Se reglamentó la reforma tributaria del 2012

Revista Nº 181 Ene.-Feb. 2014

Nota del director 

Después de un año de proferida la Ley 1607 del 27 de diciembre del 2012, se reglamentó parcialmente al expedirse en diciembre del 2013 aproximadamente quince de los esperados decretos reglamentarios. Aún están sin reglamentar, entre otros temas, la naturaleza mixta de la propiedad horizontal y las reorganizaciones empresariales, en las cuales es evidente la falencia de regulación en el impuesto del IVA, cuando estas se graven.

Es una verdad de Perogrullo que esta reforma no estaba bien planeada, prueba de ello es la demora en la expedición de los decretos reglamentarios. Con esta nueva regulación de finales de diciembre del 2013 a las personas naturales contribuyentes de renta les cambian o les establecen nuevos requisitos que regulan el año gravable 2013, tres días antes de terminar el año gravable. Por lo anterior, cada vez es más evidente que los contribuyentes necesitan de una ley que establezca claramente el procedimiento para que se profiera una reforma tributaria y además de una defensoría del contribuyente totalmente independiente de la administración tributaria, que garantice los principios constitucionales del derecho tributario.

Ahora bien, con el Decreto 2972 del 2013 “por el cual se fijan los lugares y plazos para la presentación de las declaraciones tributarias y para el pago de los impuestos, anticipos y retenciones en la fuente y se dictan otras disposiciones”, el Gobierno Nacional modificó los artículos 592, 593 y 594-1 del estatuto tributario al fusionar en su artículo 7º las normas de la Ley 1607, que establecieron las categorías de personas naturales con las de no declarantes de renta. El olvido del legislador al no modificar los citados artículos es solucionado por el Gobierno Nacional mediante un decreto reglamentario, sin que durante el año 2013 se haya presentado un proyecto de ley para modificar estas normas conforme al mandato establecido en el artículo 338 de la Constitución Política. Es de reseñar que el Decreto 2972 contiene múltiples inconsistencias que por razones de espacio no son posibles enumerar.