Sentencia 1996-05830 de septiembre 28 de 2013

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN TERCERA – SUBSECCIÓN B

Rad.: 5000-1233 1000 1996 05830 01

Consejero Ponente:

Dr. Danilo Rojas Betancourth

Expediente: 24287

Demandante: María Rubiela Ospina y otros

Demandado: La Nación-Ministerio de Defensa-Ejército Nacional

Naturaleza: Acción de reparación directa

Bogotá, D. C., veintiocho de septiembre de dos mil trece.

EXTRACTOS: «III. Problema jurídico

8. La Sala deberá resolver si de acuerdo con las reglas sobre el cálculo y los montos reconocidos para la indemnización de los perjuicios establecidas en esta corporación en casos similares al que ahora se resuelve, resulta procedente modificar la indemnización establecida por el a quo por concepto de daños morales, daño a la salud, y el salario base de liquidación para el cálculo del lucro cesante futuro más el 25% de prestaciones sociales, en favor de la parte actora.

9. Paso seguido, deberá establecer si es posible reconocer los perjuicios morales en favor del hermano de Abel De Armas Escobar, el señor Elías De Armas Escobar, respecto de quien se pidió el reconocimiento de 50 SMLMV, únicamente con base en pruebas testimoniales.

IV. Análisis de la Sala

10. En atención a que la parte actora actuó como apelante único en el proceso de la referencia, el ad quem avocará competencia únicamente para revisar los montos de las condenas impuestas por el a quo, con fundamento en las pretensiones formuladas en la demanda, las razones de la apelación y en las pruebas obrantes dentro del proceso. La Sala queda relegada de pronunciarse sobre la responsabilidad de la administración y su estudio se limitará a los argumentos de inconformidad del apelante.

11. Como primera medida, la Sala procederá a modificar la sentencia apelada, para adecuar la condena establecida en favor de los demandantes en salarios mínimos legales mensuales vigentes de conformidad con la sentencia proferida el 6 de septiembre de 2001, expedientes 13.232 y 15.646, en la cual se abandonó el parámetro de indemnización del gramo oro y se fijó en salarios mínimos legales mensuales vigentes el valor del perjuicio moral.

12. El a quo estableció el equivalente a 700 gramos oro por concepto de perjuicio moral, para cada uno de los señores Abel De Armas Escobar y James Gallo Prieto. Sin embargo, los accionantes manifestaron su insatisfacción respecto de dichos montos y solicitaron el reconocimiento de 100 SMLMV, aludiendo la gravedad de las heridas sufridas por ellos, manifestadas en altos porcentajes de pérdida de su capacidad laboral: en el caso del señor Abel De Armas Escobar, el 75.91% y en el caso del señor James Gallo Prieto, el 95.5%.

12.1. La Sala accederá parcialmente a la solicitud hecha por la parte actora, en el sentido de aumentar el valor del perjuicio moral establecido por el a quo, aunque no en los montos solicitados en el recurso de apelación. Se reconocerá el equivalente a 80 SMLMV parra el señor Abel De Armas Escobar: se observa que ante la pérdida de la capacidad laboral equivalente al 72% y 75%, valores que se acercan al otorgado al demandante por la junta médica, la Sala ha reconocido el valor de 80 SMLMV por concepto del discutido perjuicio(3). Del mismo modo, atendiendo al porcentaje de la pérdida de capacidad laboral sufrida por el señor Gallo Prieto, la cual se acerca a la incapacidad total, la Sala reconocerá el máximo valor otorgado por este concepto, a saber, 100 SMLMV.

12.2. También se reconocerá la indemnización por el daño moral causado a los padres del soldado Abel De Armas Escobar y sus hermanos, incluidos Candelaria, Zenaida y Elías, quienes no aportaron original del registro civil de nacimiento, o no aportaron registro alguno, como el caso de Elías De Armas Escobar. Se aplicará igual situación respecto de María Rubiela Ospina y Lucila Cardona Méndez, madre de crianza y abuela paterna respectivamente, de James Gallo Prieto, quienes también omitieron allegar registro civil de nacimiento. Esto merece una breve aclaración.

12.3. La ausencia de la prueba del parentesco no implica la falta de legitimación para reclamar el daño. En los procesos de responsabilidad por los daños que se generan con la muerte, las lesiones corporales graves, o la privación injusta de la libertad, la jurisprudencia ha inferido el dolor moral, en relación con los parientes de grado más próximo a la víctima(4). No obstante, la legitimación en la causa por activa la tiene todo aquel que alega la condición de damnificado con el hecho que se imputa al demandado, siendo esta condición la que se debe acreditar en el curso del proceso para tener derecho a la indemnización que se reclama.

12.4. En este orden de ideas, se concluye que si bien los demandantes no necesitan acreditar su condición de parientes de la víctima para que se les reconozca la legitimación en la causa que les asiste, sí deben demostrar la condición de damnificados.

12.5. Se observa que los accionantes que omitieron allegar los registros civiles de nacimiento, lograron demostrar la aflicción y tristeza padecida con ocasión del grave estado de salud del señor Abel De Armas Escobar, mediante los testimonios que obran en el expediente (párr. 8.9.)

12.6. En consecuencia, se reconocerá el equivalente de 60 SMLMV en favor de los padres de Abel De Armas Escobar: el señor Luis Eduardo De Armas Turizo y la señora Eunice Cadena, y 30 SMLMV para cada uno de sus hermanos: Luis Enrique, Emma, Odaifa, Eduardo, Abel, Vicente, María del Rosario, Elías, Candelaria y Zenaida, De Armas Escobar, en consonancia con los montos que que (sic) ha reconocido la Sala frente a casos con porcentajes de pérdida de capacidad laboral semejantes(5).

12.7. En el caso del soldado James Gallo Prieto, en atención al reconocimiento del valor máximo de perjuicios morales que se hiciera en su favor, y de otros casos fallados por esta Sala sobre el reconocimiento de perjuicios morales frente a porcentajes cercanos al 100% de pérdida de capacidad laboral(6), se otorgará el monto de 85 SMLMV a su madre, la señora María Rubiela Ospina y el equivalente a 50 SMLMV para cada uno de sus hermanos: Alcides, William Alexander, Ferney y Mario Gallo Prieto, así como para su abuela la señora Lucila Cardona Méndez.

13. La parte actora también solicitó modificar la indemnización reconocida por concepto de daño a la vida de relación, establecida por el a quo en 700 gramos oro (70 SMLMV), a 400 SMLMV. Se accederá al reconocimiento parcial de esta petición.

13.1. La Sala ha considerado que, tratándose de lesiones que producen alteraciones físicas, las personas tienen derecho al reconocimiento de una indemnización adicional a la que se reconoce por el daño moral, categoría de perjuicio que ha sido denominada recientemente por la jurisprudencia de la Sala como daño a la salud(7).

13.2. Ha dicho la jurisprudencia que el reconocimiento del daño a la salud tiene que repararse con base en dos componentes, “i) uno objetivo determinado por porcentaje de invalidez, conforme a valores preestablecidos y, ii) uno subjetivo, que permitiría incrementar en una determinada proporción el primer valor, atendiendo a particularidades cuando las haya y se encuentren probadas(8).

13.3. En el presente asunto, han quedado demostradas lesiones sufrida por el señor James Gallo Prieto y el señor Abel De Armas Escobar, las cuales se consideran graves, toda vez que consistieron en la pérdida total de la visión con alteración funcional del ojo izquierdo, y afectaciones en la pierna derecha y región escapular derecha, para el primero, y secuelas en la región del testículo izquierdo y pene, atrofia de cuádriceps izquierdo y región escapular izquierda, para el segundo, que les produjo una incapacidad laboral de aquellas consideradas como invalidantes(9) y que representa una pérdida de capacidad laboral del 95.5% y 75.91 %, respectivamente.

13.4. De otro lado, varios testimonios acreditaron que, por cuenta de lo anterior, la calidad de vida de los demandantes, y su capacidad de desarrollar tareas rutinarias y de realizar actividades que hacen grata y placentera la existencia, resultaron seriamente afectadas. En efecto, en declaración rendida ante el a quo, el señor Alirio Castro Riveros, soldado voluntario y ex compañero de los jóvenes lesionados manifestó (fl. 65 cdn. 2):

Dejo claro también que los soldados Abel y James eran de un estado anímico muy bueno, muy alegres. En la parte física demostraban la forma, ya que uno era el ametrallador, que era Abel, lo cual indica que tenía un buen estado físico. Ambos eran deportistas, jugaban fútbol en los entrenamientos, les gustaba el fútbol. Hoy en día cuando los encuentro por ahí su estado anímico no es el mismo. Viven afligidos, deprimidos por la situación de ellos. En cuanto a lo físico, uno de ellos casi no puede hacer fuerza con su brazo, su pierna también le quedó un poco mala. Eso es Abel De Armas. Y el otro en cuanto a su vista vive todo achantado por esa situación (…).

13.5. En igual sentido, Sixto Durán Olaya, quien prestó el servicio militar con Abel y James, señaló (fl. 224 cdn. 1):

Ellos eran deportistas, les gustaba hacer ejercicio, fútbol, les gustaba trotar, flexiones, barras, alzar pesas y el estado anímico de ellos ahora son muy deprimidos (sic), acomplejados. Ya nadie les da trabajo por el estado en el que stán (sic). Por lo menso (sic) De Armas Escobar no puede hacer fuerza, le duele le brazo y la pierna derecha, el brazo izquierdo. El soldado Gallo Prieto James es que quedaron inhábiles (sic) (…).

13.6. Efraín Rentería, amigo de la familia de James Gallo Prieto, declaró lo siguiente (fls. 192 y 193 cdn. 1): “(…) él era un muchacho alegre, deportista y con la tragedia quedó muy deprimido (…) Sí, él quedó muy distinto, se ve desmejorado, no puede ni correr ni nada de esas cosas”.

13.7. De conformidad con lo anterior y con fundamento en los montos de las indemnizaciones reconocidas por esta corporación en otras oportunidades(10) y en las particularidades del caso, la Sala aumentará el monto reconocido a los señores James Gallo y Abel De Armas Escobar, en 100 salarios mínimos legales mensuales vigente para cada uno.

14. Los actores también solicitaron la reliquidación del lucro cesante sobre la base del 100% del salario específico y no del porcentaje otorgado para la incapacidad laboral, e incrementado en un 25% por concepto de las prestaciones sociales.

14.1. Se accederá igualmente a esta solicitud, por cuanto así lo tiene establecido la jurisprudencia del Consejo de Estado, en aplicación de lo dispuesto en el artículo 38 de la Ley 100 de 1993, según el cual cuando una persona ha perdido el 50% o más de su capacidad laboral la condena por este concepto es del 100%.

14.2. De conformidad con lo anterior, la renta será actualizada mediante la siguiente fórmula:

Renta actualizada2
 

En donde,

Ra: renta actualizada

Rh: renta histórica

Índice final certificado por el DANE para junio de 2012: 111,34

Índice inicial certificado por el DANE para el 11 de septiembre de 1995: 30,44

S1996-05830-1
 

14.3. Esta renta actualizada se incrementará en un 25%, por prestaciones sociales, para un monto de $801 500.

15. La liquidación del lucro cesante consolidado, corresponde al tiempo durante el cual los accionantes dejaron de percibir el sueldo devengado en la institución militar, desde la fecha de los hechos —septiembre de 1995— hasta el fallo que emite hoy día el ad quem —agosto de 2012—, lo cual da como resultado 16 años y 11 meses (203 meses).

15.1. La indemnización consolidada se calculará con base en la siguiente fórmula:

Indemnización debida
 

Donde:

S = Es la indemnización a obtener.

Ra = Es la renta o ingreso mensual que equivale a $801 500.

i = Interés puro o técnico: 0.004867

n = Número de meses que comprende el período indemnizable: 203

S1996-05830-2
 

15.2. Se tiene así que el valor total de la indemnización por lucro cesante consolidado es de $276.569.545,13 para cada uno.

16. El lucro cesante futuro comprende el periodo de tiempo transcurrido entre el día siguiente a la fecha de la presente providencia y la fecha calculada como esperanza de vida de los demandantes.

16.1. Para la fecha de ocurrencia de los hechos (11 de septiembre de 1995), el soldado Abel De Armas Escobar tenía 23 años de edad (párr. 8.5) y, por consiguiente, una probabilidad de vida de 52.97 años, equivalentes a 635.64 meses. El soldado James Gallo Prieto tenía 22 años de edad (párr. 8.5.). lo cual corresponde a una probabilidad de vida de 53.94 años, equivalente a 647.28(11).

16.2. Para el cálculo de la indemnización se descontará el número de meses que fueron liquidados por el período debido o consolidado, esto es, 203 meses, lo cual arroja un total de meses para liquidar igual a 432,64 en el caso de Abel De Armas Escobar y 444,28 en el caso de James Gallo Prieto.

16.3. La fórmula para el cálculo del lucro cesante futuro es la siguiente:

Indemnización futura
 

Liquidación de Abel De Armas Escobar:

S1996-05830-3
 

16.4. Liquidación de James Gallo Prieto:

S1996-05830-4
 

16.5. Se tiene así, que el valor total de la indemnización por lucro cesante futuro es de $144.525.430,39 para Abel De Armas Escobar y $145.632.894,79 para James Gallo Prieto.

17. En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, en Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Tercera, Subsección B, administrando justicia en nombre de la República de Colombia y por autoridad de la ley,

RESUELVE:

MODIFICAR la sentencia del 15 de octubre de 2002, proferida en la primera instancia por el Tribunal Administrativo del Meta, la cual quedará así:

Primero. DECLARAR responsable administrativamente a La Nación-Ministerio de Defensa-Ejército Nacional del daño sufrido por Abel De Armas Escobar y James Gallo Prieto, a causa del enfrentamiento armado en el que participaron contra otro pelotón de las fuerzas armadas, en hechos ocurridos el 11 de septiembre de 1995 en el municipio de Acacías (Meta).

Segundo. Como consecuencia de lo anterior, CONDENAR a la Nación-Ministerio de Defensa Nacional, Ejército Nacional a pagar, por concepto de perjuicios morales lo equivalente en moneda nacional a 80 SMLMV para el señor Abel De Armas Escobar, 60 SMLMV para cada uno de los padres de aquel: el señor Luis Eduardo De Armas Turizo y la señora Eunice Cadena, y 30 SMLMV para cada uno de sus hermanos: Luis Enrique, Emma, Odaifa, Eduardo, Abel, Vicente, María del Rosario, Elías, Candelaria y Zenaida, De Armas Escobar.

Así mismo, lo equivalente en moneda nacional a 100 SMLMV para el señor James Gallo Prieto, 85 para su madre María Rubiela Ospina y 50 SMLMV para cada uno de sus hermanos: Alcides, William Alexander, Ferney y Mario, Gallo Prieto, así como para su abuela, la señora Lucila Cardona Méndez.

Tercero. CONDENAR a la Nación-Ministerio de Defensa Nacional, Ejército Nacional a pagar a favor de cada uno de los señores —James Gallo Prieto y Abel De Armas Escobar— el equivalente a 100 SMLMV, por concepto de daño a la salud.

Cuarto. CONDENAR a la Nación-Ministerio de Defensa Nacional, Ejército Nacional a pagar a favor de Abel De Armas Escobar el valor de $421.094.975,52 y a favor de y James Gallo Prieto, el valor de $422.202.439,92 por concepto de lucro cesante.

Sexto. Deniégase las demás súplicas de la demanda.

Séptima (sic): Sin condena en costas.

Octavo: (sic) secretaría EXPÍDANSE copias con destino a las partes, con las precisiones del artículo 115 del Código de Procedimiento Civil, las cuales se entregarán a quien acredite estar actuando como apoderado judicial dentro del proceso.

Noveno. Ejecutoriada la presente sentencia, DEVUÉLVASE el expediente al tribunal de primera instancia para lo de su cargo.

Cópiese, notifíquese y cúmplase».

(3) Consejo de Estado, Sección Tercera: sentencias del 29 de enero de 2009, rad. 16050, C. P. Ruth Stella Correa Palacio y sentencia del 29 de julio de 2011, Rad. 20095, C. P. Danilo Rojas Betancourth. La Sala reconoció el equivalente a 80 SMLMV por la pérdida del 75% de la capacidad laboral por la perturbación funcional del órgano de la visión ocasionada por un disparo, en el primer caso, y el 72.40% por el padecimiento de las alteraciones permanentes y graves de los órganos de la visión y de la función reproductiva generadas tras la explosión de una granada.

(4) Consejo de Estado, Sección Tercera, sentencia del 1º de noviembre de 1991, Exp: 6469, C. P. Carlos Betancur Jaramillo; sentencia de 26 abril de 2006, Exp. 14908, C. P. Ruth Stella Correa; y sentencia del 28 de febrero de 2011, Exp 19.508 C. P. Ruth Stella Corra Palacio.

(5) En la sentencias del 29 de enero de 2009, ibídem, frente a la pérdida de capacidad laboral del 75%, la Sala fijó el valor de 60 SMLMV para la madre y compañero permanente del directamente afectado y 30 SMLMV para sus hermanas. En la sentencia del 29 de julio de 2011, ibídem, estableció el monto del perjuicio moral en 50 SMLMV para la madre, la hija y el padrastro de la víctima, mientras que para cada uno de sus hermanos la indemnización se cuantificó en 30 SMLMV.

(6) Consejo de Estado, Sección Tercera, sentencia del 24 de mayo de 2012, rad. 19970202001 (21239), C. P. Stella Canto Díaz Del Castillo, sentencia del 29 de marzo de 2012, Exp. 21.978 C. P. Ruth Stella Correa Palacio y sentencia del 25 de septiembre de 1997, Exp. 10421, C. P. Ricardo Hoyos Duque. En el primer fallo, ante la pérdida de la capacidad laboral del dragoneante Libardo Antonio Muñoz del 91.58%, por “1º Trauma ocular ojo izquierdo por esquirlas de granada de fragmentación que le produce estallido ocular y deformidad facial. 2º Trauma acústico que deja como secuelas hipoacusia de 40 decibeles bilateral. 3º Cicatrices múltiples faciales”, se concedieron 70 SMLMV para los padres, 80 SMLMV para su cónyuge e hijos, y 50 SMLMV para sus hermanos. En el segundo fallo se reconoció el valor de 100 SMLMV para los padres de la víctima y 60 SMLMV en favor de sus hermanos y en el tercero se estimaron los morales en 850 gramos oro (85 SMLMV) para la madre.

(7) Al respecto consultar la sentencia proferida por la Sala Plena de la Sección Tercera el 14 de septiembre 2011, Exp. 19031, M. P. Enrique Gil Botero.

(8) Salvamento de voto de los consejeros Stella Canto Díaz del Castillo y Danilo Rojas Betancourth a la sentencia de la Sección Tercera, del 14 de septiembre de 2011, Rad. 05001-23-25-000-1994-00020-01(19031), C. P., Enrique Gil Botero.

(9) De conformidad con el artículo 38 de la Ley 100 de 1993, es aquella en la que la pérdida de la capacidad laboral es superior al 50%.

(10) En otras sentencias, como la proferida el 4 de octubre de 2007, M. P. Enrique Gil Botero, Exp. (15567), la corporación reconoció una indemnización equivalente de 200 salarios mínimos legales mensuales vigentes a una persona que sufrió una herida tal que le implicó una pérdida del 60% de su capacidad laboral. En la sentencia del 29 de julio de 2011, Rad. 19001-23-31-000-1998-00554-01, C. P. Danilo Rojas Betancourth se concedió una indemnización de (100) SMLMV al señor Carlos Julio Velasco, quien sufrió alteraciones permanentes y graves de los órganos de la visión y de la función reproductiva, que le generaron una invalidez del 72.40%. Al respecto, se pueden consultar también las sentencias de 17 de agosto de 2007, Exp. 30114, M. P. Ramiro Saavedra Becerra; de 4 de diciembre de 2007 Exp. 17918, M. P. Enrique Gil Botero.

(11) Superintendencia Bancaria, Resolución 497 del 20 de mayo de 1997.