiento o la oferta de menores en actividades de promoción, producción, recolección, tráfico, distribución y comercialización.

b) El contagio de enfermedades infecciosas prevenibles durante la gestación o después de nacer, o la exposición durante la gestación a alcohol o cualquier tipo de sustancia psicoactiva que pueda afectar su desarrollo físico, mental o su expectativa de vida.

ART. 30.—Derecho a la recreación, participación en vida cultural y en las artes.

PAR. 1º—Para armonizar el ejercicio de este derecho con el desarrollo integral de los niños, las autoridades deberán diseñar mecanismos para prohibir el ingreso a establecimientos destinados a juegos de suerte y azar, venta de licores, cigarrillos o productos derivados del tabaco y que ofrezcan espectáculos con clasificación para mayores de edad.

ART. 39.—Obligaciones de la familia.

• Prevenirles y mantenerles informados sobre los efectos nocivos del uso y el consumo de sustancias psicoactivas legales e ilegales.

ART. 44.—Obligaciones complementarias de las instituciones educativas.

• Prevenir el tráfico y consumo de todo tipo de sustancias psicoactivas que producen dependencia dentro de las instalaciones educativas y solicitar a las autoridades competentes acciones efectivas contra el tráfico, venta y consumo alrededor de las instalaciones educativas.

ART. 47.—Responsabilidades especiales de los medios de comunicación.

a) Promover, mediante la difusión de información, los derechos y libertades de los niños, las niñas y los adolescentes.

b) Adoptar políticas para la difusión de información sobre niños, niñas y adolescentes en las cuales se tenga presente el carácter prevalente de sus derechos.

c) Abstenerse de transmitir por televisión publicidad de cigarrillos y alcohol en horarios catalogados como franja infantil por el organismo competente.

ART. 53.—Medidas de restablecimiento de derechos.

ART. 60.—Vinculación a programas de atención especializada para el restablecimiento de derechos vulnerados.

ART. 89.—Funciones de la Policía Nacional para garantizar los derechos de los niños, las niñas y adolescentes.

a) Adelantar labores de vigilancia a fin de controlar e impedir el ingreso de los niños, las niñas y los adolescentes a los lugares de diversión destinados al consumo de bebidas alcohólicas y cigarrillos y hacer cumplir la prohibición de venta de estos productos.

b) Realizar labores de inteligencia para combatir las redes dedicadas a la producción, tráfico o comercialización de sustancias psicoactivas ilegales que produzcan dependencia, a la distribución y comercialización de pornografía infantil a través de Internet o cualquier otro medio, al tráfico o a la explotación sexual de niños, niñas y adolescentes, o a cualquier otra actividad que atente contra sus derechos.

ART. 107.—Contenido de la declaratoria adoptabilidad vulneración derechos.

PAR. 2º—Para garantizar la adecuada atención del niño, niña o adolescente en el seno de su familia, el defensor de familia podrá disponer que los padres o las personas a cuyo cargo se encuentre, cumplan algunas de las siguientes actividades:

• Asistencia a un programa de asesoría, orientación o tratamiento de alcohólicos o adictos a sustancias que produzcan dependencia.

Resolución 1315 del 25 de abril del 2006(33), por la cual se define las condiciones de Habilitación para los Centros de Atención en Drogadicción y Servicios de Farmacodependencia y se dictan otras disposiciones, Ministerio de la Protección Social.

ART. 1º—Objeto y campo de aplicación. Las disposiciones contenidas en la presente resolución tienen por objeto regular la calidad de los servicios de salud, en los componentes de tratamiento y rehabilitación, que prestan los centros de atención de drogadicción (CAD) y los servicios de fármaco dependencia, para lo cual deberán cumplir con las condiciones de habilitación establecidas en la misma.

PAR. 2º—Las instituciones que ofrezcan programas de tratamiento y rehabilitación de personas con adicción a Sustancias Psicoactivas, cualquiera que sea su naturaleza jurídica u objeto social, deberán cumplir con las condiciones de habilitación establecidas en relación con los respectivos servicios ofrecidos.

ART. 2º—Definiciones. Para los efectos de la presente resolución, se define el alcance de las siguientes expresiones: Centro de Atención en Drogadicción (CAD). Es toda institución pública, privada o mixta que presta servicios de salud en sus fases de tratamiento y rehabilitación, bajo la modalidad ambulatoria o residencial, a personas con adicción a Sustancias Psicoactivas, mediante la aplicación de un determinado Modelo o Enfoque de Atención, basado en evidencia científica.

ART. 3º—Clasificación de los centros de atención en drogadicción.

Los centros de atención en drogadicción pueden ser ambulatorios o residenciales y contarán con condiciones específicas para su habilitación.

CAD Modalidad de tratamiento ambulatorio: son todos aquellos centros que desarrollan su Modelo o Enfoque de Atención sin ofrecer servicio de alojamiento nocturno a sus usuarios.

CAD Modalidad de tratamiento residencial: son todos aquellos Centros que brindan como parte de su Modelo o Enfoque de Atención alojamiento nocturno a sus usuarios.

PAR.—Un mismo centro de atención en drogadicción podrá ofrecer programas de tratamiento y rehabilitación bajo la modalidad residencial y ambulatoria y, en tal sentido, será considerado como mixto, para los efectos de su registro y habilitación.

ART. 4º—Del mejoramiento de la calidad. Los centros de atención en drogadicción deberán ajustarse a lo dispuesto en los artículos 32 a 35, 37 y 50 del Decreto 1011 de 2006, o de las normas que la sustituyan, modifiquen o adicionen, en lo relacionado con el cumplimento del programa de auditoría para el mejoramiento de la calidad.

Decreto 3039 de 2007(34), por el cual se adopta el plan nacional de salud pública 2007-2010, determina, en la línea de política número 1. Promoción de la salud y la calidad de vida, entre las estrategias para disminuir los riesgos para las enfermedades crónicas no transmisibles, se encuentran las siguientes acciones: h) Promover la implementación de las estrategias de instituciones educativas, espacios de trabajo y espacios públicos libres de humo de tabaco y de combustibles sólidos, en coordinación con las direcciones territoriales de salud, entidades promotoras de salud (EPS), administradoras de riesgos profesionales (ARP), el sector educativo, trabajo, cultura y deporte y otros sectores. Que conforme a lo anterior, todas las personas deben estar protegidas contra la exposición al humo de tabaco y, por tanto, todos los lugares de trabajo interiores y lugares públicos cerrados deben estar libres de tabaco y, para tal fin, la sociedad en su conjunto debe apoyar y asegurar el cumplimiento de las medidas encaminadas a lograr entornos.

Ley 1335 julio de 2009(35), Comisión Séptima “Disposiciones por medio de las cuales se previene daños a la salud de los menores de edad, la población no fumadora y se estipulan políticas públicas para la prevención del consumo del tabaco y rehabilitación del enfermo a causa del tabaquismo y sus derivados en la población colombiana”.

Decreto 120 de 2010(36), El presente decreto tiene como objeto proteger al menor de edad y a la comunidad en general de los efectos nocivos del consumo de bebidas alcohólicas y establecer medidas tendientes a la reducción del daño y la minimización del riesgo de accidentalidad, violencia cotidiana y criminalidad asociada al consumo inmoderado de alcohol.

Anexo 2

Criterios de gravedad de consumo y los tipos de atención

Criterios gravedad de consumo y tipo de atención
Características del consumo
Áreas de riesgo e impacto
Consumo
Atención
Nivel
de Gravedad
Motivo de consumo
Tipo de sustancia
Vía de consumo
Poli-consumo
Frecuencia
Tiempo de consumo
Abstinencia Intoxicación
Legal
Médica
Psiquiátrica
Escolar
Familiar
Social
Nivel de consumo
Modalidad
1
Experimentación exploración y curiosidad
Tabaco
Alcohol Marihuana Inhalantes
Oral Fumada Inhalada
No
Esporádico 1-2/mes
<12 meses
No
No
No o Bajo supervisión
No o Bajo supervisión
No
No
No
Experimental
Intervención de Apoyo
2a
Recreación y social
Tabaco
Alcohol Marihuana Inhalantes
Oral Fumada Inhalada
No
C/3er día
Fines de semana
Altas dosis en episodios mensuales
<12 meses
No
No
No o Bajo supervisión
No o Bajo supervisión
No
No
No
Experimental y social recreativo
Externado
2b
Recreación, social, y búsqueda del placer
Tabaco
Alcohol Marihuana Inhalantes
Oral Fumada Inhalada
No
<12 meses
No
No
No o Bajo supervisión
No o Bajo supervisión



Experimental y social recreativo
Externado
3a
Consumo habitual, alivio de ansiedad y búsqueda del placer
Tabaco
Alcohol Marihuana Inhalantes
Oral Fumada Inhalada

Frecuencia Semanal
Altas dosis
Fin de semana
>12 meses


No o Bajo supervisión
No o Bajo supervisión



Consumidor Habitual
Seminternado
3b
Consumo habitual para alivio o evitación de la ansiedad por los síntomas de supresión
Tabaco
Alcohol Marihuana Inhalantes Cocaína Anfetaminas
Oral Fumada Inhalada

>12 meses


No o en alto riesgo
No o en alto riesgo



Consumidor Habitual
Seminternado
4a
Consumo habitual para alivio o evitación de la ansiedad por los síntomas de supresión
Tabaco Alcohol
Marihuana Inhalables Cocaína
Anfetaminas
Sedantes, etc.
Oral Fumada Inhalada

Frecuencia regular y compulsivo diario
>12 meses







Abusador
Internado
4b
Búsqueda imperiosa por consumir, búsqueda del alivio o evitación de la ansiedad por los síntomas de supresión
Tabaco
Alcohol
Marihuana Inhalables Cocaína
Anfetaminas
Bazuco
Heroína
Sedantes, etc.
Oral Fumada Inhalada Parenteral

>12 meses







Abusador
o dependiente
Internado
5a
No puede evitar seguir consumiendo
Tabaco, Alcohol, Marihuana, Inhalables, Cocaína, Anfetaminas, Basuco
Heroína Sedantes, etc.
Oral Fumada Inhalada Parenteral

Imperioso y compulsivo
>12 meses


Sí Grave
Sí Grave



Dependiente
Internado

 

Anexo 3

Descripción general de las propiedades estimulantes, depresoras y alucinógenas de las sustancias psicoactivas. *Los efectos depresores, estimulantes y alucinógenos varían según la sustancia, dosis y vía de administración.

 

Anexo 4. Protocolo de detección y valoración de niños, niñas y adolescentes en situación de consumo de SPA o alcohol.

Definición: Este protocolo permitirá realizar la valoración adecuada a un niño, niña o adolescente en situación de vulneración de derechos y en consumo de sustancias psicoactivas o alcohol.

Objetivo: Identificar si el adolescente cumple con los criterios de inclusión a la modalidad de atención correspondiente a su gravedad de consumo. Así mismo, ofrecer una intervención diferenciada y especializada.

Dirigido a: Este protocolo está dirigido a complementar las estrategias de atención de niños, niñas y adolescentes en situación de consumo de sustancias psicoactivas. Es decir, ubicarlos en la atención especializada correspondiente a la gravedad de su consumo; Internado, seminternado, externado o intervención de apoyo.

Contexto: Esta detección y valoración del consumo de SPA se realizará en la fase I del programa especializado (Centro de emergencia o modalidades de atención) por el Equipo técnico interdisciplinario.

Pasos a seguir: Para caracterizar al adolescente se requiere seguir los siguientes pasos

1. Contacto profesional.

2. Valoración de la gravedad de consumo.

3. Identificación de soluciones posibles.

4. Toma de decisiones.

5. Cierre y seguimiento.

1. Contacto profesional (Rapport) (15 minutos).

El profesional del equipo técnico interdisciplinario se encarga de generar empatía con el adolescente. Es decir, romper el hielo. El profesional está encargado de generar un ambiente de tranquilidad y comodidad donde el adolescente se sienta confortable y listo a decir la verdad durante la valoración de la gravedad de consumo.


 

2. Valoración de la gravedad de consumo (30 minutos).

Se realizará entonces un tamizaje de trastornos relacionados al consumo de alcohol (anexo 2) y de sustancias psicoactivas (anexo 3) y una entrevista semiestructurada (anexo 4). Se llevará a cabo un registro de información y la valoración del consumo del adolescente por el profesional. En este paso se recaba información valiosa respecto al patrón de consumo y se valora el nivel de gravedad del mismo (uso, abuso, dependencia). El uso, abuso y dependencia hacia una droga o varias se distinguen por algunos elementos, los cuales se deben revisar para poder proponer una modalidad de atención efectiva, tomando en cuenta los diferentes patrones de consumo y nivel de gravedad (anexo 4). El profesional debe ser propositivo y reflexivo, sin enjuiciar o etiquetar al adolescente.

3. Identificación de soluciones posibles.

A partir de los resultados obtenidos de la entrevista semiestructurada, el grupo biopsicosocial valorará la situación de consumo de sustancias psicoactivas del adolescente y planteará cinco (5) posibles soluciones:

a) El adolescente no necesita atención por consumo de sustancias psicoactivas.

b) El adolescente deberá participar de la modalidad intervención de apoyo de atención especializada por consumo de sustancias psicoactivas.

c) El adolescente deberá participar de la modalidad de atención especializada por consumo de sustancias psicoactivas externado.

d) El adolescente deberá participar de la modalidad de atención especializada por consumo de sustancias psicoactivas seminternado.

e) El adolescente deberá participar de la modalidad de atención especializada por consumo de sustancias psicoactivas internado.

4. Toma de decisiones.

Según los criterios de gravedad de consumo y lo valorado por el grupo biopsicosocial, se tomarán dos posibles decisiones:

a) El adolescente No será remitido a la atención especializada por consumo de sustancias psicoactivas o alcohol.

b) El adolescente deberá ser remitido por su condición a una de las modalidades de atención especializada por consumo de sustancias psicoactivas o alcohol.

5. Cierre y seguimiento.

Al remitir al niño, niña o adolescente a un proceso de atención especializado por consumo de sustancias psicoactivas o alcohol, se deberá seguir el caso hasta la finalización del tratamiento y luego determinar su reingreso al programa especializado de procedencia.

Cuestionario AUDIT-10(37)

Objetivo: El propósito del siguiente cuestionario es ser un primer filtro para detectar problemas graves relacionados con el consumo de alcohol.

Descripción: AUDIT es un cuestionario de tamizaje de 10 reactivos para la identificación de trastornos por consumo de alcohol. Tiene 3 dominios(38). El uso de riesgo de alcohol, el uso perjudicial o abuso de alcohol y síntomas de dependencia. Una alta puntuación en los ítems 1 a 3 sugiere consumo peligroso de alcohol, si está se da en los ítems 4 a 6, posible dependencia alcohólica y si se da en las cuestiones 7 a 10 consumo perjudicial(39).

Administración: La administración de este cuestionario puede ser de forma individual y autorreporte o acompañado si así lo exige alguna condición especial (ejemplo: Si el adolescente no sabe leer).

Calificación: Las ocho primeras cuestiones tienen 5 posibles respuestas, que se puntúan de 0 a 4 y las dos últimas 3 posibles respuestas que puntúan 0-2-4. El rango es de 0 a 40. Puntajes entre 8 y 15 son una llamada de atención de reducir y dejar de beber inmediatamente. Puntajes entre 16 y 19 sugieren consejería y monitoreo continuo, y puntajes de 0 sobre 20 son claramente una advertencia por el consumo y la necesidad de evaluación profunda y diagnóstico.

Interpretación:

Dominios y contenidos del AUDIT
Dominios
Preguntas
Contenidos
Uso de riesgo de alcohol
1
2
3
Frecuencia del consumo
Cantidad típica
Frecuencia de consumo intenso
Síntomas de dependencia
4
5
6
Disminución del control sobre el consumo
Mayor notoriedad de beber
Consumo Matinal
Uso perjudicial de alcohol
7
8
9
10
Culpabilidad después de beber
Lagunas
Lesiones relacionadas con el alcohol
Preocupación de otros por el consumo

Cuestionario AUDIT

Nombre del beneficiario:
Fecha de la entrevista:
Edad:
Género:
Escolaridad:
Lea las preguntas tal como están escritas. Anote las respuestas cuidadosamente. Comience diciendo “Ahora voy a hacerle algunas preguntas sobre su consumo de bebidas alcohólicas Durante el último año”. Explique qué entiende por “bebidas alcohólicas”, utilizando ejemplos típicos como cerveza, vino, vodka, etc. Codifique las respuestas en términos de “bebidas estándar”.
1. ¿Qué tan frecuentemente ingieres bebidas alcohólicas?
0. Nunca
1. Una o menos veces al mes
2. De 2 a 4 veces al mes
3. De 2 a 3 veces a la semana
4. Cuatro o más veces a la semana
6. ¿Qué tan frecuentemente bebiste en la mañana siguiente después de haber bebido en exceso el día anterior?
0. Nunca
1. Menos de una vez al mes
2. Mensualmente
3. Semanalmente
4. A diario o casi a diario
2. ¿Cuántas bebidas/copas que contienen alcohol ingieres el día que bebes?
0. 1 o 2
1. 3 o 4
2. 5 o 6
3. De 7 a 9
4. 10 o más
7. ¿Qué tan frecuentemente te sentiste culpable o tuviste remordimientos por haber bebido?
0. Nunca
1. Menos de una vez al mes
2. Mensualmente
3. Semanalmente
4. A diario o casi a diario
3. ¿Qué tan frecuentemente te tomas 6 ó más copas en la misma ocasión?
0. Nunca
1. Menos de una vez al mes
2. Mensualmente
3. Semanalmente
4. A diario o casi a diario
8. ¿Con qué frecuencia durante el año pasado no pudiste recordar lo que pasó la noche anterior porque estuviste bebiendo?
0. Nunca
1. Menos de una vez al mes
2. Mensualmente
3. Semanalmente
4. A diario o casi a diario
4. ¿Con qué frecuencia durante el año pasado te diste cuenta de que no podías dejar de beber una vez que empezabas?
0. Nunca
1. Menos de una vez al mes
2. Mensualmente
3. Semanalmente
4. A diario o casi a diario
9. ¿Te has lastimado/lesionado o alguien ha resultado lastimado/lesionado como consecuencia de tu ingestión de alcohol?
0. No
2. Sí, pero no en el curso del último año
4. Sí, el último año
5. ¿Con qué frecuencia durante el año pasado no hiciste lo que normalmente se espera de ti a causa de la bebida?
0. Nunca
1. Menos de una vez al mes
2. Mensualmente
3. Semanalmente
4. A diario o casi a diario
10. ¿Algún amigo, familiar, médico o profesional de la salud ha expresado preocupación por la forma en que bebes o te ha sugerido que reduzcas tu consumo?
0. No
2. Sí, pero no en el curso del último año
4. Sí, el último año

Cuestionario DAST-10

DAST-10 (Bedregal et ál., 2006) es un cuestionario de tamizaje de 10 reactivos para el abuso de sustancias psicoactivas. Las preguntas buscan identificar trastornos psicológicos y médicos por causa del consumo de sustancias y reconoce cuatro niveles de riesgo(40)*.

Objetivo: El propósito del siguiente cuestionario es ser un primer filtro de detectar problemas graves relacionados con el consumo de de sustancias psicoactivas.

Descripción: El DAST-10 es un instrumento de autorreporte (autoadministración) de 10 ítems de “Sí” y “No” como respuesta. Este instrumento es la versión corta del DAST de 28 ítems y deberá tomar menos de 8 minutos para completarlo.

Administración: La administración de este cuestionario puede ser de forma individual, de autorreporte o acompañado si así lo exige alguna condición especial (ejemplo: Si el adolescente no sabe leer).

Calificación: Las opciones de respuestas por cada ítem son “Sí” y “No”. Se otorga un puntaje de 1 (uno) cuando la respuesta es “Sí”, (excepto por la pregunta 3 que se le da un puntaje de 1 a la respuesta “No”) y la respuesta “No” recibe un puntaje de 0 (cero).

Interpretación:

Puntaje
Grado de problema (por consumo de drogas)
Acción
0
No reporta problemas
Nada en este momento
1 a 2
Nivel bajo
Consejería
3 a 5
Nivel moderado
Indagar más de su consumo
6 a 8
Nivel substancial
Evaluación y diagnóstico
9 a 10
Nivel Severo
Evaluación y diagnóstico

Cuestionario DAST - 10

Nombre del beneficiario:
Fecha de la entrevista:
Edad:
Género:
Escolaridad:

Preguntas

No
1. ¿Alguna vez has experimentado síntomas de abstinencia por dejar de usar drogas?
0
1
2. ¿Te has involucrado en actividades ilícitas para así conseguir drogas?
0
1
3. ¿Alguna vez el uso o abuso de drogas te ha creado problemas con tu familia, pareja, amigos o profesores?
0
1
4. ¿Alguna vez tu pareja, padres, amigos o profesores se han quejado por tu uso de drogas?
0
1
5. ¿Has tenido problemas médicos como consecuencia de tu uso de drogas? (p. ej. pérdida de memoria, hepatitis, convulsiones, sangrado, etcétera)
0
1
6. ¿Alguna vez te has sentido mal por utilizar o abusar de las drogas?
0
1
7. ¿Has tenido desmayos, pérdida del conocimiento, lagunas mentales, “ausencias” o “flashbacks” como resultado de usar drogas?
0
1
8. ¿Puedes dejar de utilizar drogas o medicamentos cuando tú así lo deseas?
0
1
9. ¿Has abusado de más de una droga o medicamento a la vez?
0
1
10. ¿Alguna vez has utilizado drogas o medicamentos por razones que no sean médicas?
0
1

 

Entrevista semiestructurada

Valoración de gravedad de consumo de sustancias psicoactivas o alcohol

Objetivo: El propósito de la siguiente entrevista es recopilar información acerca del consumo de alcohol y sustancias psicoactivas. Así mismo, recoger información no verbal por observación durante la entrevista. Finalmente, será una herramienta para verificar si es o no candidato de la modalidad especializada de atención por consumo de sustancias psicoactivas.

Descripción: Es un instrumento que contiene 10 preguntas cuya opción de respuesta es abierta y una sola de ellas de opción múltiple. Estas preguntas permiten recabar información más amplia y relacionada al consumo de sustancias psicoactivas o alcohol.

Administración: La administración de esta entrevista es de forma individual. Se le pide al adolescente contestar de manera honesta las preguntas que se le realizarán. Ante estas preguntas el entrevistado puede responder abiertamente. El evaluador debe estar siempre presente para resolver cualquier duda.

Calificación: La entrevista no arroja un puntaje o calificación específica.

Entrevista Semiestructurada

Valoración de la gravedad de consumo de sustancias psicoactivas o alcohol

Nombre del beneficiario:
Fecha de la entrevista:
Edad:
Género:
Escolaridad:

1. ¿Sabes por qué participas de esta entrevista?

_____________________________________________________________________________________________________

_____________________________________________________________________________________________________

2. ¿Cuál era la sustancia que más consumías? ¿Y dónde lo hacías? ¿Con quién lo hacías?

_____________________________________________________________________________________________________

_____________________________________________________________________________________________________

_____________________________________________________________________________________________________

3. ¿A qué edad empezaste a consumir?

_____________________________________________________________________________________________________

_____________________________________________________________________________________________________

4. Antes de llegar a los programas del ICBF ¿Cómo era tu consumo, cuándo, dónde, cuánto y qué consumías?

_____________________________________________________________________________________________________

_____________________________________________________________________________________________________

_____________________________________________________________________________________________________

5. Situaciones principales de consumo (Amigos, conflictos, robos, grupos armados, etc.)

_____________________________________________________________________________________________________

_____________________________________________________________________________________________________

_____________________________________________________________________________________________________

6. En cada ocasión u oportunidad de consumir, ¿Cuál era la cantidad que consumías Durante los últimos 6 (seis) meses?

_____________________________________________________________________________________________________

_____________________________________________________________________________________________________

7. Problemas relacionados con el consumo: ¿Has tenido algún problema debido al consumo?

_____________________________________________________________________________________________________

_____________________________________________________________________________________________________

_____________________________________________________________________________________________________

8. ¿Algún problema te ha motivado a consumir? ¿Para qué consumías?

_____________________________________________________________________________________________________

_____________________________________________________________________________________________________

_____________________________________________________________________________________________________

9. Intentos de reducir el consumo: ¿Has intentado cambiar tu consumo?

_____________________________________________________________________________________________________

_____________________________________________________________________________________________________

_____________________________________________________________________________________________________

10. ¿Estás dispuesto a participar en un programa de adolescentes para reducir tu consumo de alcohol o drogas?

a) Sí

b) No

Observaciones

_____________________________________________________________________________________________________

_____________________________________________________________________________________________________

_____________________________________________________________________________________________________

Se recomienda confirmar (si es posible) la información con la ayuda de un tercero (familiar) de la persona entrevistada.

__________________________________

Nombre y firma del profesional

Continúa para la aprobación, página en blanco, solo con firmas aprobatorias:

Revisó:

Natalia España Paz, Defensora de Familia: __________________________

Javier Uribe Blanco, Asesor jurídico: __________________________

Pedro Antonio Fernández Ruiz, Profesional, Subdir.

Restablecimiento de derechos: _________________________

Janneth Moreno Romero, Abogada, Oficina jurídica: __________________________

Aprobó:

María Piedad Villaveces Niño, Directora de Protección:__________________________

Martha Isabel Tovar Turmequé, Subdirectora de restablecimiento de derechos: __________________________

Dora Hilda Aya Baquero, Subdirectora de nutrición: __________________________

Édgar Julián Vargas Brand, Jefe oficina asesoría jurídica: __________________________


 

(1) Política nacional para la reducción del consumo de sustancias psicoactivas y su impacto, Resumen ejecutivo, Ministerio de la Protección Social, Dirección General de Salud Pública 2008.

(2) Estudio nacional de consumo de sustancias psicoactivas en Colombia, resumen ejecutivo. Ministerio de la Protección Social, Ministerio de Interior y Justicia y Dirección Nacional de Estupefacientes 2009.

(3) Política nacional para la reducción del consumo de sustancias psicoactivas y su impacto, Resumen ejecutivo, Ministerio de la Protección Social, Dirección General de Salud Pública 2008.

(4) Glosario de términos de alcohol y drogas. Organización Mundial de la Salud, OMS, y Ministerio de Sanidad y Consumo del Gobierno de España. 1994.

(5) Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM IV) Masson S.A., 1994.

(6) Herramientas de orientación y apoyo. Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y Organización Internacional para las Migraciones (OIM). Colombia 2008.

(7) Glosario de términos de Alcohol y Drogas. Organización Mundial de la Salud OMS y Ministerio de Sanidad y Consumo del Gobierno de España. 1994.

(8) Franey, C. (1998b). Drugs: definition, classification and functional uses, U1. Imperial College of Science, Technology and Medicine, University of London. CITADO EN Política nacional para la reducción del consumo de sustancias psicoactivas y su impacto, Resumen ejecutivo, Ministerio de la Protección Social, Dirección General de Salud Pública. 2008.

(9) Promoción de la salud mental, prevención del consumo de drogas, tratamiento especializado y rehabilitación de alcohólicos y farmacodependientes. Ficha Técnica sobre Drogas. Carisma, Medellín, 2008.

(10) Glosario de términos de alcohol y drogas. Organización Mundial de la Salud OMS y Ministerio de Sanidad y Consumo del Gobierno de España. 1994.

(11) Unión temporal, Bogotá Hacia una ciudad incluyente. Programas especializados. Salud mental y consumo de sustancias psicoactivas. ICBF y Unión Europea. Septiembre 2007.

(12) Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM IV) Masson S.A., 1994.

(13) Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM IV) Masson S.A., 1994.

(14) La prevención en manos de los y las jóvenes. Herramientas pedagógicas en prevención del consumo de sustancias psicoactivas y mitigación del impacto para líderes de organizaciones juveniles. Ministerio de la Protección social, Oficina de las Naciones Unidas contra la droga y el delito (UNODC) 2010.

(15) Prochaska JO, Prochaska JM. Modelo transteórico de cambio para conductas adictivas. Casa M, Gossop M, editores. Recaída y prevención de recaídas. Barcelona: Neurociencias, 1993; pág. 85-136.

(16) William R., Miller; Stephen Rollnick. La Entrevista Motivacional; Preparar para el cambio en conductas adictivas. Ediciones Paidós Ibérica, Barcelona 1999.

(17) Gossop M. Recaída y prevención de recaídas. Casa M., Gossop M., editores. Recaída y prevención de recaídas. Barcelona: Neurociencias, 1993; pp. 1-43.

(18) Sánchez- Hervvás, E., Tomás Gradolí, V. Y Morales Allús, E. Un modelo de tratamiento psicoterapéutico en adicciones. Unidad de conductas Adictivas de Catarroja. Consellería de Sanitat. Generalitat Valenciana. Valencia. España. 2004; 6 (3) : 159-66 161.

(19) Tiffany SA. Cognitive model of drug urges and drug abuse behavior: Role of automatic and nonautomatic processes. Psychol Rev 1990; 84: 127-90.

(20) El proceso de recaída se concibe en etapas de abuso o dependencia a sustancias psicoactivas.

(21) Miller WR, Rollnick, S. La Entrevista Motivacional; Preparar para el cambio en conductas adictivas. Ediciones Paidós Ibérica, Barcelona 1999.

(22) Brailowsky S. Las sustancias de los sueños. Neuropsicofarmacología. Salud. 3ª ed. México 2002.

(23) National Institute on Drug Abuse (NIDA); El abuso de drogas y la drogadicción, Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos; Institutos Nacionales de la Salud revista Infofacts. Diciembre 2008.

(24) National Institute on Drug Abuse (NIDA); Enfoques para el tratamiento de la drogadicción, Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos; Institutos Nacionales de la Salud Revista Infofacts Diciembre del 2009.

(25) Proyecto de certificación “consejero terapéutico en adicciones” Federación Latinoamericana de Comunidades Terapéuticas (Flact) Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (Cicad-OEA). Definición del Consejero Terapéutico Drogodependencias. 2009.

(26) Marlatt, G. A. (1993). La prevención de recaídas en las conductas adictivas: un enfoque de tratamiento cognitivo-conductual. En M. Casas y M. Gossop (coord.), Recaída y prevención de recaídas. Tratamientos psicológicos en drogodependencias (pp. 137-159). Barcelona: Ediciones en Neurociencias, Citran. CITADO EN Sánchez- Hervvás, E., Tomás Gradolí, V. Y. Morales Allús, E. Un modelo de tratamiento psicoterapéutico en adicciones. Unidad de conductas Adictivas de Catarroja. Consellería de Sanitat. Generalitat Valenciana. Valencia. España. 2004; 6(3): 159-66 161.

(27) Si cualquiera de estas características de consumo se presentan en un niño o niña menor de 12 años, la institución debe ofrecerle los servicios necesarios y la atención adecuada a su problemática. Así mismo, dar tratamiento diferencial y personalizado a aquellos niños, niñas y adolescentes que llegan al restablecimiento de derechos por otros motivos pero que presentan consumo de SPA (Discapacidad, comunidades indígenas, desmovilizados de grupos armados organizados al margen de la ley, desplazamiento, víctimas de abuso sexual, explotación sexual, situación vida en calle, trabajo infantil).

(28) Esta modalidad es creada en cumplimiento de la Ley 124 de 1994, por la cual se prohíbe el expendio de bebidas embriagantes a menores de edad y se dictan otras disposiciones.

(29) Ley 124 por la cual se prohíbe el expendio de bebidas embriagantes a menores de edad y se dictan otras disposiciones.

(30) Decreto 1108 de 1994, por el cual se sistematizan y reglamentan algunas disposiciones en relación con el porte y consumo de estupefacientes y sustancias psicotrópicas, Ministerio de Justicia y del Derecho.

(31) Ley 745 de 2002, por la cual se tipifica como contravención el consumo y porte de dosis personal de estupefacientes o sustancias que produzcan dependencia, con peligro.

(32) Ley 1109, por medio de la cual se aprueba el “Convenio Marco de la OMS para el control del tabaco”, hecho en Ginebra el 21 de mayo de 2003.

(33) Resolución 1315 25 abril de 2006. Ministerio de la Protección Social.

(34) Decreto 3039 de 2007, por el cual se adopta el Plan Nacional de Salud Pública 2007-2010, Ministerio de la Protección Social.

(35) Ley 1335.

(36) Decreto 120 de enero 21 de 2010. Ministerio de la Protección Social.

(37) Gómez M, E; Gómez H, H; Morales R, B; Pérez R, M. Uso del AUDIT y el DAST-10 para la identificación de abuso de sustancias psicoactivas y alcohol en adolescentes. Revista colombiana de Psicología, Vol. 18, Núm. 1, Enero-Junio, 2009, págs. 9-17 Universidad Nacional de Colombia.

(38) Babor, T.F., Higgins-Biddle, J.C., Saunders, J.B. y Monteiro, M.G. (2001) The Alcohol Use Disorders Identification Test Guidelines for Use in Primary Care. Ginebra: Organización Mundial de la Salud.

(39) American Psychiatric Association. Handbook of Psychiatric Measures. Washington, 2000.

(40) *Bedregal L., Sobell L., Sobell M. & Simco, M. (2006). Psychometric characteristics of a Spanish version of the DAST-10 and the RAGS. Addictive Behaviors, 31, 309-319, citado en Gómez M, E; Gómez H, H; Morales R, B; Pérez R, M. Uso del AUDIT y el DAST-10 para la identificación de abuso de sustancias psicoactivas y alcohol en adolescentes. Revista colombiana de Psicología, Vol. 18, Núm. 1, Enero-Junio, 2009, pp. 9-17. Universidad Nacional de Colombia.

(Nota: Derogada por la Resolución 1518 de 2016 artículo 6° del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar)