Sentencia 2000-04114 de agosto 13 de 2009

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN PRIMERA

Rad.: 05001 2331000 2000 04114 01

Consejero Ponente:

Dr. Rafael E. Ostau de Lafont Pianeta

Actor: Made In Italy S.A.

Bogotá, D.C., trece de agosto de dos mil nueve.

La Sala decide el recurso de apelación interpuesto por la parte demandante contra la sentencia proferida el 5 de diciembre de 2005 por el Tribunal Administrativo de Antioquia, en cuanto niega súplicas de la demanda de nulidad y restablecimiento del derecho, en el proceso de la referencia.

I. Antecedentes

1. La demanda.

Made In Italy S.A., demandó ante el tribunal a quo a la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales, DIAN, en ejercicio de la acción de nulidad y restablecimiento del derecho que consagra el artículo 85 del Código Contencioso Administrativo, con el objeto de que accediera a las siguientes

1.1. Pretensiones.

Primera. Declarar la nulidad de las resoluciones 365 de 23 de abril de 1999 de la división de liquidación, y 8311072-2001 de 22 de junio de 2000 de la división jurídica, de la administración de aduanas local de Medellín, por medio de las cuales, en su orden, declaró de contrabando una mercancía y ordenó su decomiso, avaluada en $1.142.874.000 y modificó la primera para indicar que el avalúo de la mercancía es $345.630.905.00.

Segunda. Como consecuencia, ordenar a la entidad demandada pagarle el monto antes señalado, debidamente actualizado más intereses de 6% desde la fecha de la aprehensión.

1.2. Los hechos.

Los hechos, en resumen, se refieren a la aprehensión y posterior decomiso de una mercancía de propiedad de la actora que se encontraba en sus instalaciones situadas en la ciudad de Medellín, así como al trámite del respectivo diligenciamiento administrativo, que incluyó la imputación de cargos en contra de la actora, su oportuna respuesta a ellos y la expedición del primer acto acusado (Res. 356/99), contra el cual interpuso recurso de reconsideración, a su turno decidido mediante la Resolución 8311072 - 2001 de 2000, en sentido de confirmar la anterior y modificar el monto del avalúo de la mercancía.

1.3. Normas violadas y concepto de la violación.

La actora relaciona como infringidos los artículos 29 y 83 de la Constitución Política; 2º, 65, 72 y 75 del Decreto 1909 de 1992; memorando de la DIAN 36 de 5 de enero de 1998, y acta de comité de la DIAN 1 de 1998, por razones que se resumen así:

La aprehensión y decomiso se hizo de manera arbitraria, aplicando indebidamente el artículo 72 del Decreto 1909 de 1992, pues la mercancía sí estaba amparada por una declaración de importación de la modalidad legalización, y le había sido entregada previa legalización de la misma.

Las pruebas fueron dejadas de lado, violándose así el derecho a la defensa y no se revocaron las órdenes de entrega, como debió haberse hecho para poder desconocer los documentos aportados. Además, el acto que resolvió el recurso de reconsideración no decidió sobre la orden de decomiso, incurriendo con ello en violación del debido proceso o en vicios de forma del acto administrativo.

En la diligencia de aprehensión exhibió a la autoridad aduanera aproximadamente 112 declaraciones de importación que, en principio, prueban su calidad de importador, parte de las cuales respaldaban la legalidad de los bienes aprehendidos, y con la respuesta a los cargos aportó 17 más, que amparaban 9018 artículos, pero que lo ocurrido fue que la aduana de Cartagena aceptó como suficientes la descripción de la mercancía consignada en ellas, pero a la aduana de Medellín no le servía esa descripción, con lo cual esta violó el principio de presunción de legalidad de los actos administrativos y violó el artículo 73 del Código Contencioso Administrativo, pues existió una revocación tácita de los actos administrativos de la aduana de Cartagena, así como indebida aplicación del artículo 72 del Decreto 1909 de 1992, pues la mercancía sí correspondía con la descripción, y si algún error hubiera habido en ello, no se le permitió corregirlo conforme el artículo 75 ibídem.

2. Contestación de la demanda.

Sobre el fondo del asunto, la demandada resalta la importancia de la descripción de la mercancía; sostiene que en este caso hubo omisión parcial de la descripción de la mercancía aprehendida, atendiendo la Resolución 2954 de 1996 por tratarse de prendas de vestir, a la luz de la cual se analizaron puntualmente cada uno de los elementos omitidos o con diferencias entre lo aprehendido y lo declarado en cada una de las declaraciones citadas, señalando al respecto las inconsistencias encontradas ante cada declaración, tales como i) no indicación de la marca del calzado y confecciones importados; ii) no coincidencia de características de camisas aprehendidas con las declaradas; iii) prendas aprehendidas de clases distintas a la declarada con la misma marca (blusas, minifaldas, etc., frente a chaquetas, todas de marca Tentazione); iv) piezas con marca distinta a las de la misma clase relacionadas en la declaración; y v) piezas con características diferentes a las anotadas en la descrita en la declaración.

Que es claro que esa situación se encuadra en el artículo 72 del Código Contencioso Administrativo, y que la aprehensión y decomiso de la mercancía no fue caprichosa ni violando procedimiento alguno, ni por cualquier dato irrelevante sobre su identificación, sino que afectan su esencia y naturaleza; de allí que su levante, que es un acto permisivo, se entiende cancelado, y su correspondiente declaración sin efecto alguno, pues se verificó que esa mercancía no está amparada aduaneramente.

Finalmente informa que el 26 de mayo de 2000 la actora presentó escrito solicitando la legalización de la mercancía aprehendida y plazo para presentar las respectivas declaraciones de legalización.

II. La sentencia recurrida

El tribunal advierte que la controversia se contrae a las cuestiones de i) determinar si la descripción de las mercancías podía o no ser corregida; ii), si las declaraciones de importación presentadas ante la aduana de Cartagena podían ser revocadas por su similar de Medellín y iii) si se violó el debido proceso, las cuales despeja en su orden así:

1. Advierte que la descripción de la mercancía tiene como finalidad individualizarla, diferenciarla de otras de su misma clase y, luego de confrontar la descripción consignada en cada una de las declaraciones objeto del sub lite con las mercancías aprehendidas o decomisadas.

Concluye que estas no están amparadas por aquellas debido a diversas circunstancias, tales como:

— Falta de correspondencia en la marca,

— Generalidad de la descripción, que no permite diferenciar una mercancía de otras de su clase, y

— Falta de indicación de la marca, con excepción de una cantidad de camisas marca Lavis 100% cotton, por valor de $2.360.000.00, que sí halló descritas y amparadas por la declaración respectiva; y que por esa razón lo que procedía era la sanción impuesta por la DIAN y no la corrección de esas declaraciones.

2. Que atendiendo la confrontación de las mercancías aprehendidas con su descripción de las mercancías importadas en las declaraciones de importación, aquellas no están amparadas por estas, luego el acto que decreta su decomiso no revoca decisión alguna de la aduana de Cartagena.

3. Cuando la administración dice que modifica un acto administrativo y precisa el alcance de la modificación, quiere decir que los demás puntos de la decisión inicial no varían, es decir, quedan como estaban en ella, luego no se violó el debido proceso.

En consecuencia, declaró la nulidad parcial del acto administrativo acusado, en cuanto a su ítem 1408 en donde considera de contrabando 40 camisas marca Lavis 100% cotton, que es la traducción al inglés de la palabra algodón, y ordena a la DIAN devolver a la actora la suma de $2.360.000, debidamente actualizada conforme la fórmula:

 

Negó las demás pretensiones de la demanda.

III. El recurso de apelación

El apoderado de la demandante apeló la sentencia con fundamento en que a lo largo del proceso se demostró que la mercancía aprehendida y decomisada estaba amparada por una declaración de importación y que por ello el decomiso fue irregular y violatorio de las normas indicadas en la demanda, con falsa motivación, lo cual pasa a sustentar respecto de las siguientes declaraciones de importación:

— 12055011096699. Ampara pantalones de algodón, pues es la única forma de describir ese tipo de mercancía, de suerte que al considerar el a quo que “la descripción contenida permite amparar mercancía del mismo género” está creando una causal de decomiso que no existe.

— 12055011070866. Olvida el a quo que el acto acusado se refiere a 2547 ítems y no más en el ítem 640 figuran “chaquetón para dama marca tentacione-sic-” “100% algodón”, sin que la DIAN ahondara en detalles de los bienes aprehendidos y les asignó los nombres que al funcionario de turno se le ocurrió en el momento, como en este caso vio la chaqueta un poco más larga y la denominó chaquetón, siendo que chaqueta, chaquetita o chaquetón son la misma prenda y en el arancel aduanero no existe esa clase de diferencias.

— 12055011046997. El a quo habla de inexistencia de la marca del producto y la DIAN debate sobre el tipo tejido, amén de que muchos productos no son identificados con letras sino con símbolos o figuras, y en este caso en el ítem 2373, que la DIAN rotuló como sin marca, debe llevar el logotipo UOMO. La denominación que les dio la DIAN es caprichosa y no consulta el arancel aduanero.

— 12055011079189. La DIAN ni el a quo analizaron que esta declaración tiene dos ítems, el 2º que describe chaquetillas (léase chalecos) y el 1º que ampara vestidos.

— 12055011096707, la cual, contrario a lo dicho en el fallo, sí ampara chalecos, sin que se pueda descartar que sean de la marca Ssaggesse.

— 12055011042464. El fallo indica que no se encontraron bolsos marca UOMO, pero olvida que pudo ser por error de observación del funcionario o porque la fábrica no le impuso la marca o la incluyó de manera tácita, pero que de todos modos aparecen relacionados en los ítems de esa declaración.

— 12055011027860. Contiene las características de calidad, tamaño y presentación de los bolsos de mano o carteras, luego no es cierto que ellos no cuenten con documentos.

— 12055011091293. Contiene dos ítems, uno que ampara vestidos para mujer de la marca Altra Moda, y otro que describe suéter, yérsey, pullovers, de la misma marca, pero el tribunal negó que estuvieran allí descritos porque no se dijo la composición, de modo que es sorprendente que coincidiendo en su totalidad los productos y los documentos la DIAN se haya negado a entregarlos y que el fallo le haga eco.

— 12055011046997. El fallo solo se refirió a uno de los varios productos que en ella se relacionan, cinturones, para afirmar que estos no se encontraban en la lista que obra a folios 165 a 212.

Por lo demás, insiste en la violación del derecho de defensa, del debido proceso y en la falta de aplicación del artículo 75 del Decreto 1909 de 1992, por desatención de la jurisprudencia proferida en casos similares al del sub lite, y por las razones expuestas en los cargos de la demanda.

En virtud de lo anterior solicita que se revoque la sentencia en cuanto negó las demás pretensiones de la demanda, para que, en su lugar, se acceda a ellas.

IV. Alegatos de conclusión

La entidad demandada insiste en que encontró que la mercancía no cumplía con los requisitos para su legal importación, y la consecuencia de ello era su aprehensión y decomiso, por efecto del artículo 72 del Decreto 1909 de 1992, sin que el defecto de descripción pudiera subsanarse mediante declaración de corrección. Igualmente, en la importancia de dicha descripción en la declaración de importación. Finalmente niega que se hubiera violado el debido proceso en la expedición del acto que resolvió el recurso de reconsideración, y pide “DENEGAR la sentencia apelada” (fls. 40 a 43 del cuaderno de 2 instancia).

V. El concepto del agente del Ministerio Público

El agente del Ministerio Público coincide con las apreciaciones y planteamientos de la DIAN y del a quo y concluye que la mercancía no fue descrita en los términos exigidos para la ropa y demás accesorios de vestir, sin que sea válida la afirmación de que la DIAN asignó en forma arbitraria la lista de los bienes aprehendidos, puesto que la actora no hizo manifestación alguna al respecto, y la falta de correcta identificación e individualización de la mercancía permite confundirla con otras existentes en el mercado. Por consiguiente solicita que se confirme el fallo apelado.

VI. Decisión

No observándose causal de nulidad que invalide lo actuado, procede la Sala a decidir el asunto sub lite, previas las siguientes:

Consideraciones

1. El acto acusado y sus fundamentos normativos específicos.

El acto administrativo objeto de la litis está dado por las resoluciones 365 de 23 de abril de 1999 de la división de liquidación, y 8311072-2001 de 22 de junio de 2000 de la división jurídica, de la administración de aduanas local de Medellín, en cuanto declaró de contrabando una mercancía de propiedad de la actora que tenía en sus instalaciones en la ciudad de Medellín, avaluada finalmente en $345.630.905.00, y ordenó su decomiso.

De las 112 declaraciones que el importador exhibió a las autoridades aduaneras con ocasión del decomiso de la mercancía en mención, solo 17 se examinaron en el acto acusado, entre las cuales se encuentran las que el memorialista relaciona en la sustentación del recurso, por razones que se precisan así en dicho acto administrativo:

“Dado que de todas las declaraciones aportadas inicialmente, solo estas según lo afirmado por el representante legal del Made In Italy, amparan parte de la mercancía aprehendida, este despacho circunscribió su análisis a las mismas y a los ítems específicamente señalados y lo efectuó a la luz de las disposiciones aduaneras vigentes respecto a la descripción de las mercancías, que para las declaraciones aquí relacionadas son la Resolución 2954 de mayo 21 de 1996, para mercancías clasificadas por los capítulos 50 a 63 del arancel de aduanas y la Resolución 362 del 31 de enero de 1996 para las demás mercancías”.

De la precitada Resolución 2954 de 1996 trae a colación su artículo 1º, así:

“‘En las declaraciones de importación de las mercancías que se clasifiquen en los capítulos 50 a 63 del arancel de aduanas, la descripción de las mercancías deberá contener los elementos que a continuación se indican para cada una de ellas’ y para las confecciones, prendas de vestir, los elementos son los siguientes:

— Denominación de la prenda: Ejemplo: pantalón, saco, camisa, vestido, blusa, etc.

— Marca comercial: Ejemplo: Adidas, Lacoste, etc.

— Composición del tejido empleado: de fibra según naturaleza.

— Tipo(s) de tejido(s): Ejemplo: de punto u otro.

— Talla y sexo: Ejemplo: masculino, femenino, unisexo, etc.

— Unidad comercial: en unidades.

— Nota: además de los requisitos anteriores, se debe tener en cuenta: En el caso de prendas con forro se señalará en forma separada la composición de este”.

Además se cita el artículo 1º de la Resolución 362 de 31 de enero de 1996, en cuanto dispone que “‘En la casilla correspondiente a ‘Descripción mercancías’ en el formulario declaración de importación deberán identificarse las mercancías con los elementos que las caracterizan, indicando, cuando sea del caso según la mercancía de que se trate, marcas, números, referencias, series o cualquier otra especificación que las tipifiquen y singularicen. No será suficiente la descripción que aparece en el arancel de aduanas para la subpartida correspondiente’”.

2. La cuestión inicial a despejar en la instancia.

Visto el debate procesal traído a la Sala, se observa que la cuestión inicial se contrae a establecer si esa mercancía, que fue inspeccionada y aprehendida por la DIAN en instalaciones comerciales de la actora, guardan correspondencia o no con las mercancías descritas en las declaraciones de importación que referencia el apelante en la sustentación del recurso, las cuales eran parte de las exhibidas por la actora a las autoridades aduaneras.

3. Examen de la cuestión planteada – verificación del alcance de las declaraciones de importación invocadas por el apelante.

Despejar esa incógnita impone obviamente hacer la confrontación del caso, atendiendo lo que está consignado en las diferentes piezas pertinentes, tales como las declaraciones referenciadas por el apelante, el acto administrativo acusado, lo observado por el a quo, lo aducido por el apelante, y la relación inventariada de la mercancía aprehendida, así:

3.1. Declaración 12055011096699 (fl. 138).

3.1.1. Ampara i) pantalones de algodón 100%, para hombres y niños, tallas 32 a 40, y ii) pantalones cortos, bermudas de algodón 100%, tejido de punto, marca Ciminno, unisexo, tallas 32 a 40.

3.1.2. Del primer ítem, fueron decomisados 909 pantalones. La DIAN desestimó esta declaración como amparo de dicha mercancía decomisada porque “no se indicó la marca, incumpliendo con lo señalado en la citada Resolución 2954 y no se aprendió(sic) mercancía de las características de la indicada en el ítem 2” (fl. 217).

3.1.3. El a quo concluyó sobre la misma que “En cuanto al ítem 2, en la relación de folios 165 a 212 no se observaron estos productos de marca Cimmino, porque es claro que si no se aprehendió mercancía de las características allí señaladas, no están decomisadas. En cuanto al ítem 1, la declaración de importación no las cubre, pues además de que en la descripción no se indica la marca ni la referencia, la descripción dada es general y no permite diferenciar dichas mercancías de otras de su clase. Es decir, el documento aportado, en cuanto al ítem 2, no se refiere a mercancías decomisadas y, en cuanto al ítem 1, la descripción contenida permite amparar mercancías del mismo género”.

3.1.4. El memorialista replica que esa es la única forma de describir ese tipo de mercancía, de suerte que al considerar el a quo que “la descripción contenida permite amparar mercancía del mismo género” está creando una causal de decomiso que no existe.

3.1.5. Se observa, entonces, que el debate relativo a la referida declaración se circunscribe a su ítem 1, el cual es cierto que carece de la indicación de la marca, lo que hace que la descripción que contiene sea insuficiente, dado que por tratarse de prendas de vestir, ese dato es necesario según la normatividad aplicada por la DIAN según atrás se reseñó, de modo que no es cierto que la descripción sin marca sea la forma de describir tales prendas en la declaración de importación; de suerte que por la falta de la información de la marca le asiste razón al a quo cuando afirma que la descripción consignada es genérica y que por lo mismo sirve para describir mercancía de cualquier marca de esa clase.

Por ende, con esa afirmación no está creando ninguna causal nueva o distinta a las previstas en el artículo 72 del Decreto 1909 de 1992 para la aprehensión y decomiso de mercancías, sino que simplemente está explicando la razón por la cual no pueden considerarse como amparados por la declaración en comento los 909 pantalones decomisados al actor, que no es otra que la falta de indicación de la marca que tenían en dicha declaración, específicamente en su ítem 1º, situación que el apelante no ha desvirtuado.

3.2. Declaración 12055011070866 (fl. 161).

3.2.1. Ampara chaquetas, marca Tentazione, 100% algodón, de punto, unidad, para damas, Ref.: 10004-1085 – 1058, 1083.

3.2.2. Esa declaración fue desestimada por la DIAN por cuanto si bien se decomisó mercancía de la mencionada marca Tentazione, “no se trata de chaquetas 100% algodón, sino de blusas, minifaldas, gabanes de cuero, chaquetas en cuero y vestidos de dama” (fl. 217).

3.2.3. El a quo observa que “En el ítem 805 del folio 176, se mencionan chaquetas de dama marca Tentaciones, pero las que allí se indican son 100% lana, no 100% algodón, por lo que la declaración de importaciones no las cobija”.

3.2.4. El apelante sostiene que el a quo olvida que el acto acusado se refiere a 2547 ítems y no más en el ítem 640 figuran “chaquetón para dama marca tentacione-sic-” “100% algodón”, sin que la DIAN ahondara en detalles de los bienes aprehendidos y les asignó los nombres que al funcionario de turno se le ocurrió en el momento. Que como vio la chaqueta un poco más larga la denominó chaquetón, siendo que chaqueta, chaquetita o chaquetón son la misma prenda y en el arancel aduanero no existe esa clase de diferencias.

3.2.5. Al punto, se advierte que el memorialista centra su inconformidad en la mercancía indicada en el ítem 640 de la relación de la mercancía aprehendida, pues no precisa ninguno otro ítem; pudiéndose observar que en efecto allí aparece consignado “Chaquetón para dama Tentacione”, en cantidad de 2 unidades, por valor total de $ 700.000.00.

Pero también se tiene que según el Diccionario de la Real Academia, 23ª edición, chaqueta es “Prenda exterior de vestir, con mangas y abierta por delante, que cubre el tronco”, mientras que chaquetón es “Prenda exterior de más abrigo y algo más larga que la chaqueta”; de modo que se está ante dos clases de prendas, y si se trató de un error de las autoridades aduaneras al relacionar dicha mercancía, el actor debió demostrarlo, lo cual no aparece dado en el expediente.

Además, en la lista de esa mercancía también se hace mención de chaquetas, tanto para hombre como para mujeres e incluso unisex, en numerosos ítem, v. gr. el ítem 611 y 612, donde se incluyen chaqueta para dama Trend (fl. 29).

Por consiguiente, las apreciaciones del a quo y de la entidad demandada son acertadas sobre la situación de la mercancía aprehendida a la luz de la declaración de importación referenciada.

3.3. 12055011046997 (fl. 162).

3.3.1. Ampara i), cinturones cuero para hombre Ref. 02PE, marca UOMO, y ii) chalecos 100% algodón unisex, varias tallas y Ref. 81AF, marca UOMO folio.

3.3.2. Fue desestimada por la DIAN en cuanto al ítem 2, al encontrar que se “relacionan chalecos en su ítem 2, pero sin señalar el tipo de tejido, incumpliéndose así lo dispuesto en la Resolución 2954” (fl. 217).

3.3.3. El a quo dice que “En la relación de mercancías decomisadas, visible en los folios 165 a 212, no se encontraron productos marca UOMO, por lo que la declaración de importación no amparó estos productos”.

3.3.4. Para el impugnante el a quo habla de inexistencia de la marca del producto y la DIAN debate sobre el tipo tejido, amén de que muchos productos no son identificados con letras sino con símbolos o figuras, y en este caso en el ítem 2373, que la DIAN rotuló como sin marca, debe llevar el logotipo UOMO. La denominación que les dio la DIAN es caprichosa y no consulta el arancel aduanero.

3.3.5. El asunto aquí se limita al ítem 2 de la aludida declaración de importación, esto es, chalecos, pues fue el que no acogió la DIAN para amparar mercancía de la decomisada, lo que significa que la aceptó en cuanto a cinturones.

Por otra parte, el memorialista no precisa en cuál de los ítem de la relación de la mercancía decomisada se incluyó chalecos de la marca UOMO, además de la cual se ha constatado que como lo afirma el actor, en dicha relación no aparecen incluidos chalecos con esa marca. Todos los que allí se anotaron son de marcas totalmente distintas (Trend, fls. 21 y 37, Pecorari, fl. 35, y Sfeiruzza, fl. 89).

En consecuencia, el memorialista no desvirtúa las conclusiones del a quo y de la DIAN.

3.4. 12055011079189 (fl. 155).

3.4.1. Ampara: i) - Vestido para hombre de lana 100%, marca Salvatore, tejido de punto, tallas 50, 32, 34, 36, 38, forrados; vestido para hombre de lana 100%, marca Salvatore, tejido do punto, tallas 30 a 38, forrados, Ref. 593060190001; y ii) Chaquetillas, 100% lana, Ref.593 forrados, marca Salvatore, tejido do punto, tallas 30 a 40.

3.4.2. Fue desestimada por la DIAN con respecto al ítem 2, bajo la consideración de que “se alude a vestidos de hombre, marca Salvatore no chalecos como lo señala el libelista, no obstante, de dicha marca solo se aprehendieron zapatos de dama” (fl. 217).

3.4.3. El a quo señala que “En los ítem 467 a 469, 510 a 513 (fl. 172), 968 a 974 (fl. 180), en los que la relación de mercancías aprehendidas se refiere a vestidos para hombre, no se observó la marca Salvatore, por lo que la declaración de importación no cobija estas mercancías”.

3.4.4. El memorialista sostiene que la DIAN ni el a quo analizaron que esta declaración tiene dos ítem, el 2 que describe chaquetillas (léase chalecos) y el 1 que ampara vestidos.

3.4.5. En este punto, el apelante tampoco desvirtúa las apreciaciones de la DIAN y del a quo, pues si la DIAN solo desestimó un ítem de los dos de esa declaración, quiere decir que la aceptó en cuanto al otro, de suerte que el hecho de no haber analizado ambos ítem no es razón suficiente para descalificar las conclusiones reseñadas, amén de que el memorialista no expone razón por la cual debía analizarse el ítem 1 de dicha declaración de importación.

3.5. 12055011096707 (fl. 139).

3.5.1. Ampara: i) Chalecos para hombre en algodón 100%, tejido de punto, talla L,M, S, XL. Marca Saggese. Varios modelos. ii) Camisas para hombres y niños. Todas las tallas, marca Saggesse. Tejido de punto. Varios modelos.

3.5.2. Fue desestimada por la DIAN esta declaración, al observar que en el ítem 1 “se relacionan chalecos marca Saggesee, pero no se aprehendieron chalecos de esa marca” (fl. 218).

3.5.3. Según el a quo “En los ítem 2369, 2371, 2372 y 2373 (fls. 208 y 2009) se observan chalecos para dama, cuyas marcas son diferentes a las que se indican en la declaración de importación, de manera que las mercancías en cuestión no están amparadas por esta”.

3.5.4. El memorialista se limita a sostener que no se pueda descartar que sean de la marca Saggesse.

3.5.5. La Sala considera que es a él a quien le corresponde demostrar que las referidas prendas eran de marca Saggesse, pues el a quo expone que pudo constatar lo contrario, de modo que ante esa constatación, era carga del apelante desvirtuar tal constatación, lo cual podía hacer simplemente indicando el ítem de la relación de la mercancía decomisada, donde estuvieran consignadas prendas de las descritas con esa marca. Con una simple conjetura no puede responder a, y menos desvirtuar, una constatación o conclusión obtenida a partir de un examen de los medios de pruebas pertinentes.

3.6. 12055011042464 (fl. 147).

3.6.1. Ampara: i) Impermeables varias tallas y colores. Ref. 24AF. Marca UOMO y ii) Bolsos de mano. Ref. 31AF. Marca UOMO.

3.6.2. La DIAN expuso como razón para descartar esa declaración respecto del ítem 2, la de que en este se describen bolsos marca UOMO, “pero no se aprehendieron bolsos de esa marca” (fl. 218).

3.6.3. El a quo encuentra que “En la relación de mercancías decomisadas (fls. 165 a 212), efectivamente no se observaron bolsos de dicha marca, por lo que no están amparados por la declaración de importación”.

3.6.4. La actora alega que el fallo indica que no se encontraron bolsos marca UOMO, pero olvida que pudo ser por error de observación del funcionario o porque la fábrica no le impuso la marca o la incluyó de manera tácita, pero que de todos modos aparecen relacionados en los ítem de esa declaración.

3.6.5. Para la Sala, esas razones de la impugnante no son de recibo, puesto que tampoco desvirtúan las apreciaciones de la DIAN y del a quo, ya que no son más que meras conjeturas, amén de que los bolsos que fueron inventariados aparecen con su respectiva marca, distinta a la anotada en la declaración, y a los que no se les anotó marca. Allí se indica expresamente que son sin marca, lo que quiere decir que no tenían impresa marca alguna, y a nadie se le ocurre tener una prenda sin marca como si fuera de una marca determinada por únicamente suponerlo.

3.7. 12055011027860 (fl. 164).

3.7.1. Ampara: i) Bolsos de mano (carteras) incluso con bandoleras o sin asas con la superficie exterior en cuero natural, cuero regenerado o cuero charolado, bolsos de cuero cod. 001; bolsos de imitación cuero. Cod. 002. ii) Bolsos de mano (carteras) incluso con bandoleras o sin asas con la superficie exterior en cuero natural, cuero regenerado o cuero charolado, bolsos de paja. Cod. 004.

3.7.2. La DIAN dice que “No se aprehendieron bolsos con las características de los descritos en” esa declaración, como razón para descartarla (fl. 218).

3.7.3. Por su parte, el a quo observó que “En los ítem 913 a 921 (fl. 179), 1146 a 1181 (fls. 184 y 185), 1224 a 1234 (fl. 186), 1286 a 1291 (fl. 187), 1655 a 1666, 1668, 1671 (fl. 194), 1672 a 1676, 1702 a 1720 (fl. 195), 1721 a 1729, 1734 a 1744 (fl. 196), 2425 a 2441 (fl. 210), en los que la relación de mercancías decomisadas se refiere a bolsos o carteras para dama, no están descritas mercancías como las que se relacionan en la declaración de importación, por lo que puede considerarse que esta no ampara los ítem de aquella”.

3.7.4. Arguye el memorialista que esa descripción contiene las características de calidad, tamaño y presentación de los bolsos de mano o carteras, luego no es cierto que ellos no cuenten con documentos.

3.7.5. En este caso, cabe decir también que el memorialista no precisa ni acredita cuáles prendas de la mercancía decomisada se encuadran en las descritas en dicha declaración. Ciertamente en la declaración se hace la descripción de las características de las prendas importadas bajo el amparo de la misma, pero ese no es el punto; este radica en verificar o demostrar si parte de las prendas decomisadas corresponden o pertenecen a aquellas descritas en la declaración, que es lo que justamente no hace el memorialista.

3.8. 12055011091293. Visible a folio 160.

3.8.1. Ampara: i) Vestidos para mujer, tallas S, L, M, XL, en varios colores y modelos. marca Altra Moda. ii) Suéter (yérsey) Pullovers, suéters unisex manga corta y larga, tejido de punto. 100% algodón. Tallas 30 a 38, Varios modelos. Marca Alta Moda.

3.8.2. La exclusión por la DIAN de esa declaración obedece a que en su ítem 1 “hace relación a vestidos de dama, omitiendo el tipo de tejido y la composición, incumpliéndose así lo dispuesto en la Resolución 2954 y en el ítem 2 de la misma se alude a suéteres cuyas características no corresponden con las de los aprehendidos (fl. 218).

3.8.3. Según el a quo “En cuanto al primer aspecto, es preciso observar que los ítem 898 (fl. 178), 1104 a 1123 (fls. 183 y 184), 1240 a 1244, 1246 (fl. 186), 1533 1541 (fl. 191), 1560 (fl. 192), se refieren a vestidos de la marca Altra Moda, pero como en la declaración de importación no se dijo la composición del tejido en el ítem 1, no puede asegurarse a ciencia cierta que correspondan a los decomisados.

En cuanto al ítem 2, de la marca Altra Moda se observan en la relación de mercancías decomisadas los ítem 486 a 488, 501 - 502 (fl. 172), 529 a 535 (fl. 173), 807 y 808 (fl. 175), 900 (fl. 178), que describen conjuntos para dama. Otros ítem, como el 582 – saco, 585 – blusa, -586 camisa, los que se observan en los folios 175 y 204 a 205, se refieren a pantalones y faldas. Ninguno de estos puede considerarse suéter o pullover, por lo que las mercancías decomisadas no están cobijadas por la declaración de importación.

Incluso, los ítem 803 a 804, 806, 2368, 2370, que se refieren a chaqueta, 897 y 2078 – chaquetón, 909 – blusa, 2369, 2371 a 2373 – chaleco, 2473 y 2474, que corresponden a buso, tampoco pueden considerarse suéter pullover.

Los ítem 1292 a 1311 de la relación de mercancías decomisadas corresponden en su descripción a suéter (fl. 187), pero ninguno es 100% algodón como consta en la declaración de importación, por lo que no pueden considerarse amparados por esta”.

3.8.4. El impugnante aduce que esa declaración contiene dos ítem, uno que ampara vestidos para mujer de la marca Altra Moda, y otro que describe suéter, yérsey, pullovers, de la misma marca, pero el tribunal negó que estuvieran allí descritos porque no se dijo la composición, de modo que es sorprendente que coincidiendo en su totalidad los productos y los documentos, la DIAN se haya negado a entregarlos y que el fallo le haga eco.

3.8.5. Lo afirmado por el memorialista no corresponde a las inferencias del a quo, pues no es cierto que hubiere encontrado coincidencia de la mercancía descrita en ambos ítem de la declaración con la inventariada en la aprehensión, pues claramente se lee en la sentencia las diferencias o discrepancias y ausencia de información observadas por el a quo, las cuales no ha desvirtuado en la sustentación del recurso.

Además, revisado el inventario de la mercancía aprehendida en cuanto a vestidos para dama marca L''Altra Moda, se aprecia que los allí relacionados son de diferentes fibras o tejido, como quiera que los hay 15% cashmere, 15% angora, 15% seta y 55% lana (ítem 1106), así como 98% algodón y 2% lycra (fl. 1107), o 100% viscosa (ítem 1108), por poner solo esos tres ejemplos.

De modo que en esas circunstancias, cómo se puede decir o señalar cuál de esos grupos de vestidos está amparado por el ítem 1 de la declaración, o qué tan viable puede ser considerar amparada por esta todas dichas prendas con tanta diversidad en su tejido o composición de fibras, si con ello se haría nugatorio el carácter identificador de la declaración de importación, pues resultaría sin eficacia alguna como instrumento para precisar la situación jurídica de esa clase de prendas una vez introducidas al territorio nacional, atendiendo la composición o clase de su tejido. No por otra razón el artículo 1º de la Resolución 2954 de 21 de mayo de 1996 de la DIAN, señala entre los datos a consignar en la descripción de la mercancía la composición del tejido empleado: de fibra según la naturaleza, y el tipo (s) de tejido (s): Ejemplo: de punto u otro.

Por consiguiente, no se desvirtúan la apreciación y lo concluido por la DIAN y el a quo de la mercancía aprehendida con relación a esta declaración.

3.9. 12055011046997. Visible a folio 162.

3.9.1. Ampara: i) Cinturones cuero para hombre. Ref. 02PE. Marca UOMO. iii) Chaleco 100% algodón unisex. Varias tallas y Ref. 01AF, marca UOMO.

3.9.2. Aparece desestimada en el acto acusado porque el ítem 1 “alude a cinturones marca UOMO, de los cuales no se aprehendió ninguno” (fl. 218).

3.9.3. El a quo observa que “De la marca UOMO no se visualizaron productos en la relación de mercancías decomisadas que se observa en los folios 165 a 212, por lo que tampoco pueden considerarse amparados por las declaraciones de importación”.

3.9.4. El apelante alega que el fallo solo se refirió a uno de los varios productos que en ella se relacionan, cinturones, para afirmar que estos no se encontraban en la lista que obra a folios 165 a 212.

3.9.5. Al respecto, igualmente se ha de poner de presente que esa sola circunstancia no invalida la conclusión de la DIAN y del a quo, pues lo que debió demostrarse es por qué debieron referirse también a los demás productos, y el memorialista no lo hace. Si no se refirieron a ellos se ha de entender que no era pertinente, o porque sí había correspondencia con la mercancía decomisada.

4. Conclusión.

En resumen, no es cierto que en el plenario se hubiere demostrado que la mercancía aprehendida y decomisada estaba amparada por declaración de importación alguna en cuanto a las declaraciones invocadas por el memorialista, como este lo afirma en la sustentación del recurso, ya que el análisis atrás expuesto indica lo contrario, luego tampoco es cierto que por ello el decomiso hubiese sido irregular y violatorio de las normas indicadas en la demanda. La Sala encuentra que el apelante no desvirtuó las conclusiones del a quo sobre las comentadas declaraciones de importación, de allí que respecto de ellas el recurso no tiene vocación de prosperar.

5. Las demás cuestiones traídas a la instancia.

El impugnante aduce también la violación del debido proceso y del desconocimiento del artículo 75 del Decreto 1909 de 1992.

5.1. En cuanto a lo primero, la Sala no le encuentra asidero a la acusación que contiene, pues en lo concerniente al aspecto sustancial o fáctico del asunto, visto lo atrás expuesto y revisado el expediente, lo que se percibe es que la decisión acusada se ajusta a la situación en que se encontró la mercancía, tanto que la misma actora terminó reduciendo la invocación de su amparo a la mercancía a 17 de las 112 declaraciones de importación, a la cual, como se evidenció, no se le encontró correspondencia con tales declaraciones.

En lo procesal, se puede constatar que a la decisión acusada se llegó después de habérsele dado a la actora todas las oportunidades de audiencia y de defensa, como quiera que se le formuló pliego de cargos, se le dio la oportunidad de ley para responderlos, pedir y aportar pruebas, e incluso la autoridad aduanera a cargo de la investigación desplegó una amplia actividad de acopio de elementos de juicio y de información, indicativa de un franco y objetivo interés de llegar hasta la real situación jurídica de la mercancía, habida cuenta de que la documentación aportada por la actora no aportaba el soporte necesario a favor de la misma, tanto que como atrás se anotó, la actora presentó 112 declaraciones de importaciones, cuya mayor parte no guardaba relación alguna con esa mercancía, como ella misma lo terminó reconociendo al limitarse a invocar solo 17 de ellas en sede administrativa, y de estas, apenas una parte en esta segunda instancia.

Es clara la intención que tuvo la administración de aduanas de Medellín de procurar otras fuentes que le permitieran suplir la insuficiencia de la documentación aportada por la actora, como quiera que se indagó en las diferentes aduanas y dependencias que hubieren podido tener relación con la importación de esa mercancía, pero los resultados fueron desfavorables a la actora, como quiera que dicha información no hizo sino poner de presente la ausencia de amparo de aquella.

Además, la mercancía fue inventariada con los detalles y características necesarios para facilitar su confrontación con los documentos que fueren conducentes para verificar su situación jurídica, lo cual favorece el derecho de defensa de la interesada.

5.2. Por otra parte, la actora no ha precisado cuáles pruebas le fueron denegadas y hubieran conducido a una decisión distinta, pues las declaraciones que presentó fueron consideradas en lo pertinente, con base en el estudio de las cuales fue que justamente se tomó la decisión acusada.

En esas condiciones, el artículo 72 (1) del Decreto 1909 de 1992 aparece aplicado debidamente, pues la mercancía aprehendida no aparece amparada por las declaraciones de importación, y el hecho de que la importación objeto de esas declaraciones hubiera sido bajo la modalidad de legalización no implica, en modo alguno, que estas sirvan para amparar cualquier mercancía que no coincida con las que se describan en las mismas.

Sea cual fuere la modalidad de la importación, toda mercancía introducida a territorio nacional y examinada o inspeccionada por las autoridades aduaneras debe corresponder a la que se describa en la correspondiente declaración; y la circunstancia del presente caso es, sencillamente, que la encontrada por la aduana de Medellín en las instalaciones de la actora no estaba descrita en las declaraciones que ella presentó a dicha dependencia aduanera, ni esta encontró en los archivos de las oficinas de control e información de la DIAN alguna declaración que la amparara; de lo cual no puede inferirse otra cosa que esa mercancía no era la que se había importado bajo la modalidad de legalización mediante las referidas declaraciones y que no contaban con declaración de importación bajo ninguna modalidad.

En ese orden, no tiene asidero sostener que la aduana de Medellín revocó los actos o resoluciones de la aduana de Cartagena mediante los cuales había autorizado levante, pues tal levante fue de la mercancía descrita y amparada por las aludidas declaraciones de importación bajo la modalidad de legalización, y no de la mercancía decomisada, pues está precisado que esta no es la amparada por tales declaraciones. Nada en el plenario acredita que ella es parte de la mercancía importada bajo esa modalidad y cuyo levante autorizó la aduana de Cartagena.

5.3. Bajo esas circunstancias es inexacto aducir como argumento de la pretendida violación del debido proceso, la revocación de actos administrativos favorables a la actora, las mencionadas resoluciones de levante de la mercancía por la aduana de Cartagena, pues no hubo tal revocación mediante las resoluciones acusadas, de allí que no hay lugar a predicar violación del artículo 73 del Código Contencioso Administrativo.

5.4. Tampoco hay violación del debido proceso por el hecho de que en la Resolución 8311072-2001 de 22 de junio de 2000 no se dijo si se confirmaba o no el decomiso, pues de las consideraciones y de la parte resolutiva se deduce fácilmente que sí se dio esa confirmación, ya que al disponer en su artículo 1º que modificaba la resolución impugnada, 0356 de 23 de abril de 1999 “en el sentido de indicar que el avalúo de la mercancía es por valor de $345.630.905”, de suyo está confirmado la medida de decomiso de la mercancía, pero con un avalúo inferior al de la resolución recurrida.

5.5. Finalmente, con relación al argumento de que no se le permitió corregir las declaraciones conforme el artículo 75 del Decreto 1909 de 1992, si algún error hubiera habido en ellas, basta señalar que la situación encontrada no se encuadra en la que permite la corrección autorizada en ese artículo, ya que ella se prevé para casos de error en la subpartida, tarifa o tratamiento preferencial declarado; valor declarado inicialmente, errores o diferencias en la aplicación de la tasa de cambio, en la liquidación de sanciones, en las operaciones meramente aritméticas o cualquier error en el diligenciamiento del formulario (2) .

En este caso, es claro que no se trató de error alguno sino de falta de correspondencia de la mercancía aprehendida con la mercancía descrita en las declaraciones de importación en comento, luego no era procedente aplicar esa disposición, amén de que la actora ni siquiera aduce que hubiera solicitado ese beneficio a la autoridad aduanera.

Lo que cabía en este caso era rescatar la mercancía que carecía de amparo aduanero mediante declaración de legalización, liquidando el 50% de su valor como sanción.

En conclusión, el recurso no tiene vocación de prosperar, de donde se confirmará la sentencia apelada.

Por lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Primera, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

FALLA:

1. CONFÍRMASE la sentencia apelada, proferida el 5 de diciembre de 2005 por el Tribunal Administrativo de Antioquia, en cuanto a las súplicas de la demanda que fueron negadas por el a quo, en acción de nulidad y restablecimiento del derecho, en el proceso de la referencia.

2. Reconócese a la abogada Biviana Nayibe Jiménez Galeano, como apoderada judicial de la UAE - Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales - DIAN, en los términos y para los fines del poder conferido que obra a folio 29 de este cuaderno.

3. Ejecutoriada esta providencia, devuélvase el expediente al tribunal de origen.

Cópiese, notifíquese, publíquese y cúmplase.

La anterior providencia fue leída, discutida y aprobada por la Sala en su sesión del 13 de agosto de 2009.

Magistrados: María Claudia Rojas Lasso—Rafael E. Ostau de Lafont Pianeta—Martha Sofía Sanz Tobón—Marco Antonio Velilla Moreno.

(1) El artículo 72 del Decreto 1909 de 1992, a la letra dice: “Mercancía no declarada o no presentada. Se entenderá que la mercancía no fue declarada, cuando no se encuentra amparada por una declaración de importación, cuando en la declaración se haya omitido la descripción de la mercancía, o esta no corresponda a la descripción declarada, o cuando la cantidad encontrada sea superior a la señalada en la declaración.

“Se entenderá que la mercancía no fue presentada, cuando no se entregaron los documentos de transporte a la aduana, cuando la introducción se realizó por lugar no habilitado del territorio nacional, o cuando la mercancía no se relacionó en el manifiesto de carga o fue descargada sin la previa entrega del manifiesto de carga a la aduana.

“En estos eventos, así como en los demás que se encuentran previstos en el literal a) del artículo 1º del Decreto 1750 de 1991, procederá la multa de que trata el inciso 1º del artículo 3º del citado decreto, equivalente al 50% del valor de la mercancía, sin perjuicio de su aprehensión y decomiso. Lo anterior, siempre que la mercancía no haya sido legalizada mediante el rescate”.

(2) El citado artículo dice: “ART. 75.—Corrección de la declaración. De conformidad con el artículo 307 del Decreto 2666 de 1984, cuando se presente declaración de corrección y esta tenga por objeto modificar errores en la subpartida, tarifa o tratamiento preferencial declarado, el importador deberá autoliquidarse una sanción del diez por ciento (10%) del mayor valor a pagar por concepto de tributos aduaneros.

Cuando el objeto de la declaración de corrección fuere la modificación del valor declarado inicialmente, deberá autoliquidarse una sanción del veinte por ciento (20%) de la diferencia que resulte entre la declaración inicial y la de corrección, de conformidad con el artículo 308 del Decreto 2666 de 1984.

Lo anterior, sin perjuicio de la multa de que trata el artículo 25 del Decreto 2011 de 1973, para los casos en que se compruebe falsedad, incongruencia o mala fe en los valores declarados, evento en el cual esta será del veinticinco por ciento (25%) del valor normal de la mercancía, cuando esta no supere la suma de diez mil dólares (US$ 10.000), o del quince por ciento (15%), cuando su valor sea superior a los diez mil dólares (US$ 10.000).

La declaración de corrección también podrá efectuarse para subsanar errores o diferencias en la aplicación de la tasa de cambio, en la liquidación de sanciones, en las operaciones meramente aritméticas o cualquier error en el diligenciamiento del formulario.

PAR.—Cuando la aduana expida liquidación de corrección o liquidación de revisión de valor, la cuenta adicional contendrá, además de la sanción prevista en este artículo, la liquidación de los intereses corrientes, de conformidad con lo establecido en el artículo 325 del Decreto 2666 de 1984”.

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