Sentencia 17941 de noviembre 11 de 1999 

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN SEGUNDA

SUBSECCIÓN A

RETIRO DEL EMPLEADO POR SUPRESIÓN DEL CARGO

EL CAMBIO DE DENOMINACIÓN DEL CARGO NO JUSTIFICA EL RETIRO

EXTRACTOS: «Da cuenta el acto acusado que el actor, al momento de ser retirado del servicio, desempeñaba el cargo de jefe de departamento 33085 del departamento de mantenimiento de sistemas y programación de la Empresa de Energía Eléctrica de Bogotá y que los motivos de su retiro obedecieron a la supresión del cargo (fl. 2, cdno. ppal).

(...).

La Sala por auto de 12 de agosto de 1999 (fls. 285 y ss. cdno. ppal.) ordenó oficiar a la entidad para que allegara el régimen de requisitos y manual de funciones de los cargos de jefe de departamento de mantenimiento de sistemas y programas, cuya supresión se informó como causa de retiro del actor y del cargo de jefe de área de análisis y desarrollo invocado como sustituto del primero.

La demandada en su respuesta insistió en la ausencia de requisitos e hizo llegar documentos que obran a folios 293 y 294 del cuaderno principal, que dan cuenta de las funciones del “departamento mantenimiento de sistemas y programas” y de las del “área de análisis y desarrollo”, respectivamente. De acuerdo con su respuesta e información, la Sala concluye que las mencionadas funciones son las que corresponden a quien tenga a cargo la jefatura de cada una de las dependencias señaladas.

Ahora bien, analizadas las funciones enlistadas en los documentos allegados, encuentra la Sala que sin duda existe identidad en ellas, pues su ámbito se circunscribe a los asuntos relacionados con la sistematización de la empresa. Allí se describen las actividades a realizar para el cumplimiento de los propósitos esenciales y si bien es cierto que se aprecian diferencias semánticas, así como se observa que en el último cargo aparecen consignadas en forma más descriptiva y específica las labores, ello no evidencia que los cargos tengan asignadas disímiles tareas, sino que por el contrario, es claro que uno y otro manual son coincidentes y conservaron los rasgos propios de su naturaleza, inspirados básicamente en la programación, desarrollo, mantenimiento e implementación de los procedimientos sistematizados de la empresa.

Ciertamente, se observa que la entidad dio un giro en su organización, en la medida que se crearon unidades que sustituyeron las secciones, pero ello no es prueba de la desaparición del cargo del actor, que permaneció aun cuando su denominación hubiera variado; además, el hecho de que la comparación de las funciones se refiera al cargo de jefe de una dependencia permite examinar con mayor laxitud la atribución de tareas, pues en él converge la generalidad de la atribución dada a la dependencia, mientras que a los empleados bajo su orientación les es mucho más predicable la especificidad de las actividades encomendadas.

Y si bien, la administración está facultada constitucional y legalmente para adelantar reestructuraciones que obviamente conllevan la supresión de muchos de los empleos, tal potestad no puede ser utilizada como excusa para adelantar retiros de personal so pretexto de la supresión de sus cargos amparada por el sólo hecho del cambio de nominación, sin que se haya producido realmente una alteración significativa de las funciones, de tal manera que lleve a concluir que el cargo desapareció de la esfera de la conformación de la entidad.

En este orden de ideas, concluye la Sala que existió falsa motivación en el oficio demandado y, por tanto, tuvo razón el a quo al acceder a las súplicas de la demanda. Por ello, habrá de confirmarse la sentencia cuyo conocimiento fue avocado en grado de consulta».

(Sentencia de noviembre 11 de 1999. Expediente 17.941. Consejera Ponente: Dra. Ana Margarita Olaya Forero).

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