Sentencia 17900 de junio 27 de 2002 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

Rad. 17900, Acta Nº 25

Magistrado Ponente:

Dr. Carlos Isaac Náder

Bogotá, D.C., veintisiete de junio de dos mil dos.

EXTRACTOS: «Procede la Corte a resolver el recurso de casación interpuesto por el apoderado de Esmeralda Villareal Mesa, contra la Sentencia de 14 de febrero de 2001, proferida por la Sala de descongestión laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, D.C., dentro del proceso ordinario laboral que adelanta la recurrente contra el fondo de pasivo social de la Empresa Puertos de Colombia.

I. Antecedentes

La actora demandó con el fin de que se ordenara el reconocimiento y pago a su favor de la sustitución pensional a que tenía derecho Dionisio Solis Góngora, su compañero permanente, por haber trabajado para la entidad demandada más de 20 años; el reconocimiento y cancelación de las cesantías, el seguro de vida, las indemnizaciones, primas, vacaciones, los salarios y demás valores a que pudiera tener derecho el trabajador fallecido y, las costas del proceso.

Los hechos de la demanda, pueden resumirse, así: 1) la demandante hizo vida conyugal con el causante los tres últimos años de la vida de éste y hasta que falleció aunque no tuvieron hijos; 2) El occiso era quien velaba por su manutención; 3) El 3 de noviembre de 1991, estando al servicio del terminal marítimo de Buenaventura en calidad de bracero, dejó de existir. 4) Devengaba un sueldo superior a $ 350.000 mensuales y tenía más de 20 años de servicios prestados para la entidad demandada; 5) Agotó la vía gubernativa mediante escrito de 19 de diciembre de 1991; 6) No le han cancelado las prestaciones ni la pensión sustitutiva.

Al contestar la demanda, “Foncolpuertos”, se opuso a las pretensiones. En cuanto a los hechos admitió como cierto uno solo y dijo no constarle los demás. Propuso las excepciones de pago, cobro de lo no debido, e inexistencia de la obligación.

Con posterioridad y en calidad de interviniente ad-excludendum instauró demanda la señora Martha Sofía Amú Góngora, quien en calidad de madre del causante, solicitó el reconocimiento de la pensión proporcional establecida a favor de aquél.

Fundamentó su pedido diciendo que su hijo había prestado sus servicios por tiempo suficiente para hacerse acreedor a la pensión proporcional, que no era casado ni tenía compañera o hijos al momento de producirse la muerte, y que dependió económicamente de él hasta su fallecimiento.

Al contestar la demanda la señora Esmeralda Villareal Meza se opuso a todas las pretensiones de la interviniente; admitió unos hechos y negó otros.

El señor Graciliano Solis padre del causante, también se hizo parte y solicitó el reconocimiento de la sustitución de la pensión de jubilación proporcional a su favor aduciendo en los hechos, que dependía económicamente de su difunto hijo.

La señora Amú Góngora contestó la demanda oponiéndose a todas las pretensiones de dicho interviniente e igualmente admitió algunos hechos y dijo no constarle los demás. Lo propio hizo la demandante Esmeralda Villarreal Meza.

(...).

Consideraciones de la Corte

El análisis del documento de folios 37 y 411 que contiene la liquidación definitiva de prestaciones sociales del trabajador fallecido, arroja objetivamente lo siguiente:

Que entre los factores tomados en cuenta para establecer el salario promedio devengado por el causante durante el último año de servicio a la Empresa Puertos de Colombia, ésta computó los siguientes beneficios que coinciden con los establecidos por la convención colectiva del trabajo suscrita entre sindicato y empresa, cuyas normas consagratorias se precisan a continuación de cada uno de ellos, así: refrigerio $ 46.891.66 (art. 125); bonificación de cumplimiento $ 4.620.66; ayuda mutua $ 67.173.07, (art. 126); espera festiva $ 1.432, espera especial $ 5.412.50, (art. 127); prima de antigüedad $ 272.068.17 y antigüedad proporcional $ 73.838.66. (CCT, art. 70); incentivo lluvia $ 1.400 (CCT, art. 149) y prima vacacional $ 301.376 (art. 72).

De acuerdo con esto, no puede haber duda que el causante era beneficiario de la convención colectiva, pues de no haber sido así no hubiera recibido aquellos beneficios que por esos conceptos se le hicieron durante el último año de servicio. Incurrió por lo tanto el tribunal en error manifestó al considerar que de tales pagos, no se podía deducir la condición de beneficiario del occiso, pues contrariamente, el reconocimiento de esas ventajas hace forzosa la conclusión de que sí lo era.

(...).

La Corte de tiempo atrás ha aceptado que el reconocimiento de una prestación convencional es indicativa de que el trabajador fue beneficiario de ella. Así en Sentencia de diciembre 5 de 1991, radicada con el número 4606, sobre el punto anotó:

“Es así, entonces, como si el trabajador demandante logra probar en el proceso que la empleadora le reconoció en distintas ocasiones una o varias de las prerrogativas convencionales, debe tenerse como establecido, en principio, su carácter de beneficiario de la convención, pues lo que expresa este carácter es el goce concreto de los derechos correspondientes. Y si el empleador, supuesta la mencionada circunstancia del otorgamiento de los beneficios al trabajador, no acepta sin embargo que ello se debiera a un derecho cierto, sino a su benevolencia, a su liberalidad o a su error, le corresponde la carga procesal de acreditarlo debidamente, pues en ausencia de tal prueba es absolutamente necesario aceptar que aquel derecho existía y debía, por tanto, cumplirse con el obligado”.

El cargo, en consecuencia prospera.

_______________________________