Sentencia 14405 de noviembre 29 de 2000 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

INTERRUPCIÓN DE LA PRESCRIPCIÓN

PRETENSIONES FORMULADAS EN LA ADICIÓN DE LA DEMANDA

EXTRACTOS: «Según los artículos 488 del Código Sustantivo del Trabajo y 151 del Código Procesal del Trabajo las acciones correspondientes a los derechos laborales prescriben en tres años que se cuentan desde que la obligación se hizo exigible, término que, en este caso, comienza desde que el trabajador dejó de prestar servicios y el empleador supuestamente no le canceló la acreencia, hasta el momento en que posteriormente se la reclama. Además, con arreglo a lo dispuesto en lo pertinente del artículo 91 del Código Procedimiento Civil, la presentación de la demanda interrumpe la prescripción e impide que ella se produzca, siempre que el auto admisorio de aquella, o el de mandamiento ejecutivo, en su caso, se notifique el demandado dentro de los ciento veinte días siguientes a la notificación del demandante de tales providencias, por estado o personalmente.

No obstante lo consagrado por la norma procedimental civil comentada, la demanda introductoria del juicio no puede tomarse como punto de partida para fijar la interrupción de la prescripción cuando el trabajador deja por fuera de ella alguna pretensión y sólo viene a formularla en la adición de la demanda, pues, en este último caso, necesariamente es preciso considerar como tal la fecha en que opera la notificación de la mentada adición de la demanda.

El precedente raciocinio es el lógico y justo, pues en el momento en que se entera la demandada de la reclamación que le hace el actor, en virtud de la adición de la demanda, es cuando tiene la posibilidad de allanarse, oponerse o ejercitar en su defensa cualquier excepción y no aquel en que se le notificó de la demanda inicial y no se le pidió en concreto aquello que es materia de reclamación en la adición.

Para concluir, precisa decirse que en aquellos eventos en que hay adición de la demanda respecto de una pretensión concreta, es la fecha en que se notifica a la parte demandada de la misma la que debe tenerse en cuenta para efectos de interrupción de la prescripción, y no la de la presentación de la demanda inicial, acorde con lo previsto por los artículos 488 del Código Sustantivo del Trabajo, 151 del Código Procesal del Trabajo y 91 del Código Procedimiento Civil.

En consecuencia, prospera el cargo.

Como consideraciones de instancia, habría que decir que, habida cuenta que el trabajador dejó de prestar servicios el 29 de noviembre de 1991, como lo afirmó en el hecho 1º de la demanda y se aceptó en su respuesta (fls. 2 y 22 cdno. 1), y la notificación de la adición de la demanda en que el demandante pidió que se condenara a la empresa al reintegro de $ 76.389 deducidos, según lo afirmó, sin autorización legal de él (fls. 80 y 81 cdno. 1), ocurrió el 9 de marzo de 1985, resulta claro que ya habían transcurrido más de los tres años que consagra la ley para reclamarlos y, como quiera que la empresa en la misma fecha propuso la excepción de prescripción ésta debe declararse probada respecto de dicha acreencia.

Lo anterior impone la revocatoria de la condena del a quo por el concepto antes determinado, así como del de la indemnización moratoria, puesto que éste fue consecuencia de aquel, es decir, dicha sanción obedeció a la imposición a la empresa de la condena de $ 76.389 como dineros deducidos sin autorización legal del trabajador».

(Sentencia de casación, noviembre 29 de 2000. Radicación 14.405. Magistrado Ponente: Dr. Luis Gonzalo Toro Correa).

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