Sentencia 9733 de mayo 12 de 2000 

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN CUARTA

Ref.: Expediente 11001-03-27-000-1999-050-00. Rad. 9733

Consejero Ponente:

Dr. Germán Ayala Mantilla

Actor: Jaime A. Góngora Esguerra

Acción pública de nulidad contra el numeral 5.1., del Capítulo I de la Resolución 3492 de agosto 24 de 1990, de la Dirección General de Aduanas.

Fallo

Santafé de Bogotá, D.C., doce de mayo de dos mil.

EXTRACTOS: «El ciudadano Jaime A. Góngora Esguerra, en ejercicio de la acción consagrada en el artículo 84 del Código Contencioso Administrativo demanda la nulidad parcial del numeral 5.1. del Capítulo I de la Resolución 3492 de agosto 24 de 1990, expedida por la Dirección General de Aduanas.

El acto acusado

Lo es la expresión que se subraya del numeral 5.1. del Capítulo I de la Resolución 3492 de agosto 24 de 1990 “por la cual se reglamenta la exportación de mercancías distintas de café”.

“RESOLUCIÓN NÚMERO 3492 DE 1999

CAPÍTULO I

Trámite general para el embarque

5. Entrega del manifiesto de carga por el transportista

5.1. El transportista que lleva las mercancías al exterior debe entregar a la oficina de recepción y despacho de naves de la aduana por la que se efectúa el embarque el manifiesto de carga, dentro del plazo de las 48 horas siguientes a la salida efectiva del medio de transporte con destino al exterior, relacionando por su número de aceptación las autorizaciones de embarque correspondientes a cada documento de transporte.

El plazo se contará dentro de la jornada de trabajo de la oficina de recepción y despacho de naves de la aduana, y en ningún caso podrá exceder de dos días hábiles siguientes a la salida efectiva del medio de transporte al exterior”.

(...).

Consideraciones de la Sala

Decide la Sala sobre la legalidad de la expresión “y en ningún caso podrá exceder de dos días hábiles siguientes a la salida efectiva del medio de transporte al exterior”, contenida en el numeral 5.1. del Capítulo I de la Resolución 3492 de agosto 24 de 1990, expedida por la Dirección General de Aduanas, que según el actor estaría limitando el término de cuarenta y ocho horas siguientes al embarque de la mercancía, previsto en el artículo 9º del Decreto 1144 de mayo 31 de 1990, que modificó el artículo 262 del Decreto 2666 de 1984.

Dispone el artículo 9º del Decreto 1144 de 1990:

ART. 9º—El artículo 262 del Decreto 2666 de 1984 quedará así:

Presentación de documentos por el transportador. Dentro de las cuarenta y ocho (48) horas siguientes al embarque de la mercancía y con el objeto de probar este hecho, las compañías transportadoras deberán presentar a la administración de aduanas respectiva una copia debidamente certificada del manifiesto de carga o soborno relacionando las mercancías según las autorizaciones de embarque concedidas por la administración de aduanas”.

En relación con la entrega del manifiesto de carga por el transportista reza el numeral 5º de la Resolución 3492 de 1990:

“5.1. El transportista que lleva las mercancías al exterior debe entregar a la oficina de recepción y despacho de naves de la aduana por la que se efectúa el embarque el manifiesto de carga, dentro del plazo de las 48 horas siguientes a la salida efectiva del medio de transporte con destino al exterior, relacionando por su número de aceptación las autorizaciones de embarque correspondientes a cada documento de transporte.

Este plazo se contará dentro de la jornada de trabajo de la oficina de recepción y despacho de naves de la aduana, y en ningún caso podrá exceder de dos días hábiles siguientes a la salida efectiva del medio de transporte al exterior” (subraya la Sala).

De acuerdo con el artículo 59 del Código de Régimen Político y Municipal, todos los plazos de días, meses o años, de que se haga mención legal, se entenderá que terminan a la medianoche del último día de plazo. Por año y por mes se entienden los del calendario común, y por día el espacio de veinticuatro horas;...”.

Sobre la computación del término en horas, consagra el artículo 60 ib.: “si la computación se hace por horas, la expresión “dentro de tantas horas”, u otra semejante, designa un tiempo que se extiende hasta el último minuto de la última hora, inclusive; y la expresión “después de tantas horas, u otra semejante, designa un tiempo que principia en el primer minuto de la hora que sigue a la última del plazo”.

Según el decreto referenciado, el término se fija “dentro de las cuarenta y ocho horas siguientes”, y de acuerdo con la resolución reglamentaria, el mismo término de 48 horas, “se contará dentro de la jornada de trabajo, sin que pueda exceder de dos (2) días hábiles.

Cuando el reglamento acoge inicialmente el mismo término de 48 horas estipulado en la norma superior, precisando que éste se contará dentro de la jornada de trabajo, está reconociendo que las 48 horas se entienden hábiles, sin embargo al limitar seguidamente el mismo término a dos (2) días, no sólo está contradiciendo la misma norma reglamentaria, sino además modificando el término fijado en la norma superior, pues en todos los casos en que la ley no precise lo contrario, se entienden suprimidos los feriados y de vacantes (CRPM, art. 62).

En efecto, no puede aceptarse como justificación de tal modificación, el argumento según el cual se dice que el reglamento se limita a hacer claridad sobre la forma como debe cumplirse el término de 48 horas, porque el mismo hecho de que éste deba cumplirse dentro de las jornadas ordinarias de trabajo de las oficinas de recepción y despacho de la aduana, como dice el reglamento, indica que las horas se entienden hábiles, y además porque no puede decirse que un término señalado por la ley en horas, deba cumplirse en días, o que un término previsto en días deba cumplirse en horas, ya que tal señalamiento obviamente implica la sustitución de un término por otro.

En síntesis so pretexto de precisar la forma como deben cumplirse los términos legales, éstos no son susceptibles de modificación por el reglamento, en cuanto al concepto mismo del plazo, pues si la ley dice que el plazo es en días, igual referencia debe observarse en el reglamento, ya que los términos precisamente por constituir una garantía procesal, son expresos, e inmodificables y no admiten interpretación distinta a la que se deduce de su tenor literal.

De acuerdo con las anteriores consideraciones encuentra la Sala justificado el cargo de ilegalidad propuesto por el actor, pues en efecto la norma reglamentaria al limitar a dos días hábiles el término previsto en 48 horas, adiciona la norma superior, y con ello excede su contenido y alcance, debiendo en consecuencia accederse a la pretensión de nulidad formulada.

En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Cuarta, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley

FALLA:

DECLÁRASE la nulidad de la expresión “y en ningún caso podrá exceder de dos días hábiles siguientes a la salida efectiva del medio de transporte al exterior”, contenida en el numeral 5.1, Capítulo I, de la Resolución 3492 de agosto 24 de 1990, expedida por la Dirección General de Aduanas.

Cópiese, notifíquese, comuníquese. Cúmplase.

La anterior providencia se estudió y aprobó en la sección de la fecha».

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