Sentencia 1999-00162 de mayo 28 de 2015

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN TERCERA

Proceso: 180012331000-1999-00162-01 (29842)

Demandantes: José Gilberto Sánchez Fonseca y otros.

Demandado: Nación - Ministerio de Defensa Nacional - Ejército Nacional.

Acción: Reparación directa

Temas clave: Masacre del Billar // riesgo anormal.

Bogotá D.C., veintiocho de mayo de dos mil quince.

EXTRACTOS: «IV. Consideraciones de la Sala

1. Presupuestos procesales de la acción.

1.1. Competencia y procedencia de la acción.

En relación con la competencia de esta corporación para desatar la controversia, se tiene que el proceso tiene vocación de doble instancia ya que la pretensión mayor individualmente considerada asciende a la suma de $244.971.363, valor que supera la cuantía mínima exigida para que un proceso tenga acceso a la misma(2), según los parámetros de competencia establecidos en el decreto 597 de 1988, toda vez que el recurso de apelación fue interpuesto durante su vigencia.

La acción ejercitada es la procedente, toda vez que a través de ella se pretende imputar responsabilidad extracontractual a la demandada por la presunta falla del servicio en que aquella incurrió, al producirse la muerte de Sergio Alfredo Sánchez Valderrama.

1.2. Caducidad de la acción.

Observa la Sala que no hay operancia de la misma, por cuanto el deceso de Sergio Alfredo Sánchez Valderrama se produjo el 3 de marzo de 1998 (registro civil de defunción fl. 5, cdno. ppal. 1) y la demanda fue presentada el 18 de mayo de 1999 (fl. 23 vto., cdno. ppal. 1), antes del vencimiento de los dos años de caducidad para impetrar la acción de reparación directa de que trata el numeral 8 del artículo 136 Código Contencioso Administrativo.

1.3. Legitimación en la causa.

1.3.1. Demandantes.

Los señores Ana Victoria Valderrama Daza y José Gilberto Sánchez Fonseca acreditaron ser los padres del fallecido Sergio Alfredo Sánchez Valderrama, conforme el registro civil de nacimiento aportado (fl. 3, cdno. ppal. 1). Las relaciones de parentesco entre los actores y la víctima los legitima para demandar(3).

Respecto del señor Diego Gilberto Sánchez Valderrama, si bien no fue aportado el documento por el cual se acredite tener parentesco con el fallecido Sergio Alfredo Sánchez, la Sala lo tendrá por damnificado, en tanto en el plenario obran pruebas con las cuales demuestra haber sufrido un daño por el deceso de aquel.

En efecto, los testigos María Orfenia Segura Vargas (fl. 19-21, cdno. pbas. 2), Hilger Hugemberg Salazar Rodríguez (fl. 21-25, cdno. pbas. 2), Andrés Ricardo Robayo Villamil (fl. 25-28, cdno. pbas. 2) y Cesar Pineda Pineda (fl. 28-30, cdno. pbas. 2) refirieron sobre las relaciones de parentesco entre el demandante y el occiso, identificándolos como hermanos y señalando que el deceso de Sergio Alfredo, afectó profundamente a Diego Gilberto Sánchez.

1.3.2. Demandada.

La Nación - Ministerio de Defensa - Ejército Nacional se encuentra legitimada como demandada, toda vez que se trató de la entidad a la que pertenecía el uniformado fallecido y a quien los actores acusan de haber causado su deceso. La responsabilidad de la entidad, será analizada de fondo.

2. Problema jurídico.

Corresponde a la Sala determinar si en el presente caso la Nación - Ministerio de Defensa - Ejército Nacional es extracontractualmente responsable de la muerte de Alfredo Sánchez Valderrama o, si por el contrario, no se encuentra demostrada la responsabilidad de la entidad pública demandada por existir el hecho de un tercero como eximente de responsabilidad.

3. Cuestiones preliminares.

3.1. En relación con los hechos de que trata el proceso, obran las pruebas aportadas por las partes y las allegadas por orden del a quo, sobre las que la Sala hace las siguientes precisiones:

3.2.1. Al plenario fueron aportados algunos documentos en copia simple, que podrán ser valorados por cuanto estuvieron a disposición de las partes y no fueron tachados de falsos. Al respecto, la Sección Tercera de esta Corporación en reciente fallo de unificación de jurisprudencia(4), consideró que las copias simples tendrán mérito probatorio, en virtud de los principios constitucionales de buena fe y lealtad procesal, en tanto se hayan surtido las etapas de contradicción y su veracidad no hubiere sido cuestionada a lo largo del proceso. Adujo la Sala, que una interpretación contraria implicaría afectar el acceso a la administración de justicia y la prevalencia del derecho sustancial sobre el procesal.

3.2.2. Obra en el plenario el artículo periodístico titulado “algunos soldados prefirieron suicidarse” del diario el Espectador del 28 de febrero de 1999 (fl. 10, cdno. ppal. 1) el que será analizado como prueba, en tanto guarde relación con los demás elementos probatorios obrantes en el expediente.

4. Los elementos de la responsabilidad extracontractual.

4.1. Con el fin de abordar integralmente la problemática que supone el recurso de apelación interpuesto, la Sala analizará la demostración del daño, toda vez que se trata del primer elemento que debe dilucidarse para establecer la responsabilidad extracontractual del Estado(5), de manera que, resuelto el tema relativo a la afectación patrimonial de los actores que se alega en la demanda, se entrará a estudiar la imputación.

4.2. El daño.

En el sub lite, el daño alegado por los actores se concretó en la muerte de Sergio Alfredo Sánchez Valderrama, en hechos del 3 de marzo de 1998 en el municipio de Cartagena de Chaira. En ese orden, obran en el plenario los siguientes documentos:

i) Registro civil de defunción de Sergio Alfredo Sánchez Valderrama (fl. 5, cdno. ppal. 1 y 132, cdno. ppal. 2), en el que se indicó que su muerte fue violenta.

ii) Informe administrativo por muerte (fl. 135 y 142 cdno. ppal. 2), por medio del se indica que el “3 de marzo de 1998 tropas del Batallón de contraguerillas Nº 52 de la Brigada Móvil Nº 3, se encontraban en el sitio denominado quebrada El Billar, inspección rural de Remolinos del Caguán, del municipio de Chaira, realizando operaciones de registro y control del área, la compañía B entró en contacto armado al parecer con el secretariado Bloque Sur - cuadrillas 14 y 15 - compañía móvil Teófilo Forero - Compañía Fuerzas Especiales Ramírez de las ONT Farc, atacaron con armas de uso privativo de las FF.MM, posteriormente en el intercambio de disparos y granadas fue asesinado ST. Sánchez Valderrama Sergio”.

Del análisis conjunto de las anteriores pruebas se desprende, el daño deprecado.

4.2. La imputación.

Frente a la imputación del daño irrogado a los actores, de las pruebas allegadas al plenario, se tiene:

4.2.1. El señor Sergio Sánchez Valderrama se incorporó al Ejército Nacional y fue incorporado como orgánico del Batallón de Contraguerillas Nº 52 de la Brigada Móvil 3, destacado en cercanías del municipio de Cartagena del Chairá - Caquetá (lista alfabética del personal del batallón, aportado por la demandada fl. 4-9, cdno. pbas. 1).

4.2.2. El 3 de marzo de 1998 el comandante de la Brigada Móvil 3 del Ejército Nacional expidió la orden de operaciones fragmentaria 2/98 dirigida al comando del Batallón de Contraguerillas Nº 52. Al respecto se ordenó:

1. Situación. a. Enemigo. De acuerdo a informaciones se tiene conocimiento que el Bloque Sur ONET Farc continúan en sus planes de reagruparse y continuar efectuando acciones terroristas contra las tropas que en la actualidad se encuentran en combates y las que operan en el Medio y Bajo Caguán. A través de inteligencia técnica y humana se sabe de la presencia de integrantes de las cuadrillas XIV y XV de las ONT - Farc en un número aproximado de 120 bandoleros por el sector de la Quebrada “El Billar” y de otro grupo sin determinar a la altura de la vereda las camelias. Además de lo anterior es posible el desplazamiento de los soldados secuestrados en el cerro de “Patascoy” por el área de operaciones (…) MISIÓN. El batallón de contraguerrillas Nº 51 a partir del día 0306:00-MAR-98 efectúa movimiento aerotransportador en avión C-47 de la Fuerza Aérea desde Larandia al P.D.M en Tres Esquinas y posteriormente a orden del Comando de la Brigada se inicia penetración al área de operaciones sitio “Quebrada el Billar” con el fin de apoyar al Batallón de Contraguerrillas Nº 52 que se encuentra en combates desde el día domingo, recuperar el sector y producir la captura o baja de los integrantes de esas cuadrillas si ofrecen resistencia armada; simultáneamente continuar con el cumplimiento de la orden de operaciones 003 “trepador” con el fin de poder ubicar y rescatar los soldados secuestrados. 3. Ejecución. A. Intensión del Comandante: La intención del Comando de la Brigada con la presente operación es la de apoyar y continuar las operaciones, poder rescatar y evacuar personal herido y asesinado del BCG-52, los cuales se encuentran en contacto armado contra la cuadrilla XIV de las ONT Farc desde hace dos días, confirmar o desvirtuar la presencia de bandoleros quienes al parecer mantienen a los soldados secuestrados en el cerro de “Patascoy” (…).

4.2.3. El “informe de hechos operacionales” suscrito el 7 de marzo de 1998 por el comandante de la Brigada Móvil 3 afirmó (informe 1028/BRIM-3-CDO-PO-375 - fl. 263-268, cdno. 3):

(…) El día 0216:25-MAR-98 el Batallón de Contraguerrillas 52 reporta por radio que se encuentra en combate, que está siendo atacado con granadas de mortero y de fusil, inmediatamente se coordina con el señor Teniente Coronel Comandante del Grupo Aéreo del Sur, para que autorice el apoyo del avión AC-47T en misión “ALFA”. Aproximadamente a las 17:00 horas el avión se encontraba sobre el área de los hechos; con la particularidad que el señor Mayor, Comandante del Batallón de Contra guerrillas 52, solicitaba apoyo en los 360º porque según él, el ataque provenía de todas las direcciones.

4.2.4. La Decimoquinta Brigada de la Quinta División del Ejército Nacional elaboró el documento denominado “Caso Táctico El Billar” en el cual puso en evidencia las fallas estructurales y sistemáticas en las que incurrió el Ejército Nacional. Al respecto, el informe resaltó (fl. 60-65, cdno. pbas. 3):

(…) 1. Aspectos negativos.

a) La falta de granadas de fusil se convirtió en una gran ventaja para la guerrilla, en razón a que por las condiciones topográficas eran las más adecuadas y de mayor rendimiento que las mismas granadas de mortero.

b) No existía suficiente dispersión en el dispositivo de contra guerrillas en el momento del ataque, en razón a que las unidades estaban relativamente cerca; las compañías realizaban actividades administrativas; no habían medidas eficaces de alerta; establecieron la base móvil frente a un claro, contiguo a una casa y cerca de un camino; recibieron fuego simultáneo y de todas las direcciones; la mayoría de las bajas fue a través de granadas de mortero y de fusil, lo cual demuestra que el dispositivo no mostraba una excelente dispersión.

c) La cantidad de municiones de carga básica y de reserva era de solo 280 cartuchos por fusil, la cual no era la adecuada para el área de operaciones, las condiciones del enemigo y la dificultad para reabastecer.

d) No contaban con brazaletes de identificación, y es un mecanismo de contrainteligencia que facilita la coordinación de la maniobra y evita enfrentamientos entre las propias tropas.

e) No hubo protección y empleo adecuado de los radio operadores, en razón a que de 4 radios PRC-730 el único que no fue neutralizado fue el radio operador del Comandante del Batallón. Esto fue determinante, en razón a que no se pudo coordinar la reacción de las unidades y tampoco se pudo conducir el apoyo de fuego aerotáctico.

f) No se efectuaron operaciones de registro múltiples hacia diferentes direcciones, en razón a que de las tres compañías de contraguerrillas solo una lo realizó, y lo recomendado es que cada unidad debe realizar sus propias acciones para aumentar la seguridad.

g) No se estudió -ni se estudia- al enemigo y no se conocen sus nuevas tácticas de operar, cuando evidentemente el enemigo cualitativamente evolucionó de guerra de guerrillas a una guerra de movimiento de posiciones, en donde se emplean con gran propiedad los principios de la masa y la sorpresa, con el fin de aniquilar al adversario sin importar los costos de las bajas guerrilleras en un combate abierto.

h) Operar en un área geográfica como el Caquetá sin comunicación satelital, es una gran ventaja que se otorga a la guerrilla, por cuanto es evidente que la cobertura de una estación de relevo es mínima y la señal la absorbe la propia selva. Esta última limitante es definitiva en las operaciones desarrolladas en la selva.

i) Al disminuirse los efectivos del Batallón en un 50% por motivos de licencia de personal, no se dispuso de un apoyo o refuerzo inmediato que contrarrestara dicha vulnerabilidad.

j) Cocinar con leña, se constituyó en una permanente vulnerabilidad, en virtud de que ese proceso repetitivo le permite al enemigo conocer la ubicación de las tropas, dado el perfecto dominio del área, sus características y accidentes geográficos.

k) No se escanearon las comunicaciones de la guerrilla, cuando es evidente que para reunir y coordinar los movimientos de las cuadrillas, su uso debió ser permanente y continuo.

l) No se valoró la dimensión, trascendencia e importancia de un contacto armado el día 27-feb-98 y el contacto armado el día domingo 0109:00-MAR-98 (perece un soldado y otro sale herido), una alarma en la noche de ese mismo domingo, todo lo cual confirmaba la presencia de la guerrilla, en un área donde históricamente las cuadrillas actúan como una sola unidad, dado el dominio absoluto de la región. Todo ello lo confirman los grandes asaltos que han desarrollado en el área general del Caquetá. En cierta medida no se valoró ni el riesgo ni el nivel de amenaza del área donde se operaba.

m) Las unidades no tenían concepción clara del plan de reacción y seguridad, el cual debe contemplar como mínimo un registro, un dispositivo disperso de los equipos de combate y una responsabilidad de los sectores a través del sistema del reloj.

n) Las compañías “C” y “D” no tenían carta del área, lo cual las condicionaba a estar cerca del comandante del batallón y a tomar contacto directo con el mismo. Lo anterior generaba concentración de tropas y aumento de vulnerabilidad.

ñ) No se aplicaban las técnicas de contraguerrillas y no existía un esquema de maniobra para empleo de las compañías de contraguerrillas, debido a que el desplazamiento entre mata de guadua y el billar las Compañías “D”, “E” y “C” lo hicieran en ese orden, una detrás de la otra, además era permanente el empleo de caminos, instalación de bases de patrullaje cerca de casas y escuelas, y la permanencia de las mismas más allá de las 24 horas.

o) No hubo unidad de mando, dirección y liderazgo después del asalto con morteros, granadas de fusil y 40 mm (lunes 021700MAR-98), en razón a que la única actitud fue dispersarse en diferentes direcciones. El 03-MAR-98 ya se recupera en forma parcial la unidad de mando con el personal de sobrevivientes y se determina un plan de acción, pero se comete la gran equivocación de dirigirse al claro.

p) No existía un plan de contingencia, en caso de que la operación de registro fuera atacada, determinando las misiones para los restantes equipos de combate y definiendo las direcciones y objetivos por cubrir.

q) Los abastecimientos no eran planificados en forma ideal, en razón a que se les suministraba dinero en efectivo a las patrullas para la compra de víveres en un área donde no existía oferta de los mismos, dineros que a la postre eran repartidos a los soldados, y con el cual adquirían licor y pagaban servicios en los prostíbulos.

r) Permanecer en un área general por espacio de una noche y dos días sin un dispositivo disperso, injustificado cuando el día 010900MAR-98 se había tenido un contacto donde fue asesinado un soldado y otro quedó herido, facilitó al enemigo la ubicación de las propias tropas y el planeamiento de un ataque masivo y contundente, a una tropa que permanecía relativamente quieta esperando los abastecimientos. Lo anterior le permitió a la guerrilla la aproximación y cierre de cuadrillas para la operación de destrucción.

s) No se realizaban fintas de engaño (técnica de la oreja o de retaguardia), las cuales generan confusión al enemigo, por cuando se le esconde la verdadera dirección del ataque, y por el contrario se les puede colocar a cambio un señuelo para sorprenderlos en caso de que se esté siguiendo la patrulla.

t) Las bombas lanzadas por los aviones OV-10 son ineficaces, en virtud de que el personal sobreviviente al pedir apoyo y auxilio los confundían con la guerrilla, el avión disparaba sus bombas y este personal alcanzó a colocarse fuera del alcance de su acción, lo que significa que son excesivamente inoperantes. La guerrilla sabe evadir bien su acción.

u) Se instaló base de patrullaje móvil muy cerca de una casa, donde permanecía un personal de supuestos campesinos, los cuales desaparecieron momentos anteriores al asalto terrorista, no sin antes informar de la vulnerabilidad y ubicación general de las tropas.

v) Se subestimó al enemigo, al pensar que era improbable que la guerrilla pudiera realizar un ataque masivo contra todo un batallón de soldados profesionales, desconociéndose que la superioridad numérica se debilita con la indisciplina, y que a cambio la guerrilla explota cualquier vulnerabilidad.

w) La demasiada permanencia de los soldados en Peñas Coloradas (45 días aproximadamente), propicia y auspicia la indisciplina, se familiarizó con la población civil (población totalmente afecta a la guerrilla), permitiendo además conocer los nombres de los integrantes de las patrullas, porque en el momento del combate la tropa fue llamada por sus nombres propios.

x) No se efectuó repliegue hacia un área favorable o de mejores condiciones tácticas, frente a una acción guerrillera que fue contundente y masiva, y que evidencia una infinita superioridad numérica. No hubo conducción en el objetivo, para realizar una acción defensiva, que preservara una mayor cantidad de vidas de la unidad atacada.

y) El batallón de contra guerrillas 52, no era la unidad ideal para combatir las cuadrillas del bloque sur de las Farc, dada su inexperiencia en combate, y más cuando se disponla de los antecedentes de la operación Destructror (1997) en los llanos del Yari, adelantada por la Brigada Móvil 2, en donde las unidades debieron retroceder.

z) Hubo improvisación en la incorporación de los soldados voluntarios de la brigada móvil 3, la cual se efectuó en un período muerto (no se hizo de inmediato a un licenciamiento), forzando a la postre una incorporación con baja calidad humana, alto índice de adicción a los narcóticos y mínimas condiciones y experiencia en el combate. La incorporación fue tan traumática que solo se incorporaron tres batallones de los cuatro proyectados.

aa. Falló en forma evidente y determinante la contrainteligencia, al permitir que el enemigo conociera las propias tropas: sistemas de operar, proceso de abastecimientos, vulnerabilidades tácticas, hábitos de permanencias en claros, empleo de caminos y bases de patrullaje cerca de casas de campesinos al servicio de la subversión. Dicho trabajo al parecer fue realizado por la informante La Mona, quien permaneció 27 días como guía de la unidad (…) La sujeto sale del área el 12-FEB-98 vía helicoportada, es decir 18 días antes del ataque guerrillero.

ab. Fue un gran error táctico por parte del comandante del Batallón ordenar el día martes 03-MAR-98 conducir las tropas hacia el claro, el cual estaba totalmente controlado por el enemigo y la tropa había instalado la base frente al mismo, lo cual aumentó la vulnerabilidad del dispositivo y facilitó las acciones de la guerrilla, en virtud de que en dicho sector fueron muchas las bajas de las propias tropas. Pensó que después de 16 horas de combate el enemigo ya se había replegado (…).

ad. El PDM (…) no influía en el desarrollo de las operaciones, debido al alargamiento de las líneas de abastecimientos y comunicaciones, y cualquier apoyo o refuerzo era limitantes de gran consideración por la inexistencia de medios aerotácticos (solo recibía el apoyo de la BRI2 de 15 horas quincenales para abastecimientos).

ae. En un área de mayor producción cocalera a nivel mundial, no se efectuó ninguna acción contra áreas de cultivos, insumos o laboratorios, la cual es de absoluto control por parte de la narcosubversión, refleja desconocimiento de las particularidades, peculiaridades y formas de financiamiento de la guerrilla. Se omitió dicha acción de control, esperando la colaboración de la población civil, lo cual fue una gran ingenuidad.

af. Fue un gran error que el batallón no contara con granadas de humo, de iluminación y bengalas, las cuales fueron evidentes su ausencia cuando la coordinación de fuego aerotáctico se hizo solo por radio, y dicho fuego en determinado momento comprometió la seguridad de las propias tropas (…).

ap. En las ORDOP se presentan inconsistencias tales como: la misión no es clara y especifica; los objetivos no son definidos; no contempla intención del Comando Superior, lo que implica que no existe interdependencia de las misiones; la maniobra no se determina con base en las capacidades del enemigo y de acuerdo con la disponibilidad del poder de combate propio (…).

V. Conclusiones

A. Los errores del fracaso operacional se dieron en todos los niveles; en la parte táctica no hubo conducción de las unidades ni maniobra, fallas en las medidas de contrainteligencia y se subestimó al enemigo; en la parte operativa los comandantes no evaluaron el riesgo y la amenaza de un área táctica de primera prioridad, y se desconocieron las capacidades y antecedentes de los ataques efectuados por el bloque sur de las Farc en su área de influencia; así mismo la parte administrativa en la demora de abastecimientos, la no dotación de granadas de fusil, de iluminación, de humo y bengalas, se constituyeron en factores que incidieron en el fracaso operacional.

B. De igual forma fue un gran error debilitar el dispositivo al dejar solo 5 contra guerrillas (4 contra guerrillas salieron a licencia el 13-feb-98) en el área, en un sector de absoluto control del bloque sur de las Farc, sin posibilidad de apoyo o refuerzo de una unidad cercana.

C. Una brigada móvil sin medios aerotácticos, terminan siendo mal empleadas sus unidades, al asignarle misiones de control militar de área como cualquier unidad fundamental de soldados regulares (se resalta).

4.2.5. En Resolución 257 del 17 de abril de 1998 (fl. 147, cdno. ppal. 2) el comandante del Ejército Nacional, dio de baja por defunción al subteniente CAB. Serbio Alfredo Sánchez, orgánico del Batallón de Contraguerrillas Nº 52.

4.2.6. Mediante Decreto 2138 del 26 de octubre de 1998 (fl. 148, cdno. ppal. 2), el Presidente de la República de Colombia ascendió en forma póstuma al grado de teniente al subteniente Sergio Alfredo Sánchez.

4.2.7. Mediante Resolución 553 del 10 de mayo de 1999 (fl. 143-145, cdno. ppal. 2) el subsecretario General del Ministerio de Defensa Nacional reconoció con cargo al presupuesto del Ministerio de Defensa, una pensión mensual a partir del 3 de junio de 1998, dividida en partes iguales a favor de José Gilberto Sánchez Fonseca y Ana Victoria Valderrama Daza, así mismo, mediante Resolución 11661 del 18 de diciembre de 1998 (fl. 136-137, cdno. ppal. 2) el subjefe del Estado Mayor reconoció a los dos citados la suma de $46.402.726 por concepto de cesantía definitiva y compensación por muerte.

Conforme los documentos reseñados, la Sala advierte que el daño alegado por los demandantes se encuentra acreditado con la muerte del militar Alfredo Sanchez Valderrama Jiménez en los hechos ocurridos en marzo de 1998 en inmediaciones de la zona rural de Cartagena del Chairá —Caquetá— cuando el Batallón de Contraguerrillas 52, adscrito a la Brigada Móvil 3, sostenía combates con varias cuadrillas de la columna Teófilo Forero de las Farc, y que este es antijurídico, pues las víctimas no estaban en el deber de soportarlo, existió una falla en el servicio, ya que si bien la muerte del oficial se produjo en ejercicio de la actividad militar, la carga impuesta a este resultó excesiva e ilegal, frente a la magnitud del enfrentamiento guerrillero al que fue sometido.

En efecto, de conformidad con el informe “Caso Táctico el Billar” se tiene la Brigada Móvil n.º 3 tenía un déficit de material de guerra, circunstancia que fue conocida con anticipación por los altos mandos del Ejército Nacional pero que no fue atendida, lo que puso a esta unidad militar en una situación de vulnerabilidad, pues como lo revela el informe citado, los militares destacados en la zona no tenían armamento suficiente ni contaban con aprovisionamientos alimenticios necesarios para su sobrevivencia, teniendo en consideración las difíciles condiciones de acceso que se presentaba en ese accidente geográfico. Como consecuencia, el cumplimiento de las órdenes de operaciones por parte de la Brigada Móvil 3, y especialmente del Batallón de Contraguerrillas 52, acusaron serios problemas operativos.

De igual forma, la Brigada Móvil 3 afrontó una precaria información de inteligencia, pues no tenía conocimiento del número de cuadrillas guerrilleras que iban a ser enfrentadas ni de su situación estratégica ni operacional, lo que constituye un déficit importante de información de inteligencia que era indispensable para poder planear y ejecutar cuidadosamente las misiones que debían ser cumplidas por la Brigada Móvil 3, y los correspondientes Batallones de Contraguerrillas. Al respecto, el mencionado informe reveló que los comandantes del Ejército Nacional no planearon la operación y las tropas fueron desplegadas en la zona rural de Cartagena del Chairá sin previo conocimiento de la situación del enemigo, lo que incidió en que las órdenes de operaciones entregadas a las unidades militares hayan sido infructuosas. Esta falla está acreditada en dicho informe en cuyos literales (g), (k), (ap) y (O) se afirma que las tropas fueron enviadas sin tener en cuenta las condiciones de los blancos militares, lo que condujo a un caos y desorden en la formulación de las órdenes de operaciones. Además, en el informe se puso de presente las deficiencias de la contrainteligencia de la unidad militar, pues el grupo subversivo conoció la situación estratégica de la tropa a través de la infiltración de un guerrillero en las unidades militares, lo que le permitió percatarse de los procedimientos de abastecimiento, la ubicación de las bases de patrullaje y las estratégicas táctico-militares, entre otros.

Así mismo, el informe Caso táctico billar revela que una brigada móvil necesita de un gran apoyo aéreo, empero, al momento del ataque no hubo suficiente movimiento del Batallón de Contraguerrillas y no hubo apoyo mayor apoyo aéreo.

De igual forma, resultó de suma importancia el hecho de que el 50% de los miembros del Batallón de Contraguerillas al que pertenecía el familiar de los demandantes, no contaba sino con la mitad de sus miembros, lo que de entrada implicó una gran inferioridad respecto de la cantidad de personal que contaba la guerrilla.

Por tanto, y teniendo en cuenta lo anterior se encuentra demostrado que la muerte del oficial Sánchez Valderrama si bien fue a manos de un tercero, obedeció al hecho de que el Ejército Nacional incurrió en una serie de tallas tácticas y operacionales que conllevaron a que los integrantes del batallón Nº 52 estuvieran a merced del grupo subversivo(6).

En consecuencia, todos los errores en los que incurrió el Ejército Nacional son suficientes para imputar responsabilidad a la Nación-Ministerio de Defensa-Ejército Nacional por los daños ocasionados a los familiares del militar fallecido, razón por lo cual, confirmará la sentencia de primera instancia que accedió a las pretensiones de la demanda.

5. Indemnización de perjuicios(7). 

5.1. Perjuicio moral.

El tribunal de primera instancia reconoció por concepto de perjuicios morales la suma de 100 salarios mínimos legales mensuales vigentes a favor de la progenitora del fallecido señora Ana Victoria Valderrama, sesenta a favor del señor Diego Gilberto Sánchez y negó cualquier tipo de indemnización a favor del señor Julio César Pineda.

Sobre el particular, la sala en principio de la no reformatio in pejus, comoquiera que se trata de un apelante único, reajustará la indemnización dada al señor Diego Gilberto Sánchez en razón a que solo demostró su calidad de damnificado y en consecuencia reconocerá la suma de quince salarios mínimos legales mensuales vigentes.

5.2. Perjuicio material.

Por concepto de perjuicio material en la modalidad de lucro cesante consolidado debido y futuro, se observa que el tribunal de primera instancia aplicando correctamente las formulas señaladas por esta corporación, reconoció a la señora Ana Victoria Valderrama Daza la suma de $351.060.771, la que será actualizada a la fecha de esta sentencia(8).

Aplicando la fórmula utilizada para actualizar la renta, se tiene que la renta actualizada (Ra) es igual a la renta histórica (suma devengada por la víctima) multiplicada por el índice de precios al consumidor del mes anterior a la sentencia proferida por la Sala, dividido por el índice de precios al consumidor vigente en el mes en el cual se produjo la sentencia de primera instancia

S1999-00162 formula a
 

Así las cosas, se modificara lo pertinente en la parte resolutiva de la sentencia y se reconocerá a la actora Ana Victoria Valderrama la suma de $535.417.198 quinientos treinta y cinco millones cuatrocientos diecisiete mil ciento noventa y ocho pesos por concepto de perjuicio material en la modalidad de lucro cesante consolidad y futuro.

6. Costas.

Finalmente, toda vez que para el momento en que se profiere este fallo, el artículo 55 de la Ley 446 de 1998 indica que sólo hay lugar a la imposición de costas cuando alguna de las partes haya actuado temerariamente y, en el sub lite, ninguna procedió de esa forma, no habrá lugar a imponerlas.

En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, en Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Tercera, administrando justicia en nombre de la República de Colombia y por autoridad de la ley,

FALLA:

1. MODIFICAR los numerales primero y segundo de la sentencia del 14 de octubre de 2004 proferida por el Tribunal Administrativo de Caquetá, la cual quedará así:

1. DECLARAR administrativamente responsables a la Nación - Ministerio de Defensa - Ejército Nacional por la muerte del oficial Sergio Alfredo Sánchez Valderrama, en hechos ocurridos el 3 de marzo de 1998.

2. Como consecuencia de lo anterior, se CONDENA a la Nación - Ministerio de Defensa - Ejército Nacional, a pagar a pagar a Ana Victoria Valderrama Daza, por concepto de perjuicios materiales la suma de quinientos treinta y cinco millones cuatrocientos diecisiete mil ciento noventa y ocho pesos ($535.417.198) m/cte. y título de perjuicios morales pagar a Ana Victoria Valderrama Daza (madre del obitado), la cantidad de cien salarios mínimos legales mensuales vigentes y a Diego Gilberto Sánchez Valderrama, la cantidad de quince salarios mínimos legales vigentes a la fecha en que se verifique el pago.

3. A la cantidad estipulada para la reparación de perjuicios materiales le será descontada la suma reconocida a la actora como indemnización por la muerte de Sergio Alfredo Sánchez Valderrama

4. Deniéguense la demás pretensiones de la demanda.

5. Devuélvanse los remanentes del dinero depositado para gastos del proceso, si los hubiere.

6. A este fallo se le dará cumplimiento conforme a los términos previstos en los artículos 176 y 177 del Código Contencioso Administrativo.

2. Sin condena en costas.

3. Ejecutoriada esta providencia, devuélvase el expediente al tribunal de origen.

Cópiese, notifíquese y cúmplase».

1 El Dr. Baudilio Murcia Guzmán, presentó salvamento de voto, manifestando que, en primer lugar, no obraba en el plenario el protocolo de necropsia, el acta de levantamiento del cadáver y el informe administrativo de la muerte del subteniente Sergio Alfredo Sánchez Valderrama. Que el informe administrativo, era de suma importancia porque con dicho documento se establece en forma exacta las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que ocurrió el deceso del oficial. En segundo lugar, advirtió que si bien el registro de defunción señala que el oficial falleció el 3 de marzo de 1998, en dicho documento no se registra las circunstancias que ocurrió su deceso, como tampoco obra en el plenario que el oficial Sánchez Valderrama se encontraba ejecutando la operación cazadores en el batallón No. 52, lo cual torna incierta la situación de que murió en los hechos por los cuales se demanda.

2 El 18 de mayo de 1999, fecha en que se presentó la demanda, la cuantía para que un proceso iniciado en ejercicio de la acción de reparación directa fuera conocido en segunda instancia por esta Corporación era de $18.850.000 —artículos 129 y 132 del Código Contencioso Administrativo subrogados por el Decreto 597 de 1988— y la mayor de las pretensiones de la demanda fue estimada en la suma de 1.500 gramos oro, por concepto de daño moral; El gramo oro al momento de la presentación de la demanda estaba en $13.328 esto es $19.992.000, por lo que el momento de presentación de la demanda la mayor pretensión superaba la cuantía fijada por el Decreto 597 de 1988.

3 No debe confundirse la legitimación en la causa para demandar con el derecho a obtener una reparación integral, en caso de que se pruebe la responsabilidad de la administración, pues, una persona puede estar legitimada para demandar pero al no demostrar la existencia de un daño, no procede ninguna indemnización a su favor.
Por otra parte, la jurisprudencia de la Sección ha inferido la existencia del perjuicio moral para los familiares de un fallecido dada la situación de congoja y dolor que su muerte causa; sin embargo, tal inferencia no cobija todos los grados de parentesco. Así, tratándose del primer grado de afinidad en línea ascendente, debe probarse la existencia del daño.

4 Consejo de Estado, Sección Tercera, sentencia de 28 de agosto de 2013, exp. 25022, M.P. Enrique Gil Botero.

5 Henao, Juan Carlos. El daño, Bogotá, Universidad Externado de Colombia, 1998, pág. 37.

6 Esta subsección ya se ocupado en otras ocasiones de la masacre del Billar, entre otras en sentencia del 29 de agosto de 2014, Exp. 31190, M.P. Ramiro Pazos Guerrero, en dicho expediente las fallas operaciones en las que incurrió el Ejército se ahondaron a profundidad.

7 Cabe decir que la indemnización aquí otorgada, es distinta de la indemnización a forfait que ampara a los miembros de los organismos de seguridad del Estado por los riesgos a los que se encuentran sometidos, en razón de su vinculación laboral, máxime si se considera que la indemnización aquí reconocida deviene de la reparación por los perjuicios causados en razón de la producción de un daño antijurídico.

8 La actualización del dinero de ninguna manera desconoce el principio de la no reformatio in pejus, pues solo es el reconocimiento de la pérdida adquisitiva de la moneda.