Sentencia 18015 de mayo 22 de 2002

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

SALA DE CASACIÓN LABORAL

Radicación 18015

Acta N° 18

Magistrado Ponente:

Dr. Francisco Escobar Henríquez

Bogotá D.C, mayo veintidós de dos mil dos.

Se decide el recurso de casación interpuesto por el apoderado de JOSE DUVAN OTALVARO RAMÍREZ contra la sentencia proferida por la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Antioquia el 29 de agosto de 2001, en el proceso adelantado por el recurrente contra la sociedad CULTIVOS MIRAMONTE S.A.

Antecedentes

Mediante la sentencia recurrida el Tribunal confirmó la que profirió el Juzgado Civil del Circuito de La Ceja el 25 de octubre de 2000, en el sentido de denegar las pretensiones de la demanda relativas a la indemnización plena por perjuicios, como consecuencia de la culpa patronal en el accidente de trabajo sufrido por el actor.

A éste propósito la demanda inicial afirmó que el sábado 24 de junio de 1995 mientras cumplía trabajo suplementario al servicio de Cultivos Miramonte, el señor Otalvaro se accidentó. La actividad que realizaba consistía en el movimiento de pacas de cascarilla para fertilizar, cuyo peso aproximado era de 300 kilos cada una. Al reventarse un alambre de amarre, una de las pacas cayó sobre su hombro izquierdo.

Sostiene también el libelo que la empresa incurrió en culpa como consecuencia de: falta de capacitación, insuficiencia de personal en la actividad, falta de implementos de seguridad para el trabajador, falta de atención médica oportuna, negligencia en procurarle los medios de atención médica inmediata, fuera de permitirle laborar los dos días siguientes al percance.

A su turno la demandada se opuso a la pretendido pues fundamentalmente sostuvo que el siniestro padecido por el actor fue imputable únicamente a su descuido y exceso de confianza en la labor que estaba ejecutando. Aseveró también que el verdadero problema físico del demandante obedece a una enfermedad degenerativa denominada “síndrome de tope”, que no tiene nada que ver con el accidente. Propuso las excepciones de prescripción, inexistencia de la obligación y carencia de derecho sustantivo.

El Tribunal tuvo por establecido que el accidente ocurrió porque el trabajador tomó por la amarradera una de las pacas de cascarilla de arroz para moverla, pero aquella se rompió y el demandante cayó al suelo sobre su hombro izquierdo. Sin embargo, no encontró que la demandada haya tenido culpa en el hecho, ni en la circunstancia de que el afectado no se sometiera de inmediato al escrutinio médico, pues los testigos indican que inicialmente creyeron que no se trataba de nada grave.

El recurso

Persigue el quebranto total de la sentencia a fin de que mediante una de reemplazo se acceda a las pretensiones de la demanda. Con éste propósito se formula un cargo que textualmente dice:

“CARGO UNICO:

La sentencia acusada infringe directamente normas de derecho sustancial: El articulo 228 de la Constitución Política; artículos 63, 1604, 2341 del Código Civil; Artículos 32, 55,57 y 216 del Código Sustantivo del Trabajo por aplicación indebida, incurriendo en errores de hecho al estimar las pruebas del proceso al haber encontrado que no se demostraron los supuestos de la culpa patronal como elemento para derivar a cargo del empleador la indemnización plena por la ocurrencia de un accidente de trabajo, sin que sea así.

Fundamentos de la acusación.

La indemnización integral y ordinaria regulada por el artículo 216 del Código Sustantivo del Trabajo exige la demostración de la culpa patronal, que se establece cuando los hechos muestran que faltó aquella diligencia y cuidado que los hombres emplean ordinariamente en sus negocios propios, según la definición de culpa leve que corresponde a los contratos celebrados en beneficio de ambas partes, cual es la índole del contrato laboral. Además de la verificación del hecho, la existencia del daño y su valoración, debe concurrir la culpa acreditada del patrono en la ocurrencia del accidente de trabajo.

En el caso sub judice no existe hesítación alguna en cuanto a la ocurrencia del accidente de trabajo y las consecuencias gravosas que para la integridad de JOSE DUVAN OTALVARO RAMIREZ se derivaron, restando entonces por establecer la presencia del elemento culpa, atribuible al incumplimiento por parte de la sociedad CULTIVOS MIRAMONTE S.A. del deber de observar las reglas preventivas establecidas para el ejercicio lo menos inseguro posible de las laborales

En cuanto al tópico específico de la culpa patronal, el fallo impugnado adolece de serios Errores de Hecho por falta de apreciación de las pruebas, que lo llevaron a violar normas sustanciales del derecho del trabajo, por las razones que aduzco:

a. No dio por demostrado estándolo que el demandante no recibió las instrucciones sobre la forma de realizar el trabajo que a la postre desencadenó el accidente, situación probada en el juicio por medio de testimonios, entre los cuales merecen destacarse: La afirmación del Supervisor de la empresa, encargado de dirigir la tarea, obrante a folios 81 a 83 inclusive; el informe visible del folio 8 al 10 inclusive.

b. No dio por demostrado estándolo que la empresa no suministró al trabajador (sic) de los elementos de seguridad recomendables para esa clase de tareas a criterio del Supervisor, según declaración obrante a folios 81 a 83 inclusive; ni dispuso las ayudas mecánicas necesarias para la faena como lo afirma el propio Jefe de Salud Ocupacional de la empresa en su declaración visible de folios 83 a 84 vueltos. Más bien se encuentra demostrado que entregó unos elementos rudimentarios haciendo gala de una total imprevisión bajo la tutela del Supervisor como representante del patrono.

c. También es desacertado el sentenciador de segunda instancia al inferir que el desenlace dañino de la actividad obedeció a un acto imprudente del trabajador, acogiendo la ocurrencia del denominado”acto inseguro”, trasladando a este último las precauciones que debió tomar la empresa al evaluar previamente el peso de los elementos a movilizar, la calidad de los amarres (zunchos), la idoneidad de las herramientas entregadas a los operarios (barras) y la posibilidad de rupturas al ejercer presión para lograr el cometido de arrumarlas. Todo ello mediante la aplicación adecuada de las medidas de seguridad y la correcta utilización de los elementos de trabajo ante una actividad de suyo riesgosa.

d. Igualmente se encuentra probado que el trabajador carecía al momento del accidente del documento vigente para acceder a la E.P.S. en procura de atención médica inmediata ante la evidente y grave lesión que había sufrido y cuyas consecuencias debieron preverse por parte del representante del patrono al remitirlo a una evaluación profesional que descartara o reafirmara su entidad. El informe visible del folio 8 al 10, la declaración del supervisor recogida en el folio 84 y la constancia expedida por el I.S.S. constituyen el cúmulo de probanzas desatendidas por el Tribunal respecto de la imposibilidad de contar con la atención en salud por la mora, atribuible al patrono, en el pago de los aportes legales. No puede perderse de vista el criterio hermenéutico establecido por la Sala de Casación Laboral de la C.S.J: en sentencia de septiembre 24 de 1.992, sección primera, Rdo. 5229, según el cual “la acción contra las contingencias del trabajo debe dirigirse más a la prevención del mismo, que a la reparación del daño causado.”

La replica

El opositor objeta al cargo entre otras razones, por las siguientes: Porque a su entender se formula como un alegato de instancia, porque incurre en la contradicción de acusar la infracción directa de algunas normas para luego denunciar errores de hecho, porque se sustenta en pruebas no calificadas en casación.

Se considera

Según lo indica el opositor, la misma formulación del cargo contiene la contradicción de acusar al propio tiempo la infracción directa e indirecta de normas legales.

Por otra parte, con arreglo al artículo 7 de la Ley 16 de 1969 el testimonio no es prueba calificada para los efectos de la casación laboral, de manera que si el recurrente persigue derivar los errores de hecho que denuncia de la prueba testimonial el cargo no puede ser viable.

Entonces, el recurso en el presente caso no está llamado a prosperar dado que los errores de hecho que señala el ataque se sustentan en el testimonio que rindió el Jefe de Salud Ocupacional de la empresa en el proceso (folios 84 y 84 vto) y en su declaración documental (folios 8 a 10), así como también en la exposición del supervisor (folios 81 a 83).

Pero si por amplitud se entendiera que el documento de folios 8 a 10 no implica una declaración de tercero, sino que se trata de un documento auténtico de la empresa, se tendría que su autor describió en forma escueta el siniestro sin que de lo dicho emerja responsabilidad patronal alguna.

El recurrente alude a una constancia expedida por el ISS, mas como no la singulariza mal podría ser examinada por la Sala. Sin embargo, de los términos en que está formulado el cargo puede colegirse que la mención al aludido medio tiene que ver con el aserto del censor en el sentido de que al accidentarse el demandante no pudo contar con la debida atención de salud, como consecuencia de la mora del empleador en el pago de los aportes.

Empero, éste argumento tampoco es de recibo, en primer término porque de ser cierto no conduciría a establecer la culpa patronal en el accidente, pues se trataría de un hecho ajeno a ese infortunio en sí mismo considerado. De otra parte, interesa observar que en el informativo actúa una constancia del ISS según la cual, entre otras cosas, el señor Otalvaro percibe la pensión de invalidez y que la atención de salud requerida por el accidente de trabajo ocurrido el 24 de junio de 1995, fue prestada por la EPS ISS (folio 133), lo que en principio descarta para este asunto, un incumplimiento de las obligaciones patronales frente a la seguridad social.

Se reitera, por ende, que el cargo no es viable y las costas serán a cargo de la parte recurrente.

En mérito de lo expuesto la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Laboral, administrando Justicia en nombre de la República de Colombia y por autoridad de la Ley, NO CASA la sentencia de fecha 29 de agosto de 2001 proferida por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Antioquia en el juicio seguido por JOSE DUVAN OTALVARO RAMÍREZ contra la sociedad CULTIVOS MIRAMONTE S.A.

Costas a cargo del recurrente.

Cópiese y notifíquese y devuélvase el expediente al Tribunal de origen.

Magistrados: Francisco Escobar Henríquez—José Roberto Herrera Vergara—Carlos Isaac Nader—Luis Gonzalo Toro Correa—Germán g. Valdés Sánchez—Isaura Vargas Díaz—Fernando Vásquez Botero.

Jesús Antonio Pastas Perugache, secretario.