Sentencia 10605 de mayo 20 de 1998 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

TRASLADO AL RÉGIMEN DE CESANTÍA DE LA LEY 50

DESDE CUÁNDO LA COMUNICACIÓN DEBE SER ANTE NOTARIO

EXTRACTOS: «Por lo demás, es la verdad que el meollo del problema jurídico que plantea el cargo lo constituye establecer si no es aplicable lo dispuesto en el artículo 114 de la Ley 100 de 1993 a la solicitud escrita que él hizo el 31 de enero de 1994, debido a que la vigencia de la norma se inició el 1º de abril de ese año, en virtud de lo dispuesto por el artículo 151 de dicha ley, como lo asevera el recurrente, o si, como lo entendió el tribunal, la exigencia de que el escrito se presente ante notario público o ante la primera autoridad política del lugar debió cumplirse en este caso.

Dilucidar este punto de derecho es una cuestión exclusivamente jurídica, en la medida en que la acertada respuesta al problema planteado exige determinar cuando comenzó la vigencia de la norma.

En consecuencia, el cargo se desestima.

Sin ninguna incidencia en el resultado del recurso, quiere la Corte aprovechar la ocasión para llamar la atención a los jueces y tribunales para que tomen en consideración lo dispuesto en los artículos 1º y 18 del Código Sustantivo del Trabajo, pues la finalidad primordial que en el primero de ellos se indica no es sólo de dicho código sino de la legislación laboral en general. Tal como allí se dispone, la finalidad primordial de las normas que regulan el trabajo como actividad humana libre es lograr la justicia en las relaciones que surgen entre patronos y trabajadores; finalidad que debe tenerse en cuenta al interpretar las leyes sobre trabajo subordinado a fin de no sacrificar el derecho sustancial con la innecesaria exigencia de formalismos y solemnidades que en verdad raras veces impone la ley, atendiendo precisamente al hecho de que el ser humano que trabaja en situación de dependencia o subordinación merece una especial protección. Es por esto que cuando excepcionalmente se exige el cumplimiento de ciertas formas, siempre su consagración persigue garantizar los derechos del trabajador al darle certeza a determinados pactos o situaciones. Convertir un mecanismo de protección del trabajador en un medio para hacer nugatorios sus derechos constituye una franca inversión del principio protector.

También interesa anotar que siendo indiscutible que el sistema general de pensiones previsto en la Ley 100 de 1993 comenzó a regir el 1º de abril de 1994, como claramente lo dispone el artículo 151 de la ley, ella entró en vigor el 23 de diciembre de 1993, día en el cual fue publicada en el Diario Oficial 41.148, por expreso mandato de su artículo 289. Esto quiere decir que por no guardar ninguna relación el traslado al régimen especial de cesantía previsto en la Ley 50 de 1990 con el sistema general de pensiones, la regulación sobre dicho traslado en el artículo 114 de la ley comenzó su vigencia el día de su promulgación».

(Sentencia de Casación, mayo 20 de 1998. Radicación 10.605. Magistrado Ponente: Dr. Rafael Méndez Arango).

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