•Sentencia 11837de febrero 4 de 1999

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

SALA DE CASACIÓN PENAL

SECUESTRO DE MIEMBROS DE LA FUERZA PÚBLICA

CONCURSO CON EL DELITO DE REBELIÓN

EXTRACTOS: «Ante todo debe ser aclarado que el artículo 127 del Código Penal, cuya aplicación el demandante reclama, fue excluido del ordenamiento jurídico por la Corte Constitucional mediante sentencia Nº C-456 de 1997, al haber sido encontrado contrario a la Carta Política, resultando hoy día jurídicamente inaplicable. Mas como quiera que para la época de los hechos se encontraba vigente, ha de examinarse el reproche con el fin de determinar su presunta violación y, su eventual aplicación ultraactiva, en virtud del principio de favorabilidad.

(...).

No puede dejar de precisarse que los elementos estructurantes de los delitos de secuestro y la extorsión no hacen parte de la descripción típica contenida en el artículo 125 del Código Penal, y que en estas condiciones no resulta posible sostener la tesis del delito complejo.

El fenómeno de la complejidad no lo determina la existencia de un vínculo de carácter ideológico entre las distintas conductas típicas, inferida de una relación de medio a fin, como parece entenderlo el demandante. Una tal connotación surge de incluir en el contexto típico de determinada conducta delictiva, o su circunstancia agravante, los elementos constitutivos de tipicidades autónomas. Y, el artículo 125 del Código Penal, como ya se anotó, y lo destaca también el Procurador Delegado, no refiere dentro de sus elementos configurantes, la retención de personas, ni las exigencias de dinero.

Ahora bien. Frente al contenido del artículo 127 ejusdem, los delitos comunes imputados a los procesados no podrían tampoco ser considerados ilicitudes cometidas en combate. Esta expresión no puede ser entendida en términos abstractos de confrontación política, ni de condición inherente o estado obvio y siempre presente de la actividad subversiva. Si se aceptara esta interpretación, habría de concluirse que todos los actos delictivos cometidos en desarrollo de la acción rebelde serían, sin excepción, actos ejecutados en combate, hipótesis de la cual no parte el legislador.

El combate a que se refiere el artículo 127 del Código Penal, presupone un enfrentamiento armado entre combatientes, una acción militar de carácter regular o irregular contra el legítimo contradictor, determinable en tiempo y espacio, pues no es sólo la condición de rebelde de quien ejecuta el acto delictivo lo que exonera de penalidad su acción, sino la circunstancia de haber cometido el hecho en el contexto de una confrontación armada con las fuerzas del Estado.

Las acciones delictivas de los subversivos contra personas civiles ajenas al conflicto, no constituyen actos propios de combate, en cuanto la población civil, como lo destaca el Procurador en su concepto, no tiene la condición de combatiente, ni puede ser considerada objetivo militar por quienes pretenden el cambio del establecimiento. De allí que los secuestros de que fueron víctimas los señores..., y la extorsión en..., no puedan ser catalogados actos cometidos en combate, para efectos de aplicar la exención de pena dispuesta en el artículo 127 del Código Penal.

Un tanto distinta es, sin lugar a dudas, la situación que se presenta en relación con los secuestros de los agentes de policía G..., J... y H..., pues su aprehensión se efectuó en desarrollo de un enfrentamiento con las fuerzas del orden, en una incursión guerrillera al municipio de Guadalupe, circunstancias que permitirían pensar que esta acción delictiva tuvo ocurrencia dentro del contexto propio de un enfrentamiento, siendo aplicable el citado artículo 127, como implícitamente pareciera reconocerlo la delegada en alusión al caso de los soldados de Las Delicias.

No obstante, el hecho de haberse proyectado el injusto típico más allá de las acciones propias del combate, para prolongarse indefinidamente en el tiempo (45 días), ubica la conducta de los procesados al margen de la contienda, y por fuera de los presupuestos requeridos para el reconocimiento de la eximente, si se toma en cuenta que el secuestro es delito de ejecución permanente.

Además de esto, no puede perderse de vista el carácter atroz de esta conducta punible, connotación que no desaparece por la circunstancia de haber recaído sobre un miembro de la fuerza pública, y que, por igual, enerva cualquier posibilidad de aplicación de la referida norma».

(Sentencia de casación, febrero 4 de 1999. Radicación 11.837 Magistrado Ponente: Dr. Fernando E. Arboleda Ripoll).

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