Sentencia 12384 de octubre 28 de 1999 

CONSEJO ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN TERCERA

PERJUICIOS MORALES

POR LESIONES FÍSICAS

EXTRACTOS: «Todo perjuicio es indemnizable, en principio, desde que se pruebe el daño antijurídico.

En lo que atañe con las personas humanas, dice la doctrina(1) que “La muerte no es la única fuente de reconocimiento del perjuicio”; en los mismos términos lo ha entendido la Sala. En varias ocasiones ha condenado al pago de indemnización del perjuicio moral cuando el daño ha sido una lesión personal propia o de familiares cercanos(2).

(1) Henao Pérez, Juan Carlos. El Daño. Ediciones Universidad Externado de Colombia. 1998, pág. 237.

(2) A manera de ejemplo puede citarse: sentencia 10.730 proferida el 19 de septiembre de 1996. M.P. Carlos Betancur Jaramillo. Sentencia 10.646 proferida el 26 de abril de 1996. M.P. Daniel Suárez Hernández.

Pero sobre las lesiones físicas ha diferenciado, en materia probatoria, las lesiones graves de las leves.

En el primer caso, lesiones graves, se ha sostenido:

• respecto a la víctima que con la demostración del daño antijurídico por lesión grave tiene derecho a la indemnización de perjuicio moral.

• en lo que atañe con las víctimas indirectas —en este caso, padres, cónyuge, hermanos, hijos— tienen derecho a la indemnización del daño antijurídico por lesión grave de su pariente siempre y cuando demuestren, en primer término, esta lesión y, en segundo lugar, el parentesco. La jurisprudencia infiere de estos dos hechos, demostrados plenamente, que aquellos padecieron dolor moral(3).

(3) Así lo ha considerado la Sala en varias providencias: Sentencia 7449 proferida el 26 de febrero de 1993, M.P. Juan de Dios Montes Hernández, actor: Antonio Diego Vallejo Jaramillo; 7872 proferida el 16 de junio de 1993, actor: Carmen Julio López Leal; 7622 proferida el 12 de julio de 1993, M.P. Carlos Betancur Jaramillo, actor: José Orlando lsaza Cifuentes y sentencia proferida el 30 de octubre de 1996, M.P. Antonio José de Irrisarri, actor: Julieta Díez.

En el segundo caso, es decir indemnización por perjuicios morales ocasionados por lesiones leves, deben distinguirse las siguientes situaciones:

• para la víctima directa: una vez prueba el daño antijurídico por lesión leve, es claro, que tiene derecho a la indemnización por perjuicio moral; es de la naturaleza de los seres humanos que cuando sufren directamente el impacto de una lesión física leve que fue producida con arma de fuego, tuvo que padecer congoja y tristeza pues su siquis se afectó desde el ataque, así el resultado no haya sido de magnitud grave; pero

• para las víctimas indirectas —como en este caso padres, hermanos, cónyuge e hijos— es necesario demostrar a más de la lesión leve, el parentesco, que aquella lesión les produjo dolor moral; en esta lesión leve, la jurisprudencia no infiere padecimiento moral de los dos primeros hechos».

(Sentencia de octubre 28 de 1999. Expediente 12.384. Consejera Ponente: Dra. María Elena Giraldo Gómez).

_________________________________