Sentencia 15998 de agosto 16 de 2001 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

ENTREGA DE CHEQUE POR SALARIOS Y PRESTACIONES

SÓLO COMPORTA PAGO CUANDO EL CHEQUE SE HACE EFECTIVO

Acta 39

Rad. 15998

Magistrado Ponente:

Dr. Francisco Escobar Henríquez

Bogotá, D.C., agosto dieciséis de dos mil uno.

EXTRACTOS: «La Corte decide el recurso de casación interpuesto por el apoderado judicial de la sociedad Sekuritas y Denal Limitada y Pablo Stiefken Hollmann, contra la sentencia proferida por la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, D.C., el 27 de octubre de 2000, en el juicio adelantado por Hernando Higuera Téllez.

(...).

Se considera

Observa la Sala que ninguno de estos cargos podría estimarse, pues ambos parten de un supuesto fáctico diferente del que estableció el tribunal, con lo cual se desvirtúa la vía directa escogida en cuanto implica aceptar completamente los fundamentos de hecho de la sentencia impugnada. Así el ad quem concluyó que al actor le fueron canceladas sus prestaciones sociales y salarios pendientes a la terminación del contrato de trabajo con los cheques 0055695 por $ 578.7556 y 0055696 por $ 239.780 del Banco Caja Social , los cuales resultaron impagados, fueron protestados y a la fecha del interrogatorio absuelto por el señor Higuera Téllez no se habían hecho efectivos. Al paso que el censor supone que el demandante fue negligente en el cobro de los títulos o que no los devolvió para poder reclamar la obligación originaria, conforme al artículo 882 del Código de Comercio. Pero haciendo caso omiso de la informalidad, se tiene que los cargos tampoco están llamados a prosperar por razones de fondo.

En efecto, el pago de los salarios y prestaciones laborales en dinero debe efectuarse en moneda legal conforme lo dispone el artículo 134 del Código Sustantivo del Trabajo (1) , cosa que se explica dado su carácter normalmente alimentario y vital, y si bien es lícito que por diversas razones, como la seguridad o conveniencia para las partes, se utilicen otros medios de pago como los cheques bancarios o los abonos en cuentas, la aceptación legal de los mecanismos implica que el medio utilizado garantice al empleado la disponibilidad inmediata de la respectiva suma, pues si ello no ocurre se vulnera su derecho de percibir la remuneración pactada en las condiciones, períodos y lugares convenidos o definidos por el legislador (CST, art. 57, ord. 4º).

(1) ART. 134—Períodos de pago. 1. El salario en dinero debe pagarse por períodos iguales y vencidos. En moneda legal. El período de pago para los jornales no puede ser mayor de una semana y para sueldos no mayor de un mes.

Es cierto que conforme al texto del artículo 882 del Código de Comercio la entrega de títulos valores de contenido crediticio para cumplir una obligación anterior, valdrá como pago de ésta si no se estipula otra cosa (2) , pero en lo que toca al reconocimiento de derechos laborales dinerarios, la disposición, que es simplemente supletiva de la voluntad de los contratantes comerciales, no tiene cabida ante la clara prescripción arriba mencionada que prevé el pago en moneda legal, de modo que la dación de un cheque por salarios, prestaciones o derechos laborales en dinero aunque es legalmente viable y muchas veces conveniente, no comporta su pago hasta tanto se haga efectivo. Con mayor razón se descarta que la obligación laboral se entienda novada o reemplazada por la que contiene el título y por ende la caducidad, prescripción o modalidades de recaudación judicial de éste en nada afectan a aquella acreencia, cuyo cobro y prescripción extintiva se sujetarán al régimen laboral ordinario. En otros términos, el empleado podrá demandar ante la justicia del trabajo el derecho que su patrono pretendió fallidamente cancelarle mediante cheque, sin que se le imponga el requisito de devolución del título o de prestar caución previsto en el inciso 2º del artículo 882 del Código de Comercio, todo sin menoscabo de que si es el caso responda comercialmente de los perjuicios causados por la no devolución.

(2) ART. 882.—La entrega de letras, cheques, pagares y demás títulos valores de contenido crediticio, por una obligación anterior, valdrá como pago de ésta, si no se estipula otra cosa; pero llevará implícita la condición resolutoria del pago, en caso de que el instrumento sea rechazado o no sea descargado de cualquier manera.

Cumplida la condición resolutoria, el acreedor podrá hacer efectivo el pago de la obligación originaria o fundamental devolviendo el instrumento o dando caución a satisfacción del juez, de indemnizar al deudor los perjuicios que pueda causarle la no devolución del mismo.

Si el acreedor deja caducar o prescribir el instrumento, la obligación originaria o fundamental se extinguirá a sí mismo, no obstante tendrá acción contra quien se haya enriquecido sin causa a consecuencia de la caducidad o prescripción. Esta acción prescribirá en un año.

Importa aclarar sin embargo que la aceptación y recibo del título por el trabajador supone que éste conviene en asumir la carga de cobrarlo oportunamente, de ahí que su tardanza o negligencia en hacerlo exonera al empleador de eventuales perjuicios por mora, como intereses moratorios, indexación o indemnización moratoria. Pero se reitera que mientras el cheque no se haga efectivo el cumplimiento de la obligación seguirá en suspenso de ahí que si por cualquier razón no imputable al trabajador la efectividad no se logra, corresponderá al patrono responder por la deuda principal y el retardo conforme al régimen común.

Consiguientemente, como en el presente caso el juzgador no declaró la culpa del trabajador por la falta de pago de los cheques que le fueron entregados, no aparece erróneamente interpretado o aplicado indebidamente el artículo 65 del Código Sustantivo del Trabajo, pues ante la ausencia de buena fe patronal que igualmente advirtió el tribunal, bien podía imponerse la indemnización moratoria.

(...).

En merito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Laboral, administrando justicia en nombre de la República de Colombia y por autoridad de la ley, no casa la sentencia de fecha 27 de octubre de 2000, proferida por la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, D.C., en el juicio seguido por Hernando Higuera Téllez contra la sociedad Sekuritas y Denal Limitada y Pablo Stiefken Hollmann.

Costas en el recurso a cargo de la parte recurrente.

Cópiese, notifíquese, publíquese, insértese en la gaceta judicial y devuélvase el expediente al tribunal de origen.

Magistrados: Francisco Escobar Henríquez—José Roberto Herrera Vergara—Carlos Isaac Náder—Luis Gonzalo Toro Correa—Germán Valdés Sánchez—Isaura Vargas Díaz—Fernando Vásquez Botero.

Jesús Antonio Pastas Perugache, Secretario.

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