Desarrollo alternativo y Contabilidad: una aproximación

Revista Nº 9 Ene.-Mar. 2002

Gabriel Rueda Delgado 

Contador Público Universidad Nacional de Colombia 

Especialista en Gerencia Administrativa y Financiera Pública. 

Docente e investigador de la Universidad Central, Bogotá, Colombia 

Una familia de alfareros comprende que ha dejado 

De serle necesaria al mundo. Como una serpiente 

Que muda de piel para poder crecer en otra que más 

Adelante también se volverá pequeña, el centro comercial dice a la alfarería: 

“Muere, ya no necesito de ti” 

La Caverna, José Saramago.

Veo las noticias y corroboro que es inadmisible abandonarse 

tranquilamente a la idea de que el mundo superará 

sin más la crisis que atraviesa 

... Y como en otras épocas de la historia, el poder, que en un principio 

parecía el mejor aliado del hombre, se prepara nuevamente 

para dar la última palada de tierra sobre la 

Tumba de su colosal imperio. 

Antes del fin, Ernesto Sábato.

Introducción

La contabilidad tradicional ha sido un instrumento que ha favorecido, o por lo menos ha sido indiferente, a la inequidad, pobreza y degradación ambiental que caracterizan la sociedad de hoy en día. La contabilidad siempre ha estado al servicio de la riqueza financiera y la propiedad privada. Especialmente a partir del surgimiento de la empresa, en épocas del capitalismo mercantil, el mensaje contable se ha dirigido fundamentalmente a satisfacer las necesidades de los propietarios y/o la administración, con estados especializados en lo financiero, costos, toma de decisiones gerenciales, etc.

Sin embargo, hoy en día, difícilmente puede entenderse que la empresa sea un ente sin ninguna relación o responsabilidad con su entorno. El ente económico ya no solo es concebido como un acuerdo de voluntades que busca la obtención de lucro para sus dueños sino que se reconoce además, que dicho ente toma recursos de la sociedad y la naturaleza y los utiliza dentro de su actividad (en forma de mano de obra, materia prima, etc.). Por lo tanto, la actividad empresarial no es ajena a la realidad social, ambiental, política, cultural, entre otras, del entorno en el que se desenvuelve.

La sociedad afronta muchas dificultades en diferentes niveles pero la pobreza, iniquidad y deterioro ambiental son tal vez los más notorios. Dichos temas deben entrar a formar parte del discurso económico y empresarial. Junto con esta transformación, la contabilidad, como sistema de información y control empresarial, debe preparar mensajes que den cuenta de las relaciones entre economía, sociedad y naturaleza.

Se trata de pensar a la contabilidad como una herramienta que promueva y facilite un desarrollo armónico, equilibrado y equitativo entre los hombres y entre éstos y la naturaleza y la sociedad. Bajo este contexto se realiza el presente trabajo.

El documento pretende aportar lineamientos teóricos y prácticos básicos que liguen el desarrollo económico con la contabilidad, con lo cual se espera soportar avances dentro de la línea de investigación de desarrollo alternativo y contabilidad que es uno de los grandes temas de investigación de la disciplina en Colombia y en América Latina(1).

Para lograr el objetivo se abordarán dos grandes áreas temáticas: la primera es el desarrollo como variable determinante de la información contable, y la segunda es la contabilidad haciendo énfasis en las implicaciones teóricas y prácticas que generan los diversos enfoques y conceptos de desarrollo.

Parte Uno

El desarrollo. Diagnóstico, conceptos y alternativas

Muchas son las interpretaciones y definiciones que se le han dado al concepto de desarrollo. Así mismo son muchos los modelos y estilos que pueden ser aplicados en una sociedad en particular. En esta parte del escrito se hará un recorrido sobre la situación internacional y nacional, en términos del desarrollo logrado, las distintas concepciones del desarrollo y las alternativas que surgen ante las dificultades percibidas.

1.1. Diagnóstico internacional y nacional del desarrollo

Aunque resulte difícil generalizar las características de la sociedad colombiana actual, es posible afirmar que salvo casos minoritarios e individuales, las condiciones del entorno económico, social, político, etc., son cada vez más difíciles y desfavorables para el crecimiento individual de los miembros que componemos esta comunidad.

Aunque en buena medida esta percepción de la realidad puede estar alterada por las visiones parciales y parcializadas, la gente siente un gran desconsuelo y desesperanza originados no solo en la guerra civil sino en variables como el desempleo, la inseguridad, y otras muchas realidades que se han vuelto cotidianas, no solo para Colombia sino en general para América Latina.

En efecto como lo afirma Manfred Max Neef(2), Si hay alguna cosa en la cual hay consenso en este congreso, es que el mundo se está deteriorando: las ciudades son cada vez más feas, más agresivas, con más tensión, más estrés, más criminalidad. Nuestra naturaleza está cada vez más deteriorada y agredida... cientos de miles de personas mueren de hambre y esto se transforma en una fría información estadística, porque seguimos comiendo, seguimos durmiendo, seguimos viviendo nuestra cotidianidad. Estamos viviendo una especie de megacrisis. Sabemos que es una situación difícil de aprehender y de describir, pero sabemos que está allí.

A pesar de las dificultades descritas, muchas evidencias apuntan a señalar que la creciente desigualdad social y la paulatina pobreza encuentran su punto de partida en la exagerada concentración de capital del mundo actual. Así lo señala la misión de ciencia, educación y desarrollo de Colombia(3):

Como nunca antes el mundo de nuestro tiempo se expresa en una red de flujos de comercio, intereses, alianzas y conflictos interdependientes. La confrontación militar, ideológica y económica de la guerra fría produjo medio siglo de turbulencia mundial. Bajo sus signos adquirieron sentido político situaciones originadas siglos atrás. Entre ellas, la creciente desigualdad en el reparto de los beneficios del intercambio entre las naciones.

Este desequilibrio en el reparto de los beneficios económicos es lo que ha generado una división económica de los países que se distinguen como miembros del primer, segundo, tercer, y cuarto mundo(4).

El primer mundo (Canadá, USA, Australia, Rusia), cuenta con 500 millones de habitantes, posee una gran capacidad productiva y tecnológica y además es rico en materias primas. El segundo mundo (Europa Occidental, Japón, Europa del Este, Corea del Sur, Taiwan, Honk Kong y Singapur) con 600 millones de habitantes, algunos de ellos con grandes desarrollos tecnológicos, otros con tasas de inflación medio altas y otros más con expansión de exportaciones pero dependientes de la tecnología de los países del primer y segundo mundo.

El Tercer Mundo, con unos 3.500 millones de personas es exportador de materias primas (petróleo, minerales, recursos forestales y agrícolas) que en algunos casos poseen cierta importancia industrial (Brasil, China, Venezuela, Irak, Irán, México). El Cuarto mundo, tiene unos 500 millones de habitantes y no posee industria ni materias primas y por lo tanto es incapaz de garantizar calidad de vida a su población. Según la ONU, pertenecen a este bloque cerca de 42 países, la mayoría del África.

Hablar de desarrollo, implica hacer una revisión de los flujos de riqueza que se dan entre estos bloques o mundos, para no caer en visiones sesgadas por países individuales, mucho más en ambientes de globalización. Muestras de la concentración y desequilibrio se citan a continuación.

Los capitalistas dividen el mundo en los que pueden comprar y en los que no. El mercado auténtico y verdadero, el que absorbe casi el 100% de los bienes y servicios ofrecidos por las empresas supone unos 1.500 millones de personas, de los cuales cerca del 70% reside en el norte donde la mayoría es clase media. El restante 25% reside en el sur, y lo componen aristócratas, propietarios de tierras, empleados de los gobiernos y empresarios de distinta índole(5).

Existe una franja de cerca de 2.000 millones de personas que a pesar de ser demasiado pobres para participar en el consumo mundial, pueden ser explotados para utilizar sus escasos recursos en beneficio del mercado auténtico. Los inútiles que nunca entran en el circuito comercial son cerca de 1.500 millones de personas.

El norte, con una población equivalente al 23% del planeta, asegura el 84% de la producción bruta mundial. El Sur(6) con el 77% de la población participa en el producto bruto mundial en un 16%. El resultado es que cada habitante del norte, dispone de una riqueza que es casi 19 veces más alta que la de un habitante del sur(7).

• Se acentúa el poder de los mercados interno y mundial para la distribución de los productos aunque no para asegurar la distribución equitativa de los beneficios del desarrollo entre todos los participantes(8).

El acceso restringido o desigual a los mercados mundiales les cuesta a los países en desarrollo 500.000 millones de dólares anuales, cifra que equivale a 10 veces más de lo que reciben a manera de asistencia internacional... La disparidad de ingresos a escala mundial se ha doblado en el curso de los últimos tres decenios. El 20% más rico de la población mundial recibe en la actualidad un ingreso 150 veces superior al del 20% más pobre(9). Ese club de los más ricos realiza entre sí el 81% del comercio mundial y concentra el 82.7% de la producción del planeta y el 96% de los recursos para investigación y desarrollo.

Por otra parte, y aunque es claro que los países poco pueden hacer frente al gran flujo mundial, en el estudio del desarrollo es importante hablar del papel del Estado como agente que interviene en supuesto beneficio de los habitantes.

El modelo neoliberal predica que una de las condiciones para el crecimiento y desarrollo es la reducción en el tamaño del Estado, resaltando el papel del mercado como centro de la actividad y el desarrollo (aunque como se describió anteriormente, es ese mercado el que ha incidido en la creciente desigualdad y pobreza). Sin embargo, el papel del Estado sigue creciendo en todos los países.

Es así como en países desarrollados el endeudamiento público se generaliza mientras el gasto estatal se mantiene por encima del 41% en Japón y Estados Unidos y cercano al 60% del PIB en países como el Reino Unido, Alemania y Francia; en Suecia y los países Nórdicos el gasto público continúa siendo superior al 75% del PIB.

En América Latina, se predica la reducción estatal precisamente cuando en muchas naciones, entre ellas Colombia, el Estado no ha desarrollado toda su capacidad para desempeñar funciones básicas, como la garantía de la seguridad ciudadana, la educación y el trabajo para todos(10).

El mundo actual también está determinado e influenciado por la publicidad, que, auspiciada por las multinacionales, ha generado problemas de salud pública por los efectos nocivos de sus componentes. Es así como bebidas colas, refrescos, leches en polvo, licores y cigarrillos son anunciados y promulgados como sinónimos de bienestar y desarrollo.

Los resultados de la invasión publicitaria y comercial son pavorosos. Entre 1970 y 1985, el consumo de tabaco ha aumentado el 195% en Egipto, 144% en Camerún, 119% en Indonesia, 105% en Malawi. Gracias a ello en 1992 la Phillips Morris ha obtenido unos beneficios de 5.000 millones de dólares colocándose en el cuarto puesto de las multinacionales que más han ganado(11).

¿Qué estadísticas arrojarán comparaciones de productos como las hamburguesas, las colas y los farmacéuticos, por mencionar solo algunos sobre la salud de los habitantes del mundo? ¿Cuánto del presupuesto público de salud se destinará a tratamientos derivados del consumo de productos elaborados por las multinacionales y que se tratan con medicamentos elaborados por otras empresas del primer y segundo mundo? Nos “fabrican platos rotos que acabas pagando tú”(12).

Una característica más de la actual situación mundial, tiene que ver con el hecho de que la rentabilidad empresarial se ha recuperado entre 1984 ó 1985 hasta ahora a costa del salario individual y social, disminuyendo la proporción de remuneración al trabajo trasmutando gasto social del Estado en utilidades registradas en las cuentas de las empresas(13).

El crecimiento económico, medido a través del ingreso, señala en la mayoría de las veces productos internos brutos positivos que se pudieron haber derivado de un aumento en el ingreso empresarial, es decir a costa del trabajo y sin embargo ello lo traducirá, la mayoría de economistas, como “bueno” para la sociedad.

El caso chileno, por ejemplo, ilustra mejor que nadie esta situación. La dictadura, tan aberrante en el manejo de los derechos humanos como en lo socio económico, favoreció la inversión industrial en beneficio de las familias aristocráticas y el estamento militar. El resultado: PIB positivo sostenido durante más de 10 años a costa de la clase trabajadora, la educación, la salud y la cultura pública.

Un indicador como el producto interno bruto, de tanta importancia, como para ser incluso capaz de generar desequilibrios serios en un proceso político o en la estabilidad de un gobierno, es un tipo de indicador que incluso nos ha hecho tanto daño que nos ha inducido a aumentar nuestros complejos de inferioridad. Son indicadores como el Ingreso per cápita los que permiten dividir al mundo en segmentos de distinta categoría: primer mundo, segundo mundo, tercer mundo, cuarto mundo y tal vez pronto alguien detectará un quinto mundo. ¿Qué quiere decir esto? Que realmente todos estamos aceptando que lo más importante en nuestro mundo actual es aquello que se puede medir y nada más fácil de medir que el ingreso; de tal modo que desarrollo es incremento del ingreso, inflación es incremento excesivo del ingreso, bienestar es aumento del ingreso y desempleo es ingreso no generado. Todo puede reducirse a ingresos. Pero sucede por ejemplo que para quien esté desempleado, el desempleo es más que eso, es más que ingreso. Ingreso no generado es frustración, ruptura familiar, es angustia, es pérdida de la estima, es sensación de soledad, es sensación de abandono es en sí un proceso de autodestrucción y, lo que es peor, de autodestrucción cuando éste es prologando en duración y en intensidad.

¿Hasta cuándo entonces se debe insistir con este tipo de indicadores? ¿Hasta cuándo insistir que desarrollo es, de manera mecanicista, el producto o consecuencia de tasas de crecimiento?(14).

Considerando las anteriores reflexiones y diagnósticos es importante describir la situación de Colombia en términos del desarrollo alcanzado, para poder lograr un contexto de todo lo dicho hasta ahora en lo que conocemos, es decir la realidad que nos rodea en forma directa.

La situación nacional

La sociedad colombiana no ha escapado a los fenómenos de concentración de riqueza, aumento de pobreza y desequilibrio social. Según el Banco Mundial, en 1989 el ingreso promedio por habitante del 10% más rico de la población colombiana fue 37 veces el del 10% más pobre(15). Con estos parámetros, la convivencia armónica no puede ser más que un deseo.

La violencia ha sido endémica en un país que desde hace 50 años ha visto cómo su población se ha triplicado y que a pesar de haber aumentado los ingresos a la educación primaria y secundaria, no ha logrado insertarse de manera digna en el mercado laboral. El desempleo y el empleo informal, junto con los acelerados crecimientos urbanos (cinturones de miseria) han sido una constante en las más recientes décadas.

La apertura económica no ha sido, ni mucho menos un paliativo a esta situación. Por el contrario, la clase media sigue empobreciéndose, el desempleo sigue aumentando, y el sector privado no genera el empleo suficiente. El Estado solo ha buscado reducirse por medio de un desplazamiento de mano de obra y no a través de una mejor asignación de recursos.

La corrupción invadió todos los campos de la sociedad, tanto en el ámbito público como privado. A pesar de los aumentos en la esperanza de vida, el acceso a los servicios de salud y educación, siguen siendo millones las personas que carecen de las condiciones mínimas para una vida digna, de auto realización personal, laboral o profesional.

Los medios de comunicación son quienes forman la opinión política de los jóvenes y no los colegios y universidades. Estos medios, propiedad de los grandes grupos industriales han creado una conciencia colectiva acerca de que es la guerrilla y la guerra los que generan la desesperanza en el país. Tal vez ningún adolescente cree que hoy en día la situación nacional se deriva de la exagerada concentración y acumulación de riqueza en unas pocas manos.

De esta manera los medios, más que ser de comunicación son de tergiversación y de información parcial en procura de lograr el apoyo masivo al sistema. El mismo sistema que ha generado pobreza y desconsuelo.

Por supuesto que la guerra no es positiva, pero ésta no se origina por los ataques a poblaciones o enfrentamientos entre bandos, en donde al final siempre termina afectada la población civil. En lo que no puede caer la sociedad es en la completa imposibilidad de reflexión acerca de las causas de la confrontación por los hechos de guerra que los medios difunden como única expresión de violencia.

La violencia se genera en las familias desintegradas por la ignorancia y la falta de acceso a educación, salud y empleo adecuados. La violencia se reproduce cuando los medios de comunicación forman y difunden imágenes de políticos y funcionarios corruptos que acaban con los recursos de todos. La violencia se genera cuando el Estado es incapaz de asumir como su norte el interés común y no el de los grupos económicos que financian campañas. La violencia nunca desaparecerá mientras siga habiendo desequilibrio en las oportunidades para el conjunto de la población.

La Constitución del 91 es un primer acercamiento a la conformación de una sociedad más ordenada y equitativa donde por lo menos se pueden esperar un mayor control a la corrupción, siempre y cuando este control no atente contra los intereses políticos de quienes ocupan cargos en las contralorías, procuraduría, etc.

Sin embargo, este marco legal no toca las fibras esenciales del desequilibrio, seguramente porque quienes intervinieron en ella representan los intereses que no pretenden cambiar la sociedad en donde ellos salen beneficiados.

Es claro entonces que con la situación internacional y nacional descritos en los apartes anteriores, es necesario preguntarse, qué puede ser entendido por desarrollo y qué alternativas existen para lograrlo. Esas preguntas se afrontan en los dos numerales siguientes.

1.2. Desarrollo, conceptos y crisis

Hasta el momento, el breve diagnóstico internacional y nacional ha permitido establecer que la situación está muy alejada de un ideal para la población, es decir que el “desarrollo” y sus diferentes niveles, como han sido manejados hasta el momento no han hecho un mundo mejor. Lo anterior hace imprescindible abordar la respuesta a la pregunta de ¿entonces qué es desarrollo? ¿qué lo determina? ¿cuáles alternativas existen y sobre qué deben construirse éstas? La respuesta es la que se intentará a continuación.

Es importante en este punto de la presentación, retomar lo manifestado por Max Neef en el sentido que las mediciones y concepciones de desarrollo expresadas a través de indicadores como el producto interno bruto distorsionan la realidad y reflejan solamente ingresos y no aumento en la calidad de vida.

El desarrollo se ha medido a través de este tipo de indicadores en todo el mundo. De hecho una de las principales variables macroeconómicas que orientan la política económica del país es el PIB y se dice que el país sería diferente si creciera a tasas sostenidas superiores al 5%. Intuitivamente, el concepto de desarrollo se ha venido asociando a crecimiento económico, establecido éste por medio del crecimiento del ingreso agregado es decir, definido por el mercado.

Al respecto, es importante señalar lo siguiente:

El mercado trabaja bien, pero no todos los factores que contribuyen al bienestar son capturados por él. Consecuentemente, los precios del mercado y los indicadores económicos basados en ellos, como el ingreso nacional y los análisis de costo-beneficio, envían señales erróneas a la sociedad y por eso deben corregirse(16).

Hasta el momento queda claro que el desarrollo no puede asociarse de manera directa y mecánica al crecimiento del PIB. Y que por el contrario son muchas definiciones, las que se pueden encontrar. Revisemos de manera breve, qué es desarrollo, y sus principales características.

El desarrollo puede ser definido como un proceso relativo e histórico que permita la comparación y expresión del avance (económico, social o humano) que ha tenido lugar entre dos situaciones o momentos(17).

El desarrollo es por tanto un hecho histórico que no puede ser examinado en un momento determinado sino que exige una revisión dinámica de la realidad. Este es un elemento común en la mayoría de las definiciones de desarrollo, pero existen más características importantes.

El desarrollo depende de las relaciones complejas entre: las formas de producción (combinable con el despilfarro y la destrucción), distribución (compatible con el acaparamiento y la exclusión de la pobreza), y de consumo (definible por el gasto o por la insatisfacción de las necesidades)(18).

Es importe señalar que el desarrollo lleva esos tres elementos de forma inherente, es decir que lograr niveles de desarrollo crecientes conlleva a procurar que la producción, la distribución y el consumo sean compatibles, lo que virtualmente es difícil por cuanto son variables que muchas veces son contradictorias.

Las teorías del desarrollo se articulan basándose en las respuestas que se dan a las preguntas:(19)

¿Cuáles son las metas para alcanzar con el desarrollo (objetivos del desarrollo)? ¿cómo se consiguen? ¿qué obstáculos o frenos encuentran? ¿cómo se superan?

De las respuestas a estas preguntas surgen conceptos diferentes de desarrollo. Por tal motivo algunas teorías encuentran en aspectos como la formación de capital, ahorro e inversión de producto como fundamentales cuando el desarrollo se asocia con el crecimiento económico (teorías del crecimiento económico). Otras teorías necesitan demostrar cómo las relaciones externas bloquean y/o distorsionan el proceso de desarrollo autóctono (auto centrado). En este caso las variables fundamentales son la debilidad del mercado interno, la especialización exportadora, evasión del excedente a través de flujos comerciales, etc. Finalmente las teorías derivadas de la “aproximación por las necesidades básicas” identifican como indicadores de desarrollo las variables de tipo educativo, salud, nutrición(20).

El desarrollo también puede ser definido como un proceso homogéneo con etapas predeterminadas y cuyo objetivo es alcanzar niveles de ingreso, patrones de consumo y estructuras económicas similares a las de los países capitalistas industrializados(21).

En esta definición surge además del concepto histórico del desarrollo señalado anteriormente, el de comparación con los países de mayor avance tecnológico, es decir el concepto se asocia con la comparación de menor o mayor similitud con los países del primer mundo. Se supone entonces que los países deben adoptar modelos económicos, políticos e incluso culturales similares a los de países europeos y norteamericanos, a pesar que los antecedentes histórico y geográfico no permitan hacerlo.

Bajo estas definiciones, el desarrollo se vincula con la “modernización”. El desarrollo era concebido como un proceso unilineal que pasaba necesariamente por etapas preestablecidas siguiendo un camino que debían recorrer todos los países por igual(22).

De esta manera el desarrollo se relaciona, desde las teorías de la comunidad internacional, cerca del año 1950, no solamente con la acumulación de capital sino en la modernización general de las respectivas sociedades, la cual hacía posible la utilización de dicho capital. De esta manera, el proceso de desarrollo sienta las bases de la industrialización.

El subdesarrollo no consiste simplemente en la falta de crecimiento, sino que éste se origina en la manera misma en que deben crecer las economías periféricas (las diferentes al primer mundo) por cuanto el desarrollo del primer mundo requiere del subdesarrollo de los demás como se evidenciaba en el primer aparte de este trabajo.

El desarrollo para Arturo Escobar(23) consiste en un conjunto de prácticas y estrategias originadas en el discurso de la posguerra (segunda guerra mundial) sobre el tercer mundo, incluyendo los procesos a través de los cuales se pusieron en funcionamiento dichas prácticas.

El objetivo de las naciones que se embarcaron en las tareas después de la guerra fue invariablemente el mismo: la creación de un tipo de sociedad equipada con los factores materiales e institucionales requeridos para alcanzar rápidamente las formas de vida creadas por la civilización industrial. El desarrollo se convirtió en la estrategia magna para realizar los designios de la civilización industrial, y al mismo tiempo adelantar la confrontación entre Este y Occidente(24).

En efecto, durante el período de la posguerra, el concepto innovador que sustituyó al colonialismo fue el “desarrollo internacional” llamado así por los estadounidenses porque era algo que se debía hacer en otras tierras. Se trataba de una propuesta económica y a veces tecnológica.

El concepto adoptó posteriormente visos políticos y se consideraba que el desarrollo internacional era algo que se ofrecía a los amigos y se le negaba a los enemigos. En el caso de los continentes subdesarrollados se mostró como algo útil para apoyar a los amigos que se mantenían en el poder para defender la “democracia” contra los pliegos internos y externos.

En los años 60 el desarrollo buscaba cambiar las tradiciones de los pueblos e introducir tecnologías. Modernizar es un paradigma que se ha considerado el eje fundamental del desarrollo(25).

El resultado de esta concepción de desarrollo no puede ser más elocuente que el presentado en el diagnóstico nacional e internacional. El desarrollo desde este punto de vista es:

Un mito global donde las sociedades que se vuelven industriales logran el bienestar, reducen sus desigualdades extremas y dan a los individuos la máxima felicidad que pueda dar una sociedad. Es a la vez, una concepción reduccionista donde el crecimiento económico es el motor necesario y suficiente de todos los desarrollos sociales, psíquicos y morales. Ignora los problemas humanos de la identidad, de la comunidad, de la solidaridad y la cultura(26).

Como se hablaba anteriormente, la apertura económica no solo mantiene dicha concepción del desarrollo sino que la acrecienta. La globalización pretende estandarizar la vida en el mundo, de manera muy similar a como opera en el primer mundo en beneficio del gran capital.

Existen otras definiciones de desarrollo vinculadas con la inversión, educación, y desarrollo del conocimiento en contextos éticos, sociales y culturales propicios(27). En este caso, estamos en presencia de conceptos vinculados a teorías de satisfacción de necesidades que por su pertinencia serán analizadas posteriormente.

Otras características del “desarrollo”

Cuando se habla de desarrollo se utilizan términos como sistemas, estructuras, estilos como si fueran sinónimos, siendo necesario, en este momento de la presentación su diferenciación. Sistema se refiere a la forma de organización de una sociedad, es decir capitalista y socialista. La estructura se refiere la clasificación que se da en países industrializados y en países en vías de desarrollo o subdesarrollados. Finalmente los estilos se refieren a las variantes dentro de los sistemas y estructuras. Las diferencias de desarrollo pueden darse en cualquiera de estas combinaciones(28).

Desde un ángulo económico estricto podría entenderse por estilo de desarrollo la manera como dentro de un determinado sistema se organizan y asignan los recursos humanos y materiales con el objeto de resolver los interrogantes sobre qué, para quiénes y cómo producir los bienes y servicios.

Desde una perspectiva dinámica e integradora un estilo de desarrollo es un proceso dialéctico entre relaciones de poder y conflictos entre grupos y clases sociales, que derivan de las formas dominantes de acumulación de capital, de la estructura y tendencias de la distribución del ingreso, de la coyuntura histórica y la dependencia externa así como de los valores e ideologías(29).

Teniendo en cuenta lo anterior el desarrollo no necesariamente se alcanza cuando las estructuras económicas, es decir la industrialización o no, son similares entre los países. El desarrollo, puede darse de manera diferente entre sistemas capitalistas o socialistas, e incluso adquiere diferentes niveles entre países del tercer y cuarto mundo.

El estilo de desarrollo permite pensar que, procurar que las economías y sociedades subdesarrolladas se hagan como las industrializadas no garantizarán la obtención de los mismos resultados que en dichos países se han logrado.

Después del mundo de la posguerra, el estilo ascendente o en expansión ha sido el del desarrollo internacional promovido por los Estados Unidos. Es ese estilo el que se encuentra en proceso de expansión en América Latina convirtiéndose en la mayoría de casos, en el que domina el desarrollo, mucho más después de procesos de globalización y apertura.

El subdesarrollo no podrá superarse adoptando dichos modelos dominantes ya que éstos a su vez requieren de dicha condición en los países del tercer mundo. Creer en las posibilidades de desarrollo bajo estos estilos es caer en un circulo histórico de nunca acabar y cuyas consecuencias han sido descritas en este artículo.

El tránsito a estilos opcionales dependerá de la interacción de tres factores: la estructura de poder en cada país, los cambios y mutaciones en el centro y las características geográficas, históricas, políticas, etc., del país(30).

Entender el desarrollo y plantear alternativas a la crisis que el modelo de posguerra ha generado, requiere visiones con una racionalidad distinta, mucho más integral. “Solo a través del multirracionalismo podrá el ser humano llegar a comprender la integralidad de la realidad y evidentemente ese racionalismo integral no podrá serlo si ignora o desprecia cualquiera de las aproximaciones a la realidad”(31).

Por lo tanto entender el desarrollo bajo la racionalidad de crecimiento norteamericano hará imposible plantear alternativas viables para nuestros países. Las alternativas deberán desprenderse de los puntos comunes del desarrollo de los últimos años, como se planteará en la parte final de esta primera sección.

Finalmente es importante señalar que “un nuevo y revolucionario sistema para la creación de riqueza no puede propagarse sin provocar conflictos personales, políticos e internacionales. Cambia la forma como se genera riqueza y de inmediato chocará con todos los intereses enraizados cuyo poder surgió del anterior sistema de riqueza... este conflicto, que se extiende hoy en día por todo el mundo es lo que sirve de explicación a la actual conmoción de poder”(32).

Quiere decir que el desarrollo, hay que pensarlo de nuevo por fuera del estilo dominante impulsado por la globalización como fenómeno de dimensiones no solo económicas sino culturales y sociales. La modernidad, debe ser reformada en beneficio de todos los países y el desarrollo debe ser construido bajo nuevos paradigmas.

Para J. K. Galbraith(33) el cambio de la modernidad se puede lograr tomando en consideración los siguientes puntos:

a) Toda reforma supone que hemos tomado conciencia de que la economía actual es el instrumento del sistema vigente.

b) El público debe comprender que lo que se llama política económica sana no es más que lo que sirve a los intereses de la tecnoestructura(34).

c) Debe saberse que la publicidad y la persuasión forman parte integrante del sistema por el que la tecnoestructura manipula a la gente. Y hay que comprender que el papel de los grandes medios de información no es imparcial en la medida que dependan financieramente de la tecnoestructura.

d) Hay que desligar al Estado del dominio de la tecnoestructura.

e) La decadencia del legislativo y su abdicación ante las tecnocracias son una de las principales fuentes de poder de la tecnoestructura, por lo tanto hay que reforzar el poder legislativo para hacerlo un instrumento de resistencia.

f) Cuando el público tenga conciencia clara de la naturaleza del sistema y cuando el Estado haya conquistado su autonomía, estará abierto el camino para reformas específicas en cuanto a política fiscal, finanzas, precios y salarios, y poner remedio a la desigualdad de desarrollo de los diferentes sectores de la economía.

Así mismo han surgido nuevos paradigmas del desarrollo distintos al “clásico” descrito anteriormente. Éstos tienen que ver con lo siguiente(35):

1. Todo desarrollo debe satisfacer las necesidades básicas humanas, tomando en cuenta la distribución equitativa de los recursos y el acceso a ellos.

2. El proceso debe ser endógeno, basado en la creatividad y potencial interno del pueblo.

3. El desarrollo debe ser autodependiente, solo utilizando medios e insumos externos cuando no hay otra alternativa.

4. El desarrollo debe ser compatible con el medio ambiente.

El mundo se mueve entonces entre dos corrientes frente al desarrollo. De una lado los que apoyan los términos liberales y de otro los que se podría llamar “alternativos”. Esta disociación se ve claramente reflejada en los encuentros mundiales producidos en enero de 2001(36):

De una parte el Foro Económico Mundial, efectuado en Davos Suiza cuyos temas son: sostener el crecimiento y reducir las diferencias; perspectivas de la globalización; orientación económica del gobierno Bush; piratería en internet y enfermedades originadas por la pobreza. A dicho evento asisten jefes de Estado y de gobierno, líderes políticos, académicos, empresarios, ONG (36 en total) y periodistas.

De la otra el Foro Social Mundial en Porto Alegre, Brasil cuyos principales temas son: anulación de la deuda del tercer mundo; reforma de las instituciones financieras internacionales; creación de unas tasas a los movimientos de capitales, fijar nuevas reglas para el comercio mundial y declarar la ilegalidad de los paraísos fiscales. En este foro participan 900 ONG, líderes “alternativos”, diputados, economistas e intelectuales y periodistas.

A manera de conclusión parcial, el desarrollo va mucho más allá de las prédicas neoliberales, cuyos resultados han sido profundamente desfavorables para la mayoría de la población, e implican la construcción y el reconocimiento de alternativas surgidas incluso dentro del mismo capitalismo. En la siguiente sección de esta primera parte exploraremos algunas de esas alternativas.

1.3. El desarrollo desde visiones diferentes al neoliberalismo

Como se ha reiterado en diferentes partes del artículo, el modelo de desarrollo creado a partir de la terminación de la segunda guerra mundial no ha generado resultados alentadores especialmente para las sociedades en desarrollo. A continuación exploraremos diferentes alternativas al neoliberalismo, no con el ánimo de agotar las posibilidades y su descripción sino de abrir la discusión en cuanto a nuevas visiones del desarrollo con alternativas viables incluso dentro del sistema capitalista.

En el numeral 1.3.1 se exponen 5 de esas alternativas y en el 1.3.2 se explora la posibilidad de que el desarrollo sostenible se convierta en integradora de estas alternativas.

1.3.1. Econeoliberalismo: ¿una alternativa de cambio?(37)  

La propuesta que aquí se describe no constituye un cambio fundamental frente a los puntos de partida del modelo neoliberal pero sí constituye una diferencia frente a éste porque reconoce la necesidad de incluir la variable ambiental dentro de la organización empresarial.

Para este enfoque, el desarrollo sustentable(38) significa facturar el máximo posible a partir de los activos disponibles sin agotar el capital inicial. La interpretación empresarial del desarrollo se basa en tres aspectos: a) crecimiento económico como una condición necesaria pero no suficiente; b) mayor igualdad social en la medida que se permitirá a todos un acceso a las oportunidades de mercado, y c) El uso eficiente de los recursos naturales y su conservación como base de vida para las futuras generaciones.

Para esta visión, los empresarios deben asumir un papel de innovadores, investigadores y gestores económicos, capaces de competir. Todo este proceso empieza en la fábrica y continúa con la cooperación empresarial dentro y fuera de las fronteras nacionales.

“Como empresarios estamos obligados por el desarrollo sustentable a elaborar programas de control ambiental, seguridad e higiene industrial en nuestras empresas lo cual redundará en el aumento de la productividad y reforzará nuestra credibilidad e imagen en el mercado”(39).

Para este grupo de empresarios, el Estado debe asumir un papel regulador y no pretender la administración de empresas que puedan ser operadas por el sector privado. Así mismo considera conveniente: la eliminación de subvenciones que faciliten el uso irracional de los recursos naturales energéticos; reformas fiscales y tributarias que estimulen el uso eficiente de los recursos naturales; la inclusión de valor de los activos económicos que representen los recursos naturales en el sistema de contabilidad nacional.

En resumen, este enfoque sigue privilegiando el mercado como máximo agente que determina el desarrollo y reconoce que la conservación del ambiente es definitiva en la gestión empresarial. Sin embargo, la mayoría de empresas, especialmente las transnacionales que más contaminan como Shell, Dupont, Mitsubishi, Rhone Pouland, Sandoz, General Motors, Westinghouse, han utilizado este tipo de visiones más con efectos publicitarios que realmente ecológicos.

De un día para otro, empresas productoras de agroquímicos y pesticidas peligrosos se convierten en líder por la lucha contra el hambre de los pobres. Esto, en concepto de Greenpeace, se denomina como lavado verde o empresas verde claro, que son aquéllas que solo invocan el ambientalismo y la protección de los indefensos como mecanismo de distracción frente a las perversas consecuencias naturales, sociales y culturales que el econeoliberalismo defiende.

En últimas, este enfoque no constituye una alternativa que genere efectos positivos en la situación actual de desarrollo y por el contrario “le hará el juego” al modelo que tantos daños ha causado. Sin embargo, existe la posibilidad de que algunas empresas asuman de manera real y responsable su papel como agentes ambientales, es decir que actúen como empresas “verde oscuro” en los términos de la agencia mundial Greenpeace.

1.3.2. Neoestructuralismo: modelo alternativo para el desarrollo social y económico(40)  

El neoliberalismo surge en la década de los años 70 como consecuencia de la terminación de los acuerdos de los vencedores de la segunda guerra mundial (acuerdos de Bretton Woods) rompiendo la paridad del dólar que había regido hasta ese año, y como se ha evidenciado anteriormente es coherente con los intereses de los grandes grupos y multinacionales.

Sus características fundamentales tienen que ver con la mano invisible del mercado como reguladora de la economía y clave para el equilibrio y la acción del sistema de precios; neutralidad del Estado en la economía; desmonte del Estado benefactor, inflexibilidad salarial, reconversión industrial y tecnológica. Sus políticas fueron impulsadas por los gobiernos conservadores de Reagan y Thatcher y en la década de los 80 fueron impuestas en América Latina por el FMI y la banca multilateral.

En Chile, primer país de América Latina en implantar esas políticas (bajo la dictadura militar) se aplicó la presión por los salarios flexibles y sin arandelas sindicales, reducción del gasto público, apertura al capital extranjero, eliminación de medidas proteccionistas, tasas de interés fluctuantes y privatización del Estado. Esto obviamente benefició a la clase alta y a los militares, y a aquellos empleados por el gran capital que hoy defienden al ex dictador de los “atropellos” de la justicia y la legalidad mundial.

La supuesta apertura económica que pregona no ha sido más que una paradoja ya que para 1992, 20 de 24 países industrializados son más proteccionistas que hace diez años. Los únicos países obligados a abrir sus mercados al gran capital son aquellos que durante las décadas pasadas (especialmente en los años 70), financiaron su crecimiento con deuda externa.

Ante esta situación y sus resultados, el modelo(41) neoestructuralista propone construir un desarrollo “desde adentro” o la “transformación productiva con equidad” para que no sea el mercado mundial el que determine qué necesita y qué no un país y su población. Este modelo comparte la proyección exportadora pero con instrumentos graduales y selectivos para la competencia mundial y le asignan un lugar importante al Estado.

El Estado de este modelo es uno concertado, promotor, con acción activa en funciones de provisión de bienes públicos, mantenimiento de equilibrios macros y equidad, pero también para la eliminación de distorsiones indeseables. Además el Estado se vincula con la infraestructura de transporte, educación, salud, vivienda y seguridad social. Además el Estado debe apoyar la competitividad estructural de la economía.

La estrategia de intervención estatal debe ser selectiva dentro de un orden de prioridades y además a través de la descentralización y la despolitización de los conflictos para reducir la sobrecarga del gobierno central y así mejorar su eficacia.

El enfoque de transformación productiva con equidad supone avanzar hacia los objetivos de crecimiento y equidad en forma simultánea y no secuencial, diferencia frente al neoliberalismo que popularizó la frase de “primero hay que agrandar la torta para poder repartir después”.

La perspectiva del desarrollo económico y social para todos se sustenta en los principios de universalidad, solidaridad y equidad, que son los principios de democracia participativa y solidaria. En esta década de milenio, este enfoque nos remite los siguientes ejes(42):

1. Desarrollo nacionalista latinoamericano con bloques que amplíen mercados y den más fuerza de negociación en el nuevo orden mundial.

2. Incorporación a la revolución tecnológica para la transformación productiva industrial, agraria y de la gestión. El pleno empleo productivo es un objetivo de esta estrategia.

3. Planeación política de inversión a partir de la región y de los ecosistemas propiciando un nuevo pacto con la naturaleza, limitando el crecimiento y la producción de bienes cada vez que impliquen el desarrollo de fuerzas destructivas.

4. Democratización de la propiedad y de la empresa, propiciando un país de propietarios y productores, fortaleciendo la empresa nacional y en especial la economía popular.

5. Reconversión del Estado, desprivatizándolo y buscando un papel activo y eficaz como Estado social de derecho.

6. La Estrategia para la superación de la pobreza es esencial en cada uno de los ejes, pero requiere de un esfuerzo particular con programas específicos y con universalización de la seguridad social, atención en seguridad social y de las oportunidades de educación.

1.3.3. Metodología de la investigación acción, participación(43) 

En anteriores apartes de este trabajo se ha identificado que a partir de la segunda guerra mundial el modelo de desarrollo fue impulsado en todos los países occidentales como sinónimo de modernización. En el caso colombiano, la misión Currie en 1949 formuló un programa comprensivo para el desarrollo del país mediante el cual se trazaban las pautas y directrices para que el país alcanzara niveles de crecimiento como los de los países industriales.

En América Latina y en Colombia, las sociedades, desde Cristóbal Colón, han atravesado un proceso de definición social, cultural, política y económica donde el pensamiento europeo ha dejado su marca, en el sentido de reconocer esa cultura como perfecta, acabada y como el modelo para seguir por nuestras cuasiculturas.

Algo similar ocurre después de la segunda guerra mundial que cambió las relaciones entre países ricos y pobres, donde lo que se pretendía era la creación de un tipo de sociedad con los factores materiales e institucionales requeridos para alcanzar las formas de vida creadas por la civilización industrial, pero además para adelantar en forma sutil la confrontación entre Este y Oeste.

En efecto, después de la guerra y como consecuencia de los cambios en las estructuras de poder en el ámbito mundial, se ve la necesidad de cambiar formas de explotación por el desmoronamiento de los regímenes coloniales que reinaban en casi todo el mundo, por la marcha del comunismo chino, el inicio de la rivalidad de las superpotencias, lo que inducía a canalizar a los países en desarrollo al sistema de requerimientos de acumulación de capital mundial. Además los países podían aliarse con cualquiera de las superpotencias, lo que llevó a Estados Unidos a adelantar programas en toda América Latina como los reseñados para el caso de Colombia.

La estrategia del desarrollo tuvo un alto costo para América Latina que se vio sometida a nuevas formas de control y de poder, más sutiles y refinadas que las implantadas por Europa en siglos pasados. El desarrollo se implantó con la profesionalización del desarrollo (educación en ciencias que perpetúen el poder y la manera de explotación y dominación) y la institucionalización del mismo (desde organizaciones internacionales hasta los organismos nacionales de planeación).

Este desarrollo, convierte a la pobreza en algo utilitario, fijándola al aparato productivo que la planeación intenta poner en movimiento. La pobreza se vincula íntimamente con variables de trabajo y producción lo que significa que no hay otra forma de acabarla que creciendo más, lo que la historia se ha encargado de desmentir.

Es ante este reconocimiento histórico que Orlando Fals Borda admite que la racionalidad capitalista se ha extendido a las sociedades del tercer mundo sin reparar que éstas poseen significados, prácticas, y valores al menos diferentes. El avance de la economía de mercado no solo cambia las relaciones de producción sino toda una forma de ver y de percibir la vida y las relaciones humanas.

Del análisis histórico de Fals Borda surge la noción del poder popular para ver que las masas populares asuman su destino y respondan como actores históricos no hay sino una forma: con el conocimiento de la realidad y el control de su propia actividad y se dé organización autónoma... Todo aquello que promueva la iniciativa popular, la capacidad de las clases para pensar, debatir, y decidir por sí mismas... son elementos fundamentales en esa esencial tarea política y científica en la praxis correspondiente.

La investigación acción participativa analiza la problemática sin el uso de las ciencias sociales convencionales. Al investigar el conocimiento y las prácticas populares, la investigación acción participativa asume la posibilidad de que en dichas prácticas pueda encontrarse un entendimiento de lo que es la vida en general y el desarrollo en particular diferente de las concepciones dominantes.

Se trata entonces de promover contra discursos y contra poderes populares como medios de combatir la colonización de nuestras subjetividades efectuada por la universalización de la subjetividad europea; de usar formas endógenas y la resistencia interna como mecanismos para desmantelar los hábitos presentes, de contrarrestar aquellos modelos de desarrollo aculturales y normalizantes, de dar al conocimiento popular y a las diversas formas culturales de nuestro país el valor que les corresponde.

1.3.4. Propuesta de la misión ciencia, educación y desarrollo(44)  

Para esta comisión de sabios, como fue denominada esta misión, el desarrollo se da en un contexto nacional e internacional bien particular, que se describe a continuación:

Con la desintegración del bloque comunista, la amenaza de la guerra termonuclear generalizada se alejó temporalmente. Sin embargo, los conflictos se encuentran geográficamente localizados. Para el futuro de la especie humana se abren inmensas posibilidades de volcar hacia la conservación y el mejoramiento de la vida en el planeta, aquellos talentos científicos y artísticos, técnicos y empresariales, aplicados hasta ahora a la industria de la guerra.

Adicionalmente, en el mundo de las ideas se despierta el consenso por aclimatar el respeto por los derechos humanos y los derechos culturales de las minorías. Los cambios, ya no representan la lucha entre modelos ideológicos; reflejan más bien las variaciones de ventajas geoeconómicas y geopolíticas.

Revisemos las principales afirmaciones y propuestas efectuadas en cuanto al desarrollo en este resumen extractado del documento de la misión:

En opinión de esta comisión, “en el concepto de desarrollo intervienen varios factores: los esfuerzos sociales, en particular las inversiones, en la educación y el desarrollo del conocimiento; los contextos éticos, sociales y culturales propicios; la capacidad de aprovechar los recursos naturales; la existencia de organizaciones cuyas actividades se relacionan con el conocimiento y su incorporación a las actividades de la población; las instituciones (mercados, arreglos, convenciones) más adecuadas para el desarrollo, que comprenden los esquemas globales de estímulos, las regulaciones que gobiernan las actividades de los distintos actores y los roles respectivos del Estado y de los distintos agentes económicos y sociales; finalmente, la orientación hacia este propósito y la viabilidad de los proyectos sociales y los consensos y las políticas de los gobiernos”.

“La posibilidad de romper los círculos del subdesarrollo ha sido demostrada con experiencias. Pero la discusión sobre la forma de aprovechar esas condiciones favorables sigue abierta. Lo que es seguro es la coexistencia de estos procesos de desarrollo económico acelerado con cambios fundamentales en la forma de incorporar el conocimiento a las actividades de los grandes grupos de la población; en la magnitud de las inversiones en educación, ciencia y tecnología; en la modernización de las organizaciones; en la puesta en práctica de importantes reformas económicas y sociales; en la implantación de arreglos más abiertos y en la formulación de proyectos estratégicos nacionales con el sustento de un amplio consenso político”.

“El fortalecimiento de la ciencia y la tecnología, que en el país se encuentra en un grado incipiente; el desarrollo de un sistema educativo eficaz y adecuado, que permita participar a amplias capas de la población de los beneficios del avance del conocimiento, y que los prepare para un nuevo orden económico y para el florecimiento cultural, y la consolidación de organizaciones con capacidad de integrar el conocimiento como factor de su competitividad, son prerrequisitos para que la apertura de la economía desate un proceso de desarrollo del país que trascienda la simple ampliación de las exportaciones de materias primas y bienes agrícolas o el establecimiento de una industria manufacturera elemental con escaso valor agregado”.

“La educación, la ciencia y la tecnología ofrecen herramientas poderosas que complementan los cambios institucionales, dándole viabilidad a un desarrollo sostenido de la cultura y de la economía, abriendo opciones de realización a los individuos y a los grupos que conforman la sociedad”.

Es en síntesis, una propuesta basada en la formación y la inversión de las personas en las áreas de la educación, la ciencia y la tecnología no solo para cumplir con las expectativas del mercado sino para rescatar los valores culturales propios de la sociedad.

1.3.5. Desarrollo a escala humana(45)  

El economista chileno, premio Nobel alternativo de economía, afirma en una de sus conferencias algo que en reiteradas oportunidades se ha leído en este artículo y es que, producto de un modelo económico que ya no solo determina que ciertas formas de producción dejen de ser viables sino que dictamina que las formas de vida, los pueblos, los lugares donde se nació, se murió, se hizo el amor, se peleó, se soñó, se bailó, se trabajó, todo eso, deje de ser viable y lo que es peor, que deje de serlo para bien de la economía. Desarrollo a escala humana es entonces un modelo que propone la economía al servicio del hombre y no al contrario.

“Vivimos en un momento de la historia en que con gran eficiencia y eficacia hemos llegado a destruir culturas con el objeto de establecer economías”. El desarrollo por lo tanto no puede ser definido sin el efecto de esa destrucción. La gente, parece no ser problema de la economía liberal. Parece ser problema de la misma gente.

Como se dijo en numerales anteriores, el modelo liberal y neoliberal parte de considerar que es imposible acabar con la pobreza si no hay más crecimiento económico porque no se puede repartir lo que no hay, “la torta tiene que crecer para que todos coman”. Frente a eso, dice Max Neef, que en las últimas 4 décadas el crecimiento ha sido igual a lo corrido entre los orígenes de la civilización hasta 1950 y por el contrario la pobreza nunca ha sido más grande y nunca se ha observado tanta destrucción de los tejidos sociales, las crisis sociales y ambientales como en los últimos 40 años.

Casi exactamente con la fecha de imposición del neoliberalismo, que fue alrededor de 1973, empieza a derrumbarse el índice de calidad de vida(46). De esta manera se puede establecer que más crecimiento no sirve para resolver la pobreza, hay que buscar indicadores y políticas específicas de equidad por ejemplo. En vez de la utilización de tecnologías más eficientes en la explotación de los recursos, necesitamos tecnologías más eficientes en la utilización de los mismos. No más ampolletas sino mejores, no más motores sino mejores, que duren más y eso es un cambio radical y profundo.

La economía se debe preocupar por el bienestar, y debe ser una que hable de los sentimientos como componente fundamental de la disciplina, aunque eso no sea científico. No siempre lo científico y lo racional mejoran el bienestar como se ha mostrado varias veces y más hablando de desarrollo. Los seres humanos no actúan en el mundo económico, guiados por una mera racionalidad, actúan también por pasión, miedo, superstición, creencias, etc., y eso de alguna manera es parte de la economía.

La economía entonces no debe reducirse a lo cuantitativo. La obligación de la ciudadanía es plantear las preguntas cualitativas que son las que definen la calidad del desarrollo, no la cantidad. Por consiguiente, la gente no es pasiva ante el desarrollo sino que por el contrario define su futuro, adquiriendo, el desarrollo, dimensiones políticas participativas.

El postulado básico del desarrollo a escala humana sostiene que el desarrollo tiene que ver con personas y no con objetos, la pregunta es ¿cómo se puede determinar cuándo un proceso de desarrollo es mejor que otro? Ante eso se necesita un indicador de crecimiento cualitativo de las personas. Ese indicador se construye, bajo la óptica del desarrollo a escala humana, sobre las posibilidades reales que las personas tienen de satisfacer sus necesidades humanas fundamentales.

Las necesidades humanas son pocas, finitas y clasificables(47). Estas se pueden clasificar de acuerdo con dos criterios: ontológico o existencial que se refiere a las necesidades de ser, tener, hacer y estar. Y el criterio axiológico o de valores que son las necesidades de subsistencia, protección, afecto, participación, identidad, entendimiento, ocio, creación y libertad.

Se plantea por lo tanto, la necesidad de un desarrollo, que ahora se oriente, explícitamente, como primera condición a la satisfacción de las necesidades fundamentales de las personas. Como segunda condición a generar mayores y crecientes niveles de autodependencia comenzando por los niveles locales, para luego pasar a los regionales y terminar en los nacionales. Tercero como proceso capaz de articular de manera más orgánica las relaciones de lo que nosotros identificamos como la trilogía de la supervivencia; es decir las relaciones entre ser humano, naturaleza y tecnología. Esto implica la articulación más armónica entre Estado y sociedad civil, entre crecimiento personal y crecimiento social y entre planificación y autonomía.

Finalmente es importante señalar que no es posible la participación en un sistema de gran tamaño. Cualquier sistema gigantesco que quiera convertirse o transformarse en sistema participativo debe subdividirse en espacios a escala humana, donde la persona vuelva a ser, sea capaz de hacer, y además asuma la responsabilidad por lo que hace, cosa que se pierde con el gigantismo.

1.3.6. Desarrollo sostenible: ¿posibilidad integradora como alternativa de desarrollo?

Hasta el momento, las alternativas planteadas a los modelos neoliberales no hacen énfasis en las relaciones entre actividad económica, hombre y naturaleza. El concepto de sostenibilidad, es una alternativa de desarrollo que por sus características, se puede convertir en una integración de diferentes conceptos explorados hasta el momento.

En esta sección se describirán los principales planteamientos de la sostenibilidad como son entre otros: relaciones economía-ambiente; síntomas de degradación ambiental; definición; antecedentes; condiciones; proyecciones y su avance en América Latina y Colombia. En la sección final de esta primera parte se examinarán las posibilidades integradoras de las diferentes alternativas de desarrollo.

1.3.6.1. Relaciones economía ambiente

Como se ha manifestado en diversas ocasiones, el desarrollo se ha vinculado, por diferentes razones, al crecimiento económico. Sin embargo, después de varias décadas de un estilo de desarrollo como el actual, algunos sectores académicos y aún institucionales se han empezado a percatar que ese crecimiento tiene límites.

En efecto, el desarrollo a pesar de haber generado un crecimiento económico sin comparaciones en ningún otro estadio histórico de la humanidad, (actualmente en 17 días de producción mundial se generan la misma cantidad de bienes que en el año 1900, se generaban en los 365 días)(48) también ha generado una disminución de los recursos naturales que precisamente sustentan la misma actividad productiva.

Actualmente, con la población que existe en el mundo, se consumen cerca del 40% de la capacidad fotosintética de producción de la tierra. Unido a esto, los ritmos de crecimiento de la población mundial hacen pensar que en el siglo XXI se duplicará la cantidad de personas que intervendrá en la actividad económica consumiendo la restante capacidad porcentual de la tierra.

Al respecto, Lester R. Brown y otros afirman en su artículo titulado “del crecimiento al desarrollo sostenible”(49) El 40% de la producción primaria neta anual que se produce en la superficie sólida de la tierra, va directamente a cubrir las necesidades humanas o se utiliza o destruye indirectamente, dejando lo que queda, es decir el 60% restante, a las otras especies que comparten el planeta con el hombre. Mientras que llegar a este punto ha requerido todo el tiempo de la historia humana, la parte que utilizamos podría duplicarse (hasta el 80%) en el año 2030 si continúan las tasas de crecimiento de la población y de consumo.

Este diagnóstico puede verse empeorado por los crecientes niveles de pobreza que presionarán más por el uso de los recursos restantes para efectos de supervivencia física.

Lo anterior significa que una de las condiciones para generar sostenibilidad es disminuir, por no decir eliminar, la pobreza.

Sin embargo, la problemática en torno al medio ambiente está determinada porque el estilo de desarrollo, las pautas de comportamiento de los agentes socioeconómicos, y los hábitos de consumo de la población de los países desarrollados no son posibles para todos los habitantes de la tierra.

El estilo e incluso el sistema de desarrollo capitalista relaciona la felicidad con un continuo aumento del consumo de energía y bienes materiales. Es por esto que se afirma que el problema ambiental está muy vinculado con el estilo de desarrollo adoptado por modelos liberales luego de la segunda guerra mundial.

Además de los niveles de producción y consumo que ha conllevado el modelo de desarrollo actual, la contaminación producida por la actividad económica, acelera aún más la necesidad de fijar nuevas formas de desarrollo por cuanto los recursos no van a ser suficientes en un futuro muy cercano. El ecosistema global es la fuente de todos los recursos materiales que alimentan el subsistema económico pero a la vez es el sumidero de todos sus desechos(50). Por lo anterior, resulta insostenible para la supervivencia humana el mantenimiento de los niveles de contaminación.

Buena parte de este nivel de deterioro puede explicarse por el hecho de que la economía actual está basada en la utilización de combustibles fósiles que permiten la acumulación de gases que producen, entre otras cosas, el efecto invernadero, con las consecuencias conocidas sobre el cambio climático mundial.

Es tal el nivel de contaminación alcanzado por la actividades económicas que en algunos países han empezado a aparecer entidades u organizaciones que se pueden denominar como dedicadas al control de la contaminación, siendo posible que en unos años aparezca dicho control como todo un sector industrial.

Ante esta situación ambiental, en la economía ha empezado a hablarse de un cambio de concepción acerca del capital y su uso ya que el capital natural (aportado por la naturaleza) resultará ser el factor limitador del desarrollo y no como antes que estos límites se derivaban del capital de formación humana. Lo que se ha establecido es que el capital de formación humana y el capital natural son complementarios y no sustitutos, y si la actividad económica termina con el segundo, el primero no tendría razón de existir.

Esta situación de crecimiento versus preservación del capital natural, se ha ocasionado en buena parte porque los cálculos de la renta nacional no contemplan las pérdidas de bienes medioambientales. Aproximadamente el 70% del crecimiento se deriva del 30% de actividades que son altamente contaminantes, por el uso del espacio, del suelo, de los recursos o por la contaminación que tiene lugar durante la producción o el consumo. Esas actividades son petróleo, petroquímica, metalurgia, agricultura, servicios públicos, construcción de carreteras, el transporte y la minería(51).

Finalmente es importante señalar que el deterioro ambiental no es consecuencia inescapable del progreso humano, sino una característica de ciertos modelos de crecimiento que son intrínsecamente insostenibles en términos ecológicos así como desiguales en términos sociales(52). Una de las principales y más funestas consecuencias del desarrollo implantado en el mundo ha sido el agotamiento paulatino de los recursos ambientales, lo cual, unido al diagnóstico hecho en la sección inicial, reafirman la necesidad de buscar alternativas de desarrollo.

Exploremos un poco más detalladamente algunos síntomas de degradación ambiental derivados de la manera como se ha relacionado la economía con la naturaleza.

1.3.6.2. Síntomas de degradación ambiental

Aunque las relaciones entre la actividad humana y el medio ambiente han sido permanentes a lo largo de la historia, en las décadas recientes han sucedido algunos hechos que han permitido el “despertar de una conciencia ambiental” como son entre otros(53):

a) conciencia mundial a partir de la iniciación de los vuelos espaciales, sobre lo singular, precioso, limitado y frágil del planeta azul; b) ampliación del concepto de desarrollo desde lo cuantitativo y monetario hacia lo cualitativo incluyendo lo intangible, hasta ser calificado en la actualidad como calidad de vida; c) carácter irreversible de muchos impactos ambientales; d) descomunal alteración del medio por parte del hombre; e) la gran cantidad de población afectada por impactos de fácil percepción; f) crisis de ideologías y religiones en la sociedad actual; g) la convicción de las fuerzas políticas y económicas sobre los beneficios que representa un replanteamiento de las actividades económicas informado por la sensibilidad ambiental y comprometida con sus problemas.

El deterioro ambiental plantea a su vez unos problemas internacionales comunes a la humanidad que han facilitado la difusión de esa conciencia ambiental, entre otros se reconocen los siguientes: presiones sobre la capacidad de absorción del sistema (la contaminación no conoce fronteras); energía y recursos naturales (los estilos de desarrollo prevalecientes en los centros y tecnologías que suponen, los han hecho extremadamente dependientes de una amplia disponibilidad de recursos naturales que tardaron millones de años en crearse y que no son renovables); y la industrialización y división internacional del trabajo (la capacidad industrial del mundo se encuentra mal repartida —90% en los centros—)(54).

Algunos síntomas de deterioro ambiental tienen que ver con: rotura de la capa de Ozono, lo cual reduce la eficacia del sistema inmunológico que aumentará la vulnerabilidad a tumores, parásitos e infecciones, y descenso en la cosecha y pesca. Estos fenómenos, derivados de la concentración de gases y utilización de combustibles fósiles, han generado que la capacidad de vertedero del ecosistema global, para absorber la contaminación por Clorofluorocarbonados se sobrepasó hace algunos años.

Así mismo el intensivo e inadecuado uso del suelo cultivable ha llevado a su degradación haciendo que su productividad descienda, se acelere la erosión del suelo, su salinización y se aumente la desertización, incluso como consecuencia de químicos y pesticidas contaminantes. La disminución de la fertilidad de los suelos y la escasez de recursos naturales como el agua, así como la menor productividad de los sistemas naturales dañados por interferencias introducidas en su funcionamiento, son claramente promotores de la pobreza puesto que ofrecen menos oportunidades de subsistencia a los marginados de la producción y del consumo y contribuyen a marginar a muchos que no lo estaban antes(55).

Por otra parte el nivel de invasión del hábitat de la vida silvestre y de la extinción de especies es el mayor de toda la historia. Ya hemos destruido el 55% del hábitat más rico en especies: el bosque tropical(56). Ante esta situación, Gell Man(57), sostiene que la conservación de la diversidad biológica es una de las tareas más importantes que afronta la humanidad. Deben aplicarse técnicas como: la repoblación forestal, implantación de políticas racionales energéticas y de agua, la minimización de los efectos sobre el medio ambiente de actividades como la agricultura, la minería y la industria y la atención al problema demográfico.

En las ciudades, el hacinamiento de los pobres que carecen de infraestructura urbana adecuada y de viviendas aceptables, aumenta la contaminación por desechos humanos que deterioran el medio ambiente. Así mismo es cada vez más frecuente ver niveles de contaminación ambiental en el aire, visual y aumento de niveles de ruido en centros industriales que cada vez afectan más los sitios de vivienda.

Además de estos efectos negativos, se pueden observar fenómenos de subutilización y desaprovechamiento de los recursos(58): recursos no utilizados porque no representan “ventajas competitivas” en el mercado; monocultivos y uso de las tierras por debajo de su potencial; ecosistemas desaprovechados a causa de que la tierra juega un papel fundamental en el mercado especulativo y despilfarro de residuos sin ser reutilizados o reciclados.

La degradación ambiental es una consecuencia de la producción y del crecimiento de ésta. La carga sobre el medio ambiente está determinada por la cantidad de personas, de actividad por persona y por la naturaleza de esa actividad. Sin embargo, es necesario insistir que la contaminación como problema ambiental, no reside en sus manifestaciones sino que se desprende del comportamiento de sus agentes en un determinado estilo de desarrollo.

Finalmente es importante señalar que en los países en desarrollo, donde los amortiguadores sociales y tecnológicos son débiles o están ausentes, el empobrecimiento se traduce principalmente bajo la forma de miseria social y devastación ecológica(59).

Curiosamente, las economías campesinas y selváticas tradicionales no han sido apoyadas ni dimensionadas como alternativas válidas no solo frente al problema ambiental sino frente al equilibrio social. Al contrario, éstas han sido desarticuladas y el desarrollo económico, la expansión de la frontera agrícola ha sido tratado como un problema cuantitativo, reemplazando sistemas agrícolas estables y diversificados por inestables y homogéneos.

Establecidas algunas generalidades acerca de la relación entre economía y naturaleza y evidenciado algunos síntomas de deterioro ambiental, es preciso adentrarnos en el concepto de desarrollo sostenible.

1.3.6.3. Conceptos de desarrollo sostenible

El concepto de desarrollo sostenible se fundamenta en las relaciones que surgen entre la naturaleza y la actividad económica del hombre. Estas relaciones se pueden ver desde visiones liberales, culturalistas o ecosocialistas(60). Bajo las visiones liberales, la naturaleza es concebida como un recurso, y que por tanto es susceptible de ser comprada y vendida en un mercado. Para las concepciones culturalistas, la naturaleza es algo inherente al desarrollo y expresión cultural de los pueblos y por ende no debe ser vista como un recurso natural sino como algo intocable. Para las visiones ecosocialistas, la relación naturaleza economía se convierte en una expresión política de poder, por medio del cual los países que posean abundantes recursos naturales podrán tener mejores mecanismos de negociación y obtención de desarrollo más óptimo para los habitantes.

Como consecuencia del alto grado de deterioro de la naturaleza y de las condiciones sociales del desarrollo, se hace necesario ir hacia modalidades de desarrollo diferentes que distribuyan los beneficios en forma más equitativa, eviten el altísimo deterioro ambiental y mejoren sustancialmente las condiciones de calidad de vida de las generaciones actuales y futuras, quienes ante la teoría del agotamiento del crecimiento, entran a jugar un papel importante en el concepto de desarrollo.

El concepto de calidad de vida empieza a ser entendido como sinónimo de desarrollo y a su vez como algo diferente a nivel de vida, entendiendo por este último cosas como “tener” antes que ser (por ejemplo calidad de vida no se debe asimilar a mayores niveles de consumo o la mayor cantidad de demanda de energía, lo cual como se planteó antes conduce a deterioros ambientales y por ende a una falta de sostenibilidad).

Actualmente es importante señalar que tras la demostración del agotamiento de los recursos, el nivel de vida considerado como deseable, debe ser diferente al que tienen hoy día los países industrializados, por cuanto el nivel de recursos naturales no permitirá mayor presión sobre su demanda. Deben buscarse entonces alternativas como las planteadas por modelos de desarrollo sostenible.

El concepto de desarrollo sostenible parte de reconocer que los problemas ambientales siempre están determinados por las realidades económicas y sociales presentadas en cada fase de desarrollo y por las características del entorno natural y social. Pobreza y deterioro ambiental son efectos paralelos e interactuantes de un mismo proceso global de crecimiento desequilibrado(61).

En este contexto, varias son las definiciones que surgen en torno al desarrollo sostenible o sostenibilidad, las cuales resultan ser complementarias. En primer lugar la sostenibilidad puede ser definida como aquella que atiende las necesidades del presente sin poner el peligro la posibilidad de que las generaciones futuras también las puedan atender(62). Se plantea así que las relaciones entre economía humana y ecología deben hacer énfasis en la preservación, conservación e incluso restauración de los recursos, cuando esto sea posible.

Desde este punto de vista, la sostenibilidad es la relación que existe entre los sistemas dinámicos de la economía humana y los sistemas ecológicos, que a pesar de ser dinámicos reaccionan de manera más lenta que los primeros. La naturaleza cambia permanentemente pero la actividad económica no puede pretender que lo haga con la velocidad que ésta requiere para la satisfacción de necesidades. El equilibrio entre economía y su dinámica y la ecología con su propia dinámica es un eje fundamental del desarrollo sostenible.

Desarrollo sostenible sería aquel que permite la preservación y utilización racional de los recursos naturales escasos y consecuentemente que requiere de una regulación del uso (directo e indirecto) de esos recursos, sea tras medidas reguladoras impuestas, por alguna forma de autoridad o por ambos tipos de medidas(63).

Finalmente el desarrollo sostenible, se puede entender como un proceso de cambio social, en el cual la explotación de los recursos, la orientación al desarrollo tecnológico y las reformas institucionales se realizan en forma armónica, ampliándose el potencial actual y futuro para la satisfacción de las necesidades y aspiraciones humanas(64). Por lo anterior, el desarrollo sostenible conlleva cambios en la economía, la ecología pero también en lo social e incluso lo político y organizacional.

La sostenibilidad o desarrollo sostenible, se fundamenta entonces en: un límite de tiempo; nuevas tecnologías menos contaminantes; no fundamentar la economía hacia el 2030 en fuentes como el carbón, petróleo, etc.; caída de tasas de nacimiento; mayor grado de equidad y seguridad y revaluar las aspiraciones del desarrollo en el ámbito mundial(65).

El concepto de desarrollo sostenible implica límites, no absolutos, sino limitaciones que imponen a los recursos del medio ambiente el estado actual de la tecnología y de la organización social, y la capacidad de la bioesfera para absorber los efectos de las actividades humanas.

La sostenibilidad busca: reconstrucción ecológica de las sociedades industriales; un crecimiento económico que contribuya a la preservación del medio ambiente y de los recursos básicos en las sociedades en desarrollo; lucha contra la pobreza en países desarrollistas; democratización; y formulación de dependencia ecológica entre norte y sur(66).

Finalmente en la sostenibilidad se identifican ciertos agentes básicos para su implantación: a) la economía o consumidores y productores, empresas, agricultores, comerciantes y agentes financieros, b) los Estados nacionales y c) las ONG. Estos agentes asumen diversos papeles para garantizar que los objetivos del desarrollo sostenible se logren en diferentes niveles nacionales, regionales y locales.

1.3.6.4. Antecedentes y evolución del concepto

Si bien en los países en desarrollo como Colombia, el concepto de desarrollo sostenible es de reciente acuño, el tema a nivel mundial surge desde hace más o menos 30 años(67). En efecto en 1973 se formula el primer plan ambiental para la Comunidad Europea. En 1974 el Club de Roma, por encargo de la ONU, publica un segundo estudio denominado “la humanidad en la encrucijada”. En ese mismo año se realizó la conferencia sobre la problemática alimentaria mundial. Para 1976 se realiza la conferencia sobre el hábitat y los asentamientos humanos y en 1977 la conferencia mundial sobre la desertificación. En 1979 se realiza la segunda conferencia sobre el hábitat.

En la década de los 80 aparece el informe de la comisión norte sur y estalla la crisis de la deuda externa en los países en desarrollo (iniciada por México). En 1982 el PNUMA desarrolló la estrategia de políticas de desarrollo ecológico a nivel internacional cuyas metas eran: sostenimiento de procesos ecológicos vitales; conservación de biodiversidad y sostenibilidad de especies y sistemas ecológicos. La estrategia se seguía basando en imperativos que surgen directamente de un análisis biológico y ecológico sin tener en cuenta las estructuras sociales y políticas del sistema mundial.

En 1984 se presenta al Club de Roma el informe “el futuro de los océanos” y en 1987 el informe de la Comisión mundial para el medio ambiente y desarrollo conocido como informe Brundtland en el cual el concepto de desarrollo sostenible identifica y reconoce no solamente variables ambientales para su conservación sino otras muchas, entre ellas, demográficas, económicas, sociales, políticas y culturales.

Finalmente en la década de los 90, específicamente en el año de 1992 se realiza la convención mundial del cambio climático, de la diversidad biológica y se firmó la agenda 21 con compromisos de todos los países que participaron en esta conferencia en Río de Janeiro, Brasil. Es en esta conferencia donde el término de sostenibilidad se extendió a todos los ámbitos mundiales siendo sin embargo, un paso más en su evolución y no su principio.

Si bien el concepto de desarrollo sostenible no tuvo sus orígenes en la Cumbre de Río, de esa conferencia sí se pudieron establecer muchas cosas en el nuevo ordenamiento mundial, en especial a las diferencias entre norte y sur, derivadas de posturas antagónicas de las relaciones entre medio ambiente y desarrollo. Para los países del sur (representados en el denominado grupo de los 77) es claro que la salud del planeta se afectará cada vez más si el mercado no refleja los costos ambientales. Al mismo tiempo se hizo evidente la relación, por lo menos para los países del sur, que el estilo de desarrollo centro periferia, impedirá el logro de una verdadera sostenibilidad mundial.

Sin embargo estas visiones no fueron compartidas especialmente por Estados Unidos quien manejó de manera muy hábil la conferencia y demostró ser la potencia mundial. El sur tan solo logro verdadero poder de negociación cuando el control sobre los recursos naturales era real.

La Cumbre entonces, más que permitir avances reales en la obtención de sostenibilidad, logró acuerdos entre los países, para reducir los niveles de contaminación y emisión de gases pero no adoptó medidas reales y concretas que permitieran obtener las verdaderas condiciones para el desarrollo sostenible, las cuales se abordan a continuación.

1.3.6.5. Condiciones para el desarrollo sostenible

Para que el desarrollo sostenible en sus conceptos amplios, es decir los que no solo incluyen variables ambientales, se logre, se hace necesario que existan unas condiciones o requisitos mínimos, los cuales deben darse de manera simultánea para lograr el propósito final. A continuación se mencionan y explican los principales.

En primer lugar se requiere entender que los propósitos de la economía y de la ecología no están en conflicto(68). Lo que se requiere es hacer que la economía deje de situar al ser humano en el centro de su actividad y lo ubique como un elemento más del sistema en el que además la naturaleza juega un papel definitivo para sus mismas actividades económicas. No se trata solo de satisfacer las necesidades humanas sino también las de su entorno. Se trata sí es de buscar unas condiciones que aparte de ser sostenibles sean mínimamente deseables. La idea es el logro de mayor calidad de vida sin que se adquiera a expensas del futuro.

Otra condición para obtener un verdadero desarrollo sostenible es entender que dentro de él se encuentran inmersos no solo relaciones y efectos ecológicos o económicos, sino que además deben involucrarse variables como la desigualdad, la pobreza, el recurso humano, el medio ambiente como tal, y efectos sociales, políticos y culturales. Visto de esta manera se hace imprescindible abordar la sostenibilidad con herramientas interdisciplinarias(69).

De otra parte una de las condiciones señaladas por el informe Brundtland es la necesidad de permitirle a los países en desarrollo aumentar su crecimiento por encima del de los países industrializados quienes a su vez deberían estabilizar o incluso disminuir su crecimiento. Sin embargo, hoy en día no se observan muchas señales ni de una cesión de los países del norte ni de la capacidad de los países del sur para sostener niveles de crecimiento como los propuestos por el mencionado informe. Adicionalmente se ha afirmado que la cantidad de recursos naturales se ha venido agotando y que las presiones que generarían los mayores niveles de crecimiento de la población en países en desarrollo harían la situación mucho más crítica de lo que es hoy.

Lo que sí se hace evidente para el mejoramiento de las condiciones de vida de la población mundial es la redistribución de la renta en beneficio de los países del sur, algo en lo que coinciden la mayoría de modelos alternativos de desarrollo.

Tal vez una de las condiciones para la sostenibilidad que mayor consenso ha generado es la necesaria estabilización del crecimiento poblacional para disminuir las presiones que sobre los recursos naturales generaría la menor cantidad de personas que requieren satisfacer sus necesidades de consumo.

Una mención especial en el desarrollo sostenible y sus condiciones es el papel de la tecnología que hasta hoy ha sido utilizada como una herramienta de maximizar la producción en detrimento de los recursos naturales. En efecto, se hace necesario que la productividad derivada del uso de tecnología no se dirija a producir más sino a producir más con la menor cantidad de recursos posibles. La eficiencia y no la producción deben ser el énfasis de la tecnología para la sostenibilidad.

Sin embargo, puede esperarse que surjan complicaciones análogas donde quiera que se efectúe una transición tecnológica para reducir el impacto sobre el medio ambiente, sea en producción industrial, extracción de minerales, producción de alimentos o generación de energía (que en adelante debería basarse en tecnología que no requiera de combustibles fósiles sino en fuentes renovables como la energía solar y el reciclaje). Lo fundamental en este sentido según afirma Gell Man(70), serán los incentivos para el desarrollo y empleo de tecnologías inocuas para el medio ambiente.

Una dificultad relacionada con la transición tecnológica se refiere a la posibilidad de acceso a dicha tecnología inocua para el medio ambiente por parte de los países en desarrollo. En este sentido se hace imprescindible que los países desarrollados faciliten el acceso a los recursos que coadyuven a este proceso.

Se deriva de esta discusión el efecto negativo de la elevada deuda externa que poseen los países en desarrollo y que en muchos casos los ha obligado a vender sus recursos cuando debería procurarse su conservación. El tema de la deuda externa y el papel de su refinanciación y/o condonación se deberá abordar en procura de la sostenibilidad(71).

A lo que va a llevar la transición tecnológica es una estabilización del crecimiento cuantitativo de transformación material para evitar el deterioro ambiental y frenar las presiones sobre el ecosistema global. Lo que el desarrollo sostenible reconoce es que el mayor ingreso no significa mejor calidad de vida para las personas y que por lo tanto se hace necesario evaluar aspectos de desarrollo de orden más cualitativo.

Ante este entorno, el deber del Estado y de los particulares es reducir o eliminar modalidades de producción y consumo insostenibles. Se debe utilizar un criterio de precaución para la protección del medio ambiente(72).

Una final condición para el desarrollo sostenible es el reconocimiento y preservación de las actividades culturales de los pueblos indígenas y minoritarios que han tenido relación ancestral con la naturaleza sin que hasta el momento esas comunidades enfrenten el problema de agotamiento de la sociedad “civilizada”.

1.3.6.6. Proyecciones del desarrollo sostenible

Una vez descritas las características, definiciones y evolución del concepto de desarrollo sostenible, a continuación se enumeran y describen aquellos aspectos que van a resultar fundamentales en las discusiones próximas y futuras de la sostenibilidad. Estos temas además de ser una proyección de la sostenibilidad permiten completar su conocimiento.

El cambio en los modelos del comportamiento se hace indispensable para la sostenibilidad, el cual habría que forzar mediante la inducción y la prohibición de determinadas conductas, mediante normas y recurriendo a incentivos parafiscales. El concepto de desarrollo sustentable implica para los países del sur del globo, según el documento de nuestra propia agenda, un cambio en los estilos de vida y de los patrones de consumo, concepción que no es compartida por el bloque de países del norte.

La declaración de los países participantes en la Cumbre de Río de 1992, reconoce la estrecha relación entre los modelos de desarrollo de los países industrializados, sus patrones de consumo y sus estilos de vida con el deterioro ambiental del planeta. El estilo tiene relación directa con los patrones de consumo y los modos de producción y en él radican las deformaciones que conducen en el mediano y largo plazo al deterioro ambiental(73).

Como se ha manifestado en diversas ocasiones, se hace necesario un cambio cualitativo del modelo, privilegiando como su objetivo central el mejoramiento de la calidad de vida de todos los seres en el planeta. Esto hace que por ejemplo se abandonen las creencias como: que el uso de la tierra no reconoce límites sociales ni ecológicos; que el agua es de propiedad individual y no debe estar disponible para beneficiar a toda la sociedad y que la industria no es responsable por los desechos y emisiones que genera. La educación y la participación públicas son esenciales para la protección ambiental(74).

Otra alternativa y a la vez proyección del desarrollo sostenible tiene que ver con la tecnología la cual debe prestar más atención a la reducción en el consumo de recursos (y no en la generación de productos) y en la gestión de residuos. La tecnología debería orientarse al incremento de la productividad del capital natural más que al de la productividad del capital de formación humana.

El desarrollo tecnológico puede producirse para(75): a) el perfeccionamiento de la capacidad para utilizar los recursos disponibles en cada momento para producir más bienes o b) para la reducción de los efectos negativos de la entropía. Si pudiera organizarse la tecnología de modo que nos proporcionase sustitutivos para los recursos naturales mediante el instrumento del capital de formación humana, “el negocio podría seguir” con la esperanza que el mercado reflejaría las escaseces mediante una elevación de los precios de los recursos, lo que serviría para el proceso de sustitución(76).

Otra proyección tiene que ver con el hecho de utilización de energías renovables como la biomasa, energía solar, de origen hidráulico, etc., para aumentar la utilización de energía sin incrementar las emisiones de CO2. Como indica Serafy en su artículo de desarrollo sostenible, más allá del informe Brundtland, “si a la vez queremos evitar los peligros de la energía nuclear, resulta menos arriesgado el desarrollo de nuevas tecnologías tales como las aplicaciones de energía renovable como la solar”(77).

Para la disminución del crecimiento poblacional, se hace necesario retomar las discusiones de género y el papel de la mujer, educando a las niñas y facilitando a las mujeres créditos productivos que sean probablemente medidas eficaces para las propuestas demográficas inherentes a la sostenibilidad.

Otro tema según el autor Taghi Farvar M.(78), acerca del desarrollo sostenible es que para lograrlo habrá que: mejorar la gestión ambiental; fomentar una conciencia generalizada del carácter interdependiente de la crisis y la conservación del medio ambiente; renovar los estilos de desarrollo (ya comentado) y fomentar proyectos ambientales que movilicen recursos hasta ahora mal utilizados o desaprovechados.

Una alternativa política que el desarrollo sostenible generará para los países en desarrollo es el hecho del poder de negociación mundial que se generará tras el control de dichos recursos. Los países pobres necesitan prepararse, mientras tengan algo que negociar, y esto requiere la elaboración de planes y programas de desarrollo con vistas a los objetivos que la actividad económica de estos países tendrían que perseguir a largo plazo(79).

El desarrollo sostenible implica que los procesos de inversión no se entiendan y manejen únicamente con el fin de obtener beneficios monetarios sino que se consideren a sí mismo factores no monetarios(80). En adelante las inversiones serán determinadas no solo por su énfasis en la acumulación de capital de formación humana sino también por la preservación y restauración del capital natural.

Con el énfasis en tecnología y la necesidad de fortalecer y preservar el capital natural, la biotecnología, en la cual confluyen múltiples intereses y multimillonarias inversiones financieras, adquirirá una preocupación moral. A su vez, se ve en ella una gran oportunidad para que los países tropicales en desarrollo saquen beneficios de su rica diversidad biológica y genética.

Como instrumentos políticos, la sostenibilidad requiere de garantías de aseguramiento del medio ambiente además de los cargos directos que se le impondrían a los agentes por dañar el medio ambiente(81). Se requiere obligar a las empresas a que establezcan una garantía de seguro equivalente a la mejor estimación actual de los mayores datos potenciales que su actuación pueda tener en el futuro para el medio ambiente.

Por tal motivo se deben imponer tasas sobre el uso destructivo del capital natural con el fin de fomentar un uso más eficiente y reducir los impuestos sobre las rentas. La sustitución en parte de los impuestos sobre la renta por impuestos medio ambientales podría acelerar grandemente la transición hacia una economía ecológicamente sostenible sin que tuviera necesariamente que elevarse la carga impositiva(82).

De igual manera se hacen necesarios mecanismos e instrumentos económicos que induzcan al mercado a la protección del medio ambiente. Si el aire y el agua son tratados como bienes libres en las transacciones económicas, entonces contaminarlos y degradar su calidad no cuesta nada(83).

Debe alentarse al sector privado a que ejecute programas para detener la degradación ambiental antes de que sea irreversible. Se deben abandonar las políticas que promueven la sobre explotación de recursos naturales renovables, el uso incontrolado de plaguicidas y herbicidas y el uso ineficiente de la energía. Debemos aplicar también esos principios a la industria creando un sistema de precios y tributos que proporcione incentivos a la preservación ambiental(84).

La conservación cultural también es y será un elemento fundamental para el desarrollo sostenible. El Estado, por ejemplo, debe incorporar y difundir aquellos conocimientos ancestrales de los pueblos indígenas y de las comunidades negras y campesinas que han sido apropiadas y sostenibles en el manejo ambiental. La tensión entre la universalidad soñada por la ilustración y la necesidad de preservar la diversidad cultural continúa(85).

El desarrollo sostenible impondrá además transiciones en el campo institucional de las organizaciones multinacionales, una a nivel ideológico de respeto por la diversidad cultural y étnica, y una informacional en donde el conocimiento especializado no basta, siendo necesaria la integración en un todo coherente.

También a nivel ideológico, la sostenibilidad requerirá del multirracionalismo que le permita la comprensión íntegra de la realidad en donde no se desprecie o ignore ninguno de sus componentes(86). De esta manera se pueden superar los factores culturales que impiden la difusión de formas de vida y comportamientos diferentes, menos consumistas.

Ese cambio de racionalidad impondrá poco a poco el surgimiento de partidos verdes, que desde un escenario político, traduzcan la sensibilidad social en planes de gobierno. El futuro político tenderá a ver a las visiones ecologistas como algo cada vez menos utópico y electoral y cada vez más como algo inherente a la calidad de vida y al legítimo bienestar de la comunidad.

Los riesgos de traslado de actividades contaminantes del norte al sur es algo que debe impedirse y que debe ser incluido en las conversaciones mundiales en donde estos nuevos bloques mundiales participen. No se trata entonces de convertir al sur en el basurero ecológico sino de encontrar alternativas tecnológicas, sociales y políticas viables para el manejo de estos residuos.

Los temas ambientales internacionales seguirán siendo: las cuencas y ecosistemas compartidos, precipitaciones ácidas, destino de los residuos tóxicos, conflictos armados, seguridad ecológica y riesgo nuclear. A su vez los grandes temas ambientales globales serán el riesgo nuclear, el calentamiento climático global, drogas, pérdida de la biodiversidad, destrucción de la capa de ozono, contaminación y recursos de los océanos, uso de los recursos de la Antártida y uso del espacio exterior(87).

Finalmente, habrá que entender que en el futuro, nuestro desarrollo, cualquiera que sean las actividades económicas que propiciemos, continuará dependiendo, en buena parte, de los recursos naturales con que contemos y de la forma en que sean aprovechados.

1.3.6.7. El desarrollo sostenible en América Latina y Colombia

En América Latina se hacen evidentes algunas características señaladas en la parte inicial de este artículo como son entre otras(88): tres de cada cuatro latinoamericanos viven en las ciudades reproduciendo, a menor escala, la figura centro periferia que impera en el mundo. Así mismo el grado de contaminación se ha hecho evidente en aquellas ciudades que, como Ciudad de México, Sao Paulo, entre otras, han logrado niveles de industrialización destacados.

En América Latina el fenómeno del narcotráfico también es una variable importante dentro del desarrollo sostenible, toda vez que tierras de fertilidad alta son dedicadas al cultivo de coca y otras sustancias, desplazando el cultivo de alimentos y generando en el campesinado una situación de marginalidad, incluso desde el punto de vista legal.

La calidad de vida para América Latina exige entre otros elementos la máxima disponibilidad de la infraestructura social y pública para actuar en beneficio del bien común y mantener el medio ambiente sin mayor deterioro y contaminación.

El desarrollo sostenible solo sería realidad en América Latina en la medida en que se le conceptúe como un proceso de cambios profundos en el orden político, social, económico, institucional y tecnológico, en tanto como nuestras relaciones con los países desarrollados ayuden a replantear nuestro manejo de los recursos naturales y el medio ambiente.

El caso colombiano(89)

En el país, como se anotaba en la primera sección del presente trabajo, la distribución de los beneficios del crecimiento económico se caracteriza por una extrema diferencia entre los salarios más altos y los más bajos en casi 60 veces. Colombia, además de poseer diversidad cultural, étnica, etc., también posee una multirracionalidad que no solo está presente en las minorías indígenas que desprecian la maximización de las ganancias y la prestación de servicios públicos, sino en rasgos de comportamiento de culturas campesinas en la priorización de actividades lúdicas y en la vigencia secular de la insurrección y la rebeldía, visiones que deben incorporarse como objetivos válidos para la acción estatal en un desarrollo sostenible.

En Colombia, pese a las mejoras en cobertura, en agua potable y acueductos, una importante parte de la mortalidad infantil se origina en problemas gastrointestinales por aguas de peligroso consumo. En Bogotá por ejemplo, la zona industrial y algunos barrios obreros, la contaminación del aire alcanza niveles alarmantes por encima de los parámetros de seguridad. De igual manera ocurre con el ruido en zonas comerciales. La racionalidad política y financiera prima en las decisiones estatales y la racionalidad micro (individual) la que origina la mayoría en el sector privado.

Existen algunos obstáculos para el desarrollo sostenible como son entre otros: la dependencia, monopolios internos, servilismo y clientelismo, concentración de poder, determinismo racial y geográfico, relajamiento social, falta de talento empresarial y fuga de capitales. Así mismo se hace imprescindible la democratización de aspectos como la naturaleza, la información, la economía y la justicia.

La política nacional en cuanto a lo científico y al desarrollo tecnológico debe ser modificada y financiada si se pretende avanzar en procesos de transición requeridos por la sostenibilidad, sin que ello signifique aumentar el nivel de dependencia internacional.

Algo que en Colombia favorece el desarrollo sostenible es el control de la natalidad, el cual ha permitido reducir la tasa de nacimientos desde hace 30 años, labor muy ligada entre otros organismos a entidades como Profamilia. Sin embargo, la violencia rural ha hecho que se concentre gran población en las ciudades aumentando los niveles de pobreza en las urbes que se han visto saturadas e imposibilitadas para atender las necesidades básicas de toda la población.

Finalmente en Colombia confluyen dos problemas comunes a toda América Latina: la elevada deuda externa y el narcotráfico. El primero evitará que la inversión del Estado se destine de manera prioritaria a aspectos sociales, ambientales, culturales y políticos y científicos requeridos por la sociedad. El segundo además de utilizar las tierras fértiles para el cultivo de drogas, impedirá la construcción de una comunidad sobre valores de solidaridad y ayuda sobre lo esencial.

A pesar de lo anterior, en Colombia, por lo menos desde un punto de vista jurídico, la Constitución del 91 abrió la puerta para la sostenibilidad e incluso planteó a nivel constitucional algunos imperativos en el manejo adecuado del medio ambiente (arts. 58, 80, 333, 334, 339 y 340, de la Constitución).

Como desarrollo de la Constitución, la Ley 99 de 1993 o ley del medio ambiente, definió y creó funciones y responsabilidades relacionadas con la sostenibilidad. Es así como en el cuerpo de la ley se entiende por desarrollo sostenible el que conduzca al crecimiento económico, la elevación de la calidad de vida y al bienestar social, sin agotar la base de los recursos naturales renovables en que se sustenta, ni deteriorar el ambiente o el derecho de las generaciones futuras para utilizarlo en la satisfacción de sus propias necesidades.

El mismo marco legal le asigna al Estado la responsabilidad de proteger la diversidad e integridad del ambiente; conservar las áreas de especial importancia ecológica; fomentar la educación para estos fines; cooperar con otras naciones en la protección de ecosistemas compartidos; regular el ingreso al país y la salida de los recursos genéticos y su utilización de acuerdo con el interés nacional; prohibir la fabricación, importación, posesión y uso de armas químicas, biológicas y nucleares, así como la introducción de residuos nucleares y desechos tóxicos.

La ley ambiental señala además que todas las personas tienen derecho a un ambiente sano y garantiza la participación de la comunidad en las decisiones que puedan afectarlo. Además pretende la protección de los recursos culturales y ambientales del país.

Finalmente se señalaron algunos instrumentos para manejar los recursos naturales y el medio ambiente como: la información, educación, acción popular, control de movilización, defensa administrativa, ordenamiento territorial, estado de emergencia, manejo indígena, financiación y regalías, impuesto territorial o por prioridad del gasto social y finalmente la creación de entidades regionales especializadas y la expedición de licencias ambientales.

El país se encuentra en la antesala de una serie de problemas ambientales que, de no corregirse, perjudicarán la actual capacidad productiva de su economía y cercarán muchas posibilidades aún ofrecidas por su enorme riqueza.

Pero aún se está lejos de poner en práctica todos los conocimientos que se han adquirido desde el punto de vista tecnológico (energía de fuentes renovables, por ejemplo) económicos (tasas retributivas e impuestos ambientales) político (voluntad real) o educativas (curriculum y fomento de la investigación).

Se hace necesario entonces definir claramente en el caso colombiano el concepto de sostenibilidad y sus implicaciones en las diferentes áreas de tal manera que se evite el reciclaje o lavado de imagen de las industrias privadas y públicas a costa de una manipulación de información.

1.4. Conclusiones y comentarios finales de la primera parte

A lo largo de esta primera parte del artículo, se han evidenciado y sustentado algunas afirmaciones que hoy en día son obvias en la discusión del desarrollo. Sin embargo, con esto se pretende hacer un diagnóstico general que permita definir un camino por seguir para la sociedad en su conjunto y posteriormente evaluar la participación de la contabilidad dentro de ese cambio.

En primer lugar queda claro que el desarrollo no es necesariamente sinónimo de crecimiento económico. El avance histórico del capitalismo ha conducido a los países industrializados y en desarrollo a modelos que privilegian la generación de riqueza pero a su vez a la concentración. La apertura económica, como elemento de la globalización, ha generado consecuencias negativas para las sociedades evaluadas desde puntos de vista diferentes al cuantitativo.

Los indicadores macroeconómicos como el PIB, no reflejan las condiciones que la población tiene para satisfacer sus necesidades. Este tipo de mediciones del desarrollo apuntan más hacia criterios del “tener” que del “ser”, premisas que incluso han llevado a la degradación ambiental mundial.

No se trata hoy en día de la discusión capitalismo socialismo sino de cambiar los estilos de desarrollo y comportamientos de los diferentes agentes económicos, de tal manera que ese cambio favorezca no solo la generación de riqueza sino el mejoramiento de la calidad de vida entendida ésta como la posibilidad real de realización de los individuos vistos no como ente aislado sino agente que interviene y hace parte de un sistema social.

Se trata entonces de pensar en una sociedad donde el hombre no sea el único que debe cubrir sus necesidades materiales sino también aspectos menos “racionales” y en apariencia menos “científicos” pero en esencia más cercanos a la realidad humana.

Estos cambios y necesidades de repensar las sociedades se hace más urgente en diferentes países en desarrollo, donde los niveles de pobreza, pero sobre todo de insatisfacción, infelicidad y no realización han alcanzado tal vez los niveles más altos de la historia. No se trata pues de crear modelos uniformes, aplicados bajo recetas y de manera indistinta a las actividades y perfiles económicos de los países, sino que se trata de considerar además variables históricas, culturales, sociales, ambientales, etc.

El desarrollo es pues la suma de todas las expresiones de la actividad humana que le permiten mejorar su propia condición como habitante del planeta. Desarrollo es hoy día una de las variables donde el conocimiento interdisciplinario se hace más urgente en su aplicación.

Bajo enfoques cada vez menos cuantitativos se plantean las alternativas de desarrollo que aquí han sido sintetizadas, con especial referencia al desarrollo sostenible. Cada uno de ellos plantea variables que deben ser consideradas para el mejoramiento de las condiciones de vida de la población y la eliminación de la desigualdad y las pobrezas (en sentido estricto deberíamos hablar de pobrezas, siguiendo lo planteado por Max Neef).

Como se ha visto en la primera sección, en mi criterio cada una de las alternativas, lejos de ser antagónicas, son complementos entre sí y todas deben ser ejercidas de manera simultánea. El desarrollo, requiere de, por ejemplo, la acción y participación de toda la sociedad y para ello el Estado debe crear mecanismos reales, que permitan la integración de las comunidades en la solución de sus expectativas y no solo como sujetos pasivos o receptores de las decisiones de política.

Difícilmente una alternativa de desarrollo puede ser pensada sin incluir variables como la preservación y conservación del medio ambiente, la satisfacción de necesidades esenciales para la felicidad integral del hombre, la participación activa de toda la comunidad, la defensa de los sectores económicos que tienen ventajas competitivas etc., que son cada una variables que desde su concepción han sido desarrolladas por los modelos alternativos.

No se trata entonces de una anarquía en el desarrollo y en sus modelos sino en la utilización de estrategias diversas, que apuntan a la felicidad, más que al crecimiento. Tampoco se trata de conceptos meramente subjetivos sino de procesos que reconocen la realidad social de las comunidades y buscan soluciones concretas y reales. Tampoco se trata de un modelo irracional sin sustento teórico o científico sino por el contrario de avances en aspectos de multirracionalidad acordes con las diferentes realidades de los pueblos.

Estamos entonces en presencia de conceptos de desarrollo donde lo que prima no son los aspectos técnicos de economistas educados por la burguesía como orientadores de la realidad y como únicos autorizados para obtener soluciones mágicas, normalmente extraídas de políticas de la banca multilateral. No quiere decir lo anterior que estos modelos alternativos se hagan a espaldas de la realidad financiera y económica mundial. Se trata de aprovechar los espacios nacionales para buscar un nuevo ordenamiento mundial en el que tarde o temprano todos los agentes tendrán que participar si quieren mantenerse dentro de sus respectivas actividades.

Se requiere además de una multirracionalidad una interdisciplinariedad que permita la compresión de realidades complejas con soluciones complejas pero que tiene como objetivo común el bienestar y las condiciones de vida de los diferentes grupos sociales. Más que establecer cuál modelo de desarrollo es mejor, se trata de encontrar los puntos de convergencia entre ellos para el beneficio de la sociedad.

El reto de la academia, de la empresa, de las disciplinas, de las universidades, de las iglesias, etc., y en general de toda la sociedad pública y privada es entender que el desarrollo alternativo es una salida viable en el corto y largo plazo que permitirá “enderezar” el rumbo antes de que el que llevamos sea aún más fuerte y devastador de lo que ha sido hasta hoy.

Desarrollo alternativo, entendido como una posición ecléctica sobre las posibilidades de mejoramiento de la calidad de vida humana es el camino que debemos transitar. Y por supuesto dentro de este proceso la contabilidad jugará un papel como también lo harán las otras disciplinas interesadas en las actividades humanas, económicas, administrativas, sociales, culturales, etc.

Lo importante es que la sociedad, en especial la colombiana, encuentre los espacios reales para volver a pensar en qué queremos y cómo lo podemos hacer. Pero la historia nos ha enseñado que el camino que hemos seguido recientemente ha sido equivocado pero que hay alternativas viables que deben ser exploradas por la sociedad en su conjunto. Ese es el verdadero reto del país.

Parte Dos

Las implicaciones del desarrollo y el desarrollo alternativo sobre la contabilidad

En la introducción del presente trabajo se mencionaba que la contabilidad ha sido una disciplina al servicio de la propiedad ya que siempre ha privilegiado el mensaje de tipo financiero, cuyo propósito final resulta ser el control a la acumulación del capital. Sin embargo, en esta segunda sección se pretende demostrar que el desarrollo alternativo genera cambios teóricos y prácticos dentro de la contabilidad, si se quiere responder al control e información de estas visiones alternativas previamente descritas.

Para lograr esta demostración primero se hará una breve descripción teórica de la contabilidad como disciplina y se planteará la necesidad de adecuar o crear sistemas de contabilidad sobre los conceptos y características del desarrollo alternativo. Posteriormente se detallarán los efectos que este nuevo desarrollo genera sobre los sistemas de información contable financiero, social, ambiental y cultural.

2.1. Contabilidad: influencias del modelo de desarrollo

Es indudable que la contabilidad en Colombia ha estado muy ligada a la uniformidad en la presentación de estados financieros. Es así como el Decreto Reglamentario 2649 de 1993 se expidió con el propósito de fijar las bases teóricas y técnicas para la adecuada presentación de estados financieros por parte de aquellas personas obligadas a llevar contabilidad o que quieran usarla como medio probatorio(90).

Así mismo, la contabilidad financiera y comercial ha sido muy “permeada” por la reglamentación tributaria nacional. Esto se desprende de hechos como el reconocer un carácter de preeminencia de las disposiciones tributarias sobre las reglas consagradas en el Decreto Reglamentario 2649 de 1993(91). En el interés de asegurar cierto nivel de recaudos, en la búsqueda de mediciones “objetivas” y tras una más fluida administración tributaria, ha impuesto reglas que poco tienen que ver con la realidad económica. Ejemplos de esa intromisión son los ajustes integrales por inflación, (recientemente desmontados por las superintendencias Bancaria y del sector cooperativo), valuación de inventarios, costo de inversiones, régimen de admisibilidad de provisiones, tratamiento de activos diferidos entre otras variables técnicas.

Esto hace que en Colombia, difícilmente se perciba la contabilidad como algo diferente a lo financiero y a lo tributario, es decir a la determinación de una utilidad financiera y al establecimiento probatorio de bases gravables y pago de impuestos. A su vez, estas asociaciones de contabilidad han generado un privilegio en la formación técnica y tecnológica de los contadores públicos, abandonando visiones más científicas de nuestra disciplina(92).

Pero a estas técnicas financieras y tributarias, mal asociadas como sinónimos de contabilidad en Colombia, cuando a lo sumo son una parte de ella, tienen una razón de ser, un por qué y un para qué. Esas causas son las que determinan el carácter científico de una disciplina(93) como la contabilidad, aunque éstas sean desconocidas por la mayoría de la sociedad y de sus profesionales.

Los sistemas de contabilidad financiera han surgido históricamente de una necesidad de la propiedad del capital de contar con sistemas de información y control acerca de la actividad empresarial generada a raíz de sus aportes. Aunque en un principio la contabilidad ha sido muy vinculada con la necesidad de establecer con claridad las relaciones jurídicas entre empresa, terceros y socios, la contabilidad financiera ha servido para establecer tasas de rentabilidad sobre aportes y determinación de impuestos sobre ese rendimiento financiero.

La cuantificación del fin y de los medios en unidades de medida homogéneas y la aparición de la categoría económica del beneficio, significa que la racionalidad de la actividad de la empresa capitalista (máximo beneficio con mínimo costo) encuentra su expresión en el cálculo, cómputo monetario de todos los componentes del ingreso y del costo. Esto implica la aparición y desarrollo de la contabilidad.

La contabilidad es la expresión de la racionalidad totalmente desarrollada de la actividad de la empresa, puesto que consiste en la fijación y comparación cuantitativa de todas las partes que constituyen el ingreso y el costo, junto con las variaciones del valor del haber (el capital)... La contabilidad es, al mismo tiempo, el instrumento que permite hacer que dicha racionalidad sea más precisa; y es, particularmente, el instrumento de total integración, en el marco de la empresa, de los medios en el fin. Con ayuda del cálculo monetario se logra apreciar el grado de utilidad para la empresa de los medios aplicados por la misma. La técnica material de la producción y de la distribución, y todas las demás actividades, quedan, a través del cálculo monetario, subordinadas totalmente al fin único de la empresa que es obtener un beneficio(94).

Con esta concepción, acorde con el desarrollo del capitalismo, la contabilidad ha venido creando instrumentos acordes a las necesidades de acumulación del capital. La contabilidad financiera, la tributaria, de costos, administrativa, etc., son modalidades y especializaciones técnicas que la contabilidad ha creado para satisfacer las necesidades de medición, información y control de la propiedad.

Por eso mismo, la contaduría como profesión, ha sido impulsada de manera mecánica en países con modelos de desarrollo liberal, por cuanto estos privilegian expresiones técnicas que favorezcan la reproducción del capital financiero (conforme a visiones “desarrollistas” de Estados Unidos explicadas en la primera parte). Esto puede ayudar a explicar el bajo nivel científico de los contables y la proliferación de centros universitarios que privilegian el desarrollo de capacidades mecánicas antes que reflexivas y constructivas alrededor de la contabilidad.

Sin embargo, la investigación contable surge como mecanismo viable para salvar a la disciplina y a la profesión del inmediatismo técnico derivado de la necesidad de la propiedad del capital. En el caso que nos ocupa, por ejemplo, el desarrollo alternativo conlleva a que los objetivos de la contabilidad financiera sean insuficientes para atender las necesidades de estas nuevas concepciones del desarrollo. Por eso mismo, el desarrollo alternativo, al no basarse exclusivamente en la necesidad de ingreso, genera estímulos para la investigación en contabilidad.

La investigación en contabilidad se da en tres niveles o áreas temáticas siguiendo al contador público Marco Machado(95). Aproximación epistemológica, fundamentación metodológica y contabilidad y realidad socioeconómica. Por lo epistemológico se refiere a todas las labores relacionadas con el objeto y objetivo de la disciplina. Lo metodológico tiene que ver con los instrumentos a través de los cuales se aborda dicho estudio contable y la tercera, tiene que ver con la atención de necesidades concretas que la contabilidad puede resolver sin necesidad de ajustar su marco epistemológico y/o metodológico.

El desarrollo alternativo genera efectos sobre el concepto de contabilidad y sobre su objetivo. Esto se deriva del hecho de entender que la actividad económica no solo debe generar un beneficio o renta sino que además debe asociarse a la calidad de vida que se genere. Desde este punto de vista la contabilidad no solo es una disciplina que se ocupa de la riqueza económica sino que además abordará la calidad de vida como parte de su objeto y la evaluación, control e información de dicha calidad de vida como su objetivo.

Esto significa que la contabilidad no solo debe abordar la actividad financiera y económica de la empresa y la sociedad en su conjunto, sino que además debe adecuar sus instrumentos teóricos para atender los efectos que dichas actividades producen sobre la calidad de vida de sus habitantes.

Desde el punto de vista metodológico, el desarrollo alternativo sitúa a la contabilidad como una disciplina de carácter normativo(96) para abordar el objeto y objetivo de la contabilidad. Desde este enfoque metodológico los modelos de desarrollo alternativo proponen a la contabilidad nuevos objetivos para su marco teórico a los cuales deben construirse y adecuarse instrumentos técnicos para su consecución.

Se trata entonces de reconocer que el camino lógico deductivo es el más adecuado para satisfacer estas necesidades de información y control que surgen desde el desarrollo alternativo. Esto es un contraste con la general aceptación que fundamenta las construcciones positivas de la ciencia contable que han primado en nuestro marco regulatorio, en particular para el sector privado.

Finalmente el desarrollo alternativo, por sus visiones sobre la realidad socioeconómica también genera nuevos espacios de trabajo para la contabilidad, toda vez que se generan necesidades concretas, vinculadas con la calidad de vida, a los cuales la contabilidad debe responder, tras una previa adecuación de su marco teórico.

Se trata de establecer el papel que en el ámbito de las organizaciones o de las regiones la contabilidad puede empezar a jugar en procura de nuevos criterios de desarrollo, dentro del sistema capitalista, pero adoptando nuevos estilos de consumo, más benignos con el medio ambiente, la sociedad, la cultura y apuntando a la satisfacción de necesidades de grupos de población específicos como los trabajadores, consumidores, campesinos, etc., como lo proponen el desarrollo a escala humana o los de acción, participación o el de sostenibilidad.

El desarrollo liberal y sus nuevas exigencias, así como los cambios que se puedan derivar de modelos alternativos, crean nuevas dimensiones en las relaciones micro y macro económicas. Generan, por esta misma razón, que la información contable debe ajustar su instrumental teórico y técnico para responder a esas nuevas exigencias que evidencian además nuevos intereses y nuevos agentes interesados en dicha información.

Es así como el desarrollo hoy en día pone de presente nuevas dimensiones en la información financiera, nuevas exigencias de la propiedad ante la globalización, pero también el reconocimiento de efectos sociales, ambientales y culturales que se pueden desprender de la actividad financiera. Significa entonces que el desarrollo alternativo determina cambios en los sistemas de contabilidad financiera, social, ambiental y cultural que serán descritos en la presente sección del documento.

La contabilidad financiera, por ejemplo, debe adecuar sus instrumentos o crear nuevos mecanismos para responder a la realidad mundial impregnada por la globalización, el libre cambio y el mercado, a pesar de las consecuencias negativas descritas en la primera parte. La contabilidad financiera no desaparece bajo el contexto del desarrollo alternativo sino que por el contrario responde con nuevos marcos técnicos y teóricos que serán posteriormente explorados.

Obviamente el desarrollo alternativo implica cambios y ajustes en las relaciones entre la economía y la naturaleza, lo cual genera presiones informativas, que si bien han empezado a preocupar a la contabilidad, tomarán cada vez más fuerza y profundidad para nuestra disciplina no como una moda sino como una apremiante necesidad social y económica en el mediano y largo plazo.

Lo social también ha empezado a generar presiones sobre la contabilidad siendo el desarrollo alternativo una oportunidad valiosa para utilizar mecanismos de contabilidad social al servicio del desarrollo y la calidad de vida. La aproximación que se hará respecto de la contabilidad social permitirá dar un nuevo contexto a teorías e instrumentos de este sistema contable.

Finalmente, como se expresó en la primera sección el proceso de apertura económica, como una etapa más del desarrollo liberal, ha generado lentos pero constantes cambios culturales en las sociedades, cada vez más alejados de sus propios orígenes y su patrimonio cultural. Considerando lo cultural como un efecto más de la actividad económica liberal, la contabilidad debe abordarlo como parte de su objeto de estudio.

Es entonces importante señalar que tanto la contabilidad tradicional como la no financiera cobrarán especial vigencia bajo enfoques de desarrollo alternativo. Significa lo anterior que lejos de perder vigencia, la contabilidad de la propiedad empezará a ser complementada cada vez más con sistemas de información, medición y control contable de tipo social, ambiental y cultural.

Es importante recordar que no se trata de modificar un sistema de producción capitalista sino de modificar estilos de desarrollo que den un nuevo significado a la actividad económica, lo cual puede verse favorecido por nuevos avances que la contabilidad como disciplina científica ha elaborado por diversos motivos.

No se trata de señalar que es a partir del desarrollo alternativo que se crearán nuevos mecanismos de contabilidad sino de demostrar que bajo el contexto de desarrollo más amplio que el liberal, éstos tomarán especial vigencia.

Antes de abordar las tendencias y presiones que el desarrollo y el desarrollo alternativo generan sobre la contabilidad, es preciso señalar que si bien el sector privado y el público cuentan con sistemas de información, control y medición diferentes, el presente documento explorará las incidencias para el primero de estos sectores, dejando los efectos que el desarrollo alternativo genera sobre lo público para una posterior oportunidad.

2.2. El desarrollo y la contabilidad financiera: el caso colombiano

La contabilidad financiera tradicional ha surgido de la mano del capitalismo como se señaló anteriormente(97). La propiedad ha venido creando y satisfaciendo sus propias necesidades de información y de control contable mediante la consolidación de contabilidades como las de costos, administrativa, tributaria y en general todos aquellos instrumentos que permitan maximizar el resultado y minimizar el costo, concepto denominado como racionalidad económica de la empresa capitalista.

De la mano de estas necesidades satisfechas han surgido informes de contabilidad muy ligados con el capital y su uso especialmente en mercados de valores, ya que como se ha reiterado, el modelo liberal hace del mercado su mejor instrumento.

Este tipo de aspectos ha hecho que dentro de la metodología de investigación contable surjan nuevos paradigmas como el de utilidad para la toma de decisiones, mercados agregados y valor económico de la información, donde la contabilidad busca resolver las necesidades del gran capital que favorezca la obtención de tasas de rentabilidad significativas.

Es bajo este contexto que surgen las normas internacionales de contabilidad que han buscado regular la presentación de estados contables que se puedan interpretar de manera uniforme en los países del mundo donde el gran capital pueda ser invertido. Es hacia este gran capital transnacional que apuntan las normas y estándares expedidos por el IASC (hoy IASB).

Como lo afirma el centro de estudios en derecho contable de la Universidad Javeriana(98), a partir del año 2000 IASC cambió su rumbo. Ahora su objetivo principal es formular normas contables para los participantes en el mercado mundial de capitales... ya que existe la convicción según la cual al atender las necesidades de los participantes en los mercados de capitales se está también respondiendo a las necesidades de otros usuarios de la información.

Es claro entonces que el propósito de las denominadas normas internacionales de contabilidad está muy ligado al gran capital mundial lo cual explica las negociaciones que se presentan hoy en día entre el organismo mundial IASC y el IOSCO quien regula el mercado de capitales de los Estados Unidos(99).

Hasta este estado de la discusión, es claro que las normas internacionales de contabilidad son una necesidad de modelos que, como el liberal, privilegian el desarrollo sobre el mercado y en particular sobre el mercado de capital mundial. Lo difícil es el hecho que la Ley 550 de 1999, pretende que el gobierno colombiano, haga la revisión para identificar los asuntos en que es necesario “ajustar” o “armonizar” las reglas colombianas con los usos, reglas o parámetros internacionales.

En este sentido es importante señalar que en primer lugar la contabilidad no es un instrumento neutro frente a las políticas mundiales, toda vez que los países del primer mundo necesitan contar con sistemas de contabilidad homogéneos que permitan la libre movilidad del gran capital financiero en todo el planeta. La ley colombiana obliga ahora a que nuestra contabilidad se ajuste a esas necesidades y no a nuestras propias necesidades es decir a las de las empresas de Colombia, las cuales en su gran mayoría no acceden a los recursos de las bolsas de New York, Tokio, etc.

Desde este punto de vista, el modelo contable colombiano del futuro estará cada vez más ligado al modelo de desarrollo liberal y sobre todo a sus consecuencias ya descritas. En este sentido no se trata de un discurso nacionalista de la contabilidad sino a reconocer que las NIC son creadas para los grandes “jugadores” del mercado mundial y no para empresas que, como las colombianas, se caracterizan por su mediano y pequeño tamaño(100).

En cuanto al tema de la “armonización” del marco contable colombiano a las normas internacionales de contabilidad, este trabajo plantea que la contabilidad es un mecanismo más de la homogeneización técnica que el gran capital impone a los países que dependen del crédito mundial como Colombia. Por eso mismo, la contabilidad y su reglamentación no son, y no deben ser neutras, frente a los modelos de desarrollo.

Lo que plantea el tema de las normas internacionales y su revisión frente al caso colombiano, debe ser objeto de profundas discusiones y trabajos de investigación de la comunidad contable del país, de sus múltiples reguladores, las universidades, etc. Lo que este artículo pretende dejar planteado es que tras las NIC está todo el modelo liberal que ha generado la pobreza, inequidad, contaminación, y todas aquellas características de esta forma de desarrollo.

No se trata de negar el ambiente de globalización sino de ser reflexivo ante su adopción, o adaptación, a partir de conocer sus antecedentes y las consecuencias, que como se ha dicho vienen de la mano de los modelos de desarrollo liberal.

El modelo alternativo plantea por ejemplo que las soluciones a las necesidades particulares se dan desde lo local o pequeño y no desde lo general. Aplicando este precepto al tema que nos ocupa, ¿no sería prudente pensar en la creación de diferentes sistemas contables que, sobre las bases de unas características o parámetros generales básicos, permitieran atender las necesidades específicas y puntuales de los diferentes sectores económicos? ¿no convendría para la contabilidad del país y para su sistema productivo crear un marco legal contable único, expedido por un solo regulador, que fije parámetros generales de la contabilidad en Colombia al cual deberán sujetarse entidades como las grandes sociedades, el sector financiero, el sector cooperativo, el comercial, etc.?

Esto requiere además de una comunidad contable fuerte en lo técnico y en lo teórico de un cuerpo técnico contable que cree los parámetros generales y que sea competente para evaluar los desarrollos técnicos particulares que se den en los sistemas de los diferentes sectores. De esta manera se podría solucionar diferentes inconvenientes de nuestro modelo contable de hoy en día como son entre otros la multiplicidad de reguladores, la falta de uniformidad real en la presentación de información y la falta de atención a las necesidades de contabilidad financiera nacional.

Este tema surge entonces como un gran reto para el desarrollo económico del país y sus sectores productivos atendiendo sus propias necesidades y recurriendo a sus propios mecanismos contables para atender sus objetivos. Esto reitera la fuerte relación entre desarrollo y contabilidad, en este caso con el marco regulatorio contable.

La otra gran incidencia del desarrollo alternativo sobre la contabilidad financiera tiene que ver con el tema de la valoración por cuanto el resultado financiero, el valor de los activos, pasivos y patrimonio reflejan la generación y acumulación de riqueza y a su vez permiten cuantificar la remuneración que se da entre empresas y diferentes agentes económicos como el Estado, trabajadores, proveedores, etc.

En efecto, el tema del valor financiero de las empresas y de la información reflejada en los estados financieros tradicionales pueden distorsionar las interpretaciones que se hagan de la contabilidad en cuanto a variables vinculadas con el desarrollo como la acumulación, la tributación (que denotaría el papel del Estado) y la remuneración a agentes económicos como los trabajadores.

Como se expresaba en la primera parte, la rentabilidad de las empresas ha crecido en las últimas décadas a costa de disminuciones en la remuneración a los trabajadores, lo que se interpretó en su momento como reflejo de la inequidad favorecida por el neoliberalismo. La rentabilidad, entendida como una relación entre utilidad y activos o inversión, puede verse alterada si el valor de los activos aumenta o disminuye o si se incluyen dentro de los activos más o menos rubros contables.

En el caso de los activos el tema se refiere a si se pueden considerar como tales todos los bienes y derechos que son propiedad de la empresa o si solo pueden serlo aquellos bienes dedicados al cumplimiento del objeto social. Una u otra opción puede significar peores o mejores resultados de rentabilidad frente al mismo nivel de utilidad.

Así mismo el problema de la valoración resulta fundamental para determinar el comportamiento de la rentabilidad empresarial. Es así como los ajustes integrales por inflación, recientemente abolidos por las superintendencias Bancaria y del Sector Cooperativo(101), pueden arrojar valores diferentes en el activo, que los que arrojan criterios de valoración como el de precios de mercado o valor presente de la inversión.

Al mismo tiempo, empieza a generarse una tendencia en la información financiera que es el reconocer que existen activos diferentes a los que tradicionalmente se incluyen como tales en el balance general. Aspectos como el conocimiento, el patrimonio natural y cultural, deberían aumentar el valor de los activos de una empresa, lo cual a su vez tendería a reducir la rentabilidad y por ende se generarían nuevas visiones en la acumulación de riqueza, como variable importante del desarrollo económico desde la óptica microeconómica.

Varias son entonces las incidencias que el desarrollo y en particular el desarrollo alternativo generan para la contabilidad. En primer lugar la armonización, adopción o adaptación de las normas internacionales de contabilidad pueden generar reproducciones irreflexivas del modelo de desarrollo basado en el mercado sin que la comunidad contable se percate del gran efecto que la contabilidad tiene sobre la política económica nacional y mundial.

La otra gran incidencia tiene que ver con los aspectos de medición del resultado empresarial, ya que de éste se desprenden análisis de rentabilidad, acumulación y remuneración, que son decisivos en la búsqueda de un desarrollo con calidad de vida. El valor y las categorías de activos y cuentas de resultado incidirán directamente en medidas de rentabilidad las cuales a su vez determinan aspectos como distribución y concentración de riqueza. Por lo tanto la información financiera no es neutra o imparcial frente a las propuestas de desarrollo descritas.

Una alternativa que surge frente a estas incidencias son los denominados estados con informaciones multicolumnares(102). Estos estados financieros reflejarían distintos valores de las cuentas de balance y resultados dependiendo de opciones técnicas para la valoración de las mismas e incluso para el reconocimiento de nuevas categorías de activos.

De esta manera podría evaluarse una empresa y su resultado financiero bajo ajustes integrales por inflación, valor de mercado o valor realizable neto, lo cual como se ha reiterado, significa mayores o menores grados de rentabilidad y por ende menor o mayor remuneración al capital de la propiedad.

Sin embargo este tipo de información, pese a sus grandes elementos de análisis en el contexto de desarrollo, tiene serias dificultades para su implementación en Colombia. En primer lugar dejaría de privilegiarse la información financiera con efectos fiscales o tributarios, que, como se mencionó anteriormente, ha determinado el crecimiento de la contabilidad financiera empresarial en el país.

Otra dificultad obvia es el costo de producir estados contables simultáneos por cuanto implicaría mayor esfuerzo y mejores sistemas de información. Así mismo se generaría cierta incertidumbre sobre los usuarios ya que finalmente no se sabría qué opción tomar para adoptar decisiones.

Pero un inconveniente, todavía mayor, es la falta de fundamentación teórica de nuestros contadores para abordar temas como nuevas categorías o cuentas del balance o del estado de resultados y además con formas de valoración particulares. Aunque han sido presentadas y divulgadas propuestas sobre temas como el conocimiento y su inclusión en estados contables(103), el tema aún merece mucho esfuerzo académico e investigativo en la comunidad contable.

Pueden existir mejores alternativas técnicas para responder a las exigencias que el desarrollo le plantea a la contabilidad financiera. Sin embargo, lo fundamental es evidenciar que lo contable financiero es un instrumento que puede estar al servicio del capital exclusivamente o que puede contar con información complementaria que aporte más y mejores elementos para la evaluación de calidad de vida antes de crecimiento o ingreso.

Profundizar en estos temas es algo del completo resorte de nuestros contables, de tal manera que superen el simple compromiso con la expresión técnica y afronten los efectos sociales, e incluso políticos que están inmersos en la contabilidad financiera y que el desarrollo alternativo ha reflejado.

2.3. El ambiente y la contabilidad: condiciones para el desarrollo

Una de las características comunes en los modelos de desarrollo alternativo es el respeto por el medio ambiente. De esta manera, el desarrollo sostenible, el de escala humana y el de educación colocan al hombre no como el centro de la naturaleza sino como un agente vivo más dentro de la misma.

Por las nuevas relaciones que el desarrollo plantea entre economía, ambiente y desarrollo, la contabilidad, como medio de información y control debe adecuar sus instrumentos teóricos y técnicos para resolver las necesidades que el ambiente impone en el nivel macro y microeconómico. En esta sección se explorarán los principales efectos que el medio ambiente genera para la contabilidad y la manera como hasta ahora esta disciplina ha venido respondiendo.

Lo fundamental es no perder de vista que todas las modalidades de contabilidad ambiental que se van a presentar apuntan a la conservación de la naturaleza como condición para el desarrollo, así correspondan en su mayoría con el explicado econeoliberalismo.

En torno al concepto de contabilidad ambiental no existe pleno acuerdo. Sin embargo lo primero que hay que tener en cuenta es que contabilidad ambiental es diferente a gestión ambiental. La gestión ambiental es el conjunto de actividades administrativas, operativas y de control estrechamente vinculadas, que deben ser ejecutadas por el Estado y la sociedad civil para garantizar el desarrollo sostenible y la calidad de vida(104). La contabilidad ambiental es parte del sistema de gestión que procura, conforme a su objetivo, crear sistemas de medición, control e información respecto de los resultados obtenidos, en este caso por la misma gestión ambiental.

Para Méndez de la Luca(105) la contabilidad ambiental debe evidenciar las medidas adoptadas y los resultados alcanzados por la empresa en el proceso de protección y preservación del medio ambiente, ya que la contabilidad es la responsable de la comunicación entre empresa y sociedad.

Considerando entonces estas acepciones de contabilidad ambiental, es posible plantear que la contabilidad ambiental tiene dos grandes niveles de actuación: el macro y el microeconómico. En el primero se trata de abordar la problemática que el medio ambiente supone para el sistema de cuentas nacionales y en el segundo de la manera como el ambiente es abordado por la contabilidad en las empresas.

2.3.1. Sistema de cuentas nacionales y medio ambiente

El objeto de la contabilidad nacional es registrar, en un cuadro contable coherente, los elementos necesarios para el cálculo de un agregado: el producto interno bruto, el fin (agregación) y el medio (registro contable) se definen claramente(106). Así mismo el DANE define el sistema de cuentas como el registro sistemático de una variable cuantificable, para expresar en el tiempo la cantidad de acervo inicial, las modificaciones por entradas y salidas que se producen durante un período de tiempo determinado y la cantidad de acervo final de dicho período(107).

El capital natural debe incluirse dentro del sistema de cuentas nacionales ya que forma parte del capital total con que cuenta la actividad económica humana y de no hacerlo, no se podrían tener adecuados sistemas de control sobre la incidencia de los procesos de producción y consumo sobre los medios naturales.

Tres causas justifican el establecimiento de cuentas para el patrimonio natural: la creciente explotación de los recursos naturales, el evidente deterioro del medio ambiente y el uso del medio ambiente como receptor de residuos gaseosos, líquidos y sólidos.

Estos sistemas de contabilidad económica tenían (y tienen) fallas importantes como son entre otras:

No incluyen la economía informal, la de subsistencia, la depreciación del capital a nivel casero ni la distribución real del ingreso.

No se distingue entre el valor añadido por los factores de la producción y la venta de bienes naturales tales como productos forestales y petróleo.

Mezcla en las cuentas de flujo o movimiento, elementos de capital natural que habría de mantenerse separados de la renta corriente.

El PIB resulta inflado por la inclusión de la venta de bienes naturales y el PIN estará subestimado ya que se excluye la totalidad de la contribución de la actividad explotadora a la renta como consumo de capital o depreciación del mismo.

Por lo mismo el sistema de cuentas nacionales no contabiliza sino parcialmente la contribución del medio ambiente a la actividad económica.

Trata de manera heterogénea los gastos de gestión y de protección del medio ambiente.

Para el caso colombiano por ejemplo, la contabilidad económica está compuesta por el sistema de cuentas nacionales y el sistema de cuentas medio ambientales, cada uno con sus componentes: el sistema de cuentas nacionales recoge el patrimonio económico conformado por los activos económicos producidos y por los naturales no producidos que son económicos, mientras que el sistema de cuentas medio ambientales está compuesto por el patrimonio natural no económico es decir los activos naturales no producidos que no son económicos.

Este modelo, propuesto por las Naciones Unidas, busca una complementación y la integración de lo ambiental en lo económico. Sin embargo, en nuestro caso han existido grandes dificultades derivadas de la poca disponibilidad de información sobre los nexos entre las estadísticas ambientales y las estadísticas económicas. Adicionalmente estas dificultades se acrecientan por la falta de claridad del proyecto piloto(108) en el momento de definir mecanismos o técnicas que se van a aplicar para medir, valorar y controlar el patrimonio natural como tampoco es coherente el sistema utilizado para recopilar información fraccionada e incompleta a nivel ambiental, social y económico(109).

Como queda claro, el nivel macroeconómico ha abordado el tema ambiental con poco éxito debido a la poca interrelación entre lo ambiental y lo económico por dificultades técnicas para la medición y valoración. Esto sugiere que un gran espacio de trabajo investigativo e interdisciplinario para la contabilidad es el que brinda el sistema de cuentas nacionales.

Encontrar alternativas desde lo contable para solucionar este tipo de debilidades es urgente en el marco del desarrollo económico toda vez que las cuentas nacionales son un instrumento de apoyo para la toma de decisiones de política económica. Mientras la información no sea útil y confiable, los recursos naturales pueden seguirse agotando, disminuyendo las opciones reales de las próximas generaciones y de las actuales para mejorar la calidad de vida.

2.3.2. Lo ambiental en la empresa: retos de la contabilidad financiera y administrativa

Si bien lo ambiental es un elemento fundamental para el desarrollo presente y futuro, es en la empresa donde se pueden materializar las relaciones entre economía y naturaleza. Para la contabilidad, definir los procedimientos contables de los ítem de costos y gastos, activos y pasivos ambientales y mejorar la divulgación referente a lo relacionado con el medio ambiente son los retos ecológicos en el mundo de los negocios.

Es claro que el desarrollo debe contar con el apoyo de la sociedad y de la empresa para que pueda favorecer a la calidad de vida. Si unos u otros se alejan de los principios económicos y políticos de la sostenibilidad, el resultado final no se logrará.

La contabilidad ambiental a nivel micro debe distinguirse claramente de la gestión ambiental como ya se anotaba anteriormente. La contabilidad es un medio importante para ayudar a plantear y validar las estrategias de un negocio y por lo tanto son parte de la gestión ambiental.

Como cualquier otra modalidad de contabilidad, la ambiental debe aportar elementos para satisfacer las necesidades de control, medición e información de los administradores y dueños del negocio. Por lo mismo lo ambiental genera presiones sobre la contabilidad financiera y administrativa, como será especificado más adelante.

Lo que está ocurriendo con la contabilidad empresarial ambiental es que las empresas no están asumiendo dentro de sus costos, las externalidades negativas producidas, como por ejemplo la contaminación. El precio pagado por la sociedad de los productos o bienes tampoco lo asumen siendo una carga que las empresas están generando a la comunidad y por tanto afectan el nivel de calidad de vida que se pueda obtener.

Se han considerado algunas alternativas(110) para la estimación de los impactos negativos producidos sobre el ambiente que afectan a la información empresarial:

Considerar como indemnización el costo asumido por el gobierno para contrarrestar el daño producido.

Considerar como indemnización la diferencia entre la utilidad obtenida si se hubiera aplicado medidas preventivas y la utilidad obtenida ocasionando el daño al medio ambiente.

Creación de tributos a la contaminación que pueden ser impuestos, contribuciones o tasas, que guarden relación directa con el nivel de perjuicio causado al medio ambiente y con los costos de las medidas de saneamiento que éstas ocasionen.

Cualquiera de esas alternativas plantean retos a la contabilidad frente a lo ambiental. En este caso, por ejemplo, la contabilidad tributaria y la relación entre sector público y privado son parte del trabajo futuro que debemos desarrollar los contadores en el contexto del desarrollo y calidad de vida.

Para que la evaluación de los impactos ambientales pueda contribuir realmente en el proceso de toma de decisiones, es necesario que se expliciten las bases de cálculo, tanto para la determinación de su magnitud como a su relación con los criterios establecidos para su valoración.

Para los contadores públicos, Lina Tobón y Hernán Serna(111), parte de la solución a los retos de lo ambiental en la contabilidad, depende de definir mecanismos y metodologías de medición, valoración y control. La medición requiere precisiones en cuanto a los instrumentos de medida, objeto de medición, base de medición y unidad de medición.

La valoración implica la revisión y ajuste de métodos como el de mercado, valoración directa o indirecta que permitan reconocer o estimar el valor de lo ambiental dentro de la contabilidad de las empresas. Finalmente, el control implica que una vez inventariados, medidos y valorados los recursos naturales deberá hacerse un seguimiento al uso y deterioro de la naturaleza como consecuencia de la actividad empresarial.

El debido control ambiental en la empresa, requiere de un adecuado sistema de información y comunicación; información financiera y económico-social satisfactoria y de revelación significativa; seguimiento permanente para que los fondos de capital se asignen adecuadamente a los proyectos, planes y programas y; la construcción de indicadores adecuados que traduzcan en lenguaje preciso para efectos de correcciones y valoraciones.

Otros retos y problemas surgen a nivel de empresa para la contabilidad ambiental. Uno de ellos tiene que ver con la posibilidad de evaluar el real compromiso de la entidad frente al ambiente. El concepto de empresas verdes(112), entendidas como actitudes ambientales con continuidad hacia fines permiten distinguir entre empresas “verde claro” (de menor compromiso) y “verde oscuro” (realmente comprometidas con el ambiente).

En este sentido, la discusión que se plantea es que la contabilidad debe crear mecanismos de evaluación y seguimiento a las decisiones de la organización y establecer si éstas obedecen al cumplimiento de un marco regulatorio establecido o si en verdad pretenden favorecer a la naturaleza.

Empieza a evidenciarse una relación entre utilidades futuras y responsabilidades ambientales. El control de los costos ambientales futuros se ha convertido en un parámetro que la contabilidad debe empezar a contemplar a nivel financiero si quiere asegurar la permanencia de las empresas en el mercado.

Esto significa que la contabilidad no solo debe asumir lo ambiental como algo deseable para la sociedad sino que además debe empezar a considerarlo como algo fundamental para la permanencia de la empresa (visión econeoliberal del desarrollo). Es por esto que en el nivel microeconómico la contabilidad ambiental tiene dos espacios específicos: lo financiero de uso externo y lo administrativo o de uso interno.

Divulgación externa de la contabilidad ambiental empresarial

Es importante aclarar que a nivel de empresa, la contabilidad ambiental puede tener dos orientaciones o destinos, la externa y la interna. La primera obedece a aquellas formas de contabilidad que pueden ser divulgadas a la sociedad dentro de los estados financieros o por fuera de ellos. La segunda obedece a información que se construye para el uso interno de la empresa y su administración. Este subtítulo abordará la primera opción.

En apariencia, la gestión financiera y la ambiental tienen contradicciones en sus objetivos que impiden su integración en lo empresarial. La primera busca incremento de utilidades y la segunda la preservación de la naturaleza, aun así se generan mayores costos. Sin embargo, la nueva regulación y los parámetros cada vez más exigentes en cuanto a lo ambiental han generado que se incluyan nuevas variables en las proyecciones financieras de las empresas.

Se trata de reconocer que la regulación y sus cada vez más frecuentes cambios, generan riesgos que pueden afectar los ingresos, gastos, activos y pasivos de las empresas y por ende su viabilidad financiera y económica. En la mayoría de los casos las entidades han empezado a revelar información ambiental más por exigencia de las leyes que por convicción hacia su papel ante la naturaleza y la calidad de vida.

En este sentido es importante considerar que los reportes externos ambientales, financiero o no, solamente se justifican cuando de verdad hay un progreso interno de la compañía. La información contable ambiental debe tener la capacidad de reflejarle a la comunidad, al Estado y a todo interesado en la organización, lo que la administración está haciendo frente al manejo de la naturaleza en su actividad económica.

Una forma de reflejar lo ambiental externamente es a través de estados financieros, lo cual implica la construcción de conceptos como activos, pasivos y costos ambientales. Los activos ambientales por ejemplo representan los bienes que sirven para la preservación, protección y recuperación ambiental. Esto incluye inventarios, propiedad planta y equipo y diferidos, que deben ser presentados por aparte de las demás categorías de activo para permitir una mejor evaluación de las labores ambientales.

Los pasivos constituyen los beneficios económicos que serán sacrificados en función de la obligación contraída frente a terceros para la preservación y protección del medio ambiente. Estos pasivos se originan en gastos relativos al medio ambiente, del período actual o anterior, adquisiciones de bienes permanentes o en la existencia de riesgos de que estos gastos lleguen a efectuarse.

Los costos ambientales son desembolsos que se registran como un activo y se convierten en gasto cuando rinde sus beneficios futuros. En cambio el gasto es el desembolso que se consume corrientemente o como un costo que ha rendido ya su beneficio.

Lo ambiental puede también incluirse como parte de los estados financieros dentro de las notas explicativas(113).

En este sentido, la ONU propone la inclusión de políticas contables adoptadas para la medición de la protección ambiental tales como: inclusión en los gastos operacionales, capitalización y amortización, registro de exigencias, establecimiento de provisiones y reservas para contingencias, obligaciones contingentes, seguro para daños y perjuicios y tratamiento de los subsidios e incentivos gubernamentales y otros.

En sentido similar se han expedido normas internacionales de contabilidad como la NIC 37 sobre provisiones e información sobre activos, pasivos contingentes aprobada en julio de 1998, dentro de las cuales se incluyen aspectos ambientales. Así mismo existe la norma internacional de auditoría NIA 1010 relativa a consideraciones sobre el medio ambiente en la auditoría de estados financieros.

Estos son tan solo ejemplos que evidencian la tendencia mundial a reglamentar y a exigir la inclusión de aspectos ambientales dentro de la información financiera que divulga la empresa a la sociedad. Por supuesto que esto abre el debate acerca del ajuste del marco regulatorio de la contabilidad en Colombia como se explicaba en el numeral anterior.

El modelo de contabilidad financiera para recoger lo ambiental tiene serias debilidades según lo anotan Serna y Tobón lo cual se origina en los siguientes aspectos:

Existe muy poca investigación en área ambiental.

El proceso de medición contable ha sido guiado por patrones monetaristas que han impedido el surgimiento de otras unidades de medida (energéticas, biológicas, genéticas, entre otras).

En materia de valoración no es posible asignar valor económico a bienes naturales con un valor intrínseco desconocido e incomparable con relación a los valores monetarios del mercado actual y

En materia de control ambiental no existe aún conciencia sobre la importancia de efectuar un adecuado control al medio ambiente y los recursos naturales, que permitan pensar en un futuro sobre bases sustentables.

Estas dificultades se constituyen a su vez en retos que la contabilidad y la profesión en Colombia deben abordar para su solución oportuna y eficaz. Detrás de estas debilidades está una carencia teórica que permita abordar de manera adecuada aspectos como la valoración y su reconocimiento financiero, más allá de aspectos puramente tributarios que priman en nuestra contabilidad nacional.

En cuanto a valoración han surgido muchas alternativas como las expuestas por Darío Azqueta en su libro Valoración económica de la calidad ambiental o las que expone la Contraloría General de la República como son entre otras:

Enfoque de precios implícitos. Basado en la determinación de precios de bienes sin mercado usando el de los bienes sustitutivos o complementos que sí operan en mercado.

Enfoque de los precios hedónicos. En este caso las relaciones de complementariedad o sustituibilidad entre los servicios ambientales y los bienes producidos se definen en el marco de los valores de la propiedad residencial.

El método del costo de viaje. El valor de ciertos recursos del medio ambiente que ofrecen diversas oportunidades de recreación puede calcularse mediante el comportamiento de la demanda por bienes y servicios indispensables para aprovechar las oportunidades recreativas de los recursos ambientales.

Valoración contingente. Tiene por objeto crear un mercado hipotético de los cambios en la oferta de bienes o servicios del medio ambiente. Este mercado se construye mediante consultas a individuos “relevantes” sobre lo que estarían dispuestos a pagar (recibir) por la conservación (intervención) de un recurso ambiental, o por mejoras (deterioro) en la calidad ambiental de los recursos.

Cambio en la productividad. Los impactos ambientales pueden afectar la producción y productividad de diferentes sectores de la economía lo que se utiliza como base de valoración.

Pérdida de ingresos por deterioro de la salud. El valor de la salud para el individuo se calcula mediante la disponibilidad de pagar para corregir los impactos ambientales que deterioran su salud.

Gastos preventivos o defensivos. De manera similar al método anterior, los gastos de los hogares en prevención de los efectos del deterioro ambiental, son una aproximación al costo del impacto ambiental en consideración de los beneficios de una acción tendiente a su control.

Proyectos sombra. El gasto potencial necesario para restaurar o sustituir en otro lugar un bien o servicio ambiental afectado por una intervención antrópica en el medio ambiente, puede ser utilizado como aproximación al respectivo costo ambiental.

Pero la divulgación de información ambiental externa no solo tiene que ver con los estados financieros. También se han generado presiones sobre la inclusión de aspectos ambientales en los reportes anuales de la gestión. Por ejemplo según la ONU, la administración puede considerar la inclusión de los siguientes ítem dentro del reporte:

El tipo de residuos y sus impactos relativos a las operaciones de la empresa.

La política formal y los programas adoptados con relación a las medidas de protección ambiental.

Las mejoras en las áreas claves desde la introducción de políticas o en los últimos cinco años. El período que sea más corto.

Los objetivos fijados en el área ambiental y su desempeño.

La extensión en la cual las medidas de protección ambiental fueron adoptadas de acuerdo con la legislación gubernamental y la extensión de la cual han sido atendidas.

Un problema ambiental conocido y potencialmente significativo a menos que se concluya objetivamente en que o es probable su ocurrencia o que en caso de que ocurra su efecto no será material.

El efecto financiero u operacional de las medidas de protección ambiental en las ganancias de capital y beneficios de la empresa con respecto al período corriente y cualquier impacto específico en los períodos futuros.

La SEC que reglamenta la presentación de información para el mercado de valores en Estados Unidos, ha estado solicitando la inclusión de información que proyecta en los reportes anuales corporativos. Adicional a las revelaciones de los elementos de la línea del balance general y las notas explicativas, algunas compañías han venido incluyendo revelaciones ambientales en las secciones de actividades de operación dentro de sus declaraciones sobre flujos de caja(114).

Algunas compañías norteamericanas han venido incluyendo dentro de su informe anual el resultado de indicadores que dan cuenta de variables ambientales tales como: recursos usados, eficiencia de la conversión de recursos, desechos generados, efectos ambientales, actividades de investigación e impactos socioeconómicos.

La tendencia hacia la estandarización de reportes ambientales ha generado diferentes modelos como los propuestos por la Coalition for Environmentally Responsible Economies CERES, el cual se basa en el reporte de 10 áreas ambientales:

Protección de la bioesfera.

Uso sostenible de los recursos naturales.

Reducción y disposición de desechos.

Conservación de energía.

Reducción de riesgos.

Productos y servicios seguros.

Restauración ambiental.

Información al público.

Compromiso administrativo.

Auditoría y reportes.

Otro enfoque para la estandarización de las revelaciones ambientales es el de la International Organization for Standarization, ISO. Los estándares ISO 14000 cubren seis áreas:

Sistemas de administración ambiental.

Auditoría ambiental.

Evaluación del desempeño ambiental.

Etiquetado ambiental.

Valoración del ciclo de vida.

Aspectos ambientales en estándares de producto.

Independiente de cuál sea el modelo para el reporte ambiental, lo necesario es que se actúe de manera interdisciplinaria, lo cual incluye a contadores, biólogos, ingenieros, etc., en la elaboración del mencionado reporte.

Finalmente es importante anotar que el buen desempeño ambiental debe mejorar el desempeño financiero corporativo especialmente a largo plazo por las relaciones con la regulación y sus cambios. Así mismo puede decirse que resulta difícil que la contabilidad financiera encuentre una salida óptima frente a lo ambiental porque tienen características diferentes.

Sin embargo, es preciso afirmar también que la naturaleza y calidad de la información contable serán la base de decisiones y acciones encaminadas a compatibilizar el desarrollo económico y el mantenimiento de una mejor calidad de vida, por lo que se hace imprescindible la búsqueda de mayores y mejores alternativas conceptuales y técnicas.

Contabilidad dentro de la entidad: contabilidad ambiental administrativa

Otro gran escenario de trabajo de la contabilidad ambiental es el que se produce a través de sistemas de uso interno de las empresas. No se trata en este caso de información que, como los estados financieros o los informes de gestión, son divulgados ante los organismos reguladores y la sociedad, sino de los diferentes mecanismos que puede aportar la contabilidad para soportar la toma de decisiones internas. El sistema de información contable ambiental orientado hacia la administración es lo que se denomina contabilidad ambiental administrativa.

Como se mencionaba en el numeral anterior, las empresas han empezado a detectar algunas relaciones entre viabilidad financiera e impacto ambiental, por lo que han tenido que construir sistemas de contabilidad administrativa que vinculen variables ambientales. A diferencia de lo que ocurre con la contabilidad financiera ambiental, esta modalidad contable no ha sido objeto de regulación directa pero sí se ha visto impulsada por la reglamentación y la gestión ambiental a la que se ven abocadas las organizaciones.

Lo ideal en este sentido es que a partir de la contabilidad ambiental administrativa se logren niveles de sensibilidad empresarial frente al tema de la contaminación, su control y disminución y por consecuencia sobre la reducción de costos a largo plazo. Es por medio de la sensibilización que la contabilidad ambiental puede ayudar a generar cambios en el comportamiento de las empresas, aspecto vital en el desarrollo alternativo.

Se busca por tanto contribuir a que la racionalidad de la empresa articule los objetivos económicos con los ambientales de tal manera que el resultado final para la sociedad no sea tan catastrófico. Lo que es claro es que la mayoría de las empresas cambiará de actitud solamente porque la regulación así se lo exija. Sin embargo este espacio, así lo obligue la Ley debe ser aprovechado en beneficio de la naturaleza.

La contabilidad administrativa ambiental requiere del concurso de todas las áreas de la organización, en particular aquellas que tengan que ver con la naturaleza. Esto hace que los contadores deban contar con equipos interdisciplinarios para la conformación de apoyos reales para la toma de decisiones que afecten el ambiente.

Algunos objetos de estudio de esta modalidad contable tienen que ver con la maximización en el uso de combustibles (en especial los fósiles de consecuencias nefastas para la sociedad), la eliminación de desechos, pero también con aspectos como las inversiones de capital y flujos proyectados de ingresos y gastos derivados de aspectos ambientales como la regulación.

Lo anterior significa que cada vez más y de forma más precisa y esencial, los sistemas presupuestales, y de valoración de inversiones y proyectos deben incluir aspectos ambientales. Si no se logra una adecuada articulación entre los dos, lo financiero seguirá primando sobre lo ambiental, especialmente en circunstancias de nuevas y más estrictas regulaciones.

Las organizaciones tienen que decidir sobre desembolsos de capital considerando cambios en las regulaciones ambientales, avances tecnológicos y costos cambiantes de la misma por lo que se requieren de instrumentos financieros y analíticos que permitan evaluar alternativas.

En este momento es preciso recordar que la contabilidad administrativa de tipo ambiental es una parte más de un sistema de gestión que la organización adopte frente al tema de la naturaleza. Deben contar las empresas con políticas ambientales a las cuales la contabilidad pueda crear sistemas de seguimiento y control y que posteriormente puedan ser auditadas para evaluar su cumplimiento.

Una de las herramientas que más se usa hoy en día ante los retos ambientales es la valoración del ciclo de vida del producto, metodología que permite identificar los impactos ambientales que se producen durante todo el proceso productivo, lo cual incluye desde las materias primas hasta el uso que le da el consumidor final. Este tipo de herramientas admite que la responsabilidad ambiental de la empresa no se da solamente dentro del espacio físico de ésta, sino que empieza con las materias primas y termina en los hogares o lugares de consumo.

La metodología de valoración de ciclo de vida, explicada previamente, es una disciplina de diseño que se usa para minimizar los impactos ambientales de productos, tecnología, materiales, procesos, sistemas industriales, actividades de servicios y que por tanto permite el inventario de impactos y mejoramientos ambientales(115).

Esta metodología asigna una medida monetaria a cada efecto del producto y proyecta los costos futuros probables de manera similar al análisis del flujo de efectivo. Entonces, tras la comparación de dos o más alternativas se tienen mejores herramientas para decisiones acerca de proyectos, productos, etc., lo cual es el objetivo de la contabilidad interna.

El gran inconveniente que se presenta en este sentido es que los productos pueden quedar subcosteados si no incluyen todos los costos ambientales presente y futuros que puedan originar. Esto afecta otro tipo de decisiones gerenciales como la fijación de precios, inversiones de capital, diseño de productos y evaluaciones de desempeño(116).

Muestra de la importancia de incluir lo ambiental en las proyecciones de contabilidad administrativa es el hecho que Financial Accounting Standards Board, FASB, y Securities & Exchange Commission, SEC, han obligado a revelar, como se comentaba antes, ciertas obligaciones contingentes y a causar esas obligaciones para pagos futuros probables por limpiezas ambientales. Este tipo de exigencias implican ajustes en los sistemas de información internos de compañías norteamericanas y muy probablemente de países que se relacionen con las normas internacionales de contabilidad NIC.

En el caso de nuestros países es importante recalcar el papel de la regulación como estimulante de la contabilidad ambiental a nivel administrativo. No basta con normas de protección ambiental, se requiere precisar exigencias informativas y valorativas por parte de las empresas que de manera directa o indirecta producen contaminación.

Con información cada vez mayor sobre los probables impactos futuros de los productos sobre el medio ambiente, las compañías estarán en mejor capacidad de pronosticar utilidades y determinar si las acciones actuales pueden incrementar los beneficios o reducir los costos para el ambiente y la compañía. Por lo mismo, se crean programas de reducción de desechos o presión a proveedores para que reduzca los efectos negativos de las materias e insumos para adquirir.

2.4. Lo social y lo contable: espacios de trabajo interdisciplinario

En la primera parte del presente artículo se mostraban algunas consecuencias derivadas del modelo económico liberal. Se mencionaban entre otras, pobreza, desigualdad, desempleo, pérdida de expectativas de vida digna entre muchas otras. Este tipo de consecuencias, que se pueden denominar sociales, evidencia un estrecho vínculo entre las labores económicas y los efectos sociales. Lo social, en el mismo sentido de lo ambiental puede considerarse hechos derivados de la economía y sus efectos.

Es en este marco que surge la contabilidad social. Algunas definiciones son: el balance social (contabilidad social) se ha constituido en un instrumento que, más allá, de su función informativa y evaluativa expresa una concepción de empresa, de su responsabilidad hacia cada uno de sus integrantes y de sus contribuciones al logro de objetivos comunitarios(117).

En el mismo sentido, Edmon Márquez en “De la contabilidad financiera a la contabilidad social”, define esta última como la que trata de prever, medir y dar cuenta de los diversos flujos que se establecen entre el ente empresa y el ente sociedad o sus diferentes subgrupos (personal, consumidores, Estado, etc.) Por lo tanto, la contabilidad social procura crear sistemas de información y control no solo con los propietarios y la empresa, como lo hace la financiera, sino con todos los agentes interesados en la labor económica.

Moisés García, en Teoría del balance social, la define como la actividad de informar acerca del impacto de los actos de la empresa sobre los diferentes estamentos y en relación con sus objetivos específicos. Igual Keller define que el balance social pretende diseñar un sistema de señales de alerta que permita descubrir las fricciones que pueden aparecer entre los grupos sociales que participan en el complejo engranaje empresarial.

Con base en estos conceptos queda claro que la contabilidad social busca establecer las diferentes relaciones que surgen entre la empresa, o la economía agregada, y todos aquellos agentes económicos que de manera directa o indirecta mantienen una relación con ella, aportando insumos para la producción y recibiendo remuneración, o adquiriendo productos, o recibiendo los efectos de la misma labor productiva.

Por estas características de la contabilidad social, el desarrollo alternativo encuentra en ella una gran instrumento ya que permitirá informar acerca de la manera como se distribuye el ingreso o renta derivados de la actividad económica, labor que no logra cumplir la contabilidad financiera.

La contabilidad social sirve para diferentes cosas: en primer lugar como un sistema de información acerca de los efectos sociales; en segundo lugar como un sistema de control de esos mismos efectos sobre la sociedad, en tercer lugar como un instrumento de gestión en la medida que puede ayudar a orientar las decisiones y finalmente como una herramienta de negociación entre los diferentes agentes que participan en la economía.

Lo social en contabilidad surge de la mano del cambio en la concepción tradicional de empresa. En consecuencia, los devastadores efectos del desarrollo liberal han empezado a impulsar un nuevo sistema de valores sociales que el desarrollo alternativo plantea y que básicamente se refieren a la calidad de vida y no solo al ingreso. En esta medida, el desarrollo alternativo es un nuevo escenario económico al cual la contabilidad social responde con sus propios instrumentos.

Así mismo, la contabilidad social surge por el nacimiento de la responsabilidad social de la economía, concepto que por su importancia será explicado más adelante. Igualmente las presiones sociales como huelgas, las investigaciones académicas, la necesidad de adecuadas relaciones públicas con la comunidad y los nuevos parámetros de desarrollo facilitan su aparición.

El cambio en el concepto tradicional de empresa, significa que esta no solo debe ser vista como una unión de capitales para la obtención de un resultado. Las visiones de la organización como algo social obedecen a dos aspectos de cambio: estamental y de objetivos. Por el primero se entiende que la empresa no solo involucra a la propiedad sino que toma recursos de diferentes agentes y que por tanto ellos también se involucran en la gestión económica. El segundo cambio se deriva del anterior ya que el propósito de lucro de los dueños se amplía al de generar adecuadas remuneraciones y relaciones con los demás agentes aportantes de recursos o insumos o consumidores de productos.

Esto hace ver a la empresa como una verdadera coalición de intereses y de agentes a los cuales la contabilidad, por medio de su visión social, responde. Este tipo de nuevos aspectos, que también plantea el desarrollo alternativo hacen que en la contabilidad surjan los juicios de valor y que por tanto la ubiquen como una ciencia social.

Los juicios de valor en la información contable surgen por reconocer que esta disciplina es el puente de comunicación entre lo económico y la sociedad y que si se reconocen objetivos materiales o económicos (rentabilidad, crecimiento y adaptación) y a la vez morales o sociales (internos, externos y de la comunidad) en la actividad económica, deben adoptarse instrumentos contables que respondan a ambos tipos de objetivos.

Como también se planteó en la primera parte, el mercado no asume realmente todos los impactos sociales y ambientales que produce. Esto es lo que en la práctica ha generado que el papel del Estado al contrario de reducirse cada vez sea más grande. Por lo tanto el primer escenario natural de los instrumentos de contabilidad social es el público, sin que esto signifique que a la empresa privada se le pueda olvidar como objeto de estudio.

Es necesario insistir que la empresa puede haber generado mucha prosperidad material pero no hizo lo mismo con aspectos morales y culturales que afectan a la sociedad. En efecto, el crecimiento empresarial (derivado de la industrialización, el tamaño y el papel que se le asigna al recurso humano) es el origen de lo social en contabilidad por los efectos que ha generado y que no son informados, controlados o medidos por la contabilidad financiera.

La contabilidad financiera está, como se ha dicho enfocada a la propiedad. Esto explica(118):

Que se dirija normalmente a los que aportan capitales.

Que sea descriptiva de una situación patrimonial.

Que se base en dos conceptos fundamentalmente: el patrimonio y el resultado.

Que cuantifique la riqueza así como las relaciones de derecho.

Que finalmente llegue a ser una contabilidad fiscal, ya que en la mayor parte de los países del mundo (entre ellos Colombia como se señaló) las transacciones comerciales y los resultados positivos de explotación sirven de base al impuesto.

Adicionalmente, la información financiera:

Splo da cuenta de la función estrictamente económica-financiera que desempeña la empresa.

Los propósitos de valoración sobre los que está confeccionada o las definiciones de las principales magnitudes (activo, pasivo) solo tienen en cuenta los intereses de un único estamento de la coalición de intereses.

Los instrumentos que utiliza son magnitudes cuantificables en términos económicos y monetarios.

Prescinde de la incidencia en el plano social de la actuación empresarial.

No tiene en cuenta los elementos cualitativos que inciden en el hombre y la sociedad.

Tampoco refleja las economías y deseconomías externas que genera su actividad, es decir, sus costes y beneficios sociales.

En torno a estas diferencias ha surgido el dilema de si la contabilidad financiera debe estar subordinada a la social o al contrario. La tendencia de la reglamentación mundial, como el caso francés, español y de las normas internacionales de contabilidad, sigue considerando como el centro de lo contable los aspectos financieros, y han empezado a incluir algunas modalidades de contabilidad social como reportes complementarios, tal como se explicará más adelante.

2.4.1. Responsabilidad social

Algo inherente a la contabilidad social es la responsabilidad social que cada vez más se le asigna a la empresa privada. Dicho concepto surge de reconocer que además de la responsabilidad económica para con los propietarios, la empresa genera efectos sobre la calidad de vida en cuanto afecta el entorno físico (ambiental) a la comunidad, los empleados y demás miembros de la coalición. Como se observa, la responsabilidad social es acorde con el cambio en la concepción tradicional de empresa ya reseñada.

La responsabilidad social surge por las mismas contradicciones entre el interés privado y el social que engendra el capitalismo. Cuando los efectos económicos sobre la sociedad son tan notorios como los de hoy en día, la demanda de bienes y servicios puede disminuir o alterarse, lo que empieza a presionar a las organizaciones a asumir aspectos sociales como condición para su viabilidad (algo similar fue señalado en los aspectos ambientales).

La responsabilidad social no ha logrado un consenso para su definición pero se le asocia con aspectos como(119):

Productividad.

Calidad de productos.

Cumplimiento de leyes y normas.

Gestión humana.

Respeto a la propiedad.

Salud.

Honradez.

Cumplimiento contractual.

Veracidad en la propaganda.

Inocuidad de productos y servicios.

Beneficios a empleados.

No racismo ni sexismo.

Calidad de vida de los empleados.

Como se ve la responsabilidad social no significa que una empresa sea caritativa o haga obras de “buena voluntad”. Se trata de mirar cómo se afecta, positiva o negativamente, a la sociedad, siendo este el campo de estudio de la contabilidad social.

Es importante señalar que lo social puede generar efectos financieros como por ejemplo la reducción en el precio de las acciones, amenazas de intervención estatal con reglas más extremas o desprecio de los productos de ciertas entidades, de manera muy similar como ocurre con los aspectos ambientales.

Los empleados, a través de paros, huelgas y manifestaciones también han hecho fortalecer el concepto de responsabilidad social de la empresa, toda vez que los derechos sindicales han propiciado que se consideren aspectos como los ya mencionados. Como se señaló para la sensibilización ambiental, lo social es cada vez más resorte de la empresa al punto que de no tenerse en cuenta puede llegar a afectar su misma permanencia en el mediano y largo plazo.

Muñoz Colomina, distingue dos tipos de responsabilidad social, la primaria y la secundaria. La primera tiene que ver con la generación de valor agregado, trabajadores, producto, envases y residuos, accionistas, consumidores, entorno y labores de investigación. La segunda tiene que ver con cosas como bienestar social del empleado, escuelas, parques, etc.

2.4.2. Tipos de balance social

Existen diversos tipos de balance social. En primer lugar hay modalidades de contabilidad social de carácter macroeconómico, reflejadas en los sistemas de cuentas nacionales. Las otras modalidades se dan dentro de la empresa y tienen las siguientes características:

De base contable. Corresponden a información de tipo social construida a partir de información contable tradicional que pueden ser:

Gastos contables desagregando los de naturaleza social.

Reclasificación de gastos contemplando capitalización en algunos de ellos de naturaleza social.

Análisis y distribución del excedente generado por la actividad empresarial (valor agregado y excedente de productividad global).

De base no contable. Incluye información descriptiva y cualitativa y por tanto no solo de orden contable tradicional.

Se trata de descripciones verbales cuantificadas o no y en general a través de indicadores de gestión social.

Economías y deseconomías. Evalúa externalidades ocasionadas en el entorno de la empresa.

Tienen que ver con variables como efectos sobre la salud de los empleados y la salud pública, uso del espacio público, relaciones con zonas geográficas, etc.

Con base en esta clasificación de tipos de balance o contabilidad social, es necesario describir las características de los que mayor ventaja generan frente al tema del desarrollo sostenible:

Cuentas nacionales y contabilidad social(120)  

Corresponde a las construcciones de teoría de la contabilidad bajo la consideración que su objeto de estudio es el análisis circulatorio de la riqueza, donde la circulación de valores de los diferentes procesos económicos, en los que desencadenan operaciones de intercambio, producción y consumo según sus peculiaridades respectivas, esto es, conforme sean de producción, distribución y financiación.

La dificultad de globalizar en un único proceso el conjunto de transacciones ocurridas en su ámbito hace que se recurra a segregar facetas de interés específico y se organicen sendos procesos de captación y registro de la información para ofrecer otros tantos estados contables. En esa medida las cuentas nacionales son un sistema de circulación económica abordado por la contabilidad que permite establecer las diferentes relaciones macroeconómicas que se dan entre sectores y agentes sociales.

El análisis de la circulación de valores es ante todo un análisis económico fundamental que permite organizar rigurosamente un tipo de discurso familiar en el mundo de los negocios privados y en el de los planteamientos macroeconómicos. En lo macro el razonamiento circulatorio arranca con las formulaciones de Quesnar, utilizadas por Marx y posteriormente por Leontief y Keynes.

Contabilidad del recurso humano

Una de las formas más divulgadas del balance social, tal vez por su facilidad e impacto directo, tiene que ver con información contable y no contable del personal de una compañía. Este tipo de información ha originado lo que algunos autores consideran como la contabilidad del recurso humano que busca establecer en forma general la manera como se dan las relaciones entre empresa y sus colaboradores.

Por lo general la información del recurso humano se ha convertido en un instrumento de relaciones públicas, toda vez que su contenido, elaborado por la misma empresa, se basa en las bondades de la administración pero por lo general no se hacen evaluaciones críticas u objetivas de la gestión humana desde la contabilidad. La contabilidad del recurso humano tiene tres alternativas que resultan ser complementarias entre sí. Estas son: basadas en descripción de políticas y valores no monetarios; expresión monetaria de la gestión e indicadores parciales de productividad del recurso humano.

En cuanto a la primera, las opciones descriptivas tienen que ver con los siguientes aspectos(121):

— Ordenación del tiempo de trabajo

El contenido con el tiempo relacionado con la empresa.

Los sistemas de colaboración.

El cuadro anual de asistencias.

Las bajas de personal.

— Ordenación del espacio

La arquitectura de la empresa en su entorno.

La empresa y los medios de comunicación.

La utilización del espacio de la empresa.

Disposición de las oficinas internas de la empresa.

— Las condiciones de trabajo

Condiciones de seguridad.

Condiciones de higiene.

Condiciones de equilibrio psicofisiológico.

Condiciones de enriquecimiento personal.

— Política de remuneración

Reparto de utilidades de la empresa.

Calculo de remuneraciones.

Abanico salarial.

Estudios de competitividad salarial.

— Actitud de la empresa entre los grupos y organizaciones

El puesto de los grupos en el funcionamiento de la empresa.

Las relaciones de la empresa con los sindicatos asalariados.

Las relaciones de la empresa con las organizaciones profesionales.

Las relaciones de la empresa con otros órganos de representación social.

— La política de personal propiamente dicha

El reclutamiento.

La inducción del personal.

El sistema de valoración.

La definición de funciones.

La capacitación.

Expresión de la personalidad del trabajador.

La realización del personal en su trabajo.

— El poder de la empresa

Las condiciones de poder en la empresa.

El sistema de información.

La decisión en la empresa.

La estructura y la regulación en la relaciones en la empresa.

Otro tipo de información en este sentido puede relacionarse con aspectos como financiación de planes de vivienda, recreación personal y familiar, capacitación a las familias del trabajador, apoyos en casos de calamidad, etc.

Pero también la contabilidad del recurso humano puede expresarse en términos financieros. Gonzalo, citando a Flambortz(122), dice:

La contabilidad de los recursos humanos... ha de tener un impacto en la información financiera empresarial. En el futuro, las empresas informarán acerca de su inversión en activos humanos. En un principio tales datos pueden quedar incluidos en comunicaciones del presidente dentro del informe anual. El propósito será el de mostrar la preocupación de la dirección por la constitución del capital humano. Algunas compañías pueden escoger la inclusión de estos datos en un estado de movimientos de inmovilizados inmaterial y otras en estados financieros construidos ex profeso. Al final, sin embargo esta información quedará contendida en los estados convencionales como práctica contable generalmente aceptada.

El mismo artículo propone la construcción de un Estado denominado Estado de inversión en el recurso humano, EIRH, el cual parte de una situación inicial, representada por una cantidad de personas empleadas y una inversión efectuada entre ellas. Al saldo inicial se le añaden los costes de los traspasos de otros centros y las inversiones efectuadas y se le restan los despidos, abandonos, traspasos a otros centros y amortizaciones practicadas. La suma algebraica del saldo inicial, los aumentos y las disminuciones darán el saldo final de la cuenta de balance donde quede reflejada la inversión en capital humano.

 PersonasInversión
 PrevistaRealPrevistaReal
Saldo inicial2929112.532112.532
MÁS    
Traspasos de otros centros4313.00010.321
Inversiones101012.00014.410
Reclutamiento  82.00089.550
Personal ya existente    
Total (+)1413107.000114.389
MENOS    
Traspasos a otros centros6530.00026.449
Despidos y abandonos9834.00033.498
Amortizaciones  32.00036.381
Total (-)151396.00096.328
Saldo final2829123.532130.593

La opción final del balance social del recurso humano o contabilidad de recurso humano es la productividad y particularmente sus mediciones por medio de indicadores parciales. Esta medición se explicará en el momento que se aborde el tema de la productividad global.

Valor agregado

El valor agregado bruto de una empresa se define como la diferencia entre las ventas del período y las compras de insumos intermedios o bienes y servicios directamente relacionados con el proceso, a otras empresas. Este mismo valor agregado bruto es igual a la suma de las remuneraciones de los diferentes factores que intervienen en el proceso es decir el trabajo y el capital.

El estado de valor agregado EVA, relaciona ambos tipos de medición permitiendo hablar de la generación de riqueza (medida por medio del valor agregado) y la forma en que ésta se distribuyó entre diferentes agentes que participan en el proceso aportando recursos como los proveedores, los trabajadores y los accionistas.

De esta manera el EVA, de implantación en Gran Bretaña y Alemania permite acercar a la contabilidad a la medición de equidad, entendida ésta como la forma en que se distribuyen, entre diferentes actores sociales, la riqueza o valor que genera una compañía.

Comparando los resultados del EVA entre diferentes períodos se podrá establecer si las relaciones entre cada actor y la empresa ha tendido a mejorar o empeorar en cuanto a valor pagado o remunerado por los diferentes recursos que se aporten. Por lo mismo el EVA es una herramienta de contabilidad social por cuanto permite medir, informar y controlar acerca de relaciones entre agentes socioeconómicos y la empresa, sobre la base de la distribución del valor agregado que se genera.

Ventas 862.854
— Compra de materiales y servicios (proveedores) 674.109
— VALOR AÑADIDO 188.745
APLICADO COMO SIGUE  
A EMPLEADOS  
Sueldos salarios y costes relacionados 150.551
A PRESTAMISTAS FINANCIEROS 6.117
Intereses préstamos bancarios3.666 
Intereses de la deuda y obligaciones2.451 
A GOBIERNO 8.792
Impuestos en el país 7.481
Impuestos en el exterior 1.311
A LOS PROPIETARIOS 6.185
Dividendos por pagar y pagados  
AL MANTENIMIENTO DE ACTIVOS Y EXPANSIÓN 17.100
Depreciación9.693 
Beneficios retenidos7.407 
VALOR AGREGADO 188.745

Productividad y balance social

La productividad es una variable económica que integra las labores de generación y riqueza y permite por lo tanto superar la dicotomía entre información financiera o social. A diferencia de la utilidad, que solo le pertenece a un agente económico, la productividad permite establecer las relaciones entre todos los agentes que intervienen en el proceso pero no solo en valores sino también en cantidades físicas.

El agotamiento de los recursos naturales y las presiones sociales hacia el adecuado uso de recursos escasos ha hecho que las empresas pasen de crear lo máximo, destruyendo lo mínimo a crear lo necesario, destruyendo lo imprescindible. Este tipo de visiones si bien no resultan ser las ideales frente a aspectos de desarrollo alternativo y sostenible sí resultan ser menos perjudiciales para la naturaleza.

La productividad es una relación entre productos obtenidos y factores consumidos. Su medición implica la comparación en unidades físicas pero comparables a través de su expresión monetaria en precios constantes. Adicionalmente la productividad requiere de una desagregación de valores entre precios y cantidades respectivas. Miremos el siguiente ejemplo:

Productos100
(10 unidades x 10 pesos)
120
(10 x $ 12)
Mano de obra consumida40
(4 persona $ x 10 salario)
50
(5 x $ 10)
Gastos financieros20
(200 deuda x 10% interés)
20
(400 x 5%)
Materia prima10
(10 unidades a $ 1 c/u)
10
(10 x $ 1)
Resultado3040

Expresado en pesos corrientes esta empresa obtuvo un incremento en la utilidad de más del 30% lo que puede ser estimado como bueno. Sin embargo, los resultados de productividad indican otra cosa. Para medir la productividad, a través un indicador básico como la tasa de productividad, además de los precios constantes y el desglose en precios y cantidades se deben asumir unas convenciones de la siguiente manera:

P0: Cantidad de productos p0: precio productos año cero 

del año cero

P1: Cantidad de productos p1: precio productos año uno 

del año 1

F0: Cantidad de factores del f0: precio factores año cero 

año cero

F1: Cantidad de factores del f1: precio factores año uno 

año uno

Tasa de productividad:

 

en nuestro ejemplo la fórmula se reemplazaría de la siguiente manera:

 

 

La tasa de productividad global compara los incrementos de productividad de un año de estudio, en este caso el año uno frente a un período base, en este caso el año 0, por lo que la fórmula de cálculo es: en nuestro ejemplo la fórmula se reemplazaría de la siguiente manera

De acuerdo con los resultados obtenidos esta empresa disminuyó su productividad en un 30% debido a una mala combinación entre productos obtenidos y factores consumidos, entre otras por las siguientes razones:

— No hubo incremento en la producción pero sí en la cantidad de mano de obra consumida, es decir contrató más personal que no significó mayor producción.

— Pese a un incremento significativo en la cantidad de deuda, esto no se reflejó en los resultados de producción del período.

— Respecto de la materia prima la relación entre éstas y los productos obtenidos se mantuvo estable.

Evaluemos ahora los resultados desde el punto de vista social.

— El resultado financiero positivo se obtuvo por la vía de incrementar precios de los productos lo cual afecta negativamente las relaciones entre empresa y consumidores.

— Los trabajadores mantuvieron estable su remuneración pese a que la empresa logró aumentar las ventas. De otro lado se generó mayor empleo.

— Los bancos se vieron favorecidos por un incremento en las cantidades prestadas pero este beneficio se vio contrarrestado por disminuciones en las tasas de colocación o de interés.

— Los proveedores mantuvieron una relación estable con la empresa pero no obtuvieron beneficios proporcionales por el incremento de precios al consumidor final.

Como se ve en este superficial análisis, la productividad y su medición son poderosas herramientas de la contabilidad social por cuanto permiten medir y valorar las relaciones que se dan entre empresa y agentes sociales. Al mismo tiempo se integran información financiera, económica y social para el beneficio de toda la coalición de intereses y la empresa misma.

Los indicadores parciales de productividad, comparan por ejemplo solo la mano de obra con los productos obtenidos, lo cual se convierte en una modalidad más del balance social del recurso humano explicado anteriormente.

Con esta herramienta se aclara que la contabilidad social no es algo necesariamente descriptivo sino también cuantificable, que no establece la bondad de una empresa sino que evalúa las relaciones entre el ente económico y la sociedad.

Es necesario considerar algunos elementos o factores que inciden en la productividad(123):

— La política de inversiones.

— La racionalización de la organización productiva.

— La mejora tecnológica.

— La programación empresarial de la producción y la productividad.

— El clima y la situación de las relaciones laborales.

— Las condiciones y la calidad de vida en el trabajo.

— La política salarial y de incentivos materiales.

— La cualificación y adaptación de la mano de obra.

— El absentismo.

De lo anterior se deriva una gran relación entre el balance social del recurso humano y el modelo basado en medición de productividad.

Finalmente es importante recalcar que existe una gran relación entre rentabilidad, es decir la contabilidad financiera y productividad, ya que como se evidenció la primera se puede lograr de dos formas: incremento de precios, lo cual perjudica al consumidor y por ende a la empresa, y la segunda vía productividad en lo cual pueden verse afectados positiva o negativamente diversos agentes económicos. De esta manera se ratifica que el balance social se puede convertir en una poderosa herramienta de gestión y negociación como se señaló previamente.

2.5. La cultura y lo contable: nuevos espacios de trabajo para nuestra disciplina

El modelo de desarrollo liberal ha impulsado un proceso de homogeneidad cultural basado en el consumo. La sociedad de consumo no solo se considera como algo deseable sino como algo fundamental para el mundo “moderno” y “civilizado”. Las estrategias publicitarias, la inconsciencia de consumo de productos perjudiciales para la salud y en cierta forma la internet, son una muestra de la relación entre desarrollo y consumo.

Esto ha generado una pérdida de identidad cultural en las regiones donde el desarrollo liberal y el mercado han sido impuestos como panacea. De esta manera empieza a aclararse un vínculo entre economía y cultura, mediada ésta por el mercado: la cultura de consumo es fundamental para la preservación y consolidación del desarrollo del gran capital, por cuanto mantendrá niveles de ingresos para el sector industrial y comercial.

Según Néstor García Canclini(124) el proceso de globalización ha conllevado cuatro grandes transformaciones en la sociedad:

El predominio de industrias electrónicas de comunicación sobre las formas tradicionales de producción y circulación de cultura, tanto ilustrada como popular.

El desplazamiento de los consumos culturales de los equipamientos públicos (teatros, cines, bibliotecas, casas de la cultura) a los medios electrónicos que llevan los mensajes a domicilio (radio, televisión, Internet).

Disminución del papel de las culturas locales, regionales y nacionales ligadas a territorios e historia particulares en beneficio del incremento de los mensajes generados y distribuidos mediante circuitos transnacionales.

Redistribución de responsabilidades entre el Estado e iniciativa privada respecto de la producción, financiamiento y difusión de los bienes culturales.

Resulta importante señalar que el desarrollo económico ha influenciado el entorno cultural en el que se desenvuelve la actividad industrial y comercial. Como se señalaba en el numeral 2.1, la contabilidad no solo tiene como objeto la actividad económica, sino que corrientes del pensamiento contable de los últimos años, amplían su objeto para los efectos de esta actividad y por ende a lo cultural.

Por lo tanto, los efectos que sobre la cultura cause la globalización como hecho económico mundial, deben ser susceptibles de ser controlados e informados, e incluso medidos por un sistema de contabilidad que podemos denominar como contabilidad cultural. Se deberán establecer herramientas construidas desde enfoques interdisciplinarios, que vinculen ciencias como la antropología, la sociología y otras que aborden la cultura con la contabilidad.

Una labor muy relacionada con lo anterior, de lo contable frente a lo cultural, tiene que ver con la preservación y conservación del patrimonio cultural de las regiones. Así como deben preservarse los recursos naturales, el patrimonio cultural no debe ser abandonado y debe ser incorporado en la información contable de entidades que lo manejen o protejan incluso dentro de sus estados contables financieros.

El patrimonio cultural reflejado en estados financieros genera nuevas proyecciones para la contabilidad financiera, toda vez que debe empezar a incluirse como cuentas de activos, aquellos bienes que se puedan considerar como patrimonio artístico nacional. De la misma manera deberán explorarse alternativas de valoración donde no solo el valor de mercado o el valor en libros pueden ser alternativas técnicas para reconocer el valor financiero de éstos.

Lo cultural implica otros campos de actuación para la contabilidad como la denominada industria cultural donde el sector privado muchas veces ha asumido la función de divulgar expresiones culturales nacionales y extranjeras. En este caso, se deben encontrar mecanismos que, desde lo contable, evalúen la gestión cultural que este tipo de entidades brinda y la determinación de los efectos que sobre las costumbres sociales producen.

La industria cultural es una actividad económica lucrativa, con fines empresariales que generan un efecto cultural directo por el mismo objeto social que persiguen. En ambientes de desarrollo alternativo deben ser protegidas y difundidas no solo actividades requeridas por el capital sino también expresiones propias de las comunidades donde convivimos.

Los espacios de cultura urbana, por ejemplo, deben ser parte de la industria cultural y por tanto deben ser evaluados desde su gestión y resultados y para ello, la contabilidad cuenta con herramientas como indicadores de gestión y evaluación de metas que permitirán aproximarse a dicho objetivo.

De la mano con el control de gestión que se le pueda efectuar a las industrias culturales, la viabilidad financiera de las mismas se convierte en otro aspecto que la contabilidad puede evaluar de lo cultural en ambientes de desarrollo y calidad de vida. De esta manera se pueden encontrar caminos para desvincular a las expresiones culturales de las necesidades de acumulación y concentración del gran capital que privilegia el modelo liberal.

La administración de Bogotá, por ejemplo, realizó un estudio denominado instituciones capitales(125) donde uno de los temas fue la cultura y su viabilidad financiera. Este estudio incluyó aspectos desarrollados por el sector privado en la búsqueda de expresiones culturales de la ciudad y realizó comparaciones de los presupuestos invertidos y el público que ha accedido a los eventos organizados.

Este tipo de labores son las que se proponen como campo de acción de la contabilidad cultural pero no de manera especial como el mencionado estudio, sino permanentes dentro de la gestión cultural que adelante el sector privado.

En el contexto del desarrollo alternativo, un seguimiento permanente a la financiación, gestión y resultados de la gestión cultural conllevarán a una mejor calidad de vida en espacios locales y no globales como lo proponen modelos como el de desarrollo a escala humana ya descrito en la primera parte.

Es en estos primeros espacios en donde la cultura y la contabilidad pueden y deben interactuar para mejorar la calidad de vida de grupos de población específicos. La medición cuantitativa y cualitativa de los resultados, los recursos y la gestión, hacen necesario construir y adecuar el marco epistemológico y metodológico de la contabilidad para resolver necesidades culturales que pueden verse en parte resueltas con sistemas de información, medición y control específicos.

Finalmente es importante señalar que así como el Estado y el sector privado tienen una responsabilidad directa en la conservación ambiental, lo cultural, como proceso de identidad de lo regional y nacional, deberá ser parte del trabajo conjunto de los dos sectores si se quieren mejorar los niveles de calidad de vida. Lo cultural no puede seguir aislado del desarrollo por el hecho de su poco efecto sobre los ingresos, tal como lo visualiza el desarrollo liberal reiteradamente cuestionado en el presente artículo.

Contabilidad cultural es mucho más que expresar en dinero las actividades y/o el patrimonio cultural. Es crear todo un sistema de información, medición y control, que dé cuenta de los efectos económicos que se producen sobre la cultura, para impedir que se pierdan las expresiones humanas regionales, favoreciendo el concepto de calidad de vida. Por esa razón es que esta nueva modalidad contable adquiere en el contexto del desarrollo alternativo una vida propia.

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(1) Para quienes estén interesados en profundizar sobre los temas de desarrollo alternativo y contabilidad, se puede consultar en el Centro de Investigación y Documentación Contable CIDOC de la Facultad de Contaduría Pública de la Universidad Central de Bogotá.

(2) Max Neef, Manfred. El acto creativo. Conferencia realizada en el marco del Primer Congreso Internacional de Creatividad, Colombia.

(3) Misión Ciencia, Educación y Desarrollo. Colombia al filo de la oportunidad. Colciencias. Bogotá: TM Editores, 1996.

(4) Choza, José. Centro Nuevo Modelo de Desarrollo. Norte sur la fábrica de la pobreza. Madrid: 1995, p. 15.

(5) Ibíd., p. 191.

(6) La división norte sur es más económica que geográfica, ubicándose dentro de los primeros 10 países del primer y segundo mundo principalmente. Esta contraposición norte sur es solo la representación esquemática de las grandes diferencias y de las grandes líneas de tendencia en el ámbito planetario. No quiere decir que dentro de cada bloque todos los países estén en la misma condición económica.

(7) Choza, ibíd., p. 11.

(8) Misión Ciencia, Educación y Desarrollo. Op. cit., p. 94.

(9) Informes sobre el desarrollo humano, publicados por las Naciones Unidas, mencionados por González Posso, Camilo. El fin del neoliberalismo: el neoestructuralismo. Indepaz, Bogotá: 1993.

(10) Misión Ciencia, Educación y Desarrollo, Op. cit.

(11) Choza, José. Op. cit.

(12) Tomado del texto de una canción de Joan Manuel Serrat. “La gente va muy bien”.

(13) González Posso, C. Op. cit.

(14) Max Neef, Manfred. Desarrollo a escala humana. 1993.

(15) Banco Mundial. Informe sobre el desarrollo 1989, citado por la Misión Ciencia Educación y Desarrollo.

(16) Goodland R. y otros. Desarrollo económico sostenible. p. 95.

(17) Martínez P., Javier. El capitalismo global. p. 109.

(18) Ibíd., p. 110.

(19) Ibíd., p. 116.

(20) Ibíd., p. 114.

(21) Villamil, José. Concepto de estilos de desarrollo. Una aproximación.

(22) Sunkel, Osvaldo y otro. Los factores ambientales y el cambio de relaciones internacionales de los países en desarrollo.

(23) Escobar, Arturo. La invención del desarrollo en Colombia.

(24) Ibíd.

(25) Halle Mark y otros. La planificación del desarrollo sostenido: el medio ambiente como eje del progreso. p. 68.

(26) Morín, Édgar. La agonía planetaria.

(27) Misión Ciencia, Educación y Desarrollo. Colombia al filo de la oportunidad. Colciencias. Bogotá: TM Editores, 1996. p. 90.

(28) Villamil, José. Op. cit. p. 92.

(29) Definiciones construidas por Pinto (1976) y Graciarena (1976) citadas por el texto de Villamil previamente reseñado.

(30) Tal vez por razones similares dentro de la mesas de negociación con las FARC se encuentra el tema del modelo económico.

(31) Carrizosa Umaña, Julio. Racionalidad ecológica y racionalidad económica en la planificación del uso de los recursos naturales.

(32) Toffler, Alvin. Citado por Camilo González en el fin del neoliberalismo. Op. cit. p. 16.

(33) Crisis de las sociedades Industriales.

(34) Tecnoestructura es un concepto acuñado por Galbraith que corresponde a los dueños de la información y la tecnología que detentan en la sociedad actual el poder más allá de la propiedad.

(35) Halle Mark y otros. La planificación para el desarrollo sostenido. Op. cit. p. 70.

(36) El Tiempo. 25 de enero de 2001.

(37) Tomado del artículo “¿Econeoliberalismo empresarial? Publicado en la revista Ecológica, 1991.

(38) En la sección 1.3.6., se profundizará en el concepto de desarrollo sustentable.

(39) Cita del acuerdo suscrito entre empresarios de Latinoamérica, dentro de los cuales hay 19 de Colombia, en la Cumbre de Río, al compromiso de encaminarse hacia el desarrollo sustentable.

(40) Las descripciones hechas sobre este modelo alternativo de desarrollo se toman del libro “El fin del neoliberalismo: el neoestructuralismo”, publicación hecha por Indepaz de Colombia y cuyo compilador es Camilo González Posso.

(41) Al respecto del tema de los modelos económicos en Colombia, se sugiere complementarlo con lo que propone Jorge Iván González en el libro “Desarrollo económico y social en Colombia. Siglo XX” ditado por la Universidad Nacional de Colombia en el 2001.

(42) Ibíd. Prólogo.

(43) Metodología descrita por Fals Borda y retomada por Arturo Escobar en el artículo la Invención del desarrollo en Colombia, publicada por la Revista de la Universidad de Antioquia, Nº 58.

(44) Conforman esta comisión: Eduardo Aldana Valdés; Luis Fernando Chaparro; Gabriel García Márquez; Rodrigo Gutiérrez Duque; Rodolfo Llinás; Marco Palacios; Manuel Elkin Patarroyo; Eduardo Posada Flórez; Ángela Restrepo Moreno y Carlos Eduardo Vasco, cuyo producto se tituló “Colombia, al filo de la oportunidad”.

(45) Modelo propuesto por Manfred Max Neef, en su obras Economía descalza, Desarrollo a escala humana y su conferencia Desarrollo sin sentido.

(46) El índice de calidad de vida reúne una serie de componentes estadísticamente mensurables sobre el bienestar económico sostenido: por ejemplo distribución del ingreso, costo de la contaminación del aire, accidentes automotores, enfermedades cardiovasculares por estrés, deterioro de los suelos, desertización, etc. Este índice fue construido para contraponerlo al PIB geográfico per cápita.

(47) Hay una gran diferencia entre necesidades y satisfactores de esas necesidades los cuales son infinitos y cambian con los momentos históricos a diferencia de las necesidades humanas.

(48) Tinbergen, Jan y Hueting, Roefie, en el libro Medio ambiente y desarrollo, más allá del informe Brundtland.

(49) Medio ambiente y desarrollo sostenible, en el libro Desarrollo sostenible, mas allá del informe Brundtland, p. 123.

(50) Goodland, Robert, en su artículo “La tesis de que el mundo está en sus límites”, contenido en el libro Desarrollo sostenible, más allá del informe Brundtland.

(51) Tinbergen. Op. cit. p. 65.

(52) Comisión de Desarrollo y Medio Ambiente de América Latina y el Caribe “Nuestra propia agenda sobre desarrollo y medio ambiente”.

(53) La cuestión ambiental: del planeta azul al delito ecológico.

(54) Sunkel, Osvaldo. Los factores ambientales y el cambio en las relaciones internacionales de los países en desarrollo.

(55) Comisión de Desarrollo y Medio Ambiente de América Latina y el Caribe. Nuestra propia agenda. Op. cit.

(56) Goodland, Robert. Op. cit., p. 15.

(57) En el libro El quark y el jaguar.

(58) Lizarraga Reyes, José. Evolución y estado actual de las políticas ambientales.

(59) Comisión para el Desarrollo y el Medio Ambiente de América Latina y el Caribe. Nuestra propia agenda.

(60) Desarrollo sostenible. Diálogo de discursos. Revista Foro Económico.

(61) Comisión para el Desarrollo y el Medio Ambiente de América Latina y el Caribe. Nuestra propia agenda. Op. cit.

(62) El serafy Salha. “Sostenibilidad, medición de la renta y crecimiento” en Desarrollo sostenible, más allá del informe Brundtland, p. 73.

(63) Acselrad, Henry. Los múltiples sentidos de la sustentabilidad, p. 73.

(64) Nuestra propia agenda. Op. cit.

(65) La viabilidad del desarrollo sustentable en Colombia. Conferencia en Ecobios, 1987, p. 175.

(66) Eschenhagen, María Luisa. Evolución del concepto de desarrollo sostenible y su implantación política en Colombia.

(67) Ibíd.

(68) Constanza, Robert. La economía ecológica de la sostenibilidad. Invertir en capital natural en desarrollo sostenible, más allá del informe Brundtland, p. 103.

(69) Correa Pinzón, Jaime. Medición del desarrollo ambientalmente sostenible. Revista Universidad Eafit Nº 103.

(70) El quark y el jaguar, capítulo 22.

(71) Comisión para el Desarrollo y el Medio Ambiente para América Latina y el Caribe Nuestra propia agenda, p. 85.

(72) Rodríguez B., Manuel. Crisis internacional y relaciones internacionales.

(73) La viabilidad del desarrollo sostenible en Colombia.

(74) Comisión de Desarrollo y Medio Ambiente de América Latina y el Caribe. Nuestra propia agenda.

(75) Haavelmo T., Hansen E. De la estrategia consistente en tratar de reducir la desigualdad económica ampliando la escala de la actividad humana. En: Desarrollo sostenible, más allá del informe Brundtland.

(76) Serafy, Salah El. Sostenibilidad, medición de la renta y crecimiento. En: Desarrollo sostenible, más allá del informe Brundtland.

(77) Op. cit., p. 70.

(78) La planificación para el desarrollo sostenido: el medio ambiente como eje de progreso, p. 69.

(79) Haavelmo, Op. cit., p. 51.

(80) El Sefary. Op. cit., p. 88.

(81) Constanza, Robert. Op. cit., p. 104.

(82) Postel S, Flavin C. Del crecimiento al desarrollo sostenible. En: desarrollo sostenible, más allá del informe Brundtland, p. 122.

(83) Gell, Man M. El quark y el Jaguar.

(84) Comisión de Desarrollo y Medio Ambiente de América Latina y el Caribe. Nuestra propia agenda.

(85) Gell, Man. Ibíd.

(86) Carrizosa Umaña, Julio. Racionalidad ecológica y racionalidad económica en la planificación del uso de los recursos naturales, p. 331.

(87) Comisión de Desarrollo y Medio Ambiente de América Latina y el Caribe. Op. cit., pp. 88-100.

(88) Los comentarios presentados sobre América Latina en esta sección son soportados en el documento de “Nuestra agenda” elaborado por la Comisión de Desarrollo y Medio Ambiente de América Latina y el Caribe, entidad que a su vez es patrocinada y financiada por el Banco Interamericano de Desarrollo, el Fondo de Cultura Económica y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo.

(89) Los conceptos aquí recogidos se sustentan en los materiales “Evolución del concepto de desarrollo sostenible, y estrategias para un desarrollo sustentable”.

(90) Régimen Contable Colombiano. Legis Editores S.A., Bogotá: 2001.

(91) Centro de Estudios de Derecho Contable de la Pontificia Universidad Javeriana. Revisión académica sobre las normas de contabilidad generalmente aceptadas en Colombia. Bogotá: 2001. Informe final, p. 48

(92) Para profundizar el tema de la formación profesional en Colombia se sugiere consultar revistas especializadas como la de la Asociación de Facultades de Contaduría Pública, Asfacop.

(93) Tamayo Tamayo, Mario. El proceso de investigación científico. Cali: Noriega Editores. 1994.

(94) Economía y Praxeología. El principio de la racionalidad económica, economía y praxeología, pp. 145 y 146.

(95) Propuestas contenidas en el artículo “desarrollo científico de la contabilidad y calidad de vida”. En: Revista Legis del Contador Nº 3. Bogotá: septiembre de 2000.

(96) Tua Pereda, Jorge. Positivismo y normativismo en la construcción de principios de contabilidad. En: Principios y Normas de Contabilidad. Madrid: 1984.

(97) Con lo afirmado no se pretende negar la existencia de la contabilidad antes del surgimiento del capitalismo mercantil sino tomar este hecho histórico como un punto de partida para el tema abordado. Al respecto es importante consultar el artículo elaborado por el profesor Jack Alberto Araújo “Método histórico en la evolución del pensamiento de la contabilidad”.

(98) En su informe final sobre la revisión académica de las normas de contabilidad generalmente aceptadas en Colombia, p. 19.

(99) Las relaciones y negociaciones entre estos organismos son descritos detalladamente en el artículo “Hacia el triunfo definitivo de las normas internacionales de contabilidad” escrito por Jorge Tua Pereda y publicado en la Revista Contaduría Nº 36 de la Universidad de Antioquia en el año 2001.

(100) Una postura diferente frente al tema de las NIC es construido por el profesor Samuel Alberto Mantilla Blanco en “Adopción de estándares internacionales de contabilidad”. En: Revista Legis del Contador Nº 6. Bogotá: junio de 2001.

(101) Resulta fundamental para la disciplina y la profesión en Colombia hacer una evaluación objetiva de los efectos reales que producirá este tipo de medidas, pero no solo desde el punto de vista técnico sino desde una óptica financiera, económica e incluso política.

(102) Gonzalo Angulo, José Antonio. Tendencias de la Información Financiera Empresarial. En: Revista Técnica del Instituto de Censores Jurados de Cuentas de España. Madrid: 1981.

(103) Por ejemplo capital Intelectual en el ámbito de la contabilidad financiera. Revisión del Caso Chileno, elaborado por Guillermo Flóres Mujica. En: Revista Legis del Contador Nº 7. Septiembre de 2001.

(104) Delgado Bolaños, Carlos. Comentarios sobre la Contabilidad y el medio ambiente, p. 35.

(105) En su artículo Ecología vía contabilidad, memorias Congreso Contadores Públicos, p. 245.

(106) Grosclaude, Pascal. Departamento de agricultura y recursos económicos de la Universidad de Maryland. En: Revista Economía Colombiana. 1993.

(107) Departamento Nacional de Estadística DANE. Marco conceptual para la clasificación de información ambiental.

(108) Nos referimos al proyecto piloto de Contabilidad Económico Ambiental integrada para Colombia conformado por el DANE, el Comité Interinstitucional de Cuentas Ambientales CICA, la División de Estadística de las Naciones Unidas UNSTAT y el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, PNUMA.

(109) Serna, H. y Tobón, L. Contabilidad y medio ambiente. En: Revista Lumina de la Universidad de Manizales.

(110) Villacorta Cabero, Armando. Contabilidad ambiental un enfoque socioeconómico. Memorias Congreso de Contadores Públicos.

(111) Op. cit., p. 3 del artículo.

(112) Roth H. y Keller C. Calidad y utilidades y el medio ambiente: logros diversos u objetivos comunes.

(113) Méndez de Lucas. Op. cit. p. 256.

(114) Epstein, Marc. El desempeño empresarial de la empresa, p. 113.

(115) Epstein, Marc. El desempeño ambiental de la empresa.

(116) Gray R., Bebbington J. y Walters, D. Contabilidad y auditoría ambiental.

(117) Campo, Ana María y otros. El medio ambiente y la sociedad. Insuficiencia de las normas contables, p. 235.

(118) Márquez, Edmon. De la contabilidad financiera a la contabilidad social, p. 2.

(119) Abt, Clark. La responsabilidad social de la corporación.

(120) Planteamiento hecho por Moisés García García en su libro Contabilidad social: del sistema de circulación económica a los modelos de cuentas nacionales.

(121) Campo, Ana, y otros. El medio ambiente y la sociedad, insuficiencia de normas contables, pp. 236-237.

(122) Tendencias de la información financiera empresarial, En: Revista Técnica del Instituto de Censores Jurados de Cuentas de España, 1981, p. 32.

(123) Keller, Rodrigo y otro. Balance social y mejora de la productividad en la empresa, p. 352.

(124) www.oei.org.co Organización de Estados Iberoamericanos para la educación, la ciencia y la cultura. Formación en administración y gestión cultural.

(125) Misión de reforma institucional de Bogotá. Tomo 5. Editado por Israel Faimboin, Miguel Gandour y María Camila Uribe. Bogotá: 2000.