Retención en la fuente sobre dividendos

Revista Nº 147 Mayo.-Jun. 2008

Gabriel Vásquez Tristancho 

Socio Baker Tilly Colombia 

Con las reglas establecidas en el Decreto 567 del 2007 para dividendos o participaciones percibidos por los socios, accionistas, comuneros, asociados, suscriptores y similares, que sean personas naturales residentes en el país, sucesiones ilíquidas de causantes que al momento de su muerte eran residentes en el país, o sociedades nacionales, se concretan ciertos puntos que se mencionan a continuación.

Como primera medida, la realización del ingreso para el accionista se computará en el año gravable en que se distribuya. Por tanto, no interesa a qué periodo fiscal correspondan las utilidades que se repartan, sino la calidad de gravadas o no de las mismas. A su vez, las capitalizaciones o pago de dividendos en acciones, con base en utilidades gravadas, también serían objeto de retención en la fuente. No sobra advertir que la potestad de autorizar la distribución se trata de una facultad exclusiva del órgano máximo (asamblea o junta de socios).

Las utilidades comerciales que tengan la calidad de gravadas en cabeza del accionista deberán ser determinadas en cada periodo fiscal, independientemente la manera como se contabilicen con posterioridad, ya sea como disponibles en las cuentas de utilidades de ejercicios anteriores o en reservas. Sin embargo, deberán identificarse en las cuentas respectivas del patrimonio, cuando tengan la calidad de no gravadas.

Retención aplicable

Los dividendos gravados en cabeza del accionista se determinarán por la diferencia entre el total de utilidades comerciales y los dividendos no gravados, bien como ingreso no constitutivo de renta ni ganancia ocasional o bien como renta exenta. En el evento que se decida su distribución, a dicho valor aplica la retención en la fuente por renta de acuerdo con la tabla (ver cuadro).

Para el control interno tributario, se sugiere el análisis de todas las partidas dentro del patrimonio de la sociedad, cuyo origen fueron utilidades comerciales, para determinar cuáles fueron no gravables y cuales gravables a accionistas. Esto debe realizarse una vez efectuado el recálculo de dichos rubros, para lo cual se debe utilizar la fórmula vigente en cada año anterior.

Determinación de dividendos no gravados: (ingresos no constitutivos de renta ni ganancia ocasional o rentas exentas)

Cuando se trate de utilidades obtenidas a partir del 1º de enero de 1986, para efectos de determinar la parte no gravada —y que tiene el tratamiento fiscal para el inversionista de ingreso no constitutivo de renta ni de ganancia ocasional—, la sociedad que obtiene las utilidades realizará el siguiente procedimiento:

1. Toma la renta líquida gravable del respectivo año (excluido de su cálculo la inversión en activos fijos reales productivos) y le resta el impuesto básico de renta liquidado por el mismo año gravable.

2. El valor así obtenido constituye la utilidad máxima susceptible de ser distribuida a título de ingreso no constitutivo de renta ni de ganancia ocasional. Este valor en ningún caso podrá exceder de la utilidad comercial después de impuestos obtenida por la sociedad durante el respectivo año gravable.

3. El valor antes determinado deberá contabilizarse en forma independiente de las demás cuentas que hacen parte del patrimonio de la sociedad.

4. La sociedad informará a sus socios, accionistas, comuneros, asociados, suscriptores y similares, en el momento de la distribución, el valor no gravable de conformidad con los numerales anteriores.

Cuando la sociedad nacional haya recibido dividendos o participaciones de otra sociedad, adicionará al valor obtenido de conformidad con el numeral primero, el monto de su propio ingreso no constitutivo de renta ni de ganancia ocasional por concepto de los dividendos y participaciones que haya percibido durante el respectivo año gravable.

Los dividendos y participaciones percibidas por los socios, accionistas o asociados de las empresas editoriales no constituyen renta ni ganancia ocasional, en los mismos términos señalados en los artículos 48 y 49 del estatuto tributario. Como estas sociedades están exentas del impuesto de renta, para este procedimiento se calculará el impuesto teórico que les hubiese correspondido de no tener tal calidad.

Aunque igualmente no gravados, un poco diferente es la situación de los dividendos y participaciones percibidos por socios o accionistas de sociedades establecidas en la zona del río Páez —y por tanto beneficiarias de la Ley Páez—, o inversionistas del eje cafetero (beneficiarios de la Ley Quimbaya), considerando que los ingresos a título de dividendos recibidos por estos inversionistas son tratados como renta exenta, siempre que tales recursos económicos permanezcan reinvertidos dentro de la misma empresa por un término no inferior a cuatro (4) años, contados desde su inversión y por los mismos periodos.

En las dos situaciones mencionadas, Ley Páez y Ley Quimbaya, los beneficiarios de la exención son los socios directos de las empresas constituidas en dichas zonas, y no se contempla que se trasladen indefinidamente los dividendos recibidos, bajo la misma calidad de exentos.

Tarifa especial para dividendos o participaciones recibidos por extranjeros no residentes ni domiciliados

Cuando los dividendos o participaciones correspondan a utilidades que de haberse distribuido a un residente en el país hubieren estado gravadas, conforme las reglas de los artículos 48 y 49 del estatuto tributario antes descritas, estarán sometidos a la tarifa general del 33% (años gravables 2006: 35%, 2007: 34%, 2008 y ss.: 33%) sobre el valor pagado o abonado en cuenta.

El impuesto de renta será retenido en la fuente, sobre el valor bruto de los pagos o abonos en cuenta por concepto de dividendos o participaciones gravadas.