Sentencia 12358 de febrero 10 de 1998 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

•SALA DE CASACIÓN PENAL

REBAJA DE PENA POR CONFESIÓN

FLAGRANCIA EN UN CASO DE CONCURSO DE DELITOS

EXTRACTOS: «Entrando al tema, procede recordar que el artículo 299 del Código de Procedimiento Penal abona una reducción de pena de una sexta (1/6) parte, en caso de condena, “A quien, fuera de los casos de flagrancia, durante su primera versión ante el funcionario judicial que conoce de la actuación procesal confesare el hecho...”, y que además esta rebaja es coincidente con aquella que autoriza el artículo 37 del Código de Procedimiento Penal, según expresamente lo deja a salvo el artículo 37B-1, aún bajo las modificaciones introducidas por la Ley 365 de 1997.

Vistos los fallos de primera y de segunda instancia que por su igual sentido integran unidad, es riguroso resaltar en ellos que en cada grado de jurisdicción se vio la perspectiva de aplicación de este precepto, pero a la postre se le excluyó considerando que el sorprendimiento flagrante en un delito, hecha extensiva a los demás el distanciamiento de la diminuente.

Así se encuentra que para respaldar la negativa del a quo, el Tribunal adujo que pese a estar acreditado que Cantillo y Santiago fueron retenidos cuando cobraron el cheque serie k 26090040 por la suma de $ 1.750.000 girado a nombre de Félix Moreno,

“...no es válido ni aceptado el argumento que la flagrancia sólo habría que predicarla del último de los delitos de falsedad en documento privado, realizado por los implicados, pues lo que hay que precisar es si ellos actuaron o no en situación de flagrancia y si la respuesta es afirmativa aun cuando se haya dado para uno sólo de los hechos punibles que integran el concurso, la situación de flagrancia es evidente que cobra existencia y viabilidad, aunque las demás conductas, como en este caso no se hubiesen realizado en flagrancia”(sic).

Sin embargo, es lo cierto que la actitud de colaboración por parte de cada uno de los procesados se acredita desde el momento de su sorprendimiento, cuando enteraron a las autoridades de policía la ocurrencia de los hechos anteriores y su acuerdo con el contador de la empresa defraudada, quien proveía los cheques, y les retribuía después parte de las utilidades obtenidas, lo que en términos semejantes repetirían en sus versiones injuradas, facilitando, obviamente, de ese modo, la labor instructiva, al punto de conducirles a solicitar también la terminación anticipada del proceso.

Ahora bien, que el último de los hechos cometidos, valga decir el del 21 de diciembre de 1995, hubiese sido descubierto en el curso de su ejecución, cuando los acusados cobraban el documento espurio, no desvirtúa la confesión de los restantes como medio probatorio valioso en el esclarecimiento de los hechos, hasta ese momento apenas denunciados, y determinante de la prueba sobre responsabilidad de los acusados, como tampoco puede equivaler a entender flagrante la aprehensión respecto de todos y cada uno de los delitos sobre los cuales recae la sentencia, pues las demás falsedades habían sucedido en días anteriores, y en circunstancias que la confesión llevó precisamente a esclarecer, junto con la imputación al contador como tercer sujeto involucrado.

Cierto es, por lo demás, que ya en sentencia de casación de septiembre 9 de 1993, con ponencia conjunta del magistrado Édgar Saavedra Rojas y quien aquí conduce este proceso, dijo la Corte que en el juzgamiento de un concurso de hechos punibles sucedidos en tiempo y circunstancias diferentes, el sorprendimiento flagrante de una de tales infracciones no autorizaba a predicar esa situación, de las restantes, pues

“...si se trata de una pluralidad de delitos autónomos, cometidos en momentos diferentes, y si el sorprendimiento y captura del delincuente operó en la última de las realizaciones ilícitas, es obvio concluir que la flagrancia solo puede predicarse en relación con el hecho delictivo que estaba perpetrando cuando fue sorprendido y capturado...”.

Luego, probados como se encuentran los requisitos del artículo 299 del Código de Procedimiento Penal para reconocer como se ha dicho, la proporcional rebaja por confesión en el caso de los delitos cometidos con precedencia al 21 de diciembre de 1995, respecto de cada uno de los acusados, se le ha de conceder razón al demandante, en la medida en que el sentenciador excluyó indebidamente la aplicación de este precepto, creyéndose autorizado a desconocer la disminución proporcional de pena (concurrente como se ha dicho, por ministerio de la ley, con la prevista en el artículo 37 del Código de Procedimiento Penal), así esa reducción se tenga que limitar a la parte tasada por el concurso de infracciones, tras excluir, obviamente, la infracción que generó el sorprendimiento y la aprehensión en acto.

Por lo anterior se llega, como acertadamente lo indica la Procuraduría, a una disminución proporcional de 140 días para el caso de Moisés Antonio Cantillo; y de 160 para el evento de, Santiago Moscote lo que constituirá la nueva base del descuento de la tercera parte por fallo anticipado, pues sin que sea posible modificar las bases que asumiera el juzgador en la sentencia, tal proporción conduce al siguiente resultado:

A William de Jesús Santiago Moscote se le graduó la pena partiendo de la básica de 24 meses de prisión tomando como supuesto la gravedad del hecho, e incrementando 8 meses más por la concurrencia de agravantes específicas, para totalizar 32 meses, que elevados al doble en gracia del concurso, ascendieron a 64 sobre los cuales se hizo la reducción de 1/3 por anticipación de la sentencia, dejando en definitiva la pena en 42 meses y 20 días.

Luego, haciendo la reducción proporcional del artículo 299 del Código de Procedimiento Penal, sobre el monto correspondiente al concurso de delitos (8 infracciones más), ese incremento reduce ahora una sexta (1/6) parte igual a 5 meses y 10 días, arrojando como prerresultado 58 meses y 20 días. Al aplicar ahora sí y sobre este último tope la reducción por sentencia anticipada, equivalente a una tercera (1/3) parte, se totaliza una pena de 39 meses y 4 días que quedará como definitiva.

En el caso de Moisés Antonio Cantillo la base que señaló el juzgado, hecho el ajuste por circunstancias de agravación, fue la de 28 meses, y como por razón del concurso se le añadió otro tanto, sobre él solamente operará la reducción por confesión (4 meses y 20 días equivalentes a 1/6 parte), lo que arroja 51 meses y 10 días. Hecha sobre esta última suma la reducción de 1/3 del artículo 37 del CPP, la pena correspondiente a su situación será la de 34 meses y 7 días, sentido en el cual se casará el fallo acusado.

Correlativamente con la pena de prisión, tendrá que reducirse la interdicción de derechos y funciones públicas, tal y conforme se ajustará aquella sentencia.»

(Sentencia de casación, febrero 10 de 1998. Radicación 12.358. Magistrado Ponente: Dr. Juan Manuel Torres Fresneda).

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