Sentencia 13875 de noviembre 17 de 2000 

• CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN PENAL

Magistrado Ponente:

Dr. Jorge E. Córdoba Poveda

Aprobado Acta Nº 195

Bogotá, D.C., diecisiete de noviembre de dos mil.

EXTRACTOS: «Consideraciones de la Corte

1. A partir de la vigencia del artículo 10 de la Ley 553 de 2000, que reformó la casación, es procedente dar respuesta inmediata, siempre y cuando sobre el tema jurídico sobre el cual versa el cargo o los cargos propuestos en la demanda ya se hubiese pronunciado la Sala en forma unánime y de igual manera no considere necesario reexaminar el punto.

2. Con relación a los tres temas jurídicos propuestos, la Corte, de manera unánime y pacífica, ha afirmado lo siguiente:

2.1. No hay nulidad cuando el cargo de defensor para la indagatoria del procesado, cuando no se pudo contar con la presencia de un abogado titulado, se confió a un ciudadano honorable, antes de haber sido declarado inexequible, mediante Sentencia C-049 del 8 de febrero de 1996 de la Corte Constitucional, el inciso primero del artículo 148 del Código de Procedimiento Penal, pues la actuación se sujetó a la ley vigente y la declaratoria de inconstitucionalidad sólo produce efectos hacia el futuro.

Como antecedentes jurisprudenciales se pueden citar los fallos calendados el 26 de junio de 1996. M.P. Ricardo Calvete Rangel; el 6 de mayo de 1998. M.P. Nilson Pinilla Pinilla; el 20 de enero de 1999, M.P. Carlos Eduardo Mejía Escobar; y el 28 de octubre de 1999, M.P. Álvaro Orlando Pérez Pinzón.

2.2. Que la falta ocasional de defensor no comporta desconocimiento de esa garantía, cuando aquél pudo ejercer oportunamente los actos defensivos que pudieron haber sido llevados a cabo durante el tiempo en que el procesado careció de asistencia profesional, pues ningún sentido tendría invalidar un proceso para que la defensa vuelva a tener una oportunidad que ya tuvo (ver, entre otras, casación, mayo 27/99, M.P. Dr. Ricardo Calvete Rangel; casación 11838 mayo 25/2000, M.P. Dr. Álvaro O. Pérez Pinzón; casación 10547 junio 15 de 1999 y casación 11555 agosto 11 de 1999, M.P. Dr. Fernando Arboleda Ripoll; casación 10088 del 11 de diciembre de 1998, M.P. Jorge E. Córdoba Poveda; casación 12302 de abril 5 de 2000, M.P. Dr. Jorge E. Córdoba Poveda).

2.3 Con relación a la alegada inactividad del defensor se ha dicho que sólo procede la nulidad en aquellos casos en que “el asunto ha sido abandonado por el apoderado sin que ese alejamiento constituya una estrategia defensiva, siempre que del expediente resulte que de haber existido una defensa real se habría logrado una decisión menos gravosa para el procesado” (ver, entre otros, casación 9994, octubre 3/96 M.P. Nilson Pinilla Pinilla; 11502, septiembre 18/97 M.P. Fernando E. Arboleda Ripoll; 10003, junio 3/98 M.P. Dídimo Páez; 11005, febrero 4/99, M.P. Ricardo Calvete Rangel».

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