Retención en la fuente sobre los pagos laborales

Revista Nº 118 Jul.-Ago. 2003

Carece de claridad en muchos casos, los efectos de la aplicación de la retención en la fuente para esta clase de pagos 

José Andrés Romero T. 

Gerente Departamento de Impuestos 

Queremos compartir algunos comentarios que consideramos de interés para los trabajadores que han visto incrementadas sus retenciones laborales en el año 2003, como consecuencia de la reforma tributaria (L. 788/2002)

Cambios arbitrarios en la tabla de retención en la fuente

En el artículo 123 de la Ley 223 de 1995 se estableció la tabla de retención en la fuente que sería aplicable sobre los pagos laborales y cuyos valores absolutos deben ser ajustados anual y acumulativamente, con el IPC para empleados (DANE), entre el 1º de octubre del año anterior al gravable y la misma fecha del año inmediatamente anterior a este(1).

En nuestra opinión, el artículo 1º del Decreto 3256 del 30 de diciembre de 2002, que estableció la tabla de retención en la fuente aplicable para el año gravable de 2003, se encuentra viciado de nulidad, por cuanto:

— No se actualizaron los primeros 19 intervalos frente a la tabla aplicable para el año gravable de 2002, con lo que se aumentó la carga tributaria a los trabajadores no declarantes sujetos a la tabla, y para aquellos que sí lo son, se les incrementó el valor de sus retenciones (costo financiero).

— Se aumentó el número de intervalos de la tabla (10 intervalos adicionales).

— Lo anterior, sin que existiera una norma legal que modificara el artículo 123 de la Ley 223 de 1995.

Limitación del valor de los pagos laborales exentos de renta

El valor de los pagos laborales exento de renta pasó del 30% al 25% y dicha exención quedó sujeta a un límite mensual (año 2003 $ 4.000.000)(2).

Si bien la norma admite varias interpretaciones, consideramos que el límite se debe aplicar en relación con los pagos laborales realizados en cada mes, dentro de los que se incluirían salarios, pagos pactados como “no salario”, bonificaciones extraordinarias, e indemnizaciones y bonificaciones por retiro o terminación del contrato de trabajo.

Algunas alternativas para evitar los efectos nocivos del límite introducido por la norma, serían:

— Cuando existan pagos extraordinarios (como bonificaciones por desempeño) que lleven a exceder el ingreso laboral por encima de $ 16.000.000 mensuales (año 2003) y en consecuencia a aplicar el límite de la exención, podría analizarse la posibilidad de acordar con el trabajador la distribución mensual de dichos pagos, de tal forma que se logre no sobrepasar dicho tope durante los meses en que sean distribuidos.

— Cuando el trabajador devengue más de $ 16.000.000, se podría dirigir el exceso al ahorro voluntario en fondos de pensiones o en cuentas AFC. De esta forma se podría evitar el límite frente a pagos laborales mensuales de $ 22.857.000 (año 2003), habida cuenta del carácter de ingreso no constitutivo de renta hasta el 30% del ingreso laboral que tienen tales aportes o ahorros.

Pagos a terceros por concepto de alimentación, salud y educación

Uno de los pocos beneficios de flexibilización laboral que se mantienen vigentes, es el de la disminución de la base de retención por pagos a terceros por concepto de alimentación del trabajador o de su familia, incluidos los pagos por concepto de la compra de vales o tiquetes para la adquisición de alimentos, sin que excedan la suma de 2 salarios mínimos mensuales vigentes. Este beneficio solo es aplicable a los trabajadores que perciban un salario igual o inferior a 15 salarios mínimos mensuales legales vigentes(3).

En este tema se plantea una discusión frente a la forma de establecer los beneficiarios de la norma cuando los trabajadores reciben un salario integral. De acuerdo con las normas laborales, los 15 SMLMV se deben verificar frente al salario integral menos el factor prestacional(4). Esto se traduce en que acceden al beneficio quienes devenguen salario integral hasta de $ 7.114.000 mensuales (año 2003).

Por otra parte, el artículo 87-1 del estatuto tributario establece que los pagos que “remuneran de alguna forma” al trabajador, que no hayan sido parte de la base de retención por ingresos laborales, no son deducibles para el empleador, por lo que podría entenderse que la disminución de la base por los programas permanentes de salud y educación, serían inaplicables desde el punto de vista práctico(5).

El mismo artículo exceptúa de dicho tratamiento “los pagos no constitutivos de ingreso gravable o exentos para el trabajador”, por lo que podría interpretarse que para los trabajadores no declarantes el empleador podría descontar de la base de retención los pagos indirectos por salud y educación, manteniendo la deducibilidad del egreso, considerando que el impuesto sobre la renta de dichos trabajadores es el valor de las retenciones practicadas(6).

Retención a indemnizaciones y bonificaciones laborales

Las indemnizaciones derivadas de una relación laboral o legal y reglamentaria, estarán sometidas a retención por renta, a una tarifa del 20% para trabajadores que devenguen ingresos superiores a 10 SMLMV(7).

La ley tributaria no regula el caso de la retefuente que debe ser aplicada a las indemnizaciones inferiores a 10 SMLMV. La oficina jurídica de la DIAN(8) aclaró, en el siguiente sentido: “no están sometidas a retención en la fuente las indemnizaciones derivadas de una relación laboral o legal y reglamentaria, para trabajadores que devenguen 10 SMLMV menos”.

La norma citada se refiere a las “indemnizaciones” derivadas de una relación laboral, pero no regula el tema de las “bonificaciones” entregadas al trabajador por terminación del contrato de trabajo. Por lo anterior, se considera que las bonificaciones que se reconozcan a trabajadores con los que se termine la relación laboral, independientemente de su cuantía , están sujetas a lo dispuesto en el artículo 9º del Decreto 400 de 1987 y el artículo 32 del Decreto 88 de 1988(9).

La oficina jurídica de la DIAN, mediante el Concepto número 35188 del 19 de junio de 2003, señala que las bonificaciones recibidas por retiro definitivo del trabajador están sometidas a retención en la fuente sobre el valor total pagado por dicho concepto tomando la tarifa determinada, según el artículo 9º del Decreto 400 de 1987.

(1) Estatuto Tributario, artículo 868.

(2) Ley 788 de 2002, artículo 17.

(3) Ley 788 de 2002, artículo 84.

(4) DIAN, Concepto Nº 15454 del 26 de marzo de 2003.

(5) Decreto 3750 de 1986, artículo 5º.

(6) Estatuto Tributario, artículo 6º.

(7) Ley 788 de 2002, artículo 92.

(8) DIAN, Concepto Nº 15071 del 26 de marzo de 2003.

(9) El cálculo de la retención en la fuente se calcula: (i) Se debe calcular el ingreso mensual promedio del trabajador, tomando todos los pagos gravables de los 12 meses anteriores a la fecha de su retiro (directos o indirectos) y se dividen por 12, (ii) con base en el mismo, se halla el porcentaje para el intervalo en la tabla de retención en la fuente aplicable en el momento en que se realice el respectivo pago y (iii) dicho porcentaje se aplica al valor gravable de la indemnización o bonificación y corresponde al valor a retener.