Reviven la exención del IVA en zonas de frontera

Revista Nº 183 Mayo-Jun. 2014

Humberto Aníbal Restrepo Vélez  

Abogado tributarista 

Mediante la expedición del Decreto 722 del 2014, el Gobierno Nacional ha revivido el artículo 28 de la Ley 191 de 1995 que consagra la exención del IVA por la adquisición de bienes muebles y servicios en las denominadas unidades especiales de desarrollo fronterizo que hacen parte de las zonas de frontera, al corregir un yerro en el artículo 198 de la Ley 1607 del 2012, que lo derogaba de manera expresa.

Uno más de los múltiples errores que han rodeado tan cuestionada reforma tributaria, esta vez por cuenta de la derogatoria de una disposición que previamente había sido modificada.

En efecto, el artículo 70 de la Ley 1607 del 2012 modificó el artículo 28 de la Ley 191 de 1995 para considerar exentas del impuesto a las ventas las adquisiciones efectuadas por visitantes extranjeros en algunas localidades pertenecientes a las zonas de frontera, sin embargo, a reglón seguido, el artículo 198 de la misma ley —que contempla las derogatorias— lo incluyó como abolido.

Amparado en el contenido del artículo 45 de la Ley 4ª de 1913, el Decreto 722 del 2014 pretende corregir lo que considera un simple yerro caligráfico o tipográfico, eliminando de las derogatorias el citado artículo que contiene la exención del IVA, pero haciendo caso omiso del mandato legal contenido en el aparte final del artículo 14 de la Ley 153 de 1887, según el cual: “Una disposición derogada solo recobrará su fuerza en la forma en que aparezca reproducida en una ley nueva”.

Ajenos a la discusión sobre la viabilidad o no del decreto de corrección —que desde luego goza de presunción de legalidad—, lo cierto es que la norma que volvió a la vida jurídica dispone un cambio fundamental en el tratamiento del IVA en relación con la orden de devolución que existía con anterioridad a su modificación, inútilmente reglamentada por el Decreto 2498 del 6 de diciembre del 2012, solo unos días antes de la expedición de la nueva regulación.

Ya no estamos frente a la devolución por parte de la DIAN del IVA que se cobra por las adquisiciones de visitantes extranjeros en las unidades especiales de desarrollo fronterizo, de ahora en adelante estas adquisiciones estarán exentas del IVA, en los siguientes términos: “Las adquisiciones de bienes muebles y servicios realizadas por los visitantes extranjeros por medio electrónico y efectivo en los establecimientos de comercio ubicados en las unidades especiales de desarrollo fronterizo que tengan vigente su tarjeta fiscal, de acuerdo con la reglamentación que para el efecto expida el Gobierno Nacional, estarán exentas del impuesto sobre las ventas. Las ventas deberán ser iguales o superiores a diez (10) UVT y el monto máximo total de exención será hasta por un valor igual a cien (100) UVT, por persona” (Ley 191 de 1995, artículo 28, en los términos en que fuera modificado por el artículo 70 de la Ley 1607 del 2012).

La técnica impositiva enseña que —tratándose de exenciones en materia del IVA— los bienes y servicios considerados por la ley como exentos se encuentran gravados, aunque a la tarifa de cero por ciento (0%), bajo la previsión del artículo 439 del estatuto tributario, en el sentido de que los comerciantes no son responsables ni están sometidos al régimen del impuesto sobre las ventas, en lo concerniente a las ventas de los bienes exentos.

En consecuencia, ya no será la DIAN ubicada en los respectivos puestos de control de las unidades especiales de desarrollo fronterizo, la entidad que tendrá a su cargo la recepción de las solicitudes de devolución del IVA cancelado presentadas por los visitantes extranjeros a su salida del país, sino que tendrá que ser cada establecimiento de comercio —que necesariamente debe contar con el sistema técnico de control tarjeta fiscal, implantado por el Decreto 2670 del 2010— el que se encargue de verificar la procedencia de la exención del IVA al momento de la adquisición de los bienes muebles o los servicios por parte de los visitantes extranjeros.

Nuevamente se divorcia el tratamiento del IVA, dependiendo de si se refiere a las adquisiciones de los turistas extranjeros en el territorio nacional que mantienen el derecho a pedir su devolución (L. 300/96, art. 39) o a las adquisiciones exentas de los visitantes extranjeros en las unidades especiales de desarrollo fronterizo que hacen parte de las zonas de frontera.

Difícil tarea y gran responsabilidad tiene el Gobierno Nacional para asegurar una adecuada reglamentación de la norma, que permita la implementación de una exención basada en la calidad del adquirente de los bienes muebles y servicios, que logre hacer respetar el límite de la misma fijado en la ley por cada persona, pero sobre todo, que garantice la posibilidad de recuperación del IVA pagado por los comerciantes no productores, pues, además de la carga administrativa adicional que de por si implicará justificar a la DIAN el no cobro del IVA, el beneficio otorgado a los visitantes extranjeros no puede ser a su costa.