Sentencia 14993 de noviembre 30 de 2000 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

SOLIDARIDAD POR OBLIGACIONES LABORALES

NO SE DA ENTRE EMPRESAS CON DIFERENTE ACTIVIDAD SOCIAL

EXTRACTOS: «Resuelve la Corte el recurso de casación que interpuso Iván Hernando Contreras Zafra contra la sentencia del Tribunal de Bogotá, dictada el 19 de mayo de 2000 en el juicio ordinario laboral que promovió el recurrente contra General Motors Colmotores S.A. y Naser Limitada.

Antecedentes

Hernando Contreras Zafra demandó a General Motors Colmotores S.A. y a Naser Limitada para que fueran condenadas a pagarle, de manera solidaria, trabajo en horas extras diurnas y nocturnas, trabajo en dominicales y festivos, reliquidación de las prestaciones sociales y de la indemnización por despido injusto, así como la indemnización moratoria.

Para fundamentar esas pretensiones afirmó que General Motors Colmotores S.A., autorizada por la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada, creó el departamento de protección industrial y servicios cuyo objeto social por disposición legal era proveerse con sus propios medios los servicios de vigilancia y seguridad privada; que el departamento de protección industrial y servicios le practicó al demandante pruebas de selección y de incorporación; que el 11 de diciembre de 1990 el dicho departamento le ordenó por escrito a Naser Ltda. que lo contratara como escolta especial; que el objeto social de Naser Ltda. es la prestación de servicios de vigilancia y seguridad privada, y que esta empresa puso al actor a disposición del departamento de protección industrial y servicios, el cual, y por estipularse así en los dos contratos de trabajo que suscribió durante la relación laboral, debía acatar las órdenes para el desempeño de sus funciones; que ese departamento lo designó como escolta especial de los ejecutivos del Colmotores S.A. y le señaló como jefe inmediato al señor Pedro Germán Aranguren Pinzón, empleado de ese departamento; que el señor Aranguren Pinzón desde el inicio y hasta la finalización de sus labores, y mes por mes, le entregó órdenes de trabajo; que dichas órdenes de trabajo consistían en señalar los días en que él y sus compañeros de grupo debían laborar; que por la naturaleza de su trabajo dichas labores se iniciaban a las 6:30 de la mañana de lunes a viernes y a las 7:00 o 9:00 de la mañana en dominicales y festivos, para terminarlas en horas no constantes, pero nunca antes de las 6:00 p.m.; que por no estar excluido de la jornada máxima legal y haber laborado horas extras diurnas y nocturnas y en dominicales y festivos de manera habitual, el 10 de diciembre de 1993 solicitó por escrito el pago de esos derechos; que nunca le fue respondida tal reclamación; y que el 16 de noviembre de 1995, con efectividad al 30 del mismo mes y año, Naser Ltda. decidió sin justa causa dar por terminado su contrato de trabajo.

Las sociedades demandadas se opusieron a las pretensiones.

El Juzgado 19 Laboral de Bogotá, mediante sentencia del 12 de octubre de 1999, absolvió.

La sentencia del tribunal

Apeló el demandante y el Tribunal de Bogotá, en la sentencia aquí acusada, confirmó la del juzgado.

El tribunal tuvo por demostrado que el demandante trabajó al servicio de Naser Ltda., desde el 12 de diciembre de 1990 hasta el 30 de noviembre de 1995.

En relación con el tema de la solidaridad entre General Motors Colmotores S.A. y Naser Limitada dijo el tribunal:

“En punto a la solidaridad planteada entre Naser Ltda. y General Motors Colmotores S.A. es necesario observar que si bien podría desprenderse del interrogatorio de parte que absolvió Naser Ltda. a través de su representante legal (fls. 203 y 204) que ésta contrató al trabajador por solicitud de Colmotores S.A., tal como se encuentra consignado en el documento del folio 10, ante la inexistencia de la prueba indicadora de la relación existente entre las dos empresas ha de concluirse en que la obligación solidaria de Colmotores S.A. no se demostró. La demandada Colmotores S.A., desde la contestación, se opone a esta declaración y en el evento de que existiese entre las dos empresas accionadas un acuerdo relacionado con el suministro de personal de seguridad, ocurre que el objeto social de una y otra impide que se configure este fenómeno previsto en el artículo 34 del Código Sustantivo del Trabajo, puesto que se estaría dentro de la excepción señalada en la misma disposición, o sea en el caso del beneficiario cuyas actividades normales son extrañas a las del contratista (ver cámara de comercio folios 2 y 8). Además no se demostró que el demandante estuviera bajo la subordinación de Colmotores S.A., la condición de empleador directo no aparece definida en el presente juicio”.

(...).

Consideraciones de la Corte

El primer tema que plantea el cargo tiene que ver con la solidaridad entre las dos sociedades demandadas, Colmotores y Naser Ltda., tema que tanto el tribunal como el cargo ubican en el artículo 34 del Código Sustantivo del Trabajo.

Según esta disposición, es contratista independiente y patrono de sus trabajadores, el que contrata la ejecución de una o varias obras o la prestación de servicios en beneficio de terceros, por un precio determinado, asumiendo todos los riesgos para realizar la obra o efectuar el suministro de servicios con sus propios medios y con libertad y autonomía técnica y directiva.

El artículo 34 igualmente dispone que el beneficiario del trabajo o dueño de la obra es responsable solidario de las obligaciones laborales del contratista, a menos que las labores que esos trabajadores ejecuten sean extrañas a las actividades normales de su empresa o negocio.

Cuando se da la solidaridad entre el contratista y el contratante, es porque ella se impone como una necesaria consecuencia de la afinidad de empresa o de objeto social, previsión que puede considerarse destinada a garantizar a los trabajadores la satisfacción de sus derechos.

El tribunal no encontró demostrado que Colmotores, como empresa contratante de Naser Ltda., estuviera obligada para con el actor, en los términos del reseñado artículo 34 del Código Sustantivo del Trabajo, aún cuando admitió que el representante legal de esta última sociedad aceptó en el interrogatorio de parte que absolvió, que Naser contrató los servicios del actor a instancias de Colmotores, y lo confirmó con el documento del folio 10. Pero descartó la solidaridad por no existir una prueba que acreditara “... la relación existente entre las dos empresas ...”; y agregó que, en el evento de que entre ellas se hubiera dado un acuerdo para el suministro de personal de seguridad, la solidaridad no podría darse por tener ellas diferente actividad social. Adicionalmente dijo que la parte demandante no había demostrado haber estado bajo la subordinación de Colmotores.

En el primero de los errores de hecho, el recurrente afirma que el tribunal no dio por demostrado, estándolo, que las empresas demandadas son solidariamente responsables, y agrega que a esa errada conclusión llegó el sentenciador por no haber dado por demostrada, estándolo, la relación existente entre las empresas demandadas; no dar por demostrado que las actividades del departamento de protección industrial y servicios de Colmotores son iguales a las de Naser Ltda.; y no dar por demostrado, estándolo, que el actor estuvo bajo la subordinación del departamento de protección industrial y servicios de la General Motor Colmotores S.A.

La solución de este primer aspecto de la acusación está en el artículo 34 del Código Sustantivo del Trabajo. Para la Corte, lo que determina que el beneficiario o dueño de la obra asuma responsabilidad frente a los trabajadores del contratista por vía de la solidaridad, es la relación existente entre la actividad que desarrolle ese beneficiario o dueño de la obra y la que ejecute el contratista por medio de sus trabajadores. Está establecido que el objeto social de Colmotores no es el suministro del servicio de seguridad para personas o cosas, sino una actividad que tiene que ver con el mercado de automotores, mientras que el bien prometido por Naser Ltda., es el suministro del servicio de seguridad. Por ello, la solidaridad que contempla el artículo 34 del Código Sustantivo del Trabajo está descartada.

La circunstancia de que Colmotores cuente con una dependencia orientada al mismo servicio de seguridad no hace imperativa la solidaridad alegada pues lo que importa es la afinidad entre las labores que desarrolla el contratante y las que ejecuta el contratista.

Por lo anterior, no son determinantes de la decisión sobre la solidaridad, el interrogatorio de parte absuelto por el representante legal de Naser Ltda., el oficio mediante el cual el departamento de protección industrial y servicios de Colmotores ordenó contratar al demandante, los documentos de los folios 13 a 14 y 230 a 343, como tampoco el pago del salario por los servicios prestados, pues ellos no establecen la afinidad entre las actividades básicas de las demandadas.

Por el aspecto examinado, el cargo no puede prosperar, de manera que la sentencia del tribunal no habrá de ser casada en cuanto descartó que las dos sociedades demandadas fuesen solidariamente responsables frente al demandante».

(Sentencia de casación, noviembre 30 de 2000. Radicación 14.993. Magistrado Ponente: Dr. Germán G. Valdés Sánchez).

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