Sentencia 13143 de abril 4 de 2000 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

CONDENAS EN CASO DE REINTEGRO

SON lNCOMPATIBLES LOS AUMENTOS SALARIALES Y LA lNDEXACIÓN

EXTRACTOS: «Fundamentó el segundo cargo el impugnante en la improcedencia de la condena simultánea al pago de los salarios dejados de percibir con los aumentos legales y convencionales y la corrección monetaria. Sobre el particular no hizo ninguna exégesis el fallador, sino que dedujo directamente esa consecuencia.

Acierta entonces la censura cuando estima que tal concurrencia de beneficios, indexación y pago de aumentos salariales, no procede cuando las condenas sobre las cuales operaría la primera tienen un sistema propio de revalorización monetaria (incrementos legales y convencionales), porque en el fondo ello equivaldría a una doble corrección monetaria de obligaciones laborales que por su finalidad son excluyentes, circunstancia que acarrearía una inequidad para el deudor.

Por lo expuesto el cargo prospera.

(...).

Por lo dicho en casación, al haberse anulado la decisión del tribunal referente a la compatibilidad de indexación y aumentos salariales, procede la condena al reintegro y al pago de salarios dejados de percibir por el demandante, a razón de $ 150.000 mensuales, “con los aumentos legales y convencionales causados”, “descontando al actor la suma de dinero a él cancelada por concepto de cesantía definitiva”, como se dispondrá en la parte resolutiva».

(...)

CONDENAS EN CASO DE REINTEGRO

PAGO DE APORTES A LA SEGURIDAD SOCIAL

EXTRACTOS: «Respecto del pago de las cotizaciones con destino a la seguridad social dispuso la sentencia del tribunal:

“2. CONDENAR a la demandada, al pago de las cuotas obrero patronales causados entre el despido y hasta que se verifique el reintegro, a la respectiva entidad de seguridad social” (fl. 147).

Conviene advertir que el censor no controvierte la procedencia de la condena de los aportes patronales, lo que aspira es que sólo a ellos debe contraerse la decisión, sin que se extienda a la totalidad de las cuotas “obrero patronales”, vale decir, a la suma de los aportes que incumben al afiliado y los que corresponden al empleador.

Curiosamente en lo fundamental de la interpretación legal coinciden ambas partes, pues el opositor defiende la condena sobre la base de que “en sana lógica se refiere a la obligación que le corresponde al empleador”.

Concebida la condena con esta última connotación se ajusta a la cabal hermenéutica de los textos enlistados en la proposición jurídica, dado que, salvo que medie culpa patronal en la elusión de cuotas, su obligación con la seguridad social se contrae al pago del aporte que la ley o los reglamentos del ISS, según el caso, expresamente le imponen, sin que sea dable extenderla al que debe pagar el trabajador, respecto de la cual, como responsable de las cotizaciones, sus obligaciones se circunscriben a descontar del salario el valor respectivo y ponerlo a disposición del ente encargado de su recaudo. Lo anterior halla su fundamento no sólo en los aludidos preceptos, sino también en el carácter eminentemente contributivo de nuestro sistema de seguridad social, siendo uno de sus pilares la solidaridad en la cotización.

Igualmente importa precisar que los aportes patronales a que fue condenada la demandada no deben entenderse referidos a los destinados a riesgos profesionales, seguros de salud o maternidad, ya que en principio no quedan afectados por la ausencia de cotizaciones durante el interregno que media entre el despido y la reincorporación. En cambio, los que cubren los seguros de invalidez, vejez y sobrevivientes, sí se perjudicarían para el afiliado y para el sistema con la solución de continuidad contractual, ya que la falta de cotización en ellos puede privar al afiliado de la pensión de vejez o conllevaría devengarla en cuantía reducida, no obstante que durante ese lapso la ausencia de prestación de servicios, y por ende de las cuotas, se debió al despido injustificado.

Por lo tanto, como en sana lógica ello fluye implícitamente de la sentencia acusada, no interpretó erróneamente la ley el ad quem cuando le impuso la obligación de cancelar las cuotas obrero patronales a la empresa demandada con destino a la seguridad social. Lo que no obsta para comprender que está autorizada por la ley para descontar el aporte del trabajador con destino al pago de los seguros de invalidez, vejez y sobrevivientes».

(Sentencia de casación, abril 4 de 2000. Radicación 13.143. Magistrado Ponente: Dr. José Roberto Herrera Vergara).