Sentencia 11135 de noviembre 18 de 1998 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

EXCLUSIVIDAD DEL TRABAJADOR

VALIDEZ DE ESTA CLÁUSULA CONTRACTUAL

EXTRACTOS: «Los planteamientos del cargo suponen que, a propósito de resolver la pretensión principal sobre reintegro o indemnización por despido injusto subsidiaria, el Tribunal se refirió en la decisión atacada a la validez de la cláusula contenida en el contrato de trabajo entre las partes relativa a que el trabajador demandante se comprometió a no prestar directa o indirectamente servicios a otros empleadores ni trabajar por cuenta propia en el mismo oficio contratado.

Con todo es patente que este tema no fue tocado en el fallo.

(...).

Pero si se entendiera que el Tribunal acogió el criterio del a quo en cuanto otorgó pleno valor a la citada cláusula, hasta el punto de que tuvo por acreditado su incumplimiento como constitutivo de la justa causa alegada por la empresa para terminar el nexo laboral, no se hallaría desatinada su conclusión.

En efecto, si bien es cierto que el artículo 26 del Código Sustantivo del Trabajo no contempla expresamente la posibilidad de pactar en el contrato de trabajo la exclusividad del trabajador en lo que hace a la posibilidad de éste de prestar servicios independientes relativos al oficio contratado, es patente que otras disposiciones del estatuto laboral la autorizan claramente.

Así, el artículo 44 del Código Sustantivo del Trabajo, declara ineficaz la estipulación por medio de la cual el trabajador se obligue a la determinación del contrato de trabajo “...a no trabajar en determinada actividad o a no prestar servicios a los competidores de su patrono...”, de forma que es dable entender que en vigencia del contrato sí produciría efectos un pacto con tal contenido. Además éste puede encontrar respaldo en el principio de buena fe contractual, vale decir aquel que pregona que los contratos no sólo obligan a lo que en ellos se expresa sino a todas las cosas que emanan de la naturaleza de la obligación (CST, art. 55), de forma que a las partes del vínculo laboral les corresponde abstenerse de realizar conductas que sean perjudiciales al otro contratante, como cuando el trabajador se constituye en competencia directa del empleador o en colaborador de la misma. Así en desarrollo de este principio no resulta extraño que los contratantes laborales convengan específicamente el compromiso del trabajador de abstenerse de prestar servicios análogos a aquellos que son objeto del contrato de trabajo mientras éste dure, bien sea mediante la modalidad subordinada o independiente.

Pero desde luego el acuerdo de exclusividad debe ser razonable con relación al objeto del respectivo convenio laboral, pues en principio podría ser inadmisible, dadas las circunstancias de cada caso, si impidiera el desarrollo de actividades ajenas a dicho objeto, que no incidan en el normal cumplimiento de la relación de trabajo, ni en modo alguno la afecten pues en tal caso resultaría ineficaz en los términos del artículo 43 del Código Sustantivo del Trabajo en tanto comportaría la vulneración de derechos fundamentales del operario.

El cargo, por consiguiente no prospera».

(Sentencia de casación, noviembre 18 de 1998. Radicación 11.135. Magistrado Ponente: Dr. Francisco Escobar Henríquez).

____________________________________