Sentencia 13001233100019989019801 de marzo 1º de 2007

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN PRIMERA

Ref.: Expediente 130012331000199890198 01

Consejera Ponente:

Dra. Martha Sofía Sanz Tobón

Actora: Tendenza Ltda.

La Sección Primera procede a dictar sentencia de segunda instancia para resolver el recurso de apelación interpuesto por la Unidad Administrativa Especial Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales, DIAN, contra la sentencia de 22 de junio de 2004, proferida por el Tribunal Administrativo de Bolívar, que declaró la nulidad de las resoluciones 2 de 1º de septiembre y 35 de 11 de diciembre, ambas de 1997, y, a título de restablecimiento del derecho, declaró sin valor ni efecto la constitución de la póliza 025972102340 expedida por Seguros Generales Cóndor S.A. en cuantía de $ 21''540.375.00, que como garantía reemplazó la mercancía aprehendida.

Bogotá, D.C., primero de marzo de dos mil siete.

EXTRACTOS: «IV. Consideraciones de la Sala

Mediante la Resolución 2 de 1º de septiembre de 1997, la división de liquidación de administración de aduanas de Cartagena decomisó 736 metros cuadrados de mármol de 30.5 X 30.5, por un valor en aduana de $ 21''540.375.00, mercancía que ordenó poner a su disposición, so pena de hacer efectiva la póliza de la Compañía de Seguros Generales El Cóndor S.A., constituida por la actora en reemplazo de la mercancía que fue aprehendida mediante Acta 172 de 27 de diciembre de 1996, con base en las siguientes consideraciones:

“Por lo tanto se entiende la situación planteada como incursa en lo descrito por el artículo 4º del Decreto 1105 de 1992, que dice: ‘Las mercancías que constituyan la carga, incluyendo las mercancías a granel, a bordo de un medio de transporte que ingrese a territorio colombiano, deberán estar relacionadas en el manifiesto de carga, salvo que estén amparadas con documentos de destino a otros puertos’; dispone también el artículo 72 del Decreto 1909 de 1992 que: ‘Se entenderá que la mercancía no fue presentada, cuando no se entregaron los documentos de transporte a la aduana, cuando la introducción se realizó por lugar no habilitado del territorio nacional, o cuando la mercancía no se relacionó en el manifiesto de carga’ (negrillas fuera de texto). No se entiende relacionada una mercancía que no está descrita aunque sea en forma breve (como lo ordena la Resolución 371 de 1992) en el documento de transporte, si entendemos por descripción, enunciar las características de algo de forma suficiente que lo hagan identificable, fin que no se logra al decir ‘material verde’ que no hace idea de qué tipo de elementos conforma tal material. Siendo claro así que el BL COM961205 no contiene descripción alguna de la mercancía que llegó bajo su amparo, procediendo entonces su aprehensión”.

Las normas fundamento de la decisión acusada preceptúan:

Del Decreto 1909 de 1992:

“ART. 72.—Mercancía no declarada o no presentada. Se entenderá que la mercancía no fue declarada, cuando no se encuentra amparada por una declaración de importación, cuando en la declaración se haya omitido la descripción de la mercancía o esta no corresponda con la descripción declarada, o cuando la cantidad encontrada sea superior a la señalada en la declaración.

Se entenderá que la mercancía no fue presentada, cuando no se entregaron los documentos de transporte a la aduana, cuando la introducción se realizó por lugar no habilitado del territorio nacional, o cuando la mercancía no se relacionó en el manifiesto de carga o fue descargada sin la previa entrega del manifiesto de carga a la aduana.

En estos eventos, así como en los demás que se encuentran previstos en el literal a) del artículo 1º del Decreto 1750 de 1991, procederá la multa de que trata el inciso primero del artículo 3º del citado decreto, equivalente al cincuenta por ciento (50%) del valor de la mercancía, sin perjuicio de su aprehensión y decomiso. Lo anterior, siempre que la mercancía no haya sido legalizada mediante el rescate”.

Del Decreto 1105 de 1992:

“ART. 4º—Sanciones relativas al manifiesto de carga. La empresa transportadora responderá por la presentación en debida forma de la información contenida en el manifiesto de carga y demás documentos anexos suministrados a la dirección general de aduanas.

Las mercancías que constituyan la carga, incluyendo las mercancías a granel, a bordo de un medio de transporte que ingrese a territorio colombiano, deberán estar relacionadas en el manifiesto de carga, salvo que estén amparadas con documentos de destino a otros puertos.

Cuando la empresa transportadora no presente manifiesto de carga o se hallare mercancía no relacionada en él, la mercancía se aprehenderá de inmediato para proceder a declarar su decomiso.

Sin perjuicio de lo señalado en el inciso anterior, cuando se presenten diferencias en el número de bultos o en el peso de la mercancía, y este hecho fuere imputable a la transportadora y no existiere una explicación satisfactoria, se impondrá a la empresa transportadora una multa equivalente al ciento por ciento (100%) del valor determinado por la aduana para la mercancía aprehendida.

Cuando se presente el manifiesto de carga sin los requisitos básicos contemplados en el reglamento, la multa a la empresa transportadora será hasta de veinte (20) salarios mínimos legales mensuales”.

Tal como lo ha venido precisando la Sala en asuntos similares al aquí controvertido, el inciso 1º del artículo 72 del Decreto 1909 de 1992 se refiere a la declaración de importación que debe ser elaborada por el importador, quien en la misma tiene que describir la mercancía, en tanto que el inciso 2º del citado precepto, fundamento de las resoluciones acusadas, se refiere al manifiesto de carga que corresponde elaborar al transportador, quien tiene la obligación de relacionar allí la mercancía.

Los términos “describir” y “relacionar” no son idénticos y suponen obligaciones diferentes, pues el primero significa definir imperfectamente una cosa, no por sus predicados esenciales, sino dando una idea general de sus partes o propiedades; representar a personas o cosas por medio del lenguaje, refiriendo o explicando sus distintas partes, cualidades o circunstancias, en tanto que el segundo se refiere a hacer relación de un hecho, hacer referencia.

Se tiene, entonces, que la obligación del importador en la declaración de importación es más exigente que la del transportador en el manifiesto de carga, pues debe describir y no solamente relacionar la mercancía, lo cual supone un mayor detalle de la misma.

Por su parte, el artículo 4º del Decreto 1105 de 1992 también se refiere a la obligación de relacionar y no de describir en el manifiesto de carga la mercancía, y dispone que “cuando la empresa transportadora no presente manifiesto de carga o se hallare mercancía no relacionada en él” procederá la aprehensión y el decomiso de mercancía, circunstancias una y otra que no se dieron en el asunto sub examine, ya que se presentó el manifiesto de carga y no se halló mercancía no relacionada en dicho documento.

En efecto, en el B/L SEAU970667831 la mercancía fue descrita así:

“22 green material 19890.00 K”.

Si bien es cierto que, en principio, tal mención podría no decir mucho, lo cierto es que fácilmente se podía deducir que se trataba de elementos de color verde, razón por la cual al inspeccionar la mercancía aprehendida el funcionario al encontrar que se trataba de “baldosas de mármol” Pallets 22, contenedor TPHU-636211-0”, de color verde, para despejar cualquier duda que le asaltara habría podido examinar, por ejemplo, la carta de porte 1293, en la que se relacionó así la mercancía: “TPHU-536211-0 container de 20 pies conteniendo 22 cajas, 19890 kilos las demás piedras de talla o de construcción simplemente talladas o aserradas con superficie plana o lisa”, pues dicha relación hace parte de la partida y subpartida arancelarias a las que pertenecen las baldosas de mármol que fueron decomisadas, como se observa a continuación:

“6802.10.00.00 ...

Las demás piedras de talla o de construcción y sus manufacturas simplemente talladas o aserradas, con superficie plana o lisa.

6802.21.00.00 – Mármol, travertinos y alabastro”.

Cabe aquí resaltar que si bien es cierto que la entidad demandada tiene razón cuando aduce en su escrito de apelación que no es lo mismo importar mármol en bruto que baldosas de mármol, pues los aranceles en uno y otro caso son diferentes, también lo es que teniendo en cuenta que, en esencia, la finalidad de la DIAN es la de evitar la evasión de los tributos que gravan las diferentes mercancías importadas, es evidente que en este caso en manera alguna se pretendía evadir o pagar menos tributos sobre la mercancía que fue finalmente decomisada, pues nótese que ya desde el registro de importación se había clasificado en la posición arancelaria 6802.21.00.00, de la que, como ya se vio, hace parte el mármol en tabletas, cuyo gravamen del 15% triplica el gravamen del 5% que corresponde al mármol en bruto que se clasifica en la partida y subpartidas arancelarias 25.15 y 2515.11.00.00, respectivamente, gravamen del 15% que fue efectivamente pagado por la actora, como consta en la declaración de importación 2383003073628-8 de 14 de enero de 1997, presentada ante el Banco de Occidente.

Además de lo anterior, en el B/L se dejó dicho que se trataba de mercancía contenida en 22 cajas y que su peso era de 19890 kilos, relación que coincidía con la mercancía físicamente inspeccionada.

En consecuencia, considera la Sala que cuando en el Acta 172 de 27 de diciembre de 1996 se dejó consignado que “mercancía no presentada, no concuerda con la descripción en el B/L” se partió de un hecho falso que fue reiterado en el pliego de cargos y en los actos acusados para fundamentar la decisión, pues no es cierto que la mercancía no correspondiera físicamente con la relacionada en el B/L, razón por la cual es procedente confirmar la sentencia apelada.

En mérito de lo expuesto, la Sección Primera de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Consejo de Estado, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley

FALLA:

1. CONFÍRMASE la sentencia proferida el 22 de junio de 2004 por el Tribunal Administrativo de Bolívar.

2. RECONÓCESE al abogado Héctor Julio Castelblanco Parra como apoderado de la UAE Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales, en los términos y para los fines del poder que le fue conferido, visible a folio 10 del cuaderno número 2.

Ejecutoriada esta providencia, devuélvase el expediente al tribunal de origen.

Cópiese, notifíquese, comuníquese y cúmplase.

Se deja constancia de que la anterior providencia fue discutida y aprobada por la Sala de la Sección Primera, en la sesión de la fecha».

SALVAMENTO DE VOTO

Mi discrepancia con la decisión de mayoría obedece a lo siguiente:

Consecuente con la consideración según la cual en los documentos de transporte debe venir cabalmente “relacionada” la mercancía, lo cual, a mi juicio, supone una descripción mínima de esta que permita establecer, así sea en términos generales, cuál es su naturaleza, soy partidario de la tesis expuesta por la demandada en los actos acusados dando cuenta de que la expresión green material, es decir, “material verde” carece completamente de conexidad con el material importado, esto es: mármol.

Vistas así las cosas es claro que la mercancía en cuestión no venía relacionada, por lo que procedían las sanciones impuestas. De manera que las súplicas de la demanda no debieron prosperar.

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