Sentencia 14064 de octubre 28 de 2004 

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN CUARTA

Radicación: 11001-03-27-000-2003-00061-01-14064

Consejera Ponente:

Dra. Ligia López Díaz

Actor: Mauricio A. Plazas Vega.

Acción pública de nulidad contra el Concepto Unificado 1 de junio 19 de 2003 de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales.

Bogotá, D.C., veintiocho de octubre de dos mil cuatro.

EXTRACTOS: «Consideraciones de la Sección.

Previo a decidir y como se advierte que el accionante solicita decretar audiencia pública en los términos del artículo 147 del Código Contencioso Administrativo, la Sala no accederá a su práctica, por considerar que los elementos de juicio aportados al proceso resultan suficientes para resolver sobre el juicio de ilegalidad propuesto.

Se controvierte la legalidad del Concepto Unificado del Impuesto sobre las Ventas 1 de junio 19 de 2003, en cuanto en el numeral 3.1 del capítulo III del título IV se concluye, con fundamento en los artículos 440 del estatuto tributario y 2º del Decreto 1985 de 1973, que en estricto sentido el petróleo crudo no se produce, sino que se extrae, y en consecuencia, los servicios de separación de sus componentes, estabilización, deshidratación de gas y minimización de las impurezas, no constituyen servicios intermedios de la producción para efectos del impuesto sobre las ventas, encontrándose sometidos al gravamen a la tarifa general sin tener en cuenta el bien resultante en la labor.

Para el accionante la interpretación oficial desconoce que las actividades a que alude el numeral 3.1 del concepto acusado, tienen las características del servicio intermedio de producción en los términos previstos en el parágrafo del artículo 476 del estatuto tributario, es decir que son servicios prestados por terceros contratistas; del fruto de la actividad intermedia de producción resultan bienes susceptibles de utilización; las actividades se desarrollan directamente sobre el producto; y entrañan una labor de transformación.

Al respecto procede el siguiente análisis:

Dispone el parágrafo del artículo 476 del estatuto tributario:

“ART. 476.—Servicios excluidos del impuesto sobre las ventas. Se exceptúan del impuesto los siguientes servicios:

1. (...).

PAR.—En los casos de trabajos de fabricación, elaboración o construcción de bienes corporales muebles, realizados por encargo de terceros, incluidos los destinados a convertirse en inmuebles por accesión, con o sin aporte de materias primas, ya sea que supongan la obtención del producto final o constituyan una etapa de su fabricación, elaboración, construcción o puesta en condiciones de utilización, la tarifa aplicable es la que corresponda al bien que resulte de la prestación del servicio”.

De acuerdo con los términos de la norma, se ha entendido que si el mismo productor no efectúa un determinado proceso, sino que encarga su ejecución total o parcial a un tercero, la realización de esta actividad configura un “servicio intermedio de la producción”, de cuya prestación se obtiene un bien corporal mueble, o si ya está producido, se coloca en condiciones de utilización, sin que se requiera la adición o aporte de materias primas. En este evento, los servicios intermedios están sometidos a la tarifa del impuesto sobre las ventas que corresponda al bien resultante de la prestación del servicio, el que a su vez puede ser gravado, exento o excluido.

Por el contrario, si de la prestación del servicio no resulta un bien corporal mueble o no constituye una etapa que permita poner el bien en condiciones de utilización, o el servicio no se presta sobre bienes en proceso de transformación, no se cumplen los presupuestos que la norma señala para que puedan referirse a un servicio intermedio de producción. En esencia, los servicios intermedios son los que están involucrados en el proceso productivo, pero que no son directamente utilizados por los consumidores.

Según el artículo 440 del estatuto tributario, “Para los fines del presente título se considera productor, quien agrega uno o varios procesos a las materias primas o mercancías”. Con base en tal definición la autoridad fiscal interpreta que, como el petróleo crudo se define en el artículo 2º del Decreto 1985 de 1973 como “todo hidrocarburo extraído en fase líquida, que exista en ese estado en el yacimiento”, los servicios de separación de sus componentes, estabilización, deshidratación de gas y minimización de impurezas, son actividades mínimas necesarias para la utilización del bien, y por tanto no constituyen servicios intermedios de la producción.

Para la Sala, de las definiciones anotadas no se infiere la interpretación oficial propuesta, pues una de las características del servicio intermedio de producción es precisamente “agregar uno o varios procesos” que permitan la transformación sucesiva de los recursos. De otra parte, el hidrocarburo ya extraído del yacimiento, constituye el bien o recurso natural, sobre el cual se aplican los mencionados procesos de separación de sus componentes, estabilización, deshidratación de gas y minimización de impurezas, es decir que el petróleo crudo es la materia prima o insumo entregado al tercero (contratista) para ponerlo en condiciones de utilización y comercialización.

Ahora bien, el hecho de que el petróleo crudo sea un recurso natural que se extrae del yacimiento en su fase líquida, no excluye de plano el proceso de transformación, pues independientemente de su naturaleza, es incuestionable que el procesamiento de los hidrocarburos ya extraídos, requiere de una actividad intermedia para poner el producto en condiciones de utilización. Además, si de los servicios de separación de sus componentes, estabilización, deshidratación de gas y minimización de impurezas, que se prestan en forma directa sobre el hidrocarburo, resultan el petróleo crudo apto para ser utilizado e inclusive para nuevas transformaciones, y el gas natural, como productos independientes, los que a su vez son susceptibles de uso y comercialización, en tal sentido los servicios aludidos constituyen una labor intermedia de producción.

Se entiende que el proceso de producción se compone de una serie de etapas, que permiten transformar los recursos hasta la obtención de bienes o servicios destinados al consumo, pero la transformación de los recursos no implica necesariamente que se cambien las propiedades de los mismos. Así que el concepto del director de hidrocarburos del Ministerio de Minas y Energía (fl. 150), en donde se concluye que “... los métodos de extracción de agua y sedimentos en el petróleo crudo y del vapor de agua (humedad) y los gases ácidos (H 2 S y CO 2 ) para el gas natural, realizados en los campos de petróleo, no afectan las propiedades fisicoquímicas de dichos hidrocarburos”, no puede entenderse como una negación del proceso de transformación, tal como se concibe para efectos del impuesto sobre las ventas, puesto que según el mismo concepto, del hidrocarburo extraído en su fase líquida deben “deducirse la cantidad total de sedimento, agua y otras impurezas separadas por centrifugación u otro método apropiado”, para conformar el barril de petróleo crudo, lo cual indica que existe una labor de intermediación para poner el bien en condiciones de utilización o de nueva transformación.

Además, según el mismo concepto, “algunos gases naturales contienen gases ácidos los cuales deben ser retirados antes del proceso de remoción de líquidos o de venderlo”, proceso del que igualmente se infiere la necesidad de una labor de intermediación que permita poner el bien (gas natural) en condiciones de utilización.

De otra parte, la definición de los métodos que según el concepto del Ministerio de Minas y Energía, se utilizan para la separación de los componentes del petróleo crudo, la estabilización, deshidratación de gas y minimización de impurezas, permiten afirmar que en efecto, no se trata de “mínimas actividades necesarias para su conversión, utilización o transporte, como lo señala el concepto acusado, sino de labores cuya ejecución requiere de especiales conocimientos técnicos e importantes inversiones, proceso donde concurren los elementos que caracterizan los servicios intermedios de la producción, puesto que se desarrollan dentro del proceso productivo, en los términos acogidos por la legislación tributaria para efectos del impuesto sobre las ventas.

Bajo las precedentes consideraciones la Sala encuentra justificada la censura que se hace a la interpretación plasmada en el numeral 3.1 del capítulo III del título IV del Concepto 1 de junio 19 de 2003, pues en efecto, ella se aparta del contenido y alcance del parágrafo del artículo 476 del estatuto tributario, en cuanto al tratamiento que en materia del impuesto sobre las ventas está previsto para los servicios intermedios de la producción, por lo que habrá de decretarse la nulidad del aparte acusado.

En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Cuarta, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

FALLA:

DECLÁRASE la nulidad del numeral 3.1 del capítulo III del título IV del Concepto Unificado del Impuesto sobre las Ventas 1 de junio 19 de 2003 de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales, que trata de los “servicios prestados sobre hidrocarburos de separación de sus componentes, estabilización, deshidratación de gas y minimización de impurezas”.

Cópiese, notifíquese, comuníquese. Cúmplase.

La anterior providencia se estudió y aprobó en la sesión de la fecha».

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