Sentencia 13698 de diciembre 9 de 2004 

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN CUARTA

Ref.: Expediente 11001032700020030000101

Número interno 13698

Consejero Ponente:

Dr. Héctor J. Romero Díaz

Abbott Laboratories de Colombia S.A. contra la DIAN. Autoridades nacionales.

Fallo

Bogotá, D.C., nueve de diciembre de dos mil cuatro.

Decide la Sala la acción de nulidad y restablecimiento del derecho instaurada por la Sociedad Abbott Laboratories de Colombia S.A., contra la Resolución 8030 de 15 de agosto de 2002, expedida por la división de arancel de la subdirección técnica aduanera de la unidad administrativa especial, Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales, mediante la cual se expidió clasificación arancelaria del producto “Glucerna”.

Antecedentes

La Sociedad Abbott Laboratories de Colombia S.A., presentó petición para la clasificación arancelaria del producto “Glucerna” ante la división de arancel de la unidad administrativa especial de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales, con el fin de que dicho producto fuera clasificado como medicamento de la partida arancelaria 30.04, para lo cual manifestó que el producto en mención es un medicamento conforme al registro sanitario M-013787 y adjuntó las pruebas correspondientes (fls. 84 a 166 cdno. ppal).

Por Resolución 8030 de 15 de agosto de 2002, la administración clasificó el producto “Glucerna” como una preparación alimenticia correspondiente a la subpartida 21.06.90.93.00 del arancel de aduanas (fls. 96 y ss. cdno. ppal).

La Resolución 8030 de 2002 fue notificada personalmente a la solicitante y publicada en el Diario Oficial y contra la misma no procedía ningún recurso en vía gubernativa (fl. 97 vuelto cdno. ppal).

La demanda

Abbott Laboratories de Colombia S.A., solicitó la nulidad de la Resolución 8030 de 15 de agosto de 2002 y pidió a título de restablecimiento del derecho que se declare que el producto “Glucerna” es un medicamento para efectos del tratamiento fiscal en materia de IVA y arancel.

Como normas vulneradas invocó los artículos 209 de la Constitución Política, 424 del estatuto tributario, y los decretos 2317 de 1995 y 2800 de 2001, cuyo concepto de violación desarrolló así:

1. Que los decretos 2317 de 1995 y 2800 de 2001, que contienen el arancel de aduanas, en su artículo 1º establecen la regla de interpretación que señala que la base inicial de clasificación está dada por los textos legales de cada partida.

2. Que el “Glucerna” ha sido clasificado como medicamento por parte del Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos, Invima, mediante el registro sanitario Invima M-013787, calificación que obedece al análisis de los requisitos formales y al examen científico, médico y farmacéutico.

3. Que uno de los elementos determinantes para considerar que el “Glucerna” es un medicamento, es su finalidad terapéutica que se orienta a la atención de pacientes con diabetes mellitus o con intolerancia a la glucosa.

4. Que el “Glucerna” debe ser considerado más que una preparación alimenticia para diabéticos, por cuanto si se asimila a productos alimenticios de uso general y popular, se dejaría de lado su carácter nutracéutico, que considera las variables que se utilizan en pacientes que deben utilizar esta fórmula enteral.

5. Que la división de arancel vulnera el artículo 209 de la Constitución Política en la medida en que desatiende el mandato de que las autoridades administrativas deben coordinar sus actuaciones para el adecuado cumplimiento de los fines del Estado, pues no es admisible que el Invima determine que la naturaleza del “Glucerna” es medicamento mientras que la DIAN lo clasifica como preparación alimenticia.

6. Que al clasificar el “Glucerna” como una preparación alimenticia pese a ser un medicamento, se le otorgaría un tratamiento fiscal en materia de IVA que no corresponde, lo cual quebranta el artículo 424 del estatuto tributario que señala que los medicamentos clasificados en la partida 30.04 se encuentran excluidos del impuesto sobre las ventas.

7. Que el acto demandado está indebidamente motivado porque no explica por qué el “Glucerna” debe ser clasificado como alimento, y sólo se limita a describir sus componentes, sin hacer ningún tipo de análisis.

Contestación de la demanda

La entidad demandada se opuso a las pretensiones de la demanda en los siguientes términos.

1. Que la demandante confunde las facultades que le asisten al Invima y a la DIAN, puesto que la clasificación que hace el Invima obedece a consideraciones relacionadas con la salud humana, mientras que la competencia de la DIAN radica en clasificar productos importados en las diversas posiciones arancelarias según su naturaleza.

2. Que mediante Circular conjunta Invima-DIAN de 27 de marzo de 2002, se fijó el alcance de estas entidades, cuando existan pronunciamientos simultáneos en materia arancelaria y sanitaria, para lo cual se aclaró que la consideración que el Invima hace de los productos no necesariamente debe coincidir con la clasificación establecida en el arancel de aduanas para los mismos. Que, por lo tanto, es posible que un producto pueda obtener el registro sanitario como medicamento pero clasificarse arancelariamente como alimento.

3. Que el producto “Glucerna” es una preparación nutricional que se usa como nutriente o componente alimenticio, que no tiene connotación de medicamento, pues se puede obtener en supermercados y droguerías sin necesidad de fórmula médica.

4. Que es el artículo 424 del estatuto tributario, la norma que utiliza la nomenclatura arancelaria para determinar los productos que están gravados o excluidos del IVA implícito en su importación, y no la clasificación que hace el Invima cuando expide el registro sanitario.

Alegatos de conclusión

La parte demandante reitera los argumentos expuestos en la demanda y hace referencia a la reiterada jurisprudencia del Consejo de Estado, Sección Cuarta en relación con el valor probatorio de las certificaciones expedidas por el Invima, cuando se clasifica un producto como medicamento.

La parte demandada reafirma los argumentos expuestos al contestar la demanda y reitera que son diferentes las competencias funcionales de la DIAN y el Invima.

El Ministerio Público solicitó acceder a las pretensiones de la demanda porque consideró que no es posible atribuir a un mismo producto un tratamiento arancelario y otro sanitario. Así mismo, expresó que no se desvirtuó la naturaleza de medicamento dada al producto objeto de la litis por el Invima.

Consideraciones de la Sala

Debe decidir la Sala si el producto “Glucerna” es un medicamento, ubicado en la partida arancelaria 30.04, como lo sostiene la parte actora, o es una preparación alimenticia, de la partida arancelaria 21.06, como lo afirma la parte demandada.

Pues bien, con base en el principio de que ningún producto tiene más de una clasificación dentro del arancel de aduanas, al momento de clasificar arancelariamente un bien es necesario guiarse por las “reglas generales para interpretación de la nomenclatura” que aparecen en el literal A del numeral Ill del artículo 1º del Decreto 3104 de 1990 según el cual:

“1. Los títulos de las secciones, de los capítulos o de los subcapítulos sólo tienen un valor indicativo, ya que la clasificación está determinada legalmente por los textos de las partidas y de las notas de sección o de capítulo y si no son contrarias a los textos de dichas partidas y notas, de acuerdo con las reglas siguientes:

(...).

Los textos de las partidas arancelarias de las que se discute su correspondencia con el producto, cuya clasificación solicitó la actora, esto es, la partida 30.04 y 21.06 son:

““Partida: 21.06: Preparaciones alimenticias no expresadas ni comprendidas en otra parte.

[...].

Subpartida 21.06.90.93.00: Las demás que contengan vitaminas y minerales.

[...].

Partida: 30.04 Medicamentos (excepto los productos de las partidas números 30.02, 30.05 ó 30.06) constituidos por productos mezclados o sin mezclar, preparados para usos terapéuticos o profilácticos, dosificados (incluidos los administrados por vía transdérmica) o acondicionados para la venta al por menor”.

Para la Sala resulta claro que con fundamento en el registro sanitario M-013787 y la certificación de medicamentos expedida por el Invima (fls. 136 y ss. cdno. ppal), la actora solicitó la clasificación arancelaria del producto “Glucerna” como medicamento debido a sus propiedades terapéuticas.

Cabe precisar, que en el asunto sub examine el tema del valor probatorio de los registros sanitarios y las certificaciones del Invima tiene relevancia en la medida en que se han producido actos administrativos con decisiones contradictorias, pues mientras para esta entidad el producto cuya clasificación arancelaria se solicitó es medicamento, para la DIAN es alimento, lo que ocasiona incertidumbre en el tratamiento fiscal del mismo.

Sobre el particular, la Sala reitera su criterio en el sentido de que las certificaciones y registros sanitarios del Invima no pueden ser, descalificados “ab initio”, en tanto provienen de autoridades de la más alta jerarquía en materia de salud, con funciones concretas y perfectamente definidas en lo concerniente a la vigilancia sanitaria y al control de calidad, entre otros, de los medicamentos, según lo preceptuado en los artículos 245 de la Ley 100 de 1993 y 2 numeral 1º del Decreto 1290 de 1994 (1) .

Ahora bien, se encuentra demostrado que con base en estudios técnicos y legales de la documentación aportada por Abbott Laboratories de Colombia S.A., el Invima concedió al producto “Glucerna” registro sanitario Invima M-013787, como medicamento, cuya venta se autoriza bajo fórmula médica (fl. 136 cdno. ppal).

Así mismo, se observa que la actuación desplegada por la contribuyente se encuentra enmarcada dentro del principio de la buena fe, toda vez que ha mantenido el registro sanitario del producto “Glucerna” como medicamento, sin que a la fecha de la solicitud de clasificación arancelaria se hubiera controvertido tal naturaleza.

Como quiera que en el expediente no se demostró que el registro sanitario por medio del cual el Invima clasificó el “Glucerna” como medicamento, se produjo en forma irregular o que no corresponde a los estudios científicos que así lo determinan, la Sala encuentra probado que el referido producto es medicamento, razón por la cual es evidente que debe clasificarse en la partida arancelaria 30.04.

Así las cosas, habrá de anularse la resolución impugnada y a título de restablecimiento del derecho se declarará que “Glucerna” es un medicamento clasificabse en la partida arancelaria 30.04.

En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Cuarta, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

FALLA

1. ANÚLASE la Resolución 8030 de 15 de agosto de 2002, expedida por la división de arancel de la subdirección técnica aduanera de la unidad administrativa especial, Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales, mediante la cual se expidió la clasificación arancelaria del producto “Glucerna”.

2. A título de restablecimiento del derecho DECLÁRASE que el producto “Glucerna” es un medicamento que se clasifica en la partida arancelaria 30.04.

Cópiese, notifíquese, comuníquese.

La anterior providencia se estudió y aprobó en sesión de la fecha.

Magistrados: María Inés Ortiz Barbosa—Ligia López Díaz—Juan Ángel Palacio Hincapié—Héctor J. Romero Díaz.

Raúl Giraldo Londoño, Secretario.

(1) Consejo de Estado, Sección Cuarta, sentencia de 3 de septiembre de 1999, expediente 9495. C.P. Daniel Manrique Guzmán y sentencia de 17 de septiembre de 1999, expediente 9568, C.P. Julio Enrique Correa Restrepo.

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