Sentencia 1425 de octubre 30 de 1995 

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN QUINTA

INHABILIDADES ELECTORALES POR PARENTESCO

NO AFECTAN AL PRIMER INSCRITO

EXTRACTOS: «El artículo 95, numeral 9º, de la Ley 136 de 1994, dice así:

“ART. 95.—Inhabilidades. No podrá ser elegido ni designado alcalde quien: (...)

9. Esté vinculado por matrimonio, unión permanente o parentesco dentro del tercer grado de consanguinidad, segundo de afinidad o primero civil con personas que se hubieren inscrito por el mismo partido o movimiento para la elección de miembros al concejo municipal respectivo (...)”.

El motivo de inelegibilidad tiene lugar, entonces, cuando hay vinculación por matrimonio o unión permanente o parentesco dentro de los grados señalados, entre quien sería elegido alcalde y el candidato a miembro del concejo, cuando la inscripción se hace por el mismo partido y cuando se trata del mismo municipio.

Pero cabe precisar que la inhabilidad sólo tiene lugar cuando al momento de la inscripción del candidato a alcalde hubiere ya candidato inscrito a concejo vinculado por matrimonio o unión permanente o parentesco con aquél, que entonces sería inelegible. Pero si ello no es así, esto es, si para cuando se inscribió el candidato a alcalde no había sido inscrito candidato a concejo con quien tuviera vínculo por matrimonio o unión permanente o parentesco, no había circunstancia alguna que le inhabilitara.

Así lo explicó la Sala en sentencias de 6 de octubre del año en curso (expedientes 1400 y 1420).

Se advierte que la causa de inhabilidad tiene lugar en cuanto se da el hecho que constituye la circunstancia de inelegibilidad que la determina, antes de la elección o designación. Es que si las causas de inhabilidad son prohibiciones para ser elegido o designado alcalde, la inhabilidad tiene lugar cuando aún no se ha dado la elección o designación, sólo que en cuanto esta ocurra habrá sido transgredida la prohibición, y ello determina su nulidad. Pero, se repite, el motivo de inelegibilidad, es decir, la prohibición de ser elegido o designado, es anterior a la elección o designación.

Pues bien, está probado que los señores Pedro Arias Avilés, elegido alcalde del municipio de Baraya, y Luis Ernesto Arias Avilés, inscrito como candidato al concejo de ese municipio, son parientes de consanguinidad, en segundo grado, legítimos, como resulta de los artículos 35, 36, 37, 38 y 41 del Código Civil. Obran en el proceso certificados expedidos por la Regis-traduría Nacional del Estado Civil acerca del matrimonio de los señores Ulpiano Arias y Hermelinda Avilés y del nacimiento de los nombrados Pedro y Luis Ernesto Arias Avilés, hijos de los anteriores (fls. 18, 19 y 29, C-1). Tales certificados son prueba de los actos y hechos que refieren, según lo dispuesto en el artículo 105 del Decreto 1260 de 1970.

El señor Pedro Arias Avilés fue inscrito el 26 de agosto de 1994, a las 11:55 horas de la mañana, para las elecciones de 30 de octubre de ese mismo año, como candidato a la alcaldía del municipio de Baraya por el partido liberal colombiano, para el período de 1995 a 1997, y aceptó esa inscripción, como consta en el acta de solicitud, constancia de aceptación e inscripción de candidatos a alcalde suscrita por los inscriptores y el inscrito (formulario E-6AG, fl. 9, C-1). Posteriormente resultó elegido, y así se declaró mediante el acta parcial del escrutinio de los votos para alcalde (formulario E-26 AG) y el acta general del escrutinio municipal, ambas de 1º de noviembre de 1994 (fls. 10, 11 y 12, C-1).

Y el señor Luis Ernesto Arias Avilés fue inscrito también el 26 de agosto de 1994, a las 3:13 horas de la tarde, como candidato al concejo del mismo municipio, por el partido liberal colombiano, para el período de 1995 a 1997, y aceptó esa inscripción, como consta en el acta de solicitud, constancia de aceptación e inscripción de lista de candidatos a concejo suscrita por los inscriptores y el inscrito (formulario E-6 fl. 14, C-1).

Habiendo precedido la inscripción del señor Pedro Arias Avilés a la de su pariente el señor Luis Ernesto Arias Avilés, no se encontraba aquél inhabilitado para ser elegido alcalde, según lo expuesto.

Habrá, pues, de revocarse la sentencia de primera instancia y, en su lugar, denegar las pretensiones de la demanda».

(Sentencia de octubre 30 de 1995. Expediente 1425. Consejero Ponente: Dr. Mario Alario Méndez).

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