Sentencia 10025 de noviembre 24 de 2000 

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN CUARTA

NOTIFICACIÓN POR CORREO

ERRORES FORMALES QUE NO LA INVALIDAN

EXTRACTOS: «La controversia radica en establecer si resulta válida para suspender el término de firmeza de la liquidación privada, la notificación del auto de inspección tributaria efectuada el 29 de marzo de 1996 a nombre de “Pedro Rodríguez Asociados Ltda.” y no a nombre de “Pardo Rodríguez Asociados Ltda.”.

En relación con la circunstancia anotada, vale la pena indicar que la sociedad actora a lo largo del proceso administrativo y contencioso, no ha expresado que no se haya enterado del auto de inspección que la administración pretendía notificarle, esto es, no ha manifestado en algún momento que desconocía la voluntad de la administración de adelantarle una inspección tributaria a efectos de establecer la razón por la cual no coincidían en el año gravable de 1993, sus ingresos declarados en industria y comercio, con los declarados respecto del impuesto a las ventas del mismo año gravable.

Lo anterior, en razón a que a pesar de reconocer que recibió la notificación del auto de inspección, entendió que ésta no es válida por haber errado la administración en la razón social de la sociedad actora.

Tal como lo establece el artículo 6º del Decreto 807 de 1993, aportado al proceso, para la notificación de los actos de la administración tributaria distrital serán aplicables los artículos 565, 566, 569 y 570 del estatuto tributario.

El artículo 565 del estatuto tributario establece que los autos que ordenen inspecciones tributarias, deben notificarse por correo o personalmente, de suerte que al efectuarse la diligencia de notificación por correo, se satisface la obligación que consagra la norma.

Por su parte, el artículo 566 ibídem establece la forma como debe adelantarse la notificación por correo, la cual se presume efectuada con la introducción al correo de una copia del acto correspondiente a la dirección informada por el contribuyente y se entiende surtida en la fecha de introducción al correo.

Conforme a lo expuesto, existe una presunción legal de notificación por correo, de cumplirse los presupuestos exigidos por el artículo 566 del estatuto tributario, la cual lógicamente puede ser desvirtuada, pero a través de los mecanismos que establece el mismo ordenamiento como el que el acto haya sido enviado a una dirección errada o que por cualquier razón, el acto haya sido devuelto por las oficinas de correos, caso en el cual la notificación debe intentarse por aviso en un periódico de amplia circulación.

En el caso que ocupa la atención de la Sala, no sólo no existe constancia de devolución del acto por parte del correo, sino que la sociedad admite que recibió copia del auto a notificar, pero que como en éste se anotó la palabra “Pedro” por “Pardo”, entendió que no se encontraba legalmente notificada como quiera que la notificación no se efectuó en debida forma.

Como quiera que la finalidad de la diligencia de notificación de las actuaciones y de los actos administrativos, es que el administrado se entere del proceder o de las decisiones de la administración que tienen la capacidad de afectar su situación jurídica, no puede aceptarse que si tal finalidad se cumple, la sociedad por un error eminentemente formal que no le impidió enterarse de que se le practicaría inspección tributaria, ahora pretenda desconocer el efecto de haber recibido la copia del auto de inspección a pesar de admitir en todo momento haberlo recibido, de suerte que debe entenderse debidamente notificada.

En efecto, la copia del auto de inspección fue enviada mediante correo certificado a la dirección informada por el contribuyente, sobre lo cual vale la pena recordar que no fue devuelta, lo que significa que fue recibida por la actora, y en la misma, a pesar de errarse en el nombre de la sociedad al anotarse “Pedro” por “Pardo”, sí se anotó correctamente el número de identificación tributaria, el cual cumple frente a la administración de impuestos con el propósito de individualizar al contribuyente, razón por la cual no puede ahora pretender la actora que la notificación no se efectuó en debida forma, porque a pesar del error de trascripción incurrido por el ente gubernativo, en el auto sí se identificó correctamente a la sociedad a través de su NIT, de tal suerte que no había lugar a dudas sobre de quién se trataba, hasta el punto que la misma sociedad recibió el envío del correo y en ese momento no manifestó que se tratara de otro contribuyente, por lo que no hubo devolución por parte del correo a la administración.

Aclarado lo anterior, encuentra la Sala que el término para expedir el requerimiento especial se suspendió por tres meses contados a partir del 29 de marzo de 1996, fecha en la cual se notificó por correo a la sociedad del auto de inspección, de tal suerte que en la notificación del requerimiento especial y de la liquidación de revisión resultaron dentro de los términos legales como lo precisó el tribunal en la sentencia que ahora se confirma».

(Sentencia de noviembre 24 de 2000. Expediente 10025. Consejero Ponente: Dr. Germán Ayala Mantilla).

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