Sentencia 1995-02956/12956 de mayo 17 de 2001

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCION TERCERA

Rad.: 52001-23-31-000-1995-2956-01(12956)

Consejera Ponente:

Dra. María Elena Giraldo Gómez

Ref.: Acción de reparación directa

Actor: Hernando Palacios Aroca y otros

Demandado: Nación - Ministerio de Defensa Nacional - Policía Nacional

Bogotá, D. C., diecisiete de mayo de dos mil uno.

I. Corresponde a la Sala decidir los recursos de apelación interpuestos por ambas partes, demandante y demandada, respecto de la sentencia de 7 de octubre de 1996, proferida por el Tribunal Administrativo de Nariño, mediante la cual resolvió:

“1. DECLARAR que la Nación Colombiana - Ministerio de Defensa - Policía Nacional es administrativamente responsable de la muerte de detenido Zelman Palacios Díaz, en el puesto de Policía de Leiva (Nariño) el 13 de noviembre de 1994, en las circunstancias que acredita el informativo.

2. CONDENAR, como consecuencia de la anterior declaración, a la Nación colombiana y con cargo al presupuesto del Ministerio de Defensa - Policía Nacional a pagar a cada uno de los demandantes como indemnización por concepto de perjuicios morales subjetivos únicamente las siguientes cantidades: mil (1000) gramos de oro fino para cada uno de los padres Hernando Palacios Aroca y Genoveva Díaz Agredo; mil (1000) gramos del mismo metal para cada uno de sus hijos RPA, YMA y APA; ochocientos (800) gramos de oro fino para su compañera permanente Luz Iguey Adrada Días; y, quinientos (500) gramos del mismo metal para cada uno de sus hermanos Everardo Palacios Díaz, José Eder Palacios Díaz y Diva Gemma Palacios Díaz.

La equivalencia en pesos se determinará con la certificación del Banco de la República sobre el valor del gramo de oro en el mercado internacional a la fecha de la ejecutoria de esta providencia.

3. Denegar las demás súplicas de la demanda.

4. La Nación - Ministerio De Defensa - Ejercito Nacional, dará cumplimiento a lo dispuesto en este fallo, dentro de los términos indicados en los artículos 176 y 177 del C. C. A., con las consecuencias obligadas en caso de no cumplimiento oportuno.

Esta providencia se consultará con el H. Consejo de Estado, si no fuere apelada.

Copias de esta providencia se enviarán al Ministerio de Defensa, Policía Nacional y Procuraduría 36 en lo Judicial - Asuntos Administrativos” (fls. 145 a 178 c. ppal).

II. Antecedentes procesales.

A. Demanda

1. Pretensiones.

Se contienen en escrito presentado ante el Tribunal Administrativo de Nariño, el día 3 de febrero de 1995 (art. 86 C. C. A); fueron dirigidas contra la Nación Colombiana (Ministerio de Defensa – Policía Nacional).

Demandaron, por medio de apoderado, los señores Hernando Palacios Aroca, Genoveva Díaz Agredo de Palacios, Everardo, José Eder y Diva Gema Palacios Díaz; igualmente la señora Luz Iguey Adorada Díaz, en nombre propio y en representación de sus hijos menores: YM, R y APA.

Las súplicas refieren, de una parte, a la declaración de responsabilidad patrimonial del demandado por los daños y perjuicios materiales y morales que los demandantes sufrieron por la muerte del señor Germán Palacios Díaz, ocurrida el día 13 de noviembre de 1994, en la celda de retención, situada en el puesto del comando de policía del municipio de Leiva (departamento de Nariño); y, de otra parte, a la condena de la Nación a indemnizar los perjuicios:

• Materiales: a) por la privación de la ayuda económica que recibían de Germán Palacios Díaz ; b) por el valor de los restantes ingresos íntegros que la víctima habría percibido en su supervivencia para el mejor establecimiento de su familia (compañera permanente e hijos); c) por el lucro cesante liquidados con intereses compensatorios sobre el capital representativo de la indemnización.

• Morales (para todos los demandantes): por el equivalente en pesos de valor constante del mayor valor establecido en la ley al tiempo de la sentencia o en subsidio el equivalente a 1.000 gramos oro al momento de la ejecución de la sentencia (fls. 3 y 4 cdno. ppal.).

2. Hechos.

“a. Legitimación en causa:

1. El señor Hernando Palacios Aroca y la señora Genoveva Díaz Agredo, contrajeron matrimonio por los ritos de la Iglesia Católica el 6 de mayo de 1955, en la parroquia del Municipio de El Bordo (Cauca), como lo acredita el certificado de matrimonio expedido por el Notario Único del Patía (El Bordo - Cauca).

2. De dicho matrimonio se procrearon como fruto legítimo, cuatro (4) hijos a saber: Everardo Palacios Díaz, José Palacios Díaz, Diva Gema Palacios Díaz y el occiso German Palacios Díaz, por el que se reclama las indemnizaciones.

3. German Palacios Díaz (q.e.p.d.), víctima según lo que se narra adelante, desde hace catorce (14) años, hizo unión material de hecho con Luz Iguey Adrada Díaz, siendo presentada ante los suyos y demás vecinos como esposa y madre de sus hijos menores de edad, a los que procrearon, Yohana Marcela, Robinson y APA.

4. La víctima German Palacios Díaz (q.e.p.d.), nació el día 8 de octubre de 1960 (sic - 1970), en el municipio de Leiva (Nar.) y murió a causa de los hechos violentos sucedidos el día 13 de noviembre de 1994 que se exponen debidamente.

Sus relaciones como padre y esposo fueron ejemplares, ejerció hasta el día de su deceso la dirección de su hogar, tenía fija su residencia conyugal en el municipio de Leiva (N.), cohabitando en la casa de sus padres Hernando Palacios Aroca y Genoveva Díaz Agredo, compartiendo con sus hermanos que igualmente tenían esta misma casa la vivienda paternal. Siempre fue un excelente hijo, colaboraba con sus progenitores y sus hermanos, con quienes compartía alegría y tristezas.

b. Relación de los sucesos que originaron la muerte de German Palacios Díaz

5. El día domingo trece (13) de noviembre de 1994, German Palacios Díaz (q.e.p.d.), se encontraba en la población de Leiva (N.), compartiendo licor en un establecimiento o cantina denominada ‘Fuente de soda Danubio Azul’ de propiedad de Irma Guerrero, siendo atendido por una mujer que hacía las veces de mesera Piedad Palacios, su integridad física era de perfectas condiciones normales, gozando de plenas facultades mentales y de buena salud, mostrándose alegre y muy jovial.

6. A esos de las 11:00 horas de la mañana, estando en regular estado de ebriedad, decidió abandonar el estadero o estanco y se dirigió a su casa, entrando en ella se encuentra con su compañera permanente, con la que discute ante sus reclamos por haber libado licor, sus hijos R y JMPA, temerosos por la actitud agresiva de palabra en que entran sus padres, acuden a llamar a los agentes de Policía para que intervengan y restablezcan la tranquilidad de su hogar, respondiendo la autoridad de inmediato, tres unidades fueron a atender el caso.

7. Cuando llegan a la residencia de la víctima, o sea a la esquina de la cuadra donde tienen fijada la casa de habitación los esposos a que nos referimos, la madre de los menores Luz Iguey sale a pedir suplicante a los agentes del orden que ya no intervengan por que su compañero se había calmado y cesado la discusión. Los Policías restan importancia a la petición y por el contrario se muestran agresivos, se dirigen a la morada de German Palacios (occiso) y su familia, quien dándose cuenta de la actitud, temeroso, cierra la puerta de entrada de su casa, a lo que los uniformados responden con brutal soberbia y amenazantes con su armamento que portaban, patearon las puertas violentándolas y penetraron a la habitación donde se encontraba la víctima junto con sus hijos menores muy atemorizados, ni siquiera los ruegos de la compañera y la presencia de testigos hizo posible parar la agresividad policial, a plena luz del día, lo arrastraron para sacarlo a la fuerza y lo condujeron hasta la guarnición o puesto de comando, transitando por la calle principal del poblado urbano de Leiva (N.), antes de entrar a la plaza central, en medio de curiosos y ciudadanos que merodeaban el sitio, lo arrastraron agarrándolo inmisidecordes de la cintura del pantalón y de una de sus piernas, como si se tratase de un animal o simple cosa y a oídas de la gente que inermes presenciaban la brutal actitud, uno de los policías le decía a su víctima ‘gran cabrón te teníamos mucha gana’.

8. Cuando era conducido German Palacios Díaz, en la forma descrita, salen su madre Jenoveva Díaz y una tía Clementina Díaz, quienes intentaron ayudarlo para evitar el maltrato físico pero a las infortunadas mujeres ni siquiera se les respetó su condición de mujeres familiares y hasta se les ultrajó; arriban los uniformados con su presa hasta las instalaciones del puesto de comando donde lo introdujeron, su madre fueron obligadas a desalojar el sitio, sin embargo alcanzaba a igual que otros testigos como Eduardo Tulcan, Yadir Ortega y Fernando Gómez, a escuchar que alegaban y al retenido German Palacios se le oía gritar quejándose, con fuertes alaridos y que pedía no lo patearan.

A eso de las 16:00.00 horas (4 p. m), su madre regresó a ver su hijo y ante su exigencia que deseaba mirarle, entró y lo encontró tirado sobre el piso dentro de un calabozo, descolorido, semi-inconsciente, puesto que a sus preguntas de qué le sucedía él no le contestaba, le compra una gaseosa y tiene que ponérsela en la boca, le insiste e interroga por sus agónicos quejidos qué le duele y sin contestar palabra, le indica con sus manos la parte abdominal. La angustiada madre sale de la guarnición policial y regresa apresurada luego con tendidos y ropa, lo viste cambiándole su vestimenta que le había sido mojada, con mucho esfuerzo, trata de colocarlo en una posición más cómodo y recobrarle calor, consternada por el agobio que le causa su dolor de madre ante el desgarrador cuadro de un hijo maltratado, sobajado a condiciones inhumanas y cruentas, por parte de los desalmados policías, ellos en forma cínica le manifiestan que lo deje que estaba muerto pero de la rasca que tenía, sale cargando su tristeza y desconsuelo y se dirige a la Iglesia a escuchar la misa y llorar su pena para pedirle al Supremo su piedad por lo que está atravesando su hijo.

Sale de la Santa Misa y se va a verle de nuevo, un policía le entrega mil pesos para que le compre algún remedio, le trae un alcaseltzer y le brinda con un vaso de agua, pero su hijo ya no le responde, le piden los agentes uniformados que salga a buscar ayuda para que lo retire y se lo lleve a su casa, la señora Díaz encuentra a Olimpo Gaviria quien le colabora y va por la víctima, este trata de pararlo y no le responde, lo alza y se dirige a la madre y le dice que “está tieso” (rígido) por lo que tiene que alzar su cuerpo y echárselo al hombre, como no podía hacerlo acude el ciudadano MIRO BOLAÑOS y este le ayuda a trasladarlo, esto ocurre a las 20:45:00 horas (8 y 45 p.m.), es llevado a su casa y colocado en una cama, la señora madre sale en busca del médico del lugar, el doctor Juan Manuel Dullcey Cepeda, acude el galeno al llamado, lo examina y le dice que ya no hay nada que hacer que está muerto.

9. El padre del infortunado, don Hernando Palacios Aroca se lleva el cadáver a la ciudad del Bordo (Cauca), acompañado de Olimpo Gaviria, Norbertino Ojeda, Isabel Osorio y Miro Bolaños con la finalidad de que se le practique la necropsia, la realiza el Médico Legista cuya sede la tiene en el Hospital del Bordo, por conducto del médico Giovanni Castro D.

10. La muerte de German Palacios Díaz se origina por lesiones internas que se producen a nivel, principalmente de la cavidad abdominal, producidas por golpes y puntapiés que destruyeron órganos viscerales como los riñones, fruto de la actuación injustificada, innecesaria y cruenta de parte de miembros de una institución oficial, la Policía Nacional, carece de toda justificación racional de parte de quienes ejercen una autoridad para garantizar protección a la vida de los ciudadanos, que se proceda de esta manera por quienes la representan y prestaban servicios en la fecha del suceso, en la población de Leiva, Departamento de Nariño. Esto para decir que lo que se cometió es gravísima falla con la que resultó ultimada la vida de una persona humana.

11. El señor Fernando Gómez, testigo de los hechos, fue según su dicho amenazado por toda versión en contra de los agentes de Policía implicados que se permita deponer, por lo que se vio obligado a poner el caso en conocimiento del Juzgado Promiscuo de Leiva (N.), para que se inicie la investigación y se le brinde la protección del caso.

12. Los anteriores hechos han causado graves perjuicios tanto morales como materiales a todos y cada uno de mis representados, el dolor moral es inobjetable tanto para sus padres, compañera permanente e hijos, estaos últimos desamparados y cargando para el resto de su vida el peor daño subjetivo, el penoso recuerdo como testigos de la crueldad que se ejerció sobre la persona de su padre, por demás degradante y tortuosa que lo llevó a la muerte prematura, nada menos que ejercida por la autoridad a la que se debe todo el respaldo y acogida, pero que en el caso dejan sentada una huella imborrable de ver a una institución antes que protectora peligrosa, será difícil rehabilitarse y cambiar el concepto que se marcó en estos menores huérfanos, la de una imagen de nuestras Fuerzas armadas distorsionadas por la irresponsabilidad de unos de sus funcionarios, hecho que requiere todo el repudio no solo ciudadano sino de la acción y aplicación de todo el peso de la ley, mediante un serio cuestionamiento correctivo de parte de la autoridad llamada. Cualquier indemnización que se tenga que reconocer es insuficiente ante la magnitud del daño, la aplicación de la Justicia es apenas razonable, de lo contrario estaríamos contribuyendo al desmoronamiento y la corrupción institucional.

13. German Palacios Díaz (q.e.p.d.) se dedicaba a las actividades de la albañilería, acreditándose además de su responsabilidad como uno de los mejores del poblado, construyó varias viviendas como las de Ciceron Bolaños, Arleyo Guerrero, Transito Bolaños, Gloria Guerrero, Ramiro Sanchez y muchos otros, obtenía un promedio mensual de trescientos mil pesos ($300.000.oo) Mda. Cte, que se probará en el curso del debate que se plantea, demostrando los contratos por las construcciones que tuvo a su cargo hasta antes de su muerte. Con el producto de este trabajo sostenía su hogar, su compañera permanente y sus hijos que hoy han quedado cohibidos de esta ayuda, la que se tiene que reparar por el Estado” (fls.2 a 30 cdno. ppal).

A. Actuación procesal:

La demanda se admitió el día 14 de febrero de 1995; fue notificada a la Nación el día 13 de marzo del mismo año, la cual se opuso a las pretensiones porque no se probó el maltrato físico; que el informe de necropsia, y no los testimonios, debe ser la prueba idónea para probar el hecho imputado.

Destacó que fueron los familiares del hoy occiso quienes pidieron la intervención de los agentes del Estado para calmarlo; que de probarse que fue maltratado físicamente se presentaría una exonerante de responsabilidad cual es la culpa personal del agente —señaló eventos— y no la falla del servicio, pues los elementos de configuración de la responsabilidad por falla exigen, en primer lugar, de un mal funcionamiento del servicio de administración; la causación de un perjuicio y la relación de causalidad entre aquel comportamiento administrativo.

Desde otro punto de vista, aludió a que no se demostró el vínculo de consanguinidad entre los hijos extramatrimoniales del señor Germán Palacios y de Luz Iguey Adrada Díaz —su compañera—, porque los registros civiles de nacimiento de aquellos menores no obra el reconocimiento de quienes se afirman como los padres.

Finalmente y respecto a los hechos de la demanda, manifestó esperar el resultado probatorio y coadyuvó las pruebas solicitadas por la parte actora “por considerar su práctica suficiente para el esclarecimiento de los hechos” (fls. 46 y 58 a 64 cdno. ppal).

Luego el juicio entró a etapa conciliatoria el día 5 de abril de 1995 pero como no hubo ánimo conciliatorio de la Nación se declaró fracasada y se procedió a abrir la etapa probatoria (fls. 68, 75, 76, 78 y 79 cdno. ppal.).

Después de practicadas las pruebas, el día 13 de mayo de 1996 se ordenó correr traslado a las partes y al agente del Ministerio Público para la presentación de sus memoriales finales de alegación; todos estos sujetos procesales allegaron su escrito.

La demandante, con base en el material probatorio, es del criterio que sus pretensiones deben prosperar porque sí se demostró el hecho imputado, pues con las pruebas testimonial y técnica de necropsia se demostró que la muerte de Palacios Díaz no provino de una causa natural; que el “shock hipovolemico” que sufrió fue “secundario a hemorragia intra abdominal causada por trauma cerrado de abdomen”; que además debe resaltarse que si antes de la retención oficial de la persona de Germán Palacios este mismo se encontraba en buen estado, conclusión que se infiere de su actitud al momento de su ingreso al calabozo, pues opuso resistencia con temperamento agresivo y activo y presentó condiciones vitales normales, se puede inferir, por indicio, la culpabilidad de Administración por el comportamiento de sus agentes no sólo por la forma violenta como lo aprehendieron, sino también porque partiendo del buen estado de la víctima al momento de ingresar a la custodia oficial salió de esta en pésimo estado - moribundo, asintomático e inconsciente -, tanto es así que a los pocos minutos murió (fls.124 a 129 del cdno. ppal.).

Por su parte el demandado refirió al material probatorio y concluyó que las súplicas de la demanda deben denegarse por defecto probatorio; no se demostraron lo siguientes hechos: el parentesco de los menores que alegaron su condición de hijos; el nexo de causalidad - porque la causa de la muerte del señor Palacios quedó en plano indeterminado -; los ingresos de la víctima directa y la ayuda económica de esta para con su compañera e hijos (fls.116 a 123 cdno. ppal.).

El señor Agente del Ministerio Público, ante el defecto probatorio, consideró que se deben denegar las súplicas de la demanda pues no se probó que la muerte imputada al Estado fuera consecuencia del exceso en el desempeño de funciones de sus agentes. Concluyó que la prueba del hecho dañino en forma aislada no estructura responsabilidad y en el caso que se analiza no se estableció la participación de la Policía en el hecho de la muerte.

Aseveró que si bien se demostró la retención de Germán Palacios Díaz por parte de la Policía no existe prueba que la muerte fue causada en actos cometidos por sus agentes o como consecuencia de las funciones públicas. Afirmó que la probanza del hecho dañino en forma aislada no estructura responsabilidad y que era necesario averiguar plenamente la participación en la muerte (fls. 131 a 133 cdno. ppal.).

Antes de dictarse sentencia, el Tribunal, el día 16 de julio de 1996, decretó como pruebas de oficio las siguientes: informe técnico al Instituto de Medicina Legal, sobre las posibles causas de muerte por “shock hipovolemico secundario o hemorragia intra-abdominal causado por trauma cerrado de abdomen” y las pruebas necesarias para que dicho instituto pueda dictaminar (fls.136 y 137 cdno. ppal.).

C. (sic) sentencia recurrida.

Estudió jurídicamente las obligaciones constitucionales sobre la protección a la vida y la importancia del ser humano, para las instituciones civiles y como objetivo en los tratados internacionales humanitarios; resaltó los orígenes griego y democrático de la fuerza civil de la Policía, como mecanismo de salvaguarda de las comunidades organizadas; concluyó la responsabilidad de la Nación porque se probó su conducta irregular, por medio de sus agentes, al maltratar a una persona infligiéndole lesiones que fueron conducentes de la muerte; porque se probaron los otros elementos de responsabilidad – daño y relación de causalidad. En cuanto a la indemnización de perjuicios sólo reconoció los morales, por el dolor que produjo a la familia de la víctima directa el deceso de esta; negó los otros perjuicios ante la falta de prueba sobre varios hechos: los ingresos de Germán Palacios y la proporcionalidad de ayuda económica en su distribución, para los demandantes (fls. 136 a 178 c. ppal.).

III. Apelación.

La demandante pidió revocar el numeral tercero de la providencia porque consideró que sí era posible la valoración de los perjuicios materiales, pues de una parte en el dictamen pericial se determinaron el daño emergente y el lucro cesante —histórico y futuro— y de otra parte, las certificaciones del salario mínimo legal y de las tablas de mortalidad vigentes para la época de los hechos son parámetros legales que sirven de base para obtener su cuantificación (fls. 181, 195 a 196 cdno. ppal.).

El demandado solicitó la revocatoria del fallo pretendió la revocación de la sentencia en cuanto a la condena contra la Nación y solicitó la exoneración respectiva porque la causa de la muerte se aprecia indeterminada desde el documento público de la necropsia y que, por lo tanto, el informe técnico de Medicina Legal rendido a ruego del .Tribunal es contradictorio a aquella y porque APA no probó su legitimación en la causa; no reposa el reconocimiento del afirmado padre en el registro civil de nacimiento, situación que deja ver que no debió obtener indemnización a su favor (fls. 180, 184 a 188 cdno. ppal.).

IV. Actuación segunda instancia

Las apelaciones fueron admitidas los días 12 de febrero y de 3 de abril de 1997 (fls.193 y 198 cdno. ppal.). Durante el traslado para alegar de conclusión las partes y el Ministerio Público guardaron silencio.

Como los presupuestos procesales se encuentran cumplidos y no se observa causal de nulidad que invalide lo actuado, se procede a decidir, previas las siguientes

V. Consideraciones

Corresponde a la Sala decidir los recursos de apelación interpuestos por las partes, contra sentencia en la cual parcialmente prosperaron las súplicas de la demanda.

El estudio se realizará en el siguiente orden:

Prueba trasladada.

Antecedentes establecidos.

Calidad de uno de los demandantes

Responsabilidad en los casos de custodia y retención de personas.

Perjuicios y su cuantificación

Intereses moratorios

A. Prueba trasladada

Se trajeron al proceso copias autenticadas de las actuaciones judiciales adelantadas por la justicia penal militar (Juzgado Sesenta y Nueve de Instrucción Penal Militar de Pasto) y de la Procuraduría Provincial de Pasto originarias del informativo disciplinario con ocasión de la muerte de Germán Palacios Díaz. Estas actuaciones se contienen, en su mayoría, en documentos relativos a la forma cómo ocurrió el hecho dañino, los cuales podrán valorarse porque cumplen los supuestos legales. En efecto:

La ley establece, sobre las pruebas trasladadas, los requisitos para su valoración en proceso diverso al primitivo.

En materia de pruebas el C. C. A dispone que en los juicios seguidos ante esta jurisdicción, de lo Contencioso Administrativa, se aplicarán, en cuanto resulten compatibles con sus normas, las del Procedimiento Civil en lo relacionado con la admisibilidad de los medios de prueba, forma de practicarlas y “criterios de valoración” (art. 168). A su vez sobre la valoración de la pruebas trasladada, en general y sin diferenciar el medio probatorio, el Código de Procedimiento, enseña:

“ART. 185.—Prueba trasladada. Las pruebas practicadas válidamente en un proceso podrán trasladarse a otro en copia auténtica, y serán apreciables sin más formalidades, siempre que en el proceso primitivo se hubieren practicado a petición de la parte contra quien se aduce o con audiencia de ella”.

En lo que concierne con la prueba específica de los documentos el C.P.C también dispone cómo debe ser el procedimiento de contradicción. Así:

“ART. 289.—La parte contra quien se presente un documento público o privado, podrá tacharlo de falso en la contestación de la demanda, si se acompañó a esta, y en los demás casos, dentro de los cinco días siguientes a la notificación del auto que ordene tenerlo como prueba, o al día siguiente al en que haya sido aportado en audiencia o diligencia.

No se admitirá tacha de falsedad cuando el documento impugnado carezca de influencia en la decisión, o se trate de un documento privado no firmado ni manuscrito por la parte a quien perjudica”.

Como en este nuevo proceso los documentos trasladados del juicio primitivo fueron objeto de contradicción, requisito indispensable para la valoración, se tendrán en cuenta.

B. Antecedentes establecidos.

1. El día 6 de mayo de 1955 contrajeron matrimonio Hernando Palacios Aroca y Genoveva Díaz Agredo (documento público, fl. 3 cdno. ppal.).

2 De aquella unión nacieron: Diva Gema; José Eder, Everardo Palacios Díaz y el 8 de octubre de 1970 Germán Palacios Díaz (Documentos públicos, fls. 4 a 6 cdno. ppal y 4 cdno. 2).

3 El día 17 de marzo de 1963 nació Luz Iguey Adrada Díaz, a quien llamaban Mireya (Registro civil de nacimiento fl. 7 cdno. 2 y testimonios fls. 59, 62 y 62 vto, 73 y 73 vto, 80 y 80). Los testigos Flor María y Celina Ortega, Oscar Cabrera y Carlos Alfonso Guerrero se manifestaron sobre su conocimiento preciso de que Germán Palacios y “M” – Luz Iguey Adrada Díaz tenían unión marital de hecho.

4. De esa unión nacieron: el día 20 de mayo de 1981 R; el día 16 de septiembre de 1982 Yohana Marcela y el día 28 de junio de 1984 APA (documentos públicos, fls. 9 bis a 12 bis cdno. ppal y 150 a 152, 154 a 156 cdno. 2).

5 El día 13 de noviembre de 1994, consta en el libro de población y en el informe que rindió el Comandante del Departamento de Policía de Leiva que Germán Palacios Díaz, en estado de embriaguez, fue detenido y arrestado por la Policía del municipio de Leiva (Departamento de Nariño) por causar escándalos; allí permaneció en custodia, en la Comandancia, entre las horas 11:30 de la mañana y las 6:30 de la tarde (Documento autenticado fl.. 18 cdno. 2 y los testimonios de los señores Eduardo Tulcán Osorio, Clementina Díaz Agredo, Gloria Alexi Ortega Martínez, Yadir Ortega Realpe, fls.54 y 54 vto, 66 y 66 vto, 70, 72 y 72 vto, 77 cdno. 2 y documento público - prueba trasladada - fls. 17 a 20 c. proceso penal).

6 El mismo día, 13 de noviembre de 1994, a las nueve de la noche Germán Palacios Díaz falleció como consecuencia de “Shock hipovolemico secundaria a hemorragia intra-abdominal causado por trauma cerrado de abdomen”. El Inspector de Policía Municipal realizó, ese mismo día, la diligencia de levantamiento del cadáver; el acta dice:

“DESCRIPCION DE HERIDAS Golpe parte escapular lado derecho, golpe codo derecho, golpe antebrazo izquierdo cara dorsal, golpe rodilla izquierda.

MUERTE VIOLENTA…h) Posible causa accidental: Se desconoce”.

OBSERVACIONES Fue retenido en estado de embriaguez el día domingo 13 de noviembre a las 12.M, por las unidades de la Policía Nacional adscritas a la sub-estación de Leiva, y a las 8:20 de la noche aproximadamente fue entregado a su señora madre Genoveva Díaz, en estado semi-inconsciente, pues no podía hablar ni sostenerse en pie. Y aproximadamente a las 9 de la noche fallece sin haberse podido establecer las causas de su muerte. Se envía a Medicina Legal del Bordo Cauca, por cuando el Médico director del Centro de Salud se encuentra en la ciudad de Pasto” (documentos público fls. 11, 28 a 29 vto, 44 y 44 vto del cdno. 2).

7 El día 14 de noviembre de 1994, el Comandante de Policía de la Estación de Leiva envió comunicación al Juez Promiscuo Municipal en la cual le relató los hechos sucedidos el día anterior; dio cuenta de los siguientes:

• la conducción del señor German Palacios Díaz al calabozo por solicitud de la esposa y madre de este;

• el avanzado estado de embriaguez del detenido, de su condición de salud durante el encierro,

• aseveró que Palacios se tiró al piso en reiteradas oportunidades y luego enfermó, se quejó de dolores en todo el cuerpo situación que fue informada a la familia del detenido

se solicitó revisión del médico del pueblo quien lo único que dijo era que se dejara reposar porque los síntomas se debían al estado de ebriedad,

•se notó mejoría y se entregó a la familia (documento público declarativo - prueba trasladada - fls. 102 y 103 cdno. 2).

8. El día 15 de noviembre de 1994 el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses Seccional Cauca Unidad Local de El Bordo Patía realizó la necropsia sobre el cadáver que se encontraba embalsamado y en avanzado estado de descomposición; dijo:

“EXAMEN EXTERNO

DESCRIPCION DEL CADAVER: Adulto joven…en buen estado nutricional, con excoriaciones leves en tórax posterior, miembros superiores e inferiores, se evidencia abotagamiento facial y abdominal.

FENOMENOS CADAVERICOS:…mancha verde abdominal.

BOCA (LABIOS Y DENTADURA): Sólida de material sanguinolento por boca de olor fétido, dentadura natural completa en buen estado de presanidad.

TORAX: Excoriaciones leves en número de cuatro (4) de forma irregular en dorso de espalda área escapular bilateralmente.

ABDOMEN: Globoso por gases de putrefacción, sin evidencia de lesiones traumáticas.

EXTREMIDADES: Excoriaciones circulares leves en número de cinco (5) de 3x2 cms la más grande en cara posterior de antebrazo izquierdo inmediatamente por encima de la articulación de la muñeca. Excoriaciones leves en número de dos (2) de forma irregular en rodilla izquierda.

CAVIDAD ABDOMINAL:

1. PERITONEO, MESENTERIO Y RETROPERITONEO: En estado de putrefacción se evidencia hemoperitoneo de más o menos 2.500 c.c. sangre oscura semicoagulada.

DIAGNOSTICO

Cadáver en fase cromática y enfisematoza de putrefacción

Trauma cerrado de abdomen

Hemoperitoneo masivo

Hematoma retroperitoneal izquierdo

CONCLUSION: Adulto joven que muere por Shock hipovolemico, secundario a hemorragia intra abdominal por trauma cerrado de abdomen.

PROBABLE MANERA DE MUERTE: Indeterminada” (documento público, fls.23 y 24 cdno. 2).

9. El día 17 de noviembre de 1994, la Procuraduría Provincial de Pasto revisó los libros de guardia de la estación de Policía de Leiva Nariño, en el que se lee:

“LIBRO DE MINUTA DE GUARDIA

FECHA DE APERTURA: Agosto 15 de 1.994

(...)

A fl. 194, 195 y 196, aparecen las siguiente anotaciones.

Folio 194

D 13 M 11 A 94 Hora: 11:15 ASUNTO: Salida.---

Anotaciones: A esta hora salen 01.4 unidades con el fin de atender un caso de rilla (sic) en la vía pública de este poblado, salen portando el armamento de dotación, salen S/N.

D 13 M 11 A 94 Hora: 11:35 ASUNTO: Regreso. A esta hora regresaron los señores Ag quienes se encontraban atendiendo caso de riña conduciendo uno al calabozo por orden Cdte Estación el cual será puesto a órdenes del Inspector Policía con un destornillador (prosigue fl.io 195), el cual fue encontrado en su poder y lanzando con el mismo a los uniformados y diciendo palabras soeces a los uniformados por ende tuvieron que conducirlo para dejarlo a disposición de autoridad competente. A fl.io 196, tenemos lo siguiente:

D 13 M 11 A 94 Hora: 19:30 Asunto Salida. Anotaciones: A esta hora el suscrito comandante de la Estación da orden al señor Comandante de Guardia, para dejar salir al señor Serman Palacios, con la señora madre del señor Genoveva Díaz, quien debe presentarlo el día martes a primeras horas ante el señor Inspector Municipal, igualmente el señor se encuentra un poco mal por su avanzado estado de embriaguez, se citó al médico del Puesto de Salud quien manifestó que su estado es normal y que ha consumido mucho licor y es el motivo de su alteración. A la hora sale el ciudadano Serman con la madre en avanzado estado de embriaguez pero muy pasivo, sale sin ninguna clase de novedad para su residencia. Firma SV. Salazar Gomajoa Alvaro, Cdte Estación Leiva.

Libro de Población. 

Fecha de apertura: Septiembre 3 de 1.994.- Consta de 200 fl.ios.

A fl. 7, tenemos: D 13 M 11 A 94 Hora 11:35 Asunto: Conducción.

Anotaciones: A esta hora fue conducido al calabozo esta por orden SV.Cdte de Estación al ciudadano de nombre Serman Palacios quien ultrajó a la Policía y ciudadanía y amenazar con un destornillador fue conducido por petición de la esposa hijos y ciudadanía quien será puesto a órdenes de autoridad competente.

D 13 M 11 A 94 Hora: 19:30. Asunto: Salida. Anotaciones:

Por orden del Comando de la Estación se le dio salida al Sr. Serman Palacios quien se encontraba en reposo por la señora Genoveva Díaz quien firmó como responsable, saliendo el mencionado sano y bueno de todo maltrato de palabra y obra comprometiéndose a presentarlo el día martes en horas de la mañana. firma señora madre. Aparece rúbrica” (documento público - prueba trasladada, fl. 100 y 101 cdno. 2)

10 Los días 12, 19, 20, 22 y 25 de septiembre de 1995 se recepcionaron, en este juicio, los testimonios de los señores Ramón Ruiz Martínez, Olimpo Gaviria Ojeda, Eduardo Tulcán Osorio, Cleofás Tumbajoy Alarcón, Miró Fandiño Bravo, Flor María Ortega Toro, Celina Ortega Toro, Irma Guerrero de Díaz, Jesús Amable Chaves Reyes, Arleyo Guerrero Sánchez, Blanca Emérita Reyes Toro, Clementina Díaz Agredo, Oscar Cabrera Vargas, Gloria Yamil Guerrero Bolaños, Sonia Jacqueline Dávila Chaves, Carlos Alfonso Guerrero, Cicerón Bolaños López, Gloria Alexi Ortega Martínez, Yadir Ortega Realpe y Bladimir Jacob Viana (fls. 50 a 88 vto cdno. 2)

La mayoría de los declarantes coincidieron en que el día de los hechos vieron a Germán Palacios Díaz en avanzado estado de embriaguez, pero sano y en buen estado de salud; que observaron la detención del occiso, por parte de los agentes de Policía, y que en esa detención aquel fue golpeado – lo afirmaron la mayoría de los deponentes; que luego supieron de su muerte al poco tiempo de haber sido retirado de la prisión. En lo fundamental, en forma precisa, expresaron:

Yadir Ortega Realpe, vio que la policía detuvo a German y aseveró “miré que le pegaron un culatazo por la espalda y le echaron las manos atrás” pero que no le consta lo sucedido al interior de la guarnición. Manifestó saber sobre la muerte y la atribuyó a los maltratos de la Policía (fl. 86 cdno. 2).

Eduardo Tulcán Osorio, aseveró haber visto que los agentes propinaron a Germán Palacios patadas y golpes, escuchó como él pedía a los agentes que lo soltaran y vio que le decomisaron un destornillador pero que no le consta qué pasó durante el encierro (fls.54 y 54 vto cdno. 2).

Clementina Díaz Agredo, le consta que los policías “llevaban a rastras” a Germán, suplicó para que no lo maltrataran, vio cuando lo entraron al retén y dijo: “y de ahí lo tiraron de para allá....y a lo que salí de ahí él gritaba, no me peguen y de allí yo ya me fui” (fls. 72 y 72 vto cdno. 2)

Gloria Alexi Ortega Martínez, manifestó que presenció la detención de Germán por parte de la Policía y que al no dejarse llevar los agentes lo golpearon aunque dijo que del encierro no le consta nada (fl. 84 cdno. 2)

Frente al momento en que retiraron al señor Palacios de la prisión:

Olimpo Gaviria Ojeda dijo que ayudó a sacar a la víctima como a las 8:15 de la noche y lo recordó porque estaba por empezar el noticiero, aseveró que tuvo que alzarlo y cargarlo sobre los hombros para sacarlo del calabozo, no hablaba ni respondía sólo murmuraba incoherencias pero afirmó que no miró si tenía golpes (fls.51 y 51 vto cdno. 2)

Miro Fandiño Bravo ayudó a llevar al occiso hasta la casa después de entregado por la Policía porque quien lo sacó de la cárcel fue Olimpo Gaviria pero se cansó de cargarlo y se ofreció a ayudarlo, recordó la respuesta que Olimpo le dio cuando le preguntó el por qué del estado de German Palacios “...él había estado en el calabozo y que allá lo había golpeado la policía y que por eso iba enfermo”

Mencionó que cuando ayudó a cargar al señor Palacios este no hablaba y “sentí que el estómago de Serman le sonaba, le sonaba como agua”. (fls.58 y 58 vto)

Bladimir Jacob Viana Eraso solo vio cuando sacaron del calabozo a German pensó que venía muy borracho y aseveró “...y apenas llegó a donde nosotros Serman vomitó una agua amarilla...se lo veía que venía muy mal traía los brazos sueltos” (fls.88 y 88 vto).

Los testimoniantes describieron a German Palacios como un buen trabajador de la construcción, maestro de obra, responsable, eficiente y buena persona; aquellos señalaron:

Cleofás Tumbajoy Alarcón: contrató con el occiso la construcción de dos casas en ladrillo, las cuales recibió a satisfacción y lo consideró un trabajador muy cumplido, recordó que le pagó semanalmente la suma de $70.000, que en la primera casa que era grande se demoró 4 meses y que en la otra algo más pequeña terminó en 2 meses (fls.55 y 55 vto cdno. 2).

Arleyo Guerrero Sánchez, aseveró que le estaba construyendo una casa, le pagó $7.000 por día pero como falleció sin alcanzar a terminarla sólo le canceló $860.000. Describió a German como un trabajador responsable y eficiente en su trabajo de construcción (fls.68 y 68 vto cdno. 2).

Gloria Yamil Guerrero Bolaños, conoció al occiso porque para la época en que falleció construía para ella una casa que quedó en obra negra, recordó que pagó a Palacios $60.000 o $70.000 semanales y alcanzó a trabajar 6 meses. Aseveró que trabajaba muy bien (fl. 76 cdno. 2).

Cicerón Bolaños López contrató a la víctima para la construcción de una casa, le pagó semanalmente $72.000 y gastó 8 semanas. Aseveró que era un trabajador responsable y que el trabajo que le encargó quedó muy bien (fl. 81 cdno. 2).

En relación con el entorno familiar, otros declarantes se manifestaron de la siguiente manera:

Flor María Ortega Toro: conoció a la víctima, la describió como buena persona, trabajador, llevó una vida digna y era dedicado a su familiar, vivían bien aunque tenían sus disgustos con la señora pero para la familia Germán era todo.

Le consta que vivía con la compañera a quien conoció con el nombre de “Mireya” en unión libre pero no supo desde cuándo y que tuvieron tres hijos dos de ellos llamados Adriana y Robin. Dio cuenta del dolor que causó a los familiares la muerte de German e incluso los vio llorar y aseveró que ahora los padres del occiso velan por la familia de German (fls.59 y 59 vto).

Celina Ortega Toro, conoció a German Palacios porque eran vecinos, aseveró que no tenía problemas pero le gustaba tomar licor, fue trabajador en construcción pero no supo cuánto ganaba, honesto y dedicado a su familia. Convivió con Mireya Adrada pero desconoció desde cuándo y tuvieron tres hijos.

Le consta la unión familiar, la ayuda mutua que se prestaban, el dolor que en ellos causó la muerte de German y que actualmente el padre de la víctima se hace cargo de los niños (fls. 62 y 62 vto cdno. 2).

Oscar Cabrera Vargas, afirmó conocer a la compañera de German a quien le dicen Mireya con quien tuvo 3 hijos pero sólo recordó el nombre de Johana y de Robinson; aseveró que eran unidos y que German era responsable con la familia, vivían con los padres de él, supo de las discusiones que tenían con la señora y que le gustaba tomar. Así mismo le consta el dolor que la muerte causó en la familia. Afirmó que la víctima trabajó en construcción y ganaba semanalmente de $80.000 a $100.000 (fls. 73 y 73 vto cdno. 2).

Carlos Alfonso Guerrero dijo haber conocido a German, lo calificó de buena persona, trabajador y dedicado a su familia. Aseveró haber conocido físicamente a la compañera de la víctima pero no el nombre ni cuánto tiempo convivieron, supo que tenían hijos pero no el número ni los nombres. Le consta que vivían con los padres de él y que la muerte de German les causó un profundo dolor. En relación con la actividad laboral del occiso dijo que se dedicaba a la construcción pero que desconocía cuánto ganaba mensualmente y recordó que él le pagó $12.000 diarios por dicho concepto (fls. 80 y 80 vto. cdno. 2).

11. El día 11 de enero de 1996, el médico forense del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses aclaró, a solicitud del Tribunal, el acta de protocolo de necropsia de Germán Palacios Díaz, de la siguiente forma:

“1. En la conclusión del protocolo de necropsia 49-94 correspondiente al occiso Serman Palacios Díaz se plantean tres conceptos muy claros y a la vez diferentes y que es lo que —el apoderado de la parte actora— Dr. Edgar Ramos Cabrera está confundiendo. Una cosa es el mecanismo de muerte, otra la causa de muerte y otra muy distinta es la Manera de muerte.

EL MECANISMO DE MUERTE son alteraciones fisiológicas o bioquímicas por las cuales la causa ha ejercido su efecto letal algunos ejemplos son: edema cerebral, edema pulmonar, asfixia mecánica, insuficiencia cardiaca congestiva, insuficiencia hepática, insuficiencia renal, shock séptico, shock hipovolémico etc.

En el caso que nos ocupa se planteó como mecanismo final de muerte shock hipovolémico causado por hemorragia intraabdominal. El shock hipovolémico es lo que popularmente se conoce como anemia aguda que en este caso es por sangrado abundante a nivel de la cavidad abdominal.

CAUSA DE MUERTE es la enfermedad o lesión responsable de la secuencia letal de eventos, algunos ejemplos son: heridas por proyectil de arma de fuego y/o arma cortopunzante, trauma cerrado de tórax y abdomen, trauma craneoencefálico, etc. En el caso que nos ocupa se planteó como causa de muerte trauma cerrado de abdomen.

MANERA DE MUERTE explica cómo se originó la causa: si es natural o violenta y esta se subdivide en homicidio, suicidio o accidente.

Cuando la información obtenida no es suficiente para incluir la muerte en una de las anteriores, la manera de muerte permanecerá indeterminada que es lo que ocurre en el caso que nos ocupa.

2. En este caso la manera de muerte natural se descarta debido a que las causas naturales de hemorragia intraabdominal más frecuentes son:

- Aneurisma de aorta y grandes vasos abdominales, lo cual se descartó durante la necropsia ya que estaban indemnes.

- Ulcera gástrica o duodenal perforada lo cual se descartó pues el estómago y el duodeno estaban indemnes.

- Varices rotas lo cual tampoco fue evidenciado durante el procedimiento médico-legal.

- Problema de coagulación se descarta por inexistencia de antecedentes de sangrado anteriores, el hecho de que el sangrado estuviere localizado únicamente en abdomen, los pacientes con problemas de coagulación sangran por muchos sitios anatómicos, no sólo el abdomen.

3. Hay algo que es muy concreto y es que prácticamente el único hallazgo de necropsia que presenta el occiso fue una hemorragia intra-abdominal masiva, es decir, que ocupaba toda la cavidad abdominal descartadas las causas naturales de sangrado, descartada la laceración de grandes vasos y órganos intra-abdominales (aorta, vena cava, vasos renales, vasos hepáticos) la posibilidad que queda es que el sangrado se produjo de la circulación mesentérica, la cual es un sinnúmero de vasos de pequeño calibre y capilares que es difícil indicar si se trata de vasos venosos o arteriales, entre otras cosas, por el estado de descomposición del cadáver. 4. Por último quiero informarle a usted y al Dr. Edgar Ramos Cabrera que el protocolo de necropsia que se envió inicialmente y que es con el que ustedes cuentan en el proceso, es la totalidad del dictamen y no un resumen como se afirma en el oficio petitorio de este dictamen” (Documento público técnico, fls. 164 y 164 vto.).

C. Parentesco entre APA y German Palacios Díaz.

Se recuerda que la Nación consideró que APA “carece de legitimación en la causa” y, por lo tanto, no puede ser sujeto beneficiario de indemnización; para tal efecto adujo el hecho relativo a la falta de reconocimiento del padre, a quien la demanda señaló como Germán Palacios Díaz.

La Sala encuentra:

En primer término, que APA sí probó su condición de hija extramatrimonial del señor Germán Palacios Diaz con el registro civil de su nacimiento, en el cual se lee, al reverso del registro, la siguiente leyenda firmada por Palacios Díaz: “para efecto del artículo primero (1o) de la Ley 75 de 1968 reconozco al niño a que se refiere esta acta como mi hijo natural” (hecho probado 4, fls. 150 y 154 y 154 vto. cdno. 2).

En segundo término que el demandado parece no diferenciar la demostración del estado civil con la legitimación en la causa por activa, cuando se reclama la indemnización por los perjuicios causados por la muerte. Por lo tanto considera oportuno señalar lo siguiente, para concluir la diferencia.

La ley, artículo 86 del C.C.A., en materia de la acción de reparación directa, otorga el derecho de acción a la persona interesada (legitimación de hecho, por activa) y no condiciona su ejercicio a la demostración, con la demanda, de la condición que se alega en esta, precisamente, porque el real interés es objeto de probanza en juicio (legitimación material por activa).

No se puede confundir la prueba del estado civil con la prueba de la legitimación material en la causa. Cuando la jurisprudencia partió de la prueba del estado civil para deducir, judicialmente, que una persona está legitimada materialmente por activa, lo ha hecho porque infiere de la prueba del estado civil —contenida en el registro o en la copia de este— su estado de damnificado, porque de ese registro infiere el dolor moral. Es por ello que cuando el demandante no acredita el parentesco —relación jurídica civil— y por tanto no se puede inferir el dolor, debe demostrar el dolor para probar su estado de damnificado y con este su legitimación material en la causa —situación jurídica de hecho—. Entonces puede concluirse que con la demostración del estado civil se infiere el daño (presunción de damnificado) y probando el daño se demuestra el estado de damnificado.

D. Responsabilidad en los casos de custodia y retención de personas.

La custodia Estatal en la retención de personas es un deber de Autoridad Pública; quien padece la pérdida de libertad – temporal o de hecho o de derecho, como medida de cautela pública, o absoluta como consecuencia de una condena - no pierde los derechos que por la naturaleza humana le son propios, inherentes o intrañables. El Estado es posterior a la existencia del hombre: este le dio existencia y por ello entre sus cometidos están el de la preservación de vida humana y de su integridad (norma positiva), pues el hombre fue el constituyente del Estado (causa originaria). 

Esos deberes del Estado —funciones constituidas— si no existiera la norma expresa para su preservación e integridad también esos deberes se deducirían de la misma Carta cuando prohibe sin excepción, de una parte, los tratos crueles y degradantes y, de otra parte, la pena de muerte (arts. 2º y 12).

Y la Sala hizo referencia a lo anterior, anomalías del Estado frente a la vida humana, porque en principio las imputaciones jurídicas de la demanda están contenidas de calificaciones negativas, por quebranto administrativo, a la protección que el Estado debe a cualquier vida humana.

Por lo tanto la Sala estudiará el caso bajo el régimen de responsabilidad por falla probada, sin desconocer que en eventos concernientes a la reclusión de una persona por parte del Estado, con las demostraciones del buen estado de preexistencia y del mal estado de la persona a su salida de la reclusión son objeto de averiguación en juicio bajo la modalidad de la responsabilidad objetiva; los elementos a probar son la conducta de retención y de buena preexistencia del retenido, el daño antijurídico y el nexo de causalidad. La responsabilidad podrá destruirse comprobando el rompimiento del nexo causal, por medio de la acreditación de una causa externa (fuerza mayor y hechos exclusivos o del tercero o de la víctima).

Ahora como el caso se estudiará en el régimen de falla probada se examinará si todos los supuestos para su configuración están representados probatoriamente y en forma plena. Esos supuestos son:

● El hecho dañino y la cualificación irregular —por omisión, por defecto, o por exceso— de la conducta Administrativa respecto al ordenamiento jurídico (Constitución, ley, o reglamentos administrativos).

● El daño antijurídico por la lesión a un derecho con protección que reúna las siguientes características: que sea particular, cierto, determinado y anormal (por exceder los inconvenientes inherentes a la prestación del servicio).

● El nexo de causalidad adecuado entre ese daño o lesión y la conducta antijurídica de la Administración.

Ahora bien trasladándose la Sala a las pruebas referidas, obrantes en este proceso, es necesario estudiar el hecho dañino y las circunstancias de ocurrencia, el daño antijurídico y el nexo de causalidad entre aquel y este:

1. En relación con el hecho dañino irregular está probado:

Que Germán Palacios para el día 13 de noviembre de 1994 se encontraba en perfecto estado de salud; así se constató con testimonios y con el informe y aclaración de necropsia (hechos probados 8, 10 y 11).

Que ese mismo día, Germán Palacios fue retenido por la Policía Nacional como consecuencia del llamado de familiares suyos, porque lo vieron muy agresivo, como consecuencia de su estado de embriaguez (hechos probados 5, 7,9 y 10).

Que en el procedimiento de retención la Policía maltrató al señor Palacios pues sus agentes lo arrastraron, le dieron punta pies y un “culatazo por la espalda” (hecho probado 10).

Que cuando el señor Palacios se encontraba retenido le llevaron un médico que diagnosticó que el detenido se encontraba sano y que lo único que le pasaba era que estaba embriagado (hecho probado 7).

Que cuando ese mismo día el señor Palacios fue entregado a su familia, fue cargado por el señor Miro Fandiño Bravo quien advirtió que en el estómago de Palacios se sentía como si tuviera mucha agua; que a los pocos momentos falleció. El fallecimiento fue posterior al examen médico que le fue prestado en el cual se concluyó la sanidad y la embriaguez; sin embargo en el acta de necropsia se hicieron anotaciones que para la Sala son indicadores plenos que el señor German fue maltratado gravemente dentro de su reclusión. Esos hechos indicadores probados plenamente con documento público e informes técnicos son:

• Golpe escapular lado derecho.

• Muerte violenta (hechos, acreditados con prueba 6) porque no se demostró en la autopsia ninguna de las causas naturales de muerte como podrían ser: hemorragia intraabdominal, aneurisma de aorta, úlcera gástrica o duodenal perforada, várices rotas, problemas de coagulación. Esas dolencias le fueron descartadas por Medicina Legal (hecho probado 11).

• Excoriaciones leves en número de cuatro (4) de forma irregular en dorso de espalda área escapular bilateralmente

• Hematoma retroperineal izquierdo (hechos acreditados con prueba 8). 

De tal suerte que la Sala al concatenar todos esos hechos indicadores unívocos, unos contigentes y otros necesarios, ve claramente representado el hecho indicado: la muerte de German Palacios Díaz tuvo su causa en el trato violento que padeció en manos de la Policía. 

Aquellos hechos indicadores se calificaron unos como contingentes y otros como necesarios porque, los primeros, arrojan un efecto o una causa y, los segundos hechos indicadores, señalan un efecto o una causa; y además son graves porque la relación entre la retención, el tratamiento que le dio la policía y la muerte es inmediata. 

La Administración con sus conductas quebrantó la Constitución Nacional (arts. 2, 12); los tratados internacionales que protegen la vida del hombre y las demás disposiciones legales que persiguen la protección de la vida humana a toda costa.

2. El daño padecido por los demandantes, como otro elemento de responsabilidad se tiene por cierto, por lo siguiente:

a. El desequilibrio moral y sentimental para los padres, hermanos e hijos de la víctima directa con la demostración del hecho del parentesco —del cual se infiere esa pérdida— y para la compañera de German Palacios con la pruebas testimoniales relativas a la convivencia, formación de un hogar y ayuda mutua con esta.

b. Por la pérdida del sustento económico por parte de la compañera permanente e hijos de la víctima directa con la prueba testimonial atinente a que German Palacios los mantenía.

Todos estos daños fueron particulares, excedieron los inconvenientes inherentes a la prestación del servicio y recayeron sobre situaciones protegidas por el derecho.

3. En relación con el nexo de causalidad entre el daño antijurídico y la conducta estatal, lo encuentra la Sala debidamente demostrado pues los daños descritos se originaron causal y adecuadamente con la muerte irregular de German Palacios.

Estudiados los elementos de la responsabilidad, se procederá a la cuantificación de los perjuicios.

E. Perjuicios y cuantificación

a. Moral.

Como, de un lado, los argumentos del demandado tendientes a la revocación de la declaratoria de responsabilidad no prosperaron y, de otro lado, la parte demandante estuvo de acuerdo con la condena impuesta por el a quo, la misma se confirmará.

b. Materiales.

En este punto la Sala no comparte la apreciación del Tribunal de denegatoria de los perjuicios materiales fundada en la no demostración cierta y veraz de las entradas económicas de Germán Palacios. Es distinto no probar el daño a no probar el quántum de su valoración económica – medición del perjuicio.

Es claro que la prueba testimonial no puede tenerse en cuenta para efecto de cuantificar la pérdida económica de la compañera e hijos de Germán Palacios. Debe tenerse en cuenta que si bien en sus declaraciones los testigos coinciden en afirmar que German Díaz Palacios laboraba en la construcción y devengaba semanalmente entre $60.000 y $100.000, estas cantidades no pueden ser tenidas por cuanto estos ingresos carecen de periodicidad y de continuidad, dado que las labores de construcción y albañilería desempeñadas por Palacios eran pagadas según la obra a construir y como tal ni era un trabajo constante ni era un pago periódico.

Sin embargo tal situación no puede privar a los demandantes a obtener sentencia favorable, la cual se puede determinar como lo ha indicado la jurisprudencia, tomando en cuenta el salario mínimo legal mensual; este dato estatal permite dar aplicación a la justicia, que pretende por el principio de indemnidad.

En consecuencia la Sala tendrá en cuenta como punto de partida para la elaboración de las liquidaciones “histórica, pasada o consolidada” y “futura” la base económica fijada por el Estado para el salario mínimo legal mensual. Para el año de 1994 el Presidente de la República lo fijó $98.700 mensual (D. 2548/93).

Esta suma se incrementará en un 25% por concepto de prestaciones sociales, es decir, $123.375.

Teniendo en cuenta que la familia Palacios Adrada estaba compuesta por cinco personas – la víctima directa su compañera y tres hijos – se dividirá en cinco partes. Una quinta parte es la que el juzgador estima que sería lo que German Palacios gastaba en su propia manutención, hecho que infiere de la experiencia humana. Esa operación arroja como resultado la suma de $24.675.

Indices para la indexación de esa suma:

Final 122.30790 correspondiente al mes de febrero de 2001, porque es el último reporte del DANE.

Inicial 49.36710 correspondiente al mes de noviembre de 1994, cuando ocurrió el hecho dañino.

1
 

Los demás datos utilizables en las liquidaciones, histórica y futura, son:

● Interés mensual: 0.004867.

● Período histórico para los demandantes:

Para Luz Iguey Adrada 77 meses: dato que se deduce partiendo de la fecha de ocurrencia del daño, 13 de noviembre de 1994 y el mes anterior al que se dicta esta sentencia, esto es, abril de 2001.

Para RPA 55 meses: dato que se deduce teniendo en cuenta que para el día de la muerte de su padre tenía de edad 161 meses, es decir 13 años 5 meses 24 días; lo que significa que le faltaban 55 meses para adquirir su mayoría de edad (18 años).

Para YMPA 71 meses: dato que se deduce teniendo en cuenta que para el día de la muerte de su padre tenía de edad 145 meses, es decir 12 años 1 mes 28 días; lo que deja ver que le faltaban 71 meses para adquirir su mayoría de edad.

Para APA por 77 meses. Este dato se obtiene teniendo en cuenta los siguientes hechos: que para el día de la muerte de su padre, German Palacios, tenía 124 meses, es decir 10 años, 4 meses, 16 días, es decir que le faltaban 92 meses para adquirir su mayoría de edad; que para cuando se hace la liquidación histórica de esos meses sólo han corrido 77 meses.

● Período futuro para algunos demandantes: 

Para Luz Iguez Adrada por 484.6 meses, porque para cuando falleció German Palacios, su compañero, le quedaban 561.6 meses de vida y de estos se utilizaron 77 meses para la liquidación histórica. Se tomó la edad probable de vida de ella y no la de su compañero fallecido, por ser ella mayor que él (véase hecho probado 3).

Para APA por 15 meses. Este dato se obtiene teniendo en cuenta los siguientes hechos: que para el día de la muerte de su padre, German Palacios, tenía 124 meses, es decir 10 años, 4 meses, 16 días; que para el momento de la muerte de su padre le faltaban 92 meses para adquirir su mayoría de edad y que de estos meses se utilizaron 77 meses para la liquidación histórica.

● Fórmulas de liquidación:

1
 

En donde:

Ra = Suma histórica actualizada

i = interés legal mensual.

N = período a liquidar.

● Liquidación histórica para cada uno de los demandantes. 

1
 

● Liquidación futura para cada uno de los demandantes. 

1
 

● Total liquidaciones:

Para Luz Iguey Adrada Díaz: $17’060.137,12

Para RPD: $ 3’844.657,31

Para YMPD: $ 5’169.881,22

Para APD: $ 6’576.240,57

F. Intereses moratorios

Como para este momento en que se dicta el fallo parte del artículo 177 del C.C.A, sobre intereses que generan las sentencias de condena para el Estado, fue declarado inexequibible por la Corte Constitucional, en las expresiones “durante los seis (6) meses siguientes a su ejecutoria” y “después de ese término”, las cantidades líquidas de condena reconocidas en este fallo devengarán intereses comerciales moratorios a partir del día siguiente a su ejecutoria ((1)).

En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Tercera, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

FALLA:

MODIFICASE la sentencia de 7 de octubre de 1996, proferida por el Tribunal Administrativo de Nariño, la cual quedará así:

1. Declárase administrativamente responsable a la Nación Colombiana (Ministerio de Defensa - Policía Nacional) por los perjuicios causados a los señores Hernando Palacios Aroca, Genoveva Díaz, Luz Iguey Adrada Díaz, R, YM y APA, con la muerte de German Palacios Díaz ocurrida, en el puesto de Policía de Leiva (Nariño), el día 13 de noviembre de 1994.

2. Condénase, como consecuencia de la anterior, a la Nación Colombiana (Ministerio de Defensa - Policía Nacional) a indemnizar a cada uno de los actores.

A. Por concepto de perjuicios morales:

● Para cada uno de los padres, señores Hernando Palacios Aroca y Genoveva Diaz Agredo, el valor en pesos colombianos de mil (1000) gramos oro.

● Para la compañera permanente Luz Iguey Adrada Diaz ochocientos (800) gramos de oro.

● Para cada uno de los hijos - R, YM y APA - el valor en pesos colombianos de mil (1000) gramos oro.

● Para cada uno de los hermanos - Everardo, José Eder y Diva Gemma Palacios Díaz - el valor en pesos colombianos de quinientos (500) gramos oro.

El valor del gramo oro será certificado por el Banco de la República para el día siguiente del de ejecutoria de la sentencia.

B. Por concepto de perjuicios materiales:

● Para la Luz Iguey Adrada Diaz: $17.060.137,12

● Para RPA: $3’844.657,31

● Para YMPA: $5’169.881,22

● Para APA: $6’576.240,57

Todas las sumas así determinadas devengarán intereses comerciales moratorios a partir de la ejecutoria de la sentencia.

3. La Nación (Ministerio de Defensa Nacional – Policía Nacional) dará cumplimiento en los términos indicados en los artículos 176 y 177 del C. C. A.

Cópiese, notifíquese y devuélvase.

Magistrados: Alier Hernández Enríquez, presidente—Jesús María Carrillo Ballesteros, ausente con excusa—María Elena Giraldo GómezRicardo Hoyos Duque—Germán Rodríguez Villamizar.

1 Sentencia C-188 proferida el 24 de marzo de 1999.