Sentencia 16199 de octubre 24 de 2007 

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN CUARTA

Ref.: 52001-23-31-000-2003-01749-01

Número interno: 16199

Consejero Ponente:

Dr. Héctor J. Romero Díaz

Compañía Colombiana de Tabaco S.A. - Coltabaco S.A., contra el departamento de Nariño

Fallo

Bogotá, D.C, veinticuatro de octubre de dos mil siete.

EXTRACTOS: «La demanda

Coltabaco S.A. demandó la nulidad de la liquidación oficial de revisión PL-20-02 de 31 de julio de 2002, y de la Resolución 3052 de 23 de septiembre de 2003. A título de restablecimiento del derecho pidió que se declare en firme y ajustada a derecho la declaración privada de impuesto al consumo de la primera quincena de junio de 2001, y que el departamento no tiene derecho a liquidar y cobrar los impuestos y sanciones establecidos en la liquidación oficial.

La actora citó como vulnerados los artículos 6, 83, 95-9 y 363 de la Constitución Política, 28, 1260, 1626 y concordantes del Código Civil; 174 y 175 [inc. 1º] del Código Contencioso Administrativo; 209, 213 y 215 de la Ley 223 de 1995; 588 [inc. 3º], 634, 635, 647 [inc. final], 683, 712 [e], 746, 800 y concordantes del estatuto tributario. Sobre el concepto de violación, expuso, en síntesis, lo siguiente:

Los actos demandados no desvirtuaron la presunción de veracidad de la declaración de impuesto al consumo de la actora, correspondiente a la primera quincena de junio de 2001, por lo que deben tenerse por ciertos los hechos que la fundamentan.

El impuesto al consumo se causa para el productor nacional cuando entrega los productos en planta o en fábrica para su distribución, venta, permuta, publicidad, promoción, donación, comisión, o para destinarlos a autoconsumo.

La entrega es el hecho material de poner una cosa en poder de otro, y los conceptos de fábrica y planta son distintos, porque mientras la primera es el establecimiento dotado de todo lo necesario para elaborar productos o transformar industrialmente una fuente de energía, la planta es el conjunto de dependencias que conforman un negocio, y dentro de las mismas están las agencias y sucursales del productor.

El demandado exigió la declaración y pago de los impuestos correspondientes a la mercancías producción nacional, movilizadas con tornaguía hacia el departamento de Nariño, lo cual anticipa y desconoce el hecho generador del impuesto al consumo, es decir, la entrega del producto con fines de distribución, entre otros.

La Ley 223 de 1995 no previó que el impuesto al consumo para los productores nacionales de cigarrillo y tabaco elaborado, lo causara la movilización o despacho de los mismos hacia las entidades territoriales.

La misma ley previó que la declaración quincenal de impuesto al consumo de cigarrillos y tabaco elaborado, debía contener las cantidades despachadas, entregadas o retiradas. El productor nacional puede realizar directamente dichas entregas y asumir la responsabilidad por las obligaciones formales y sustanciales que se derivan de esa distribución; o efectuar despachos desde su fábrica, a los distribuidores, para que éstos entreguen los productos a los clientes, caso en el cual el productor y el distribuidor responden solidariamente por las obligaciones tributarias que se generen.

Las mercancías sujetas al impuesto al consumo, movilizadas, transportadas o introducidas por los productores nacionales que transportan y distribuyen sus productos entre las sucursales o plantas ubicadas en los diferentes departamentos, no causan el impuesto al consumo sino hasta cuando se entregan a otros con fines de consumo.

De acuerdo con los artículos 209 de la Ley 223 de 1995, que establece el elemento esencial de causación del impuesto al impuesto, y 213 ibídem, que regula la declaración, peridiocidad y forma del mismo, el productor nacional que distribuye sus productos, declara y paga el impuesto por la entrega de los mismos; y el productor nacional que cuenta con distribuidores, dada la forma en que opera, declara y paga el impuesto por los despachos realizados. Y ambos productores causan el impuesto cuando efectúan retiros para autoconsumo.

Coltabaco S.A., declaró el impuesto al consumo de la primera quincena de junio de 2001, sobre las cantidades de cigarrillos que entregó a terceros con fines de consumo, y, los impuestos correspondientes a las cantidades que según el departamento se dejaron de declarar, fueron declarados y pagados en quincenas posteriores.

Así, el nuevo pago de los impuestos y el cobro de intereses moratorios, por unos impuestos que ya fueron cancelados, violarían los principios justicia, equidad y distribución de las cargas públicas, y generaría el enriquecimiento sin causa del departamento.

La actuación acusada violó los artículos 174 y 175 del Código Contencioso Administrativo, en cuanto desconoció las sentencias de 26 de noviembre de 1999 (Exp. 9552) y 24 de marzo de 2000 (Exp. 9607), del Consejo de Estado, en las que señaló que el impuesto al consumo se causa cuando el productor entrega los productos en planta o fábrica para su distribución, y anuló la expresión “introducidas para consumo” contenida en las instrucciones para el diligenciamiento del formulario de declaración del impuesto al consumo de cigarrillos y tabaco elaborado ante los departamentos, dado que el hecho de la introducción al ente territorial no se podía tomar como momento de causación del impuesto, porque anticiparía dicho tributo. En el caso concreto, el demandado pretende anticiparlo aún más, porque exige que la causación se realice en la fecha de expedición de las tornaguías con las cuales se ampara la movilización de los productos.

No hay lugar a sancionar a la demandante, porque el menor valor declarado obedece a diferencias de criterio en cuanto a la interpretación del derecho aplicable, las cuales constituyen errores de derecho cuya corrección no origina sanción alguna (E.T., arts. 588 [inc. 3º] y 647 [inc. final]).

En la declaración no se omitió ninguna información ni se registraron datos falsos o incompletos, sólo se liquidó el impuesto correspondiente a la cantidad de productos entregados durante dicho período, de acuerdo con la interpretación del artículo 209 de la Ley 223 de 1995 y las sentencias del Consejo de Estado atrás mencionadas.

(...).

Consideraciones de la Sala

En los términos de la apelación, la Sala establece si se ajustan a derecho los actos por los cuales el departamento de Nariño modificó la declaración de la actora de impuesto al consumo de cigarrillos y tabaco de producción nacional, correspondiente a la primera quincena de junio de 2001. Concretamente, analiza si se causa el impuesto al consumo en el departamento de Nariño cuando el productor, que también es distribuidor de los bienes que produce, despacha los cigarrillos desde su fábrica en Medellín a su bodega ubicada en Pasto.

Según el artículo 207 de la Ley 223 de 1995, el hecho generador del impuesto al consumo de cigarrillos y tabaco elaborado, es el consumo de dichos productos en jurisdicción de los departamentos.

En el caso de los productos nacionales, el impuesto se causa instantáneamente, cuando el productor entrega los bienes en fábrica o en planta para su distribución, venta o permuta en el país, o para publicidad, promoción, donación, comisión, o los destina a autoconsumo (L. 223/95, art. 209). Y, en el caso de productos extranjeros, cuando se introducen al país, salvo que se trate de productos en tránsito hacia otro país.

El hecho generador se configura cuando el impuesto se causa, momento en el cual surge la obligación de pagarlo.

Sobre la causación del impuesto al consumo para productos de fabricación nacional, la Sala se ha pronunciado en anteriores oportunidades, criterio que ahora reitera (1) .

El impuesto al consumo de cigarrillos de fabricación nacional causa en favor de los departamentos un gravamen liquidado por períodos vencidos de 15 días calendario, sobre las entregas realizadas por distribuidores en tales períodos, y se paga dentro de los 15 días calendario siguientes a tal período. El distribuidor es la persona o empresa que dentro de una zona geográfica determinada, en forma única o con otras, que tengan también el carácter de distribuidores, vende cigarrillos abierta, general e indiscriminadamente a los intermediarios, mayoristas o vendedores al detal, que soliciten los productos, para, a su vez, ofrecerlos al consumidor final.

Conforme al artículo 209 de la Ley 223 de 1995, la causación del impuesto al consumo de cigarrillos y tabaco elaborado de producción nacional, no es al momento de la entrega que hace el productor de tales bienes en planta o en fábrica, sino la entrega para los fines previstos en la ley, y que no son otros, en sentido amplio, que fines de consumo, lo que quiere decir que el impuesto se causa al momento de la entrega para fines de consumo, y no solo, se repite, cuando hay entrega.

En sentido similar se pronunció la Sección Primera, cuando negó la nulidad del artículo 8º del Decreto 3071 de 1997, reglamentario de la Ley 223 de 1995, por el cual se establecieron las tornaguías de movilización, como autorizaciones del transporte de mercancías gravadas con impuesto al consumo, entre entidades territoriales que fueran sujetos pasivos del mismo, y siempre que esos productos se destinaran al consumo en la respectiva entidad territorial (2) .

En esa oportunidad se precisó que, por regla general, las mercancías generadoras de impuesto al consumo se transportan entre departamentos precisamente para su consumo en la entidad territorial de destino, salvo cuando ese transporte tiene otra razón como el almacenamiento, “es decir cuando el productor no ha hecho entrega al distribuidor, sino que simplemente transporta los productos a bodegas o instalaciones para almacenamiento ubicados en jurisdicción de otro departamento”.

En el caso concreto, el departamento de Nariño modificó la declaración de impuesto al consumo de cigarrillos y tabaco elaborado presentada por la actora por la primera quincena de junio de 2001, porque el valor declarado por los productos movilizados desde Medellín y amparados con tornaguía, no correspondía con el valor declarado por ventas en el departamento (fls. 375-376, 425, 440, 481).

Según certificado de existencia y representación legal de la Cámara de Comercio de Medellín, Coltabaco S.A., se dedica a la fabricación de cigarrillos, picaduras y en general artículos para fumadores; la importación, exportación, distribución y expendio de estos productos a nivel nacional e internacional; el cultivo y fomento del cultivo, el almacenamiento, tratamiento, importación, exportación, adquisición y enajenación dentro y fuera del país de tabaco elaborado o no. (fls. 19-24, pág. 2).

La sociedad está domiciliada en Medellín, donde fabrica los cigarrillos y, por tanto, ejerce la actividad de productor. Además, ejerce en Nariño, entre otros departamentos, la actividad de distribución de los productos que fabrica (fl. 141).

Coltabaco S.A., fabricó cigarrillos en Medellín que luego transportó hacia su bodega en Pasto, hecho que el demandado no contradijo, para, desde allí, distribuirlos con fines de consumo.

El fin de la llegada de las mercancías transportadas desde Medellín, no es la distribución para consumo, sino el almacenamiento de aquellas. Por lo anterior, la entrega de los productos transportados a las bodegas, no causa el impuesto al consumo, toda vez que, se insiste, la causación solo ocurre cuando el distribuidor, en este caso el mismo fabricante, entrega los productos a los vendedores al detal, intermediarios, mayoristas o detallistas, con fines de consumo, en la bodega donde realiza la actividad de distribución.

En consecuencia, no hay lugar a declarar el impuesto al consumo en el departamento de Nariño por todos los productos despachados desde la fábrica de Medellín, pues, hasta ese momento la destinación los mismos es incierta, y para que dicho gravamen se genere, se requiere que tal destinación no sea otra que la entrega con fines de consumo, mediante venta, permuta, publicidad, promoción, donación, comisión, conforme lo prevé el artículo 209 de la Ley 223 de 1995, o autoconsumo. Solo en ese momento el productor adquiere la obligación de declarar y pagar el impuesto aludido.

De acuerdo con lo explicado, procedía anular los actos demandados, motivo por el cual se confirmará la sentencia apelada.

En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Cuarta, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

FALLA:

CONFÍRMASE la sentencia de 8 de septiembre de 2006, proferida por el Tribunal Administrativo de Nariño dentro de la acción de nulidad y restablecimiento del derecho de la Compañía Colombiana de Tabaco S.A. - Coltabaco S.A., contra el departamento de Nariño.

Comuníquese, notifíquese y devuélvase el expediente al tribunal de origen. Cúmplase.

La anterior providencia se estudió y aprobó en sesión de la fecha».

(1) Consejo de Estado. Sección Cuarta, sentencias de 10 de junio de 1988 (Exp. 0514), C.P. Jaime Abella Zárate, 30 de junio de 1995 (Exp. 6017), C.P. Guillermo Chanín Lizcano, 3 de mayo de 1996, 15 de agosto de 1996 (Exp. 7760), C.P. Delio Gómez Leyva, 26 de noviembre de 1999 (Exp. 9552), C.P. Daniel Manrique Guzmán, 24 de marzo de 2000 (Exp. 9607), C.P. Delio Gómez Leyva.

(2) Sentencia de 22 de junio de 2000 (Exp. 5546), C.P. Olga Inés Navarrete Barrero.

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