•Sentencia 11250 de diciembre 11 de 1998

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

PROCEDIMIENTO PARA SANCIONAR O DESPEDIR AL TRABAJADOR

ES RENUNCIABLE EL DERECHO A SER OÍDO CON DOS REPRESENTANTES DEL SINDICATO

EXTRACTOS: «Aceptando para los efectos del recurso que la exigencia legal que trae el artículo 115 del Código Sustantivo del Trabajo, modificado por el artículo 10 del Decreto Legislativo 2351 de 1965, sea aplicable en el caso del capitán Nemesio Alberto Contreras Forero, a quien, además de aducírsele el incumplimiento de “la asignación de vuelo programada” el día 9 de noviembre de 1994, se le invocó el haber sido reconocida su pensión de jubilación el 12 de noviembre de 1993 por la Caja de Auxilio de los Aviadores Civiles, se impone concluir que el Tribunal no violó la ley por cuanto, por su misma naturaleza, es renunciable el derecho a ser oído con dos representantes del sindicato al cual pertenezca el trabajador, y mientras no medien otras razones de ilegalidad, dicha renuncia es plenamente válida.

En efecto, dado que la ley no consagra ningún procedimiento sucedáneo que permitiera aplicar las sanciones disciplinarias o despedir a un trabajador —cuando el despido sea la conclusión de un trámite convencional o reglamentario, por asimilarse la terminación del contrato a una sanción disciplinaria, o haberse así convenido, o previsto en el reglamento interno del trabajo—, si se interpretara el artículo 115 del Código Sustantivo del Trabajo en el sentido de no ser renunciable el derecho que tiene el trabajador a que el patrono le dé la oportunidad de oírlo a él y a dos representantes del sindicato al que pertenece, ocurriría que si el trabajador no comparece el día en que se le cita para ser oído en descargos o manifiesta su intención de que no sean escuchados los representantes de la organización sindical a la que se encuentra afiliado (siendo factible que no pertenezca a un sindicato, pues el derecho de asociación es libre), quedaría imposibilitado el empleador para aplicar la sanción o terminar el contrato.

No puede pasarse por alto que el trabajador bien puede considerar más aconsejable a sus intereses que se le oiga sin la presencia de representantes sindicales, y que el patrono no podría forzarlo a que otras personas escuchen las explicaciones que él estime oportuno expresar en ese momento; e igualmente puede ocurrir que, por considerar que no puede ser obligado a inculparse, prefiera guardar silencio, o inclusive se niegue a asistir a rendir los descargos.

Cualquiera de estas conductas puede adoptar el trabajador inculpado; y el patrono no podría vulnerar su derecho ni compelirlo a que comparezca a una diligencia en la que va a formularle cargos, como tampoco podría, motu proprio, designar él a alguien que hiciera las veces del trabajador, o nombrarle unos representantes para oírlos a ellos, no obstante la expresa manifestación de aquél de no ser su voluntad que comparezcan dichos representantes sindicales. Además, puede suceder que se trata de un trabajador que no haga parte de una asociación de esta especie.

El patrono cumple con su deber legal al darle la oportunidad de ser oídos tanto el trabajador inculpado como a dos representantes del sindicato al que éste pueda pertenecer; pero si el trabajador renuncia a este derecho, o los miembros de la organización sindical no comparecen para que se les escuche, no es dable por ello invalidar la sanción disciplinaria o considerar ineficaz o ilegal la decisión unilateral de terminar el contrato de trabajo, el cual podría igualmente finalizar sin que se adujera una justa causa de terminación del contrato o se invocara la comisión de una falta contra la disciplina de la empresa.

Se sigue de lo anterior que los cargos no prosperan, pues, conforme se explicó, el Tribunal no infringió la ley ni la aplicó indebidamente al entender que era válida la renuncia del capitán Nemesio Alberto Contreras Forero a ser asesorado por dos representantes del sindicato al cual se encontraba afiliado».

(Sentencia de casación, diciembre 11 de 1998. Exp. 11250. Magistrado Ponente: Dr. Rafael Méndez Arango ).

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