Sentencia 1994-09458 de abril 22 de 2004

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN TERCERA

Consejero Ponente:

Dr. Alier Eduardo Hernández Enriquez

Radicación número: 25000-23-26-000-1994-09459-01(14077)

Actor: J.F.A. y otros

Demandado: Nación- Ministerio de Defensa, Policía Nacional

Bogotá, D.C., veintidós de abril del dos mil cuatro.

Nota: (Legis considera conveniente que los datos de las partes y terceros, sean suprimidos por las iniciales del nombres y apellidos, con el propósito de proteger los derechos contemplados en el artículo 15 de la Constitución Política).

Resuelve la Sala el recurso de apelación interpuesto por la parte demandante, contra la sentencia del 13 de marzo de 1997, proferida por la Sección Tercera del Tribunal Administrativo de Cundinamarca, en la cual se decidió lo siguiente:

“PRIMERO: Declárase a la Nación - Ministerio de Defensa - Policía Nacional administrativamente responsable por la muerte de C. R.F. C., L.A.R.G., N.Y.B.R., O.O.B.A., L.C.C.V. y L.A.C.M., ocurridos (sic) el 12 de mayo de 1993 en esta ciudad en desarrollo de un operativo policial.

“SEGUNDO: Como consecuencia de la anterior declaración: condénase a la Nación - Ministerio de Defensa - Policía Nacional a pagar, como indemnización de perjuicios morales subjetivos, los valores que a continuación se indican:

  1. (Proceso N° 94 D 9459). A J.F.A. y N.C.de F. el equivalente a quinientos (500) gramos oro para cada uno de ellos en su condición de padres de C.R.F.C.; y a M.A.Fl.C.y J.R.F.C. el equivalente a doscientos cincuenta (250) gramos oro a cada uno, en su calidad de hermanos de la víctima.
  2. (Proceso N° 94 D- 9458) a L.M.M.S., L.J.R.M., W.A.R., L.Á.R.V. y M.C.G.A. el equivalente a quinientos (500) gramos de oro a cada uno de ellos, en su calidad de esposa, hijos y padres de L.A.R.G.; y a M.I.R.G., V.R.G. y A.R.G. el equivalente a doscientos cincuenta (250) gramos a cada uno en su calidad de hermanos de la víctima.
  3. (Proceso N° 94 D-9461). A P.R.J., N.Y.B.R., F.A.B.R., J.B.Y. y A.C.R. de B. el equivalente a quinientos (500) gramos oro a cada uno de ellos, en su calidad de esposa, hijos y padres de N.Y.B.R.; y a J.B.R., E.B.R., L.G.B.R. y S.M.B.R. el equivalente a doscientos cincuenta (250) gramos oro a cada uno, en su condición de hermanos de la víctima.
  4. (Proceso N° 94 d-9522). A M. C.F.Q., H.A.B.F., J.P.B.F. y M.A. Vda. De B. el equivalente a quinientos (500) gramos oro a cada uno de ellos en la condición de esposa, hijos y madre de O.O.B.A.; y a W.M.B.A. el equivalente a doscientos cincuenta (250) gramos de oro en su condición de hermanos de la víctima.
  5. (Proceso N° 94 D-9622). A S.L.M.T., C.A.C.M.y L.A.C.T. el equivalente a quinientos (500) gramos de oro a cada uno de ellos en su condición de compañera permanente, hijo y padre de L.C.C.V.; y a Y.V., G.I.V.V., R.V.V., L.C.C.V., L.A.C.V., J.A.C.V. el equivalente a doscientos cincuenta (250) gramos de oro en su calidad de hermanos de la víctima.
  6. (Proceso N° 94 D-9629). A M.M.O. y J.M.P. el equivalente a quinientos (500) gramos de oro para cada una de ellas en su calidad de compañera permanente y madre de L.A.C.M.; y a M.A.C.M, B.C.M. y B.R.C.M. el equivalente a doscientos cincuenta (250) gramos de oro en su condición de hermanos de la víctima.
 

“TERCERO. El precio del oro se determinará conforme a certificación que para el efecto expida el Banco de la República para la fecha de ejecutoria de esta providencia.

“CUARTO: Para el cumplimiento de esta sentencia se dará aplicación a lo dispuesto por los artículos 176 y 177 del C.C.A.

“QUINTO. Deniéguense (sic) las demás pretensiones de las demandas contenidas en los procesos acumulados.

“SEXTO. Sin condena en costas” (folios 171 a 174, cuaderno principal).

I. Antecedentes

1. Mediante demandas presentadas el 16 de diciembre de 1993 y el cuatro de febrero de 1994, por medio de apoderado, los siguientes grupos familiares solicitaron que se declarara administrativamente responsable a la Nación - Ministerio de Defensa- Policía Nacional, por la muerte de C.R.F.C., L.A.R.G., O.O.B.A., L.A.C.M, L.C.C.V., causada por miembros de la Policía Nacional, en hechos ocurridos el 12 de mayo de 1993, en la ciudad de Bogotá:

— J. F.A., N.C. de F., M.A.F.C. y J.R.F.C., por la muerte de C.R.F.C. Como consecuencia de la anterior declaración, solicitaron que se condenara a la demandada a pagar, por concepto de perjuicios morales, a los dos primeros, en calidad de padres, la suma equivalente en pesos a 1.000 gramos de oro, a cada uno, y del equivalente en pesos a 500 gramos de oro a cada uno de los dos restantes, en su condición de hermanos del occiso. Por perjuicios materiales, requirieron la suma de $ 18´000.000, para los padres ya citados (folios 2 y 3, cuaderno principal).

— L.M.M.S. en nombre propio y en representación de sus hijos menores L.J. y W.A.R.M. L.Á.R.V., M.C.G. en representación de sus hijos menores M.I. y J.A.R.G.; V. y G.R.G. por la muerte L.A.R.G.. Como consecuencia de la anterior declaración solicitaron que se condenara a pagar a la demandada, por concepto de perjuicios morales, la suma equivalente en pesos a 1.000 gramos de oro a cada uno de los cinco primeros, en su calidad de esposa, hijos y padres del occiso y, de quinientos gramos para cada uno de los tres restantes, en su condición de hermanos del mismo. Por concepto de perjuicios materiales, la suma de $49.8000.000.oo para L.M.M.S.y $16.600.000.oo para L.J. y W.A.R.M. (folios 3 y 4, cuaderno 2).

— Patricia Rojas Joya, en nombre propio y en representación de sus hijos menores N. Y. y F.A.B.R.; J.B.Y., A.C.R. de B., J.B.R., E.B.R., L.G.B.R., y S.M.B.R. por la muerte de N.Y.B.R. Como consecuencia de la anterior declaración, solicitaron que se condenara a la demandada a pagar, por concepto de perjuicios morales, la suma equivalente en pesos a 1.000 gramos de oro, a cada uno de los cinco primeros demandantes, en su calidad de esposa, hijos y padres del occiso, y el equivalente en pesos a 500 gramos de oro, a cada uno de los cuatro siguientes, en su calidad de hermanos del mismo. Por concepto de perjuicios materiales, solicitaron que se pagara a P.R.J., la suma de $157. 500.000.oo, y a N.Y. y F.A.B.R., la suma de $26.500.000.oo, a cada uno (folios 4 y 5, cuaderno 3).

— M.C.F.Q. en nombre propio y en representación de sus hijos menores J.P. y H.A.B.F., M.A. viuda de B. y W.M.B.A. por la muerte de O.O.B. Como consecuencia de la anterior declaración, solicitaron que se condenara a la demanda a pagar, por concepto de perjuicios morales, la suma equivalente en pesos a 1.000 gramos de oro a los primeros cuatro demandantes, en su calidad de esposa, hijos y madre del occiso, y de 500 gramos de oro al quinto, en su calidad de hermano del mismo; por concepto de perjuicios materiales solicitaron el pago de la suma de $49.800.000.oo a M.C.F.Q. y de $8.300.000.oo a cada uno de sus hijos, H.A. y J.P. B.F. (folios 3 y 4, cuaderno 4).

— S.L.M.T. actuando en nombre propio y en representación de su hijo C.A.C.M., L.A.C.T., Y.V., G.I.V.V., R.V.V., L.C.C.V., L.A.C.V. y J.A.C.V. por la muerte de L.C.C.V. Como consecuencia de la anterior declaración, solicitaron que se condenara a la demandada a pagar, por concepto de perjuicios morales, la suma equivalente en pesos a 1.000 gramos de oro a los primeros dos demandantes, en su calidad de esposa e hijo del occiso, y el equivalente en pesos a 500 gramos de oro a los siete restantes, en su calidad de hermanos del mismo. Por concepto de perjuicio materiales, solicitaron que se pagara la suma de $53.200.000.oo a S.L.M.T. y de $13.200.000.oo a C.A.C.M. (folios 5 y 6, cuaderno 5).

— M.M.O, J.M.P., M.A.C.M., B.C.M. y B.R.C.M. por la muerte de L.A.C.M. Como consecuencia de la anterior declaración, solicitaron que se condenara a la demandada por concepto de perjuicios morales, al pago de la suma equivalente en pesos a 1.000 gramos de oro a las dos primeras demandantes, en su calidad de compañera permanente y madre del occiso, y la equivalente a 500 gramos de oro a las tres restantes, en su calidad de hermanas. Por concepto de perjuicios materiales, se condenara a pagar a M. M.O. la suma de $64.000.000.oo (folios 4 y 5, cuaderno 6).

2. En apoyo de sus pretensiones, los demandantes narraron que, en la noche del 12 de mayo de 1993, la Policía Nacional realizó un operativo en la casa ubicada en la carrera 74 N° 75 A-18, barrio Santa María del Lago, en Bogotá. Su objeto era verificar si, en ese lugar, se encontraban personas vinculadas con un asalto bancario.

Como resultado del procedimiento murieron doce personas: L.A.R.G., O.O.B.A, L.A.C.M., L.C.Ch.V., C.R.F.C., N.Y.B.R., O. C.N. (J. del C.H.A.), E.J. de M., M.C.M.J., O.E.L.B., M.G.P. y F.F.T. (J.C.V.). Los cuerpos de los occisos presentaban múltiples disparos de bala, incompatibles con las características de un enfrentamiento.

El informe del comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá señaló que la muerte de las personas citadas ocurrió en el enfrentamiento armado con miembros de la institución, al intentar capturarlos; ningún miembro del grupo de policías resultó herido.

Según informaciones de noticieros de televisión y diarios de la capital, entre el 13 y el 16 de mayo de 1993, testigos presenciales del hecho denunciaron que tal enfrentamiento no existió y que los occisos fueron vistos inermes bajo dominio de la patrulla policial.

Por el hecho fueron abiertas investigaciones penal y disciplinaria; la primera, a cargo del Juzgado 51 de Instrucción Penal Militar y, la segunda, a cargo de la Procuraduría Delegada para la Policía Judicial; esta última formuló pliego de cargos contra los implicados en el hecho (folios 3 a 5, cuaderno principal).

3. El procedimiento, respecto de cada una de las anteriores demandas, ocurrió de la siguiente manera:

La demanda de los familiares de C.R.F.C. fue admitida mediante auto del tres de febrero de 1994 y notificada en debida forma (folios 28 a 34, cuaderno principal). La demanda de los familiares de L.A.R.G. fue admitida el tres de febrero de 1994 y notificada en debida forma (folios 31 a 37, cuaderno 2). La demanda de los familiares de N.Y.B.R. fue admitida el 28 de enero de 1994 y notificada en debida forma (folios 28 y 34, cuaderno 3). La de los familiares de O.O.B.A. fue admitida el 11 de febrero de 1994 y debidamente notificada (folios 15 a 23, cuaderno 4). La de los familiares L.C.C.V. fue admitida el 28 de febrero de 1994 y debidamente notificada (folios 16 a 23, cuaderno 5). La de los familiares de L.A.C.M. fue admitida el 23 de febrero de 1994 y debidamente notificada (folios 15 a 20, cuaderno 6)

El Ministerio de Defensa manifestó, en la que hace referencia a C.R.F., que el operativo que se discute tuvo origen en el seguimiento a una banda de asaltantes de bancos y corporaciones, que venían asestando duros golpes desde hacia un tiempo. El desarrollo del operativo fue “legítimo, oportuno y legal” tanto para la seguridad del grupo de policías, como para la de los habitantes de la ciudad. No se puede responsabilizar al Estado por la actividad de los delincuentes (folios 35 a 37, cuaderno principal).

En la que se menciona a L.A.R.G., además de la defensa anterior, agregó que se configuraban las causales de justificación, primera y segunda del artículo 29 del Código Penal (folios 38 a 41, cuaderno 2).

En la que informa sobre N.Y.B.R. señaló que él y la banda a la que pertenecía fueron sorprendidos en flagrancia, cuando se repartían el botín obtenido por el ilícito. El operativo policial condujo al desmantelamiento de la banda, con los resultados conocidos, al oponerse sus integrantes a la acción de la autoridad, por lo que se configuraba la causal de exoneración de responsabilidad consistente en la culpa exclusiva de la víctima (folios 35 a 39, cuaderno 3).

En la que se refiere a O.O.B.A. expresó que se atenía a lo que se probara en el proceso (folios 25 a 27, cuaderno 4).

En la que reseña a L.C.Ch.V. afirmó que la policía actuó en cumplimiento de un deber legal, y que, tratándose de una banda de atracadores de bancos, de alta peligrosidad, era lógico que se presentara un enfrentamiento armado (folios 23 a 25, cuaderno 5).

En la que tiene que ver con L.A.C.M., anotó que la calidad de compañera permanente del occiso, que aduce M.M.O., no fue acreditada con la demanda, por lo que carecía de legitimidad para actuar en el proceso, lo mismo que B.R.M. cuyo registro civil de nacimiento tiene una fecha posterior a la muerte del occiso, primero de septiembre de 1993. Respecto de las pretensiones de la demanda, manifestó que el occiso tenía antecedentes penales y “quien se coloca al margen de la ley no puede exigir respeto ni protección a su vida”. Es decir que, desde el momento en que decidió cometer el delito, “perdió su derecho a ser protegido por las autoridades, máxime cuando se enfrentó a ellas armado”, por lo que se configura la causal de culpa exclusiva de la víctima (folios 21 a 26, cuaderno 6).

3. Mediante auto de primero de diciembre de 1994, se decretó la acumulación de los anteriores procesos (folios 42 a 44, cuaderno principal).

4. El representante del Ministerio Público, en los procesos de J.F.A. y otros, P.R.J. y otros, M.C.F. y otros, y M.M.O. y otros, formuló llamamiento en garantía contra E.A.A.A., J.A.O.A., E.U.P., G.G.T., R.A.B.M., J.O.S.H., C.A.C.M., P.I.F.R., F.T.A. y L.E.R.R. (folios 1 a 3, cuaderno 7, cuaderno 8, cuaderno 9, cuaderno 10). Los llamamientos fueron admitidos, en su orden, mediante autos de 28 de abril de 1994, 12 de mayo de 1994, 23 de junio de 1994 y del 30 de junio de 1994 (folios 5 a 9, cuaderno 7, cuaderno 8, cuaderno 9, 5 y 6, cuaderno 10). Se ordenó la notificación de las personas citadas, la cual no pudo ser realizada (folios 9 a 25 cuaderno 7, 10 a 27, cuaderno 8, 10 a 22, cuaderno 9, y 7 a 23, cuaderno 10). Mediante auto del 22 de mayo de 1995, se dispuso continuar el proceso, por no haberse logrado notificar a los llamados en garantía (folio 47, cuaderno principal).

4.(sic) Practicadas las pruebas decretadas mediante autos del 22 de mayo de 1995 (folio 47 a 50, cuaderno principal), 29 de abril de 1994 (folios 43 y 44, cuaderno 2), 19 de agosto de 1994 (folios 44 a 46, cuaderno 3), 23 de junio de 1994 (folios 27 y 28, cuaderno 5) y fracasada la conciliación (folio 167 y 168, cuaderno principal), se corrió traslado a las partes para alegar de conclusión (folio 111, cuaderno principal). La parte demandante presentó el alegato respectivo. La demandada y el Ministerio Público guardaron silencio.

El apoderado de la parte demandante manifestó que, de acuerdo con las pruebas que obraban en los expedientes penal y disciplinario, se acreditó la ilegitimidad de la actuación policial (folios 112 y 113, cuaderno principal).

II. Sentencia de primera instancia: 

Mediante sentencia del 13 de marzo de 1997, proferida por la Sección Tercera del Tribunal Administrativo de Cundinamarca, la demandada fue condenada en los términos trascritos al inicio de esta providencia. El a quo manifestó que era evidente que las muertes producidas en desarrollo del operativo del 12 de mayo de 1993, habían sido ocasionadas con armas de dotación oficial, y que las personas que se encontraban en el inmueble pertenecían a una banda de delincuentes dedicada a cometer asaltos bancarios, el último de los cuales se hizo contra la sucursal del Citybank en Puente Aranda. En la residencia fueron encontrados 162 de los 200 millones de pesos hurtados en el ilícito. La actuación de los miembros de la policía para desmantelar la banda y recuperar el dinero hurtado se ajustó a la misión que les fue encomendada. También se encuentra acreditado que los ocupantes de la casa se encontraban armados y agredieron al grupo de policiales, por lo que se configura un hecho exonerativo consistente en la culpa de la víctima. Sin embargo, los miembros de la policía se excedieron en el uso de la fuerza y de sus armas al ingresar disparando indiscriminadamente al inmueble, sin tratar de obtener la captura de sus ocupantes. Dado que, así se trate de delincuentes, es necesario proteger su vida, como derecho fundamental que prevalece sobre cualquier otro, el solo hecho de que todos los ocupantes de la residencia resultaran muertos, ninguno herido o capturado:

“... hace pensar que el actuar de los miembros de la policía se excedió en rigor y desbordó las proporciones de una conducta válida en principio, desconociendo la exigencia del uso adecuado, prudente y cuidadoso de las armas de fuego por parte de la fuerza pública cuando las circunstancias del hecho lo ameritan. Resulta, por tanto, explicable el comportamiento de los miembros de la policía y su reacción ante la agresión de que fueron objeto, pero a juicio de la Sala se extralimitaron en su proceder comprometiendo así la responsabilidad de la administración” (folios 168 y 169, cuaderno principal).

De lo anterior deduce que existió falla en la prestación del servicio, pero que, con ella, concurrió la culpa de las víctimas, que mediante su conducta propiciaron la reacción excesiva de los policías. Por tanto se presenta la compensación de culpas, que en criterio del Tribunal se ubica en 50 %, para cada uno de las partes enfrentadas, y da lugar a reducir las indemnizaciones en esa proporción. Se accedió a indemnizar por concepto de perjuicio moral, y se negó el perjuicio material, porque no es razonable lograr el pago de perjuicios por tal concepto, cuando se pretende respecto de una persona que obtenía sus ingresos de una actividad delincuencial (folios 115 a 174, cuaderno principal).

II. Recursos de apelación:

Las partes demandante y demandada interpusieron recurso de apelación contra la anterior providencia. Los recursos fueron concedidos mediante auto del seis de mayo de 1997 (folios 178, 182 y 189, cuaderno principal).

En la sustentación del recurso, el apoderado de los demandantes solicitó que se revocara la parte correspondiente a la reducción al cincuenta por ciento de la indemnización, por compensación de culpas, y que se reconociera la indemnización por perjuicio material, por lo que se debería condenar al pago total de los perjuicios por ambos conceptos.

Las personas muertas en el operativo del 12 de mayo de 1993, fueron injustamente privadas de su vida, se trató de una masacre mediante un allanamiento ilegal, dado que las víctimas fueron puestas, previamente, en situación de indefensión. Lo anterior se encuentra sustentado en que los vecinos de la casa de habitación fueron amenazados revelaban las circunstancias reales del operativo. El comportamiento habitual de la familia M., residente en ese inmueble, no era compatible con la de una banda de peligrosos delincuentes. En la inspección practicada en el proceso penal solo se presentan cinco huellas de impactos de bala de adentro hacía afuera, cuando se trataba de individuos armados con subametralladoras que presentaron una fuerte resistencia, según los miembros de la policía. También son contradictorios los exámenes de residuos de disparos, pues todos resultaron positivos en relación con los doce occisos, siendo que solo ocho de ellos estaban armados; además, varios de los cuerpos presentaban huellas de disparos a corta distancia lo que resulta incompatible con la hipótesis de enfrentamiento armado. Los informes sobre las armas incautadas por la policía a los occisos presentan contradicciones en cuanto al tipo de armas encontradas a cada uno. Los agentes que participaron en el procedimiento se contradicen sobre la forma como se desarrolló el operativo, especialmente respecto de lo ocurrido en los dos cuartos de atrás de la residencia. Tampoco es consistente el relato de los policías, en cuanto afirmaron que hicieron pocos disparos, lo que contrasta con el gran número de proyectiles encontrados en los cadáveres. De otra parte, existe una versión completamente diferente de los hechos, contenida en un informe realizado por un agente del CTI, que obra en el expediente penal militar, según la cual, después de ingresar a la residencia, el grupo de policías hizo tender en la terraza a las personas que se encontraban allí, tiempo en el cual ingresó a la edificación otra persona detenida por el mismo grupo. Pasado un tiempo, los policías con los detenidos regresaron al primer piso e inmediatamente se escuchó un intenso tiroteo; después todos los ocupantes de la residencia aparecieron muertos. Las grabaciones de las comunicaciones de radio del grupo policial confirman su dicho. El operativo debió contar con una orden judicial de allanamiento, dado que existía un fiscal delegado ante la SIJIN, quien, además de dictarla, hubiera podido hacerse presente en el operativo.

Finalmente, critica la negativa al reconocimiento de perjuicios materiales, pues, no se encuentra probado que todos los demandantes fueran delincuentes, ni que sus ingresos provinieran exclusivamente de actividades ilícitas (folios 205 a 227, cuaderno principal).

El 12 de diciembre de 1997, fue admitido el recurso de la parte actora y declarado desierto el de la demandada, por falta de sustentación (folios 229 y 230, cuaderno principal). En el traslado para alegar de conclusión, la demandada presentó los alegatos respectivos. Los demandantes y el Ministerio Público guardaron silencio (folio 232, cuaderno principal).

La apoderada de la demandada manifestó que, en el presente caso, se configuró la culpa exclusiva de la víctima, dado que los miembros de la policía actuaron en legítima defensa. No hubo exceso o imprudencia, ni se hizo uso innecesario de las armas, como se desprende de las pruebas que obran en el expediente. Respecto de los perjuicios materiales no obra en el expediente prueba de la actividad lícita de los occisos; en cambio, es claro que se encontraron 160 millones de pesos, producto de un asalto bancario. La actividad policial se efectuó en pro de la seguridad ciudadana y con el único propósito de prestar servicio a la ciudadanía (folios 241 a 243, cuaderno principal).

La doctora María Elena Giraldo Gómez, miembro de la Sección Tercera del Consejo de Estado, se declaró impedida, por haber conocido del proceso en primera instancia. El impedimento fue aceptado mediante auto del 30 de septiembre de 1999 (folios 260 y 261, cuaderno principal).

III. Consideraciones:

Limites a la competencia de la Sala: 

Se advierte, en primer lugar, que la Sala tiene competencia para conocer este proceso, en segunda instancia, no sólo en virtud del recurso de apelación interpuesto, sino de la consulta que, conforme a lo dispuesto en el artículo 184 de Código Contencioso Administrativo, debe surtirse en favor de la administración.

Es necesario aclarar que no es aplicable, en este caso, la reforma introducida a la norma citada por la Ley 446 de 1998. En efecto, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 163 de dicha ley, el recurso debe tramitarse conforme a las normas vigentes cuando el mismo se interpuso.

No obstante lo anterior, la Sala reitera el criterio fijado desde el 18 de noviembre de 1994, en relación con la procedencia de la consulta. Se precisó, en aquella oportunidad, que, para efectos de establecer si debía surtirse dicho grado de jurisdicción, había que tener en cuenta el monto de la condena impuesta, de manera que si éste era inferior al límite señalado para que el asunto se tramitara en dos instancias, no debía surtirse la consulta, a pesar de que originalmente y conforme a la demanda, el proceso tuviera vocación de doble instancia(1).

En este caso, mediante sentencia del 13 de marzo de 1997, se condenó a la demandada a pagar a los demandantes, por concepto de perjuicios morales, la suma de $ 186.232.035.oo. Dado que, conforme a lo dispuesto en el Decreto 597 de 1988, en esa época, debían tramitarse ante los tribunales administrativos, en primera instancia, los procesos de reparación directa cuya cuantía fuera igual o superior a $13.445.600.oo., es claro que la sentencia del a quo es consultable.

Así las cosas, esta Sala tiene competencia para revisar el fallo del tribunal no sólo en relación con los aspectos objeto del recurso interpuesto, sino respecto de todos los elementos que dieron lugar a la imposición de la condena en contra de la entidad demandada, pudiendo, en consecuencia, modificar dicho fallo sin limitación alguna, a favor de la entidad demandada, en virtud del artículo 357 del Código de Procedimiento Civil, y de lo dispuesto en el citado artículo 184 del Código Contencioso Administrativo, según el cual la consulta se surte en favor de la administración.

Parámetros para el juzgamiento de la responsabilidad 

En relación con el sistema de responsabilidad aplicable al caso concreto, se considera pertinente citar algunos apartes del fallo proferido el 14 de junio de 2001. Manifestó la Sala en aquella oportunidad:

“Con anterioridad a la expedición de la Constitución Política de 1991, esta Sala elaboró y desarrolló los fundamentos de varias teorías o regímenes que permitían sustentar, con base en el análisis del caso concreto, la responsabilidad del Estado. Así, se desarrolló, entre otras, la teoría del riesgo excepcional, cuyo contenido, precisado en varios pronunciamientos, fue presentado muy claramente en sentencia del 20 de febrero de 1989, donde se expresó:

“...Responsabilidad por el riesgo excepcional. Según esta teoría, el Estado compromete su responsabilidad cuando quiera que en la construcción de una obra o en la prestación de un servicio, desarrollados en beneficio de la comunidad, emplea medios o utiliza recursos que colocan a los administrados, bien en sus personas o en sus patrimonios, en situación de quedar expuestos a experimentar un “riesgo de naturaleza excepcional” que, dada su particular gravedad, excede notoriamente las cargas que normalmente han de soportar los administrados como contrapartida de los beneficios que derivan de la ejecución de la obra o de la prestación del servicio...”.(2)

“Precisó el Consejo de Estado, en aquella oportunidad, que el régimen de responsabilidad por riesgo excepcional podía incluirse dentro de los denominados regímenes objetivos, en los que el elemento falla del servicio no entra en juego. En efecto, no está el actor obligado a probarla ni el demandado a desvirtuarla, y la administración sólo se exonera demostrando la existencia de una causa extraña, que rompa el nexo de causalidad.

“A partir de la expedición de la nueva Constitución Política, todo debate sobre la responsabilidad del Estado debe resolverse con fundamento en lo dispuesto en el artículo 90 de la misma, según el cual éste responderá patrimonialmente por los daños antijurídicos causados por la acción u omisión de las autoridades públicas, que les sean imputables. Debe establecerse, entonces, en cada caso, si existen los elementos previstos en esta disposición para que surja la responsabilidad.

“Sin embargo, reflexiones similares a las realizadas para justificar la teoría de la responsabilidad por el riesgo excepcional permiten afirmar, con fundamento en lo dispuesto en el artículo 90 de la Constitución Política de 1991, que el régimen aplicable en caso de daño causado mediante actividades o cosas que exponen a los administrados a un riesgo grave y anormal, sigue siendo de carácter objetivo. En efecto, basta la realización del riesgo creado por la administración para que el daño resulte imputable a ella. Es ésta la razón por la cual la Corporación ha seguido refiriéndose al régimen de responsabilidad del Estado fundado en el riesgo excepcional, en pronunciamientos posteriores a la expedición de la nueva Carta Política.(3) La actividad generadora del daño causado, en el caso que ocupa a la Sala, es una de aquellas actividades. En efecto, la utilización de armas de fuego ha sido tradicionalmente considerada una actividad peligrosa, y cuando su guarda corresponde al Estado, por tratarse de armas de dotación oficial, el daño causado cuando el riesgo se realiza, puede resultar imputable a éste último.

“No se trata, en consecuencia, de un régimen de falla del servicio probada, ni de falla presunta, en el que el Estado podría exonerarse demostrando que actuó en forma prudente y diligente. Al actor le bastará probar la existencia del daño y la relación de causalidad entre éste y el hecho de la administración, realizado en desarrollo de la actividad riesgosa. Y de nada le servirá al demandado demostrar la ausencia de falla; para exonerarse, deberá probar la existencia de una causa extraña, esto es, fuerza mayor, hecho exclusivo de un tercero o de la víctima”(4).

La Sala ha considerado necesario presentar, previamente, estas reflexiones, que serán tenidas en cuenta para valorar la prueba obrante en el proceso, a fin de establecer si está demostrada, en este caso, la responsabilidad de la entidad demandada.

El caso concreto:

1. Se encuentra acreditado que el 12 de mayo de 1993, en Bogotá, murieron, en un operativo policial, las siguientes personas por heridas de arma de fuego: C.R.F.C. a causa de laceración cerebral; L.A.R.G. por shock hemorrágico; N.Y.B.R. por shock hemorrágico de herida de corazón y pulmón; O.O.B.A., L.C.C.V. y L.A.C.M., todos por laceración cerebral, según se atestigua en los registros civiles de defunción de las notarías 15, 20, 21 y 22 de Bogotá (folios 18, cuaderno 1; 24, cuaderno 2; 24, cuaderno 3; folio 9, cuaderno 13; 11, cuaderno 14; 3, cuaderno 15).

2. El comandante del operativo, capitán de la Policía Nacional, E.A.A.A., el mismo día de los hechos, informó al jefe de la Sijin de la Policía Metropolitana de Bogotá (MEBOG), el resultado del procedimiento:

“Me permito informar a esa jefatura, que el día de hoy 120593 a las 15:00 horas, sujetos no identificados realizaron un hurto calificado, a las instalaciones del CITIBANK, de Puente Aranda... se pudo establecer que los sujetos que ingresaron a dicha instalación fueron ocho, fuertemente armados y que según el balance inicial del Banco habían hurtado la suma de $200.000.000.oo y US 521.

“Dos horas mas tarde, se recibe una llamada telefónica en las instalaciones de la SIJIN, en donde la persona informante manifiesta que en la Cr. 74 N° 75 A -18, se encontraban reunidos una cantidad de sujetos desconocidos, los cuales habían llegado en forma intempestiva y bajaron varias tulas de una camioneta de color gris sin mas datos. Teniendo en cuenta lo informado, la Jefatura de la SIJIN, ordena al señor Teniente J.A.O.A., que se traslade al lugar antes mencionado, en donde minutos más tarde el oficial reporta que frente a la residencia identificada con el número 75 A - 18, se encuentra parqueado el vehículo Mazda 626 GLX de placas CAE686, color gris verdoso, automóvil que había sido detectado en operativos anteriores merodeando entidades bancarias que habían sido puestas en vigilancia ya que se preveían hurtos contra las mismas.

“Seguidamente hago contacto con el oficial, quien suministra la información y me hace una evaluación del lugar, disponiendo el operativo, el cual en el momento de ingresar a la residencia fuimos repelidos por los sujetos con armas de fuego, presentándose el enfrentamiento, en donde se dieron de baja a las siguientes personas:

1. N.Y.B.R.... quien portaba una subametralladora webley, calibre 9 M.M. con un proveedor.

2. L.C.C.V.... quien portaba una subametralladora Micro- ingram, con un proveedor.

3. O.E.L.B. [L.A.C.M.]... quien portaba una subametralladora uzi N° 05231, y un chaleco antibalas.

4. N.N. [O.O.B.A.], hombre, de 30 años, aproximadamente, quien portaba una ingram hechiza calibre 9 M.M.

5. E.N.C.N. [J. del C.H.A.]... quien portaba una granada de fragmentación.

6. E.J. de M.,... quien portaba una pistola Walter, calibre 3.80.

7. M.C.M.J.... quien portaba una granada de aturdimiento.

8. L.A.R.G.... quien portaba un revólver marca Colt calibre 32.

9. M.G.P. quien portaba una granada de fragmentación.

10. N.N. [A.M.V.] hombre, de 55 años de edad aproximadamente, contextura gruesa, quien portaba un revólver calibre 32, marca Colt.

11. H.F.T.[J.C.V.], quien portaba una granada de fragmentación.

12. N.N. [C.R.F.C.] hombre de 25 a 30 años, quien portaba una granada de fragmentación.

“Además de las armas antes mencionadas se encontraron dos radios de comunicación portátiles y en uno de los cuartos, sobre una de las camas se encontró el dinero que había sido hurtado en el banco, según el balance hecho por el fiscal que realizó el levantamiento con un total de $162.825.000.oo.

“También fueron incautados dos vehículos que son de la banda de delincuentes, Mazda 626 GLX, placas CAE - 686, color gris verdoso, Renault 9 Taxi, SE 9139, color negro, es de anotar que en la placa del baúl tenía demarcada las placas SF- 7139.

“Conocieron el caso el señor Capitán A.A.E., Teniente O.A.J., Sargento Segundo U.P.E., Cabo Primero G.T.G., AGENTES R.R.R., B.M.R., S.H.J., F.R.P., T.A.F., C.M.C. (folios 51 a 53, cuaderno 14).

Un informe similar presentó el comandante de la Sijin MEBOG al juez 77 de Instrucción Penal Militar, en el que agregó:

“En el lugar de los hechos se encontró la suma de $162’560.400 pesos, que según evidencias encontradas es la totalidad del dinero hurtado al banco CITYBANK, sucursal de Puente Aranda de la Avenida 6 Nro. 49-98, ya que en documento hallado en este sitio, los delincuentes habían divido la suma $183’000.000 producto del hurto, entre 14 personas, haciendo falta el producto de dos que posiblemente alcanzaron a huir con el dinero que les correspondía ($24’000.000.oo)” (folio 23, cuaderno 15).

La propiedad del dinero del banco encontrado en la residencia del barrio Santa María del Lago fue confirmada por el Fiscal 21 de la Unidad Primera de Investigación Previa y Permanente, mediante comunicación del 13 de mayo de 1993:

“Del caudal probatorio recaudado hasta el momento, tenemos que el dinero recuperado ($162.820.400.oo) hace parte del que le fuera hurtado al “City Bank” sucursal Puente Aranda, de donde se desprende su propiedad.

“Por ser procedente la solicitud impetrada por el señor... en su calidad de presidente suplente de la mencionada entidad, para lo cual se anexa copia autenticada de la certificación de la superintendencia Bancaria, se accede a ello, en consecuencia hágasele entrega del mencionado dinero recuperado al señor... en calidad de deposito provisional. Siéntese la respectiva acta, déjese las constancias de rigor aclarando que dicho deposito provisional es hasta tanto el funcionario que conozca el asunto resuelva lo pertinente (folio 41, cuaderno 20).

En el expediente obra la diligencia de entrega del dinero a la entidad mencionada, en la misma fecha (folio 45, cuaderno 20).

3. De acuerdo con lo anterior es claro que en la noche del 12 de mayo de 1993, en la residencia de la carrera 74 N° 75 A - 18, del barrio Santamaría del Lago, de la ciudad de Bogotá, murieron L.C.C.V., C.R.F.C., N.Y.B.R., O.O.B.A., L.A.C.M. y L.A.R.G. y seis personas más, en un operativo de la Sijin Mebog, en el que se recuperó dinero perteneciente al Citybank sucursal de Puente Aranda que, en la tarde de ese mismo día, había sido objeto de un hurto por una banda de asaltantes bancarios.

En la sentencia impugnada se declaró la responsabilidad de la demandada, pero se redujo la indemnización a la mitad del monto reclamado por cuanto se consideró que, si bien se había presentado enfrentamiento armado y los miembros de la policía reaccionaron a él, hubo exceso en la respuesta policial, causando la muerte de todos los ocupantes de la residencia donde se desarrolló el operativo. La demandada alega que se configuró la causal de exoneración de responsabilidad consistente en la culpa exclusiva de la víctima, ya que los miembros de la policía actuaron en legítima defensa. Los demandantes, por el contrario, manifiestan que no se presentó dicho enfrentamiento y que, a los ocupantes del lugar, se les causó la muerte en estado de indefensión. Corresponde a la Sala hacer un pormenorizado análisis del acervo probatorio con el fin de establecer las circunstancias en las cuales se desarrolló el hecho.

Antes de lo ello, debe tomarse en cuenta que el artículo 26 del Código Penal Militar (decreto 2550 de 1988), vigente en la época a que se contrae este juzgamiento, establecía, en su numeral cuarto, la legítima defensa como causal de justificación: “El hecho se justifica cuando se comete... 4) Por la necesidad de proteger un derecho propio o ajeno contra injusta agresión actual o inminente, siempre que la defensa sea proporcional a la agresión”. La legítima defensa establecida como causal de justificación de la conducta en la citada norma penal, es aplicable en el campo de la responsabilidad civil como razón exonerante de la misma; sobre este particular los tratadistas Mazeud y Tunc expresan:

“El derecho penal suprime la responsabilidad en caso de legítima defensa o de un tercero. La misma regla se aplica en el derecho civil; por supuesto, no porque se haya suprimido la responsabilidad penal, sino por aplicación directa de los principios que definen la culpa en materia civil. Desde luego se precisa, como lo exige el derecho penal, que la agresión sea actual, que sea injusta y que la defensa empleada no exceda manifiestamente de la medida del ataque.

“Esos principios, así como acaba de decirse, derivan necesariamente en la definición de la culpa. El que le causa un daño a su agresor o al agresor de un tercero, a fin de impedirle a este último (ofensor) que realice un perjuicio, ¿incurre en culpa? Para responder, hay que preguntarse lo que habría hecho un individuo situado en iguales circunstancias. La solución se impone: ese individuo cuidadoso se hubiera esforzado por impedir que el agresor consiguiera su propósito; para ello, no habría dudado en causarle un daño al agresor. La emoción que causa el ataque puede excusar incluso una defensa demasiado enérgica. Sin embargo, y por descontado, que no todo medio de defensa es legítimo. Como puntualiza con razón el proyecto de reforma del Código penal francés (art. 113), la defensa debe “ser proporcionada a la gravedad de la agresión”(5).

La Sala, en reiterada jurisprudencia, ha reconocido la legítima defensa como causal de exoneración de responsabilidad de la administración(6); sin embargo, en situaciones como la que se discute en el presente proceso, ha prestado especial atención al uso excepcional de las armas por los miembros de la fuerza pública cuando fuera absolutamente necesario para el cumplimiento de sus funciones(7). Así lo dijo en sentencia del 27 de julio de 2000:

“Se agrega que aún en el evento de que los señores O. y J.O. hubieran sido delincuentes y que pretendieran extorsionar a la señora M.D., los funcionarios no estaban legitimados para sancionarlos con la pena de muerte, pues si bien es cierto que el Estado puede hacer uso legítimo de la fuerza y por lo tanto, recurrir a las armas para su defensa, esta potestad sólo puede ser utilizada como último recurso, luego de haber agotado todos los medios a su alcance que representen un menor daño. Lo contrario implicaría legitimar el restablecimiento del orden en desmedro de la vida y demás derechos fundamentales de las personas”(8).

En el mismo sentido se ha pronunciado la Asamblea General de Naciones al aprobar el “Código de conducta para funcionarios encargados de hacer cumplir la ley”, en la 106ª sesión plenaria del 17 de diciembre de 1979; en el artículo 3° de tal codificación se establece que: “Los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley podrán usar la fuerza sólo cuando sea estrictamente necesario y en la medida que lo requiera el desempeño de sus tareas”; a propósito de tal precepto la misma Asamblea comenta que el uso de la fuerza debe ser excepcional, en la medida de lo razonablemente necesario. Idéntico razonamiento sirve de base a los “Principios Básicos sobre el empleo de la fuerza y de armas de fuego por los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley”, adoptados por el Octavo Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente, en agosto y septiembre de 1990, en los cuales se establece:

“4. Los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, en el desempeño de sus funciones, utilizarán en la medida de lo posible medios no violentos antes de recurrir al empleo de la fuerza y de armas de fuego. Podrán utilizar la fuerza y armas de fuego solamente cuando otros medios resulten ineficaces o no garanticen de ninguna manera el logro del resultado previsto...  

“9. Los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley no emplearán armas de fuego contra las personas salvo en defensa propia o de otras personas, en caso de peligro inminente de muerte o lesiones graves, o con el propósito de evitar la comisión de un delito particularmente grave que entrañe una seria amenaza para la vida, o con el objeto de detener a una persona que represente ese peligro y oponga resistencia a su autoridad, o para impedir su fuga, y sólo en caso de que resulten insuficientes medidas menos extremas para lograr dichos objetivos. En cualquier caso, sólo se podrá hacer uso intencional de armas letales cuando sea estrictamente inevitable para proteger una vida”.  

De lo dicho se concluye que el examen de la proporcionalidad de la respuesta de los miembros de la fuerza pública, a una agresión de la cual sean objeto, debe someterse a un examen más estricto que el que pudiera hacerse en el común de los casos. Efectivamente, los elementos que configuran la legítima defensa deben estar acreditados de manera indubitable, de modo que aparezca claro que el uso de las armas de fuego era el único medio posible para repeler la agresión o, dicho de otra forma, que no existía otro medio o procedimiento viable para la defensa; que la respuesta armada se dirija exclusivamente a repeler el peligro y no constituya una reacción indiscriminada; y que exista coherencia de la defensa con la misión que legal y constitucionalmente se ha encomendado a la fuerza pública.

Dada la complejidad del caso sub judice, dado que se trató de un procedimiento en el que murieron doce personas y participaron de manera directa diez miembros de la policía, se dividirá en tres partes la descripción y critica de los elementos probatorios que obran en el proceso. La primera, se refiere a las versiones de los miembros de la policía, que comprenden la manera como se inició el operativo y las condiciones de luminosidad del lugar, así como su desarrollo en los dos grupos en que se dividieron: uno, comandado por el capitán A.A., que entró por la parte delantera de la casa donde resultaron muertas cinco personas; otro, comandado por el teniente O. A., que entró por la terraza o azotea y accedió al primer piso por la parte de atrás del edificio, donde murieron siete personas. También se describirá, en esta primera parte, la posición de los cadáveres y el armamento incautado.

En la segunda se toman en cuenta los dictámenes balísticos practicados que dan cuenta de las huellas de disparos en la residencia y del cotejo de proyectiles y vainillas recuperados con las armas utilizadas por los miembros de la policía, así como los resultados de sustancias compatibles con residuos de disparos en las manos de cada uno de los cadáveres y del cotejo de las vainillas y armas incautadas a los ocupantes de la residencia.

En tercer lugar se consideran las trayectorias de las heridas con arma de fuego en cada uno de los cadáveres y las huellas de disparos a corta distancia en los cuerpos y ropas de los occisos.

4. El enfrentamiento, según la versión de los policías, se inició de la siguiente forma:

a. Ante el Tribunal, el agente de la policía F.T.M., quien participó en el procedimiento, relató lo siguiente:

“Me acuerdo de un operativo que se llevó a cabo en el barrio Santa María del Lago donde por orden del señor capitán A. nos ordenó que nos trasladáramos a la dirección que él nos dio, no sé exactamente la dirección, una vez allí nos informó de que había una residencia en la cual habían unas personas que habían (sic) cometido un hurto a una entidad bancaria, que debíamos de trasladarnos hacía ese sitio con el fin de capturar a estas personas para que fueran puestas una vez capturadas a ordenes de autoridad competente. Una vez allí nos ubicamos unos diez agentes, cerca de la residencia y otros aproximadamente a una cuadra con el fin de acordonar la zona en el caso de que alguno de ellos fuera a escapar fuera capturado por los compañeros de acordonar la zona, tan pronto llegamos a la casa, notamos de que luz estaba apagada, pero a lo que alguno de los agentes que debíamos estar la frente de la residencia, alguno de los compañeros les gritó a las personas que se encontraban dentro que abrieran la puerta de parte de la policía, para lo que recibimos de adentro hacia fuera comenzaron a disparar, de que entráramos por ellos si podíamos, esto no (sic) lo decían con palabras soeces, cuando empezaron a disparar con algunos compañeros nos tiramos al piso donde permanecimos unos cinco minutos, tendidos en el piso, los otros compañeros trataron de escalar un muro con el fin de pasar por la residencia hacía la parte de atrás de la casa, de un momento a otro, uno de los compañeros no se si fue el señor capitán trató de abrir la puerta, inmediatamente los que estábamos al frente intentándonos (sic) arrastrándonos por el piso para lo que otros compañeros que iban sobre el techo gritaron que ya habían ganado el patio trasero de la residencia, pero en ese momento seguían los disparos y como estaba un poquito oscuro nosotros también en vista de que nos estaban disparando hicimos uso de nuestras armas, disparando hacía el lugar de donde salían los fogonazos, lo mismo hacía el personal que se encontraba en la parte de atrás de la residencia. Al cabo de un tiempo ya no sonaron más disparos para lo que se constató que alguna de las personas que se encontraba allí en la sala habían sido dadas de baja, lo mismo el personal que se encontraba en el patio de atrás y en otras partes de la residencia, logrando establecer al final de la residencia 8 (sic) habían sido dadas de baja. Posteriormente se inició la búsqueda del dinero que posiblemente habían hurtado de la entidad bancaria encontrándose una cantidad de dinero en las habitaciones, desconozco la cuantía de dinero que se encontraba, posteriormente recibimos la orden del señor capitán A. para que nos saliéramos de la residencia y una vez afuera notamos que nadie pasaba al frente de la residencia ya que al escuchar los disparos compañeros que estaban acordonando la zona no dejaban pasar a nadie con el fin de que no fuera a ser ninguno (sic) con el enfrentamiento que allí se realizaba... Una vez pasó el operativo nos ordenaron trasladarnos a las instalaciones de la Sijin ya que lo que sefgui (sic) era practicar levantamientos por la respectiva fiscalía. No se cual de todos los muertos era el mencionado [Luis Antonio Carrillo Monsalve]. En ese operativo fallecieron 12 personas que se encontraban en la diligencia. De nosotros ningún compañero ni yo resultamos heridos y tampoco nadie falleció. Esos hechos sucedieron hace aproximadamente 3 años” (folio 19 y 20, cuaderno 11).

Por su parte, ante el mismo Tribunal, el agente P.I.F.R. recordó los primeros momentos del operativo:

“Los momentos iniciales tengo entendido que al golpear el señor capitán al mismo recibimos ráfagas de armas de fuego, yo entré por la parte del techo o terraza, bajé hacía el patio y allí sonaban disparos de las alcobas de adentro hacia atrás como consta en la inspección judicial y fotografías tomadas al inmueble, el señor capitán A. ordenó que nos saliéramos de la casa, que no quería ver a ninguno adentro yo permanecí frente a la casa hasta cuando ordenaron retirarnos. Los demás unos no sé por dónde entraron, otros compañeros entraron conmigo, que cada uno de los compañeros diga por donde entró al inmueble... En el primer instante se les gritaba a los asaltantes que se entregaran que era la policía, que estaban rodeados, la respuesta que se escuchaba en el interior del inmueble, una voz como de un hombre que decía tombos H.P. de aquí nos sacan pero muertos, y sonaban los disparos. En un momento nos encontrábamos unos tirados en el piso, en la calle al frente de la casa, más concretamente al pie de la pared de la casa, mientras logramos subir una pared hacía la terraza y otros de los compañeros habían penetrado por la puerta de entrada de la casa, creo que es la puerta del garaje” (folios 23 y 24, cuaderno 11).

Ante la misma instancia, el oficial J.A.O., quien comandó al grupo que entró por la azotea, narró lo siguiente:

“Para ese fecha me encontraba como jefe de la unidad de patrimonio económico de la Sijin de la metropolitana de Bogotá y a eso de las 16 horas se reportó el atraco perpetrado por varias personas al citybank de la zona comercial, me trasladé personalmente a la entidad bancaria donde me dieron las características físicas de las personas que participaron, el armamento que utilizaron y vehículos y la modalidad empleada, aproximadamente a las cinco y media de la tarde encontrándome en esa entidad, la estación cien recibió una llamada en donde afirmaba que la residencia o en una residencia del barrio Santa María del Lago se encontraban las personas que había perpetrado dicho atraco, nos ordenaron trasladarnos junto con el capitán E.A.A. y 8 unidades más para verificar dicha información y una vez llegamos al lugar sobre las 6 y media o algo más de la tarde, una vez analizamos la situación procedimos a rodera (sic) dicha residencia, fue así como tan pronto logramos identificarnos ante los ocupantes de la residencia con funcionarios de la Policía manifestándoles que abrieran las puertas y que por favor se entregaran, fue cuando iniciaron a disparar desde la parte interna a quienes estaban al frente a la residencia, en este momento procedí a ingresar por el techo de dicha residencia donde fui repelido por disparos de uno de los delincuentes que se encontraba parapetado en la azotea y otros que se encontraban en el patio de la residencia, razón por la cual se presentó el intercambio de disparos con los resultados conocidos por el despacho. Los resultados fueron que se dieron de baja 12 personas entre ellos dos agentes en servicio activo de la policía que hacían parte de la banda de delincuentes, se recuperó el dinero hurtado en el banco y se incautaron varias armas, no recuerdo exactamente el número, pero entre ellas habían pistolas revólveres, granadas de fragmentación, chalecos antibalas y un vehículo, corrijo, eran dos vehículos (folio 56 cuaderno 11)... Tan pronto como se escuchó que abrieran la puerta que era la policía ellos apagaron las luces, se siguió insistiendo golpeando la puerta y creo que no demoró más de un minuto cuando comenzaron a disparar y empezaron después los disparos segudios (sic) porque el golpe fue inmediato. Ellos siguieron disparando pero uno pierde en ese momento la noción del tiempo, el enfrentamiento no duró más de diez minutos (folio 58, cuaderno 11).

En la inspección judicial, practicada por el Juzgado 51 de Instrucción Penal Militar, el 31 de julio de 1993, el mismo declarante manifestó:

“... Una vez en el lugar, yo ingreso por el muro que esta ubicado hacía el sector sur de la residencia (el sindicado señala al despacho la entrada del edificio contiguo a esa residencia constado (sic) sur (sic), ya que tiene unas rejas y de allí camina sobre el muro, llegando a la terraza), en el momento en que llego a la terraza escucho los primeros disparos que salían más o menos de la mitad de la terraza costado norte (sic)...” (folio 63, cuaderno 14).

En la misma diligencia, el capitán E.A.A.A., comandante del operativo manifestó:

“Llegamos por esa esquina, se deja constancia que el oficial señala que se acercaron a la residencia desde la calle 76 hacia la casa, o sea los que venían conmigo el TE. O. venía de lado sur, me ubiqué detrás de esta ventana, se deja constancia que el sindicado señala la ventana del frente de la residencia... hasta cuantro (sic) escuche los primeros disparos en la plancha de la residencia, al momento de los disparos se escuchaban voces del interior al mismo tiempo que disparaban de adentro hacia fuera, sentí que me caían vidrios y sentía los disparos sobre mi cabeza y voces que decían “vengan por nosotros”, porque nosotros les insinuamos que se entregaran, pero eso no hicieron caso a ese llamado, fue así, como metí el arma por las endijas (sic) de la puerta del frente de la casa, disparando hacía adentro...” (folio 58, cuaderno 14)

En la misma inspección el cabo primero A.G.T., relató el inició del procedimiento de la siguiente manera:

“... participé en el operativo después de haber distribuido el jefe del mismo el personal llegamos por el lado de la calle 76 hacía la 75, nos ubicamos llegando uno por uno a cubir (sic) la parte de al frente de la casa, ya el otro personal que le correspondía tomar la terraza estaba haciendo lo pertinente, fue en forma simultanea prácticamente, llegamos en forma discreta al frente de la casa, nos parapetamos al frente del muro que existe al frente de la ventana cuando de repente se escucharon las detonaciones en la terraza, fue entonces cuando empezaron a disparar de la parte interna de esta casa hacía afuera, nos fuimos deslizando... (folio 60 y 61, cuaderno 14).

b. Como ya se había trascrito anteriormente, el capitán E.A.A. relató, en la inspección judicial, que el enfrentamiento se inició en la terraza, escuchó los primeros disparos de adentro hacía afuera y comenzó a disparar:

“... fue así, como metí el arma por las endijas (sic) de la puerta del frente de la casa, disparando hacía adentro, de la misma forma lo hice por la ventana ubicada hacía el costado de la puerta, la cual se encontraba abierta, también disparé por ese lado, se escuchaba muchas detonaciones en la parte de atrás y me arrastré de la puerta de entrada de la casa hacía la puerta de entrada del garaje, allí quedé acurrucado en cunclillas (sic) y sentí unos disparos sobre la puerta y otro sobre los vidrios que me caían encima, esperamos un rato no recuerdo cuanto tiempo metí mi arma por las coberturas que tiene la puerta e hice otro disparo, seguidamente metí la mano por el hueco que estoy mostrando, se deja constancia que hace referencia a uno de los espacios donde no hay vidrio para el momento de la diligencia, metí la mano agarrando el pestillo de la puerta de entrada al garaje y abrí la puerta (El despacho solicita al procesado que indique la forma en que efectuó dicha apertura) circunstancia que efectivamente es factible y la pudo realizar aun cuando el pistillo de la chapa se encuentra hacia el lado derecho de la puerta, el sindicado igualmente dice que dicha operación la realizó con la mano izquierda y que es surdo (sic), lo cual le facilitaba dicha acción). En forma rápida mis compañeros, ingresaron al lugar, al tiempo que yo lo hacía, ubicándonos detrás de este mueble, el sindicado indica el sofá que se encuentra entre la sala y el garaje, advirtiendo además que el garaje se encontraba un vehículo taxi color negro cuyas placas no recuerda y que en este momento no se encuentra dentro de la residencia, de aquí de este lugar más o menos en posición de agachada hice dos disparos, no sé hacia donde, porque yo sentía el fogonazo, la puerta estaba abierta, deja constancia que él indica haber efectuado los disparos encontrándose agachado detrás del sofá ya mencionado, esto porque en este mismo instante del corredor corrieron unas personas disparando, todo estaba oscuro, del corredor dispara hacía acá, con puerta abierta, (se deja constancia que el sindicado menciona que las personas venían por el corredor, es decir el interior de la residencia hacia afuera, y observaba el candelo (sic) porque todo estaba oscuro, estndo (sic) entre el vehículo y el sofá agachado, alguien se asomó de este pasillo, SE (sic) deja constancia que el sindicado hace referencia a un pasillo que del garaje comunica al interior de la residencia y donde hay una puerta que da a un baño), hacia donde también disparé, ubicándome y cubriéndome en este muro, (se deja constancia que hace referencia al muro que divide los dos corredores que dan acceso al interior de la residencia), en este lugar no recuerdo cuantos disparos hice, todo fue muy rápido, no se si la persona ingresó o no a la parte de atrás, de donde se encuentra esta puerta, quiero aclarar que encontrándome aún detrás del sofá y al sentir una sombra por el corredor que disparó por el corredor (sic) que sale al garaje efectúo los disparos y me cubro con el muro que antes mencioné, aquí en este lugar, no recuerdo hacia donde, pero yo disparaba hacia la parte precisa a donde se veía el fogfonazo (sic), únicamente hacía la parte donde veía el fogonazo, se veía el fogonazo de la parte del comedor, se escuchaban impactos pero yo permanecía detrás del muro hasta que ya no se escucharon detonaciones, me parece que atrás se prendió una luz. No es más (folio 59, cuaderno 14).

El cabo primero A.G.T. relató lo siguiente:

“... yo me fui deslizando y los otros hicieron lo mismo nos ubicamos aquí al frente de la puerta de la entrada al garaje, nos tiramos al piso y cuando daban la oportunidad yo subía el brazo con su arma y disparaba hacia adentro, aclaro que primero disparé desde la puerta de entrada de la casa y luego desde la puerta de la entrada del garaje estando en el piso en la parte de afuera de la casa, las personas de adentro gritaban que entráramos por ellos que ellos no se entregarían, que tenían buena dinamita para volar “esta mierda”, ya por la parte de atrás se escuchaban cuando los compañeros se habían tomado la parte de arriba y les gritaban (sic) que se rindieran que estaban rodeados y ellos respondían lo mismo. Posteriormente, alguien logró abrir la puerta del garaje logrando penetrar los que estábamos por la parte de al frente, yo me llegué (sic) y me parapeté sobre un carro que había allí, un carro negro taxi, se escuchaban disparos, estaba totalmente oscuro, cuando se escucharon las primeras detonaciones las luces de la casa fueron totalmente apagadas, yo estaba al pie del taxi, luego me ubiqué al pie del mueble que estaba acá, se deja constancia que el procesado indica el sofá ubicado a la entrada de la sala, se observaban los fogonazos como detrás del mueble, es decir de la sala, posteriormente yo llegué y me metí por acá, se deja constancia que el sindicado señala el muro que divide el garaje de la sala, yo me paré en el muro de ahpi (sic) no disparo, de ahí pasé a este lado, el sindicado hace referencia al comedor, en el momento observé unas sombras que salía (sic) de este lado (se deja constancia que el sindicado hace referencia al corredor que del interior de la casa conduce a la sala comedor), y cuando disparaba se veía los fogonazos, respondiendo de igual manera, por allá se observaban otros fogonazos, de aquel lado (el sindicado hace referencia a la salida que hay del baño al corredor), en ese momento no disparé, disparaban los otros compañeros, después de eso alguien prendió la luz de atrás, ya cesó el fuego ya el jefe de los servicios sacó el personal, eso fue todo... (folio 61, cuaderno 14)

El agente C.A.M. narró lo siguiente:

“... ese día mi ubicación fue tomar la parte de al frente de la ventana, la parte exterior de la ventana, obtuve la posición de agachado, después de eso escuché unos disparos, no sé de que parte, al parecer eran de arriba, repetidamente unos disparos por la ventana me tendía más al piso porque empezaron a caer un poco de vidrios, saqué el arma que yo llevaba, llevaba una ingram o mini ingram y la accioné hacía dentro, estando en esa ventana, después otra vez me agaché, luego nos dirigimos hacía la puerta de la entrada del garaje, seguían los disparos de adentro hacia fuera y seguían callendo (sic) los vidrios, transcurrió cierto tiempo, seguían sonando los disparos de adentro hacia fuera, se escuchaban una voces de acá adentro masculinas que decían “Tombos H.P. nosotros no nos entregamos, si quieren entren, se corrije (sic) entren por nosotros, tenemos suficiente dinamita para volar esta mierda decían “De aquí nos sacan pero muertos” y seguían repitiendo esas palabras soeces, después de pasar un lapso al parecer el capitán puso (sic) abrir la puerta del portón en (sic) ingresamos rápidamente, ya estando en el inmueble no (sic) me ubiqué detrás de un vehículo, en la parte de atrás del vehículo, cuando sonaron una detonaciones por el lado de acá, es decir por el lado del sofá, se vieron los fogonazos cerca, ahí disparamos tomando varias posiciones que me es difícil recordarlas, repetidamente, salieron unos fogonazos de la parte delantera del vehículo se vieron los fogonazos, repetidamente dispararon, despupé (sic) de (sic) desplacé (sic) casi detrás del sofá, esto estaba oscuro no había visibilidad, no se observaban sino solamente los fogonazos y se escuchaban las detonaciones, seguí escuchando las palabras soeces “tombos hijueputas no nos entregamos, tenemos mucha dinamita para volar esta mierda, sáquenos si es que pueden”,... me acuerdo cuando hubo una luz del fondo, (El sindicado señala el pasillo de entrada que conduce al interior de la casa, pero no me acuerdo con exactitud cuantas personas disparaban sino solo los fogonazos a lo cual nosotros contestábamos, no se cuantos disparos hice porque portaba un arma automática y no mide (sic) porque a uno le interesa proteger su vida y la de sus compañeros, no se con precisión cuantos disparos hice, quiero aclarar que cuando vi los fogonazos en la parte de delante del carro yo disparé repetidamente y hace referencia al corredor que del garaje conduce al interior de la casa y en donde se encuentra ubicado un baño de emergencia, la visibilidad como dijo (sic) era nula, solamente se veían los fogonazos, las posiciones tome mucha posiciones uno no sabe si pararse, acostarse, agacharse, afuera no había luz... (folios 61 y62, cuaderno 14).

Conforme a las versiones anteriores, el Juzgado 51 de Instrucción Penal Militar, concluyó:

“... de acuerdo a las versiones y la reconstrucción llevada a cabo, se puede afirmar que, los miembros de la institución, que ingresaron por el primer piso es decir el CT A. A., SS. U.P., CP. G.T., AG T.A. y C.M. dieron de baja a los individuos C.R.F.C., A.M., F.F.T. [J.C.V.], W.L.G. [M.G.P.] y N.Y.B.R. cuyos levantamientos se efectuaron en la sala, el comedor y corredor de la residencia... (folio 69, cuaderno 14).

c. En cuanto a la terraza y la parte trasera de la casa, en la inspección del Juzgado 51 de Instrucción Penal Militar, el teniente J.A.O.A., quien comandaba al grupo que entró por esa parte de la residencia, relató el episodio de la siguiente forma:

“... Una vez en el lugar, yo ingreso por el muro que esta ubicado hacía el sector sur(sic) de la residencia (el sindicado señala al despacho la entrada del edificio contiguo a esa residencia constado (sic) sur, ya que tiene unas rejas y de allí camina sobre el muro, llegando a la terraza), en el momento en que llego a la terraza escucho los primeros disparos que salían más o menos de la mitad de la terraza costado norte (sic), en ese momento yo salto el muro tratando de cubrirme sobre el muro que esta acá levantado para la salida que hay de las gradas hacia la terraza (el despacho deja constancia que el sindicado hace referencia a una pequeña construcción que hay sobre la terraza y que cubre la entrada a la misma por las escaleras, dicha construcción es en ladrillo y tiene puerta metálica hacia el norte (sic), el otro personal viene detrás mío, yo inicio a disparar hacia las canecas con la MINI UZI con exactitud no recuerdo cuantos disparos hice y sigo avanzando hacia la parte de atrás sobre el costado norte (sic) de la terraza, quiero aclarar de que el sujeto se encontraba entre las dos canecas las cuales estaban cubiertas por una lámina de metal en la parte superior, el sujeto estaba sin camisa y sentado sobre la azotea y con la luz de los fogonazos se lo alzancó (sic) se corrije (sic) se alcanzó a observar yo pase las canecas y me hice casi sobre el borde de la azotea detectando dos personas que se encontraban en el patio, en el costado oriental (sic) del lavadero, estaba totalmente oscuro, disparo hacia esas dos personas y salto al patio, seguidamente salta un agente conmigo, el AG B.M.R., estando acurrucado sobre el piso, sale un tipo de la pared del lado oriental (sic) del patio corriendo hacia la entrada de la residencia, sobre la cual también disparé, yo estaba en el patio cerca de una ventana que da a uno de los cuartos, y cae cerca de la entrada de la casa, viendo que no quedaba nadie más en el patio, procedo a ingresar a la residencia con el AG. B. en ese momento ya hay disparos en la sala, puesto que el personal que venía por el frente ya había entrado, una de las luces se prendió no se exactamente cual, pero ya había un poco más de claridad, y observé que las puertas de los dos cuartos estaban cerradas, inicialmente golpíe la puerta del lado izquierdo en el sentido en el que yo venía, y el sujeto que se encontraba allí trató de salir hacía el pasillo, en ese momento le disparamos, el traía un arma en la mano, yo abro la puerta y el AG B. esta detrás mío con el AG S.H.y el AG F., la puerta del lado derecho estaba cerrada y la golpeamos con un pedazo de metal fuerte, se rompió la puerta y el sujeto que estaba allí estaba metido sobre una cama que estaba hacía el lado de la cama (sic), se observaba por la ropa que tenía, una sudadera blanca, ya estando la puerta abierta, los dos, agentes que venían atrás mío o sea S. y F. le dispararon al sujeto de esa pieza y nos quedamos ahí ya que observé que habían sujetos que ya estaban sobre el piso, quiero aclarar que S. y F. le dispararon al sujeto, yo no le disparé, en este momento me vengo hacía el cuarto de ropa, ya había luz atrás, la pieza estaba sin luz, creo que era el garaje, cuando yo llego frente a la grada de subir a la terraza, observo que el personal ya estaba adentro y que la situación esta controlada y veo el tipo muerto en el baño, no fue más ((folios 63 y 64, cuaderno 14) (subrayado fuera de texto).

En la misma diligencia el agente L.E.R. narró lo siguiente:

“... Nosotros llegamos acá y se organizaron dos grupos uno al frente de la casa del CT. A. (SIC) y el otro el del TE. O., sibis (sic) por el muro y el teniente subió primero con otro compañero y luego nosotros sobre el muro de la casa vecina, cuando mi teniente saltó a la azotea unos disparos, al cual, yo disparé como unas dos veces, yo tenía una metralleta mini uzi, yo estaba parado en la orilla del muro de entrada a la terraza, disparé hacia lado donde vi unos fogonazos, hacia la parte de atrás de la terraza, disparo como una dos veces, tiro a tiro, luego avanzó mi teniente y avanzamos todos. Mi teniente y cuatro o cinco compañeros más hacía el fondo de la terraza, arrastrándonos, cuando llegamos a la orilla de la terraza disaparaban (sic), nosotros gritábamos que éramos de la policía, que se entregaran, escuchábamos gritos que decían que bajáramos si podíamos porque ellos estaban bien armados que tenían dinamita y granadas para volarnos a todos, momentos después mi teniente dice que lo cubramos que va a bajar con otro compañero y que nosotros tres los cubramos desde la parte de arriba, efectivamente mi teniente salta con otro compañero mientras que nosotros, tres por un lado y yo por el otro lado les hacemos seguridad desde la parte de arriba…” (folio 64 y 65, cuaderno 14).

Por su parte el agente R.A.B.M. relató lo siguiente:

“... Ingresé con el grupo del TE. O. por la barda de la siguiente casa, ingresamos a la azotea, ahí dimos de baja a uno de lo individuos, en rastras llegamos a la orilla de la azotea intercambiamos fuego con gente que había en el patio, ganamos el patio con mi teniente O. también dimos de baja ahí a uno de los individuos, que me parece que salía del patio hacía la casa, me parece, penetramos, ingresamos a las piezas pero no me acuerdo en que orden, intercambié fuego con la pieza de este lado (El sindicado indica la pieza del lado izquierdo entrando del patio), llevaba un 38 RUGER perteneciente a la policía de seis proyectiles los cuales disparé todos. Yo estaba al borde de la azotea y disparé cuando ingresé a la misma. Aclaro que antes de entrar a la azotea desde el muro hago disparos, en dirección de una canecas (sic) donde hacían los fogonazos, no se sabía si eran exactamente una o dos siluetas, yo veía las canecas, ingresamos a la azotea y disparamos desde la orilla de la misma y disparamos hacia abajo a los fogonazos que salían del lavadero, no recuerdo cuantas veces disparé, yo casi siempre mantengo al lado del TE. O., salto al patio y disparo a un individuo que esta en el patio, luego ingreso a la residencia y hago disparos a una de las habitaciones creo que al lado izquierdo, no vuelvo a hacer uso del arma, luego prenden la luz, se observan las cosas, donde había plata y mi capitán y mi teniente nos ordenan salir de la casa, y verificar las bajas y los que habían. PREGUNTADO POR EL FISCAL PERMANENTE. De acuerdo a su versión, disparó en múltiples ocasiones; sírvase decir, si tuvo oportunidad o cargó el revólver. CONTESTO: No dentro de la casa, no, no, no lo cargué durante todo el procedimiento (folio 65 y 66, cuaderno 14).

El agente J.O.S. narró lo siguiente:

"Yo entré por el muro que existe aquí al frente se corrije (sic) la frente hacia la terraza, allí en la terraza se encontraba uno de los sujetos, apenas subimos empezó a disparar, inmediatamente nosotros, le disparamos también, yo estaba coronando el muro, yo disparé parado sobre el muro, ahí disparé vairas (sic) veces, tiro a tiro, de ahpi (sic) salte el muro y rodando rodé hacía la parte de atrás siguiendo a mi TE. O. y a otros compañeros que iban de ahí me acosté en el piso de la terraza, saqué la metra por encima y disparé hacia el patio, lugar de donde salían fogonazos ya que estaba muy oscuro, entonces, por la oscuridad se veían los fogonazos de las personas que disparaban hacia la puerta donde estábamos nosotros, de allí ya el señor TE. O. logró saltar al patio con el AG. B. yo continuo disparando para protegerlos, y seguían sonando los disparos, escuchaba y yo también les gritaba, somos de la policía entréguense que somos de la policía y ellos decían “Dentren tombos hijueputas si son unos berracos” se escuchaba la voz de una mujer que decía que la casa estaba dinamitada que si entrábamos volaban la casa, logré bajarme al patio, donde ahí una especie de alberca y de allí me di cuenta de que el señor TE. O. logró abrir la puerta que da al patio y dentro a lo cual lo seguí detrás, como dije estaba muy oscuro, uno de los sujetos que se encontraba dentro de la casa se entró a la pieza y empujó la puerta (el sindicado señala el cuarto derecho entrando del patio) esa persona se veía como de blanco, entonces se alcanzaba a ver por la oscuridad, de ahí mi TE. O. cogió un tubo que había por ahí y golpeó la puert (sic) y la rompió, yo seguido de un compañero que venía detrás de mi, disparé hacia la pieza al lugar donde se encontraba el sujeto que se encontraba de blanco, ahí me agaché bien en cunclillas (sic) contra la pared y me quedé unos momentos ahí, y en cuclillas caminé hacía el interior de la casa, a lo cual uno de los sujetos que se encontraba en un baño que queda en esta parte (el sindicado hace relación al baño de emergencia) y escuché como si montaron un arma e inmediatamente monté la metra que yo llevaba hacia esa dirección disparé varias veces no recuerdo cuantas veces, por que la tensión era tremenda y eso fue todo … Frente a la pieza que estaba el tipo de blanco, ahí otra pieza casi al frente, allí se encontraba otro sujeto al cual también le disparé porque el disparó hacía afuera, también le disparé (se deja constancia que el sindicado deja constancia que corrije que el sindicado hace referencia al cuarto ubicado a la izquierda entrando del patio hacía la casa) (folios 66 y 67, cuaderno 14).

El agente P.I.F.R. declaró lo siguiente:

“Yo ingresé por el muro de la parte de al frente hacia la terraza estando allí avancé en los codos arrastrándome en el piso, cuando sonaron unos disparos en la parte izquierda de la pared donde había como unas canecas, yo inmediatamente accioné el arma hacia ese sitio, seguí arrastrándome hacia la terraza hasta llegar a la orilla, accioné el arma hacia el norte (sic), porque nos estaban disparando desde ese sitio, yo me encontraba en la terraza aproximadamente a un metro de la barda que ahí, yo estaba en el piso, seguí avanzando, llegando a la orilla, yo recuerdo que grite en voz alta, “entréguense que están rodeados, somos de la policía” la respuesta, suena disparos hacía la parte de atrás del patio y se oyen voces que dicen “tombos hijueputas sáquenos si pueden que de aquí salimos pero muertos, tenemos granadas y dinamita para responder”, al llegar al borde de la terraza hacía el patio, accioné nuevamente el arma hacía el sur, ya que de ese costado se veía que nos estaban disparando transcurrió un momento y los compañeros se tiraron hacia el patio, en vista de esto, yo también me tire callendo (sic) al patio, donde se me alcanzó a voltear el tobillo del pie derecho, y me quede unos instantes hacía la parte norte en el piso en cunclillas (sic), de allí avancé contra la pared hasta llegar a la mitad del patio que ahí una puerta deteniendo allí otros instantes que fue segundos, avancé unos pasos y en ese momento salió como un disparo de una alcoba, yo accioné el arma nuevamente hacía adentro a una de las alcobas del costado norte fue donde accioné el arma, después me di cuenta que era la habitación donde se encontraba una cantidad de dinero, después retrocedí nuevamente hacia el patio, pasado un rato el señor CT A. ordenó que nos debíamos salir… yo portaba una sub ametralladora ingram de propiedad de la policía nacional” (folios 67 y 68, cuaderno 14).

En la misma diligencia se concluyó:

“... el señor TE. O.A.J.A. y los Agentes R.R. (SIC), S.F., B.M. y F.R. hicieron fuego contra el individuo que se encontraba en la terraza, que corresponde al nombre de L.A.R.G., igualmente este mismo personal reconoce haber realizado disparos en contra de las dos mujeres M.C.M.J. y E.J. de M., reconocen haber hecho fuego contra le individuo O.N.C.N. [J. del C.H.A.] quien fue dado de baja igualmente en el patio por el señor TE. O.A. y el AG. B.M., el occiso O.O.B.A. fue dado de baja por el mismo oficial y los agentes B.M.y S.H. y el individuo O.E.L.B.[ L.A.C.M.] fue dado de baja por los agentes S.H. y F.R., finalmente el AG. S.H. reconoce haber hecho fuego en contra del individuo L.C.C.V., cuyo levantamiento se llevó a cabo en el baño de emergencia” (folio 69, cuaderno 14).

d. Los miembros de la policía afirmaron que el enfrentamiento se presentó en condiciones de total oscuridad. Sobre el particular, respecto de la parte delantera de la casa, en la inspección judicial ya mencionada, se manifestó:

“De acuerdo al relato del procesado [Capitán A.] y con el fin de establecer la visibilidad en el momento de los hechos, siendo las 19:45 horas, en este momento se procede a apagar todas las luces de la residencia pudiéndose constatar que: En la calle sobre el andén del frente de la residencia a todo el frente de la residencia hay un poste de alumbrado público que da claridad en la calle y que en el interior de la residencia se pueden observar las siluetas de las personas, el señor Oficial afirma que de dicho poste para el día de los hechos no recuerda si estaba prendida, pero le parece que no estaba prendida. Igualmente las personas que estaban en el interior de la residencia pueden observar las siluetas de las personas que ingresan, el oficial aclara al despacho que cuando él se encuentra junto a la ventana y al abrir la puerta no observa a nadie en la sala y que al parecer había una luz prendida en el interior ya al ingresar es que siente personas y se escuchan los disparos y observan los fogonazos ya para ese momento la casa se encuentra a oscuras, igualmente aclara que no observa a nadie porque él se encontraba afuera y dispara agachado sin mirar. En este momento relata el oficial; creo que estos individuos en el momento de nuestra llegada, se encontraban en la habitación donde estaba el dinero ingiriendo licor y haciendo la repartición del caso y al escuchar la detonación o el ataque que uno de ellos hizo en la terraza a los policías que iba a penetrar por el mismo sitio de los de la habitación del dinero salieron corriendo desesperados apagando las luces y disparando hacia todos los lados, era impresionante, otra cosa que nos impresionó mucho era el desafío que uno de estos tipos nos hacia diciendo que entráramos por ellos que tenían dinamita, no más. De acuerdo la (sic) relata el seño Oficial se puede concluir que fue una de las personas que dio de baja a uno de los individuos que se encontraban en la sala y el corredor” (folio 60, cuaderno 14).

Por su parte el agente E. R., en la citada diligencia, dejó la siguiente constancia:

“EL AG. E.R. deja constancia que para el día de los hechos los bombillos del alumbrado público no estaban funcionando o estaban apagados el día que se llevó a cabo el operativo y por tanto la visibilidad era menor que la que se observa el día de hoy…” (folio 70, cuaderno 14).

En la misma inspección al proceder a reconstruir el hecho se señaló:

“En primero (sic) lugar se reconstruye la forma en la que ingresaron a la residencia el señor CT. A.A. en compañía del SS U.P., el CP. G.T., el AG. T.A.y el AG. C.M. Se deja constancia que, de acuerdo a la versión dada por ellos y teniendo en cuenta que había una luz prendida en el interior de la residencia, al parecer de la cocina y el resto de la residencia oscura, desde afuera se puede constar que hay cierta visibilidad y se pueden observar los objetos que existen en el interior. Apagada la luz mencionada y como se dejó constancia anteriormente, al quedar a oscuras la residencia y al ingresar los miembros de la Institución pueden observarse las siluetas de personas y no es cierto que quede una oscuridad absoluta y que la visibilidad sea nula, teniendo en cuenta el alumbrado público (folio 68, cuaderno 14).

En el mismo sentido, el declarante N.S.C.B., quien residía en un edificio vecino a la casa de los hechos (carrera 74 Nº 75 A-08, apartamento 102), manifestó lo siguiente:

“PREGUNTADO. En diligencia de reconstrucción de los hechos practicada por este juzgado se pudo constatar que al frente de la residencia, del lugar donde ocurrió el operativo y por el mismo de su residencia, no hay construcción sino de un lote y sobre ese costado existen postes de alumbrado público. Diga usted si recuerda si el días (sic) de los hechos dichas lámparas se encontraban prendidas normalmente de manera más precisa el poste que se corresponde al frente de las residencia ya mencionadas. CONTESTO: Si todas las lámparas estaban prendidas y la visibilidad era perfecta, y cuando me asomé a la ventana vi un carro azul oscuro, y detrás de él un detective disparando con una ametralladora disparando (sic) hacía el norte” (folio 850, cuaderno 16).

Respecto de la parte de atrás de la residencia, se anotó lo siguiente:

“... El despacho deja constancia que de acuerdo al relato hecho por el sindicado [teniente J. A.O.A.], es factible la forma en que se subió... y tomó el muro ya que el frente de la residencia contigua tiene unas rejas que facilita esta acción, igualmente para penetrar a la terraza la plancha tiene un muro no muy alto que igualmente es de fácil acceso, respecto a la visibilidad se puede observar que el alumbrado público de la calle da claridad...” (folio 64, cuaderno 14).

Se anotó además sobre las condiciones de visibilidad en la terraza:

“... se deja constancia que para ingresar a la terraza desde la parte exterior existe un muro de un metro de alto y la misma como ya se había dicho anteriormente hay un cuarto con una puerta metálica que corresponde a la salida a la terraza desde el interior de la casa, igualmente, sobre la misma existe una carabolla (sic) se corrije claraboya levantada en teja plástica que en su parte más alta tiene 72 cms, y en la parte baja 23 cms ya que tiene declive, la visibilidad es buena teniendo en cuenta como ya se ha dicho anteriormente el alumbrado publico, sin embargo se deja constancia que al momento de la diligencia hay luna llena. De acuerdo a la diligencia de levantamiento y a la versión de los procesados que subieron a la terraza el individuo se encontraba oculto detrás de la claraboya mencionada. Y entre unas canecas vacías, sobre las cuales de acuerdo a lo dicho por el TE: O. se encontraba una teja metálica, por lo tanto no era posible observarlo desde el lugar donde se ingresa a la terraza por el frente y dicho individuo podía tener visibilidad hacía los miembros de la institución, siempre y cuando no tuviera la teja metálica encima de las canecas” (folios 68 y 69, cuaderno 14).

e. Los cadáveres que quedaron en la parte delantera de la casa de acuerdo a las inspecciones y las actas de levantamiento fueron encontrados de la siguiente manera:

i. Respecto de los occisos A.V.M., J.C.V., C.R.F.C. y M.G.P., el Fiscal 15 de Previas, de la Unidad Permanente de Bogotá, de la Fiscalía General de la Nación, describió la siguiente ubicación de los cuerpos en la sala comedor de la casa:

“... inspección judicial practicada al sitio de los hechos en el cual se practica el levantamiento de los cadáveres N° 6. 7. 8. 9. se trata de un inmueble ubicado en la dirección antes anotada consta de una sola planta con dos puertas de acceso una que da a la sala y otra que da al garaje sin que exista nada que separe a estos dos compartimientos. La puerta de acceso a la sala es una puerta de aproximadamente 1 metro por 2.20 en cuya parte inferior aproximadamente a 80 cms del suelo y a 20 cms de la ventana presenta un orificio producido al parecer por proyectil disparado por arma de fuego. Igualmente en la misma puerta, pero en la parte superior se aprecian los vidrios de la misma destruidos y desprendidos en un 98 % de su totalidad. La puerta de acceso al garaje destrucción y desprendimiento de vidrios en un 80 % de su totalidad y en la parte inferior aproximadamente a 40 cms del suelo dos orificios producidos por proyectil disparado arma de fuego con una distancia entre sí de unos 70 cms aprox. En el garaje aparece o hay un taxi Renault 9 de placas SF 7139 de Bogotá de color negro con amarillo al cual su panorámico trasero presente (sic) un orificio de la misma naturaleza anterior. Ahora examinado el otro compartimiento es decir la sala se parecía un juego de sala de 6 puestos así un sofá de 3 y 3 poltronas sobre las cuales hay cojines, floreros, adornos, chaquetas, revistas, etc. hay en la sala un televisor marca Yoshida de aprox. 16 pulgadas un equipo de sonido Challenger, aproximadamente a 30 cms de la puerta de acceso a la casa se encuentra el cadáver N° 8 [A.M.V.] en posición de cubito abdominal y aproximadamente a 15 de la cabeza de este se encontró un revolver 38 Colt Hanfortt Usa N7722 con se corrije (sic) calibre 32 con 3 cartuchos 2 percutidos de 6 vainillas o cartuchos. La cual queda en el plano respectivo a la altura del cadáver N° 8 se encuentra los pies del cadáver N° 9 [J.C.V.] el cual se encuentra en posición de cubito lateral derecho. En el cual se encontró una granada de color verde encontrada debajo de la fosa iliaca derecha la cabeza del cadáver N° 9 se encuentra a 15 cms de la mesa del televisor. En la parte contigua de la sala se encuentra el comedor en el cual parecer los cadáveres 6 y 7 en las posiciones descritas en sus respectivas actas sobre la mano izq. del cadáver 6 [M.G.P.] se encontró otra granada de color verde de similares características y debajo del cadáver N° 7 [C.R.F.C.] en el flanco izquierdo se encontró granada. En el techo del comedor se encuentra o aprecian manchas de sangre al igual que en la lámpara del techo. Se aprecia gran desorden porcelanas rotas, muebles corridos, cosas revueltas, etc, sobre la mesa del comedor se encontró un recibo de teléfono... el cual se anexa a las presentes diligencias. Igualmente sobre la mesa del comedor se encontró un radio de comunicación marca kenwood TH 25 el cual al igual que el recibo se anexa a las diligencias junto al cadáver N° 6 se encuentra un dedo postizo en metal al parecer. Además del revolver y las tres granadas ya descritas no se encontró en esta parte ningún otro armamento. Se encontró cuatro vainillas percutidas calibre 9 mm. y 8 proyectiles destruidos. Hay abundante cantidad de sangre. No se aprecia en esta parte de la casa ningún otro elemento que pueda servir a la investigación... se deja constancia que el techo sobre la sala se encontró un orificio producido al parecer por arma de fuego” (folios 88 y 89, cuaderno 20) (Original en mayúscula sostenida).

ii. En el álbum fotográfico correspondiente al cadáver de A.M.V.(9) se encuentra en posición de cubito abdominal (folio 478, fotografía 33441, cuaderno 20); en la inspección del cadáver(10) se hizo la siguiente observación:

“En la camisa del occiso se le encontró ahumamiento en la parte posterior. Al lado izquierdo de la cabeza del occiso se encontró un revólver de marca coit (sic) caballito calibre 32 largo N° 7722 (folio 76 cuaderno 20) (original en mayúscula).

iii. En la inspección(11), el cadáver de J.C.V.(12) fue encontrado en posición de cubito lateral derecho, como se muestra en el álbum fotográfico respectivo (folio 455, gráfico 1, cuaderno 20); en la descripción general, reseñada atrás, se anotó que le fue encontrada una granada.

iv. Respecto de Carlos R.F.C., en la inspección de cadáver(13), en el álbum fotográfico, se observa en posición de cubito dorsal (folios 37 y 469, grafico uno, cuaderno 20). También se anota que se le encontró una granada.

v. En el acta de inspección de cadáver(14) de M.G.P. o W.L.G., en el álbum fotográfico, el cuerpo estaba en posición de cubito abdominal (folio 86, cuaderno 20, fotografía 3346-1, folio 484, cuaderno 20). Como ya se anotó, al lado del cuerpo había una granada.

vi. En cuanto a N.Y.B.R., en la inspección de cadáver(15) se hicieron las siguientes observaciones:

“Descripción del lugar de la diligencia:... El cadáver por levantar en el corredor de la sala conduce al interior de la casa. Siendo el cadáver por levantar el N° 5 relacionado en el plano. Es de anotar que en el corredor mencionado se halla la entrada de la cocina, quedando la cabeza del occiso a 10 cms de la mencionada entrada. Los proyectiles remitidos al laboratorio para el complemento balístico fueron hayados (sic) dentro de la cocina a 12ctms de la entrada, lado derecho.

“Observaciones: Se deja constancia que el occiso poseía en su mano derecha un arma automática, hechiza al parecer, pistola, calibre 9 mm., marca webley, made in englan (sic) posee número, además un proveedor de dos cartuchos 9mm. La mencionada pistola, el proveedor y los dos proyectiles se remiten al Instituto de Medicina Legal para el respectivo estudio balístico...” (folio 22, cuaderno 20).

En el álbum fotográfico, se hizo la siguiente observación:

“... se observa el cadáver en posición natural de cubito abdominal, sobre el piso de un pasillo, y cabeza al frente a la puerta de entrada a la cocina... observándose a la altura de el muslo lado derecho junto a la mano del mismo lado, una pistola calibre 9mm., marca Webley, sin numeración... la flecha indica dos ojivas de plomo, al parecer calibre 9m.m., halladas sobre el piso, y junto a donde se hallaba el ya occiso” (folio 4 y 7, cuaderno 12).

f. Los cadáveres encontrados en la terraza y en la parte trasera de la casa tenían el siguiente armamento y presentaban las siguientes posiciones:

i. En cuanto a L.A.R.G.(16), en el álbum fotográfico respectivo fue encontrado en posición de cubito lateral izquierdo (folio 529, cuaderno 20); en la inspección de cadáver(17), al lado del cuerpo fue encontrado un revólver cobra, con numero de identificación 13853 (folio 55 cuaderno 20). La descripción del sitio fue la siguiente:

“... en el segundo piso de la azotea parte media de la misma (sic) costado norte y a 2 metros con 70 cms de la pared sur, se encuentra el cadáver correspondiente al número 12 (12) dentro de la diligencia de inspección general, cuyos pies distan de 1 metro 30 cms de la pared del costado norte, a 20 cms frente al pecho del occiso aparece un revólver marca Colt cobra calibre 32 cañón corto...”(folio 55, cuaderno 20).

ii. En cuanto a M. C.M.J.(18), en la inspección de cadáver(19) el cuerpo fue encontrado con la cabeza al suroriente y los pies al noroccidente (folio 61 cuaderno 20) y en posición de cubito dorsal de acuerdo con el álbum fotográfico (folio 530, cuaderno 20). El lugar donde fue encontrado el cadáver fue descrito de la siguiente forma:

“El patio de ropas donde en éste momento se practica la diligencia está compuesto de piso cementado... con las siguientes medidas así: tiene un ancho de 7 metros y un largo de 5 metros con 50 cms, el cuerpo se encuentra en la posición descrita en el acápite correspondiente y contando... de la pared noroccidental a 2 metros 27 cms, y recostada sobre la pared sur, a 1 metro con 57 cms de la pared nororiental y detrás del cuerpo se encontró una granada mediana color café plástica con la siguiente leyenda en su cuerpo “DELAV 2 SEG LOT 3-89(20)” se encuentra con el respectivo seguro, los pies se encuentran sobre el lavadero el cual se encuentra a 60 cms de la pared nororiental... En total se encontraron en la diligencia 31 vainillas de diferentes calibres, un cartucho 9mm, un fragmento de proyectil y trece proyectiles deformados” (folio 60, cuaderno 20).

iii. Respecto de E.J.de M.(21), en la inspección de cadáver(22), se encontraba con la cabeza al sur y los pies al norte, el sitio donde quedó se describe de la misma forma de la anterior occisa, dado que quedó al lado de ella (folios 64 y 65, cuaderno 20). En el álbum fotográfico estaba en posición de cubito dorsal y junto a la mano derecha una pistola Walter, calibre nueve milímetros, N° 260039 (folio 536, fotografía N° 492780, cuaderno 20).

iv. Respecto de J. del C.H.A.(23), en la inspección de cadáver(24) la cabeza al norte y los pies al sur, de cubito abdominal (folio 874, cuaderno 16), el sitio donde fue encontrado se describe así:

“... el patio de ropas donde en este momento se practica la diligencia... el cadáver se encuentra de la pared del costado sur a 2 metros con 60 cms y de la puerta que da acceso al interior a 60 cms, la granada(25) fue encontrada en la mano derecha del occiso más exactamente entre el hombro y la mano... (folio 70 y 67, cuaderno 20)

v. Respecto de O.O.B.A.(26), en la inspección de cadáver(27) al lado del cuerpo fue encontrada una subametralladora hechiza, calibre 9 mm (folio 29, cuaderno 20), el lugar fue descrito de la siguiente forma:

“... el cadáver fue encontrado en la habitación a mano derecha por el pasillo de acceso al patio. Es una habitación pequeña, en la cual se observa una cama doble, un tocador. Un mueble de cuatro gavetas. Encima de este un televisor. Dos mesitas de noche y una silla. Esta habitación se encuentra en completo desorden...” (folio 30, cuaderno 20).

En el álbum fotográfico se describe la posición del cuerpo:

“Grafica 1: se observa el cadáver en posición natural de cubito dorsal, sobre la cama, pies apoyados sobre el piso, dentro de una habitación del inmueble... y junto al pie derecho, se observa un arma de fuego” (folio 225, cuaderno 20)

vi. En cuanto a L.A.C.M.(28), en la inspección de cadáver(29) fue encontrado en orientación de cabeza al oriente y pies al occidente, en la mano derecha una subametralladora, marca uzi, N° 05233 (folio 25, cuaderno 20), el lugar donde se encontraba fue descrito de la siguiente forma:

“... por el corredor que conduce al interior del inmueble, en la primera alcoba a mano derecha (sic). En la alcoba costado oriental sobre el piso y en la posición ya referida se halla el cadáver por levantar, en el costado occidental de la alcoba se hallan dos camas sencillas con su respectivo colchón y cobijas y en una de ellas en una sabana en forma de paquete se halla una cantidad de dinero que en una diligencia anexa se determinará su cuantía y las denominaciones de los billetes...” (folio 25, cuaderno 20).

“En el álbum fotográfico “se observa el cadáver en posición de cubito abdominal, sobre el piso y junto a una cama, sobre la cual se hallaba el dinero y un chaleco antibalas, dentro de una habitación (folio 218, grafico 1, cuaderno 20).

vii. En cuanto a L.C.C.V.(30) en la Inspección de cadáver(31), el cadáver fue en orientación cabeza al sur occidente y pies al norte (folio 17 cuaderno 20), le fue encontrada una subametralladora mini Uzi, calibre 9 mm., N° UP 14628. El lugar se encuentra descrito de la siguiente forma:

“... se hayó (sic) el cadáver este se encuentra en un baño pequeño que se encuentra en la escalera que da acceso a la terraza. Es un baño pequeño. Compuesto de taza y lavamanos. En su fondo se observan cajas de cartón. Maletines y ropas. Al lado de la mano derecha del cadáver se observa un arma de las características antes mencionadas. Al igual que las vainillas relacionadas anteriormente. El cuerpo se encontró en la posición en la posición y en la orientación relacionadas. Inicialmente, su cuerpo se encuentra parte dentro del baño y parte en el pasillo o hold (sic) que da acceso a la vivienda el citado baño esta ubicado al lado contiguo del garaje”(folio 19, cuaderno 20).

En el álbum fotográfico se dice:

“De conjunto, se observa el cadáver en posición natural de cubito abdominal, sobre el piso del inmueble, parte superior del occiso dentro de un baño, localizado debajo de las escaleras que conducen a la terraza y los miembros inferiores sobre el pasillo” (folio 210, cuaderno 20).

Si se comparan las versiones anteriores se puede observar dos contradicciones. La primera, en cuanto al inicio del operativo, dado que, ante el tribunal, dos de los miembros de la policía manifestaron que la balacera se inició en la parte de frente de la casa, mientras en la inspección señalaron que fue en la terraza de la misma, contradicción que se presenta en un mismo declarante: el teniente O.A.

La segunda, respecto de las condiciones de luminosidad del lugar. Los miembros de la policía afirmaron que el lugar se encontraba en total oscuridad y solo podían disparar a los fogonazos provenientes de las armas de los ocupantes de la residencia. La inspección y la declaración de un vecino de la residencia, señalan que la luz era suficiente para ver las sombras de las personas que se desplazaban por la casa. Según los agentes, ellos solo respondieron a los fogonazos de los disparos de quienes se encontraban dentro del inmueble; sin embargo, respecto de quienes ocupaban la sala comedor únicamente dos de los cinco occisos tenían armas de fuego: una subametralladora y un revólver; los tres restantes fueron encontrados con granadas. Lo mismo ocurre con los tres occisos del patio de atrás, uno de ellos tenía una pistola y dos fueron encontrados con granadas.

Hay una circunstancia que queda sin explicación; el agente S. F. manifestó haber dado de baja al individuo que se encontraba en el baño adyacente al garaje, L.C.C.V., cuando entró por la parte de atrás. Sin embargo, sobre esa situación no hacen ninguna referencia los miembros del grupo comandado por el capitán A.A., a pesar de que ya habían tomado posición en el taxi, el sofá y el muro que dividía esa parte de la casa con el corredor que conducía a la parte de atrás, muy cerca del baño de emergencia.

En el mismo sentido, respecto de la persona ubicada en la terraza, L.A.R.G., era difícil que se presentara el enfrentamiento que describieron los policías, pues desde el punto que se encontró al occiso al punto por donde ingresaron aquéllos, la observación directa resultaba difícil.

5. Respecto de las pruebas de balística, se tiene lo siguiente:

a. En cuanto a huellas de disparos encontrados en la parte delantera de la casa, en la inspección judicial practicada por el Juzgado 51 de Instrucción Penal Militar, se dejaron las siguientes constancias:

“Revisada la fachada se encuentran los siguientes vestigios de violencia; los vidrios del garaje se encuentran rotos pero aún conservan algunas partes, la puerta esta totalmente sin vidrio, y la ventana se encuentra con el vidrio pero igualmente roto. En la puerta del garaje se encuentra tres (3) orificios al parecer de proyectil, dos en la parte inferior y uno en la parte superior, y dos en la parte inferior de la puerta de entrada, Se deja constancia que observados dichos orificios, los bordes de los mismos están hacia la prate (sic) externa, lo que indica que los mismos fueron efectuados desde el interior de la residencia hacía el exterior... se deja constancia que no se encontraron mas signos o huellas en la fachada de la casa... Se deja constancia que desde la fachada de la residencia hay visibilidad sur-norte y por lo tanto en sentido contrario de la misma manera, o sea hacia la calle 76, pero no hay visibilidad de la fachada de la residencia hacia el sur, por el muro que se mencionó anteriormente, es decir hacia la calle 75...”

“El despacho deja constancia que revisadas las paredes y los objetos que se encuentran colgados en las mismas de la sala comedor, no se encuentra ninguna huella o vestigio alguno de los impactos de los proyectiles de arma de fuego, igualmente los electrodomésticos como televisor y equipo de sonido igualmente no tiene ningún impacto al igual que los muebles de la sala y el comedor, se deja constancia que inspeccionado las paredes y objetos que se encuentran en el garaje se observa unos orificios en la parte superior de la pared del fondo del mismo, al parecer impactos de proyectil de arma de fuego [se solicita examen balístico]... se deja constancia igualmente, que el baño que se encuentra ubicado en el corredor que da acceso al garaje tiene una puerta de madera en la cual no se observa ningún impacto de arma de fuego...” (folios 57,58,59 y 60, cuaderno 14).

“Igualmente como se dejó constancia anteriormente, las únicas huellas de violencia que se observan en el garaje sala comedor y fachada son los orificios que aparecen en la puerta del garaje y en la puerta de entrada de la residencia, orificios producidos al parecer con arma de fuego, los vidrios rotos de las mismas y los orificios que se encontraron en la pared del garaje, es decir costado oriental, no hay signos o vestigios de impactos de armas de fuego, a pesar de que los miembros de la Institución han manifestado haber disparado al interior de la residencia desde antes de ingresar a la misma y después en su interior” (folio 68, cuaderno 14).

En cuanto al taxi de placas S.E. 7139, que se encontraba en el garaje al momento de los hechos, y en el cual, según la versión de los miembros de la policía, se parapetaron al momento del enfrentamiento armado, el Fiscal 15 permanente describió lo siguiente:

“... taxi el cual presenta en su panorámico trasero un orificio al parecer producido por arma de fuego” (folio 74, cuaderno 20).

En la inspección realizada al mismo vehículo, por el Fiscal Seccional 50 de la Unidad 4ª de Investigación Previa, se estableció:

“Inspección al taxi, Renault 9, de placas SE 7139:... Tal como se anotó inicialmente, ingresamos por la puerta o franqueando la puerta del garaje hallando el vehículo indicado con la tapa del baúl hacía la puerta referida, anotando que el espacio dedicado a dicha maquinaria es pequeño y solo puede ubicarse un automotor como el mencionado (Renault 9). Presenta la corrijo, daño en el vidrio trasero orificio a la altura de la parte media lateral izquierda, que generó señal de divisiones múltiples pequeñas pero sin destruirse totalmente sin ser de seguridad, en general el automotor se encuentra en buen estado exteriormente... en este estado de la diligencia se concede la palabra al señor perito en automotores para que indique las características del vehículo... los sistemas de control y mando (frenos, luces, pito, dirección closh (sic), cambios) se encontraron en nueb (sic) corrijo, en buen estado de funcionamiento y también las condiciones generales de este vehículo se encontraron en las normales de uso, sin daños, rayones o abolladuras solamente en el vidrio panorámico trasero se encontró un orificio localizado en su parte izquierda producido al parecer por un impacto con cuerpo duro sin encontrar ojivas en su interior...” (folios 1093 y 1095, cuaderno 16).

La misma observación se realizó en el estudio técnico del vehículo de placas SE 7139 (folio 112, cuaderno 16).

b. En el concepto balístico solicitado por la juez 51 de Instrucción Penal Militar, el Grupo Balístico de la Sección de Criminalística de la Dirección General de Investigaciones del DAS, conceptúo sobre las huellas de disparos halladas en la casa, se dijo:

“Es de anotar que los vidrios correspondientes a la sala y puerta del garaje se hallaban en su totalidad rotos y total el de la puerta principal de acceso.

“1. En el portón metálico de la puerta principal:

“a) En su parte inferior se hallaron dos orificios de salida producidos por proyectiles disparados en arma (s) de fuego; disparos realizados desde el interior del inmueble, trazando una trayectoria descendente y de sur a norte.

“b) En la parte media derecha se hallaron varios impactos producidos por la perdigonada de un cartucho de carga múltiple, disparo realizado en escopeta, anotando que algunos perdigones impactan en la pared sur del garaje parte superior, trazando una trayectoria de afuera hacia adentro, ascendente y de norte a sur.

“c) En la parte izquierda se hallaron 2 orificios de entrada producidos por proyectiles disparado por arma de fuego, trazando una trayectoria de afuera hacía adentro y de norte a sur.

“2. En el portón metálico correspondiente al garaje en su hoja derecha se localizaron 3 orificios de salida, 2 en la parte media inferior y otro en la parte superior derecha, producidos por proyectiles disparados en arma (s) de fuego trazando una trayectoria de adentro hacía afuera, de sur a norte, los 2 primeros en forma descendente y el restante en forma ascendente.

“3. En la parte superior de la pared y el muro del costado sur correspondiente al garaje se hallaron 17 oquedades o impactos producidos por proyectiles disparados en arma de fuego y un sinnúmero por la perdigonada de un disparo de escopeta; trazando una trayectoria de afuera hacia adentro (con respecto al inmueble) en forma ascendente y de norte a sur” (folios 744 y 745, cuaderno 16).

“4. a) En la parte inferior izquierda de la pared sur occidente de la alcoba principal se hallaron 3 impactos producidos por proyectiles disparados por arma de fuego desde la puerta de acceso a la alcoba trazando una trayectoria descendente y de norte a sur.

“b) En el vidrio (parcialmente roto) parte inferior derecha de la ventana de la alcoba se halló un orificio correspondiente a entrada de proyectil, trazando una trayectoria de afuera hacía adentro, de oriente a occidente, disparo realizado desde el patio del inmueble.

“5. a) En la parte inferior de la pared nororiental de una segunda alcoba se localizaron 4 impactos producidos por proyectiles disparados por arma de fuego desde la puerta de acceso y dentro de la habitación trazando una trayectoria descendente y de occidente a oriente.

“b) En el vidrio hoja derecha parte media izquierda de la ventana de la citada alcoba se encontró un orificio de entrada producido por proyectil disparado en arma de fuego, trazando una trayectoria de sur a norte, desde el patio.

“c) En la pared oriental del patio parte media e inferior se localizaron 8 impactos de proyectil, trazando estos una trayectoria de occidente a oriente, disparo este realizado desde el corredor o puerta de acceso al patio.

“d) En la pared sur parte inferior derecha del patio contiguo al lavadero se hallaron 15 impactos producidos por proyectiles disparados en arma de fuego trazando una trayectoria descendente y de norte a sur.

“e) En la pared o muro nororiental de la terraza se halla 8 impactos producidos por proyectiles trazando estos una trayectoria ascendente, de occidente a oriente desde la misma terraza.

“En una caneca metálica ubicada en la terraza se le halló un orificio de entrada producido por proyectil disparado por arma de fuego” (folio 745, cuaderno 16).

“Conclusiones:

“Primera: Teniendo en cuenta la morfología y análisis respectivo de las huellas de violencia antes descritas, como también a vainillas y proyectiles (9m.m.) recuperados durante la diligencia y entregados al juzgado de conceptúa que se utilizaron pistolas o subametralladoras calibre 9 m.m. escopeta y revólver, estos últimos sin poderse determinar concretamente el calibre toda vez que con base a impactos u orificios de entrada, no se puede establecer concretamente el calibre, ya que generalmente su diámetro es mayor al calibre del proyectil que los produce.

“Segundo: De acuerdo a la trayectoria de las huellas de violencia halladas en el inmueble anteriormente descritas y lo escenificado por el capitán E. A. y el teniente J.A.O., junto con su personal que comandaban, con respecto a la forma y sitios desde donde dispararon se conceptúa, que si es posible tal evento, por cuanto desde esas posiciones los proyectiles ocasionarían y trazarían las trayectoria mencionadas” (folios 745 y 746, cuaderno 16).

Si bien es cierto que las trayectorias de las huellas de disparos confirman, en su gran mayoría, la versión del grupo de policías, en cuanto a las posiciones desde donde dispararon, también evidencian, de manera clara, que en el inmueble no se presentó un enfrentamiento armado, pues, aparte de las huellas localizadas en las puertas de acceso a la casa, no existe ningún otro vestigio de la supuesta resistencia armada de los ocupantes del inmueble.

Los miembros de la policía insisten en que, desde un principio, se presentaron disparos de adentro hacia fuera; sin embargo hay huellas de cinco disparos en la puerta de la sala y en el portón del garaje. Se podría afirmar que todos los disparos, de quienes se encontraban en la casa, salieron por los vidrios; sin embargo, las ventanas estaban compuestas por laminas verticales de vidrio y de metal; 23 de las primeras y 20 de las segundas, de acuerdo con las fotografías de la inspección judicial (folio 790, cuaderno 16); por ello resulta extraño que las últimas no presenten ningún impacto siendo que su ancho era de varios centímetros; tampoco hay huellas en la pared o muro sobre el cual se encuentra la ventana de la sala, donde se protegieron, desde la calle, los miembros de la policía, ni en el techo de la sala, en trayectoria sur norte. Tampoco hay huellas de disparos en el taxi que se encontraba en el garaje, pues el vidrio trasero roto solo podía corresponder a un disparo desde afuera o hecho por quien pertenecía al grupo que entró a la casa; lo mismo sucede con el sofá de la sala, y el muro que separa el corredor que lleva al fondo del inmueble de la escalera de acceso a la terraza y al baño de emergencia, sitios en los que supuestamente se parapetaron los miembros de la policía, para defenderse de los múltiples disparos realizados por los ocupantes de la casa.

Resulta aún más sorprendente la falta de huellas de disparos de afuera hacía adentro, en el sitio donde fueron dados de baja los occisos; solo se encontró evidencia de un proyectil en el techo de la sala, según da cuenta la inspección practicada sobre los cadáveres encontrados en ese sitio, y sobre objetos tales como las poltronas de la sala, el televisor, el equipo de sonido, las sillas y la mesa del comedor, así como en la paredes sur y oriental del lugar, donde no se presentó ningún impacto de arma de fuego, pese a que los policías afirmaron que dispararon hacía los sitios donde se encontraban esos objetos. La falta de evidencia en ese aspecto, solo se podría justificar con el argumento de que casi todos los proyectiles hicieron impacto en los occisos, lo que no resulta creíble, dadas las dificultades descritas por los propios miembros de la policía, como la total oscuridad y el hecho de que algunos disparos hechos desde la calle se hicieron a ciegas, introduciendo las armas por las ranuras de las ventanas, con la cabeza agachada; posición que se observa en las fotografías tomadas de la inspección judicial, en la que se reconstruyeron los hechos (folios 797 y 798, cuaderno 2). Hay que agregar que, por los menos respecto de tres de las cinco personas muertas, los policías no se podían guiar por los fogonazos de las armas, dado que portaban granadas.

Las únicas huellas encontradas de impactos múltiples son las de un cartucho de escopeta en la parte superior de la pared del fondo del garaje, hecha desde afuera, aunque, en todo caso, un arma tal no hace parte de las incautadas a los occisos.

En la parte trasera de la casa y la terraza no existe ninguna evidencia de posibles disparos realizados por los ocupantes de la casa; ni en el muro noroccidental de la azotea por donde accedieron los miembros de la policía, ni en las puertas de entrada a la escalera que conducía al primer piso, que estaba al mismo costado y en la cual se cubrieron; lo mismo sucede con el extremo norte superior, hacia donde, según la versión de los policiales, disparó E.J. de M., quien se encontraba en la parte sur occidental del patio de ropas. Lo mismo pasa en los dos cuartos de la residencia, donde no hay huellas en dirección de las puertas por donde ingresaron los policiales y menos algún vestigio de ataque desde el baño de emergencia.

Todas las huellas corresponden a las trayectorias de los disparos realizados por los miembros de la policía, tomando en cuenta sus propias versiones. Es el caso de las dos habitaciones de la casa en donde los disparos fueron hechos desde las puertas hacía adentro, posiciones que corresponden a lo dicho por los policías (fotografías folios 795, 810 a 813, cuaderno 16). Los disparos que entraron por las ventanas de los cuartos fueron hechos desde el lado sur oriental del patio de ropas, que corresponde al punto donde descendieron los policías al bajar de la terraza, como se puede ver en las fotografías de la inspección judicial (fotografías folios 809 y 810, cuaderno 16), en dirección oriente occidente en la alcoba principal y sur a norte en la alcoba donde fue encontrado el dinero. Lo mismo sucede con los impactos en la pared sur del patio de ropas, por su sentido norte sur y descendente, es decir que se trató de disparos hechos desde la terraza, como lo describieron los miembros de la policía (fotografías folios 794 y 795, 807 a 810, cuaderno 16).

No hay explicación para los ocho impactos localizados en la pared oriental del patio, pues, de acuerdo con su trayectoria, provenían del corredor o de la puerta de acceso, situación a la cual no se refieren las versiones de los policías y no pueden corresponder al occiso H.A., quien fue encontrado al lado de la puerta de acceso a la casa, dado que tenía una granada y salió corriendo desde el fondo del patio (fotografía, folio 810, cuaderno 16).

Respecto de las huellas encontradas en la terraza, los disparos fueron hechos desde el sitio de entrada de los miembros de la policía, en dirección occidente oriente. Respecto de las canecas donde se resguardó el occiso R.G., sobre las cuales dispararon en varias ocasiones cada uno de los miembros de la policía, según sus versiones, solo una de ellas presentaba un orificio de entrada (folios 804 a 806, cuaderno 16).

c. Conforme a la solicitud de la Juez 51 de Instrucción Penal Militar(32), el Laboratorio de Balística de la Regional Bogotá del Instituto de Medicina Legal, realizó cotejo balístico de proyectiles y vainillas recuperados en la inspección de cadáveres y necropsias a cada uno de los occisos, con las armas portadas por los miembros de la policía. En dicho concepto solo se hace referencia al número del estudio balístico de vainillas y proyectiles, y, entre paréntesis, se da el nombre del occiso al cual corresponde. En cuanto a las armas asignadas a cada uno de los policías tal hecho se determinó de acuerdo con el libro de control de armamento respectivo, cuya copia obra en el expediente(33). A continuación el contenido del informe(34):

“Estudio comparativo

“Se realizaron disparos de prueba en las armas descritas anteriormente con el fin de obtener proyectiles y vainillas patrón y ser cotejados con los elementos remitidos por la autoridad solicitante, obteniendo el siguiente resultado:

“Cotejo de proyectiles:

“1. Identidad entre los proyectiles Nº 1 del dictamen LB- 1750[O.O.B.A.]; Nº DEL LB - 4187, con los patrones obtenidos de la sub-ametralladora Ingram Nº2 2-3007630[P.F.R.P.]. Ver foto micrografía Nº 1.

“2. Identidad entre los tres (3) proyectiles de LB -1743[N.Y.B.R.], con los obtenidos en la subametralladora Ingram 2-3007620[T.A.F.]. Ver foto micrografía Nº2.

“3. Identidad entre los proyectiles Nos 8, 7, 4 y 2 pertenecientes al dictamen LB-1729[M.C.M.], con los obtenidos como patrón en la subametralladora Ingram Nº 2-3007639[C.M.C.A.]. Ver foto micrografía Nº 3. 

“B. Observación proyectiles de cuatro (4) estrías de rotación derecha respecto a las sub- ametralladoras UZI, de igual número de estrías, así:

“1. Identidad entre los proyectiles Nos 5,6 y 11 del LB- 1729[M.C.M.], el proyectil del LB-1760, con los obtenidos en la sub-ametralladora UZI, Nº 04838[S.H.J.]. Ver foto micrografía Nº 4. (folio 366, cuaderno 21).

“2. Identidad entra los proyectiles Nos 2 y 3 del LB- 4187 el proyectil del dictamen LB-4187 el proyectil del dictamen LB-1738[J.Ch.V.] con los patrones obtenidos en la subametralladora marca UZI, nº 52854[O.A.J.], Ver foto micrografía Nº 5. 

“Conclusión: Las anteriores identidades se basan en el microrrayado que queda impreso en el cuerpo de los proyectiles, al paso de estos por el ánima del cañón en el arma en que fueron disparados.

“Cotejo de vainillas  

Con respecto a las vainillas calibre 9mm., las cuales fueron cotejadas con los ocho (8) sub- ametralladoras, se logró establecer lo siguiente:

“A. Identidad entre los patrones obtenidos en las subametralladoras marca-UZI así:

“1. Nº 04838[S.H.J.] con las cuatro (4) vainillas del LB-1750[O.O.B.A.]. Ver foto micrografía Nº6.

“2. Nº 04836 con una (1) vainilla del LB- 1729[M.C.M.] y dos (2) del LB-4187. Ver foto micrografía Nº 7

“3. Nº 52854[O.A.J.] con dos (2) vainillas del LB-1729[M.Cl.M.] y6 cuatro (4) del LB-4187. Ver foto micrografía Nº 8. 

“B. Identidad entre los patrones obtenidos en las sub-ametralladoras INGRAM, así:

“1. Nº 2-3007620 [T.A.F.] con una (1) vainilla del 1743[N.Y.B.R.] y con dos (2) del LB-4187. Foto micrografía No 9.

“2. Nº 2-3007630(F.R.P., C.M.) con trece (13) vainillas del LB-1729[M.C.M.]. Ver foto micrografía Nº12.

“Conclusión: Las anteriores identidades se basan en las marcas que quedan impresas en el fulminante de la vainilla producido por el golpe de la aguja percusora y la contra recámara del arma al momento del disparo.

“Observaciones:

“1. El proyectil calibre 9 mms. Correspondiente al LB-1736[C.R.F.], no fue cotejado con los patrones obtenidos en las armas remitidas para estudio ya que al poseer cinco (5) estrías con sentido de rotación derecha, difiere del número de estrías de las mencionadas armas.

“2. Los tres (3) proyectiles calibre 7.65 mm. Relacionados con el LB- 1729[M.C.M.] son idénticos entre sí, es decir que fueron disparados en una misma arma, pero su calibre, no se relaciona con ninguna de las armas remitidas.

“3. Los proyectiles Nº 3, 9 y 10 del LB- 1729[M.C.M.], correspondientes al calibre 9mms, no son aptos para realizar estudio comparativo; lo anterior debido a la ausencia del micro rayado y las deformaciones sufridas (folio 367, cuaderno 21).

“4. Los tres (3) proyectiles.38 especial del LB-1729[M. C.M.], no son idóneos para realizar estudio comparativo, en razón a la carencia.

“5. Los ocho (8) vainillas relacionadas en el LB-1729[M. C.M.], cuatro (4) son de calibre 7.65 mm. Las cuales se percutieron en una misma arma y cuatro (4) son de calibre 380 auto con identidad entre ellas, pero las ocho (8) no guardan relación con las armas enviadas.

“6. Las vainillas relacionadas a continuación, correspondientes al calibre 9 mm., presentan identidad entre si (fueron percutidas por una misma arma), pero diferente a las armas enviadas.

“a. La vainilla del 1 al 3 del LB-1729[M.C.M.].

“b. Las vainillas del 4 al 7 del LB- 1729[M.Cl.M.]

“7. Una (1) vainilla del LB 1743[N.Y.B.R.] y una (1) del LB 4187, a las cuales no se les encontró identidad con las enviadas, ni con los patrones obtenidos en las armas remitidas (folios 366 a 368, cuaderno 21) (subrayado fuera de texto).

El anterior dictamen desvirtúa las versiones de los miembros de la policía, en cuanto se refieren a las personas dadas de baja por cada uno de los grupos que entraron por la parte delantera y trasera de la casa. Un cuerpo encontrado en la sala de la casa presenta un proyectil del arma del oficial que entró por la terraza, y otro cuerpo, ubicado en el patio de atrás, presenta un proyectil del arma de un agente que accedió al inmueble por la puerta del garaje.

Un proyectil hallado en el cuerpo de J. C.V. era compatible con la subametralladora Uzi asignada al teniente J.A.O.A. El cadáver del primero fue hallado al lado de la ventana de la sala que da a la calle, por lo que se supone que debió ser dado de baja por quienes entraron por la parte delantera de la casa, de acuerdo con las conclusiones de la inspección ya citada. Mientras que el segundo comandaba el grupo que entró por la terraza, accedió al primer piso por el patio de ropa y se enfrentó a quienes se encontraban en ese sitio y en las piezas adyacentes; en ningún momento manifestó que hubiera enfrentado a las personas que murieron en la sala, al otro extremo de la residencia.

En el mismo sentido, del cuerpo de M.C.M. fue recuperado un proyectil compatible con la subametralladora Ingram del agente C.A.C.M. Ella como se ha visto, fue hallada muerta en el patio trasero de la residencia y fue dada de baja, supuestamente, por quienes accedieron por la terraza. Mientras el segundo, según su propia versión, pertenecía al grupo que entró por la puerta del garaje, por la parte de adelante de la casa, y se enfrentó a las personas dadas de baja en la sala comedor, según las conclusiones de la inspección judicial ya citada. En ninguna de las versiones se dijo que alguno de los miembros de ese grupo había accedido al patio de de ropas, en el extremo de atrás de la residencia.

Debe anotarse que la hipótesis de disparos que tuvieran una trayectoria de atrás del inmueble hacia la sala, en el primer caso, y de la sala o garaje hasta el patio de ropas, en el segundo caso, resulta improbable en ambas situaciones.

d. El Laboratorio de Química de la Regional Bogotá del Instituto de Medicina Legal conceptuó que los 12 occisos presentaron, en ambas manos, pruebas positivas de sustancias compatibles con residuos de disparos, mediante la técnica emisión o absorción atómica, los cuales fueron presentados de la siguiente forma, en el caso de C.R.F.C.:

“Resultados

“La determinación para los residuos de disparo representada por los elementos (Plomo, Antimonio, Bario y cobre) en las muestras tomadas en los dorsos de las manos dio el siguiente resultado:

“MANO DERECHA: POSITIVO (+)

“MANO IZQUIERDA: POSITIVO (+)” (folio 767, cuaderno 16).

Todos los exámenes tienen fecha del 29 de julio de 1993 y presenta los mismos resultados en los casos de M.C.M.J., E.J.M., L.A.R.G., M.G.P., J.Cha.V., A.M.V., N.Y.B.R., L.A.C.M., L.C.Ch.V., O. O.B.A., J. del C.H.A. (folios 768 a 778, cuaderno 16).

En todo caso, respecto de estos resultados debe manifestarse una primera contradicción, dado que cinco de los occisos fueron encontrados armados de granadas. Debe interrogarse si es posible que artefactos de esa naturaleza produzcan un resultado positivo, sin haber sido utilizadas. Sobre el punto se formuló el interrogante, en más de una oportunidad, a los encargados del Laboratorio de Química del Instituto de Medicina Legal, así como respecto del grado de confiabilidad de la prueba de absorción atómica.

En acta de visita del 22 de febrero de 1993, realizado por la Procuraduría Delegada para Policía Judicial y la Policía Administrativa, la doctora E.C.R., manifestó lo siguiente sobre la confiabilidad de la prueba:

“... el análisis de residuos de disparo por el método de absorción y emisión atómica permite determinar la presencia de los elementos de plomo, bario, cobre y antimonio los cuales se producen como productos de la detonación del fulminante, deflagración de la pólvora y vaporizaciones parciales de la vainilla y el proyectil al producirse el disparo. Preguntado: Diga si la prueba a la que nos referimos es feasiente (sic) para determinar si a quien se le toma la muestra, produjo disparos con arma de fuego. Contestó: el método de absorción y emisión atómica permiten determinar con certeza la presencia de los elementos químicos antes mencionados, pero no define como estos elementos se depositaron en las manos de la persona muestreadas estas pruebas pueden arrojar falsos positivos o falsos negativos, los falsos positivos son atribuibles a contaminaciones con residuos de disparo, estos falsos positivos se deben a contaminaciones que haya podido adquirir en sus manos la persona que aunque no ha disparado si pudo participar en forcejeos y por este motivo haber estado expuesto a los gases que se producen, también porque la persona haya manipulado armas o elementos relacionados con ellas tales como municiones, chapuzas entre otros y los falsos negativos se deben a que la persona puedo (sic) hacerse protegido las manos con guantes o elementos que hayan impedido que se depositaran dichos residuos en las manos o porque la persona después de haber disparado se lavó las manos diligentemente con la intensión (sic) o no de remover estos residuos, estos residuos son fácilmente removibles por la fricción con la ropa o con otra superficies que se manipulan diariamente, se debe anotar que los residuos de disparos son finas partículas y gases que se producen en el disparo...”(folio 312, cuaderno 19).

El mismo interrogante fue formulado por la Juez 51 de Instrucción Penal Militar, con el fin de aclarar los exámenes tomados a los occisos; el mismo laboratorio respondió:

“2. Certeza de la misma [prueba de absorción atómica] para determinar que una persona ha disparado un arma de fuego, y en su piel se encuentran residuos deflagración.

“Punto 2:...

“En ninguna parte donde se hace esta prueba el resultado de la misma establece que la persona cuestionada o víctima a quien se tomó la muestra, disparó con certeza un arma de fuego. Simplemente se consigna el hecho de si las muestras analizadas son POSITIVAS o NEGATIVAS para elementos químicos relacionados COMPATIBLES con residuos de disparo y no hay manera de establecer que éstos se hayan adquirido por este motivo realmente.

“Como en épocas anteriores con la prueba del guantelete de parafina, este ensayo no constituye una plena y única prueba y debe ser analizada a la luz de las circunstancias que rodearon los hechos que se investigan. Deben considerarse más que todo como un indicio de que la persona en cuestión pudo haber disparado o no (positivo o negativo) un arma.

“Lo importante en todo caso es que el resultado de este ensayo permite asociar o no a una persona en particular, con un arma de fuego.

“No se puede negar que en algunas oportunidades se pueden obtener FALSOS POSITIVOS, atribuibles casi todos a contaminación con residuos de disparo (s), de mucha significación en este caso que se investiga, como son: el manipuleo de armas de fuego y ó elementos relacionados con éstas: munición, proveedores, chapuzas, etc, o la proximidad a una persona que dispara al quedar expuesta dentro del área que cubren los gases que arrastran las partículas producidas.

En cuanto al manejo de granadas sin activar se puede determinar que no hay razón para que estas dejen residuos en las manos, a no ser que hayan sido manoseadas por personas con manos contaminadas(folios 478 y 479, cuaderno 19)(subrayado fuera de texto).

En el mismo sentido, no se puede afirmar que el resultado positivo de la prueba de espectrofotometría de absorción atómica, por si misma, constituya plena prueba de que una persona ha disparado un arma; así lo ha entendido la doctrina:

“La dificultad de los métodos de análisis espectrofotométricos consiste en que no es posible asegurar con absoluta certeza que un resultado positivo sea originado por residuos de disparos de arma de fuego; debido a que no se puede establecer la fuente originaria de éstos contenidos metálicos y que en estos métodos analíticos elementales involucran la medición de la cantidad total de residuos metálicos recogidos”(35).

A la misma conclusión llega J.G.H.Z., acerca de este tipo de pruebas:

“1. No existe un método con capacidad de examinar los GSR [Residuos de disparo] de manera total.

“2. Debido a la gran variedad de pólvoras y a los cambios permanentes en sus composiciones y combinaciones, ha sido imposible la determinación exacta de los componentes de las pólvoras de manera general.

“3. Los componentes del fulminante, aunque más específicos y menos abundantes, tampoco han podido ser determinados de manera general.

“4. Por no haberse encontrado, hasta hoy, un método idóneo, total, que proporciones pruebas fehacientes, es apenas lógico y además jurídico, tener los resultados de laboratorio, como simples indicios.

“5. Lo más importante, a mi manera de ver, está en entender que por ninguno de los métodos, ni por todos reunidos, se ha podido establecer que una persona disparó una determinada arma.

“6. Los únicos y más avanzados logros obtenidos, se refieren a la identificación de los componentes de la pólvora y del fulminante en los GSR y la deducción de que alguien ha disparado un arma, ha sido víctima de un disparo, ha estado cerca al agresor o a la víctima, o ha manipulado armas, municiones o explosivos”.

“7. Los informes de los peritos de laboratorio que se aporten al proceso, a manera de elementos de prueba, deben ser muy explícitos en cuanto se relaciona con los métodos empleados, los resultados obtenidos y finalmente las deducciones lógicas, es decir basadas en un proceso dialéctico”(36).

De acuerdo con lo anterior debe analizarse si el resultado positivo del examen de absorción atómica, en cada uno de los occisos, es coincidente con otro tipo de pruebas que obran en el proceso, tales como el cotejo de las armas y vainillas halladas al lado de los cadáveres, así como las huellas de disparos, que den crédito a la versión de un enfrentamiento armado.

Respecto del segundo punto, es decir, el relacionado con las huellas de disparos halladas en la residencia, el ya citado grupo del DAS que realizó el estudio, aclaró lo siguiente a la juez 51 de Instrucción Penal Militar:

“... Expresar las razones científicas en las que apoya sus conclusiones de peritazgo (sic); teniendo en cuenta que los occisos tenían en sus manos subametralladoras, pistolas, revólveres y granadas, armas que aparecen accionadas, excepto las granadas...”

“Lo que se expresa en la primera conclusión del referido dictamen 4126, es que fueron empleadas pistolas o subametralladoras calibre 9 mm, escopeta y revólver, lo anterior por los análisis físico químicos de las huellas de violencia (orificios e impactos), vainillas y proyectiles recuperados en la diligencia; más no se está afirmando en forma individual que estas armas fueron las que utilizaron las víctimas o victimarios” (folio 474, cuaderno 19).

A lo anterior debe agregarse, nuevamente, que comparadas las versiones de los policías, la posición de los cadáveres y el estudio de huellas de disparos, no existe evidencia de enfrentamiento armado de los occisos con los miembros de la Policía Nacional.

e. En el expediente no obran todos dictámenes balísticos tomados a las armas encontradas a los occisos; sin embargo, se presentan los siguientes:

i. Del revólver calibre 32 Nº 7722 encontrado a A.M.V., no obra ningún dictamen balístico.

ii. Sobre la pistola calibre 9mm., marca Webley, sin numeración, encontrada a N.Y.B.R., se realizó cotejo balístico entre las vainillas encontradas alrededor del cuerpo y el arma que se encontraba a su lado, y se llegó a la siguiente conclusión:

“ELEMENTOS RECIBIDOS: Una (1) pistola, Un (1) proveedor, dos (2) cartuchos, tres (3) vainillas, Tres (3) proyectiles.

“LO SOLICITADO: Estudio Balístico

“RESULTADO. CARACTERÍSTICAS GENERALES DEL ARMA.

“TIPO: Pistola. MARCA: Webley Scott LTD. NUMERO DE SERIE: sin serie. FUNCIONAMIENTO: Semiautomático. CALIBRE: 9 mm (folio 679, cuaderno 16).

“CONCLUSIONES

“Extraídas las muestras del interior tubo de cañón (ánima) del arma enviada a estudio, se sometieron a estudio físico microscópico para la determinación de residuos provenientes de la deflagración de la carga del cartucho (partículas de pólvora parcialmente combustionada o sin combustionar) obteniéndose resultado positivo. Igualmente se sometieron a análisis químico. Microscópico para la determinación de los productos nitrados componentes de la pólvora, bajo la acción del reactivo sulfodifenilamina (lunge), obteniéndose resultado positivo. Lo anterior significa que el arma pistola webley 9m.m. fue disparada sin poder precisar el tiempo trascurrido debido a que la oxidación de las partículas está sujeta a cambios climatológicos, acelerando o retardando la oxidación de las mismas...

“Posteriormente se efectuaron los disparos en el dispositivo especial para balística, a fin de establecer el estado de funcionamiento de los mecanismos de disparo del arma webley y al mismo tiempo obtener vainillas patrón para ser cotejadas con los elementos incriminados, se comprueba que se encuentra en buen estado de funcionamiento.

“Identificación microscópica de las vainillas 

“Las vainillas enviadas a estudio, calibre 9 m.m. se sometieron simultáneamente a estudio comparativo con las vainillas obtenidas como patrón de la pistola 9 m.m. webley, en el microscopio de comparación para balística, con el fin de determinar las características de identidad las zonas aptas para estudio comparativo (huellas dejadas por aguja percutora en el fulminante y contrarecamara) y de una observación detallada y minuciosa no se encontró signos de identidad entre las vainillas incriminadas y las obtenidas como patrón de la pistola 9 m.m. webley.

“No se realizó cotejo de proyectiles por cuanto los proyectiles incriminados posee en su estructura macrorayado de seis estrías y el arma enviada a estudio presenta cuatro estrías y cu (sic) macizos en su anima de caños estriada, sentido de rotación derecha” (folio 681, cuaderno 16).

iii. En relación con el revólver cobra, con número de identificación 13853, encontrado a L.A.R.G., se realizó cotejo con las vainillas encontradas alrededor del cadáver:

“Efectuados disparos de prueba con el revolver marca colt, calibre.32 largo Nº 138543 LW, se obtuvieron vainillas patrón para ser cotejadas con los elementos incriminados.

“Posteriormente la vainillas obtenidas como patrón se sometieron a estudio comparativo con la vainillas incriminadas.32 largo a través del microscopio de comparación para balística con el fin de determinar las características de identidad en las zonas aptas para el estudio (huellas dejadas por la aguja percutora en el fulminante), encontrándose signos de identidad entre las vainillas incriminadas y las obtenidas como patrón.

“Por lo descrito anteriormente se conceptúa que las vainillas calibre.32 largo de constitución latón (incriminadas) fueron percutidas por el revólver marca colt, calibre.32 largo N° 138543 LW marcado sobre el puente móvil y fijo del tambor” (folio 567, cuaderno 20) (subrayado fuera de texto).

iv. De la pistola Walter, calibre nueve milímetros, N° 260039 encontrada a E.J. de M. no se encontró ningún dictamen.

v. El examen de la subametralladora hechiza, calibre 9 mm, encontrada a O.O.B.A., y el cotejo de proyectiles recuperados y vainillas, estableció lo siguiente:

“Extraídas las muestras del interior del tubo del cañón (ánima) del arma enviada a estudio, se sometieron a estudio físico - macroscópico para la determinación de residuos provenientes de la deflagración de la carga del cartucho (partículas de pólvora parcialmente combustionada o sin combustionar), obteniéndose resultado positivo Igualmente se sometieron a análisis químico-microscópico para la determinación de productos nitrados componentes de la pólvora bajo la reacción del reactivo de sulfodifenilamina (lunge), obteniéndose resultado positivo. Lo anterior significa que la subametralladora R.P.B. Atlanta, fue disparada sin poder precisar el tiempo transcurrido, debido a que la oxidación de las partículas están sujetas a cambios climatológicos, acelerando o retardando la oxidación de las mismas.

“Posteriormente se efectuaron disparos en el dispositivo especial para balística, a fin de establecer el estado de funcionamiento de los mecanismos de disparo del arma R.P.B. Atlanta y al mismo tiempo obtener proyectiles y vainillas patrón para ser cotejados con los elementos incriminados, se comprobó que se encuentra en regular estado.

“Identificación microscópica de vainillas 

“Las vainillas enviadas a estudio, calibre 9 m.m. se sometieron simultáneamente a estudio comparativo con las vainillas obtenidas como patrón de la subametralladora RPB Atlanta 9 MM, en el microscopio de comparación para balística, con el fin de determinar las características de identidad en las zonas aptas para estudio comparativo (huellas dejadas por la aguja percutora en el fulminante y contrarecamara) y de una observación detallada y minuciosa NO se encontró signos de identidad entre las vainillas incriminadas y las obtenidas como patrón de la subametralladora RPB Atlanta 9MM.

“Identificación microscópica de proyectiles 

“Los proyectiles enmarcados con los números 1 y 2 respectivamente, enviados a estudio (extraídos según protocolo de necropsia N° 2826 N1°) se sometieron a estudio comparativo con los proyectiles obtenidos como patrón de la subametralladora RPB Atlanta, calibre 9 Mmm, en el microscopio de comparación para balística, con el fin de determinar las características de identidad en las zonas aptas para análisis comparativo (estrías, macizos, número, diámetro e inclinación de los mismos) y de la observación minuciosa, NO se encontró signos de identificación con las marcas microscópicas que se observan sobre el cuerpo de los proyectiles, los cuales quedan como producto del desplazamiento de estos a través del ánima del cañón del arma que los disparó.

Por lo descrito anteriormente, se conceptúa que tanto las vainillas incriminadas, como los proyectiles enviados a estudio, no fueron percutidas, ni disparados por el arma materia de estudio (folio 677, cuaderno 16) (subrayado fuera de texto).

vi. En cuanto al examen de la subametralladora, marca Uzi, N° 05233, encontrada a L.A.C.M., y el cotejo de proyectiles y vainillas el resultado fue el siguiente:

“Efectuados disparos de prueba con la ametralladora, marca MINIUZI, calibre 9 mmm largo N° IMI 52233, se obtuvieron proyectiles y vainillas patrón para ser cotejadas con los elementos incriminados (proyectiles y vainillas remitidos...)

“Los proyectiles obtenidos como patrón del arma relacionada anteriormente se sometieron a estudio comparativo con el proyectil (s) incriminados calibre 9 mm largo a través del microscopio de comparación balística con el fin de determinar las características de identidad en las zonas aptas para estudio, encontrándose después de una observación detallada y minuciosa que no presentan signos de identidad entre si. Por lo descrito anteriormente se conceptúa que los proyectiles incriminados remitidos a estudio no fueron disparados por la subametralladora MINIUZI, calibre 9 mmm, N° IM 05233.

“Posteriormente las vainillas obtenidas como patrón se sometieron a estudio comparativo en las vainillas incriminadas calibre 9mm largo a través del microscopio de comparación para balística con el fin de determinar las características de identidad en las zonas aptas para estudio (huellas dejadas por la aguja percutora en el fulminante), encontrándose signos de identidad entre las vainillas incriminadas enviadas para estudio con boleta de morgue N° 18350, marcadas con los Nros 1, 3, 4, 5, 6, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 17, 18, 19 y 20. Por lo descrito anteriormente se conceptúa que fueron percutidas por la subametralladora, marca mini uzi, calibre 9 mm largo N° IMI 05233 (folio 259, cuaderno 19) (subrayado fuera de texto).

vii. El dictamen de cotejo de proyectiles y vainillas a la subametralladora mini Uzi, calibre 9 mm., N° UP 14628, encontrada a L.C.C.V., concluyó lo siguiente:

“Examinada la parte interna del cañón del arma y extraídas las partículas allí adheridas se constató que corresponden a residuos de disparos; una vez sometida a análisis físico químico. Lo anterior nos indica que el arma fue utilizada para realizar disparos sin establecer con exactitud el tiempo transcurrido.

“Con el arma remitida para estudio se efectuaron disparos a fin de obtener elementos patrón (vainillas) y ser cotejadas con las incriminadas.

“Una vez llevadas al microscopio las seis (6) incriminadas fueron comparadas una a una entre sí comprobándose que todas fueron percutidas en una misma arma, igual procedimiento se siguió con los patrones y se constató que las vainillas incriminadas no fueron percutidas en la pistola subametralladora, dada a la diferencia en la huella dejada por el percutor del arma y la marca localizada sobre la base de la vainilla que son dejadas por el sistema de extracción del arma (folio 284, cuaderno 19) (subrayado fuera de texto).

Conforme a lo anterior, de las siete armas de fuego encontradas a los occisos, de dos de ellas, no obra dictamen balístico: el revolver calibre 32 de A.M. y la pistola Walter de E.J.. En tres, el resultado del cotejo de vainillas y proyectiles fue negativo: en la pistola calibre 9 mm de N.Y.B.R., en la subametralladora hechiza de O.O.B.A. y en la subametralladora mini Uzi de L.C. Ch.V. El cotejo fue positivo respecto de revólver calibre 32 de L.A.R.G. y de la subametralladora mini Uzi de L.A.C.M.

Lo dicho permite acreditar, cada vez más, la ausencia de enfrentamiento armado en la sala comedor, el baño de emergencia, la pieza principal y el patio de ropas de la residencia.

En efecto, en la sala comedor, se desconoce si el revólver de A.M. fue disparado, por ausencia del respectivo dictamen balístico, y, las vainillas patrón de la pistola de N.Y.B.R. no coinciden con las encontradas alrededor del cadáver. Debe recordarse que los otros tres occisos, hallados en ese sitio, portaban granadas de fragmentación. 

Respecto del cuarto principal, las vainillas halladas alrededor del cuerpo de O.O.B.A., no coinciden con las vainillas patrón de la subametralladora encontrada al occiso.

En el baño de emergencia, la subametralladora encontrada al cadáver de L.C.C.V. no percutió las vainillas encontradas allí.

Por último, en el patio de ropas, se desconoce si la pistola hallada a E.J.M. fue disparada y si las múltiples vainillas encontradas alrededor de los cadáveres de la occisa y su hija, M.C.M., fueron percutidas por esa arma. Debe repetirse que a ésta y al cadáver de J. del C. H. A. les fueron encontradas granadas.

6. Los cadáveres, de acuerdo con las necropsias, presentan las siguientes trayectorias en las heridas de bala y las ropas, de acuerdo con las pruebas de laboratorio, las siguientes huellas de disparos:

a. Personas cuya muerte se atribuye al grupo de policías que penetró por el frente del inmueble:

i. En cuanto a A.M.V., la necropsia estableció como causa de la muerte:

“Hombre adulto que fallece por laceración cerebral por proyectil de arma de fuego” (folio 510, cuaderno 20) (original en mayúscula).

La trayectoria de las heridas de bala fue descrita de la siguiente forma:

1.1. Orificio de entrada… en región parieto-occipital izquierda

1.2. Orificio de salida… en región superciliar externa derecha.

1.4. Trayectoria: postero-anterior, izquierda-derecha, infero-superior ligeramente.

2.1. Orificio de entrada... en región lateral izquierda del cuello.

2.2. Orificio de salida… en mejilla izquierda...

2.3. Trayectoria: Derecha-izquierda, infero-superior, postero-anterior (folio 511, cuaderno 20)

En el examen balístico de una de las prendas de vestir del occiso se estableció lo siguiente:

“CAMISA: De color rosado, etiquetas CRASY, talla 42, en hilo, color rosado a rayas blancas, fondo rosado, manga larga y bolsillo; a la observación presenta:

“Orificio de entrada por proyectil arma de fuego de 0.5 x 1 cms. En parte interna del cuello a 2 cms de la costura del hombro y a 3 cms de la costura del hombro con presencia de tatuaje y zona de ahumamiento en área de 4x6 cms.

Lo anterior indica que la distancia a la cual se efectuó el disparo fue corta”(folio 688, cuaderno 16) (subrayado fuera de texto).

ii. En el caso de J.C.V. la necropsia se estableció como causa de la muerte:

“Hombre adulto quien fallece por anemia aguda secundaria a heridas viscerales y vasculares por proyectil de arma de fuego” (folio 507, cuaderno 20) (original en mayúscula).

En la misma se describen las siguientes heridas de bala:

1.1. Orificio de entrada…en 2° espacio intercostal izquierdo con línea media clavicular, sin tatuaje.

1.2. Orificio de salida…región interescapular derecha...

1.4. Trayectoria: Abajo-arriba, antero posterior, izquierda-derecha.

2.1. Orificio de entrada... en 9° espacio intercostal derecho...

2.2. Orificio de salida... en región escapular media derecha...

2.4. Trayectoria: Antero-posterior, abajo-arriba, izquierda-derecha.

3.1. Orificio de entrada… en epigastrio.

3.2. Orificio de salida… en región escapular inferior derecha.

3.4. Trayectoria: Antero- posterior, abajo-arriba, izquierda-derecha.

4.1. Orificio de entrada... en 7° espacio intercostal izquierdo...

4.2. Orificio de salida… en región escapular izquierda interna...

4.4. Trayectoria: antero-posterior, abajo-arriba, izquierda-derecha.

5.1. Orificio de entrada… en fosa iliaca derecha, sin tatuaje.

5.2. Orificio de salida… en región dorso lumbar derecha.

5.4. Trayectoria: Anterior-posterior, abajo-arriba, plano-vertical.

6.1. Orificio de entrada… región submentoniana.

6.2. Orificio de salida… en región temporal derecha...

6.3. Trayectoria: abajo-arriba, izquierda-derecha, antero-posterior.

7.1. Orificio de entrada… en tercio distal cara postero-interna de antebrazo izquierdo.

7.2. Orificio de salida… en cara anterior tercio distal del antebrazo izquierdo.

8.1. Orificio de entrada… en 1ª falange cara posterior del 2ª dedo mano izquierda, sin tatuaje.

8.2. Orificio de salida… en 1ª falange cara antero - externa del 2ª dedo mano izquierda...

8.4. Trayectoria: postero-anterior, derecha-izquierda, arriba-abajo.

9.1. Orificio de entrada en tercio medio cara anterior-interna muslo derecho, sin tatuaje...

9.2. Orificio de salida… en tercio inferior cara postero interna de muslo derecho...

9.4. Trayectoria: antero-posterior, derecha-izquierda. Arriba-abajo.

10.1. Orificio de entrada… en tercio medio región pretibial derecha, sin tatuaje.

10.2. Orificio de salida… en tercio superior cara postero interna pierna derecha...

10.4. Trayectoria: antero-posterior, derecha-izquierda, arriba-abajo (folio 507, cuaderno 20).

En cuanto al examen balístico de dos prendas de vestir del occiso se determinó lo siguiente(37):

“Se efectuó frotis a la periferia de los orificios que presenta las prendas motivo de estudio y los residuos se sometieron a análisis físico químico bajo la reacción del reactivo de lunge (sulfo difenilamina); arrojando coloración positiva (azul intenso) para los orificios marcados en el estudio con los números del 1 al 9 y del 11 al 15 de la prenda N° 1 y los orificios del 1 al 4 de la prenda N° 2; para residuos de nitrito y nitratos elementos constitutivos de la pólvora. Por lo descrito anteriormente se conceptúa que los disparos que dieron como resultado coloración positiva (azul intenso) fueron realizados a corta distancia, es decir a una distancia menor o igual a 1.20 metros comprendido entre la boca de fuego del arma y la región anatómica afectada” (folio 782, cuaderno 16) (subrayado fuera de texto).

iii. En la necropsia de C.R.F.C. se concluyó:

“Hombre adulto que fallece por laceración cerebral secundaria a traumatismo cráneo encefálico por proyectil de arma de fuego” (folio 501, cuaderno 20) (original en mayúscula).

Las heridas y las trayectorias de los proyectiles fueron las siguientes:

1.1. Orificio de entrada... localizado en mejilla izquierda con un área de tatuaje que mide 13 x 10 cms.

1.2. Orificio de salida... de la línea media en mejilla derecha...

1.4. Trayectoria: Mismo plano sagital

Izquierda- derecha

Superior- inferior

2.1. Orificio de entrada… línea medía en frontal izquierdo.

2.2. Orificio de salida... línea media posterior occipital derecho...

2.4. Trayectoria: Antero - posterior

Izquierda -derecha

Infero-superior

3.1. Orificio de entrada… en región cigomática izquierda.

3.2. Orificio de salida… en mejilla derecha...

3.4. Trayectoria: Postero anterior

Izquierda-derecha

Supero-inferior

4.1. Orificio de entrada…en cara externa tercio superior de brazo derecho.

4.2. Orificio de salida… se recupera en región deltoidea posterior derecha...

4.4. Trayectoria: Antero-posterior

Derecha-izquierda

Infero-superior

5.1. Orificio de entrada… en pectoral derecho.

5.2. Orificio de salida… en región espinal izquierda...

5.4. Trayectoria: Antero-posterior

Derecha-izquierda

Supero-inferior

6.1.Orificio de entrada… antebrazo derecho

6.2. Orificio de salida… antebrazo derecho

6.4. Trayectoria: Postero - Anterior

Infero superior (folio 502, cuaderno 20) (subrayado fuera de texto).

No obra prueba química a las ropas del occiso.

v. La necropsia de M.G.P. concluyó:

“Hombre adulto quien fallece por laceración cerebral y anemia aguda secundaria a heridas viscerales y vasculares por proyectil de arma de fuego” (folio 499, cuaderno 20) (original en mayúscula).

Las heridas y trayectorias de los proyectiles fueron las siguientes:

1.1. Orificio de entrada... Región infra escapular izquierda, sin tatuaje.

1.2. Orificio de salida... en cara antero lateral del cuello...

1.3. Trayectoria: Postero- Anterior, Arriba-Abajo, Izquierda- Derecha.

2.1. Orificio de entrada... región interescapular derecha, sin tatuaje.

2.2. Orificio de salida... en tercer espacio intercostal derecho...

2.3. Orificio de entrada... en tercio medio cara antero interna de brazo derecho.

2.4. Orificio de salida... en tercio distal cara postero externa brazo derecho...

2.5. Trayectoria: Postero- anterior, Izquierda- derecha, Arriba- Abajo.

3.1. Orificio de entrada... en región subescapular izquierda sin tatuaje.

3.2. Orificio de salida... en 9° espacio intercostal derecho con línea clavicular externa...

3.3.Trayectoria: Postero anterior, Izquierda -Derecha, Arriba Abajo.

4.1. Orificio de entrada... a nivel esternal medio, sin tatuaje.

4.2. Orificio de salida... en región lumbar izquierda...

4.3.Trayectoria: arriba- abajo, antero-posterior, derecha izquierda.

5.1.Orificio de entrada... en región parietal posterior izquierda.

5.2. Orificio de salida... en región temporo-occipital derecha...

5.3.Trayectoria: Izquierda-Derecha, Arriba-- abajo, Antero-Posterior (folio 500, cuaderno 20).

Se realizó examen a una camiseta del occiso, de “mangas cortas, etiqueta “TREWCH”, talla 42-44, color azul oscuro” en la que se observaron varios orificios entre los cuales se encontraba el “orificio tres en parte posterior izquierda... a 12 cms de la costura lateral izquierda y 32 cms. De la costura inferior” (folio 361, cuaderno 21), se concluyó:

“Con relación a la distancia de disparo, se tomaron las muestras correspondiente en la prenda y se practicó estudio físico químico de coloración con resultado positivo para el orificio N° 3 únicamente marcado en el informe anterior.

Lo antes expuesto nos indica que para este disparo la distancia fue corta” (folio 357, cuaderno 21).

vi. En la necropsia de N.Y.B.R. se concluyó:

“Hombre adulto que fallece de shock hemorrágico secundario a heridas pulmonares y cardiacas por bala” (folio 512, cuaderno 20) (original en mayúscula).

La trayectoria de las heridas de bala fue descrita de la siguiente forma:

1.1. Orificio de entrada... en 5º espacio intercostal izquierdo para esternal.

1.2. Orificio de salida... en borde externo de brazo derecho...

1.4. Trayectoria: izquierda-derecha, antero-posterior, infero-superior.

2.1. Orificio de entrada… epigastrio izquierdo.

2.2. Orificio de salida en región infra escapular derecha...

2.4. Trayectoria: izquierda-derecha, infero-superior, antero-posterior.

3.1. Orificio de entrada... en 6ª espacio intercostal izquierdo, con tatuaje disperso de 13x10 cms y en el 5º espacio intercostal con línea media clavicular.

3.2. Orificio de salida no hay. El proyectil se aloja y recupera en el espacio intra escapular…

3.4. Trayectoria: izquierda- derecha, inferior superior, antero posterior.

4.1. Orificio de entrada... en 6º espacio intercostal izquierdo con línea axilar media.

4.2. Orificio de salida... en escapular derecha...

4.4. Trayectoria: izquierda derecha, infero superior, antero posterior.

5.1. Orificio de entrada... en borde superior cara externa del hombro izquierdo

5.2. orificio de salida… en hueso axilar izquierdo...

5.4. Trayectoria: izquierda -derecha, postero-anterior, supero -inferior (folio 513, cuaderno 20) (subrayado fuera de texto).

b. Las personas cuya muerte se atribuye al grupo de policías que entró por la terraza del inmueble.

i. Respecto de L.A.R.G., en el álbum fotográfico se captó lo siguiente:

“Fotografía Nº 493007. - En la gráfica se observa orificio en región escapular derecha, en escapular izquierda, múltiples abrasiones y laceraciones en dorsal escapular” (folio 542, cuaderno 20).

La misma anotación se realizó en la necropsia: “Tórax: Escoriación en región interescapular y región escapular derecha”. En la misma se presentó como causa de muerte la siguiente:

“Hombre adulto que fallece por shock hemorrágico secundario a heridas de corazón y pulmón por bala” (folio 526, cuaderno 20) (original en mayúscula).

La trayectoria de las heridas de bala fue descrita de la siguiente forma:

1.1. Orificio de entrada... en base derecha del cuello.

1.2. Orificio de salida... en región escapular derecha...

1.4. Trayectoria: izquierda-derecha, supero-inferior, antero-posterior.

2.1. Orificio de entrada… en tercer espacio intercostal izquierdo.

2.2. Orificio de salida... en región escapular izquierda.

2.4. Trayectoria: derecha-izquierda, antero-posterior, supero-inferior.

3.1. Orificio de entrada... en tercio medio cara externa de brazo izquierdo.

3.2. Orificio de salida... en porción superior de hombro izquierdo...

3.4. Trayectoria: infero-superior, izquierda-derecha, antero-posterior (folio 527, cuaderno 20).

ii. Respecto de M.C.M.J., en el álbum fotográfico en la fotografía 493003, se describe:

“En la grafica se observa herida abierta de bordes irregulares en forma estriada en región malar pómulo izquierdo” (folio 530, cuaderno 20).

En la necropsia se estableció como causa de muerte:

“Se trata de una mujer joven que fallece por choque hipovolémico secundario a heridas por proyectil de arma de fuego” (folio 521, cuaderno 20)(original en mayúscula).

La trayectoria de las heridas fue descrita de la siguiente forma:

1.1. Orificio de entrada…en mejilla derecha, con tatuaje escaso y disperso en un área de 6x5 cms..

1.2. Orificio de salida… en mejilla izquierda...

1.3. Trayectoria: derecha izquierda

2.1. Orificio de entrada... en parte superior de hombro derecho

2.2.Orificio de salida... en región clavicular externa derecha.

2.4.Trayectoria: postero-anterior

derecha-izquierda

3.1.Orificio de entrada... en región anterior de hombro derecho.

3.2. Orificio de salida... en región anterior de hombro derecho.

3.3. Con orificio de reentrada... en región infraclavicular derecha…

3.4. Con orificio de salida en región dorsal izquierda...

4.1. Orificio de entrada... en región infraclavicular izquierda…

4.2. Con orificio de salida en región anterior de tercio proximal de hombro izquierdo...

4.4. Trayectoria: Antero-posterior

Supero-inferior

Derecha-izquierda

5.1.Orificio de entrada... en región umbilical derecha.

5.2. Orificio de salida... en región umbilical izquierda.

5.4. Trayectoria:Antero-posterior

Supero-inferior

Derecha-izquierda

6.1. Orificio de entrada... en 8º espacio intercostal derecho.

6.2 Con orificio de salida... en región lumbar derecha...

6.4 Trayectoria: Antero-posterior

Supero-inferior

7.1. Orificio de entrada... en 7º espacio intercostal derecho.

7.2. Orificio de salida… en flanco izquierdo.

7.4. Trayectoria: Postero-anterior

Supero-inferior

Derecha-izquierda

8.1. Orificio de entrada... en 7 espacio intercostal derecho.

8.2. Con orificio de salida... en hipocondrio izquierdo.

8.4. Trayectoria: Postero-anterior

Supero-inferior

Derecha-izquierda

9.1. Orificio de entrada... en región iliaca derecha.

9.2. Sin orificio de salida... proyectil alojado en músculos lumbares derechos.

9.4. Trayectoria: Antero-posterior

Inferior-superior

Derecha-izquierda

10.1. Orificio de entrada... en región externa del tercio distal del brazo derecho.

10.2. Orificio de salida... en región postero interna del tercio distal del brazo derecho...

10.4. Trayectoria:Postero-anterior

Infero-superior

Derecha-izquierda

11.1. Orificio de entrada... en región antero externa del tercio distal del brazo derecho...

11.2. Con orificio de salida... en región interna del tercio distal del brazo derecho...

11.4. Trayectoria: Antero-posterior

Supero-inferior

Derecha-izquierda

12.1. Orificio de entrada… en región postero externa del tercio proximal del brazo derecho…

12.2. Con orificio de salida… en cuadrante infero externo de la gandula mamaria izquierda…

12.4. Trayectoria:Postero-anterior

Supero-inferior

Derecha-izquierda

13.1. Orificio de entrada… en región posterior del tercio distal del antebrazo derecho…

13.2. Orificio de salida… en cara antero externa del tercio distal del antebrazo derecho...

13.4. Trayectoria: Postero-anterior

Supero-inferior

Izquierda-derecha (ligeramente)

14.1. Orificio de entrada… en región externa del tercio proximal del antebrazo izquierdo.

14.2. Orificio de salida… en región anterior del tercio distal del antebrazo izquierdo…

14.4. Trayectoria: Postero-anterior

Supero-inferior

Izquierda-derecha

15.1. Orificio de entrada… en región posterior del tercio medio del brazo izquierdo.

15.2. Orificio de salida… en región externa del tercio proximal del brazo izquierdo

15.4. Trayectoria: Postero-anterior

Infero-superior

Derecha izquierda

16.1. Orificio de entrada… en región dorsal derecha…

16.2. Con orificio de salida… en región dorsal izquierda...

16.4. Trayectoria: infero-superior (ligeramente)

17.1. Orificio de entrada… en región escapular izquierda….

17.2. Orificio de salida… en región inframamaria izquierda…

17.4. Trayectoria: Postero-anterior

Supero-inferior

Derecha-izquierda

18.1. Orificio de entrada… en región escapular izquierda...

18.2. Orificio de salida... en reborde costal izquierdo...

18.3. Lesiones:Postero-anterior

Supero-inferior

Derecha-izquierda

19.1. Orificio de entrada... en región escapular derecha...

19.2. Orificio de salida… en región dorsal izquierda...

19.4. Trayectoria: Postero-anterior

Supero-inferior

Derecha-izquierda

20.1. Escoriación por paso de proyectil de arma de fuego en región deltoidea derecha (folios 523 a 525, cuaderno 20) (subrayado fuera de texto).

El examen balístico de prendas(38) presentó el siguiente resultado:

“Analizadas las prendas de estudio y los orificios que en la misma se encontraron, se procedió a tomar muestras en papel analítico para estudio, con el fin de determinar la presencia de los residuos de pólvora, producidos por la deflagración de la carga de los cartuchos (productos nitrados componentes de la pólvora). Se efectuó estudio químico bajo la acción de reactivo de sulfodifenilamina (lunge), obteniéndose resultado positivo para los orificios marcados con los números 5, de la prenda N°1 y los orificios número 1, 2, 8, 11, 12, 13, 17, 18 y 19 de la prenda N° 2. De lo anteriormente descrito se establece que los orificios fueron realizados por proyectil único, disparado por arma de fuego a corta distancia (folio 695, cuaderno 16).

iii. Respecto de E. J. de M., en la necropsia se estableció como causa de muerte:

“Se trata de una mujer adulta que fallece por choque hipovolémico secundaria heridas por proyectil de arma de fuego” (folio 519, cuaderno 20) (original en mayúscula).

En la misma diligencia se describieron las siguientes trayectorias de las heridas con arma de fuego:

1.1. Orificio de entrada... en región antero externa del tercio proximal del brazo derecho…

1.2. Orificio de salida en cuadrante supero externo de glándula mamaria izquierda…

1.4. Trayectoria: Postero anterior, supero inferior, derecha izquierda.

2.1. Orificio de entrada… en cuadrante supero externo glándula mamaria derecha…

2.2. Sin orificio de salida. Proyectil alojado en tejido subcutáneo de glándula mamaria izquierda en el cuadrante infero externo.

2.4. Trayectoria: Postero anterior, supero inferior, derecha a izquierda.

3.1. Orificio de entrada... en región esternal baja.

3.2. Orificio de salida… en región escapular izquierda.

3.4. Trayectoria: Antero-posterior, infero-superior, derecha - izquierda.

4.1. Orificio de entrada... en región dorsal derecha.

4.2. Orificio de salida... en parte izquierda de epigastrio.

4.4. Trayectoria: postero-anterior, infero-superior, derecha-izquierda.

5.1. Orificio de entrada... en región dorsal derecha.

5.2. Orificio de salida... en región lumbar izquierda...

5.4. Trayectoria: anterior-posterior, ligeramente supero-inferior, derecha-izquierda

6.1. Orificio de entrada... en región externa del codo izquierdo.

6.2. Orificio de salida... en región antero externa del tercio distal del brazo izquierdo...

6.4. Trayectoria: postero anterior, infero superior, izquierda derecha.

7.1. Orificio de entrada... en cara dorsal de la falange distal del tercer dedo de la mano izquierda.

7.2. Con orificio de salida... en cara palmar de la falange distal del 3er dedo de la mano izquierda (folio 520, cuaderno 20).

No se realizó ningún tipo de examen en cuanto a tatuaje en la ropa (folio 365, cuaderno 21).

iv. En J. del C.H.A., se estableció como causa de muerte:

“Hombre adulto que falle por la laceración cerebral por bala” (folios 516, cuaderno 20) (original en mayúscula).

Se describieron las siguientes trayectorias de heridas de bala:

1.1. Orificio de entrada... en borde externo de ceja derecha.

1.2. Orificio de salida... en parietal derecho…

1.4. Trayectoria: postero-anterior, supero-inferior, derecha-izquierda.

2.1. Orificio de entrada… en región escapular derecha.

2.2. Orificio de salida... en hueco axilar derecho...

2.4. Trayectoria: postero-anterior, infero-superior, izquierda-derecha.

3.1. Orificio de entrada... en 6º espacio intercostal derecho con línea axilar anterior.

3.2. Orificio de salida no hay. El proyectil se aloja y recupera en los músculos de la masa común a nivel interescapular izquierdo...

3.4. Trayectoria: derecha-izquierda, supero-inferior, antero-posterior.

4.1. Orificio de entrada… sobre cresta iliaca derecha, borde superior.

4.2. Orificio de salida… en cuadrante superior interno de glúteo derecho...

4.4. Trayectoria: derecha izquierda, infero superior, antero posterior.

5.1. Orificio de entrada… en dorso de codo derecho.

5.2. Orificio de salida… en cara interna de codo derecho...

5.4. Trayectoria: postero-anterior, infero-superior, derecho a izquierda.

6.1 Orificio de entrada… en región lateral izquierda de la nuca.

6.2 Orificio de salida... en región lateral derecha del cuello...

6.4. Trayectoria: postero-anterior, supero inferior, izquierda derecha.

7.1. Orificio de entrada... en región parieto occipital izquierda.

7.2. Orificio de salida no hay. El proyectil se aloja y recupera en silla turca.

7.4. Trayectoria: postero-anterior, supero-inferior, izquierda-derecha.

8.1. Orificio de entrada… en región parieto occipital derecha.

8.2. Orificio de salida… en región parieto occipital derecha…

8.4. Trayectoria: derecha-izquierda, horizontal, postero anterior (folio 518, cuaderno 20).

El examen balístico de las prendas(39) del occiso presentó el siguiente resultado:

“Se efectuó frotis de la periferia de los orificios que presenta la prenda motivo de estudio y los residuos se sometieron a análisis físico químico bajo la acción del reactivo lunge (sulfodifenilamida); arrojando coloración positiva (azul intenso) para residuos de disparo (nitritos y nitratos elementos constitutivos de la pólvora) para los orificios marcados en el estudio como N° 2,3,6,7,8 y 9. Lo anteriormente descrito se conceptúa que para los disparos para los orificios antes mencionados fueron realizados a corta distancia, es decir una distancia menor o igual a 1.20 metros comprendidos entre la boca de fuego del arma y la región anatómica afectada. Por otra parte el orificio marcado en el estudio como N° 1, se realizó el disparo a larga distancia es decir a una distancia mayor de 1.20 metros comprendidos entre la boca de fuego del arma y la región anatómica afectada” (folio 310 y 311, cuaderno 19) (subrayado fuera de texto).

v. Respecto de O.O.B.A., en la necropsia se concluye sobre la causa de la muerte lo siguiente:

“Hombre adulto que fallece por laceración cerebral por bala” (folio 514, cuaderno 20) (original en mayúsculas).

La trayectoria de las heridas de bala fue descrita de la siguiente forma:

1.1. Orificio de entrada... en tercio superior cara interna de muslo derecho.

1.2. Orificio de salida... en borde externo de muslo derecho tercio medio...

1.4. Trayectoria: izquierda - derecha, supero - inferior, antero-posterior.

2.1. Orificio de entrada... con tatuaje de 4x4 cms y localizado en región retro auricular izquierda, el tatuaje en la posición inferior.

2.2. Orificio de salida… en región temporal derecha...

2.4. Trayectoria: izquierda-derecha, postero-anterior, infero-superior.

3.1. Orificio de entrada... en región lateral izquierda de la nuca.

3.2. Orificio de salida... en la punta de la nariz...

3.4. Trayectoria: postero-anterior, infero-superior, izquierda-derecha.

4.1. Orificio de entrada… en región supero externa de hombro izquierdo.

4.2. Orificio de salida... en región supraclavicular izquierda...

4.4. Trayectoria: izquierda-derecha, postero-anterior, infero-superior.

5.1. Orificio de entrada... en 5º espacio intercostal derecho, con línea para esternal.

5.2. Orificio de salida... en región interescapular izquierda...

5.4. Trayectoria: antero posterior, infero - superior, izquierda - derecha (ligeramente)

6.1. Orificio de entrada…en arco crural derecho.

6.2. Orificio de salida… en arco crural derecho.

6.3. Orificio de entrada en arco crural derecho

6.4. Orificio de salida… no hay. El proyectil se aloja y recupera a nivel del diafragma derecho. Para- aórtico (folio 515, cuaderno 20).

Respecto del examen balístico de las prendas(40) de vestir del occiso, se llegó a la siguiente conclusión:

“... Analizadas las prendas de estudio y los orificios que en ellas se encontraron (sic), se procede a tomar muestras en papel analítico para estudio, con el fin de determinar la presencia de residuos de pólvora producidas por la deflagración de la carga de cartuchos (productos nitrados, componentes de la pólvora). Se efectuó estudio químico, bajo la acción del reactivo de sulfodifenilamina (lunge), obteniéndose resultado positivo para los orificios números 1-3-5 prenda N° 1 y para el orificio número 2 de la prenda N° 2. lo anteriormente descrito establece que los orificios fueron realizados por proyectil único disparado por arma de fuego a corta distancia” (folio 616, cuaderno 16) (subrayado fuera de texto).

vi. En cuanto a L.A.C. M., en la necropsia se estableció como causa de muerte:

“Hombre adulto que fallece por laceración cerebral, causada por proyectil de arma de fuego” (folio 503, cuaderno 20) (original en mayúscula).

La trayectoria de las heridas de arma de fuego se encuentran descritas de la siguiente forma:

1.1. Orificio de entrada… en región cervical lateral derecha parte superior, sin ahumamiento ni tatuaje.

1.2. Orificio de salida vertex...

1.4. Trayectoria: Antero - posterior

Derecha-izquierda

Infero - superior

2.1. Orificio de entrada… en cuero cabelludo región occipital derecha…

2.2. Orificio de salida… región infra auricular izquierda...

2.4. Trayectoria:Postero-anterior

Derecha-izquierda

Infero-superior

3.1. Orificio de entrada…en 4° espacio intercostal derecho línea medio clavicular.

3.2. Orificio de salida… en región supra escapular izquierda.

3.4. Trayectoria:Antero-posterior

Derecha-izquierda

Infero-superior

4.1. Orificio de entrada... en región infra escapular izquierda con anillo de contusión, sin tatuaje ni ahumamiento.

4.2. Orificio de salida... en región supra escapular izquierda...

4.4.Trayectoria: Postero-anterior

Izquierda- derecha

Infero-superior

5.1. Orificio de entrada... del vertex del codo derecho, sin tatuaje ni ahumamiento.

5.2. Orificio de salida… en borde interno del codo derecho.

5.4. Trayectoria: postero anterior

Infero superior

Derecha izquierda (posición anatómica) (folio 504, cuaderno 20)

En cuanto a la prueba balística de prendas de vestir(41), se concluyó lo siguiente:

“Se efectuó frotis a la periferia de los orificios que presenta la prenda de vestir motivo de estudio y los residuos se sometieron a análisis físico químico bajo la acción del reactivo de lunge (sulfodifenilamina), arrojando resultado negativo, para los residuos de disparo (nitritos y nitratos elementos constitutivos de la pólvora). Por lo descrito anteriormente se conceptúa que los disparos fueron realizados a larga distancia, es decir a una distancia mayor a 1.20 metros comprendidos entre la boca del arma de fuego y la región anatómica afectada... (folio 218, cuaderno 20) (subrayado fuera de texto).

vii. En cuanto a L.C.Ch.V. la necropsia describió la trayectoria de las heridas con arma de fuego:

1.1. Orificio de entrada… en región temporo occipital izquierda, sin ahumamiento ni tatuaje.

1.2. Orificio de salida: en región parietal derecha...

1.4. Trayectoria:Izquierda- derecha

Postero-anterior

Infero-superior

2.1. Orificio de entrada… en hombro izquierda, región posterior.

2.2. Orificio de salida…en región cervical derecha a nivel de tercio medio.

2.4. Trayectoria: Izquierda -derecha

Postero- anterior

Infero-superior (folio 506, cuaderno 20).

En cuanto al examen balístico(42) de una prenda del occiso se concluyó: “Con resultado negativo para residuos de pólvora; lo anterior indica que la distancia del disparo fue a larga distancia” (folio 283, cuaderno 19).

De acuerdo con lo anterior, en ocho de los 12 cadáveres se presentaron huellas de tatuaje de disparos realizados a corta distancia. En los cinco cuerpos de los occisos ubicados en la sala comedor se presentaron disparos a corta distancia; respecto de tres de ellos, esta conclusión no encuentra justificación, pues la distancia debía ser superior de acuerdo al sitio en el cual se parapetaron los policías y aquél donde fueron encontrados los cadáveres, es el caso C.R.F.C., M.G.P. y N.Y.B.R., cuyos cadáveres se encontraban en el comedor y el corredor al lado de la cocina. Respecto de los dos occisos encontrados junto a la ventana de la sala, podrían estar justificados los disparos a corta distancia, si estos fueron realizados desde esa ventana, es el caso de J.Ch.V. y A.M.; sin embargo, en este último caso, tal hipótesis resulta imposible, dada la trayectoria postero anterior de los disparos que presentó el cadáver y la posición del cuerpo con la cabeza hacia el frente de la puerta de la sala en posición de cubito abdominal, lo que hace imposible que los disparos provinieran de ese punto.

Tres de los siete cuerpos ubicados en la parte trasera de la casa presentaron tatuajes de disparos, es el caso de M.C.M. y J. del C.H.A. en el patio de ropas, así como O.O.B.A. en el cuarto principal de la casa. Respecto de la primera no se justifican esas huellas, dado que el supuesto enfrentamiento se presentó desde la terraza hacía el patio de ropas; respecto del segundo la distancia debió ser superior, de acuerdo a su recorrido desde el fondo del patio y la posición de los policías al otro extremo del patio; en cuanto a B.A. no es posible determinar la distancia que pudo existir entre el occiso y el lugar desde donde dispararon los policías.

Cuatro de los cuerpos y sus prendas no presentaban huellas de disparos a corta distancia: A las prendas de L.A.R.G. ubicado en la terraza, no se les practicó examen y presentó escoriaciones en la espalda de magnitud importante. En el caso de E.J.de M. la prueba química en la ropa tampoco se realizó. Respecto de L.A.C.M. y L.C.C.V. los cuerpos y las ropas de los occisos no presentan tatuajes.

7. De otra parte, la Juez 51 de instrucción Penal Militar solicitó a la Dirección Nacional del CTI un informe sobre lo sucedido. Tal informe firmado por el investigador código 972 MH, contiene un relato diferente a las versiones del grupo de agentes de la policía:

“De acuerdo al art 316 del C.P.P: bajo la gravedad del juramento nos permitimos rendir el presente informe.

“Con relación a los hechos ocurridos el 12 de mayo del presente año, en el inmueble con nomenclatura 75 A- 18 de la carrera 74, en el barrio Santa María del Lago, donde resultaron muertas 12 personas, sindicadas del hurto a una sucursal del Citybank de Santa fe de Bogotá, se realizó la siguiente diligencia:

“Se ubicaron testigos de lo sucedido, quienes como regla general vieron a los occisos con vida en posición de cubito dorsal en la terraza de la casa 75 A-18, donde fueron sacados y obligados a tomar la posición descrita, por hombre armados.

“Uno de los testigos observó, junto con unos amigos y vecinos, desde el parque del sector, después de oír las explosiones de disparos al aire, realizadas por hombres de civil, que corrían para ingresar al mencionado inmueble y luego sacar a varias personas que se tendieron en el piso, o sea en la terraza de la casa, entre los cuales reconocieron al señor A.M., padre de las jóvenes como (sic) varios de sus amigos habían tratado o conocido en relaciones normales como cualquier vecino; a la esposa del anterior señor, señora E., la hija de los anteriores de nombre M.y un compañero de estudio de una de las hijas del matrimonio M., de nombre O.

“El identificar a las personas antes mencionadas fue posible (sic) a dos situaciones: por sobrepasar la casa a unos 5 metros de distancia con buena iluminación exterior; en su curiosidad de saber lo que sucedió.

“El relato de los testigos tiene el siguiente orden:

“1. Disparos al aire, ingreso de personal civil con armas de fuego a la casa N° 75 A -18 de la carrera 74 para sacar a los residentes y obligarlos a tenderse en el piso.

“2. Gritos del personal armado: “!Se voló uno¡ ¡se voló!, y vehículo Renault en reversa con dirección hacía la carrera 73, quedando varado; bajándose varios hombres de civil, disparos al aire en carrera y luego se devolvieron a la casa identificada.

“3. Diez minutos más tarde el testigo y sus amigos-vecinos, cruzan la carrera 74 de sur a norte, o sea desde el parque hasta el conjunto de apartamentos; en este cruce como curiosos, ven las personas tendidas, identificando a la familia M., amenazadas con armas de fuego.

“4. En seguida el testigo y sus compañeros deciden regresar por la misma vía (Cra 74) sin permitirlo los agentes de la Sijin, al amenazarlos con “Bajarlos a tiros si en diez segundos no se abren”.

“5. Enseguida llega personal uniformado de la Policía Nacional, quienes cierran las esquinas de entrada a la carrera 74.

“6. El testigo junto con sus compañeros, nuevamente ingresaron al sector sur al hacerlo por la avenida Boyacá, exactamente en el altillo de una casa (sotea) (sic) ubicada frente al parque. Con observación visual normal y con la ayuda de un binocular se dan cuenta de la llegada de un automóvil Mazda al parecer ocupado por varios hombres, desplazándose velozmente para regresar 30 minutos más tarde con una persona detenida.

“Las personas que se encontraban en posición de cubito dorsal minutos antes, ya las habían hecho entrar a la casa.

“7. Unos 10 minutos más tarde, se escucha dentro de la casa un intenso tiroteo y se observa a los que se encuentran frente a esa casa disparar hacía el aire.

“Estos hechos narrados por el testigo, se iniciaron aproximadamente a las 7:00 de la noche. Señala que en el operativo participaron unos 15 hombres incluyendo los que se encontraban al respaldo al otro lado en la carrera 73.

“En averiguaciones sobre la familia M., se obtuvieron los siguientes datos: el padre era tapicero y su esposa vendía cosméticos Ebel y ropa; sus hijas estudiantes, una de ellas en periodismo con O. quien fue muerto en el operativo.

“Una de las personas, manifestó haber estado varias veces en la residencia, inclusive tomando licor, con el señor A.M., en una de esa ocasiones le enseñó una subametralladora que guardaba en un closet y varios brazaletes con iniciales del DAS, sin conocerle ninguna actividad ilegal.

“De acuerdo a lo indagado y analizado con varias versiones, los residentes del inmueble 75 A-18, fueron vistas por curiosos y varios vecinos con vida, inmediatamente después del allanamiento, sin que se conociera enfrentamiento armado alguno u oposición violenta por parte de los ocupantes de la casa.

“Lo anterior confirma con lo que es de conocimiento público. Las personas que conocieron los hechos y dieron sus versiones no quieren comprometerse jurídicamente debido a las amenazas de las cuales han sido víctimas; una de ellas amenazada telefónicamente dio su versión:

“Voz de hombre desconocida: “Le hablan de la Procuraduría... ¿Usted vio como sucedieron los hechos? Vecina: si.

“Voz desconocida: “Entonces cuídese vieja hijueputa porque si dice algo le va a suceder lo mismo que a la mona y a los demás muertos... sabemos donde vive y como se llama”.

“Con respecto a los videos estudiados donde aparecen las grabaciones de los noticieros de televisión, se confirma la información recopilada, por los suscritos, a los testigos. Por lo cual sugerimos a ese despacho si lo estima pertinente citar a los periodistas que entrevistaron a las personas que observaron los hechos

“Por último, el video que aportó la policía de las labores de inteligencia adelantadas donde afirman que las personas que allí aparecen, hacen parte de la banda que asaltó el Citybank, se tomaron fotografías las cuales al ser vistas por las personas entrevistadas aseguraron no conocer a ninguna de ellas, o sea referente a las 16 fotografías de las personas que se anexa a este informe.

“Por lo anterior dejamos su disposición el presente informe con el álbum fotográfico tomado a los videos enviados y más de 16 fotografías de persona no identificadas por los testigos (folio 1291, cuaderno 16).

A dos de los agentes les preguntaron sobre las personas tendidas en la terraza; F.T.A. manifestó:

“Es totalmente falso ya que en ningún momento estas personas salieron de la residencia mientras que nosotros, algunos de los policías que nos encontrábamos en el operativo si permanecimos en el piso aproximadamente por el espacio de 5 minutos... No se el tiempo exacto que duró el enfrentamiento pero aproximadamente unos 20 minutos. Empezamos más o menos a las 19:00 horas... No, no había personal femenino... No hubo ninguna captura ya que ellos se negaron a entregarsen (sic) (folio21, cuaderno 11).

Por su parte P.I.F. señaló:

“En ningún momento puesto que los que estábamos acostados en el piso éramos nosotros los policías que nos encontrábamos en traje de civil, pero en cuanto a moradores del inmueble estos en ningún momento salieron. Como también (sic) captura no se registraron que yo tenga conocimiento... En el personal de la Sijin no iban mujeres, a no ser algunas de las vecinas que al oír los disparos se hayan acostado en el piso, o transeúntes que pasaran por la cuadra... cuando llegamos al sitio allí se encontraba un vehículo al frente de la casa, no recuerdo la marca, creo que automóvil al parecer mazda y posteriormente o mientras el operativo allí no llegó ningún vehículo y el señor capitán A. me parece que fue la persona que dijo posteriormente de que ese vehículo que estaba al frente de la residencia estaba en los videos de seguimientos que personal de la Sijin había hecho con anterioridad...” (folio 25, cuaderno 11)

Por solicitud del comandante de la policía de Bogotá, la Estación cien CAD trascribió las comunicaciones del canal de la Sijin el día de los hechos a partir de las 18:24:20 horas(43); en algunos de los apartes se hace referencia a una persona que se escapó durante el procedimiento:

“HORA: 19: 27: 27... Hras...

S-75: Por favor 5-8 el canal, 5-8 el canal que estamos haciendo un procedimiento 5-8,5-8,5-8.

ALFADOS: Ojo, ojo, los de la parte de atrás... boomm, boomm, bommm, bommm... la patrulla la patrulla que esta por el otro lado... pilas, pilas que se escapó uno... Por la parte de atrás quedó uno, quedó uno

“HORA: 19: 28: 50... Hras...

“ALFA DOS: La patrulla que esta atrás que pasó al fin con el tipo que salió?

“UNIDAD: ALFA DOS, por éste lado no ha pasado nada... por el lado contrario.

“ALFA DOS: Verifique ahí que nadie salga.

“UNIDAD: QAP, aquí estamos pendientes...

“HORA: 19: 45:10... Hras …

“ALFA DOS: Miren, ubíquense por el patio de la casa, de dos pisos, parece que se voló

“ALFA DOS: Ahí para las unidades que se encuentran en la parte de atrás, parece que en patio de la casa de dos pisos, QAP.

“UNIDAD: Ojo, ojo ahí.

“UNIDAD: Mire ALFA voy a penetrar por la casa de allí de la parte de atrás” (folios 723 a 725, cuaderno 16).

No existe ninguna referencia, en las versiones de los miembros de la policía, respecto de si alguno de quienes estaba en la residencia escapó o trató de escapar; siempre fueron insistentes en que iniciaron el enfrentamiento armado desde el primer momento.

8. De acuerdo a los elementos probatorios descritos no se encuentra acreditado que en la residencia de la carrera 74 Nº 75 A - 18, en la noche del 12 de mayo de 1993, se hubiera presentado un enfrentamiento armado entre miembros de la policía y los 12 ocupantes de la residencia. Las contradicciones son significativas en cuanto al desarrollo del operativo y la prueba técnica que obra en el expediente, todo lo cual conduce a desechar las versiones de los miembros de la institución armada.

En efecto, son contradictorias las declaraciones en cuanto al inicio del operativo; en la justicia penal militar señalaron que la balacera se inició en la terraza y en este proceso dijeron que tal cosa ocurrió por el frente de la casa. En cuanto a las condiciones de iluminación del inmueble durante el operativo, los policiales afirmaron que se desarrolló en condiciones de total oscuridad y que respondieron a los fogonazos de los disparos de las armas de los ocupantes de la casa; sin embargo, en la inspección judicial y en la declaración de un vecino de la residencia, se estableció que las luz era suficiente para observar los cuerpos de los atacantes. Debe agregarse que la versión según la cual los policías respondían a los fogonazos no explica la razón por la cual se dio de baja a las personas que portaban granadas, dado que estas no explotaron y no podían producir el efecto de deflagración que según los policías condicionó su respuesta armada.

En el proceso obra un informe de un agente del CTI, diametralmente opuesto a las versiones de quienes efectuaron el procedimiento; en él se hace referencia a una persona que se escapó, circunstancia que coincide con las alusiones que, sobre el punto, se hicieron en el canal de comunicaciones de la Sijin durante el operativo y respecto de la cual no hacen ninguna mención los miembros del grupo que realizó el procedimiento.

En todo caso, y quizás lo mas importante, solo fueron encontrados cinco huellas de disparos de adentro hacía afuera; en el portón del garaje y en la puerta de la sala; en ningún otro lugar de la residencia fueron encontradas huellas que acreditaran el ataque armado de los 12 occisos a los miembros de la policía, siendo por lo menos seis los lugares donde debían presentarse: la sala comedor, el baño adyacente al garaje, los dos cuartos de atrás, el patio de ropas y la terraza.

En la parte de adelante, solo fueron encontradas las huellas de disparos realizados por los miembros de la policía: una en el techo del comedor y una perdigonada en el techo sur del garaje, lo que contrasta con el fuerte enfrentamiento descrito por los policiales. En el resto de la casa las huellas corresponden a la trayectoria descrita, en las versiones policiales, en respuesta al supuesto ataque de los ocupantes de la casa: desde la parte noroccindental de la terraza, desde la parte superior de la terraza al patio de ropas y desde las puertas de los cuartos. En todos los casos el denominador común es la ausencia de disparos de las armas de los occisos.

La versión de los policías pierde credibilidad, además, por cuanto aparece contradicho por el cotejo balístico entre proyectiles recuperados en las necropsias y las armas utilizadas por los miembros del cuerpo armado. En efecto, un proyectil compatible con el arma del teniente O.A. fue recuperado del cadáver de J. Ch.V., y otro encontrado en el cadáver de M.C.M. es compatible con el arma del agente C.M. El primero comandaba el grupo que entró por la terraza, y nunca manifestó haber participado en el enfrentamiento que se presentó en la sala de la casa, donde se encontraba el occiso. Lo mismo sucede con el agente C.M., en cuanto manifestó que pertenecía al grupo que entró por la parte de adelante, y el proyectil recuperado pertenece al cadáver de una occisa encontrada en el patio de la casa, sitio en el cual no se tiene noticia de que los miembros de ese grupo hubieran participado en un enfrentamiento armado.

La ausencia de tal enfrentamiento armado adquiere mayor consistencia con los exámenes balísticos realizados a las armas encontradas a los occisos y las huellas de disparos a corta distancia que se registraron en los cuerpos y ropas de los cadáveres. Si bien es cierto que los resultados de las pruebas de absorción atómica resultaron positivos respecto de los doce muertos, su resultado no es concluyente, dado que es imposible asegurar, por ese solo hecho, que necesariamente dispararon un arma, sobre todo los cinco occisos que únicamente portaban granadas, como es el caso de J.Ch.V., C.R.F.C., M.G.P., J. del C. H.A. y M.C.M. Respecto de quienes portaban otro tipo de armas, en dos casos, no se realizó ningún examen balístico: el revólver encontrado a A.M.V. y la pistola de E.J. de M. En tres más, las vainillas encontradas alrededor de los cuerpos, no eran compatibles con las armas incautadas a los occisos; es el caso de la subametralladora de N.Y.B.R., un arma similar de O.O.B.A. y otra de la misma naturaleza de L.C.C.V.; en estos cinco casos, no se puede hacer una inferencia directa, entre la prueba positiva de residuos de pólvora y el uso de las armas por los occisos durante el operativo.

Solo en dos de los eventos analizados las vainillas resultaron compatibles con las armas recuperadas; es el caso del revólver de L.A.R.G. y de la subametralladora de L.A.C.M.; sin embargo, no existen evidencias de que tales disparos se realizaran contra los miembros de la policía. Respecto del primero de los nombrados, quien fue encontrado en la terraza de la residencia, según la versión de los policías, al acceder a ese lugar, el occiso les disparó en varias oportunidades, éstos se parapetaron en la construcción donde estaba la puerta de acceso al primer piso, sitio en el cual no se encontró ninguna huella de disparos que demostrara el ataque a los miembros de esa institución. En cuanto al segundo, a pesar de tratarse de disparos de una subametralladora hechos en un lugar cerrado, no hay evidencia de disparos en la puerta de la pieza, hacia donde debió apuntar el occiso cuando observó a los policías.

En ocho cuerpos, o en sus ropas, se encontraron huellas de tatuaje de disparos realizados a corta distancia: A.M.V., J.Ch.V., C.R.F.C.; M.G.P., N.Y.B.R., M.C.M., J. del C.H.A. y O.O.B.A. De ellos, solo en los dos primeros podría justificarse tal circunstancia por la cercanía de los cuerpos a la ventana y puerta de la sala, aunque en el caso de A.M., por la trayectoria de las heridas los disparos no parecen provenir de esa dirección.

En el caso de L.A.R.G. no obra prueba balística practicada a las ropas; el cuerpo presenta laceraciones significativas en la espalda que se quedan sin explicación, dado que, según los policiales, los disparos siempre se hicieron desde un solo punto. Tampoco se realizó examen a las ropas de E.J.M. Respecto de L.A.C.M. y L.C.C.V. ni la necropsia ni el examen de las prendas de vestir revelaron evidencias de disparos hechos a corta distancia.

Todo lo anterior lleva a concluir que no hubo enfrentamiento armado entre los miembros de la policía y los ocupantes del inmueble. En efecto, son múltiples las contradicciones entre las versiones del grupo de policías y la prueba técnica que obra en el proceso: en primer lugar las condiciones del sitio al momento del enfrentamiento, que según los miembros de la entidad es de oscuridad total y de acuerdo con la inspección judicial y un testigo era adecuada. En segundo lugar, los policías manifestaron que fueron atacados en diferentes sitios de la residencia, sin embargo no existen huellas de disparos realizados por los occisos a los sitios señalados por estos, únicamente la huella de cinco disparos de dentro hacía afuera en la puertas de la sala y el garaje. En tercer lugar, en cinco de las siete armas de fuego incautadas a los occisos no existe evidencia de que fueron disparadas dentro de la residencia y en las dos restantes, no existen huellas en los sitios a los que supuestamente dispararon los occisos. Debe agregarse que respecto de cinco de los occisos era imposible que atacaran con armas de fuego, dado que portaban granadas. En cuarto lugar, siete de los occisos presentaban, en sus cuerpos o en las ropas de vestir huellas de disparos hechos a corta distancia, no justificados de acuerdo a la posición de los cuerpos y a la distancia desde la cual supuestamente dispararon los policías. Por último, del cadáver de M.C.M., encontrada en el patio de ropas, fue recuperado un proyectil del arma asignada al agente C.M., quien pertenecía al grupo que entró por el frente de la residencia, y, del cuerpo de J.Ch.V., encontrado en la sala de la residencia, fue recuperado un proyectil del arma del teniente O.A., quien comandaba el grupo que entró por la terraza. Lo anterior desvirtúa la versión de los miembros de la policía, en cuanto a la distribución de los dos grupos en los cuales se dividieron para enfrentar a los ocupantes de la casa. Efectivamente, el agente citado nunca manifestó que estuvo en el enfrentamiento que se presentó en el patio de ropas y el teniente tampoco lo hizo respecto del enfrentamiento en la sala de la de la residencia, sin embargo, proyectiles compatibles con sus armas de dotación fueron hallados en los cuerpos encontrados en esos sitios.

Este análisis se mantiene en cuanto tiene que ver con cada uno de los occisos por cuyas muertes se presentó la demanda. No hay evidencias de enfrentamiento armado en la sala comedor ni en el corredor de acceso, donde se encontraron dos de los cuerpos; C.R.F.C., no pudo participar en el enfrentamiento que narra la policía, dado que portaba únicamente una granada, y no se justifica, la presencia, en su cuerpo de tatuaje de disparo realizado a corta distancia. Respecto de N.Y.B.R., no hay evidencia de que el arma que se le encontró haya sido utilizada en el pretendido enfrentamiento, dado el resultado negativo del cotejo realizado con las vainillas encontradas alrededor del cadáver. Respecto de L.A.R.G., la prueba de cotejo de vainillas resultó positiva con el arma que le fue encontrada; sin embargo no existen huellas de su uso contra los policías en la terraza de la casa, sitio donde fue encontrado el cadáver, además, de que no encuentra explicación la lesión en la espalda que revela arrastre del cuerpo; a lo anterior hay que sumar la dificultad de visibilidad entre el occiso y los miembros de la policía al momento del presunto enfrentamiento armado. Respecto de O.O.B.A., no existe evidencia de ataque armado a los policías en la alcoba principal donde fue encontrado su cuerpo, el resultado del cotejo de vainillas encontradas en el sitio con el arma que le fue incautada fue negativo, y presenta en el cuerpo y en la ropa huellas de disparo realizado a corta distancia. En el caso de L.A.C.M. no existen huellas de ataque armado a los policías en la pieza donde fue encontrado el cadáver y, finalmente, en cuanto a L.Ca.Ch.V., no existen huellas de enfrentamiento en el baño de emergencia, sitio donde fue encontrado el cuerpo, a lo que se agrega el resultado negativo del cotejo entre las vainillas encontradas alrededor del cadáver y el arma incautada al occiso.

Vistas, pues, las pruebas que obran en el expediente y sometidas a un análisis conjunto, no se encuentra acreditada la legítima defensa aducida por la demandada, como tampoco la repuesta desproporcionada de los miembros de la policía frente al ataque armado de los ocupantes de la casa, como se afirma en la sentencia de primera instancia, dado que no se existe evidencia de enfrentamiento armado alguno en el operativo policial del 12 de mayo de 1993, en el que murieron 12 personas. Por lo tanto, se modificará la sentencia en el sentido de reconocer la totalidad de la indemnización del daño moral solicitada por los demandantes, que fue reducida, por el a quo, a la mitad por concurrir la culpa de la víctima, aunque subsistirá la decisión de negar los perjuicios materiales solicitados.

9. En cuanto al daño moral se encuentra acreditado lo siguiente:

a. C. R.F.C. era hijo del J.F.A. y N. C. de F., según registro civil de nacimiento de la notaría única de Florencia y sus padres estaban casados, según registro de matrimonio de la misma (folios 14 y 15, cuaderno principal). Asimismo, M.A.F.C. y J.R.F.C., son hijos de los mismos padres y por lo tanto hermanos del occiso, conforme a los registros civiles de nacimiento de las notaría única de Florencia y tercera de Bogotá, respectivamente (folios 16 y 17, cuaderno principal).

b. L.A.R.G. estaba casado con L.M.M.S., según registro civil de matrimonio de la notaría 14 de Bogotá; de la unión nacieron sus hijos L.J. y W. A. R. M., de acuerdo con registros civiles de nacimiento de la misma notaría (folios 22 y 23, cuaderno 2). El occiso era hijo de L. Á.R.V. y M.C.G., según registro de nacimiento de la notaría segunda de Calarcá (folio 18, cuaderno 2). Igualmente, M.I., J.A., V.y G. R. G.s on hijos de los mismos padres y por tanto hermanos del occiso, según registros civiles de nacimiento de las notarías 21 y quinta de Bogotá, segunda y primera de Calarcá, respectivamente (folios 14 a 17, cuaderno 2).

c. N.Y.B.R. estaba casado con P.R.J., según registro de matrimonio de la notaría 20 de Bogotá; de esa unión son hijos N.Y.F. y A.B.R., según registros civiles de nacimiento de las notarías 12 y 36 de Bogotá, respectivamente (folios 21 a 23, cuaderno 3). Asimismo, J. B.Y. y A. C.R. de B. eran padres del occiso, según registro civil de nacimiento de éste último, de la notaría 34 de Bogotá (folio 19, cuaderno 3); de la misma manera J., E., L. G. y S. M. B. R. son hijos de los mismos padres y por lo tanto hermanos del occiso, según registros civiles de nacimiento de las notarías 34, en los tres primeros, y octava de Bogotá, respecto de la última (folios 15 a 18, cuaderno 3)

d. O.O.B.A. estaba casado con M.C.F.Q., según registro civil de matrimonio de la notaría 20 de Bogotá (folio 6, cuaderno 13); de esa unión nacieron sus hijos J. P. y H.A.B.F., según registros civiles de nacimiento de la notaría 28 de Bogotá (folios 7 y 8, cuaderno 13). El occiso era hijo de M.A. viuda de B., según registro civil de nacimiento de éste de la notaría tercera de Bogotá, y por ser hijo de los mismos padres, hermano de W.M.B.A., de acuerdo con el registro civil de nacimiento de la notaría segunda de la misma ciudad (folios 3 y 5, cuaderno 13).

e. L. C.C.V. vivía en unión libre con S.L.M., de acuerdo con las declaraciones L.C.F., H.B.C. y H.S.V. en las que manifiestan que hacían vida marital desde hacía por lo menos 15 años (folios 46 a 48, cuaderno 14). De esa unión nació su hijo, C.A.Ch.M., según el registro civil de nacimiento de la notaría 17 de Bogotá (folio 3, cuaderno 14). El occiso era hijo de L.A.Ch.T. y M.C.V.A., según registro civil de nacimiento de la notaría 14 de Bogotá, además obra el registro civil de matrimonio de sus padres, de la notaría décima de Bogotá (folio 1 y 10, cuaderno 14); de esta unión son hijos L.C., L.C. y J.A.Ch.V., según registros civiles de nacimiento de las notarías 14, 20 y tercera de Bogotá, respectivamente (folios 9, 11 y 6, cuaderno 14). De otra parte, Y.V. es hija de M.C.V. y hermana del occiso, según registro civil de nacimiento de la notaría 16 de Bogotá (folio 8 cuaderno 14); respecto de ella el declarante H.B. manifestó: “El respondía por las hermanas porque como el papá los había dejado y se había ido con otra señora, de las hermanas conozco a Y. y a C., no me acuerdo de más. Yo lo conocía desde hace unos 15 años y porque éramos vecinos (folio 17, cuaderno 14). Además, G. I. y R.V.V. son hijas de M.C.V. y J. de J. V.C., por lo tanto hermanas de la misma persona por la cual se demanda, según registros civiles de nacimiento de la notaría sexta de Bogotá (folios 5 y 7, cuaderno 14).

f. L. A.C.M. convivía con M.M.O., de acuerdo con las declaraciones de U.A.M. que afirmó: “... El vivía además en unión libre con una señora de nombre M.M., creo que de esa unión quedó una niña o un niño, yo a ellos poco los frecuentaba por lo que no se como era el trato de la pareja...” (folio 28, cuaderno 15), por su parte H.R. de P. afirmó: “... El vivía con una señora de nombre M., en el tiempo del asesinato de él ella estaba embarazada, después no la volvía a ver más a ella” (folio 29, cuaderno 15). El occiso era hijo de J.M.P. de acuerdo con el registro civil de nacimiento de la registraduría nacional del estado civil de Covarachia (Boyacá) de la unión de ésta con L. F.C., de acuerdo con el certificado de matrimonio de la misma registraduría (folio 1, cuaderno 15). De los mismos padres son hijas M.A., B. y B.R.C.M., de acuerdo con los registros de nacimiento de la registraduría ya citada respecto de la dos primeras y de la registraduría auxiliar de Usme en la última (folios 5 a 7, cuaderno 15).

Demostradas tales relaciones de parentesco, alegadas en la demanda, puede inferirse, aplicando las reglas de la experiencia, que los actores citados tenían un nexo afectivo importante con la víctima, que determinó la existencia de lazos de alianza y solidaridad entre ellos, y que, por lo tanto, aquéllos sufrieron un profundo pesar con la muerte de éste. Pueden considerarse suficientes, entonces, las pruebas del parentesco aportadas al proceso, para tener por demostrado, indiciariamente, el daño moral reclamado por los mencionados demandantes. La Sala reitera que tampoco en este evento se justificaría la reducción de la indemnización, por estar relacionadas las víctimas con la realización de un delito, tal como lo precisó en sentencia del seis de abril de 2000:

“En el caso que ocupa a la Sala, el Tribunal sustenta el quebranto de la regla general en el hecho de que la víctima directa del daño, hija de la demandante, se encontraba procesada penalmente, al momento de su muerte, por ser el posible autor de varios delitos, algunos tan graves como el homicidio. Se advierte, sin embargo, que esta circunstancia no fue puesta en relación con otros hechos que permitieran concluir que, en razón de ella, se hubiera disminuido el amor de la madre por su hijo y que, en consecuencia, aquélla experimentó un dolor menos intenso por la muerte de éste, comparado con el que habría sufrido otra mujer, por la misma causa, si su hijo no estuviere siendo investigado por la justicia penal. No constituye éste, entonces, argumento suficiente para justificar la imposición de una condena reducida a la mitad, respecto de la que, en principio y conforme a las conclusiones del Tribunal, correspondería a la demandante.

“Y nada tiene que ver el hecho de que el hijo muerto se encontrara sindicado de la comisión de varios delitos y no hubiera sido condenado aún, aspecto que resalta, innecesariamente, el apoderado de la parte actora. Es claro, según se ha explicado, que las condiciones particulares de la víctima directa del daño, cualesquiera que ellas sean, no tienen, en principio, injerencia alguna respecto del perjuicio sufrido por un tercero afectado con aquél, a menos que existan circunstancias adicionales que permitan concluir lo contrario, como lo sería, por ejemplo, el repudio manifestado por la madre, en relación con su hijo, como consecuencia de su mal comportamiento, siempre que tal hecho se encuentre claramente establecido dentro del proceso y permita concluir al juzgador, sin lugar a dudas, que la relación de afecto se ha quebrantado gravemente, al punto que la muerte del uno no genera sufrimiento en el otro. La sola enunciación del ejemplo generará, con seguridad, un sentimiento de incredulidad, que permite entender, con más veras, la excepcionalidad de la situación.

“Aduce también el Tribunal, como fundamento para disminuir la cuantía de la condena, el hecho de que las conductas delictivas en que incurrió el hijo de la demandante “seguramente dieron origen a su muerte”. Esta afirmación resulta totalmente incomprensible. Da a entender el Tribunal que la víctima pudo dar lugar a su propia muerte, insinuando, tal vez, que quien se la causó obró en retaliación, para vengar otros daños imputables a ella. Ninguna explicación puede encontrar semejante razonamiento en el derecho positivo.

“Y no se trata, simplemente, de una afirmación carente de sustento probatorio; en ella se advierte, además, una grave confusión conceptual, que permite mezclar, sin criterio alguno, elementos propios de la imputabilidad con elementos de la intensidad del perjuicio, incurriendo en una evidente contradicción. En efecto, considera el a quo que, en el caso planteado, el nexo causal se configuró “en forma nítida”, dado que “Sin la falla en la prestación del servicio no se hubiera producido el hecho dañino (la muerte) y sin éste el perjuicio no existiría”. No obstante, hace una afirmación posterior, en el sentido de que circunstancias atribuibles a la propia víctima “seguramente dieron origen a su muerte”, con lo cual podría pensarse que cuestiona la existencia del nexo aludido. Pero tiene en cuenta este hecho para concluir que el perjuicio sufrido por la demandante no tuvo la intensidad suficiente para condenar al demandado al pago de la indemnización que se impone, normalmente, a favor de una madre que ha perdido a su hijo. Conforme a las precisiones hechas en estas consideraciones, es claro que la situación insinuada no podría constituir, en ningún caso, razón atendible para demostrar que el daño moral alegado no existió o que fue menos intenso.

“Con fundamento en lo anterior, se modificará la condena impuesta en el fallo apelado, ordenando, en su lugar, que la entidad demandada pague a la demandante, por concepto de indemnización del perjuicio moral sufrido con la muerte de su hijo, la suma de dinero equivalente, en moneda legal colombiana, al valor de mil gramos de oro puro. En efecto, es ésta la indemnización que corresponde imponer, en el caso objeto de decisión, conforme a la doctrina reiterada de esta Corporación”(44).

Aclarado lo anterior, en cuanto se refiere a la cuantía de la indemnización de este perjuicio extrapatrimonial, debe recordarse que, conforme a lo expresado en sentencia reciente, esta Sala ha abandonado el criterio según el cual se consideraba procedente el recurso a la aplicación analógica del artículo 106 del Código Penal de 1980, para establecer el valor de la condena por concepto de perjuicio moral; se ha considerado, en efecto, que la valoración de dicho perjuicio debe ser hecha por el juzgador, en cada caso, según su prudente juicio, y se ha sugerido la imposición de condenas por la suma de dinero equivalente a cien salarios mínimos legales mensuales, en los eventos en que aquél se presente en su mayor grado(45).

Se observa que, en este caso, se solicitó en la demanda una condena equivalente al valor de mil gramos de oro, para cada uno de los actores en su condición de esposas, compañeras permanentes, padres e hijos de los occisos, a lo cual accedió el Tribunal con la reducción de un 50 por ciento, y se advierte, además, que dicho valor corresponde, en la fecha de esta sentencia, a $36.255.700oo, suma superior a aquélla que equivale al número de salarios mínimos antes indicados ($35.800.000.oo); lo mismo ocurre respecto de la condena en relación con los hermanos de los occisos, dado que quinientos gramos de oro equivalen a $18.127.850.oo, y 50 salarios mínimos equivaldrían a $17.900.000,00. Dado que será modificada la sentencia de primera instancia, para acceder a la totalidad de lo solicitado por éste concepto, estima la Sala, con fundamento en los elementos de prueba que obran en el proceso, a los cuales ya se ha hecho referencia, que la primera suma mencionada no resulta excesiva ni inapropiada para compensar el perjuicio causado; puede considerarse adecuada, en efecto, dentro de los límites que, en aplicación del principio de equidad, tiene el fallador para ejercer su arbitrio judicial, claro esta, de acuerdo con lo solicitado en las pretensiones de la demanda. Por lo demás, debe reiterarse que la suma indicada por esta Sala en el fallo mencionado constituye simplemente una guía para los jueces de inferior jerarquía, dada la inexistencia de una norma a seguir para la tasación de la indemnización. En el mismo se expresó, al respecto, lo siguiente:

“Visto lo anterior, considera esta Sala que debe abandonarse el criterio adoptado por ella desde 1978, conforme al cual, para efectos de la indemnización del perjuicio moral, se daba aplicación extensiva a las normas que, al respecto, traía el Código Penal. Como ha quedado demostrado, razones de orden jurídico, apoyadas igualmente en fundamentos de orden práctico, justifican, en la actualidad, esta decisión. Se afirma, entonces, la independencia del juez contencioso administrativo para fijar, en cada caso, con sustento en las pruebas del proceso y según su prudente juicio, el valor de la indemnización del perjuicio moral.

“Lo anterior se expresa sin perjuicio de que, con el fin de garantizar el desarrollo uniforme de la jurisprudencia en este aspecto, esta corporación establezca pautas que sirvan de referencia a los juzgadores de inferior jerarquía, cuyos fallos, sin embargo, en cuanto tasen la indemnización del perjuicio aludido, sólo podrán ser revisados por la instancia superior dentro del marco de sus competencias, dada la inexistencia de una norma prevista en ley o reglamento que pueda considerarse de obligatoria aplicación en la materia(46)”.

Según lo expresado, la decisión de segunda instancia, en relación con los perjuicios morales cuya indemnización se reclama, se limitará a expresar en pesos el valor de la condena impuesta por el fallo apelado.

Por último, se confirmara la denegación de los perjuicios materiales solicitados en las demandas, dado que, se encuentra plenamente probado que el dinero encontrado en la residencia era producto de un asalto bancario a la sucursal del Citibank en la zona de Puente de Aranda, realizado horas antes. En ningún momento se justificó la presencia de los occisos en el inmueble, por razones diferentes a las relacionadas con ese delito. De acuerdo con jurisprudencia reiterada “no constituye fuente de indemnización la pérdida de ingresos o ayudas provenientes de actividades ilícitas(47)”.

En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, en Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Tercera, administrando justicia en nombre de la República de Colombia y por autoridad de la ley,

FALLA:

MODIFÍCASE la parte resolutiva de la sentencia de la sentencia del 13 de marzo de 1997, proferida por la Sección Tercera del Tribunal Administrativo de Cundinamarca, la cual quedará así:

DECLÁRASE Nación- Ministerio de Defensa- Policía Nacional, responsable de las muertes C.R.F.C., L.A.R.G., N.Y.B.R., O.O.B.A., L.C.Ch.V., L.A.C.M. ocurridas el 12 de mayo de 1993, en la ciudad de Bogotá.

CONDÉNASE a la Nación - Ministerio de Defensa, Policía Nacional, a pagar, por concepto de perjuicios morales, a J.F.A. y N.C. de F. la suma de treinta y cinco millones ochocientos mil pesos ($35.800.000.oo), a cada uno de los demandantes, en su calidad de padres de C.R.F.C. ; y a M.A.F.C. y J.R.F., la suma de diecisiete millones novecientos mil pesos ($17.900.000.oo) a cada uno de los demandantes, en su calidad de hermanos del mismo occiso.

CONDÉNASE a la Nación - Ministerio de Defensa, Policía Nacional, a pagar, por concepto de perjuicios morales, a L. M.M.S., L.J.R.M., W.A.R.M., L.Á.R.V. y M.C.G., la suma de treinta y cinco millones ochocientos mil pesos ($35.800.000.oo), a cada uno de los demandantes, en su calidad de esposa, hijos y padres de L.A.R.G.; y a M.I.R.G., J.A.R.G., V.R.G.y G.G., la suma de diecisiete millones novecientos mil pesos ($17.900.000.oo), a cada uno de los demandantes, en su calidad de hermanos del mismo occiso.

CONDÉNASE a la Nación - Ministerio de Defensa, Policía Nacional, a pagar, por concepto de perjuicios morales, a M.C.F.Q., J.P.B.F., H.A.B.F. y M. A. viuda de B. la suma de treinta y cinco millones ochocientos mil pesos ($ 35.800.000.oo), a cada uno de los demandantes, en su calidad de esposa, hijos y madre de O.O.B.A.; y a W.M.B.A. la suma de diecisiete millones novecientos mil pesos ($17.900.000.oo), en su calidad de hermano del mismo occiso.

CONDÉNASE a la Nación - Ministerio de Defensa, Policía Nacional, a pagar, por concepto de perjuicios morales, a S.L.M., C.A.C.M., L.A.C.T. la suma de treinta y cinco millones ochocientos mil pesos ($35.800.000.oo), a cada uno de los demandantes, en su calidad de compañera permanente, hijo y padre de L.C.C.V.; y a L.C.Ch.V., L.C.Ch.V. y J.A.Ch.V., Y.V., G.I.V.V. y R.V.V. la suma de diecisiete millones novecientos mil pesos ($17.900.000.oo), en su calidad de hermanos del mismo occiso.

CONDÉNASE a la Nación - Ministerio de Defensa, Policía Nacional, a pagar, por concepto de perjuicios morales, a M.M.O. y J.M.P. la suma de treinta y cinco millones ochocientos mil pesos ($35.800.000.oo), a cada uno de las demandantes, en su calidad de compañera permanente y madre de L.A.C.M. y a M.A.C.M., B.C.M. y B.R.C.M. la suma de diecisiete millones novecientos mil pesos ($17.900.000.oo), en su calidad de hermanas del mismo occiso.

DENIÉGANSE las demás pretensiones de las demandas.

Dese cumplimiento a lo dispuesto en los artículos 176 y 177 del Código Contencioso Administrativo, para lo cual se expedirá copia de la sentencia de segunda instancia, conforme al artículo 115 del Código de Procedimiento Civil.

Cópiese, notifíquese y cúmplase.

Magistrados: Ramiro Saavedra BecerraAlier E. Hernández EnriquezRicardo Hoyos DuqueGermán Rodríguez Villamizar.

1 Auto del 18 de noviembre de 1994. Expediente 10.221. Actor: Mario Vega Vahos. M.P. Daniel Suárez Hernández.

2 Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección III, 20 de febrero de 1989. Expediente 4655. Actor: Alfonso Sierra Velásquez.

3 Ver, entre otras, sentencia de la Sección III, del 16 de junio de 1997. Expediente 10024.

4 Consejo de Estado, Sala de lo contencioso Administrativo, Sección Tercera, sentencia de 14 de junio de 2001, expediente: 12.696, actores: José Tulio Timaná y otros.

5 Henri y León Mazeud, André Tunc, Tratado Teórico y práctivo de la responsabilidad civil, Buenos Aires, Ediciones Jurídicas Europa-América, tomo I, volumen II, reimpresión, 1993, pág. 138.

6 Al respecto, ver por ejemplo, sentencia del 19 de febrero de 1999, exp: 10.459, del 10 de marzo de 1997, exp: 11.134, del 31 de enero de 1997, exp: 9.853, del 12 de diciembre de 1996, exp: 9.791, del 21 de noviembre de 1996, exp: 9.531, del 18 de mayo de 1996, exp: 10.365 y del 15 de marzo de 1996, exp: 9.050.

7 Sobre el uso indiscriminado de armas de fuego por miembros de la fuerza pública la Sala se ha pronunciado, entre otras, en sentencias del 14 de marzo de 2002, expediente: 12054, del 21 de febrero de 2002, expediente: 14016, y del tres de mayo de 2001, expediente: 13.231.

8 Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Tercera, Sentencia de 27 de julio de 2000, expediente: 12.788, actora: Ofelmina Medina Villa.

9 Inicialmente se presentó como N.N. después se realizó identificación positiva de necrodactilia por la sección técnica de la Dijin (folio 191, cuaderno 20).

10 Realizada por el CTI, N° 2812-705 bajo la dirección del Fiscal 15.

11 Realizada por el CTI, N° 2813-706 CTI, bajo la dirección del fiscal 15.

12 Reconocido inicialmente como Fernando Fonseca Torres, mediante necrodactilia de la Sección Técnica de la Dijin fue identificado con el nombre de Jesús Chacón Vera (folio 190, cuaderno 20)

13 Inicialmente se presentó como N.N., después se realizó identificación positiva de necrodactilia por la sección técnica de la Dijin (folio 191, cuaderno 20).

14 Realizada por el CTI, N° 2810 -703 CTI, bajo la dirección del Fiscal 15 Permanente.

15 Realizada por la Sijin, acta 2815- 707, bajo la dirección del Fiscal 21 Permanente.

16 Identificación confirmada por Sección Técnica de la Dijin mediante necrodactilia (folio 190, cuaderno 20).

17 Realizada por el DAS, acta N° 2809- 700, bajo la dirección del Fiscal 22 Permanente.

18 Reconocido inicialmente como N.N., después se realizó identificación positiva por la Sección Técnica de la Dijin mediante necrodactilia (folio 192, cuaderno 20).

19 Realizado por el DAS, acta N° 2808- 699, bajo la dirección del Fiscal 22 Permanente.

20 Según reporte de balística se trata de “granada de iluminación N° 20” y se encontró en perfecto estado de funcionamiento (folio 736, cuaderno 16).

21 Reconocida inicialmente como N.N., después se realizó identificación mediante necrodactilia por la Sección Técnica de la Dijin (folio 191, cuaderno 20).

22 Realizada por el DAS, acta N° 2807-698, bajo la dirección del Fiscal 22 Permanente.

23 Reconocido inicialmente como Orlando Nazareno Cárdenas Narváez, después fue identificado como José del Carmen Herrera Acelas, de acuerdo con necrodactilia de la Sección Técnica de la Dijin (folio 190, cuaderno 20).

24 Realizada por el DAS, acta N° 2806 – 697, bajo la dirección del Fiscal 22 Permanente.

25 Según examen de balística se trata de una granada de mano PRB-423, fabricada en Bélgica, se encontraba en perfecto estado de funcionamiento (folio 732, cuaderno 16).

26 Reportado inicialmente como N.N, fue identificado mediante necrodactilia de la Sección Técnica de la Dijin (folio 191, cuaderno 20).

27 Realizada por la Sijin, acta Nª 2816- 708, bajo la dirección del Fiscal 21 Permanente.

28 Reconocido inicialmente como Oscar Eduardo Lizarazo Brito, mediante necrodactilia, la Sección Técnica de la Dijin lo identificó como Luis Antonio Carrillo Monsalve (folio 189, cuaderno 20).

29 Realizado por la Sijin, acta N° 2817-709, bajo la dirección del Fiscal 21 Permanente.

30 Confirmada identificación mediante necrodactilia de la Sección Técnica de la Dijin (folio 192, cuaderno 20).

31 Realizada por la Sijin, acta Nº 2814-706, bajo la dirección del Fiscal 21 Permanente.

32 Mediante oficio 1565/JIPEN la juez solicitó al director del Instituto de Medicina Legal, lo siguiente:
“Muy comedidamente le solicitó disponer lo pertinente para que se practique cotejo balístico a las armas: subametralladora Uzi N° 4838, Uzi N° 04836, Uzi N° 04843, Uzi N° 52854, ingram N° 7620, ingram 7381, ingram N° 7630, ingram N° 7639, y revólveres N° 91835, 94117, 9290883. Junto con las vainillas proyectiles y fragmentos hallados durante los levantamientos de los cadáveres, inspección judicial y necropsias de las doce personas muertas en un procedimiento policial, hecho ocurrido el 12 05 93 en la carrera 74 N° 75 A 18 barrio Santa María del Lago. Lo anterior de acuerdo a lo manifestado en auto del 02 11 93, se anexa copia al carbón.
“Para su información, mediante oficio N° 1564 de este Juzgado se solicitó al Teniente coronel comandante de la SIJIN –MEBOG el envío de las armas mencionadas anteriormente y objeto de peritazgo, que eran portados por el personal de esta institución sindicado dentro de este proceso.
“Se envía con este oficio diez (10) bolsa que contienen... para un total de 76 piezas” (folio 1228, cuaderno 16).
33 De acuerdo con el libro de control de armamento de la Sijin Mebog, cuyas copias fueron remitidas mediante oficio 039/ALMAR SIJIN (folio 854, cuaderno 16), los miembros del grupo de la policía tenían las siguientes armas: subametralladora Uzi N° 4838 (Hernando José Sierra, folio 855 y 856, cuaderno 16), Uzi N° 04843 (Luis Riveros Ríos, folios 859 y 860, cuaderno 16), Uzi N° 52854 (Jorge Ojeda Arenas, folios 859 y 860, cuaderno 16), ingram N° 7620 (Fabio Tarazona Angarita, folio 859 y 860, cuaderno 16), ingram 7381, ingram N° 7630 (Pedro Fernández Rivera, folios 859 y 860, cuaderno 16), ingram N° 7639 (Carlos Carrillo Mora, folios 859 y 860, cuaderno 16), y revólveres N° 91835, 94117(Alberto Umaña Palencia, folios 857 y 858, cuaderno 16), 9290883 (Rafael Beltrán Mora, folios 857 y 858, cuaderno 16).

34 En el dictamen se hace la siguiente relación de los elementos recibidos y sus características:
“Tres (3) revólveres marca Ruger, cuatro (4) subametralladoras Ingram, cuatro (4) subametralladoras UZI, veintiséis (26) proyectiles, cuarenta y seis (46) vainillas, dos (2) fragmentos de plomo y dos (2) blindajes...
“RESULTADO
“CARATERISTICAS GENERALES DE LOS ELEMENTOS RECIBIDOS
“PROYECTILES Y VAINILLAS
“Las características de los elementos recibidos para estudio se encuentran descritas en los informes LB-1729 [Magda Clarena Meléndez], LB-1736 [Carlos Raúl Flórez], LB- 1738 [Jesús Chacón Vera], LB 1743 [Nestor Yesid Bello Rodríguez], LB 1750 [Oscar Orlando Barrera Abril], LB-1752 [José del Carmen Herrera Acelas], LB. 4187, emanados del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses.
“Es de anotar que con respecto a los elementos recibidos se realizan las siguientes observaciones:
“1. En el dictamen LB-1729[Magda Clarena Meléndez] se relaciona treinta (30) vainillas correspondientes a cartuchos de carga única y una (1) calibre 12, de carga múltiple, utilizada en escopeta, esta última no fue remitida dentro del paquete enviado para estudio.
“2. Con respecto al proyectil relacionado con el número 10 del LB- 1729[Magda Clarena Meléndez], en donde en el aparecen una descripción de (4) estrías de rotación derecha, se aclara que el número total es de seis (6) estrías con igual sentido de rotación, siendo las demás características iguales entre sí.
“ARMAS:
“1. Tres (3) revólveres marca Ruger, calibre 38 especial identificados con los números 158-91835;158-92883[Rafael Beltrán Mora]; 158-94117[Alberto Umaña Palencia], con cañones de cinco (5) estrías de rotación derecha.
“2. Cuatro (4) subametralladoras, marca Ingram, calibre 9x19 PARA BELLUM; identificadas con los números 2-3007381; 2-3007620[Fabio Tarazona Angarita], 2-3007630[Pedro Fernández Rivera] y 2-3007639[Carrillo Mora Carlos] con cañones de seis (6) estrías de rotación derecha, sin proveedores.
“3. Cuatro (4) sub - ametralladoras, calibre 9x19 mm. PRABELLUM, marca UZI, identificadas con los números 04836, 04838[Sierra Hernando José], 04843[Riveros Ríos Luis] y 52854(Ojeda Arenas Jorge], con cañones de cuatro (4) estrías de rotación derecha. Sin proveedores” (folios 365 y 366, cuaderno 21).

35 Escuela Nacional de Policía General Santander, Facultad de Criminalistica, Estandarización de residuos de disparos de armas de fuego, calibre 9 mm (mini Uzi) y 7.62 por las técnicas de análisis de absorción y emisión atómica, Bogotá, mimeo, p. 33.

36 José Guillermo Hincapié Zuluaga, Balística Avanzada, Bogotá, Ediciones Librería El Profesional, 2000, p. 205 y 206.

37 “CARACTERÍSTICAS DE LA PRENDA DE VESTIR
“PRENDA N°1
“Se trata de una camiseta, en algodón color beige a rayas, color verde oscuro, manga corta, talla M, presenta una marquilla en colores que dice “Azucar” y presenta las siguientes características.
“Orificio N°1: localizado en faldón anterior tercio superior izquierdo a 10 cms del borde superior del cuello y a 5 cms. De la costura de la manga.
Orificio N° 2: localizado en faldón anterior tercio superior a 24 cms. Del borde superior del cuello y a 19 cms. De la costura lateral derecha.
Orificio N° 3: localizado en faldón tercio superior izquierdo a 26 cms. Del borde superior del cuello y a 18 cms. De la costura lateral izquierda.
Orificio N° 4: localizado en faldón anterior tercio medio a 27 cms del borde superior del cuello y a 18 cms de la costura lateral izquierda.
Orificio N° 5: localizado en faldón anterior tercio medio izquierdo a 15 cms de la costura de la manga izquierda y a 7 cms de la costura lateral izquierda.
Orificio N° 6: localizado en faldón anterior tercio inferior a 22 cms de la costura lateral izquierda y a 26 cms. Del borde inferior.
Orificio N° 7: localizado en faldón tercio medio y a 25 cms de la costura lateral derecha y a 21 cms del borde inferior.
Orificio N° 8: localizado en faldón anterior tercio inferior a 26 cms de la costura lateral derecha y a 17.5 cms. Del borde inferior.
Orificio N°9: localizado en faldón anterior tercio inferior a 28 cms de la costura lateral derecha y a 13.5 cms del borde inferior.
Orificio N° 10:... localizado en faldón posterior tercio superior derecho y a 14 cms del borde superior del cuello y a 1.5 cms de la costura manga derecha.
Orificio N° 11: localizado en faldón posterior tercio superior a 21 cms del borde superior del cuello y a 1.5. de la costura de la manga derecha.
Orificio N° 12: localizado en faldón posterior tercio superior a 21 cms del borde superior del cuello y a 19 cms, de la costura lateral derecha.
Orificio 13: localizado den faldón posterior tercio medio a 16 cms de la costura lateral derecha y a 32 cms del borde inferior.
Orificio N° 14 localizado en faldón posterior tercio medio a 15 cms de la costura lateral derecha y 30 cms del borde inferior.
Orificio 15... localizado en faldón posterior tercio inferior a un cms de la costura lateral izquierda y a 17 cms de borde inferior.
PRENDA N° (2) DOS
Se trata de un pantalón de sudadera, color blanco en material algodón, talla xl, presenta marquilla en colores de dice “Sport Gear Quality” y presenta las siguientes características:
Orificio N° 1 localizado en faldón anterior manga derecha a 7.5 cms de la costura lateral interna izquierda y a 32 cms del borde superior de la pretina.
Orificio N° 2... localizado en faldón anterior manga derecha a 7 cms. De la costura lateral interna izquierda y a 7cms de la costura lateral interna izquierda y a 16 cms del borde inferior de la bota.
Orificio N° 3: localizado en faldón posterior derecho a 18 cms de la costura lateral derecha y a 33 cms del borde inferior de la bota.
Orificio N° 4... localizado en faldón posterior derecho a 19 cms de la costura lateral derecha y a 29 cms del borde inferior de la bota” (folios 780 a 782, cuaderno 16).

38 “CARACTERÍSTICAS GENERALES PRENDA N° 1
TIPO Pantalón
COLOR Negro
TALLA13
MARQUILLA “YUCA”
ESTADO DE CONSERVACIÓN Regular
IMPREGNACIONES Presenta sustancia de color amarillo compatible con tejido “inorgánico”
“ORIFICIOS PARTE EXTERNA
“Presenta cinco (5) orificios de forma irregular compatible por proyectil arma de fuego marcados con el número 1 de 4 x2 cms; el número 2 de 3 x 0.5 cms; orificios marcados con los números 3,4, y 5 respectivamente de 0.3 x 0.4 cms (promedio cada uno), estos localizados en anterior izquierda, comprometiendo a las regiones correspondientes a fosa iliaca, línea media inguinal y muslo.
“CARACTERÍSTICAS GENERALES PRENDA N° 2
TIPO Blusa
COLOR Estampado amarillo y negro
MANGA corta
MARCA “YUCA”
TALLA 13
ESTADO DE CONSERVACIÓN Malo
“ORIFICIOS PARTE EXTERNA
“Presenta orificios de forma irregular localizados en parte anterior de la prenda, marcados con los números 1,2,3,4,5,6,7, respectivamente.
“Asimismo orificios marcados con los números 9,10,11,12,13,14,15,16, localizados en la parte anterior de la prenda.
“Orificio marca con el número 11, localizado en región mamaria izquierda.
“Orificio de forma irregular, localizado en la región deltoidea izquierda, marcado con el número 8.
“Orificios de forma irregular marcados con los números 17, 18.19 respectivamente, localizados en el faldón derecho de la prenda, presenta deterioro y deshilachamiento en abotonadura derecha” (folio 694, cuaderno 16).

39 “CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA PRENDA. Se trata de camiseta en algodón color gris a rayas verdes y gris oscuro, manga larga, con una marquilla en colores que dice DISEX Diseños exclusivos y un estampado en faldón anterior con un letrero que dice “Sporwear” y presenta las siguientes características...
“Orificio N° 1... localizado en parte anterior sobre el cuello a 1 cms del borde superior del mismo y a 6 cms de la costura del hombro.
“Orificio N° 2... localizado en faldón anterior tercio medio derecho a 26 cms de la costura del hombro y a 8.5. cms de la costura lateral derecha.
“Orificio N° 3... localizado en faldón anterior tercio inferior derecho a 6cms del borde inferior y a 4.5. cms. De la costura lateral derecha.
“Orificio N° 6 localizado sobre la manga derecha tercio superior a 1 cms. De la costura anterior de la costura inferior de la misma y a 2.6. cms. De la costura lateral de la manga derecha.
“Orificio N° 7 localizado sobre la manga derecha tercio superior a 1 cms de la costura inferior de la misma y a 2.6. cms. De costura lateral de la manga derecha.
“Orificio N° 8... localizado sobre la manga derecha tercio superior a 19 cms de la costura inferior de la misma y a 14 cms, de la costura lateral de la manga derecha.
“Orificio N° 9, localizado sobre el faldón posterior derecho tercio medio a 47 cms. Del borde inferior a 13 cms. De la costura de la manga derecha (folio 309 y 310, cuaderno 19).

40 “ELEMENTOS RECIBIDOS: Un (1) sudadera (chaqueta y pantalón)...
LO SOLICITADO: distancia de disparo...
“RESULTADO. CARACTERÍSTICAS GENERALES PRENDA N°1. TIPO: sudadera (Chaqueta). COLOR: Azul- amarillo con cremallera. CONSTITUCIÓN: algodón. MANGA: larga. SIN TALLA.
“ORIFICIOS PARTE EXTERNA. Presenta orificios de forma irregular marcados con los números 1-2-3-4 localizados en la parte anterior tercio superior izquierdo de la prenda (región acromial).
“Orificio de forma irregular marcado con el N° 5 localizado en la cremallera – de línea media- correspondiente al área del hermitorax interior.
“Orificio de forma irregular marcado con el N° 6 localizado en la región infra escapular, lado derecho.
“CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA PRENDA N°2. TIPO: sudadera (pantalón). CONSTITUCIÓN: algodón. COLOR: Azul, presenta estampados de color amarillo en faldón derecho.
“Presenta orificio de forma irregular, marcado con el N° 1 localizado en la parte anterior, zona inguinal derecha por proyectil arma de fuego.
“Orificio marcado con los números 2-3- localizados en parte posterior del muslo derecho (folio 615, cuaderno 16).

41 “ELEMENTOS RECIBIDOS:
“Ocho (8) cartuchos, seis (6) vainillas, tres (3) proyectiles, un fragmento de plomo, una subametralladora con su proveedor...
“Un (1) proyectil, veinte (20) vainillas y dos (2) fragmentos de blindaje...
“Una (1) camiseta esqueleto... (folio 285, cuaderno 19).
“CARACTERÍSTICAS DEL ARMA
“TIPO subametralladora
“MARCA MINIUZI
“CALIBRE 9 mm largo
“N° DE SERIE IMI 05233 marcado sobre cara lateral [no se entiende] izquierda parte posterior del cajón de los mecanismos
“N° DE ESTRIAS cuatro (4) en sentido de rotación derecho
“FUNCIONAMIENTO automática
“CAPACIDAD DE CARGA Proveedor con capacidad de 32 cartuchos de igual calibre
“ACABADO pavonado en regular estado...
“PAIS DE ORIGEN Israel
“TIPO DE EMPLEO de puño
“ESTADO DE FUNCINAMIENTO Accionados los mecanismos de disparo del arma se comprobó que estos se encuentran en buen estado
“CACHAS Dos en pasta color negro
“OTROSPresenta guarda manos en pasta color negro y no presenta culatín
“CARACTERÍSTICAS DE LA PRENDA ENVIADA...
“Se trata de una CAMISETA, estilo esqueleto en algodón color rojo y tiene marquilla que dice “ Punto Blanco”. Y presente las siguientes características:
“Orificio N°1... localizado en faldón anterior tercio superior derecho a 13 cms de la costura lateral derecha y a 11 cms del borde superior.
“Orificio N°2... localizado en faldón posterior tercio superior a 11 cms. De borde lateral izquierdo y a 18 cms del borde superior del cuello REGIONAL BOGOTÁ
“LABORATORIO DE BALÍSTICA
“ELEMENTOS RECIBIDOS
“Ocho (8) cartuchos, seis (6) vainillas, tres (3) proyectiles, un fragmento de plomo, una subametralladora con su proveedor...
“Un (1) proyectil, veinte (20) vainillas y dos (2) fragmentos de blindaje...
“Una (1) camiseta esqueleto... (folio 285, cuaderno 19).
“CARACTERÍSTICAS DEL ARMA
“TIPOsubametralladora
“MARCA MINIUZI
“CALIBRE 9 mm largo
“N° DE SERIE IMI 05233 marcado sobre cara lateral [no se entiende] izquierda parte posterior del cajón de los mecanismos
“N° DE ESTRIAS cuatro (4) en sentido de rotación derecho
“FUNCIONAMIENTO automática
“CAPACIDAD DE CARGA Proveedor con capacidad de 32 cartuchos de igual calibre
“ACABADO pavonado en regular estado...
“PAIS DE ORIGEN Israel
“TIPO DE EMPLEO de puño
“ESTADO DE FUNCINAMIENTO Accionados los mecanismos de disparo del arma se comprobó que estos se encuentran en buen estado
“CACHAS Dos en pasta color negro
“ OTROSPresenta guarda manos en pasta color negro y no presenta culatín.
“CARACTERÍSTICAS DE LA PRENDA ENVIADA...
“Se trata de una CAMISETA, estilo esqueleto en algodón color rojo y tiene marquilla que dice “ Punto Blanco”. Y presente las siguientes características:
“Orificio N° 1... localizado en faldón anterior tercio superior derecho a 13 cms de la costura lateral derecha y a 11 cms del borde superior.
“Orificio N° 2... localizado en faldón posterior tercio superior a 11 cms. De borde lateral izquierdo y a 18 cms del borde superior del cuello” (folios 287 y 288, cuaderno 20).

42 “ELEMENTOS RECIBIDOS
“Un (1) subametralladora, dieciocho (18) cartuchos, seis (6) vainillas, un (1) fragmento, una (1) chaqueta, un (1) proveedor.
“CARACTERÍSTICAS DE LA PRENDA
“CHAQUETA: Impermeable blanco, negro y verde, etiqueta “Umbro”, talla M, a la observación presenta:
“Orificio en parte posterior izquierda de 0.9 x 0.8 cms. Localizado a 19 cms. De la costura axilar posterior y a 11 cms de la costura del hombro”(folio 283, cuaderno 19).

43 En la comunicación se dice lo siguiente: “Comediadamente, me permito enviar a ese despacho, la trascripción de la grabación de la cinta magnetofónica que contiene los comunicados impartidos y recepcionados por el canal de la SIJIN en relación con un caso ocurrido el día 120593 a partir de las 18:24:20 Horas en CR. 74 N° 75 A –18 (B. Santa Marí (sic) del Lago) jurisdicción de la DÉCIMA ESTACIÓN” de policía, y cuyo operativo fue coordinado y llevado a cabo por unidades de la SIJIN MEBOG.
“Por lo anteriormente enunciado, a continuación se procede a realizar fiel trascripción de la grabación en mención así:...” (folio 721, cuaderno 16).

44 Consejo de Estado, Sala de lo Contenciosos Administrativo, Sección Tercera, sentencia del seis de abril del 2000, expediente: 11.874, actora Livia Silva Cifuentes.

45 Consultar sentencia del 6 de septiembre de 2001, expediente 13.232-15.646

46 Ibidem

47 Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Tercera, sentencia de 11 de septiembre de 1997, expediente: 11.600, actores: Elizabeth Franco Pineda y otros.