Sentencia 13701 de enero 19 de 2001 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

INDEMNIZACIÓN MORATORIA POR DEUDAS LABORALES

CASOS EN QUE LA CANTIDAD DEBIDA NO ES SIGNIFICATIVA

EXTRACTOS: «De otra parte, aunque del escueto texto del artículo 65 del Código Sustantivo del Trabajo, es posible inferir que si a la terminación del contrato laboral el empleador queda adeudando al ex trabajador salarios y prestaciones, se causa la denominada indemnización moratoria, no es posible pasar por alto que el desarrollo jurisprudencial del precepto en comento ha desembocado en la pacífica tesis de que tal tipo resarcitorio no lo puede imponer el juez laboral de manera automática e inexorable, pues en cada caso es menester examinar la conducta del dador del empleo en relación con el pago incompleto de tales créditos a la extinción de la atadura contractual laboral, o con la carencia de pago de los mismos en tal momento.

En este contexto, examinada la sentencia de primera instancia en lo que atañe a la condena que impuso a la demandada de cancelar a la actora indemnización moratoria desde el 30 de enero de 1996, a razón de $ 12.890 diarios, hasta cuando se le cancele lo que se le debe por salarios (fls. 264 a 266), encuentra la corporación que el a quo desató la indemnización en comento ipso facto, a partir de la exclusiva consideración de que la empresa adeuda a la trabajadora el salario correspondiente al 29 de enero de 1996, pero se abstuvo de escudriñar la conducta de la empleadora desde la forma como contestó la demanda en punto de los hechos relativos al no pago de tal remuneración, y en relación a la excepción de pago que se formuló en dicha pieza procesal (fls. 28 - 31). Así mismo, para efectos de determinar la buena o mala fe de la demandada al no cancelar a la accionante los salarios del día 29 de enero de 1996, tampoco tuvo en cuenta el juez de primer grado los documentos de folios 127 y 128, en los que la empleadora liquida los créditos sociales que cree deberle a la demandante, cuya sumatoria ésta recibió.

En efecto, en la contestación de la demanda la empleadora siempre expresó no creer deberle crédito laboral alguno a la demandante, seguramente fundada en las puntuales liquidaciones y pagos sociales de que dan cuenta los documentos de folios 127 y 128 del expediente, en los cuales de manera pormenorizada, se recalca, detalló los distintos rubros que le cancelaría a la trabajadora a la extinción del contrato laboral, cuya cantidad final, tasada en $ 5.185.590, recibió ésta según el documento de folio 128 ibídem.

Para la Sala, los documentos en reflexión enseñan sin lugar a dudas, que el propósito de la demandada, a la extinción del nexo contractual laboral que la ataba con la actora, era el de pagarle todas las sumas derivadas de la ejecución y terminación del contrato, por lo que no es razonable asumir que si, como no puede controvertirse, la empresa reconoció a la reclamante, a propósito de la terminación del contrato de trabajo, la suma de $ 5.185.590 por concepto de créditos laborales, actuó de mala fe al dejar de pagar la remuneración de un solo día (el del 29 de enero de 1996), cuya cuantía es manifiestamente inferior a la que acaba de reseñarse.

Es por lo anterior que la Corte ha convocado la atención y el buen tino de los jueces del trabajo para que tengan presente, al momento de examinar la conducta de los empleadores, en perspectiva de la aplicación de los artículos 1º del Decreto 797 de 1949 y 65 del Código Sustantivo del Trabajo, circunstancias como la que acaba de constatarse en la cual, ciertamente, frente de la entidad de un pago como el que realizó la demandada a la actora, es difícil deducir su mala fe por haber quedado adeudando una suma no significativa, en este caso, según el propio juzgador, $ 31.715.50 (fl. 264).

Así mismo, refuerza la tesis de la Sala en el sentido de que el proceder patronal al quedar debiendo a la trabajadora un día de su salario no constituye la mala fe que castiga el artículo 65 del Código Sustantivo del Trabajo, el hecho de que según la carta de despido de folio 198, fechada el 29 de enero de 1996, la empresa da por terminado el contrato laboral a partir de esta fecha, por lo que razonablemente podía asumir que las obligaciones del contrato terminaron al finalizar el día 28 anterior. No obstante, según lo constatado en la inspección judicial (fl. 206), la trabajadora, el mismo día 29 de enero se encontraba fuera del país, pues atendía el vuelo Frankfurt — Bogotá, por lo que no es desatinado inferir que el reporte de las horas de vuelo causadas en dicho trayecto, lo conoció la empresa con posterioridad al 28 de enero de 1996 (fecha de la liquidación), más aún cuando los documentos de folios 127 y 128 dan cuenta que para efectos salariales la sociedad demandada, en el séptimo (7º) ítem, se remitió a las horas de vuelo que le fueron reportadas hasta esta última fecha.

Por lo tanto, la Sala, en función de ad quem, revocará la sentencia de primer grado, en cuanto condenó a la demandada a pagar a favor de la actora indemnización moratoria».

(Sentencia de casación, enero 19 de 2001. Radicación 13.701 Magistrado Ponente: Dr. Fernando Vásquez Botero).

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