Sentencia 2-8099 de noviembre 8 de 2002 

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN PRIMERA

INSCRIPCIÓN DE CAMBIOS EN LA JUNTA DIRECTIVA SINDICAL

SE DEBE VERIFICAR EL CUMPLIMIENTO DE LOS ESTATUTOS

EXTRACTOS: «El Código Sustantivo del Trabajo establece en el artículo 371 que cualquier cambio en la junta directiva, total o parcial, debe ser comunicado en los términos indicados en el artículo 363 y que mientras no se llene este requisito el cambio no surte ningún efecto.

El artículo 363, del Código Sustantivo del Trabajo dispone:

“ART. 363.—Notificación. Modificado. Ley 50 de 1990, artículo 43. Una vez realizada la asamblea de constitución, el sindicato de trabajadores comunicará por escrito al respectivo empleador y al inspector del trabajo, y en su defecto al alcalde del lugar, la constitución del sindicato, con la declaración de los nombres e identificación de cada uno de los fijadores. El inspector o el alcalde, a su vez, pasarán igual comunicación al empleador inmediatamente”.

Respecto de la elección de las juntas directivas, el artículo 391, ibídem, consagra:

“ART. 391.—Elección de directivas. 1. La elección de directivas sindicales se hará por votación secreta, en papeleta escrita y aplicando el sistema del cuociente electoral para asegurar la representación de las minorías, so pena de nulidad.

2. Modificado. Ley 50 de 1990, artículo 54. La junta directiva, una vez instalada, procederá a elegir sus dignatarios, en todo caso, el cargo de fiscal del sindicato corresponderá a la fracción mayoritaria de las minoritarias (...).

Por su parte, el Decreto 1194 de 1994, por el cual se reglamentan los artículos 363 y 391 del Código Sustantivo del Trabajo, modificados por los artículos 43 y 54 de la Ley 50 de 1990, respectivamente y el 371 del mismo código y el artículo 55 de la Ley 50 de 1990, establece la obligatoriedad de inscribir los cambios que ocurran en las juntas directivas sindicales. La solicitud de inscripción debe formularse dentro de los 5 días hábiles siguientes a la asamblea de elección. Se dispone que en el acta de elección de juntas directivas se hará constar el número total de afiliados a la organización sindical, e igualmente, que la elección de los miembros de la junta directiva se realizó por votación secreta, en papeleta escrita o tarjeta electoral y con sujeción a las normas constitucionales, legales y estatutarias pertinentes.

El parágrafo del artículo 2º del citado decreto establece:

“ART. 2º— (...).

PAR.—Se presume que la elección de juntas directivas sindicales, se efectuó con el lleno de las formalidades legales, y que las personas designadas para ocupar cargos en ellas reúnen los requisitos exigidos en la Constitución Política, la ley o los estatutos del sindicato, federación o confederación”.

En el inciso 2º del artículo 3º, ibídem, se prevé la posibilidad de que el funcionario pueda formular objeciones o negar la inscripción en el caso de que la solicitud de inscripción no reúna los requisitos de que trata el artículo anterior. Constituye causal para negar la inscripción de las juntas directivas de las organizaciones sindicales, el que la elección sea contraria a la Constitución Política, a la ley o a los estatutos o que, producido el auto de objeciones, no se dé cumplimiento a lo que en él se disponga.

Se pregunta entonces la Sala ¿hasta dónde llegaba la responsabilidad del funcionario encargado de dar trámite a la solicitud de inscripción? Aunque se presume que la elección de la junta directiva ha cumplido con las formalidades legales, lo mínimo que debe confrontar el funcionario antes de proceder a la correspondiente inscripción, es si en el desarrollo de la elección de la junta directiva se respetaron al menos las disposiciones estatutarias.

(...).

El caso concreto.

De conformidad con sus propios estatutos, la Asociación Nacional de Enfermeras de Colombia, Anec, es una organización sindical de primer grado y gremial, la cual funciona de conformidad con la Constitución Política, el Código Sustantivo del Trabajo, sus estatutos y demás disposiciones pertinentes sobre la materia.

Se observa en los antecedentes administrativos, copia de la comunicación que el 17 de septiembre de 1997, que dirigida al director regional del trabajo por la presidenta de Anec nacional, y mediante la cual solicitó la inscripción de la junta directiva nacional de Anec, elegida en la LV asamblea nacional de delegados, realizada los días 11 y 12 de septiembre de 1997 y a la cual se acompañan los documentos exigidos por el artículo 2º del Decreto 1194 de 1994, a saber: parte pertinente del acta de elección, suscrita por el secretario general de la organización sindical, listado firmado por los asistentes a la misma y nómina de los directivos.

Si bien en el acta respectiva se consignó que se habían presentado ocho listas, los asambleístas propusieron la reelaboración de las mismas, conformando únicamente dos planchas. Si se tiene en cuenta que la asamblea nacional de delegatarios es la máxima autoridad de la asociación, su decisión de reelaborar las listas, en principio, sería válida. No obstante, el artículo 24, parágrafo 3º, de los estatutos, consagra que las planchas para la elección de la junta directiva nacional, deberán ser elaboradas con 15 días de anticipación a la realización de la asamblea nacional de delegatarios de donde se advierte que la modificación hecha en la asamblea al transformar ocho listas en dos, contraviene los estatutos de Anec, los cuales, si bien pueden ser modificados por la asamblea, requieren de un procedimiento previo para su validez.

La disminución de las planchas tiene además una incidencia directa en la representatividad de las minorías, pues de haber existido pluralidad de planchas habrían podido tener una mayor representación al aplicarse el sistema del cuociente electoral. Éste es un punto fundamental ya que la existencia de varias planchas garantiza el proceso democrático de elección que se buscó preservar en los estatutos de Anec y que no puede ser desconocido por la asamblea.

Este solo aspecto es suficiente para considerar que el Ministerio del Trabajo, en virtud de lo dispuesto en el artículo 4º del Decreto 1194 de 1994, debió negar la inscripción de la nueva junta directiva al contrariarse los estatutos de la asociación, lo cual aparecía claro en la parte del acta que se envió junto con la solicitud de inscripción. De manera que prosperan los cargos formulados en la demanda».

(Sentencia de noviembre 8 de 2002. Expediente 2-8099. Consejera Ponente: Dra. Olga Inés Navarrete Barrero).

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