Sentencia 11663 de octubre 13 de 1999 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

INDEMNIZACIÓN MORATORIA

DEMOSTRACIÓN DE LA BUENA FE DEL EMPLEADOR

EXTRACTOS: «No es necesario analizar todos los medios de convicción que se citan en el cargo para que encuentre la Corte que con ellos se acreditan circunstancias claramente indicativas de que la conducta de Iberia al omitir el pago de cuatro días de salario a Iturralde Gilmartín no obedeció a una intención maliciosa o temeraria, sino que, al contrario, estuvo ella revestida de razones atendibles y animada por el propósito de dar cumplimiento a sus obligaciones laborales.

En efecto, obran varias pruebas en el proceso, como los documentos de folios 1176 a 1190, que acreditan que Iberia encomendó la elaboración de la liquidación de prestaciones sociales de Iturralde a un tercero, la firma Arthur Andersen & Cía., Colombia, hecho del que es dable inferir que en lo atinente al pago de esas acreencias laborales fue su intención que estuviese rodeado de suficientes garantías para quien fuera su trabajador, al ser elaborada por una compañía experta en auditoría, en lo que, sin duda, se encuentra una actitud de lealtad laboral, de la que es posible deducir su buena fe.

La circunstancia de que la falta de pago de cuatro días del salario del mes de marzo —respecto de los cuales no se acreditó la prestación del servicio— surgiera precisamente de una inadvertencia contenida en liquidación efectuada por esa firma, si bien no exonera de responsabilidad a la demandada, razón por la cual resultó condenada por ese concepto, constituye un elemento de juicio del que razonablemente se puede inferir que no existió la intención deliberada y arbitraria de desconocer a quien fuera su trabajador parte de sus derechos laborales, por lo que la omisión en que incurrió en modo alguno es demostrativa de un comportamiento torticero o malicioso, configurativo de mala fe.

De otra parte, del documento que obra a folio 1243 se desprende que al terminar el contrato de trabajo Iberia pagó a Iturralde la suma de $ 102.703.615 por concepto de prestaciones sociales; en tanto que la condena por concepto de la remuneración correspondiente a cuatro días asciende a la suma de $ 327.740, lo que pone de presente la gran diferencia que existe entre una y otra. Este solo hecho es por sí mismo indicativo de que no existe motivo razonable para considerar que de mala fe omitió el pago de la retribución de esos días.

Y aun cuando la jurisprudencia tiene dicho que la cuantía de lo que el empleador adeude al terminar el contrato de trabajo a su trabajador no incide en la imposición de la sanción por mora, ello no significa que en casos como el presente no pueda concluirse que el bajo monto de lo que se le haya dejado de pagar al trabajador, frente a lo que se le reconoció efectivamente por conceptos de salarios y prestaciones sociales, sea demostrativo de que la intención del empleador no fue la de, malintencionadamente y sin razones valederas y atendibles, evadir su pago.

Esta debió ser la conclusión del Tribunal, porque la buena fe se ha dicho siempre que equivale a obrar con lealtad, con rectitud, de manera honesta, en contraposición con el obrar de mala fe; y se entiende que actúa de mala fe “quien pretende obtener ventajas o beneficios sin una suficiente dosis de probidad o pulcritud” (Gaceta Judicial, t. LXXXVIII, pág. 223), para decirlo usando las palabras empleadas por la Sala Civil de esta Corte en sentencia de 23 de junio de 1958.

Por lo expuesto, la Corte encuentra suficientes motivos para concluir que el proceder de la demandada fue de buena fe, razón por la cual el cargo resulta fundado, por lo que habrá de casarse la sentencia en cuanto condenó a Iberia Líneas Aéreas de España a pagarle a Manuel Luis Iturralde Gilmartín la indemnización por mora, sin que en instancia sean necesarias consideraciones adicionales a las planteadas para resolver el recurso.

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Laboral, administrando justicia en nombre de la República de Colombia y por autoridad de la ley, CASA la sentencia dictada el 31 de agosto de 1998 por el Tribunal Superior de Bogotá en el proceso que a Iberia Líneas Aéreas de España, S.A. Ie sigue Manuel Luis Iturralde Gilmartín, en cuanto la condenó a pagarle la suma diaria de $ 81.861.00 desde el 5 de marzo de 1991 como indemnización por mora, y en sede de instancia, actuando como tribunal ad quem, confirma la absolución que respecto de esa pretensión dispuso el Juzgado Tercero Laboral del Circuito de esta ciudad en su fallo del 22 de septiembre de 1997. No la casa en lo demás».

(Sentencia de casación, octubre 13 de 1999. Radicación 11.663. Magistrado Ponente: Dr. Rafael Méndez Arango).

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