Sentencia 17737 de abril 10 de 2002 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

SALA DE CASACIÓN LABORAL

DESPIDO DE GERENTES DE SUCURSALES BANCARIAS

POR AUTORIZAR SOBREGIROS EN SU CUENTA CORRIENTE

EXTRACTOS: «En la carta de despido fechada 8 de octubre de 1997 la demandada endilgó al actor el haber incurrido en irregularidades en el manejo de la cuenta corriente de la cual es titular, por haberse autorizado a sí mismo varios sobregiros sin estar facultado para ese efecto.

La configuración de la conducta enrostrada al trabajador encuentra respaldo probatorio en el escrito de 14 de agosto de 1997 mediante el cual el afectado rindió sus explicaciones en las que expone en cuanto al sobregiro iniciado el 18 de julio de 1997 por la suma de $ 4''731.566,96, que obedeció a una obligación crediticia por la compra de un vehículo que respaldó con unos cheques posdatados habiendo el acreedor consignado el título valor entregado para ser cobrado el 30 de julio en una fecha anterior a la acordada.

En el interrogatorio de parte también reconoce que autorizó el sobregiro del 18 de julio de 1997, aunque aclara que el cheque por valor de $ 6''000.000 que le generó un sobregiro de $ 5''912.491,37 fue devuelto a su tenedor por la causal de fondos insuficientes por lo que el sobregiro no se presentó y en cuanto a los que se relacionan con un día de duración se denominan sobregiros técnicos porque el documento no es pagado hasta tanto se depositen los fondos suficientes para cubrirlo pero aparecen registrados en la cuenta del girador.

Las actuaciones endilgadas al actor se estima son justa·causa para dar por terminado unilateralmente el contrato de trabajo, toda vez que de lo que en realidad se le acusa es de haber autorizado créditos en su favor en su condición de gerente de la sucursal del Banco de Colombia en la ciudad de Duitama, pues no de manera distinta puede denominarse la conducta de autorizar sobregiros en su propia cuenta corriente lo que es a todas luces reprochable en cuanto no podía disponer de los recursos del banco en beneficio propio por estar expresamente prohibido por la ley.

En efecto, el artículo 122 del Decreto 663 de 1993 o estatuto orgánico del sistema financiero exige imperativamente que las operaciones activas de crédito que celebren las entidades vigiladas por la Superintendencia Bancaria con sus administradores, cuenten para su aprobación con “el voto unánime de los miembros de la junta directiva” y el gerente de una sucursal bancaria tiene la condición de administrador en atención a que el artículo 22 de la Ley 22 de 1995 da ese carácter al “representante legal, el liquidador, el factor, los miembros de juntas o consejos directivos y quienes de acuerdo con los estatutos ejerzan o detenten esas funciones”.

En el sub lite no logró el actor demostrar, correspondiéndole la carga procesal, que tenía la autorización que reclaman las normas para la concesión de créditos a quienes desempeñan cargos como el que él ocupaba en la entidad bancaria y por el contrario en sus propias manifestaciones reconoció que la situación del sobregiro del 18 de julio “se manejó apresuradamente, y mi responsabilidad como funcionario directivo de la oficina era no pagar ese documento”.

Ahora bien, la circunstancia de que el sobregiro se hubiere ocasionado porque se hizo el cobro anticipado de un cheque posdatado, no exonera al trabajador porque ante esa situación debió proceder a pedir la autorización del caso y en su defecto al impago del título valor.

En la carta de despido al trabajador se le invoca como respaldo normativo el numeral 6º del literal a del artículo 7º del Decreto 2351 de 1965 que contempla como justa causa para dar por terminado unilateralmente el contrato de trabajo cualquier falta grave calificada como tal en “pactos o convenciones colectivas, fallos arbitrales, contratos individuales, o reglamentos.” Y en el contrato de trabajo obrante al folio 12 se describe en la cláusula sexta como falta grave constitutiva de justa causa de terminación del contrato.

“d) La extralimitación de funciones de acuerdo con el cargo que se esté desempeñando, tomando en consideración las que se hayan fijado por reglamentos, circulares, cartas, instrucciones, órdenes y normas o actos semejantes verbales o escritas, el empleo de recursos del banco en forma no autorizada y la violación de lo prescrito por las leyes bancarias”. (Subrayados fuera de texto).

No cabe duda que el trabajador incurrió en estas dos últimas conductas autónomas en relación con la extralimitación de funciones y que son calificadas como falta grave para justificar la extinción del vínculo, como quedó»

(Sentencia de abril 10 de 2002. Radicación 17.737. Magistrado Ponente: Dr. José Roberto Herrera Vergara).

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