Sentencia 13.367 de diciembre 19 de 2001

• CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN PENAL

DEFENSA TÉCNICA

NO TODAS LAS ACTIVIDADES DE DEFENSA CONSTAN EN EL PROCESO

EXTRACTOS: «Ha dicho la Sala (cfr. Providencia del 17-03-2000, Casación 11.638) que el ejercicio de la defensa no necesariamente se cumple a través de actos positivos dentro del proceso, por lo que no es admisible la fórmula según la cual inactividad es igual a ausencia de defensa. Es perfectamente viable el desarrollo de una excelente defensa sin que el abogado tenga necesidad de estar formulando peticiones al funcionario judicial. Las conversaciones con el imputado anteriores a la indagatoria, la estrategia que convienen, las constataciones que hace el abogado previamente a decidir si solicita o no la práctica de una prueba, la evaluación que de conjunto realizan sobre la posibilidad de intentar la terminación anticipada del proceso, la contemplación de indemnizar los perjuicios para lograr los beneficios legales establecidos, son, entre otras, actividades de defensa que no trascienden documentalmente al expediente y que sin embargo constituyen una expresión trascendental del ejercicio del derecho.

Que el procesado cuente formalmente con abogado, entonces, permite inferir que entre los dos tienen ocurrencia una serie de actividades orientadas a determinar las estrategias defensivas y respecto de las cuales el Estado no tiene ningún derecho de intervención. Lo que sucede en sus comunicaciones privadas es de su ámbito y resultaría absurdo plantear que todo lo que en la relación procesado-defensor tenga ocurrencia deba constar en el proceso como única fórmula para establecer lo que en realidad hizo el abogado.

Así las cosas, a partir de la sola circunstancia de que el defensor no haya solicitado pruebas, interpuesto recursos, alegado de conclusión o hecho cualquier otra petición dentro del proceso, no puede concluirse —como lo hace el casacionista— que la defensa técnica resultó conculcada. Esa no constatación procesal de actividad del abogado por sí misma no traduce la afectación de la garantía de defensa y por lo mismo resulta un deber lógico del sujeto procesal cuando alega tal circunstancia como constitutiva de nulidad, demostrarle a la Corte que la inactividad no fue una estrategia defensiva sino que correspondió a abandono de los defensores».

(Sentencia de casación, diciembre 19 de 2001. Radicación 13.367. Magistrado Ponente: Dr. Carlos Eduardo Mejía Escobar).

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