Sentencia 1998-05212 de junio 4 de 2009 

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN PRIMERA

Rad. 1001 0324000 1998 05212 01

Consejero Ponente:

Dr. Rafael E. Ostau de Lafont Pianeta

Actor: Laboratorios Provet Ltda.

Bogotá, D.C., cuatro de junio de de dos mil nueve.

EXTRACTOS: «Consideraciones

Los actos acusados denegaron a la sociedad Laboratorios Provet Ltda. el registro de la marca Ganavet, con la cual pretendía amparar productos farmacéuticos antiparasitarios para uso veterinario, comprendidos en la clase 5ª de la clasificación internacional de Niza.

En ese orden de ideas, la presente causa se encamina a determinar si la decisión administrativa contenida en las resoluciones acusadas resulta o no violatoria de lo dispuesto en los artículos 81, 82 y 83 de la Decisión 344 de la Comunidad Andina, cuyo texto, es del siguiente tenor:

Decisión 344 de la Comisión de la Comunidad Andina

ART. 81.—Podrán registrarse como marcas los signos que sean perceptibles, suficientemente distintivos y susceptibles de representación gráfica.

Se entenderá por marca todo signo perceptible capaz de distinguir en el mercado, los productos o servicios producidos o comercializados por una persona de los productos o servicios idénticos o similares de otra persona.

ART. 82.—No podrán registrarse como marcas los signos que:

[...].

d) Consistan exclusivamente en un signo o indicación que pueda servir en el comercio para designar o para describir la especie, la calidad, la cantidad, el destino, el valor, el lugar de origen, la época de producción u otros datos, características o informaciones de los productos o de los servicios para los cuales ha de usarse;

[...].

ART. 83.—Asimismo, no podrán registrarse como marcas aquellos signos que, en relación con derechos de terceros, presenten algunos de los siguientes impedimentos:

a) Sean idénticos o se asemejen de forma que puedan inducir al público a error, a una marca anteriormente solicitada para registro o registrada por un tercero, para los mismos productos o servicios, o para productos o servicios respecto de los cuales el uso de la marca pueda inducir al público a error;

[...]”.

En aras de determinar si ha debido otorgarse o no el registro de la marca Ganavet, se hace necesario establecer si concurría o no alguna de las causales de irregistrabilidad previstas en el ordenamiento jurídico comunitario. Para tales efectos y atendiendo los lineamientos de la interpretación prejudicial rendida en este proceso por el Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina, la Sala considera que las marcas denominativas contrapuestas presentan efectivamente un alto riesgo de ser confundidas por los consumidores, al no existir entre ellas unos rasgos diferenciadores que sean lo suficientemente notorios como para distinguir una marca de la otra, a lo cual se suma el indiscutible parecido que entre ellas existe en el plano auditivo, visual e ideológico.

En efecto, la marca cuyo registro se denegó por la autoridad competente en materia de propiedad industrial, no cumple cabalmente los requisitos de perceptividad, distintividad y susceptibilidad de representación gráfica exigidos por la normatividad comunitaria. Para corroborarlo, basta simplemente con observar el enorme parecido que presentan tales signos:

Ganavet (Marca solicitada)

Ganavit-A-600 (Marca registrada)

Como bien se puede advertir, las únicas diferencias existentes se reducen a que en la tercera sílaba de la marca registrada se emplea la letra “I”, mientras en la tercera sílaba de la marca solicitada se emplea la letra “E”, lo cual no es de suyo suficiente para predicar que con el empleo de una letra distinta se esté aportando un criterio de diferenciación entre los signos en conflicto, pues se puede decir que ellos son prácticamente idénticos o al menos muy similares desde el punto de vista gráfico y fonético.

Por otra parte, el hecho de que en la marca solicitada se agregue la partícula A-600, no aporta en realidad ningún factor de distintividad entre los signos cotejados, pues ese elemento no elimina el riesgo potencial de que se presenten distorsiones y confusiones en el mercado.

Como si lo anterior fuese poco, el indiscutible parecido que existe entre las marcas enfrentadas puede propiciar la ingesta equivocada de los productos que amparan, determinando el surgimiento de riesgos en la salud de los consumidores, lo cual constituye una razón más que suficiente para que se confirme la denegación del registro marcario, tal como lo indica el Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina en su interpretación.

La Sala comparte las afirmaciones del tercero interesado en las resultas del proceso, pues es cierto que al tener los productos enfrentados una misma presentación (frascos y ampollas) y al ser comercializados en las mismas tiendas, farmacias o droguerías veterinarias, la posibilidad de que se presenten riesgos de confusión se torna mucho más posible.

Por otra parte, la circunstancia de que con el uso de la marca Ganavet se quiera describir una especie de medicamento de uso veterinario y más para ser aplicado en el ganado, torna imposible el registro de la marca pretendida, de conformidad con lo previsto en el artículo 82 de la Decisión 344 de la Comunidad Andina, en cuyo literal D- se determina la irregistrabilidad de aquellas marcas que “consistan exclusivamente en un signo o indicación que pueda servir en el comercio para designar o para describir la especie, la calidad, la cantidad, el destino, el valor, el lugar de origen, la época de producción u otros datos, características o informaciones de los productos o de los servicios para los cuales ha de usarse.

En cuanto a la petición de condena en costas, las Sala estima que no están dadas las condiciones para acceder a ella.

Por todo lo anterior, las pretensiones de la actora no tienen vocación de prosperidad y así se dispondrá en la parte resolutiva de esta providencia.

En razón de lo expuesto, el Consejo de Estado en Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Primera, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

FALLA:

DENIÉGANSE las pretensiones de la demanda de nulidad y restablecimiento del derecho presentada por la sociedad Laboratorios Provet Ltda., contra las resoluciones 27579 de 28 de octubre de 1997, proferida por el jefe de la división de signos distintivos de la Superintendencia de Industria y Comercio y 1271 de 15 de marzo de 1998, expedida por el superintendente delegado para la propiedad industrial, mediante las cuales se denegó el registro de la marca Ganavet, para amparar productos farmacéuticos antiparasitarios para uso veterinario, comprendidos en la clase 5ª de la clasificación internacional de Niza.

Notifíquese, publíquese, comuníquese y cúmplase.

Se deja constancia de que la anterior providencia fue leída, discutida y aprobada por la Sala en la sesión de la fecha».

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