Sentencia 19215 de marzo 18 de 2003 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

FALLOS LABORALES EXTRA Y ULTRA PETITA

NO SON ADMISIBLES EN EL CURSO DE LA SEGUNDA INSTANCIA

EXTRACTOS: «EI sentenciador de segundo grado, con relación a la indexación, expresó lo siguiente:

Respecto a lo pedido por el apoderado en su memorial de alzada, en el sentido de que le sea reconocida en esta instancia, en la condena a la indemnización por despido indirecto la figura de la actualización monetaria o indexación alegando para ello criterios expuestos dentro del campo jurídico estima la Sala que tal petición es viable de conformidad con lo expuesto por la Sección Segunda de lo Contencioso Administrativo del Consejo de Estado en providencia de julio 31 de 1995 expediente 6301...” (el subrayado es de la Corte).

Del texto reproducido, se desprende que el tribunal aplicó la indexación a la suma por indemnización por despido indirecto, atendiendo lo solicitado por el apoderado del apelante, en el sentido de que en esa instancia se le reconociera dicho concepto.

Para decidir, resulta importante e ilustrativo transcribir el artículo 50 del Código Procesal del Trabajo y Seguridad Social:

El juez (de primera instancia) podrá ordenar el pago de salarios, prestaciones o indemnizaciones distintos de los pedidos, cuando los hechos que los originen hayan sido discutidos en el juicio y estén debidamente probados, o condenar al pago de sumas mayores que las demandadas por el mismo concepto, cuando aparezcan que éstas son inferiores a las que corresponden al trabajador, de conformidad con la ley, y siempre que no hayan sido pagadas”.

Si bien, como lo argumenta la réplica, el aparte del citado precepto subrayado y entre paréntesis, fue declarado inexequible, dejando en su redacción, en términos genéricos y sin distingo alguno, la posibilidad al juez, de fallar extra y ultrapetita, no por ello debe entenderse que el de la segunda instancia está habilitado para hacer tal operación, pues un proceder así atentaría contra el derecho de defensa y de contradicción que le asiste a la parte demandada. En efecto, una condena en la segunda instancia, sin sustento o fundamento en pretensión alguna, conllevaría para la parte afectada el cercenamiento de su posibilidad de recurrirla si aquélla no sobrepasara el límite económico exigido para acudir en casación, además de no cumplirse frente a ella el principio de las dos instancias. Sobre este punto ya ha tenido oportunidad esta Corte de fijar su posición. En sentencia de radicación 19267 del 24 de enero de 2003, se dijo lo siguiente:

“Ahora bien la interpretación que el cargo propone del artículo 50 del Código de Procedimiento Laboral, cuya inexequibilidad parcial fue declarada por la Corte Constitucional en sentencia C-662 de 1998 (*) , en el sentido de ser admisible fallar ultra o extra petita en el curso de la segunda instancia no es de recibo por cuanto debe entenderse que esa facultad es sólo para el juez laboral singular debido a que de admitirse esa posibilidad, de un lado, virtualmente desaparecerían las limitaciones que trae el recurso de apelación en materia laboral que regla el artículo 57 de la Ley 2ª de 1984, cuya sustentación mide la competencia del superior y por tanto las cargas procesales para los apelantes serían minimizadas, y de otro, ya la Corte ha definido que la aplicación del artículo 50 del Código de Procedimiento Laboral no le es atribuible al tribunal porque no tiene competencia”.

Conforme con lo anterior, el cargo prospera.

(...).

(*) Publicada en J. y D., Nº 327, pág. 454 (N. del D.).

Consideraciones de instancia.

De conformidad con lo decidido en el segundo cargo, se revocará la condena por indexación y se absolverá a la demandada por ese concepto».

(Sentencia de casación, 18 de marzo de 2003. Radicación 19.215. Magistrado Ponente: Dr. Luis Gonzalo Toro Correa).

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