Sentencia 19406 de febrero 12 de 2003 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

TRABAJADORES MÉDICOS

TERMINACIÓN DEL CONTRATO DE TRABAJO

Ningún error cometió el juez de segundo grado al apreciar el acta del comité científico del 9 de noviembre de 1993 (fls. 39 al 44) porque allí no se dice nada distinto a lo consignado en el fallo impugnado en el sentido de que la paciente Vélez Jaramillo fue mal manejada obstétricamente por el demandante al dejar pasar demasiado tiempo entre la detección del sufrimiento fetal y la realización de la cesárea, actitud que bien puede encajar en el concepto de acto negligente contemplado en el numeral 4, literal a del artículo 62 del Código Sustantivo del Trabajo.

De otra parte y en lo relacionado con el otro tema de inconformidad que es posible poner al descubierto, hay que decir que el hecho de que el Tribunal de Ética Médica haya resuelto no formularle cargos al actor por los hechos antes referidos, en modo alguno invalida la decisión empresarial de dar por terminado el contrato de trabajo o la convierte en injusta, por cuanto se trata de dos ámbitos independientes y autónomos, que en ningún caso se implican mutuamente. Ninguna de las normas denunciadas por la censura permite hacer esa aserción. En ese sentido cabe subrayar que muchas de las conductas de los médicos-trabajadores que i; constituyen justa causa para terminar el contrato de trabajo pueden no representar un atentado a la ley de ética médica; a contrario sensu, algunas conductas que están calificadas como violatorias de los deberes ético-profesionales no alcanzan a configurar un motivo para terminar el contrato con justa causa, lo que pone de manifiesto la autonomía e independencia de cada uno de esos órdenes normativos.

Por lo dicho inicialmente, los cargos se desestiman.

(Sentencia de Casación, 12 de febrero de 2003. Radicación 19.406. Magistrado Ponente: Dr. Carlos Isaac Náder).

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