Corte Suprema de Justicia acepta utilizar diferentes medios de prueba para demostrar que el contrato de trabajo a término fijo efectivamente constó por escrito

Revista Nº 168 Nov.-Dic. 2011

Nicolás Rico Álvarez 

Abogado Godoy Córdoba Abogados SAS 

1. Fallo reciente sobre el contrato de trabajo a término fijo

1.1. Es importante comenzar indicando que gran parte de la jurisprudencia reciente sobre el contrato a término fijo son pronunciamientos de orden constitucional, toda vez que involucran derechos fundamentales con el modo de terminación de este tipo de contrato. Por lo anterior, haciendo un balance general, encontramos que el contrato a término fijo ha sido objeto de análisis desde la perspectiva constitucional, en donde se ha analizado si estos son inconstitucionales perse, ya sea porque restringen la autonomía individual de las partes o afectan la estabilidad en el empleo.

Un ejemplo de lo anterior es la Sentencia C-016 de 1998 de la Corte Constitucional. Este pronunciamiento abrió la discusión acerca del alcance e implicaciones que tendría la nueva interpretación de la Corte Constitucional frente a la obligatoriedad de sustentar la decisión de no renovar el contrato a término fijo de un trabajador.

Recordemos que anterior a este pronunciamiento, el empleador solo estaba obligado a entregar el preaviso por escrito y con una antelación no inferior a treinta (30) días. El efecto que trajo esta sentencia fue que los empleadores optaran por terminar el contrato sin justa causa de los trabajadores, cuando estuvieran imposibilitados en sustentar que el contrato no se renueva por causa del mal desempeño del trabajador, o porque las causas se extinguieron.

1.2. Sin embargo, entre los diferentes pronunciamientos de las distintas Cortes no es posible encontrar alguno en el cual se haya analizado la posibilidad de utilizar los diferentes medios de prueba de que trata el ar­tículo 54 del Código Sustantivo de Trabajo para demostrar así que el contrato de trabajo a término fijo existió.

De tal manera, a continuación haremos un análisis general del último pronunciamiento de la Sala de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia sobre el contrato de trabajo a término fijo y la posibilidad de utilizar todos los medios de prueba para demostrar su existencia por escrito, sin que por este hecho se esté desconociendo el elemento esencial de escritura de esta modalidad de contratación.

2. Análisis de la Sentencia 36.035 del 5 de abril de 2011 de la Corte Suprema de Justicia Sala de Casación Laboral

La sentencia que a continuación analizaremos constituye un gran avance para el derecho laboral colombiano, toda vez que marca un precedente de la Corte Suprema de Justicia, en donde se permite a los empleadores o trabajadores probar por otros medios que el contrato de trabajo a término fijo realmente existió por escrito, así no se tenga este.

2.1. Recurso ante el tribunal

2.1.1. Argumentos del demandante

• El demandante declara que entre él y los demandados existió un contrato a término fijo que se convirtió a término indefinido por prorrogarse por más de tres años consecutivos.

• El demandante afirma lo anterior debido a una comunicación enviada el 31 de octubre de 2003 por el gerente liquidador del Centro de Estudios en Recreación y Deporte.

• En dicha comunicación se notificó al demandante que el contrato de trabajo a término fijo que había celebrado el 15 de enero de 1997, se convirtió en un contrato a término indefinido por prorrogarse por más de tres periodos iguales.

2.1.2. Argumentos de los demandados

• La universidad Francisco José de Caldas desconoció el vínculo laboral entre este y el demandante.

• Tanto el IDRD y el CEAD reconocieron que sí existió un vínculo laboral con el demandante bajo la modalidad de contrato a término fijo desde el 15 de enero de 1997 al 31 de diciembre de 1997, pero que el mismo se terminó por renuncia presentada por el demandante.

2.2. Consideraciones del tribunal

El tribunal fue claro en declarar la existencia del vínculo contractual a término fijo entre las partes, en tanto consideró que existían suficientes pruebas que así lo demostraban. Específicamente el tribunal señaló:

• Existe suficiente material probatorio para declarar la existencia de un contrato laboral entre las partes de la modalidad fija o definida, en tanto quedó suficientemente demostrado en el expediente.

En esta oportunidad el tribunal revocó la sentencia de su inferior y en su lugar declaró la existencia del contrato de trabajo a término fijo entre el demandante y el CEAD desde el 15 de enero de 1997, el cual fue prorrogado sucesivamente hasta el 15 de noviembre de 2003 cuando terminó de forma unilateral y sin justa causa. Además, condenó a los demandados a pagar en forma solidaria al actor, los conceptos de salarios adeudados, cesantías e interés a la cesantías, prima de vacaciones y vacaciones, y la indemnización por despido sin justa causa.

2.3. Recurso de casación

2.3.1. Cargos formulados por los demandados

• Haber dado por demostrado, sin estarlo, que existió un contrato de trabajo a término fijo entre el demandante y la demandada CEAD.

• Por interpretación errónea del artículo 46 CST, en tanto que el contrato a término fijo debe constar por escrito y su existencia no admite prueba diferente a la que establece la norma. La escritura del contrato a término fijo y su prueba es solemne en la medida que requiere de la escritura.

2.3.2. Consideraciones de la Corte Suprema de Justicia

La sala de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia realizó un juicioso análisis sobre los elementos y requisitos del contrato de trabajo a término fijo, en donde no se limitó a repetir cuáles son las solemnidades del contrato y que sin ellas no puede producir efectos esta modalidad de contratación, sino que señaló la posibilidad de probar la existencia por escrito del contrato a término fijo, a través de otros medios de prueba durante el proceso.

De tal manera, los argumentos más relevantes se pueden resumir en:

i) Es cierto que para el contrato de trabajo a término fijo exige la ley, como una de las excepciones que resulta a la regla universal de permanencia del contrato en virtud de los principios de estabilidad y continuidad que lo informan, que dicha estipulación conste por escrito, que sea instrumentada o, en otros términos, vertida documentalmente.

ii) Pero la formalidad de la constancia exigida por la ley, (...) no puede confundirse con la prueba de la existencia de esta, por cuanto para tal efecto expresamente el legislador ha establecido una libertad probatoria que se acompasa plenamente con el estándar probatorio que permite al juez laboral adquirir certeza de la ocurrencia de los hechos.

iii) De modo que, si demandante y demandado están de acuerdo con la naturaleza temporal del contrato de trabajo —como aquí ocurrió según se dijo en los antecedentes— el juez laboral no puede echar de menos la prueba de la existencia de esa formalidad contractual, dado que, una es la exigencia formal del carácter temporal del contrato, sin la cual no puede producir efectos derivados de tal; y otra muy distinta, la prueba de su existencia.

iv) De tal manera, al no estarse discutiendo la solemnidad ad sustantiam actus de la escritura del contrato de trabajo a término fijo, la escrituración exigida por la ley bien puede probarse por otros medios de convicción distintos al documento en el que originalmente reposa o reposó la estipulación, empezando por la expresa aceptación de empleador y trabajador, o por otros medios, como las certificaciones de trabajo y prestación de servicios en tal condición expedida por el empleador, como aquí ocurrió.

3. Conclusiones

3.1. La Corte Suprema de justicia fue clara en señalar que sin la solemnidad de la escritura del contrato de trabajo a término fijo, el contrato no puede producir los efectos derivados de esta modalidad de contratación.

3.2. No obstante lo anterior, la Corte resalta que no se puede confundir esta solemnidad (que conste por escrito) con la prueba de su existencia. De tal manera, lo innovador de esta sentencia es que la Corte reconoce que la escritura exigida por la ley puede probarse por otros medios de convicción distintos al documento original de dicha estipulación.

3.3. De tal manera, la posibilidad de probar por otros medios que el contrato de trabajo a término fijo existió por escrito, beneficia tanto a trabajadores como a empleadores, en los casos en que dicho documento se haya extraviado o no se cuente con este.