Sentencia 1996-15953 de mayo 2 de 2013

 

Sentencia 1996-15953 de mayo 2 de 2013

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN SEGUNDA - SUBSECCIÓN “A”

Rad.: 150012331000199615953 01

Número interno: 2502-2011

Consejero Ponente:

Dr. Alfonso Vargas Rincón

Actor: Cándido Blanco Calvo

Autoridades departamentales

Bogotá, D.C., dos de mayo de dos mil trece.

EXTRACTOS: «Considera

El problema jurídico se contrae a establecer si la Resolución 287 de 2 de noviembre de 1995, expedida por el interventor de la ESE Hospital San José del municipio de El Cocuy, mediante la cual se aceptó la renuncia del señor Cándido Blanco Calvo al cargo de asistente administrativo, se encuentra ajustada a derecho.

El Tribunal Administrativo de Boyacá denegó las pretensiones de la demanda por considerar que de conformidad con el material probatorio, la renuncia presentada por la señor Cándido Blanco Calvo fue una manifestación libre, espontánea y no producto del presunto constreñimiento realizado por el secretario de salud de Boyacá.

Por su parte, el apoderado del actor interpone recurso de apelación por considerar que el Tribunal Administrativo de Boyacá no realizó una valoración probatoria adecuada, debido a que del escrito de renuncia al cargo, se desprende el constreñimiento por parte de la administración.

Para efectos de decidir, se tiene lo siguiente:

La renuncia como causal de retiro del servicio

Entre las causales de retiro del servicio el legislador previó la renuncia regularmente aceptada de un empleo público, entendida como la manifestación espontánea y voluntaria de separarse definitivamente del ejercicio de la función pública.

Lo anterior, debe precisarse, constituye un desarrollo del derecho de “escogencia de profesión u oficio” previsto en el artículo 26 de la Constitución Política, según el cual, toda persona es libre de escoger o dejar de lado un oficio u profesión, de acuerdo a sus intereses, sin que existan limitaciones distintas de aquellas que pretendan salvaguardar la continuidad y buena prestación del servicio.

En relación con la causal de retiro del servicio por renuncia, el artículo 27 del Decreto 2400 de 1968, señala:

Todo el que sirva un empleo de voluntaria aceptación puede renunciarlo libremente.

La renuncia se produce cuando el empleado manifiesta en forma escrita e inequívoca su voluntad de separarse definitivamente del servicio.

La providencia por medio de la cual se acepte la renuncia deberá determinar la fecha de retiro y el empleado no podrá dejar de ejercer sus funciones antes del plazo señalado, so pena de incurrir en las sanciones a que haya lugar por abandono del cargo. La fecha que se determine para el retiro no podrá ser posterior a treinta (30) días después de presentada la renuncia; al cumplirse este plazo el empleado podrá separarse de su cargo sin incurrir en el abandono del empleo.

Quedan terminantemente prohibidas y carecerán en absoluto de valor, las renuncias en blanco o sin fecha determinada o que mediante cualquier otras circunstancias pongan con anticipación en manos del Jefe del organismo la suerte del empleado.

Cuando el empleado estuviere inscrito en el escalafón, la renuncia del cargo conlleva la renuncia a su situación dentro de la carrera respectiva”.

El Decreto 1950 de 1973, en su artículo 110, reitera la posibilidad con que cuenta un servidor público de dejar sus funciones mediante la renuncia regularmente aceptada, precisando para ello que, una vez esta sea puesta en conocimiento de la administración, la autoridad nominadora, deberá pronunciarse en relación con su aceptación, dentro de los 30 días siguientes a su presentación, en caso contrario, el servidor público podrá separarse de su empleo, sin incurrir en abandono del cargo o continuar prestando sus servicios, evento en el cual la renuncia presentada no producirá efecto alguno.

Causal de retiro de la cual disponen, en igual forma, los empleados nombrados en provisionalidad y los de libre nombramiento y remoción en el momento en que así lo manifiesten, esto, con carácter libre, voluntario e inequívoco, y en los términos previstos en los Decretos 2400 de 1968 y 1950 de 1973, aplicables a dichos servidores ante la falta de regulación concreta, en relación con su forma de desvinculación por renuncia regularmente aceptada.

De otra parte, la Sala no pasa por alto que esta corporación ha señalado en reiteradas ocasiones que la solicitud o insinuación de renuncia a los funcionarios o empleados que ejerzan funciones de dirección, manejo y confianza no afecta la legalidad de los actos de retiro, pues dicha facultad obedece a la oportunidad que la ley le otorga a los nominadores de reorganizar el servicio mediante el cambio de sus subalternos.

Del asunto concreto

El señor Cándido Blanco Calvo prestó sus servicios en el Hospital San José del municipio de El Cocuy (Boyacá) desde el 1º de diciembre de 1986 en el cargo de asistente administrativo.

Obra a folio 3 del expediente, el oficio de 2 de noviembre de 1995 mediante el cual el demandante presentó ante el interventor del Hospital San José la renuncia al cargo que venía desempeñando, en los siguientes términos:

“Me permito informarle que a partir de la fecha presente renuncio al cargo de asistente administrativo, el cual he venido desempeñando desde el 1º de diciembre de 1986. Dejo constancia de que no es mi voluntad renunciar, esto obedece a órdenes del secretario de salud de Boyacá.

En relación con lo expuesto, resulta pertinente recordar que de acuerdo con lo dispuesto por los artículos 27 del Decreto 2400 de 1968 y 110 y 113 del Decreto 1950 de 1973 el acto de renuncia contiene una serie de elementos característicos que tipifican la expresión de la voluntad del empleado, entre ellos la manifestación propia, espontánea e inequívoca dirigida a dejar el empleo.

Lo anterior constituye una expresión de la solemnidad de que debe estar rodeado el acto de renuncia, a saber, la forma exacta y precisa en que el empleado público manifiesta su voluntad de dejar sus funciones, en contraposición a las fórmulas imprecisas que pueden dar lugar a confusiones.

Establecido lo anterior, se examina a continuación el material probatorio allegado al expediente:

Documentales

1. Acta de posesión del actor en el cargo de asistente administrativo del Hospital demandado.

2. Carta de renuncia del 2 de noviembre de 1995 dirigida al Interventor del hospital demandado.

3. Resolución 287 del 2 de noviembre de 1995 por medio de la cual se acepta la renuncia del actor al cargo de asistente administrativo del Hospital San José del municipio de El Cocuy (Boyacá).

4. Certificaciones de asistencia a diversos seminarios y talleres del señor Cándido Blanco Calvo.

5. Hoja de vida del señor Orlando de Jesús Sandoval Arciniegas quien reemplazó al actor en el cargo de asistente administrativo del Hospital San José del municipio de El Cocuy (Boyacá).

Testimoniales

Obra a folio 103 del cuaderno de pruebas del expediente la declaración rendida por el señor José Santos García Silva quien para la época de los hechos era el almacenista del hospital demandado y respecto de la renuncia presentada, señaló:

“... Preguntando: dígale a este despacho lo que a Ud. le conste en relación a que el señor Interventor del Hospital San José de El Cocuy, mediante Resolución 287 del 2 de noviembre de 1995 decide aceptarle al señor Cándido Blanco Calvo la renuncia al cargo de asistente administrativo del referido hospital? Contestó: pues yo de la resolución no tengo ningún conocimiento, porque esas son cuestiones administrativas y yo no tengo acceso a la administración. Preguntado: dígale al despacho lo que a Ud. le conste relacionado con el interventor del Hospital San José, que teniendo pleno conocimiento que la mencionada renuncia no obedecía al deseo libre e inequívoco del servidor de separarse del servicio y de retirarse de su cargo, puesto que lo manifestó al señor Interventor “Dejo constancia de que no es mi voluntad renunciar, esto obedece a órdenes del secretario de salud de Boyacá”. Contestó: pues como manifesté anteriormente no tengo conocimiento de resoluciones sobre renuncias porque son cuestiones administrativas y eso es un secreto entre las directivas, lo que si tengo claro es que el señor Cándido Blanco Calvo no quería renunciar, puesto que duraron casi dos meses trabajando los dos asistentes administrativos... Preguntado: dígale al despacho si la designación del reemplazo del señor cándido obedeció a razones estrictamente políticas, relacionadas con los compromisos adquiridos por el secretario de salud de Boyacá durante su campaña electoral que terminó con la elección del diputado Juan de Jesús Córdoba Suárez? Contestó: creo que si tiene que ver algo con la cuestión política con lo sucedido, porque creo que no solo en este hospital sucedió lo mismo este hecho, aunque no tengo muy claro los compromisos del secretario, respecto del diputado.

Por su parte el señor Pedro Velandia Quintero quien para la época de los hechos se desempeñaba como conductor de la ambulancia del hospital, manifestó:

Preguntado: dígale a este despacho lo que a Ud. le conste en relación a que el señor Interventor del Hospital San José de El Cocuy, mediante Resolución 287 del 2 de noviembre de 1995 decide aceptarle al señor Cándido Blanco Calvo la renuncia al cargo de asistente administrativo del referido hospital? Contestó: no estoy enterado como sería la renuncia, pues él nunca me comentó nada, por comentarios se decía que le habían pedido la renuncia. Preguntado: dígale al despacho lo que a Ud. le conste relacionado con el interventor del Hospital San José, que teniendo pleno conocimiento que la mencionada renuncia no obedecía al deseo libre e inequívoco del servidor de separarse del servicio y de retirarse de su cargo, puesto que lo manifestó al señor Interventor “Dejo constancia de que no es mi voluntad renunciar, esto obedece a órdenes del secretario de salud de Boyacá”. Contestó: no tengo conocimiento respecto de eso... Preguntado: dígale al despacho si la designación del reemplazo del señor Cándido obedeció a razones estrictamente políticas, relacionadas con los compromisos adquiridos por el secretario de salud de Boyacá durante su campaña electoral que terminó con la elección del diputado n(sic) Juan de Jesús Córdoba Suárez?. Contestó: pues al parecer creo que sí y por eso fue el cambio del administrador. Preguntado: dígale al despacho si la aceptación de la renuncia por parte del señor Blanco al señor interventor es una diametral oposición a la voluntad del mencionado trabajador al cargo. Contestó: sí yo creo que fue contra su voluntad porque él estaba trabajando bien en la institución y no tenía problemas.

El señor Germán Amarillo Centeno quien para la época de los hechos se desempeñaba como portero del hospital, manifestó:

Preguntando: dígale a este despacho lo que a Ud. le conste en relación a que el señor interventor del Hospital San José de El Cocuy, mediante Resolución 287 del 2 de noviembre de 1995 decide aceptarle al señor Cándido Blanco Calvo la renuncia al cargo de asistente administrativo del referido hospital? Contestó: lo que sé es que a él le nombraron el reemplazo y no fue directamente el director creo que fue de la secretaría o de Soatá pero no estoy seguro de donde sería, para nombrar al señor Orlando Sandoval quién es el sub-director administrativo. Preguntado: dígale al despacho lo que a Ud. le conste relacionado con el Interventor del Hospital San José, que teniendo pleno conocimiento que la mencionada renuncia no obedecía al deseo libre e inequívoco del servidor de separarse del servicio y de retirarse de su cargo, puesto que lo manifestó al señor Interventor “Dejo constancia de que no es mi voluntad renunciar, esto obedece a órdenes del secretario de salud de Boyacá”. Contestó: de eso no tuve conocimiento que él le hubiera dejado esa nota o que el director le hubiera pedido la renuncia. Preguntado: dígale al despacho si la designación del reemplazo del señor Cándido obedeció a razones estrictamente políticas, relacionadas con los compromisos adquiridos por el secretario de salud de Boyacá durante su campaña electoral que terminó con la elección del diputado Juan de Jesús Córdoba Suárez?. Contestó: parece que sí, porque siempre se había desempeñado como buen funcionario y trabajador, se supo de los despidos de los asistentes del Cocuy, Guicán y Soatá, de los cuáles dice que fue por política. Preguntado: dígale al despacho si la aceptación de la renuncia por parte del señor Blanco al señor interventor es una diametral oposición a la voluntad del mencionado trabajador al cargo. Contestó: fue una renuncia arbitraria, él en algún tiempo nos manifestó que no se quería ir del hospital que el deseo era seguir trabajando ahí, pero por razones políticas le tocaba irse. Preguntado: teniendo en cuenta que usted fue compañero del señor Cándido Blanco Calvo explique en forma clara y precisa a que se debió la desvinculación laboral del mencionado trabajador en el Hospital San José de esta localidad. Contestó: pues realmente no estoy vinculado de lleno a la política, pero parece que sí fue de carácter político el despido de don Cándido, despido o renuncia que por lo que él me comentaba no fue su voluntad.

La señora Myriam Dolores Walteros Oicatá, señaló:

Preguntando: dígale a este despacho lo que a Ud. le conste en relación a que el señor interventor del Hospital San José de El Cocuy, mediante Resolución 287 del 2 de noviembre de 1995 decide aceptarle al señor Cándido Blanco Calvo la renuncia al cargo de asistente administrativo del referido hospital? Contestó: como en septiembre u octubre de 1995 le comunicó el interventor verbalmente a don Cándido que la secretaría exigía la renuncia de él, entonces don Cándido nos comentó, él pasó una carta de renuncia en la cual exponía la imponencia de la secretaría, o lo que la secretaría le imponía y fue rechazada por el interventor el Dr. Millán y por un señor Víctor Julio, no recuerdo el apellido que estaba delegado por la secretaría haciendo un trabajo en el Hospital, entonces fue rechazada esa carta y le dijeron que tenía que hacer una nueva carta de renuncia el cual (sic) don Cándido la hizo y se la pasó a la dirección, es lo que me consta de eso. Preguntado: dígale al despacho lo que a Ud. le conste relacionado con el Interventor del Hospital San José, que teniendo pleno conocimiento que la mencionada renuncia no obedecía al deseo libre e inequívoco del servidor de separarse del servicio y de retirarse de su cargo, puesto que lo manifestó al señor Interventor “Dejo constancia de que no es mi voluntad renunciar, esto obedece a órdenes del secretario de salud de Boyacá”. Contestó: pues si el doctor era consciente de eso pero le daban la orden de la secretaría y pues le tocaba recibirle la renuncia, pues todos éramos conscientes de eso porque don Cándido nos comentó. Preguntado: dígale al despacho si la designación del reemplazo del señor Cándido obedeció a razones estrictamente políticas, relacionadas con los compromisos adquiridos por el secretario de salud de Boyacá durante su campaña electoral que terminó con la elección del diputado Juan de Jesús Córdoba Suárez? Contestó: siempre ha sido así, aún ahora cuando van a nombrar un rural tienen o deben tener su cuota política o no los nombran, eso es año social obligatorio. Preguntado: dígale al despacho si la aceptación de la renuncia por parte del señor Blanco al señor interventor es una diametral oposición a la voluntad del mencionado trabajador al cargo. Contestó: pues sí pero el director no podía hacer nada o si no se iba él o el director.

En similares términos declararon los señores Héctor Julio Camargo Molano, José Vidal Valbuena y Ana Leonor Buitrago Carreño.

Valoración probatoria

Para apreciar el valor de convicción de las declaraciones de los testigos debe tenerse en cuenta la razón del dicho, la concordancia entre unas y otras, la precisión o vaguedad de lo que exponen, su imparcialidad frente a su particular situación, y, por supuesto, deben desecharse los juicios de valor o conceptos referentes a las causas o efectos de los hechos que conocieron basados en simples deducciones personales.

Apreciada la prueba testimonial y documental en conjunto, de acuerdo con las reglas de la sana crítica, la Sala llega a la convicción de que la renuncia que el actor presentó a su cargo, no fue el resultado de su voluntad libre y espontánea, por el contrario, fue producto del constreñimiento realizado por el secretario de salud de Boyacá a través del Interventor del Hospital San José del municipio de El Cocuy (Boyacá).

En el escrito de renuncia el actor expresó que no era voluntaria, sino que obedecía a órdenes del secretario de salud de Boyacá, lo cual, coincide con las declaraciones que afirman el deseo del actor de permanecer en su cargo y que el motivo de la renuncia fue una orden expresa del secretario de salud de Boyacá al interventor de la ESE Hospital San José del municipio de El Cocuy.

En efecto, obsérvese cómo en su declaración el señor Germán Amarillo Centeno afirma que “Fue una renuncia arbitraria, él en algún tiempo nos manifestó que no se quería ir del hospital que el deseo era seguir trabajando ahí, pero por razones políticas le tocaba irse”.

Esta situación guarda relación directa y coincide con los demás testimonios, en especial con el de la señora Myriam Dolores Walteros quien para la época de los hechos era funcionaria de la ESE quien expresó cómo se produjo la solicitud de renuncia del actor por parte del interventor. Señaló que una primera carta de renuncia presentada por el señor Cándido Blanco Calvo en la que exponía las razones de la renuncia, fue rechazada por el Interventor y un funcionario de la secretaría de salud de Boyacá y le dieron la orden de presentar una nueva carta de acuerdo a los requisitos que señala la ley. Textualmente, señaló:

Como en septiembre u octubre de 1995 le comunicó el interventor verbalmente a don Cándido que la secretaría exigía la renuncia de él, entonces don Cándido nos comentó, él pasó una carta de renuncia en la cual exponía la imponencia de la secretaría, o lo que la secretaría le imponía y fue rechazada por el interventor el Dr. Millán y por un señor Víctor Julio, no recuerdo el apellido que estaba delegado por la secretaría haciendo un trabajo en el hospital, entonces fue rechazada esa carta y le dijeron que tenía que hacer una nueva carta de renuncia el cual (sic) don Cándido la hizo y se la pasó a la dirección, es lo que me consta de eso.

De igual manera en su declaración manifestó que el Interventor del Hospital de San José era consciente que la renuncia no obedecía al deseo libre e inequívoco de separarse de su cargo, pero si a órdenes de la secretaría de salud de Boyacá, lo cual coincide con la manifestación realizada por el señor Cándido Blanco Calvo en su carta de renuncia.

De lo anterior se colige que la manifestación realizada por el actor no fue libre de condicionamientos, por el contrario, fue constreñido u obligado por parte del Interventor de la ESE Hospital San José del municipio de El Cocuy, a presentar su renuncia al cargo.

Argumenta el apoderado de la entidad demandada que tratándose de un empleado de libre nombramiento y remoción la petición de la renuncia por la autoridad nominadora no es violatoria de la ley, por el grado de confianza que el ejercicio de su actividad conlleva.

En el presente asunto, el cargo desempeñado por el actor es del nivel asistencial (asistente administrativo), es decir, no hacía parte del nivel directivo y asesor de la ESE Hospital San José del municipio de El Cocuy y, en consecuencia, no tenía entre sus funciones el diseño, adopción e implementación de políticas al interior de dicha entidad razón por la cual, en ningún caso el nominador podía solicitarle o insinuarle su renuncia, so pena de que esa insinuación viciara su consentimiento, e invalidara el acto administrativo de aceptación de la misma.

Los testimonios en conexidad con los demás medios de prueba aportados, permiten a la Sala determinar que el acto demandado es contrario a las disposiciones transcritas, por infringir las normas en que debía fundarse, pues como se vio, la renuncia no fue libre, sino precedida de presiones de los funcionarios que la exigieron.

Esta forma de inducir a los servidores públicos a presentar renuncia del empleo, no la contempla la ley, por el contrario dicha actitud se traduce en un mecanismo violatorio de las normas de administración de personal, como antes se precisó.

En consecuencia, se revocará la sentencia proferida por el Tribunal Administrativo de Boyacá que negó las súplicas de la demanda presentada por el señor Cándido Blanco Calvo y en su lugar se accederá a las pretensiones de la demanda.

En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Segunda, Subsección “A”, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

FALLA:

REVÓCASE la sentencia de 31 de enero de 2008 proferida por el Tribunal Administrativo de Boyacá que denegó las pretensiones de la demanda, dentro del proceso promovido por el señor CÁNDIDO BLANCO CALVO.

En su lugar se dispone:

DECLARÁSE la nulidad de la Resolución 287 de 2 de noviembre de 1995, expedida por el Interventor de la ESE Hospital San José del municipio de El Cocuy, mediante la cual aceptó la renuncia del señor Cándido Blanco Calvo al cargo de asistente administrativo.

Como consecuencia de la anterior declaración y a título de restablecimiento del derecho:

CONDÉNASE a la ESE Hospital San José del municipio de El Cocuy a reintegrar al señor CÁNDIDO BLANCO CALVO en el cargo del cual le fue aceptada su renuncia mediante el acto acusado, o a uno de igual o superior categoría, y a pagarle los sueldos y prestaciones dejados de devengar desde la fecha del retiro hasta que se haga efectivo el reintegro.

El pago de los salarios y demás prestaciones que resulten a favor del actor se ajustará en su valor, de conformidad con el artículo 178 del Código Contencioso Administrativo, hasta la fecha de ejecutoria de la presente providencia, dando aplicación a la siguiente formula:

 

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En donde el valor presente (R) se determina multiplicando el valor histórico (Rh), que es lo dejado de percibir por el señor CÁNDIDO BLANCO CALVO desde la fecha en que fue desvinculado del servicio en virtud del acto acusado, por el guarismo que resulta de dividir el índice final de precios al consumidor, certificado por el DANE (vigente a la fecha de ejecutoria de esta sentencia), por el índice inicial (vigente para la fecha en que debió hacerse el pago, según se dispuso en la parte motiva de la providencia).

Es claro que por tratarse de pagos de tracto sucesivo, la fórmula se aplicará separadamente mes por mes, para cada mesada salarial y para los demás emolumentos teniendo en cuenta que el índice inicial es el vigente al momento de la causación de cada uno de ellos.

DECLÁRASE para todos los efectos que no ha existido solución de continuidad en la prestación de los servicios por parte de CÁNDIDO BLANCO CALVO

No hay lugar a realizar descuento de suma alguna por concepto de lo que hubiere recibido el actor con ocasión de otra vinculación laboral durante el tiempo de retiro del servicio como consecuencia del acto aquí impugnado.

Se dará cumplimiento a la sentencia en los términos de los artículos 176 y 177 del Código Contencioso Administrativo.

Cópiese, notifíquese, comuníquese y una vez ejecutoriada esta sentencia devuélvase el expediente al tribunal de origen. Cúmplase».