Sentencia 1998-00696/31513 de febrero 26 de 2015

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCION TERCERA - SUBSECCION A

Proceso: 760012331000199800696 01 (31.513)

Consejero Ponente (E):

Dr. Hernán Andrade Rincón

(Legis, considera conveniente que los datos de las partes y terceros, sean suprimidos por las iniciales de los nombres y apellidos, con el propósito de proteger los derechos contemplados en el artículo 15 de la Constitución Política).

Actor: CNVG y otros

Demandado: La Nación - Ministerio de Defensa - Policía Nacional.

Bogotá, D.C., febrero veintiséis de dos mil quince.

II. Consideraciones

1. Competencia del Consejo de Estado.

El Consejo de Estado es competente para conocer del asunto de la referencia, comoquiera que se trata del recurso de apelación presentado contra la sentencia proferida en primera instancia(5) por el Tribunal Administrativo, Sala de Descongestión, Sede Cali, el día 31 de enero de 2005.

2. Ejercicio oportuno de la acción.

Se encuentra que la demanda se presentó dentro los dos años siguientes a la ocurrencia de la situación fáctica que habría dado origen a la responsabilidad del ente demandado, puesto que los hechos ocurrieron el 26 de julio de 1996 (fl. 7 c 1) y la demanda se formuló el 2 de junio del año 1998 (fl. 23 c 1).

3. El material probatorio que obra en el proceso.

3.1. Certificado de defunción a través del cual el Notario Único del municipio de XXX hizo constar que en esa notaría, con el Nº XXX, aparece registrado el fallecimiento de la señora SXMV el 26 de julio de 1996.

3.2. Ante el Tribunal Administrativo a quo se rindieron los siguientes testimonios:

- Señor EBR, quien narró:

“Aproximadamente a las diez y media de la noche salí de esa casa para dirigirme a Cali porque se me estaba haciendo muy tarde cuando al kilómetro y medio más o menos de XXX a Cali había una tractomula en una curva con un contenedor como recostada a un barranco y un montón de gente saqueando el contenedor, como diez metros sobre la curva había una camioneta con unos agentes de la policía haciendo señas de que transitaran despacio porque había el accidente (...) a los diez metros paré y volteé a ver hacia atrás la gente como saqueaba o robaba cuando oí unos tiros y yo volví y arranqué inmediatamente, un promedio de tres o cuatro tiros, cuando estoy y arranco como a cinco metros a mi mano derecha hay una niña que esta gritando a la mamá que la ayude que la habían herido y esa niña cayó al suelo, yo inmediatamente arranqué y me fui, yo vi como una señora que se acercó a socorrerla y de allí no vi nada más porque perdí el ángulo, yo alcancé a ver un agente de sombrero verde, uniformado que hizo otros disparos y volví y arranqué, se que era un agente pero no puedo decir quién porque a esa distancia y a esa hora no podría describirlo directamente pero se que era un uniformado, lo alcancé a ver cuando guardó otra vez el fierro y lo tapó con la camisa (...) PREGUNTADO: Supo quiénes hicieron esos disparos? CONTESTO: Si, vi a uno de los agentes de un sombrero verde alón a quien no podría distinguir físicamente por la distancia pero sí era uniformado verde, vi uno de los fogonazos y cuando se guardó el revólver o la pistola en el cinto, era un arma corta, no vi otras personas que dispararan. PREGUNTADO: Habían más policías en el lugar? CONTESTO: Si como no, un promedio de seis a ocho policías en ese grupo, lo que vagamente recuerdo (...). PREGUNTADO: Sírvase informar cómo distinguió usted que eran policías los que estaban haciendo señales de mermar la velocidad?. CONTESTO: Porque eran uniformados de uniformes de dotación oficial, cuestión de que los puedo distinguir, era el uniforme verde y unos tenían como unos arneses, el escudo, los distintivos de la policía y todo. PREGUNTADO: Sírvase manifestar si la persona que usted vio disparar era uno de aquellos agentes? CONTESTO: Si como no porque vi uno de los fogonazos saliendo de uno de los agentes y vi que la guardó en el cinturón, no se si era revólver o pistola”.

- Señor FTI, quien expresó:

“(...) entonces yo les dije a mis amigos que detuvieran la camioneta y yo me bajé a ver qué era lo que estaba saqueando la gente, miré que eran unos chicles y entonces en ese momento un agente de la policía disparó como cuatro tiros y miré que una muchacha gritó (...) yo vi al policía que estaba disparando que era un moreno él y disparaba un arma corta, es difícil saber qué arma era, se que era corta, hasta ahí lo que me consta (...) PREGUNTADO: Manifiesta usted que observó al agente de policía disparar un arma corta el día que nos ocupa, qué le permite a usted asegurar que se trataba de un agente del orden?. CONTESTO: Pues porque es cierto que por allá es una zona de orden público pero en esa ocasión diferencié al agente por el uniforme de color verde y los distintivos de la Policía Nacional y además habían cinco o seis policías más. PREGUNTADO: Diga, ya que usted lo observó, si al momento del agente disparar el arma corta que ha mencionado, lo hacía dirigiéndola contra algún blanco en especial o al aire? CONTESTO: Como al aire a la altura de su cabeza, uno voltea a mirar la persona por el traquido del arma pero no aprecia hasta dónde estaba dirigiéndola (...) PREGUNTADO: Además de la persona que vio disparó ese día y hora de los hechos, observó que otras personas hicieran lo mismo? CONTESTO: No, únicamente él”.

3.3. Oficio 515 del 25 de junio de 2001, mediante el cual el Comandante Séptimo del Distrito de Buenaventura remitió la copias correspondientes a los informativos disciplinarios adelantados ante esa unidad contra los policiales que intervinieron en el operativo, las cuales son susceptibles de valoración, comoquiera que fueron solicitadas por ambas partes.

Dentro del referido expediente se resaltan las siguientes pruebas:

3.4. Informe de novedad de fecha julio 26 de 1996, suscrito por el Comandante de la Estación de Policía del municipio de XXX, a través del cual relató lo siguiente:

“Por medio del presente me permito informar a mi Coronel, que el día 25-07-96, siendoaproximadamentelas20:30horas, se presentó a las instalaciones el señor EPP (...) escolta de la Empresa de Seguridad Prever, de la ciudad de Cali, el cual informó que en el sitio denominado XXX jurisdicción del Municipio de XXX, se había accidentado aparatosamente un vehículo tractomula color verde, placa número FB-29-29, afiliado a la Empresa de Transportes PACAR de la ciudad de Cali, conducida por el señor HCR (...) el cual transportaba un container con productos XXX de Cali hacia Buenaventura.

Dicho container se había caído al lado derecho de la vía, y estaba siendo saqueado por los moradores del lugar, acto seguido nos dirigimos al lugar el siguiente personal: SV. VCR, CP RDR, PT. MSG, PT. NPE, PT. MCMJ y el agente OPP, encontrándonos en el lugar de los hechos, se constató que gran parte de la mercancía había sido saqueada, procediendo a controlar la situación, hasta que siendo aproximadamente las 24:00 horas, fue atacado el señor escolta de nombre EPP con arma contundente (piedra), ya pasado un lapso de tiempo se escucharon unos disparos pero debido a la oscuridad reinante del lugar y a la aglomeración de la gente, no se pudo establecer con exactitud de dónde provenían, hasta que se pudo observar a una señora tendida en el suelo, la cual se encontraba herida correspondiente al nombre de SXMV, residente en el corregimiento del Naranjo, jurisdicción XXX, la cual fue trasladada de inmediato al Hospital de XXX, donde posteriormente falleció.

Se escucharon gritos dentro de la multitud, que quien había efectuado los disparos había sido el señor escolta antes mencionado y según las características coincidía con el escolta señor EPP, procedimos a la búsqueda de este, siendo totalmente infructuosa por cuanto este había aprovechado la oscuridad de la noche, la multitud de la gente y la espesa vegetación, para emprender la huida con rumbo desconocido.

Después fuimos informados por el señor VMZM (...) residente en el Corregimiento de XXX, el cual había seguido al agresor en una moto cuando este había salido corriendo por la vía para luego internarse en el monte, y el señor AF (...) los cuales manifestaron que quien había efectuado los disparos había sido el señor escolta ya mencionado.

Debido a esta situación, la multitud se lanzó contra el container, acabando de saquear lo poco que quedaba de la mercancía, ya que nosotros nos encargamos de atender a la señora herida y a la búsqueda del sujeto, situación que fue aprovechada por los saqueadores. Siendo aproximadamente las 02:30 horas, se presentaron los Jefes de la Empresa de Seguridad Prever, para apersonarse de la situación y hacerse cargo de la seguridad”. (Se destaca).

Declaración de la señora CNVG, la cual no será objeto de valoración, comoquiera que ella es parte demandante dentro del presente asunto, motivo por el cual, para que su dicho tuviese eficacia probatoria, debió atender las exigencias propias del interrogatorio de parte, situación que no ocurrió en este caso.

3.5. Declaración del señor Gerardo Ancísar Mora Suárez —agente de policía que estuvo presente en el momento de los hechos—, quien indicó:

“(...) Procedimos a hacer retirar la gente de allí y prestar seguridad al contendor para que no lo continuaran saqueando, siendo aproximadamente las 24-00 horas la gente empezó a empujar y que les dejaran llevar eso y empezaron a lanzar piedras contra el contenedor en ese instante se escucharon unos disparos y por la oscuridad del lugar no alcanzamos a ver quién los había efectuado, únicamente escuchamos que la gente decía que era el escolta que había hecho los disparos y al mirar hacia un lado de la carretera había una señora herida, nosotros nos dispusimos a ayudarla a subir a un vehículo para que la llevaran al hospital de XXX y procedimos a buscar al escolta que hizo los disparos pero este no aparecía por ningún lado (...). CONTESTO: Nosotros llevábamos arma larga fusil galil y mi sargento llevaba además su pistola, quiero ser claro que ninguno de los policías que estábamos allí disparó para nada (...). PREGUNTADO: Díganos si el escolta de la mercancía portaba alguna clase de uniforme o si se enteró en qué empresa laboraba? CONTESTO: No portaba ningún uniforme, me parece que la empresa donde trabaja es seguridad preever de Cali pero no se el nombre. PREGUNTADO: Díganos si la persona que resultó muerta en los hechos hacía parte de los que saqueaban el container. CONTESTO: Hasta donde tengo conocimiento estaba en el tumulto de gente pero no se si hacía parte del grupo de saqueadores o apenas llegaría o pasaba por ahí, nosotros hablamos con el esposo de la herida después pero no dijo cómo habían llegado allí solo se refirió a la colaboración que les prestamos para ayudarle a subir al carro a la señora”.

3.6. Testimonio del señor VMZM Zapata Monsalve, quien manifestó:

“Ese día estábamos una gallada, estaba AF que vive en XXX, un muchacho que le dicen COMANDO y en el día de ayer se fue para Bogotá no se para dónde, estábamos por donde estaba el contenedor caído, había más gente de XXX en una camioneta de color blanca esa gente llegó y yo estaba con COMANDO, como el contenedor estaba arqueado de la caída y nosotros estábamos de un lado del contenedor como a unos dos metros y estábamos recochando, estábamos tirándole piedras yo y COMANDO al señor AF, eran como las 12:20 de la noche y como a los diez minutos de eso yo vi un vigilante o escolta del contenedor sacó un arma e hizo unos tiros, fue como cuatro tiros, entonces yo me escondí en un hueco donde hay una piedra que detuvo el contenedor y el escolta sacó el arma e hizo unos disparos y se que le pegó un tiro a una pelada que estaba en la carretera al lado de la raya amarilla, esa pelada yo ya la había visto antes de que le pegaran los tiros, que estaba con el marido a unos 20 metros de donde estaba el contenedor, ella estaba chismoseando con el marido, los policías estaban cuidando eso bien, hasta que el escolta hizo los tiros y cayó la pelada(...) en esas llegó la policía y el marido donde estaba la pelada y como el marido estaba en una camioneta ahí mismo echaron a la pelada, esto me lo contó AF, porque yo estaba persiguiendo al vigilante, porque el vigilante salió corriendo cuando le pegó los tiros a la pelada, el escolta salió corriendo por la carretera como yendo para XXX y yo salí detrás de él en una moto mía (...) entonces yo me devolví más adelantico y lo alcancé a ver al escolta se tiró hacia el río, en esas llegó la policía y le dije por aquí se tiró ese man y alumbré con la moto y no vimos nada (...). PREGUNTADO: Dígale al despacho a qué distancia se encontraba usted del vigilante o escolta cuando hizo los disparos. CONTESTO: Estábamos casi juntos, casi pegados, cerquita (...). PREGUNTADO: Dígale al despacho si la señora SXMV le estaba agrediendo o insultando o dirigiendo a la multitud para saquear el contenedor o contra el escolta que hizo los disparos. CONTESTO: Esa señora estaba parada en la carretera, ella estaba callada, estaba conversando con otra cucha”.

3.7. Testimonio del señor LEME.

“Nosotros ese día íbamos para XXX, JJE, esposo de la finada SXMV, la finada, una hija de SXMV, no recuerdo el nombre de ella, pero tiene como tres años y una muchacha que le ayudaba a ellos en los quehaceres domésticos, no recuerdo el nombre de ella (...) cuando en una curva encontramos un container, como había mucha gente no alcanzamos a llegar sino como a unos diez metros de donde estaba el container porque había mucha gente, estábamos todos mirando en ese momento que llegamos y se oyeron los tiros, eran varios, SXMV estaba como a un metro de donde yo estaba, yo no vi quién disparó, cuando sonaron los tiros al momento dijo SXMV me hirieron, me hirieron y cayó al suelo, cuando yo la vi en el suelo, cuando la alzamos con la muchacha que nosotros andábamos que les ayudaba a ellos y aparecieron dos policías y nos ayudaron y la subimos atrás de la camioneta (...) PREGUNTADO: Dígale al despacho si usted sabe de dónde salieron los dos Policías que le ayudaron con SXMV y si vio quién hizo los disparos o ha escuchado algún comentario de quién fue el que los hizo. CONTESTO: Yo los vi apenas nos ayudaron, no se de dónde salieron, yo no vi quién hizo los disparos, yo no he escuchado nada de quién hizo los disparos”.

3.8. Testimonio de la señora MEVR, quien sostuvo:

“Nosotros nos paramos mucho más retirados donde el contenedor estaba caído y los únicos que se encontraban eran los policías y un escolta, después como a los cinco minutos se oyeron los disparos, varios, porque no fue uno, fueron varios, los que estaban disparando eran los policías y el escolta, yo los vi armados, pero no los vi disparando, después de eso dijo la muchacha hay me pegaron un tiro y entonces yo volteé hacia donde ella cayó y después giré al lado donde estaba uno de los policías, vi que el se reblujó, él tenía sombrero, de bigote, trigueño, él era el que mandaba ahí, después de haber disparado se echaron a perder, el escoltay la policía, tan solo quedaron dos policías que no se en qué parte era que ellos se habían metido, que los alcancé a lograr y los traté mal para que me ayudaran a pasar la muchacha a la camioneta, pero ellos en ningún momento nos ayudaron a subirla al carro porque también se fueron (...) PREGUNTADO: Haga una descripción física de uno de los escoltas que según su dicho pudo observar cuando se encontraba en el lugar de los hechos? El tipo era de regular estatura, tenía una camisa como habana a rayas, lo único que se le oía decir era que el que se subiera al contenedor iba emigrando, él estaba amenazando la gente con palabras, después que se escucharon los tiros él se echó a perder carretera abajo, yo no lo vi pero las personas que lo siguieron a él pueden declarar, son unos muchachos que no me les se el nombre, pero que el esposo de ella sí tiene bien en cuenta. PREGUNTADO: Qué se escucha en la región respecto de la ocurrencia de esta forma, se corrige de estos hechos es decir de la muerte de la conocida occisa?. CONTESTO: El comentario que se oye es que a ella la habían cogido asaltando un contenedor y que era el escolta el que había disparado, eso es lo que se oye, pero no se sabe bien quien fue el que la mató (...) PREGUNTADO: Cómo explica usted que estando a tres metros de distancia de donde se encontraban los policías y el escolta no hubiera observado quien hizo los disparos? CONTESTO: Porque yo estaba entretenida mirando hacia el contenedor, ni siquiera les puse ni de mucha atención a ellos. PREGUNTADO: Obran piezas procesales manifestación en el sentido que fueron los policías quienes empezaron el desorden porque comenzaron a hacer disparos y que usted es testiga de ello, qué tiene que manifestar al respecto? CONTESTO: Yo soy testiga de que los policías comenzaron el desorden, porque si ellos no hubieran comenzado a disparar no había pasado nada, ellos dispararon porque eran los únicos que estaban armados ahí nadie particular tenía arma, no más. PREGUNTADO: Quién causó la lesión mortal a la conocida occisa el día de los hechos que nos ocupan? CONTESTO: Eso está entre el escolta y la policía, no puedo decir cuál policía porque yo no vi cuando le dispararon a ella (...). PREGUNTADO: Qué personas persiguieron luego de los disparos al escolta y quiénes fueron testigos directos de los hechos por usted narrados?. CONTESTO: Varias personas persiguieron al escolta, entre ellos un muchacho HAROLD, pero no le se el apellido, pero él vive en XXX, pero exactamente no se dónde, pero no se cómo se llaman las personas testigas de esos hechos (...). A mí me dio rabia con esos disparos porque ellos mismos o sea los policías comenzaron los disparos, corrijo comenzaron el desorden, pues comenzaron a regalar las cajas de chiclets pequeñas, grandes, para luego ellos venir a agarrarse a disparar, no los vi disparar, pero quién más si no ellos y el escolta que estaban armados" (Se destaca).

3.9. Testimonio de la señora MSV, quien indicó:

“Nos hicimos a una distancia prudente SXMV y yo nos hicimos como a una distancia de 6 metros aproximadamente del lugar donde se encontraba el container, cuando de un momento a otro comenzaron a hacer tiros al aire, se oyeron como cuatro disparos de seguido, los que estaban armados junto al container eran los policías, cuando yo ya vi que SXMV estaba tirada en el piso y cuando los policías salieron y se fueron para la parte de abajo yendo para XXX y los dos policías que ayudaron a correr a SXMV pero no la ayudaron a montar al carro, ya la montamos y la trajimos para acá para el hospital, de XXX, y murió casi faltando un cuarto para las doce de la noche, no más. PREGUNTADO: Dígale al Despacho si usted vio cuando los policías hicieron disparos. CONTESTO: Yo no vi cuando los policías dispararon, pero estando ellos en el lugar seguramente ellos lo hicieron porque ellos tenían armas yo escuché la explosión pero no me consta que ellos dispararon. Quiero agregar que allí cerca había un escolta que estaba vestido de camisa a rayas habana, pero yo no se si estaba armado (...). CONTESTO: No se quién disparó a ella, yo no puedo decir si fue la policía o el escolta quienes le dispararon a SXMV (...). PREGUNTADO: Dígale al Despacho quién causó la herida mortal a la conocida occisa. CONTESTO: No, no se quién fue (...) PREGUNTADO: Quién cree usted que sea el autor o autores del delito homicidio en la humanidad de SXMV. CONTESTO: No, no tengo ni idea. PREGUNTADO: Dígale al Despacho si tiene algo más que decir. CONTESTO: Hay comentarios de que unos dicen que fue el escolta quien disparó a ella, yo no se exactamente qué persona dice esto, y otros dicen que el que disparó fue el comandante de la Policía de XXX, estos son solo comentarios pero como la gente habla y no es capaz de sostener, no más”.

3.10. Declaración del señor AVC —uno de los escoltas que acompañaba la carga—, quien relató:

“No recuerdo la fecha exacta pero fue en este año, salí yo para Buenaventura en compañía de un señor EPP en el taxi de mi propiedad (...) el container iba lleno de chicles, adelante de nosotros iba una mula que la conducía un señor a quien no conozco, ni me dijeron quién era esa persona, en la mula iba otro escolta de apellido EPM, íbamos rumbo a Buenaventura, a la altura de XXX se hizo una llamada a la empresa, más o menos a las 6 de la tarde, de los cuales reportábamos que íbamos bien, continuamos el recorrido, llegando a la altura del último túnel llegando a Buenaventura, se cayó la carga de la mula y continuó como a 300 metros la mula de la carga, nosotros ignoramos se corrige, en XXX el señor EPP se cambió de taxi a la mula y se pasó al taxi el señor EPM argumentando que la mula era muy caliente y que lo molestaba el calor, cuando pasamos el quinto túnel vimos un contenedor botado al lado de la carretera, pero ignoramos que fuera el container de la mula que nosotros escoltábamos, de los cuales yo pasé la mula y no nos dimos cuenta de que estaba vacía, alcanzamos a ir a Buenaventura, se corrige antes de llegar a Buenaventura en un sitio llamado XXX, nosotros nos parqueamos a esperar que nos pasara la mula, en vista de que no pasó transcurridos veinte minutos, nos fuimos para Buenaventura, llegamos a un sitio contenedores y servicios donde la mula se iba a quedar entregando papeles y nosotros nos regresamos para Cali, ahí no nos demoramos nada porque no vimos la mula, entonces ya en el camino le dije al señor EPM que iba conmigo, cuando habíamos caminado una hora de regreso para Cali, cuando llegamos al sitio donde estaba la mula la vimos y nos dijo un vigilante que la carga se había botado más atrás, ahí encontramos al señor EPP y al motorista en el container de los cuales él se dijo que se habían llevado aproximadamente unas 100 cajas al sector de XXX y todo el que pasaba por ahí llevaba, hasta esa hora estaba todo normal hasta la diez de la noche, nosotros subimos a XXX con el señor EPP a hacer una llamada a la compañía de Cali que había enviado la carga a ver qué instrucciones daban, antes el señor EPP a las 8 de la noche ya había llamado el señor EPP de una casa particular en compañía de un sargento de policía que estaba con cinco agentes, regresamos donde estaba la mula tipo doce a doce y media de la noche, cuando bajamos habían aproximadamente unas cuarenta a cincuenta personas que estaban saqueando el container, entonces yo le comuniqué al sargento que por qué no iba a pedirle ayuda al Ejército, entonces él me dijo que la idea no era mala y que bajara más o menos a 25 minutos entonces yo me fui solo y hablé con un cabo o un oficial de los que estaban en el retén que nos estaban robando la carga, tiraban piedras, entonces la respuesta que me dio el ejército era que si la Policía estaba allí, no era necesario la presencia de ellos y que además ese retén era inamovible, cuando yo regreso nuevamente donde estaba la mula me encuentro con los policías que van para XXX y dejan la carga sola, el sargento que no me fuera a asomar por allá porque la comunidad estaba enfurecida y que la carga a las buenas o a las malas se la llevaban que porque habían unos disparos de los cuales yo ignoro quién los hizo porque no estaba en el sitio, cuando subí al container accidentado me encontré ya con el jefe de la empresa, con el señor don VMZM y el Capitán retirado Vega, un coordinador y otro el Gerente acompañados de cinco escoltas, a las tres de la mañana yo me vine con el señor EPM y un escolta de los que habían llegado de refuerzo para Cali en mi taxi porque era imposible contener a la gente para evitar el robo del container en ese momento parqueaban carros particulares y sacaban cajas y se las llevaban a esa hora ya había un 20 por ciento de la carga. No es más lo que tengo que decir (...). PREGUNTADO: Sírvase manifestar qué clase de arma le asignaron a ud. esa noche y esta a quien pertenece. CONTESTO: Me dieron un revólver que tiene seis tiros, pertenece a la Compañía PREVER LTDA de Cali, esa arma nos la entrega un coordinar que tiene la empresa (...) PREGUNTADO: Sírvase manifestar en momento en que se trasladaban a XXX para dar aviso a la compañía, quién lo acompaña y quién se queda cuidando la carga? CONTESTO: Yo fui con el sargento de la Policía de XXX y con el señor EPP, cuidando la carga se quedaron al mando del otro escolta, el señor EPM, el sargento y cinco agentes de la Policía. PREGUNTADO: Sírvase manifestar a qué horas se desplazó ud. para el retén del ejército, cuánto se demoró allí y a qué hora regresó nuevamente donde estaba la carga? CONTESTO: Para el retén nos fuimos de doce y cuarto a doce y una, se corrije me fui solo para el retén de doce y cuarto a doce y media aproximadamente, me demoré dos a tres minutos, regresé a la una y veinte a una y cuarto a donde estaba la carga, estaba el señor don VMZM, el sargento y los escoltas, de los cuales el señor EPP, ni el señor EPM, no estaban en el sitio (...) PREGUNTADO: Sírvase manifestar si ud. tiene conocimiento que se hizo el señor EPP. CONTESTO: Lo ignoro porque no volví a tener contacto con él (...). PREGUNTADO: Diga al despacho si el señor don VMZM le dijo cómo era el nombre de la persona fallecida y si ud. la alcanzó a distinguir en el lugar del accidente? CONTESTO: Lo ignoro, no se qué persona sería la que falleció, se que es una muchacha pero no se cómo se llama. PREGUNTADO:...... Sírvase manifestar que le manifestó el señor EPM con relación a los disparos en momento en que uds. Inician el viaje de regreso a la ciudad de Cali?. CONTESTO: Me dijo que cuando él escuchó los disparos se metió al monte y se fue a refugiar a donde estaban los policías por miedo a que de pronto lo mataban porque sabía que era un escolta (...). Después del viaje me vi con EPP, con el señor no me he vuelto a ver, no me comentó nada al respecto de los hechos porque él fue y dio su declaración en XXX, yo lo acompañé en mi carro y ellos fueron en otro carro”.

3.11. Declaración del señor EPM —uno de los escoltas que acompañaba la carga—, quien expresó:

“PREGUNTADO: Cuando usted escuchó los disparos qué actitud tomó, ya que nos ha comentado que portaban usted y sus compañeros arma? CONTESTO: Yo en eso escuché unos gritos, que decían la mataron, fue el escolta, hay que matarlo también, en ese momento yo salí a huir, porque de pronto la emprendían contra mí (...). PREGUNTADO: A qué atribuye usted el hecho que la gente haya mencionado a un escolta como autor de un homicidio? CONTESTO: No se, porque yo en ningún momento observé quien disparó (...). PREGUNTADO: Al momento de los disparos donde se hallaba su compañero escolta EPP? CONTESTO: Yo no supe hacia donde cogió él, pues también se desapareció (...). PREGUNTADO: Cuando se volvieron a ver, EPP qué le argumentó sobre el motivo de su larga ausencia? CONTESTO: El me comentó que se había tirado al rio, con relación a los disparos no me comentó nada”.

3.12. Declaración del señor Ramiro Rueda Duarte —uno de los agentes de policía que se encontraba en el lugar de los hechos—.

“Duramos protegiéndola [en alusión a la mercancía] como hasta las 24-00 horas aproximadas, la gente siguió llegando más y acercándose más a la mercancía como queriendo hurtarla, al ver que nosotros y unos escoltas de la mercancía no nos retirábamos empezaron a lanzar piedras posteriormente se escuchó una detonación la gente empezaron (sic) a gritar que la mató y a gritar que había sido uno de los escoltas, nosotros tratamos de averiguar pero en vista de la poca visibilidad del sector debido a lo oscuro y boscoso no pudimos establecer la realidad ni a dónde se trasladó el escolta y que presuntamente había accionado el arma, procedimos a la ayuda de levantar a la herida y subirla a un vehículo para que la llevaran a XXX y recibiera atención médica (...) CONTESTO: No, nunca, allí el único que disparó fue el escolta los policías no dispararon para nada, de esto haber sido cierto quien sabe cuántas personas hubiesen resultado heridas o muertas ya que la aglomeración de gente era bastante (...). CONTESTO: Nosotros portábamos fusil galil y en ningún momento los disparamos y los disparos que el escolta realizó según la gente decían que fue el escolta que fue el sapo ese, el escolta era uno delgadito, de unos 40 años, en el lugar los policías en ningún momento hicimos disparos no había necesidad de ello mucho menos si no habíamos sido atacados con armas de fuego y todos portábamos armas largas”.

3.13. Proveído del 2 de febrero de 1999, mediante el cual el Despacho Comando del Distrito Policial del Pacífico de la Policía Nacional absolvió de responsabilidad disciplinaria al señor SP. RVC por los hechos materia del presente proceso. Esta decisión se fundamentó, principalmente, en los siguientes argumentos:

“Se establece que en el sitio de los acontecimientos unos particulares intentaron saquear y apoderarse de la mercancía mientras que otros se dedicaron a tirar piedras contra el container entre estas personas se encontraban los particulares AF, VMZM y otro conocido como comando, siendo agredido el escolta del container para de inmediato sonar unos disparos en el lugar resultando a consecuencia de ello herida mortalmente la señor SXMV y fallece rato después cuando recibía atención médica en el hospital de XXX.

(...)

Por lo anterior se deduce que no existen elementos de juicio que determinen responsabilidad del disciplinado SP. VCR sobre el hecho investigado, más bien en las circunstancias de tiempo, modo y lugar como sucedieron los hechos las pruebas allegadas al proceso determinan que su actuación estuvo acorde dentro de los límites de acuerdo a sus deberes y obligaciones; pues las pruebas así lo demuestran, si bien es cierto no se retuvo al agresor de la hoy occisa (...) esto no ocurre por desidia del disciplinado o por los demás uniformados que se encontraban en el lugar de los hechos, la fuga del involucrado en el ilícito fue a consecuencia de la oscuridad y vegetación de la zona, situación que es aprovechada por el señor EPP para fugarse (...)”.

3.14. Ante el Tribunal a quo se practicaron los testimonios de los señores ECA, AJMC, CSSV y OGP quienes no estuvieron presentes en el momento de los hechos, pero indicaron que les habían contado que fueron los policías los que dispararon, ocasionando la muerte de la señora SXMV.

4. Responsabilidad de la parte demandada.

De conformidad con el material probatorio obrante en el proceso, se encuentra acreditado que el día 26 de julio de 1996 ocurrió un accidente de un vehículo que transportaba chicles en el sitio denominado XXX, jurisdicción del municipio de XXX, en el Departamento del Valle del Cauca, circunstancia que dio lugar a la aglomeración de las personas que se encontraban cerca a ese sitio que buscaron apropiarse de la mercancía.

También está demostrada la presencia en el lugar de los hechos tanto de agentes de la Policía Nacional, como de particulares que escoltaban el camión que transportaba la mercancía; que los agentes del Estado acudieron al sitio porque uno de los escoltas les informó acerca de lo ocurrido.

Se probó, igualmente, que como consecuencia del desorden público que existió porque los habitantes o transeúntes del sector quisieron apropiarse de la mercancía, se produjeron disparos con armas de fuego por parte de los agentes del Estado y de la seguridad privada que escoltaba el automotor que se accidentó y en esos hechos resultó herida la señora SXMV, quien lamentablemente falleció momentos después.

Así las cosas, la Subsección encuentra acreditado el daño antijurídico por cuya virtud se demandó la responsabilidad patrimonial del Estado, el cual le resulta atribuible a la entidad demandada, tal como se pasa a exponer.

De la comunidad probatoria antes descrita no es posible establecer, con claridad meridiana, quién fue el autor material del homicidio de la señora SXMV, pues como se indicó anteriormente, en el proceso se acreditó que tanto los agentes del Estado —así algunos de ellos sostengan lo contrario—, como los escoltas que custodiaban la mercancía accionaron sus armas de fuego para tratar de dispersar la multitud que saqueaba el contenedor accidentado y, en ese sentido, obran testimonios que atribuyen el hecho dañoso a ambos actores armados, los cuales, dicho sea de paso, no se enfrentaban entre sí(6).

En efecto, los señores EBR y FTI, quienes transitaban por el lugar de los hechos para el momento en que según ellos se le propinó la herida a la señora SXMV, atribuyeron el daño a los agentes de la entidad demandada, pero en contraste a ello, el ciudadano VMZM(7) sostuvo que fue uno de los escoltas el que hirió a la víctima; por su parte, los señores LEME y MSV afirmaron claramente que no supieron quién(es) accionaron un arma de fuego en contra de la señora SXMV, al paso que la señora MEVR, al preguntársele si supo quién le causó la herida a la señora SXMV, contestó: “Eso está entre el escolta y la policía”, en tanto que ninguno de los escoltas que custodiaban la mercancía y que rindieron su declaración imputaron el hecho a la Policía Nacional y mucho menos se lo autoatribuyeron, pues el primero de ellos ni siquiera estaba presente en el momento preciso en que ocurrió el daño dado que se había trasladado a buscar ayuda del Ejército Nacional y el segundo nada afirmó al respecto.

En ese sentido resulta evidente la falta de certeza que se tiene en relación con la persona que cometió el hecho dañoso, amén de que en el proceso nombra prueba o informe técnico alguno que evidencie la clase de proyectil que hirió de muerte a la víctima; sin embargo, ello no obsta para que en este caso se pueda atribuir el daño antijurídico causado a los demandantes a la entidad pública demandada, toda vez que para esta Subsección la responsabilidad de esta última resulta comprometida ante la inobservancia de su posición de garante, la cual asumió una vez hizo presencia en el lugar de los hechos y permitió, con su pasividad, que las personas allí aglomeradas continuaran con la alteración del orden público y, peor aún, que la concentración de personas se incrementara y agravara la situación, al punto que resultó herida de muerte la señora SXMV.

Al respecto, la Jurisprudencia de la Sección Tercera del Consejo de Estado ha considerado, de manera reiterada, que cuando a la Administración Pública se le ha impuesto el deber jurídico de evitar un resultado dañoso, aquella asume la posición de garante en relación con la víctima, razón por la cual, de llegarse a concretar el daño —como ocurrió en este caso— este resultará imputable a la Administración por el incumplimiento de dicho deber(8)—; así ha discurrido la Sala al considerar que(9):

Por posición de garante debe entenderse aquella situación en que coloca el ordenamiento jurídico a un determinado sujeto de derecho, en relación con el cumplimiento de una específica obligación de intervención, de tal suerte que cualquier desconocimiento de ella acarrea las mismas y diferentes consecuencias, obligaciones y sanciones que repercuten para el autor material y directo del hecho(10).

Así las cosas, la posición de garante halla su fundamento en el deber objetivo de cuidado que la misma ley —en sentido material— atribuye, en específicos y concretos supuestos, a ciertas personas para que tras la configuración material de un daño, estas tengan que asumir las derivaciones de dicha conducta, siempre y cuando se compruebe fáctica y jurídicamente que la obligación de diligencia, cuidado y protección fue desconocida”. (Se destaca).

En el presente caso se tiene probado, según lo expuesto por la propia entidad demandada(11), que el día de los hechos —a las 8.30 P.M.—, uno de los escoltas que custodiaba la mercancía contenida en el automotor accidentado se acercó a la Estación de Policía del municipio de XXX a dar noticia de lo ocurrido; que una vez los agentes del Estado hicieron presencia en el lugar de los hechos, encontraron que dicha mercancía había sido parcialmente saqueada y que procedieron, aparentemente, a controlar la situación; que a las 12:00 P.M., se efectuaron disparos y resultó herida la señora SXMV, situación que dio lugar a que "... la multitud se lanzó contra el container, acabando de saquear lo poco que quedaba de la mercancía...”.

En línea con lo anterior, la Sala estima que la entidad demandada no controló realmente la situación y permitió, casi cuatro horas más tarde de que sus agentes hicieran presencia en el lugar de los hechos, que el desorden prevaleciera y se incrementara, al punto que se utilizaron armas de fuego y como consecuencia de ello resultó herida de muerte la señora SXMV; es más, la señora MEVR sostuvo que era “...testiga de que los policías comenzaron el desorden, porque si ellos no hubieran comenzado a disparar no había pasado nada...”.

En consecuencia, se revocará la sentencia apelada y se declarará la responsabilidad patrimonial de la entidad demandada por el daño causado a la parte demandante, pues los hechos hablan por sí solos, comoquiera que en un lugar en el cual se presentó una alteración del orden público e hizo presencia la Policía Nacional para supuestamente conjurar la situación, resultó herida de muerte una persona, lo cual evidencia la falta de actividad de los agentes del Estado, quienes pese a encontrarse en ese sitio desde hacía más de tres horas, no controlaron realmente la situación, ni solicitaron refuerzo alguno —al punto que uno de los escoltas de la empresa privada debió desplazarse por sus propios medios a pedir ayuda del Ejército Nacional sin resultados positivos— y con tal pasividad se permitió que la multitud, antes que dispersarse se incrementara y se agravara la situación con las consecuencias ya conocidas.

Conviene agregar, finalmente, que en el proceso no se acreditó que la víctima directa del daño hacía parte de las personas que saqueaban el contenedor, ni de aquellas que se enfrentó a la Policía Nacional y/o a los escoltas que, de manera particular, custodiaban la carga, cuestión que impide atribuirle a la señora SXMV su posible participación o contribución en la producción del daño por ella padecido.

5. Indemnización de perjuicios.

5.1. Perjuicios morales.

En cuanto a las demandantes DCM y CNVG, se tiene que corresponden a hija y madre de la víctima directa del daño, respectivamente, de acuerdo con las copias autenticadas que obran de los registros civiles de nacimiento de la primera de ellas(12) y de la víctima directa del daño(13).

En relación con el señor JJCG, quien según la demanda era el esposo de la señora SXMV, la Sala encuentra que ese demandante no acreditó tal parentesco por cuanto no obra en el expediente la prueba del respectivo vínculo matrimonial, a lo cual cabe agregar que de los testimonios que se recepcionaron el proceso no se le puede reconocer la condición de compañero permanente de la víctima directa del daño, ni de tercero damnificado respecto de aquélla.

Ciertamente, en el proceso obran las declaraciones de las señoras MEVR, quien se refirió al esposo de la víctima y dijo “que se llama JJCG”(14); de MSV, quien expresó que el esposo de la señora SXMV era un señor de nombre JJE(15); en línea con lo anterior rindieron declaración en este proceso los ciudadanos AJMC, ECA, CSS y Oliva González Peña(16), quienes expresaron que el compañero permanente de la víctima era el ya mencionado JJE.

Es más, en el proceso penal rindió declaración el señor JJE(17), quien señaló ser esposo de la víctima directa del daño y a quienes se refirieron los testigos antes descritos; dentro del acta en el que consta su declaración se evidencia, de un lado, que su identificación no coincide con la del demandante JJCG —quien actúa en este proceso como esposo de la occisa— y, del otro, que al preguntársele al señor JJE acerca de sus datos personales manifestó que correspondían a sus nombres, apellidos e identificación.

Así las cosas, el demandante JJCG no acreditó la condición en la que dijo actuar en este proceso y, por lo mismo, carece de legitimación en la causa por activa.

Ahora bien, para la reparación del daño moral, en caso de muerte, se han establecido cinco niveles de cercanía afectiva entre la víctima directa y aquellos que acuden a la justicia en calidad de perjudicados o víctimas indirectas(18):

Nivel 1. Comprende la relación afectiva, propia de las relaciones conyugales y paterno filiales o, en general, de los miembros de un mismo núcleo familiar (1er. Grado de consanguinidad, cónyuges o compañeros permanentes o estables, hijos y padres de crianza). A este nivel corresponde el tope indemnizatorio (100 SMLMV).

Nivel 2. Donde se ubica la relación afectiva propia del segundo grado de consanguinidad o civil (abuelos, hermanos y nietos). A este nivel corresponde una indemnización equivalente al 50% del tope indemnizatorio.

Nivel 3. Está comprendido por la relación afectiva propia del tercer grado de consanguinidad o civil. A este nivel corresponde una indemnización equivalente al 35% del tope indemnizatorio.

Nivel 4. Aquí se ubica la relación afectiva propia del cuarto grado de consanguinidad o civil. A este nivel corresponde una indemnización equivalente al 25% del tope indemnizatorio.

Nivel 5. Comprende las relaciones afectivas no familiares (terceros damnificados). A este nivel corresponde una indemnización equivalente al 15% del tope indemnizatorio.

La siguiente tabla recoge lo expuesto:

Gráfico 1
Reparación del daño moral en caso de muerte
 Nivel 1Nivel 2Nivel 3Nivel 4Nivel 5
Regla general en el caso de muerteRelaciones afectivas conyugales y paternofilialesRelación afectiva del 2º de consanguinidad o civil (abuelos, hermanos y nietos).Relación activa del 3º de consanguinidad o civil.Relación afectiva del 4º de consanguinidad o civil.Relaciones afectivas no familiares – terceros damnificados.
Porcentaje 100%50%35%25%15%
Equivalencia en salarios mínimos 10050352515

Para los niveles 1 y 2 se requerirá la prueba del estado civil o de la convivencia de los compañeros. Para los niveles 3 y 4, además, se requerirá la prueba de la relación afectiva. Para el nivel 5 deberá ser probada la relación afectiva.

Por lo tanto, para las demandantes DCM y CNVG, se les reconocerá un monto equivalente a 100 S.M.L.M.V., para cada una de ellas, por concepto de perjuicios morales.

5.2. Perjuicios materiales.

5.2.1. Daño emergente.

Este rubro no se probó en el proceso.

5.2.2. Lucro cesante.

Si bien es cierto que los declarantes AJMC, ECA, CSS y Oliva González Peña no se refirieron de manera puntual a la actividad económica que desarrollaba la víctima directa del daño, no es menos cierto que sí expresaron acerca del cuidado de la atención afectiva y material que le proporcionaba a su hija —respecto de quien se pidió este perjuicio material—, amén de que los testigos señalaron que le ayudaba a su esposo a ejercer actividades productivas para obtener su sustento y el de su hija.

5.2.3. Perspectiva de género.

En relación con este tema, la Jurisprudencia de la Sección Tercera de la Corporación ha considerado(19):

“Así pues, la realización de labores productivas secundarias y mal remuneradas, el monopolio del trabajo doméstico asumido con exclusividad y sin el apoyo indispensable, la escasa valoración social y el desconocimiento de las labores del ama de casa que no son consideradas trabajo, la inexistencia de tiempo libre ligada a una jornada laboral larga y el impacto negativo de estos factores sobre la salud física y mental de la mujer, constituyen elementos de juicio que explican por qué los papeles que la tradición ha asignado a cada uno de los sexos se erigen en el obstáculo de mayor peso que las mujeres encuentran en el camino hacia la igualdad sustancial y ayudan a comprender que a más de las diferencias biológicas inmutables entre los miembros de uno y otro sexo, en especial la relativa a la maternidad que es un proceso natural, existen otras de índole social que configuran discriminaciones basadas en el sexo; en conclusión, mujeres y hombres conforman grupos cuya condición es distinta, pues es un hecho incontrovertible que nuestra sociedad deslinda con claridad los papeles y funciones que cumplen unas y otros(20).

Consiente de todo lo anterior y del trascendental avance en materia de igualdad de género tanto en el ordenamiento jurídico interno como internacional, esta Sala, ya en anteriores pronunciamientos, ha tenido oportunidad de destacar el valor económico de las labores productivas del ama de casa, en un evento en el cual fue precisamente ella la víctima directa del daño, al quedar totalmente incapacitada (...)

“(...)

3.4.2. Reconocimiento de perjuicios materiales a favor de los padres de la menor DZR.

Dentro del expediente obra una prueba documental tendiente a probar que la demandante RERE habría renunciado a su empleo como consecuencia de las lesiones padecidas por su hija recién nacida y, por ello, habría sufrido un perjuicio material, prueba consistente en la carta de renuncia que al parecer presentó la actora a su trabajo el día 23 de mayo de 1996 (fl. 11 C. 1).

A juicio de la Sala ese documento no resulta suficiente para determinar que en efecto existía un vínculo laboral entre la demandante y una empresa que se denominaría “Extras”, pues aunque en dicho documento aparece un sello de recibido y el nombre -sin apellido- de una persona que lo habría recibido, lo cierto es que ello no acredita la existencia real de una relación laboral entre la señora RERE y la mencionada empresa, amén de que tampoco se arrimaron al plenario otras pruebas que permitan, junto con ese documento, deducir los elementos propios del vínculo laboral.

Así pues, brillan por su ausencia, a manera ilustrativa, la aceptación de la referida renuncia; tampoco existe certificación laboral alguna emitida por el empleador de la demandante para establecer el vínculo respectivo, su antigüedad, condiciones de trabajo, monto de la remuneración etc., a lo cual se añade que las pruebas testimoniales practicadas no arrojan información alguna respecto, pues fueron recibidas para determinar la manera en la cual ocurrieron las lesiones de la menor.

No obstante lo anterior, la Sala no puede pasar desapercibido el hecho de que debido al daño producido por la entidad demandada a la entonces recién nacida (DZR), la señora RERE, en su calidad de madre, debió dedicar tiempo completo y exclusivo para prodigar especiales cuidados a la menor, quien, como resulta apenas natural, depende totalmente de la atención y del cuidado personal de su madre, labor tanto económica como socialmente productiva que implica, per se, un reconocimiento patrimonial.

Por consiguiente, para la Sala es claro hay lugar a reconocer la indemnización solicitada, puesto que si bien no se acreditó vínculo laboral alguno entre la señora RERE y la aludida empresa “Extras”, lo cierto es que la demandante debido a la lesión producida a su menor hija debió dedicarse a su atención y cuidado personal o, en su defecto, debía contratar a una persona para la realización de tales labores. Tal razonamiento deriva de entender a la víctima a partir de su dignidad e integridad humanas, que no pueden verse quebrantadas a raíz del daño y que, por tanto, deben permanecer indemnes a pesar de él, para que pueda quedar en una posición frente a la vida y a las posibilidades que ella le ofrezca, como si el daño no hubiera ocurrido o lo más cercano a una situación tal(21).

Proceder de forma contraria en el presente asunto entrañaría el desconocimiento de los valores, principios y fines que tanto los sistemas internacionales de protección de los Derechos Humanos como la propia Constitución consagran, abandonar la búsqueda de una sociedad justa, respetuosa de la dignidad humana y de la protección a la familia como núcleo fundamental de la sociedad, así como implicaría desconocer las normas constitucionales que prohíben la discriminación de la mujer y que disponen su especial protección (arts. 43 y 53).

En línea con lo expuesto, esta Subsección ha concluido:

“6. Perspectiva de género.

A lo anterior se agrega que de los testimonios antes mencionados se desprende que la esposa de la víctima era ama de casa —información que también coincide con lo consignado en los aludidos registros civiles de nacimiento acerca de la profesión de la madre de cada uno de los hijos de la víctima— y para la época de los hechos, 7 de sus 8 hijos, concebidos todos con su esposo, eran menores y sus edades oscilaban entre los 2 y 17 años de edad y solo uno de ellos, Lizardo Herney Vallejo Calderón, tenía 19 años, circunstancia que torna aún más procedente la indemnización por este concepto, teniendo en cuenta la perspectiva de género, con fundamento en la cual esta Sección del Consejo de Estado, en diversos pronunciamientos, ha brindado una protección especial a aquellas mujeres dedicadas a labores domésticas y destinadas al cuidado de sus hijos, situación dentro de la cual se ubica la demandante, pues debido a la actuación del Estado perdió a quien le reportaba su sostenimiento y el de sus 8 hijos, de los cuales aún algunos de ellos siguen siendo menores de edad(22)”.

5.2.4. Indemnización debida o consolidada.

Se tomará entonces como período indemnizable, aquel comprendido entre la fecha en la cual ocurrió el hecho (julio 26 de 1996) y la de la presente sentencia, para lo cual se utilizará la siguiente fórmula:

555
 

En donde,

S = Es la indemnización a obtener;

Toda vez que la renta actualizada resulta inferior al salario mínimo mensual legal vigente a la fecha de esta providencia(23), se liquidará el lucro cesante con aplicación de esta última suma ($644.350), previo incremento del 25% ($161.088), por concepto del correspondiente factor prestacional, menos el 25% que se considera que la víctima destinaba para su propia manutención ($201.360), lo cual determina un ingreso base de liquidación de: $ 604.078.

Entonces:

Ra = $ 604.078.

I = Interés puro o técnico: 0.004867

N = Número de meses que comprende el período indemnizable (224).

666
 

S = $ 244'142.863

5.2.5. Indemnización futura.

Se calculará con base en la siguiente fórmula:

777
 

En donde,

S = Es la indemnización a obtener

Ra = $ 604.078

I = Interés puro o técnico: 0.004867

N = Número de meses que comprende el período indemnizable, el cual se extiende desde la fecha de la presente sentencia —febrero de 2015— y hasta que el demandante adquiera 25 años de edad (4 años, 10 meses), lo cual habría de ocurrir el 11 de diciembre de abril de 2019, pues según la copia auténtica del registro civil de nacimiento, la demandante nació el día 11 de diciembre de 1994(24).

Reemplazando, se tiene que:

888
 

S = $ 30'461.506

Total indemnización consolidada y futura a favor de la demandante DCM (hija de la víctima directa del daño): $ 274'604.369.

6. Condena en costas.

Comoquiera que no se evidencia temeridad, ni mala fe de las partes, la Subsección se abstendrá de condenar en costas de conformidad con lo reglado en el artículo 171 del C.C.A., modificado por el artículo 55 de la Ley 446 de 1998.

En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, en Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Tercera, Subsección A, administrando justicia en nombre de la República de Colombia y por autoridad de la ley,

FALLA:

1. Revócase la sentencia dictada por la Sala de Descongestión para los Tribunales Administrativos del Valle del Cauca, Quindío, Cauca y Nariño, sede Cali, el día 31 de enero de 2005; en consecuencia, se dispone:

1) Declárase administrativamente responsable a la Nación - Ministerio de Defensa - Policía Nacional, por la muerte de la señora SXMV, en hechos acaecidos el 26 de julio de 1996.

2) Condénase a la Nación - Ministerio de Defensa - Policía Nacional a pagar a las demandantes DCM y CNVG, el monto equivalente a 100 S.M.L.M.V., para cada una de ellas, a título de perjuicios morales.

3) Condénase a la Nación - Ministerio de Defensa - Policía Nacional a pagar a la actora DCM, la suma de $ 274'604.369.

4) Deniéganse las demás pretensiones de las demandas.

5) Sin condena en costas.

6) Cúmplase lo dispuesto en esta providencia, en los términos previstos en los artículos 176 y 177 del Código Contencioso Administrativo.

7) Expídanse a la parte actora las copias auténticas con las constancias de que trata el artículo 115 del Código de Procedimiento Civil.

2. Ejecutoriada esta providencia devuélvase el expediente al Tribunal de origen.

Cópiese, notifíquese y cúmplase».

4 El día 18 de marzo de 2005.

5 La cuantía del proceso supera la exigida para que esta Corporación pueda conocer en segunda instancia de un proceso de separación directa, de conformidad con el Decreto 597 de 1988 —$18.850.000—, teniendo en cuenta que la demanda se radicó en el año 1998 y la cuantía del proceso se estimó en la suma equivalente a 4000 gramos oro ($52.014.080).

6 En este evento podría predicarse la responsabilidad patrimonial del Estado bajo un régimen objetivo de daño especial, según la jurisprudencia de la Sección Tercera del Consejo de Estado.

7 Al respecto señaló: “yo vi un vigilante o escolta del contenedor sacó un arma e hizo unos tiros, fue como cuatro tiros, entonces yo me escondí en un hueco donde hay una piedra que detuvo el contenedor y el escolta sacó el arma e hizo unos disparos y se que le pegó un tiro a una pelada que estaba en la carretera al lado de la raya amarilla (…)”.

8 “… Cuando la conducta es, en cambio, una omisión, la relación de causalidad no es solo insuficiente, sino, incluso, innecesaria (…) y existirá imputación del resultado cuando el omitente tenía el deber jurídico de evitar el resultado lesivo, poseyendo la acción —debida— omitida capacidad para evitarlo. En el momento de comprobar esta última cuestión (la capacidad evitadora de la acción omitida) se examina si existe relación de causalidad entre la acción omitida y el resultado producido. Pero obsérvese bien: no es una relación de causalidad entre la omisión y el resultado, sino entre la acción (que, a diferencia de la omisión, si tiene eficacia causal) no realizada y el resultado; y, además, es una causalidad meramente hipotética, entre una acción imaginada que no ha llegado a producirse y un resultado efectivamente acontecido. Los problemas fundamentales que se plantean, pues, en sede de omisión (y que son problema de imputación), son la determinación de cuándo existe el deber jurídico de evitar el resultado (en definitiva, la determinación de cuándo se encuentra la Administración en posición de garante de la víctima) y la concreción del grado de capacidad evitadora del resultado que exigimos a la acción omitida, partiendo de valoraciones normativas, para imputar el resultado a la omisión”. Cfr. MIR PUIGPELAT, Oriol. La responsabilidad patrimonial de la Administración sanitaria, cit., pp. 242-244.

9 Consejo de Estado, Sección Tercera, sentencia del 4 de octubre de 2007, Exp. 15.567. M.P. Dr. Enrique Gil Botero, reiterada en sentencia de 18 de febrero de 2010, exp. 18.436, exp. Mauricio Fajardo Gómez.

10 “La posición de garante trata de dar una explicación y respuesta teórica y coherente a la cuestión de cuáles son las condiciones que deben darse para que el no impedir la entrada de un resultado sea equiparable a la causación positiva del mismo. Según la opinión que aquí será defendida, sólo se puede alcanzar una solución correcta si su búsqueda se encamina directamente en la sociedad, pero ésta entendida como un sistema constituido por normas, y no si la problemática toma como base conceptos enigmáticos basados en el naturalismo de otrora, pues la teoría de la posición de garante, como aquí entendida, busca solucionar solamente un problema normativo-social, que tiene su fundamento en el concepto del deber jurídico”. Cf. PERDOMO Torres, Jorge Fernando “La problemática de la posición de garante en los delitos de comisión por omisión”, Ed. Universidad Externado de Colombia, 2001, Pág. 17 a 20. Ver igualmente: LÓPEZ Díaz, Claudia “introducción a la imputación Objetiva”, Ed. Universidad Externado de Colombia; JAKOBS, Günther “Derecho Penal – Parte General”, Ed. Marcial Pons; ROXIN, Claus “Derecho Penal – Parte General “Fundamentos de la Estructura de la Teoría del Delito”, Ed. Civitas.

11 Según el informe de novedad de fecha julio 26 de 1996.

12 Fl. 3. cdno. 1

13 Fl. 6 cdno. 1

14 Fl. 36 vto. cdno. 2.

15 Fl. 40 cdno. 2.

16 Fls. 98 a los 105 cdno. 2.

17 Fl. 38 cdno. 2.

18 Sentencia del 28 de agosto de 2014, exp. 26.251. M.P. Jaime Orlando Santofimio Gamboa.

19 Sentencia de 17 de marzo de 2010, exp. 18.101; M.P. Dr. Mauricio Fajardo Gómez, entre otras.

20 Cfr. Ibídem.

21 Sentencias en ese sentido. Consejo de Estado, S.C.A., Sección Tercera, sentencias de: agosto 17 de 2000. Exp. 12123, C.P. Alier Hernández, noviembre 22 de 2001, Exp. 13121, C.P. Ricardo Hoyos; y del marzo 8 de 2007, Exp. 15739, C.P. Ramiro, entre otras.

22 Sentencia de 23 de junio de 2011, exp. 19.918; M.P. Dr. Mauricio Fajardo Gómez, entre muchas otras providencias.

23

mmm

24 Fl. 3 cdno. 2.