Sentencia 2001-00212 de mayo 8 de 2013

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN TERCERA

SUBSECCIÓN C

Consejero Ponente:

Dr. Jaime Orlando Santofimio Gamboa

Rad.: 63001-23-31-000-2001-00212-01(25886)

Actor: Hernando Toquica Poveda

Demandado: Municipio de Armenia

Ref.: Acción de reparación directa (apelación sentencia)

Bogotá, D.C., ocho de mayo de dos mil trece.

EXTRACTOS: «Consideraciones

1. Competencia.

23. Advierte la Sala, que puesto que se trata de apelante único, la Sala afrontará para decidir el recurso, se centrará en los argumentos expuestos por la parte demandante, única apelante, en desarrollo de lo previsto por el artículo 357 del código de procedimiento civil que establece que el juez superior no podrá enmendar la providencia en la parte que no fue objeto del recurso(4).

24. Así las cosas, a efectos de resolver lo pertinente, la Sala se ocupa en primer lugar de dos cuestiones previas: a. en relación con el valor probatorio de algunos documentos que obran en el expediente en copia simple b. En relación con la procedencia de la acción de reparación directa respecto de operaciones administrativas. En segundo lugar se precisará el objeto del recurso; luego se plantearán y resolverán los problemas jurídicos específicos que se derivan de los argumentos esgrimidos, con base en el análisis del caso concreto, a la luz de los hechos probados dentro del proceso.

2. Aspectos procesales previos.

25. La Sala previo a abordar el estudio y análisis de fondo advierte las siguientes cuestiones acerca de las que debe pronunciarse: 1) la prueba aportada en copia simple; y 2) el objeto de la demanda es el ejercicio de la acción de reparación directa.

2.1. La prueba aportada en copia simple.

26. Al proceso se allegaron algunos documentos en copia simple, tales como el Decreto 16 de 1999 por medio del cual se dictan normas sobre demolición del inmueble en el municipio de Armenia; el Decreto 2227 de 13 de abril de 1999 por medio de la cual se ordena la demolición de obra pública parcial de la Galería central de Armenia; la Resolución 616 de 14 de mayo de 1999 mediante el cual EPA procede a terminar unilateralmente el contrato de arrendamiento suscrito con Cooplazas Ltda; la comunicación del Consejo de Monumentos Nacionales - Centro Filial Quindío, dirigida al Alcalde de Armenia, en el que secretario técnico de dicha entidad se opone a la demolición de la Plaza de Mercado, por considerar que la misma no amenaza ruina; la comunicación suscrita por el presidente de la Asociación Colombiana de Ingeniería Sísmica, dirigida al presidente de la Asociación Colombiana de ingenieros, en la que manifiesta su desacuerdo con el informe rendido por esta última entidad, en relación con la demolición de la plaza de mercado de Armenia; todas ellas allegadas por la parte actora junto con su escrito de demanda o dentro del traslado que se le corrió de las excepciones propuestas; el Decreto 016 de 26 de enero de 1999 mediante el cual el Alcalde dicta normas sobre la demolición de inmuebles en el municipio de Armenia; el Decreto 22 de 4 de febrero de 1999 por medio del cual se adicionó el artículo segundo del decreto 016 de 1999; el Decreto 084 de 1999 por medio del cual se crea el Comité Coordinador del Programa municipal de los inquilinos de las Plazas de Mercado Central; y, el Decreto 3737 de 17 de junio de 1999 por medio del cual se ordena la demolición del pabellón de granos de la Galería o Plaza de Mercado.

27. Así mismo, obra copia de diferentes estudios de evaluación realizados en su momento por distintas organizaciones y estamentos académicos de ingeniería, como la Sociedad Colombiana de Ingenieros de Quindío; la Universidad del Cauca. En ese sentido, se encuentra el Acta 19 de 2 de marzo de 1999 de la comisión técnica; copia del y el Acta 29 de 26 de abril de 1999 del Comité Técnico. (Fl.147,cdno. 1). Estos documentos fueron allegados por el municipio de Armenia junto con la contestación de la demanda.

28. Si bien, la Sección Tercera(5) ha sostenido que las copias simples carecen de valor probatorio por cuanto no cumplen con las exigencias establecidas en los artículos 253 y 254 del Código de Procedimiento Civil, según las cuales los documentos públicos y privados aportados en fotocopia simple por personas que no los suscriben no pueden ser tenidos en cuenta, en consideración a que únicamente tienen valor probatorio aquellos aportados en original o en copia autorizada por notario, director de oficina administrativa o de policía, secretario de oficina judicial o autenticada por notario, previa comparación con el original o con la copia autenticada que se le presente, en el presente caso las entidades en las contestaciones de la demanda admitieron tenerlas como prueba e incluso, sus argumentos estuvieron fundamentadas en aquellas allegadas por la parte actora. Por su parte, el demandante también tuvo en cuenta los documentos obrantes en el expediente para la defensa de sus pretensiones. Por lo tanto, las partes no desconocieron los documentos, ni los tacharon de falso, sino que conscientemente manifestaron su intención de que los mismos fuesen valorados dentro del proceso.

En consideración a lo anterior y a pesar de que no se cumplió con el requisito de autenticación de la copia previsto en el artículo 254 de la ley procesal civil, la Sala considera en esta oportunidad, en aras de la prevalencia del derecho sustancial sobre el formal y de la garantía del derecho de acceso a la justicia consagrado en los artículos 228 y 229 de la Constitución Política, no pueden aplicarse las formas procesales con excesivo rigorismo y en forma restrictiva, con el fin de desconocer lo que las mismas partes no han hecho y ni siquiera han discutido durante el proceso, como lo es la autenticidad de los documentos allegados por las partes en copia simple.

Es oportuno precisar que la interpretación que hoy se efectúa no puede entenderse como la exoneración de la carga de cumplir con las reglas contenidas en la ley procesal civil frente a la aportación de copias de documentos que siguen vigentes y en pleno rigor. Lo que sucede en esta ocasión, es que ambas partes aceptaron que los documentos fueran apreciables y coincidieron en la valoración de los mismos en forma recíproca, no solo al momento de su aportación, sino durante el transcurso del debate procesal(6), por lo tanto serán valorados por la Subsección para decidir el fondo del asunto(7).

2.2. El objeto de la demanda es el ejercicio de la acción de reparación directa.

29. Advierte la Sala que comparte el esfuerzo interpretativo que el tribunal hizo respecto del escrito de la demanda, toda vez que el libelo contiene variada información que conllevaría a dirigir, en un primer momento, el estudio del caso en el análisis de la legalidad o no de los actos administrativos proferidos por la administración; lo que, consecuentemente, arrojaría una conclusión derivada de la acción impetrada, al determinar que la acción de reparación directa no es la idónea para analizar el caso, por cuanto aquélla no es procedente para discutir la legalidad de los actos.

Sin embargo, revisando las pretensiones, los hechos de la demanda y el concepto de la violación, el sub lite se dirige a cuestionar la operación administrativa realizada por la administración al demoler inicialmente de manera parcial la Plaza de Mercado Central de Armenia, considerada como monumento nacional, la ausencia de notificación de los actos administrativos, así como la terminación del contrato de arrendamiento entre EPA y Cooplazas Ltda., que a la postre, dejó sin efecto el contrato de sub - arriendo suscrito entre el actor y la Cooperativa(8).

Para dejar claridad en el asunto, y atendiendo a que en el recurrente, de manera equivocada, incoherente e inconexa, en el desarrollo de los cargos en que dividió la alzada, afirma que el tribunal se equivocó al indicar que la acción idónea era la de nulidad y restablecimiento, lo que ni por asomo se lee en el fallo de primera instancia, toda vez que el tribunal concluyó exactamente lo contrario, esto es, que la acción idónea es la acción de reparación directa; en virtud de esta circunstancia, es menester reiterar los argumentos expuestos por la corporación respecto de los límites de la acción de reparación directa cuando se discute una operación administrativa. Para ello, se ha establecido que ésta se trata de un hecho o un conjunto de hechos de ejecución de un acto administrativo. Sin embargo, si se discute la ilegalidad de la decisión administrativa, se deberá interponer la acción de nulidad y restablecimiento del derecho; pero si el daño proviene de la irregular ejecución de un acto que no se cuestiona en su legalidad, la acción será de reparación directa y deberá centrarse su cuestionamiento en los actos materiales de ejecución de la decisión administrativa, pero sin omitir en esa evaluación el alcance de dicha decisión, por ser, en definitiva, la que delimita los poderes de ejecución de la administración. Así mismo, será resorte de la acción de reparación directa cuando el acto, en sí, no es ilegal pero es la fuente del perjuicio por implicar rompimiento del principio de igualdad ante las cargas públicas.

Por otra parte, situaciones que pueden ser susceptibles de reparación directa son los eventos en que se ejecuta anticipadamente un acto administrativo, o se notifica indebidamente, o no se notifica antes de quedar en firme la decisión o el recurso o antes de que transcurra, según su caso, el término para quedar debidamente ejecutoriada(9). En este caso lo que se concluye es que existirá una conducta ilegal de la Administración, que la jurisprudencia la ubica en una operación administrativa ilegal(10).

Con fundamento en lo anterior, la subsección después del análisis de la demanda, concluye que en el presente caso no se está discutiendo la legalidad de los actos administrativos proferidos por la administración, cuestión ésta que conlleva a definir que las resoluciones 2227 de 13 de abril de 1999, 3737 de 17 de junio de 1999 y la Resolución 616 de 14 de mayo de 1999 por medio del cual EPA decidió terminar unilateralmente el contrato de arrendamiento a Cooplazas Ltda, están cobijados bajo la presunción de legalidad(11). Por lo tanto, la Sub-sección avoca el conocimiento de los cargos formulados por el actor en contra de la operación administrativa los cuales se concretan de la siguiente manera:

29.1. Después de estudiadas las anteriores cuestiones procesales, la Sala procede a establecer los medios probatorios y los hechos probados.

3. Los medios probatorios.

30. Al expediente fue allegado oportunamente y cumpliendo las exigencias legales para tener valor probatorio los siguientes medios probatorios:

30.1. Copia simple del Decreto 16 de 26 de enero de 1999 del Alcalde del Municipio de Armenia, “Por medio del cual se dictan normas sobre demolición de inmuebles en el Municipio de Armenia y se delegan unas funciones” (fls.11 y 136, cdno. 1).

30.2. Copia simple del Decreto 22 de 1999 del Alcalde del Municipio de Armenia, “Por medio del cual se adiciona el artículo segundo del Decreto 16 de 1999” (fl.137, cdno. 1).

30.3. Copia simple del Decreto 84, de 30 de septiembre de 1999, del Alcalde de ArmeGnia, “Por el cual se crea el comité coordinador del programa municipal de reubicación de los inquilinos de las plazas de mercado Central, Gabriel Mejía y otras y de los vendedores estacionarios y ambulantes de Armenia”, de cuyo parte considerativa y resolutiva cabe extraer:

“(…) a) Que el pasado 25 de enero de 1999 en el Eje (sic) Cafetero (sic) se presentó un terremoto que afectó notoriamente las plazas de mercado Central y Gabriel Mejía, lo cual determinó su posterior demolición.

b) Que, como consecuencia de la imposibilidad de utilización de dichas plazas, sus inquilinos y los vendedores estacionarios y ambulantes de sus alrededores, ocuparon calles importantes de la ciudad e, incluso, el Parque Sucre, lo cual produjo la invasión del espacio público con las dificultades generadas por hecho semejante;

c) Que la administración municipal habilitó la plaza minorista Mercar y varios centros comerciales temporales, con el fin de albergar a los ocupantes del espacio público (...).

d) Que el gobierno municipal concertó con éxito el traslado de la totalidad de ocupantes hacia los lugares habilitados, en circunstancias que resultaron ejemplares por su tranquilidad y civismo;

(…).

DECRETA:

(…).

ART. 2º—Son funciones del comité:

a) Prestar apoyo eficaz a la plaza minorista temporal de Mercar y a los centros comerciales temporales habilitados para albergar a los antiguos inquilinos de las plazas de mercado Central y Gabriel Mejía y a los vendedores estacionarios y ambulantes de la Ciudad, con el fin de garantizar su viabilidad.

b) Desarrollar soluciones transitorias adicionales para los vendedores estacionarios y ambulantes que no alcanzaron a ser reubicados en la plaza minorista y en los centro (sic) comerciales temporales habilitados.

c) Proponer y desarrollar las soluciones definitivas a los problemas planteados por la reubicación, mediante la presentación y ejecución de proyectos ante las instancias competentes para financiarlas” (fls.138 a 140, cdno. 1).

30.4. Copia simple del Decreto 919 de 1 de mayo de 1989 expedido por el Presidente de la República, “Por el cual se organiza el Sistema Nacional para la Prevención y Atención de Desastres y se dictan otras disposiciones” (fls.12 a 35, cdno. 1).

30.5. Copia simple del Decreto 1802 de 19 de octubre de 1995 expedido por el Presidente de la República, “Por el cual se declaran como Monumento Nacional, inmuebles representativos de la arquitectura moderna en Colombia” (fls.36 a 38 c1).

30.6. Copia simple del Acta de Posesión para el cargo de Alcalde Municipal de Armenia ante la Notaría Tercera de la misma ciudad (fls. 39 y 40, cdno. 1).

30.7. Copia simple del Decreto 1 de e de enero de 2001 expedido por el Alcalde de Armenia, “Por medio del cual se hacen unos nombramientos” (fls.41 a 43 y 90 a 92, cdno. 1).

30.8. Copia simple del acta de posesión de la gerente de Empresas Públicas de Armenia ESP (fls. 44 y 93, cdno. 1).

30.9. Copia simple de la resolución de gerencia 616, de 14 de mayo de 1999, de Empresas Públicas de Armenia ESP, “Por medio de la cual se da por terminado un contrato de arrendamiento”, y cuyo contenido en la parte considerativa y resolutiva es la siguiente:

“(…) 1. Que el día 22 de septiembre de 1997 Empresas Públicas de Armenia firmó contrato de arrendamiento con la Cooperativa Cooplazas Ltda Respecto (sic) del inmueble ubicado en las carreras 16 y 18 entre calles 15 y 17 de esta ciudad, entregando el inmueble para ser destinado como Plaza de Mercado Central de Armenia (Galería).

2. Que la cláusula novena establece que Empresas Públicas de Armenia designará un comité interventor con el fin de verificar el cumplimiento y ejecución del contrato por el subgerente administrativo, el subgerente operativo y la secretaría general y asesora jurídica.

3. Que el pasado 25 de enero de 1999, siendo la 1:19 de la tarde, se presentó en la ciudad de Armenia un movimiento telúrico que trajo consecuencias directas a la edificación en que funcionaba la Plaza de Mercado Central de Armenia (Galería), inmueble que según concepto del Comité Regional de Emergencias, y de la Sociedad de Ingenieros del Quindío, representaba un inminente peligro.

4. Que por lo tanto la administración municipal, en base (sic) a lo anterior y propendiendo por la seguridad ciudadana, mediante Resolución 2227 del 13 de abril de 1999, ordenó la demolición de la edificación mencionada.

5. Que el artículo 2008 del Código Civil establece: Causales de la expiración del arrendamiento de cosas. El arrendamiento de cosas expira de los mismos modos que los otros contratos y especialmente:

1. Por la destrucción total de la cosa arrendada.

RESUELVE:

ART. 1º—Dar por terminado el contrato (sic) de arrendamiento (sic) número 7 de 1997 suscrito con la Cooperativa Cooplazas Ltda Respecto (sic) de la Plaza de Mercado Central de Armenia (Galería).

ART. 2º—Ordenar la liquidación del Contrato (sic) relacionado en el punto anterior. Para este efecto deléguese en el subgerente administrativo y financiero de Empresas Públicas de Armenia el trámite y elaboración del acta final.

ART. 3º—Contra la presente resolución, procede el recurso de reposición por la vía gubernativa” (fls. 45 y 46, cdno.1).

30.10. Resolución 2227 de 13 de abril de 1999, de la Inspección Quinta Municipal de Policía y Tránsito de Armenia (Quindío), “Por medio de la cual se ordena una demolición de obra parcial del predio denominado Galería Central de Armenia (plaza de mercado), cuyos hechos, consideraciones y parte resolutiva es la siguiente:

“(…) a) Que debido al movimiento telúrico presentado en esta ciudad el día 25 de enero de 1999 el señor alcalde municipal dispuso mediante el Decreto 16 del 26 de enero del presente año y con base en el Decreto 919 de 1989, la demolición inmediata de toda edificación o construcción que amenace ruina o que por su estado de deterioro ponga en peligro la seguridad y la tranquilidad publica (sic).

b) Que el mismo decreto creó la comisión técnica, encargada de evaluar y determinar los casos concretos en que se debe proceder a la demolición e igualmente delegó en los inspectores municipales de policía la facultad de ordenar las demoliciones en aquellos casos que así lo ameriten, y en el Secretario de Infraestructura y Valorización la ejecución de la misma.

c) Que la Comisión Técnica presentó un informe ante esta Inspección, donde se da cuenta de la existencia de una construcción denominada Galería Central de Armenia (plaza de mercado), ubicada entre la (sic) carreras 16 y 18 y calles 15 y 17, ocupando cuatro manzanas urbanas dentro de las cuales se alojan sendos pabellones de ventas aldetal (sic) a saber: 1 – carnes; 2- verduras; 3- granos; 4- misceláneas encerrados perimetralmente por locales comerciales que abren sus puestas (sic) sobre las carreras 16 y 18 y la calle 15, y haciendo fachada sobre la calle 17, una plataforma de tres pisos, cuyo nivel superior parece adicionado a la construcción original, partido en dos por una torre de cinco pisos, que impide la continuidad de la calle 17 destinada a área administrativa y de la cual se hicieron las siguientes valoraciones:

— Evaluación preliminar realizada el día 6 de febrero de 1.999 por los ingenieros Arturo Naranjo Vélez, Michel Bolaños G, Eduardo Palacios, William Castillo V; (sic) quienes conceptuaron la demolición de la totalidad de la estructura.

— Estudio detallado de la facultad de ingeniería de la Universidad del Cauca quienes presentaron la evaluación manifestando que la galería centra (sic), consta de cuatro pabellones con destino a granos, carnes, verduras y mercancías, y una edificación de cinco pisos con destino administrativo

  1. Respecto del pabellón de carnes, verduras y mercancías: Aunque las tres estructuras son similares el efecto del sismo del 25 de enero de 1999, es mas (sic) notorio en el pabellón de carnes que en los otros dos.

Se observo (sic) la viga de los pórticos longitudinales fisuración (sic) de los extremos de la misma, y mas (sic) pronunciadas en las vigas del pabellón de carnes, en donde hay vigas falladas. Sobre las vigas se puede observar que habían (...) afectadas similarmente en sismos pasados, puestas estas tienen reparaciones menores en los extremos de las mismas.

Varios de los pórticos superpuestos a los pórticos (sic) principales están articulados en la base, la unión con la viga horizontal esta fallada. En el pabellón de mercancías la culata que cierra el pórtico descrito se desplomo (sic).

En algunas de las columnas centrales existe fisuración (sic) incipiente los elementos de cierre vertical conformados en ladrillo tolete y bocadillo se desprendieron de la estructura.

Los elementos externos paralelos a los pórticos principales sufrieron notoriamente durante el sismo, tanto a nivel de estructura la cual presenta nudos fallados, como también la de la mampostería de cierre, la cual se agrieto (sic) notoriamente.

  1. Pabellón de grano: Este pabellón no sufrió daño alguno.
 

  1. Edificio de cinco pisos: Se observo (sic) agrietamiento en las columnas y mampostería del edificio este presentas (sic) daño considerable en el tercer nivel donde puede observarse desviaciones laterales de la estructura y desplazamiento de la mampostería, y es posible fisuración (sic) de las columnas.
 

Que de esta manera la Comisión Técnica recomienda la demolición del pabellón de carnes, la comisaría central y el pabellón de carnes, la comisaría central y el pabellón de verduras y mercancías, por encontrarse en avanzado estado de deterioro y amenazando ruina.

Consideraciones

Que con base en los anteriores estudios y en las insinuaciones del Ministerio de cultura (sic), por considerar la plaza de mercado monumento nacional, se procedió a solicitar a la Sociedad Colombiana De Ingenieros, un estudio mas (sic) detallado al respecto; (sic) y quienes finalizan su análisis recomendando la demolición del mercado publico (sic) de Armenia.

Analizando la actuación procesal en conjunto como son todos los estudios realizados sobre dicha edificación es necesario concluir, que de esta forma es deber de la administración municipal tomar las medidas necesarias para proteger la vida y el patrimonio de las personas que hacen uso de la plaza de mercado de la ciudad y de aquellas que transitan o residen por dicho sector; que no es dable para administración abstenerse de demoler una edificación que por su alto estado de deterioro pueda representar un peligro inminente.

De otro lado es claro que las normas de emergencia, con las que actualmente nos regimos para muchos eventos como el que nos ataña y por la especial urgencia en que nos encontramos y el deber de velar por toda una comunidad nos permito (sic) ordenar que dicha demolición se lleve a cabo en forma inmediata.

Que de dicha situación se desprende la necesidad de ordenar la demolición de obra de la construcción indicada anteriormente, ya que al amenazar con ruina pone en peligro la seguridad y tranquilidad de todos los habitantes del municipio.

(…).

RESUELVE:

ART.1º—Ordenar la demolición de obra parcial de la construcción denominada Galería Central de Armenia, por lo antes expuesto.

PAR.—El concepto emitido por la comisión técnica el día 2 de marzo de 1999 hace parte de la presente resolución, así como los estudios previos complementarios.

ART. 2º—La demolición de la obra deberá realizarse en forma inmediata, por la Secretaría de Infraestructura y Valorización del municipio o por la entidad encargada para el efecto, por lo expuesto en la parte motiva de esta resolución.

ART. 3º—Copia de la presente resolución se fijara en lugar visible de la sede provisional de la Alcaldía Municipal y de este despacho ubicada en las instalaciones del Museo Quimbaya, Avenida Bolívar Calle 40 N, por el término de diez (10) días hábiles” (fls. 47 a 51, cdno. 1).

30.11. Copia auténtica de la Resolución 3737, de 17 de junio de 1999, de la Inspección Quinta Municipal de Policía y Tránsito de Armenia (Quindío), “Por medio de la cual se ordena una demolición de obra del predio ubicado en la galería pabellón de granos”, de cuya parte considerativa y resolutiva se extrae lo siguiente:

“(...) c) Que la Comisión Técnica presentó un informe ante esta inspección donde se da cuenta de la existencia de una construcción (sic) ubicada en la galería pabellón granos, la Cual (sic) se encuentra en avanzado estado de deterioro y amenazando ruina.

d) Que de dicha situación se desprende la necesidad de ordenar la demolición de obra de la construcción indicada anteriormente, ya que al amenazar con ruina pone en peligro la seguridad y tranquilidad publica (sic) de todos los habitantes del municipio.

(…).

RESUELVE:

ART. 1º—Se ordena la demolición total de la construcción ubicada en la galería pabellón granos (…).

ART. 2º—La demolición de obra deberá realizarse en forma inmediata, por la Secretaría de Infraestructura y Valorización del Municipio (…).

ART. 3º—Copia de la presente resolución se fijara en lugar visible de la sede provisional de la alcaldía municipal y de este despacho ubicada en las instalaciones del Club América calle 19 Nº 13-55, por el término de diez (10) días hábiles” (fls. 141 a 143, cdno. 1).

30.12. Copia simple del “Contrato de arrendamiento del inmueble en que funciona la plaza de mercado central de Armenia 007/97 celebrado entre Las Empresas Públicas de Armenia-Empresa de servicios públicos y La Cooperativa de Comerciantes de la Plaza de Mercado Central de Armenia Cooplazas Armenia Ltda” el 22 de septiembre de 1997 (fls.52 a 59, cdno. 1).

30.13. Copia simple de la “Adición al contrato de arrendamiento 007/97” (fls. 60 y 61, cdno. 1).

30.14. Certificación o constancia expedida por la Contadora Pública Ana Melva Arbeláez Segura, el 15 de noviembre de 2000, según la cual: “Que el señor Hernando Toquica Poveda, identificado con cédula de ciudadanía 1.250.122 expedida en armenia (q), obtenía ingresos mensuales netos por valor de $2.000.000 (dos millones de pesos m.cte) de los cuales el subsistía. estos ingresos eran producto de las actividades comerciales durante el año de 1998, en el local 17002 dedicado a la compra y venta de víveres, rancho y licores, ubicado dentro de la plaza de mercado central de la ciudad de armenia (q), en la siguiente dirección calle 15 Nº 17-13” (fl. 63, cdno. 1). A dicha certificación o constancia se acompañó el “Estado de ganancias y pérdidas de diciembre 1º al 31 de 1998” (fl. 64, cdno. 1).

30.15. Copia simple del contrato de arrendamiento 0001, de 19 de noviembre de 1998, suscrito entre la representante legal de la Cooperativa de Comerciantes de la Plaza de Mercado de Armenia Limitada “Cooplazas Armenia Ltda” (arrendador) y Hernando Toquica Poveda (arrendatario) del local comercial distinguido con el número 17002 ubicado en la Plaza de Mercado Central de Armenia (Quindío) y destinado a la venta o expendio de granos (fls. 66 y 67, cdno. 1).

30.16. Certificado de matrícula de persona natural de Hernando Toquica Poveda expedido por la Cámara de Comercio de Armenia el 29 de junio de 2000 y donde se certifica: 1) el número de la matrícula es 3077-1; 2) la actividad es “Compra y venta de víveres, rancho y licores; 3) que es propietario del establecimiento de comercio “Granero Titán” ubicado en la “Calle 15 Nº 17-31; y, 4) que su total de activos es de “$ 2.500.000” (fls.68 y 69, cdno. 1).

30.17. Copia simple de la comunicación, de 8 de marzo de 1999, del gerente de cultura de la Gobernación del Quindío, Secretario Técnico Centro Filial, en el que se comunicó “que la Plaza de Mercado de Armenia es considerada Monumento Nacional. Por tal razón, el único organismo que puede ordenar su demolición y/o refacción de sus instalaciones es el Consejo de Monumentos Nacionales, creado éste mediante Ley 163 de 1959 y reglamentado por el Decreto 264 de 1963 y que, al promulgarse la Ley General de Cultura (L. 397/97), ha pasado a instancias del Ministerio de Cultura (...) manifiesta su preocupación por la noticia de radio y prensa que anuncia la demolición de este inmueble, y espera la reconsideración de esta decisión, a la luz de las disposiciones legales que protegen los Monumentos Nacionales y el Patrimonio Cultural y Artístico” (fl. 164, cdno. 1).

30.18. Copia simple de la comunicación, de 19 de marzo de 1999, del Secretario Técnico del Consejo de Monumentos Nacionales (Centro Filial del Quindío), de cuyo contenido se extrae:

“(…) consideramos que el argumento que Usted (sic) plantea como aval de una decisión en torno a la demolición del edificio de la Plaza de Mercado no tiene sustento en la realidad, puesto que la edificación no amenaza ruina, ni su estado de deterioro pone en peligro la seguridad o salubridad de los habitantes de dicho sector.

Si bien el Decreto 919 de 1989 en sus distintos artículos lo faculta para tomar decisiones con respecto al derribo de edificios u obras, dichas facultades, como bien lo señala la norma, “no regirán sino mientras dure la calamidad” y no es claro para nosotros cuál consecuencia del desastre conjuraría la demolición de la Plaza de Mercado.

(…).

Usted debe conocer el diagnóstico técnico, solicitado por el Ministerio de Cultura a la firma Estructuras C.L.U. S.A (firmado por el ingeniero civil Álvaro Camacho Landinez), según el cual “…la Plaza de Mercado (de Armenia) no está en condiciones tales que necesite ser demolida pues la estructura, además de sus airosas formas, está concebida con gran sentido de resistencia. Presenta en sus diferentes partes fisuras, daños y desperfectos…” (fls.165 y 166, cdno. 1).

30.19. Copia simple de la comunicación, de 5 de abril de 1999, del Presidente de la Asociación Colombiana de Ingeniería Sísmica, relacionado con la “Recuperación de la Plaza de Mercado de Armenia-Monumento Nacional”, de cuyo contenido se extrae:

“(…) Recientemente hemos tenido conocimiento, mediante comunicación telefónica con la Arquitecta (sic) Sara María Giraldo, Presidenta de la Sociedad Colombiana de Arquitectos, del informe rendido por la SCI acerca del asunto de la referencia.

No podemos dejar de expresarle respetuosamente nuestra extrañeza por el contenido y las conclusiones del citado informe, por cuanto parece desconocer de manera indisculpable los valores históricos y patrimoniales del inmueble en cuestión, declarado como Monumento Nacional mediante Decreto 1802 de Octubre (sic) 19 de 1995, antecedido por un serio estudio de valoración que le fuera encomendado en su momento por Colcultura a la Universidad Nacional de Colombia.

Por otra parte, desde nuestra perspectiva, lo que nos suscita mayor preocupación como Ingenieros, son las conclusiones de dicho informe que aparentemente subestiman las capacidades y recursos tecnológicos de la Ingeniería Colombiana en lo referente al diagnóstico de la patología de estructuras, el refuerzo sismoresistente y las opciones hoy disponibles en el mercado nacional para enfrentar con éxito la recuperación y consolidación de obras monumentales y no monumentales.

No es desconocido para esta asociación que existen diferentes intereses en la ciudad de Armenia en relación con la conservación o no del inmueble antes mencionado, los cuales respetamos dado que se fundamentan en argumentos en cada caso bien sustentados. Sin embargo, nuestro deber ético ha sido indicar que la demolición del inmueble no puede ampararse o justificarse en la supuesta gravedad de los daños sufridos y en la imposibilidad técnica y económica de su rehabilitación y consolidación” (fls. 167 y 168, cdno. 1).

30.20. Copia simple de la comunicación, de 5 de abril de 1999, del Asistente de Gestión de la Sociedad Colombiana de Arquitectos, Regional Quindío (fl. 169, cdno. 1), con la que se allegó el “informe presentado por el Ingeniero Arquitecto Hernando Vargas (fls.170 a 172, cdno. 1).

30.21. Copia simple del informe de evaluación de las galerías de Armenia, de 6 de febrero de 1999, realizado por los ingenieros Arturo Naranjo Vélez, Michel Bolaños G., Eduardo Palacios y William Castillo V, cuyo contenido es el siguiente:

“(…) Nosotros los abajo firmantes, de profesión ingenieros civiles estructurales, hemos practicado visita al inmueble donde actualmente funcionan las galerías de Armenia, localizadas entre las carreras 16 a 18 y entre las calles 17 a 15, con ocasión del sismo del 25 de enero de 1999, y se observa lo siguiente:

El inmueble esta conformado por pórticos de concreto reforzado acartelados y con una altura aproximada de 15 metros.

El primer nivel de ocupación corresponde a espacios para la venta de carnes, verduras y cacharrerías y el segundo nivel lo conforma una terraza donde funciona un restaurante y las oficinas de una inspección de policía.

La estructura presenta desprendimiento del concreto de recubrimiento, tanto en vigas como en la unión (nudos) de estas y las columnas, así como asentamientos producidos por ampliaciones exageradas de las cargas por el terremoto.

Este modelo estructural no cumple las exigencias de la Norma Sismo-Resistente NSR-98, y de aceptar su reparación ajustándola a estas normas, la administración municipal se vería enfrentada a un gasto más alto que una solución encaminada a una construcción nueva.

Aproximación de costos de reparación:

  1. Área (sic) de los pabellones afectados: 8500 m2
 

  1. Valor de los diseños estructurales y reparación: $350.000/m2
 

  1. Valor total: $2.975.000.000
 

La circunstancia referida, nos permite afirmar que la mejor solución a las galerías de Armenia debería ser su demolición y nueva construcción” (fls.112 y 113, cdno. 1).

30.22. Copia simple del informe de evaluación de las edificaciones (secciones carnes, verduras y comisaría central) de la galería de Armenia, rendido por Camco Ltda Ingenieros Arquitectos, de 9 de febrero de 1999, y cuyo contenido es el siguiente:

“(...) En al (sic) visita de inspección que hemos realizado a las edificaciones donde se encuentran las secciones de carnes, verduras y comisaría central, de la Galería de Armenia, ubicada en la calle 17 con Carrera (sic) 16, se observó lo siguiente:

1. Las vigas al borde del acartelamiento (sic) se encuentran fracturadas y las armaduras expuestas (sin recubrimiento) y en algunos casos el hierro doblado.

2. Las bases de las cartelas contra las columnas se encuentran en su mayoría fisuradas.

3. En algunas partes de la placa se encuentran humedades con coloración de oxido (sic), lo que indica corrosión del hierro.

4. Teniendo en cuenta la edad de la estructura, esta no fue construida siguiendo las normas sismoresistentes establecidas en el Decreto 1400 de 1984, mucho menos cumple el Decreto 33 de 1998.

5. Por otra parte la reconstrucción de la estructura debe cumplir con las normas previstas en el capítulo A.10 del NSR98, lo que implicaría prácticamente en términos de costos, volver a hacer la estructura.

6. La mampostería de la comisaría se encuentra agrietada, con filtraciones de humedad, con riesgo de desplome.

7. Se observó un gran deterioro en la mampostería de fachadas.

Conclusión

Teniendo en cuenta los puntos anteriores, nuestra recomendación es demoler estas construcciones, ya que las personas que allí trabajan corren el peligro de perder sus vidas, ante un posible colapso de la estructura”. (fls.114 y 115, cdno. 1).

30.23. Copia simple de la evaluación realizada por la Sociedad Colombiana de Ingenieros con destino al Ministerio de la Cultura, de 23 de marzo de 1999, cuyo contenido es el siguiente:

“(...) 2. Inspección ocular

El sábado 13 de marzo (sic) con el propósito de cumplir el encargo, viajamos a la ciudad de Armenia donde hicimos una inspección ocular minuciosa.

(...).

Se recorrió perimetralmente toda la Galería, que muestra la mampostería de las fachadas considerablemente agrietadas, y aleros en placas macizas en concreto reforzado, en general en muy mal estado, con recubrimientos saltados que muestran sus armaduras originalmente mal colocadas y ubicadas (refuerzo interior en voladizos) y alto grado de corrosión de las armaduras (...).

Ingresamos al Mercado por el Costado Norte (...) iniciando por el de Carnes (sic) (...) Aquí se ve la conformación estructural del Pabellón, que es típica para los cuatro, y que esta constituida por los pórticos en concreto Reforzado (sic) con dos luces de unos 16.0 M cada una, y lucernas de unos 6.0M sobre cada vano. Están separados cada 6.0 ó 7.0 M y las secciones de columnas y vigas son variables (inercia variable) conformando un intradós poligonal que busca la aproximación a un semiarco (...) El refuerzo inferior de las vigas e interior de las columnas esta doblado en cada quiebre del Intrados (sic), de tal forma que las tensiones del acero generan una componente hacia fuera que ha hecho que los recubrimientos en todos los quiebres se salte, descubriendo el refuerzo (...) Este fenómeno es sistemático en todos los pórticos y en todos los Pabellones (sic), y no han necesitado la ocurrencia de Sismos (sic) para presentarse, dado que las cargas de gravedad son suficientes para producirlos, y de hecho existían antes del sismo pues algunas se ven pintadas (...) En el sentido longitudinal de los Pabellones (sic) existen vigas separadas entre 2.5 y 3.0 M que soportan una losa maciza de unos 10 cms de espesor, que unen y amarran los pórticos principales a nivel de la cubierta inclinada, pero que no son soporte transversal suficiente para resistir las cargas horizontales generadas por un sismo fuerte; razón por la cual los Muros (sic) de Mampostería perimetrales se encuentran completamente destruidos pero que fueron los que evitaron que la estructura colapsara completamente en el Terremoto (sic) pasado (...).

Los daños son generalizados en todos los pabellones excepto en el de granos, donde por razón de un incendio fue cambiada la estructura de cubierta por una Metálica (sic), mas (sic) liviana, que simula la misma geometría de los pórticos de concreto (…) pero que alteró la arquitectura (sic) original del pabellón (sic), variación que no se ha debido permitir siendo la edificación patrimonio Arquitectónico (sic).

Da la impresión de que el pabellón (sic) de Carnes (sic) fue el más afectado, pero no creemos que haya sido solamente por el terremoto, sino por la misma actividad de este, carnes, neveras, humedad, mayor ambiente corrosivo etc.

El pabellón (sic) de verduras (sic) (…) también se encuentra seriamente afectado, y el de mercancías varias (misceláneas) el pórtico (sic) que alberga la culata sur se desplomo (sic) dejando prácticamente destruidos los nudos de unión de los diferentes elementos estructurales del pórtico (sic).

Es notorio, como se aprecia en las manchas amarillentas (…) el alto grado de corrosión en que se encuentra la estructura, y que la hacen difícilmente recuperable.

3. Documentos recibidos y comentarios

3.1. Carta del Ministerio de Cultura a la SCI solicitando el presente estudio (mar. 10/99).

Al ser declarado el Mercado Público de Armenia, monumento nacional en 1995, el Ministerio de la Cultura (sic) debe decidir sobre la viabilidad de reparar dicha construcción o permitir su demolición de acuerdo a la solicitud del municipio (sic).

3.2. Concepto preliminar del Ingeniero Álvaro (sic) Camacho Landinez para la Dirección de Patrimonio, recibido del Ministerio de Cultura.

El doctor Camacho concluye que la estructura es reparable, previo levantamiento de los daños y estudio de vulnerabilidad, pero creemos que la estructura no resiste este estudio, principalmente por el estado de corrosión en que se encuentra, que hace necesario intervenirla completamente, y que el Dr. Camacho no noto (sic) en su inspección.

3.3. Informe de la Evaluación Estructural (sic) de Galería Central de la ciudad de Armenia (Mercado Público de Armenia) presentado por la Universidad del Cauca, y elaborado por los profesores (sic) Juan Manuel Mosquera R y Carlos Ariel Hurtado A., recibido del Ministerio de Cultura.

Es más completo el Informe de los doctores Mosquera y Hurtado. Ellos analizaron un Pórtico (sic) Típico (sic), estableciendo un modelo matemático muy aproximado. No es claro que (sic) análisis de carga utilizaron, y no son claras las unidades de los resultados, pero concluyen que la estructura en el sentido analizado no tiene mayor capacidad de resistir cargas horizontales de Sismo (sic) y por consiguiente en el otro sentido ortogonal menos. Da la impresión de que analizaron un Pórtico (sic) de una luz, siendo realmente de dos, lo que alteraría sensiblemente los resultados, al igual el hecho de no considerar la Inercia (sic) variable.

Ellos concluyen en la poca capacidad de la estructura, y recomiendan su demolición exceptuando el Pabellón (sic) de granos, que se comporto (sic) mejor por tener una estructura de cubierta (sic) mas (sic) liviana.

3.4. Evaluación de los Ingenieros (sic) Estructurales (sic) Arturo Naranjo Vélez, Miche Bolaños G, Eduardo Palacios y William Castillo, enviada al sr. Alcalde de Armenia en fecha 6 de febrero (sic) de 1999 y entregada a nosotros por la alcaldía.

Es un informe muy superficial y recomienda la demolición del inmueble.

3.5. Evaluación de las edificaciones sección carnes y verduras, Comisaría Central de la Galería de Armenia enviada al sr. Alcalde de Armenia con fecha 9 de Febrero (sic) de 1999 por la firma Camco Ltda y firmada por el Ing. Juan Manuel Parra González y entregada a nosotros por la Alcaldía.

Enumera los desperfectos de la construcción y recomienda su demolición.

3.6. Acta Nº 19 de marzo (sic) 2 de 1999 de la comisión técnica, nombrada por la Alcaldía de Armenia para la evaluación de las edificaciones (sic) que deben ser demolidas y conformada por los ingenieros Edison Duque Molina, Secretario de Infraestructura y Valorización, Dr. Jahir Rodriguez (sic) R., Director del Departamento Administrativo de Planeación y Evaluación, Ingeniera Luz Stella Ocampo de Henao, Presidenta de la S.I.Q., Arquitecto Edilberto Godoy T., Representante (sic) de la S.C.A seccional Quindío y entrega a nosotros por la S.I.Q.

Esta Comisión estudio (sic) y analizó los Informes anteriores (3.3; 3.4; 3.5) y con base en ellos recomiendan (sic) a la Alcaldía del Municipio de Armenia, la demolición de las edificaciones consideradas en el estudio estructural de la Universidad del Cauca (Carnes Verduras, Misceláneas y Torre de cinco pisos).

4. Conclusiones y recomendaciones

4.1. El sismo del 25 de enero (sic) de 1999, afecto (sic) severamente la estructura del Mercado Público de Armenia, que se encontraba ya altamente deteriorada por sismos anteriores, pero principalmente por el alto grado de corrosión de las armaduras. Es notable el descuido en el mantenimiento de toda la edificación, adicionado a los errores en el diseño y construcción originales, que se notan sistemáticamente en los sitios donde se han saltado los recubrimientos, por mala colocación de los refuerzos.

4.2. En el estado actual la estructura del Mercado Público de Armenia, es incapaz de resistir un nuevo Sismo (sic) de las características del presentado el pasado 25 de enero (sic) de 1999.

4.3. No se conoce en este momento un concepto de arquitectos (sic) especialistas que justifiquen el verdadero valor Arquitectónico (sic) del Mercado de Armenia, que podría ayudar al Ministerio de Cultura a tomar una determinación.

4.4. El recuperar y mantener la edificación, tienen (sic) costos elevados y se requería ponerla al día en cuanto a normas (sic) sísmicas (sic), haciendo los esfuerzos necesarios que garanticen mantenerla como lo merece un monumento nacional. Es inadmisible el descuido en que se ha mantenido y las varias intervenciones y construcciones adicionales que han afectado el proyecto (sic) arquitectónico (sic) original.

En todo caso la recuperación tendría que iniciarse y ejecutarse en el menor tiempo posible, dado el peligro que ofrece.

4.5. Por todo lo expuesto, que incluye fundamentalmente evaluación de las condiciones estructurales del inmueble y la apreciación pragmática de que los posibles costes de rehabilitación pueden alcanzar un nivel injustificable, es nuestra conclusión recomendar la demolición del mercado publico (sic) de Armenia” (fls.116 a 129, cdno. 1).

30.24. Copia simple de la evaluación estructural de la “Galería Central de la Ciudad de Armenia” realizada por los profesores Juan Manuel Mosquera R y Carlos Ariel Hurtado A de la Universidad del Cauca, cuyo contenido es el siguiente:

“(…) Daños observados:

Pabellones de carnes, verduras y mercancías

Aunque las tres estructuras son similares el efecto del sismo del 25 de enero de 1999, es más notorio en pabellón de carnes que en los otros dos.

Se observó sobre la viga de los pórticos longitudinales fisuración (sic) en los extremos de la misma, y más pronunciadas en las vigas del pabellón de carnes, en donde hay vigas falladas (…) Sobre las vigas se pudo observar que habían sido afectadas similarmente en sismos pasados, pues estas tenían reparaciones menores en los extremos de las mismas.

Varios de los pórticos superpuestos a los pórticos principales están articulados en la base, la unión con la viga horizontal esta fallada. En el pabellón de mercancías la culata que cierra el pórtico descrito se desplomo (sic) (…).

En algunas de las columnas centrales existe fisruación (sic) incipiente. Los elementos de cierre vertical conformados en ladrillo tolete y bocadillo, se desprendieron de la estructura (…).

Los elementos extremos paralelos a los pórticos principales sufrieron notoriamente durante el sismo, tanto a nivel de la estructura la cual presenta nudos fallados como también de la mampostería de cierre, la cual se agrietó notoriamente (…).

Pabellón de granos:

Este pabellón a diferencia de los anteriores no sufrió daño alguno.

Edificio de 5 pisos:

Se observó agrietamiento grave en las columnas y mampostería del edificio. Este presenta daño considerable en el tercer nivel donde puede observarse desviaciones laterales y desplazamiento de la mampostería y posible fisuración (sic) en las columnas (…).

Resultados del análisis estructural:

Para observar el comportamiento global de la estructura se modelo (sic) la misma en forma aproximada, generando las fuerzas bajo análisis dinámico y mirando el comportamiento de la estructura bajo modelos elástico-lineal y elástico-plástico. Este análisis mostró que la viga de los pórticos principales es muy sensible al efecto de la carga lateral. La misma se articula bajo pequeñas aceleraciones sísmicas como lo mostró la estructura en el pasado sismo del 25 de enero y en los anteriores. Una vez que la viga se articula en la vecindad de la viga, aunque para que esto ocurra requiere aceleraciones mayores. Con estos dos elementos fallados a flexión la capacidad de la estructura a eventos sísmicos futuros está notoriamente deteriorada. Al mismo tiempo, de presentarse otro evento sísmico, los muros y elementos de cierre terminarán colapsando por exceso de deriva, ya que la estructura es notoriamente más flexible de lo que fue originalmente. Fue modelado únicamente el pórtico principal, pero se puede deducir un comportamiento similar para la dirección perpendicular.

Recomendaciones

Pabellón de carnes

Esta estructura se recomienda demoler, ya que su capacidad sísmica es muy limitada.

Pabellón de verduras y mercancías

Se espera un comportamiento estructural similar al de carnes en un futuro, al menos que la estructura se demuela o que se acondiciones sísmicamente.

Pabellón de granos

Esta estructura no presenta ningún problema estructural (sic).

Edificio de 5 pisos

Esta estructura debe demolerse, pues presenta daños estructurales graves y tiene problemas de estabilidad” (fls. 130 a 133, cdno. 1).

30.25. Copia simple del Acta número 19, de 2 de marzo de 1999, de la Comisión Técnica nombrada por la Alcaldía de Armenia para la evaluación de las edificaciones que deben ser demolidas, que analizó la a) evaluación preliminar realizada el 6 de febrero de 1999 por los ingenieros Arturo Naranjo Vélez, Michel Bolaños G., Eduardo Palacios y William Castillo V.; b) la evaluación estructural realizada el 9 de febrero de 1999 por la empresa Camco Ltda y, c) el estudio realizado por la Facultad de Ingeniería de la Universidad del Cauca, llegando a recomendar “a la Alcaldía del Municipio de Armenia la demolición de las edificaciones consideradas en el estudio estructural realizado por la Universidad del Cauca: Pabellón de carnes. Comisaría Central (edificio de 5 pisos) Pabellón de verduras y mercancías” (fls.134 y 135, cdno. 1).

30.26. Copia auténtica del Acta 29, de 26 de abril de 1999, de la comisión técnica, en la que se recomendó “que la administración municipal tome las medidas para evitar el ingreso de personas que van hacer (sic) Demolidos (sic)” (fl. 144, cdno. 1).

30.27. Copia simple de la decisión, de 2 de octubre de 2000, de la Procuraduría Segunda Delegada para la Vigilancia Administrativa, por virtud de la cual se calificó el mérito de las diligencias disciplinarias en contra de Álvaro Patiño Pulido y Martha Inés Martínez Arias (Alcalde Municipal de Armenia e Inspectora Quinta Municipal de Armenia), absteniéndose de abrir investigación disciplinaria con fundamento en los siguientes argumentos:

“(…) Lo acontecido con la plaza de mercado de Armenia tuvo connotaciones especiales, porque se trataba de un monumento nacional declarado como tal en 1.995, que requería de un tratamiento y esfuerzos para preservarlo.

Así lo hizo el Alcalde Patiño Pulido al reunirse en varias oportunidades con el Ministro de la Cultura Alberto Casas Santamaría e inclusive mediante oficio

321 del 23 de febrero de 1999, solicitó el aval para demoler la plaza de mercado, como lo manifestó el señor ministro en oficio del 15 de abril de 1999 (fls. 64 a 66). Pretendía el ministerio que se realizaran las gestiones necesarias para evitar la demolición a través de una reestructuración con grandes aportes oficiales.

Sin embargo, los análisis de los expertos que voluntariamente contribuyeron a efectuar estudios sobre el tema de la referencia (demolición de la plaza de mercado), coincidieron en que debido a las fallas estructurales del inmueble, debía procederse a su demolición.

Estos estudios, en momentos tan críticos para esa región quindiana por las réplicas que se estaban presentando (varios temblores), no tuvieron otro propósito que colaborar con la reconstrucción de la nueva ciudad.

Los estudios de los especialistas en el tema fueron claros en el sentido que resultaba más práctica la demolición de la plaza de mercado, no solo por los costos, sino por la inseguridad que ofrecía en la gran mayoría del inmueble, porque no cumplía las exigencias de la norma sismo-resistente NSR-98 y encontrarse en la línea media de la falla de Romeral, zona Armenia, además de haber sido levantada en un lleno antrópico.

(…).

Como se puede observar, fueron profesionales expertos quienes evaluaron el verdadero estado que presentaba el inmueble, que amenazaba ruina, constituyendo un verdadero peligro para los vendedores de la Plaza y lógicamente para los usuarios.

La preocupación del señor Ministro de la Cultura y de los funcionarios de Monumentos Nacionales, de que no se demoliera la construcción, sino que se buscara una restauración, resultaba loable en condiciones normales, pero debe tenerse en cuenta que la plaza de mercado se encontraba en una zona de riesgo; que no había sido levantada con las especificaciones sismo-resistente (sic), y que ofrecía peligro, circunstancias que la estaban viviendo y sufriendo los habitantes de Armenia, con el Alcalde a la cabeza, para comprender que tomaron una decisión acorde con la fuerza mayor presentada.

No satisfechos con los conceptos de los expertos, el Consejo de Gobierno de Armenia, aprobó el 8 de febrero de 1999 la demolición, después de un debate amplio y con fundamento en los conceptos técnicos ().

(...).

El Alcalde Municipal Alvaro Patiño Pulido no fue reacio ni ajeno a las normas sobre Monumentos Nacionales. Como se ha discriminado, dialogó con funcionarios del Ministerio de la Cultura e interpretó que con base en el Decreto 919 de 1989 que en su artículo 32 señala que los alcaldes se encuentran facultados, en casos especiales de urgencia, para ordenar mediante resoluciones la demolición de bienes inmuebles que ofrezcan peligro en forma inmediata, tomó la determinación, junto a sus asesores, como se ha visto de autorizar la demolición referida por el inminente peligro que representaba, sin esperar que la burocracia y tramitología capitalina dilatara una solución práctica para evitar perder más vidas.

Además, el Concejo Municipal de Armenia a través del Acuerdo 1 de 1999 (plan de ordenamiento territorial) cambió los usos del suelo de la ciudad, especialmente de la zona central, donde se encontraba la plaza de mercado, como lo informó el alcalde municipal, que sirve para demostrar la bondad de la demolición.

En criterio de la delegada, las diligencias adelantadas contra el doctor Patiño Pulido debe (sic) ser archivadas, porque el hecho denunciado como irregular no constituye falta disciplinaria.

El pronunciamiento de la delegada también se hace con relación a la Inspectora Quinta Municipal de Policía (…)” (fls.153 a 157, cdno. 1).

30.28. Oficio de la Secretaria Ejecutiva de la Asociación Colombiana de Ingeniería Sísmica, de 24 de septiembre de 2001 (fl. 20, cdno. 2), con el que se allegaron los siguientes documentos:

30.28.1. Concepto técnico rendido por el Secretario de la Comisión Asesora Permanente para el Régimen de Construcciones Sismo Resistentes de la Asociación, dentro la acción popular con radicación 0378-2000 (demandante Hernán Gallego Arbeláez), de cuyo contenido se extrae:

“(…) Con el fin de reducir el riesgo, proteger la vida y el patrimonio de los ciudadanos, las edificaciones nuevas en el país deben cumplir los requisitos mínimos de diseño, supervisión técnica y construcción establecidos en la ley sus reglamentos. De igual manera, se deben cumplir estos requisitos para la rehabilitación o refuerzo sismoresistente de las edificaciones indispensables existentes, definidas en el numeral 16 del artículo 4º, como edificaciones de atención a la comunidad que deben funcionar durante y después de un sismo, cuya operación no puede ser trasladada rápidamente a un lugar alterno, tales como, hospitales de niveles de complejidad 2 y 3 y centrales de operación y control de líneas vitales.

(…).

3. En relación con el alcance del capítulo A.10 del decreto 33 de 1998 y su aplicación para la reconstrucción posterior a un sismo, nos permitimos indicar que dicho capítulo debe ser aplicado cuando se realiza el estudio de vulnerabilidad sísmica de una edificación existente, con el fin de determinar sus deficiencias estructurales en relación con la ley y sus reglamentos. En caso de que una edificación haya sufrido daños estructurales y deba ser reparada, razón por la cual se le deba realizar un estudio de vulnerabilidad sísmica, deberá cumplir con los requisitos establecidos en el Capítulo A.10, por tratarse de una construcción construida antes de la vigencia de la actual normativa.

4. Es importante mencionar que debido a que no existen en el reglamento disposiciones específicas para la reparación de edificaciones posterremoto (…)” (fls. 22 y 23, cdno. 1).

30.28.2. Consulta absuelta por el presidente de la asociación, de 11 de marzo de 1999, “acerca de la recuperabilidad de la Plaza de Mercado de Armenia”, de cuyo contenido se extrae:

“(…) 2. Estado actual del inmueble

Si bien las estructuras que soportan y conforman los cuatro pabellones y el bloque de acceso de la Plaza de Mercado de Armenia sufrieron averías que van desde leves a severas, ninguna de ellas sufrió colapso o daño que permita inferir colapso inminente. Es necesario, por supuesto, excluir su uso habitual mientras se adelantan los estudios de geotecnia, patología estructural y no estructural y de estado de redes de servicios y se procede con las reparaciones y reforzamientos que estos estudios recomienden.

3. Recuperabilidad del inmueble

(…).

El caso de la Plaza de Mercado de Armenia sería un caso más de posible intervención restaurativa con expectativa de éxito. En lo referente a los costos de los estudios y construcción, es prematura aventurar desde ahora cifra alguna: su cuantificación requiere estudios iniciales de mayor profundidad a la de las inspecciones preliminares hasta ahora llevadas a cabo. Una vez se disponga de presupuestos preliminares sobre anteproyectos de intervención, se entraría a juzgar la viabilidad de la recuperación del monumento, incorporando variables indispensables como: valor Histórico-Patrimonial, impacto social y viabilidad económica, entre otros” (fls. 24 y 25, cdno. 2).

30.28.3. Comunicación, de 5 de abril de 1999, del Presidente de la Asociación Colombiana de Ingeniería Sísmica, relacionado con la “Recuperación de la Plaza de Mercado de Armenia-Monumento Nacional” (fls. 26 y 27, cdno. 2).

30.29 Informe juramentado solicitado a Mario Londoño Arcila, Alcalde de Armenia en el que manifestó:

“(…) a) Verificada la documentación existente respecto a la demolición de la plaza de mercado central de Armenia, se encuentra el Acta No. 19 de marzo de 2 de 1999, por medio de la cual la comisión técnica creada mediante Decreto Municipal 16 de enero 26 de 1999 (y no D. 196) recomendó inicialmente la demolición de los pabellones de carnes, verduras y mercancías y de la comisaría central (edificio de 5 pisos) con base en las evaluaciones adjuntas a dicha acta.

Es preciso señalar que aunque la mayoría de los conceptos técnicos suministrados por diferentes grupos de ingenieros recomendaban la demolición total de la galería central, se optó por acoger prioritariamente el concepto de demoler los tres pabellones y la edificación de cinco pisos antes mencionados, que eran las construcciones que más peligro representaban y es por ello que la Resolución 2227 del 13 de abril de 1999 en su artículo primero de la parte resolutiva ordenó la demolición de obra parcial de la construcción denominada Galería Central de Armenia, puesto que en ese acto administrativo no se incluyó la demolición del pabellón de granos, la cual fue ordenada posteriormente mediante la Resolución 3737 de junio 17 de 1999.

b) Para la expedición de la Resolución 2227 del 13 de abril de 1999, el despacho de la alcaldía no dictó acto administrativo alguno para modificar u ordenar modificar la decisión que ordenaba la demolición de obra parcial de la galería central de Armenia.

Lo anterior tiene su razón de ser, porque al haberse expedido el Decreto Municipal 016 de 1999, en cuyo artículo tercero se delegó a los inspectores municipales de policía la facultad de ordenar las demoliciones de que trata el mismo decreto y eran ellos y más exactamente la Inspección Quinta Municipal de Policía la que con fundamento en los conceptos técnicos de los ingenieros y en sus aclaraciones o modificaciones a los mismos, tenía la atribución de modificar las resoluciones que ordenaban específicamente la demolición de un inmueble determinado, sin que para ello se requiriera previamente la expedición de otro acto administrativo dictado por la Alcaldía.

Sin embargo, para la expedición de la Resolución 2227 de abril 13 de 1999, no hubo modificación de la decisión adoptada inicialmente, pues ella se refería a demolición de obra parcial y así se ejecutó, pues efectivamente la demolición fue parcial ya que en ella no se incluyó la demolición del pabellón de granos (…).

c) El despacho de la alcaldía no ordenó mediante acto administrativo alguno a la Secretaría de Infraestructura Básica y Valorización del municipio, la demolición total de la plaza de mercado central de Armenia o galería central, porque las demoliciones no las ordenaba el alcalde municipal, sino los inspectores municipales de policía (…) y además la demolición total de la galería central se realizó en dos etapas, primero se ordenó la demolición parcial que incluía los pabellones de carnes, verduras y mercancías, y la torre central de cinco pisos (Res. 2227, abr. 13/99) y posteriormente se ordenó la demolición del pabellón de granos (Res. 3737, jun. 17/99) lo cual equivale a decir, que la demolición total de la galería sólo se vino a configurar cuando se demolió el pabellón de granos.

d) Ni al despacho de la Alcaldía, ni a la Inspección Quinta Municipal de Policía, que fue la dependencia que expidió la resolución que ordenó la demolición, le correspondía notificar a los terceros subarrendatarios o arrendatarios sobre la demolición total de la galería, porque el artículo segundo del Decreto del Gobierno Nacional 182 de enero 26 de 1999, por el cual se declaró la existencia de una situación de desastre en la zona afectada por el terremoto, dispuso que será de aplicación en los municipios señalados en el artículo anterior, entre los cuales estaba incluido Armenia, el régimen normativo especial para situaciones de desastre contemplado en los artículos 24 y siguientes del Decreto 919 de 1989 y el inciso cuarto del artículo 32 del Decreto 919 de 1989 (…) establece que en casos de especial urgencia, la resolución que ordene la demolición podrá advertir expresamente que ella se llevará a cabo en forma inmediata, caso en el cual no se procederá a notificación alguna, sino que simplemente copia de la resolución se fijará en la misma fecha de su expedición y durante diez días hábiles, en el despacho de la alcaldía respectiva” (fls. 29 y 30, cdno. 2).

30.30. Interrogatorio de parte rendido por Clara Luz Jaramillo:

“(…) Pregunta número ocho: Manifieste al despacho de acuerdo con los antecedentes que usted posee como de las pruebas que obran en el proceso cuales fueron las razones para que EPA en su calidad de propietaria del inmueble donde funcionaba la Galería no haya participado en el proceso evaluativo de su edificación y que culminó con la demolición de este monumento Nacional. Contestó: En el proceso de evaluación de las edificaciones se nombraba un comité de evaluación con profesionales del ramo de la ingeniería bien sea de la ciudad de la Sociedad de Ingenieros o de fuera dela (sic) ciudad para que ellos hicieran la evaluación del estado de la estructura del edificio y así sacaban el soporte técnico para que cada una de las inspecciones coordinara la demolición del edificio (sic). Y en el caso concreto por que (sic) en el proceso uno no puede ser juez y parte y eso era responsabilidad de la Alcaldía que era la que sacaba los decretos de demolición” (fls. 41 y 42, cdno. 2).

30.31. Testimonio rendido por César Bedoya Salazar:

“(…) Preguntado: Cuál la (sic) razón para usted conocer “El granero el Titán” de propiedad del señor Hernando Toquica Poveda. Contestó: La razón es muy sencilla, compañeros de trabajo de la plaza de mercado y hace más de veinte años lo conozco, el negocio y el mío eran casi contiguos, había solo un negocio, y estábamos afiliados en la Cooperativa Coplazas (sic). Preguntado: Como (sic) explica usted que la razón por la cual la administración municipal ordenó la demolición de la Plaza de Mercado Central, obedeciera a un informe técnico de ingenieros civiles acompañados de un especialista en estructuras. Contestó: la explicación es la siguiente, lo que yo conozco la plaza de mercado era declarado monumento Nacional y se tuvo también un informe o estudios de la Universidad del Valle donde manifestaron que las estructuras de la plaza de mercado no eran necesarias (sic) demolerlas. Preguntado: Como usted conoció el Granero el Titán, explíquenos cuales (sic) eran sus dimensiones, que se vendía allí, cual (sic) podría ser el capital invertido, cuanto (sic) podría ser el producido diario, si esta en capacidad de decírnoslo, atendiendo a su calidad de comerciante cercano al negocio del cual el propietario hoy reclama. Contestó: Las dimensiones del local eran casi todos iguales, deberían ser de el (sic) área total del negocio 48 metros, al utilizar la parte alta se doblaba el negocio, generalmente teníamos tres bodegas, el área más o menos seis por ocho, llegando a unos cien metros más o menos de uso de comercio, la altura eran (sic) por ahí de cinco a seis metros de altura. Los productos eran granos y abarrotes en general. El capital era cincuenta millones con muebles y enceres lo que uno calcula a groso modo. Y las ventas diarias podían ser más o menos de un millón, millón y medio diario, ya así en un promedio, porque los sábados y domingo (sic) por ser días de mercado era mayor (…) Preguntado: Manifieste al despacho si la alcaldía municipal (sic) le notificó a mi mandante, a usted y a los demás subarrendatarios de la galería la orden de demolición de la misma, e igualmente si las Empresas Públicas de Armenia, les notificó a ustedes la terminación unilateral del contrato de arrendamiento. Contestó: En ningún momento ni de la Alcaldía ni de las empresas públicas recibimos notificación porque teníamos muy claro que era un momento (sic) nacional y con el sismo no le paso (sic) nada a las estructuras de la galería además de los estudios realizados por la universidad del valle. Y los contratos de arrendamiento estaban vigentes y en ningún momento fueron cancelados y fuimos sacados como se tira la basura a un cesto, no tuvimos ayudas, no nos reubicaron (…) Preguntado: Indíquele al despacho si el proceso de demolición llevado a cabo cuanto (sic) tiempo duró, es decir, si se llevó en un solo acto o en varias oportunidades y si es posible, indicarnos las fechas aproximadas. Contestó: Esa demolición empezó a lo que yo vi en el mes de abril, y terminó como a mediados de junio lo que yo pude observar. Preguntado: Señálele al despacho si usted sabe si a mi mandante, a usted o a los demás subarrendatarios de la Galería alguna entidad pública del orden local, regional o nacional les ha dado alguna indemnización por los perjuicios causados y la pérdida de sus mercancías, muebles y enceres. Contestó: Hemos Ignorados (sic) totalmente, ningún auxilio de ningún campo, yo personalmente y lo que se de mis compañeros. Preguntado: Dígale al despacho si a usted le consta a que (sic) se dedica actualmente don Hernando Toquica. Contestó: Este hombre vivía de ese granero lo he visto como celador de un parqueadero o una venta de carros, es donde yo lo he visto a él” (fls. 43 y 44, cdno. 2).

30.32. Interrogatorio de parte rendido por Hernando Toquica Poveda:

“(…) Pregunta numero uno: Indíquele al despacho cual (sic) era el establecimiento de comercio que usted detentaba en la galería o plaza de mercado de Armenia para la época del sismo del año de 1999. Contestó: Mi negocio que fue establecido en 1956, tenia (sic) el nombre de Granero EL (sic) titán, en la calle 15 Nº 17-31. Pregunta número dos: Indíquele al despacho a título de que (sic) detentaba usted la tenencia del local donde funcionaba el establecimiento comercial al que acabamos de hacer referencia, esto es, si era propietario de ese local, arrendatario u otra situación diferente. Contestó: fui arrendatario desde la fecha indicada, desde el 56 hasta enero del, (sic) 99 de Empresas Públicas EPA, dejando claro que en el 98 para acá por medio de un contrato de arrendamiento que le dio EPA a Coplazas (sic) hasta el día en que decretaron la demolición de la plaza de mercado (...) Pregunta número tres: Indíquele al despacho si tiene conocimiento de quien fue la orden concreta de demoler la plaza de mercado de Armenia, donde funcionaba su local comercial. Contestó: Considero que las órdenes de demolición fue la Alcaldía y EPA (…) Pregunta número cinco: Indíquele al despacho si tiene conocimiento de quien (sic) ejecutó la orden de demolición de la Plaza de Mercado. Contestó: Entiendo que la ejecuto (sic) la Policía por medio de una orden que le dieron por que no la hubiera podido ejecutar sin una orden” (fls. 45 y 46, cdno. 2).

30.33. Oficio SCAQUI-340-01, de 15 de noviembre de 2001, por medio de la cual la Presidente de la Sociedad Colombiana de Arquitectos, Regional Quindío, allegó copia de los diversos documentos emitidos por dicha entidad (fl. 47, cdno. 2):

30.33.1. Oficio, de 5 de febrero de 1999, del gerente de cultura Carlos Alberto Villegas Uribe, cuyo contenido es el siguiente:

“(…) Ante la inminente demolición de algunos inmuebles de la ciudad de Armenia, nos permitimos comunicarle que deben excluirse de la lista contemplada, las siguientes edificaciones, que son consideradas monumentos nacionales, de acuerdo con lo dispuesto en la Ley 163 de 1959:

— Edificio de las galerías de Armenia.

— Antigua estación del tren de Armenia.

De acuerdo a lo dispuesto en esta ley y su Decreto Reglamentario 264 de 1963, es el Consejo de Monumentos Nacionales, y su Filial en el Quindío, quienes determinan lo concerniente a intervención de estas edificaciones”. (fl. 50, cdno. 2).

30.33.2. Oficio, de 16 de febrero de 1999, del gerente de cultura de la Gobernación del Quindío dirigida a la Sociedad de Ingenieros del Quindío, de cuyo contenido se extrae:

“(…) La filial del consejo de monumentos nacionales, capítulo quindío, se permite solicitar atentamente a Ustedes, se sirvan tener en cuenta las siguientes edificaciones, de valor histórico y patrimonial de Armenia, para que a las mismas se les haga una evaluación especial y minuciosa en la etapa previa de conceptos de demoliciones que Ustedes adelantan en la región:

(…).

— Plaza de mercado (Monumento Nacional)” (fls. 51 y 52, cdno. 2).

30.33.3. Oficio CLU-009-99, de 19 de febrero de 1999, del ingeniero civil Álvaro Camacho Landinez de la empresa CLU S.A, en el que se emitió el concepto preliminar previo a la visita de inspección ocular al Mercado Público de Armenia en los siguientes términos:

“(…) La estructura del Mercado que tiene más de 60 años, resistió muy bien los efectos del sísmo (sic). Las cuatro zonas en que se puede dividir presentan diferentes niveles de desperfectos:

1. Zona de Granos (sic):

Esta zona fue la que menos sufrió. La cubierta original que fue demolida a raíz de un incendio, al ser reemplazada por la estructura metálica, dió (sic) lugar a que las cargas horizontales transmitidas a las columnas fueran relativamente pequeñas. No se detectaron mayores fisuras. Solamente presenta una columna bastante fracturada en la fachada que da hacia la zona de expendio de carnes. Se recomienda apuntalar la viga que es soportada por dicha columna.

2. Zona de Carnes (sic).

Esta bodega presenta diferentes grados de desperfectos:

— En los pórticos principales se pueden observar fisuras en donde cambia la sección horizontal y empieza el acartelamiento. Estas fisuras se presentan en casi todos los pórticos y con mayor o menor grado de severidad.

— Los muros de cerramiento no aparecen agrietadas habiéndose en algunas partes “descascarado”.

— Las columnas principales están en buen estado con excepción de una de ellas que requiere una intervención mayor.

En la fachada, que linda con la zona de granos, hay una columna fracturada.

También, aparentemente y por causas de la deriva hay la impresión óptica de que existe un pequeño desplome en los pórticos principales transversales.

Se recomienda apuntalar la viga que converge en la columna fracturada y llevar a cabo una primera medida de la verticalidad de los pórticos.

3. Zona de frutas y verduras.

Aunque en general esta zona sufrió más que las otras, su daño principal se localiza en dos vigas que se dañaron como consecuencia de la colocación indebida de sus armaduras principales, y a la escasa cantidad de estribos.

Igual que en las otras zonas hay fisuras en la transición de las cartelas.

Se recomienda provisionalmente en las vigas más deterioradas hacer “zuncho” con acero de 3/8.

4. Zona de mercancía miscelánea.

En esta zona los daños a la estructura de la cubierta fueron menores. Se observan fisuras en las vigas principales. Los muros de cerramiento están en aparente buen estado. Se deben retirar pedazos de celosía que se encuentren sueltos. Esta zona no requiere de un trabajo inmediato.

5. Torres ce acceso.

Esta torre está aparentemente en buenas condiciones. Se observan algunas fisuras en la mampostería sobre todo en unión de los muros originales de la torre con muros construídos (sic) con posterioridad, sin embargo está construida con una estructura aporticada que se encuentra en buenas condiciones.

Conclusiones:

La plaza de mercado no está en condiciones tales que necesite ser demolida pues la estructura, además de sus airosas formas, está concebida con gran sentido de grados de fisuras, daño y desperfectos.

Se recomiendo mientras se inician los estudios definitivos de su vulnerabilidad sísmica:

a. Un levantamiento de la edificación en el que se indiquen los daños sufridos.

b.Una medición de la verticalidad de sus diferentes elementos.

c. Apuntalar en los sitios antes indicados” (fls. 53 a 55, cdbi2).

30.33.4. Recorte de prensa del diario “La Opinión” de 22 de febrero de 1999, titulado “Las galerías de Armenia” (fl. 57, cdno. 2).

30.33.5. Columna de opinión de la Sociedad Colombiana de Arquitectos, Regional Quindío, de 22 de febrero de 1999, titulada “Las Galerías de Armenia. No se trata de conservar todo lo viejo por conservarlo cueste lo que cueste; pero tampoco se trata de echarlo todo abajo para sembrar árboles y construir parques” (fls. 58 y 59, cdno. 2). Dicha columna fue publicada en el diario “La Crónica” el jueves 25 de febrero de 1999 (fls. 60 y 61, cdno. 2).

30.33.6. Recorte de prensa del diario “La Crónica” del marte 9 de marzo de 1999 titulado “Las galería de Armenia II” (fls. 62, 64 y 65, cdno. 2).

30.33.7. Recorte de prensa del diario “La Crónica” de 17 de marzo de 1999 titulada “Reflexiones sobre las galerías de Armenia” (fls. 71 a 73, cdno. 2).

30.33.8. Recorte de prensa del diario “La Crónica” del jueves 25 de marzo de 1999 titulado “El hecho de que amenos (sic) nuestra ciudad, no nos da derecho a manosear los conceptos de restauración de monumentos sin haberlos estudiado, porque el empirismo no tiene cabida en la sociedad moderna”, realizado por la Sociedad Colombiana de Arquitectos, Regional Quindío (fls.78 a 80, cdno. 2).

30.33.9. Recorte de prensa del diario “La Crónica” del viernes 23 de abril de 1999, titulado “Y… ganaría la ciudad?” (fls. 89 a 91, cdno. 2).

30.33.10. Comunicación 200-085-1999, de 15 de marzo de 1999, de la Viceministra de Cultura encargada de las funciones del despacho del Ministro de Cultura (fls. 69 y 70, cdno. 2).

30.33.11. Comunicación, de 19 de marzo de 1999, del Secretario Técnico del Consejo de Monumentos Nacionales, Centro Filial del Quindío, dirigida al Alcalde de Armenia (fls.74 y 75, cdno. 2).

30.33.12. Informe preliminar de la visita realizada a la ciudad de Armenia el 13 de marzo de 1999 por los ingenieros Augusto Ruíz Corredor y Rafael Dario Spinel Gómez de la Sociedad Colombiana de Ingenieros, de cuyo contenido se extrae:

“(…) 4. La plaza de mercado está localizada entre las calles 15 y 17 y las carreras 16 y 18 y está conformada por cuatro pabellones en cada esquina y una plataforma de tres pisos que forman fachada sobre la calle 17 y centrada frente (sic) a la carrera 17 una torre de cinco pisos (…).

En general la mampostería de toda la edificación se encuentra completamente agrietada y las estructuras de las cuatro naves destinadas a una venta de carnes, otra a verduras, otra a granos y la cuarta a mercancías varias, conformadas por pórticos de concreto con luces de 16 metros, muestran serio deterioro y agrietamiento. Según información suministrada verbalmente la construcción fue terminada hacia el año 1938. En general la estructura muestra errores de construcción y mala calidad. Los pórticos de fachadas muestran desplazamientos y desplomes apreciables con serio deterioro de los nudos de unión entre columnas y vigas” (fls. 76 y 77, cdno. 2).

30.33.13. Comunicación, de 5 de abril de 1999, del Asistente de Gestión de la Sociedad Colombiana de Arquitectos, Regional Quindío (fl.169 c1), con la que se allegó el “informe presentado por el Ingeniero Arquitecto Hernando Vargas ((fls. 81 a 84, cdno. 2).

30.33.14. Comunicación, de 8 de abril de 1999, del Consejo de Monumentos Nacionales, Centro Filial del Quindío, dirigida al Alcalde de Armenia y de cuyo contenido se extrae:

“(…) se dirige a usted para solicitarle la reconsideración de la decisión aparentemente ya tomada y divulgada desde ayer por un medio de comunicación, en el sentido de demoler el edificio de la Plaza de Mercado (...).

Creemos que ya se han allegado suficientes elementos sobre los asuntos que están en discusión con relación a dicha edificación. De un lado el uso del suelo dentro de la proyección urbanística del sector, del otro la problemática social generada alrededor del edificio como consecuencia de su actual destinación, bastante mal administrada, y por último el estado de las estructuras después del movimiento telúrico.

(…) el problema no se resuelve demoliendo dicho inmueble sino utilizándolo para un nuevo destino que contribuya a rehabilitar y revitalizar su área de influencia.

(…) nos permitimos presentar a Usted (sic) las siguientes propuestas de uso para dicho inmueble:

— La sede la Escuela de Artes y Oficios, proyecto que viene consolidando el grupo de arquitectos que integran esta Filial, dentro de la estrategia de implementar el Centro de Preservación Patrimonial del Eje Cafetero, que nos trazamos en la Declaración de Salento.

—Un Centro de Formación Artística (...).

— Un centro universitario (...).

(...).

Es claro para Usted (sic) que no hay consenso entre los diagnósticos presentados alrededor del estado del edificio, y parece primar la posición de que su rehabilitación es viable y recomendable por las características arquitectónicas del mismo.

Debe también haberle sido comunicado que, al menos en principio, el sindicato de inquilinos de la plaza de mercado parece entender la conveniencia de un cambio de uso para el edificio patrimonial” (fls. 85 y 86, cdno. 2).

30.33.15. Comunicación, de 8 de marzo de 1999, del gerente de cultura de la Gobernación del Quindío, Secretario Técnico Centro Filial (fl. 92, cdno. 2).

30.33.16. Comunicación, de 25 de febrero de 1999, del Secretario Técnico del Consejo de Monumentos Nacionales, Centro Filial del Quindío (dirigida al Jefe de Planeación Municipal de Armenia) con la que se manifestó el deseo de “conocer la destinación que el PORTE contempla para la “Unidad de Actuación Urbanística Plaza de Mercado y su área de influencia”, y el documento técnico de soporte respectivo”. Así mismo, consideró que el “edificio de la plaza es un elemento valioso de la memoria urbana de Armenia en razón de su valor arquitectónico e histórico y por ello fue declarado bien de interés patrimonial de la nación. La declaratoria de un inmueble no significa su momificación en el tiempo o la destinación” (fl. 93, cdno. 2).

30.33.17. Oficio AM-0480, de 12 de marzo de 1999, del Alcalde de Armenia (dirigido al gerente de cultura de la Gobernación del Quindío) con el que se dio respuesta a la comunicación de 8 de marzo de 1999, y del que cabe extraer:

“(…) Durante los últimos días se ha planteado el tema que usted esboza en su misiva de la referencia, en el sentido de que una edificación que haya sido declarada monumento nacional no puede ser demolida sino con la autorización del Consejo de Monumentos Nacionales.

Tal criterio nace de la interpretación aislada que se realiza de la Ley 397 de 1997 (...) en su artículo 11 (...) la cual a nuestro juicio aplicable cuando se presente la necesidad de demolición, destrucción, parcelación o remoción de un monumento nacional en condiciones de normalidad.

Sin embargo, cuando existe una situación de desastre provocada por la ocurrencia de un terremoto como en el caso del Departamento del Quindío el pasado 25 de enero, tal norma no resulta viable por lo dispendioso y demorado que resultaría la decisión del Consejo de Monumentos Nacionales cuando se encuentra en juego conjurar las consecuencias de dicho desastre.

Precisamente, previendo este tipo de eventos, el Gobierno Nacional en ejercicio de facultades extraordinarias otorgadas por el ejecutivo (sic), expidió el Decreto 919 de 1989 (…).

Esta norma es complementada por los artículos 11 y 216 del Decreto 1355 de 1970 (…).

La simple lectura de las normas precedentes permiten (sic) concluir su prevalencia sobre la norma contemplada en la Ley General de Cultura, en virtud de la urgencia de la demolición para proceder a rehabilitar la zona en que se encuentre la edificación que debe ser objeto de la misma.

Resulta importante recordar que mediante el Decreto 182 del 26 de enero de 1999, el Gobierno Nacional declaró la situación de desastre en el Municipio de Armenia (…).

Es por lo anterior que esta administración estima que en el evento de ser necesaria la demolición de un edificio que haya sido declarado Monumento Nacional, no requiere la autorización previa del Consejo Nacional de Monumentos, mientras permanezca la situación de desastre provocada por el terremoto del pasado 25 de enero de 1999” (fls. 94 a 97, cdno. 2).

30.33.18. Comunicación, de 28 de abril de 1999, del Presidente de la Sociedad Colombiana de Arquitectos de Norte de Santander (dirigida al Ministro de Cultura) en la que se manifestó que “lamenta profundamente el atentado demoledor de que fue objeto la Galeria (sic) de la Plaza de Mercado de Armenia por parte de un Aacalde que haciendo uso de su propia ley demolio (sic) esta edificación catalogada como Monumento Nacional Colombiano. La insensatez del Alcalde de Armenia que incumple por encima de cualquier concepto todas las leyes que protegen el patrimonio cultural de la nación, asi (sic) como la Ley General de la Cultura (397 de 1997), de Reforma Urbana (9 de 1989) y de Desarrollo Territorial (388 de 1997) es un hecho delictivo que merece un castigo ejemplar; (sic) tal como lo establece el artículo 15 de la Ley General de la Cultura en su numeral 1º” (fl. 98, cdno. 2).

30.33.19. Oficio CMN/CF 028-99, de 30 de abril de 1999, con el que se remitió la comunicación enviada al Ministro de Cultura y la postura del Consejo de Monumentos Nacionales, Filial Caldas, respecto a la demolición de la Plaza de Mercado Central de Armenia (fls. 99 a 101, cdno. 2).

30.34. Oficio PDAJ-958, de 18 de diciembre de 2001, de la Personera Delegada en lo Administrativo y Judicial (fl. 109, cdno. 2) con el que se remitió:

30.34.1. Copia del Oficio PDAJ-704, de 9 de octubre de 2001, y con el que se solicitó al Departamento Administrativo de Planeación de Armenia “informar a la mayor brevedad a esta agencia del Ministerio Público, la decisión que se haya tomado respecto a la Plaza de Mercado de esta ciudad, toda vez que por diversos medios y comunicación (sic) que reposa en este Despacho, al parecer la decisión de demoler este “Monumento Nacional. Igualmente se servirá remitir los documentos soporte de dicha determinación en caso de ser cierta la afirmación, tales como conceptos y estudios técnicos y si existe o no autorización del Ministerio de Cultura o en su defecto del ente encargado de la preservación de dichos documentos” (fl.111, cdno. 2). Dicha solicitud fue reiterada por medio del Oficio PDAJ-201 de 20 de abril de 1999 (fl. 112, cdno. 2).

30.34.2. Acta de visita especial realizada a las dependencias del Departamento Administrativo de Planeación y Evaluación Municipal el 4 de agosto de 1999 (fl. 113, cdno. 2), y en la que fue entregada la respuesta del Asesor Atributo Espacio Público y Equipamiento Colectivo y el Director del Departamento Administrativo de Planeación y Evaluación Municipal al oficio PDAJ-704, de la que cabe extraer:

“(…) En la fase de diagnostico (sic) del plan de ordenamiento territorial (…) del equipamiento de abastecimiento se expresa con respecto a la Plaza de Mercado y su sector aledaño como una zona homogénea caracterizada por presentar un alto deterioro en las construcciones que la conforman con presencia de usos incompatibles de gran impacto social y una alta ocupación del espacio público por parte de vendedores informales; Todo (sic) esto acompañado de una gran descomposición social.

(…).

Como tratamientos (sic) de Uso (sic) del Suelo (sic) (…) se plantea la renovación urbana (redesarrollo) para el sector de la Plaza de Mercado y se define el área morfológica homogénea que tiene características de deterioro de la construcción, no existe identidad en sus estructuras y fachadas, hay incompatibilidad de usos, densidad de población muy alta y hacinamiento. Comprende el área de renovación (redesarrollo) urbana del sector de la plaza de mercado ó (sic) galería: las calles 17 – 11 entre carreras 16 y 18” (fls. 114 a 117, cdno. 2).

30.35. Oficio 049, de 30 de enero de 2002, de la Fiscalía Once (Unidad de Salud Pública), Dirección Seccional de Armenia (Quindío),por medio del cual se informó “que dentro del Proceso (sic) No. 20.143 por el delito de prevaricato por acción adelantado en contra del Dr. Álvaro Patiño Pulido y Martha Inés Martinez de Arias, por providencia de fecha Septiembre (sic) 11 del 2000, al calificar el merito (sic) probatorio del sumario, se precluyó la investigación a favor de los sindicados, pasando el proceso al archivo el día 19 de septiembre (sic) del 2000” (fl. 119, cdno. 2).

4. Problemasjurídicos y análisis.

31. De acuerdo con la apelación presentada contra la sentencia de primera instancia, cabe formular tres problemas jurídicos:

32. ¿Es aplicable el Decreto 182 de 1999, mediante el cual el gobierno declaró la existencia de una situación de desastre de carácter nacional en la ciudad de Armenia, con base en el cual el alcalde de dicha ciudad expidió el Decreto 16 de 1999, mediante el cual se ordenó la demolición inmediata de toda edificación que amenazara ruina, el cual a su vez fue el fundamento de las resoluciones que ordenaron la demolición de la plaza de mercado; aún cuando tal edificación haya sido declarada como monumento nacional?

32.1. Conforme a lo alegado por la parte actora, es importante destacar que el 25 de enero de 1999 se produjo un movimiento telúrico en gran parte del país, lo que constituye un hecho notorio(12). Con fundamento en lo anterior, las autoridades de la República tomaron las medidas tendientes a contrarrestar los efectos de este hecho de la naturaleza, motivo por el cual, el Presidente de la República declaró mediante el Decreto 182 de 26 de enero de 1999 la situación de desastre nacional y especificó los departamentos y municipios del país afectados por el movimiento telúrico. Así mismo, ordenó la aplicación de un régimen normativo especial que contempla disposiciones excepcionales entre otras materias, aquella relativa a la demolición de inmuebles(13). Así mismo, las autoridades municipales, facultadas por la ley y los decretos reglamentarios, tomaron las medidas pertinentes, razón por la cual, el Alcalde de Armenia mediante el Decreto 16 de 26 de enero de 1999 dictó las normas sobre demolición de inmuebles en el municipio, en uso de sus facultades otorgadas por el Decreto 919 de 1989(14) y la Ley 136 de 1994(15).

En dicho acto administrativo (D. 16/99) se dispuso, con fundamento en el Decreto 919 de 1989, que faculta al alcalde para que en circunstancias de especial urgencia, prescindiera del régimen de notificaciones y recursos de la vía gubernativa para proceder a demoler los inmuebles de firma inmediata, lo siguiente:

“ART. 1º—Ordenar y ejecutar la demolición inmediata de toda edificación o construcción que amenace ruina o que por su estado de deterioro ponga en peligro la seguridad y la tranquilidad pública, de acuerdo al inventario y concepto técnico rendido por la comisión que se crea por el artículo segundo de este decreto.

ART. 2º—Créase la comisión técnica que evaluará y determinará la demolición en cada caso concreto según informe escrito, integrada así: El secretario de infraestructura y valorización municipal y la sociedad de Ingenieros del Quindío.

ART. 3º—Deléguese en los inspectores municipales de policía la facultad de ordenar las demoliciones de que trata este decreto y en el secretario de infraestructura y valorización municipal la ejecución de las mismas.

PAR.—Los inspectores municipales de Policía procederán mediante resolución motivada, previo el concepto técnico, el cual hará parte integral de la respectiva resolución.

ART. 4º—Copia de la resolución que ordene la demolición será fijada en la sede provisional de la alcaldía municipal, ubicada en las instalaciones de la Defensa Civil, carrera 19 calle 36 norte, por el término de 10 días hábiles.

ART. 5º—El presente decreto rige a partir de la fecha de su expedición”. (Subrayado fuera de texto).

De la lectura del decreto mencionado, éste establecía que las autoridades delegadas, en este caso, la Inspección Quinta municipal de Policía y Tránsito de Armenia, al expedir el acto administrativo que ordenaba la demolición de algún inmueble que amenazara ruina o peligro para la comunidad, debía motivarlo, previo concepto del comité técnico que se creó para tales efectos.

32.2. Con fundamento en tales consideraciones, previo al concepto emitido por el comité técnico (compuesto por el Secretario de Infraestructura Valorización Municipal, la Sociedad de Ingenieros de Quindío, el Presidente de la Sociedad de Arquitectos de Quindío y el Director del Departamento Administrativo de Planeación y Evaluación Municipal o su delegado, de conformidad con el Decreto 022 de 4 de febrero de 1999 mediante el cual se adicionó el artículo 2º del Decreto 16 de 1999), se efectuaron una serie de evaluaciones de diferentes entidades, a saber:

a. Evaluación realizada por 4 ingenieros con fecha de 6 de febrero de 1999 dirigido al alcalde municipal en el que indicaron lo siguiente:

“(…) La estructura presenta desprendimiento del concreto de recubrimiento, tanto en vigas como en la unión (nudos) de estas y las columnas, así como asentamientos producidos por las ampliaciones exageradas de las cargas por el terremoto.

Este modelo estructural no cumple las exigencias de la Norma Sismo Resistente NSR 98 y de aceptar su reparación ajustándola a estas normas, la administración municipal se vería afectada a un gasto más alto que una solución encaminada a una construcción nueva.

Aproximación de costos de reparación:

Área de los pabellones afectados: 8500 m2

Valor de los diseños estructurales y reparación: $350. 000 /m2

Valor total: $2.975.000.000

La circunstancia referida, nos permite afirmar que la mejor solución a las galerías de Armenia debería ser su demolición y nueva construcción (…)”.

b. Informe de evaluación de las edificaciones sección carnes, verduras, comisaría central y mercancías de 9 de febrero de 1999 suscrita por la firma Camco Ltda:

“(…) En al (sic) visita de inspección que hemos realizado a las edificaciones donde se encuentran las secciones de carnes, verduras, comisaría central, de la Galería de Armenia, ubicada en la calle 17 con Carrera 16, se observó lo siguiente:

1. Las vigas al borde del acartelamiento se encuentran fracturadas y las armaduras expuestas (sin recubrimiento) y en algunos casos el hierro doblado.

2. Las bases de las cartelas contra las columnas se encuentran en su mayoría fisuradas.

3. En algunas partes de la placa se encuentran humedales con colaboración oxido (sic), lo que indica corrosión del hierro.

4. Teniendo en cuenta la edad de la estructura, esta no fue construida siguiendo las normas sismoresistentes establecidas en el decreto 1400 de 1984, mucho menos cumple el Decreto 33 de 1.998

5. Por otra parte la reconstrucción de la estructura debe cumplir con las normas previstas en el capítulo A. 10 del NSR 98, lo que implicaría prácticamente, en términos de costos, volver hacer la estructura.

6. La mampostería de la comisaría se encuentra agrietada, con filtraciones de humedad, con riesgo de desplome.

7. Se observó un gran deterioro en la mampostería de fachadas.

Conclusión

Teniendo en cuenta los puntos anteriores, nuestra recomendación es demoler estas construcciones, ya que las personas que allí trabajan corren el peligro de perder sus vidas, ante un posible colapso de la estructura (…)”. (Subrayado fuera de texto).

c. Evaluación presentada por la Universidad del Cauca el 19 de febrero de 1999:

“(…) Pabellones de carnes, verduras y mercancías

Aunque las tres estructuras son similares el efecto del sismo del 25 de enero de 1999, es más notorio en el pabellón de carnes que en los otros dos.

Se observó sobre la viga de los pórticos longitudinales fisuración en los extremos de la misma, y más pronunciadas en las vigas del pabellón de carnes, en donde hay vigas falladas. Sobre las vigas se pudo observar que habían sido afectadas similarmente en sismos pasados, pues estas tenían reparaciones menores en los extremos de las mismas. (...).

(…) Recomendaciones

Pabellón de carnes

Esta estructura se recomienda demoler, ya que su capacidad sísmica es muy limitada.

Pabellones de verduras y mercancías

Se espera un comportamiento estructural al de carnes en un futuro, al menos que la estructura se demuela o que se adicione sísmicamente.

Pabellón de granos

Esta estructura no presenta ningún problema estructural (…)”

Bajo estas evaluaciones, el comité técnico conformado para el efecto, en Acta 19 de 2 de marzo de 1999, que hizo parte integral de la Resolución 2227 de 13 de abril de 1999, concluyó lo siguiente:

“(…) Estudiados y analizados los conceptos anteriormente anotados, esta comisión se permite recomendar a la alcaldía del municipio de Armenia la demolición de las edificaciones consideradas en el estudioestructural realizado por la Universidad del Cauca (…)” (Subrayado por la Sala).

Lo anterior permite afirmar que, de acuerdo con la evaluación realizada por la Universidad del Cauca, se recomendaba la demolición de los pabellones de carnes, verduras y mercancías, dejando intacto el pabellón de granos, por lo que el establecimiento de comercio de la demandante, como se encontraba en el pabellón de carnes, su recomendación era la demolición de dicho pabellón por la deficiencia en su estructura.

d. Obra también la Evaluación de la Sociedad Colombiana de Ingenieros el 23 de marzo de 1999 solicitado por el Ministerio de Cultura. (Fls.124 a 137, cdno. 1). En su estudio indicaron lo siguiente:

“(...) Se recorrió perimetralmente toda la Galería, que muestra la mampostería de las fachadas considerablemente agrietadas y aleros en placas macizas en concreto reforzado, en general, en muy mal estado, con recubrimientos saltados que muestran sus armaduras originalmente mal clocadas y ubicadas (…) y alto grado de corrosión de las armaduras. (…).

Los daños son generalizados en todos los pabellones excepto en el de granos, donde por razón de un incendio fue cambiada la estructura de cubierta por una metálica, mas (sic) liviana, que simula la misma geometría de los pórticos de concreto (...) pero que alteró la arquitectura original del pabellón, variación que no se ha debido permitir siendo la edificación patrimonio arquitectónico.

Da la impresión de que el pabellón de carnes fue el más afectado, pero no creemos que haya sido solo por el terremoto, sino por la misma actividad de este, carnes, neveras, humedad, mayor ambiente corrosivo, etc. (…).

Conclusiones y recomendaciones

(…) 4.1. El sismo del 25 de enero de 1999, afectó severamente la estructura del Mercado Público de Armenia, que se encontraba ya altamente deteriorada por sismos anteriores, pero principalmente por el alto grado de corrosión de las armaduras. Es notable el descuido en el mantenimiento de toda la edificación, adicionado a los errores en el diseño y construcción originales, que se notan sistemáticamente en los sitios donde se ha saltado los recubrimientos, por mala colocación de los refuerzos.

4.2. En el estado actual la estructura del Mercado Público de Armenia, es incapaz de resistir el verdadero valor arquitectónico del Mercado de Armenia, que podría ayudar al Ministerio de Cultura a tomar una determinación.

4.3. No se conoce en este momento un concepto de arquitectos especialistas que justifiquen el verdadero valor arquitectónico del Mercado de Armenia, que podría ayudar al Ministerio de Cultura a tomar una determinación.

4.4. El recuperar y mantener la edificación, tiene costos elevados y se requería ponerla al día en cuanto a normas sísmicas, haciendo los refuerzos necesarios que garanticen mantenerla como lo merece un monumento nacional. (...) En todo caso la recuperación, tendría que iniciarse y ejecutarse en el menor tiempo posible, dado el peligro que ofrece.

4.5. Por todo lo expuesto, que incluye fundamentalmente evaluación de las condiciones estructurales del inmueble y la apreciación pragmática de que los posibles costos de rehabilitación pueden alcanzar un nivel justificable, es nuestra conclusión recomendar la demolición del Mercado Público de Armenia. (…)”. (Subrayado fuera de texto)

32.3. Ahora bien, mediante la Resolución 2227 de 13 de abril de 1999 la Inspectora Quinta Municipal de Policía y Tránsito dispuso la demolición de obra parcial de la Plaza de Mercado con fundamento en el Acta 19 de 2 de marzo de 1999, motivando la necesidad de demoler de forma parcial e inmediata parte de la edificación y no su demolición total como lo indicó el recurrente. Puede observarse el contenido del acto administrativo en los siguientes términos:

“(…) Hechos:

a) Que debido al movimiento telúrico presentado en esta ciudad el día 25 de enero de 1999 el señor alcalde municipal dispuso mediante el Decreto 16 del 26 de enero del presente año y con base en el Decreto 919 de 1989, la demolición inmediata de toda edificación o construcción que amenace ruina o que por su estado de deterioro ponga en peligro la seguridad y la tranquilidad pública.

b) Que el mismo decreto creó la comisión técnica encargada de evaluar y determinar los casos concretos en que se debe proceder a la demolición e igualmente delegó en los inspectores municipales de Policía la facultad de ordenar las demoliciones en aquellos casos que así lo amerita, y en el secretario de infraestructura y valorización la ejecución de la misma.

c) Que la comisión técnica presentó un informe ante esta Inspección, donde se da cuenta de la existencia de una construcción denominada Galería Central de Armenia (plaza de mercado), ubicadas dentro de las carreras 16 y 18 y calles 15 y 17, ocupando cuatro manzanas urbanas dentro de las cuales se alojan sendos pabellones de ventas al detal a saber: 1-carnes; 2-verduras: 3-granos: 4-misceláneas encerrados perimetralmente por locales comerciales que abren sus puestas sobre las carreras 16 y 18 y la calle 15, y haciendo fachada sobre la calle 17, una plataforma de tres pisos, cuyo nivel superior aparece adicionado a la construcción original, partido en dos por un torre de cinco pisos, que impide la continuidad de la calle 17 destinada al área administrativa y de la cual se hicieron las siguientes valoraciones:

— Evaluación preliminar realizada el día 6 de febrero de 1999 por los ingenieros Arturo Naranjo Vélez, Michel Bolaños G, Eduardo Palacios, William Castillo V; quienes conceptuaron la demolición de la totalidad de la estructura.

— Evaluación estructural detallada realizada el día 9 de febrero de 1999 por parte de la firma Camco Ltda., que conceptuó la demolición parcial de la galería en sus pabellones de carnes, verduras y comisaría central.

— Estudio detallado de la facultad de Ingeniería de la Universidad del Cauca quienes presentaron la evaluación manifestando que la galería centra (sic), consta de cuatro pabellones (…).

— Respecto del pabellón de carnes, verduras y mercancías: Aunque las tres estructuras son similares el efecto del sismo del 25 de enero de 1999, es más notorio en el pabellón de carnes que en los otros dos.

Se observó sobre la viga de los pórticos longitudinales fisuración de los extremos de la misma, y más pronunciadas en las vigas del pabellón de carnes en donde hay vigas falladas. Sobre las vigas se puede observar que habían sido afectadas similarmente en sismos pasados, pues estas tienen reparaciones menores en los extremos de las mismas.

Varios de los pórticos superpuestos a los pórticos principales serán articulados en la base, la unión con la viga horizontal está fallada. En el pabellón de mercancías la culata que cierra el pórtico descrito se desplomó.

En alguna de las columnas centrales existe fisuración incipiente los elementos de cierre vertical conformados en ladrillo tolete y bocadillo se desprendieron de la estructura.

Los elementos externos paralelos a los pórticos principales sufrieron notoriamente durante el sismo, tanto a nivel de estructura la cual presenta nudos fallos, como también el de la mampostería de cierre, la cual se agrietó notoriamente.

— Pabellón de grano: Este pabellón no sufrió daño alguno.

— Edificio de cinco pisos: Se observó agrietamiento grave en las columnas y mampostería del edificio presentas (sic) daño considerable en el tercer nivel donde puede observarse desviaciones laterales de la estructura y desplazamiento de la mampostería y es posible fisuración de las columnas.

Que de esta manera la Comisión Técnica recomienda la demolición del pabellón de carnes, la comisaría central y el pabellón de verduras y mercancías, por encontrarse en avanzado estafo de deterioro y amenazando ruina.

Consideraciones

Que con base en los anteriores estudios y en las insinuaciones del Ministerio de Cultura por considerar la plaza de mercado monumento nacional se procedió a solicitar a la Sociedad Colombiana de Ingenieros, un estudio más detallado al respecto; quienes finalizan su análisis recomendado la demolición del mercado público de Armenia.

Analizando la actuación procesal en conjunto como son todos los estudios realizados sobre dicha edificación es necesario concluir, que de esta forma es deber de la administración municipal tomar las medidas necesarias para proteger la vida y el patrimonio de las personas que hacen uso de la plaza de mercado de la ciudad y de aquellas que transitan o residen por dicho sector; que no es dable para la administración abstenerse de demoler una edificación que por su alto estado de deterioro pueda representar un peligro inminente.

De otro lado es claro que las normas de emergencia, con las que actualmente nos regimos para muchos eventos como el que nos ataña y por la especial urgencia en que nos encontramos y el deber de velar por toda la comunidad nos permito (sic) ordenar que dicha demolición se lleve a cabo en forma inmediata (subrayado por la Sala).

Que dicha situación se desprende la (sic) necesidad de ordenar la demolición de obra de la construcción indicada anteriormente, ya que al amenazar con ruina pone en peligro la seguridad y tranquilidad pública de todos los habitantes del municipio.

En mérito de lo expuesto, la suscrita inspectora.

RESUELVE:

ART. 1º—Ordenar la demolición de obra parcial de la construcción denominada Galería Central de Armenia, por lo antes expuesto.

PAR.El concepto emitido por la comisión técnica el día 2 de marzo de 1999 hace parte de la presente resolución, así como los estudios previos complementarios.

ART. 2º—La demolición de la obra deberá realizarse en forma inmediata, por la secretaría de infraestructura y valorización del municipio o por la autoridad encargada para el efecto, por lo expuesto en la parte motiva de esta resolución.

ART. 3º—Copia de la presente resolución se fijará en un lugar visible de la sede provisional de la Alcaldía Municipal y de este despacho ubicado en las instalaciones del Museo Quimbaya Avenida Bolívar Calle 40 N, por el término de diez (10) días hábiles”.

32.4. Con fundamento en lo anterior, concluye la sub-sección que mediante el acto administrativo 2227 de 13 de abril de 1999 no se procedió a la demolición total como lo sostiene la parte actora, sino que contrario a ello, se procedió a la demolición parcial con fundamento en el acta del comité técnico creado para el efecto, incluyendo el pabellón de carnes. Lo anterior ratifica que la autoridad delegada por el Alcalde municipal cumplió a cabalidad el procedimiento establecido en el Decreto 16 de 26 de enero de 1999, especialmente el artículo 1º del mencionado acto administrativo, así como el Decreto 182 de 1999 por medio del cual el Presidente de la República ordenó a las autoridades municipales ejercer su actividad con fundamento en lo establecido en el Decreto 919 de 1989, especialmente los artículos 24 y siguientes. Tan importante y necesaria fue la motivación de la decisión, que el comité técnico antes de decidir sobre la suerte del inmueble, procedió a verificar el estado del mismo, basado en los estudios realizados por entidades competentes. Por lo tanto, la decisión de demoler de forma parcial y no total, como lo indicó el actor en atención a la Resolución 2227 de 13 de abril de 1999, se efectuó de acuerdo al procedimiento establecido para el efecto.

32.5. Ahora bien, con posterioridad a la Resolución 2227 de 13 de abril de 1999, mediante la Resolución 3737 de 17 de junio de 1999 se ordenó la demolición del pabellón de granos, en atención al estado de deterioro y de la amenaza de ruina (fls. 143 a 144, cdno. 1). Tal fundamento se sostuvo en los establecido en el Acta 29 de 26 de abril de 1999 (fl. 147, cdno. 1). En consecuencia, contrario a lo sostenido por la parte actora, la demolición total se realizó conforme a la orden impartida por la Resolución 3737 de 17 de junio de 1999. Es por esta razón, que no se contravino lo establecido por el comité técnico al proferirse la Resolución 2227 de 1999, sino que contrario a ello, se ordenó la demolición inicialmente parcial por parte de la Inspección Quinta con fundamento en todos los estudios previos y la conclusión que el comité recomendó mediante acta de 2 de marzo de 1999. Posteriormente, con la Resolución 3737 de 17 de junio de 1999 se efectuó la demolición del único pabellón, con fundamento en las razones expuestas en el acta de 26 de abril de 1999(16).

32.6. Por lo tanto, no le asiste la razón a la parte actora cuando indica en los hechos de la demanda que se procedió a la demolición total del inmueble aun cuando la Resolución 2227 de 13 de abril de 1999 ordenó la demolición parcial con fundamento en el concepto del comité técnico mediante acta de 2 de marzo de 1999, por cuanto, se reitera, su destrucción total fue resultado de la Resolución 3737 de 17 de junio de 1999.

32.7. En cuanto al argumento referente a que era el Ministerio de Cultura la única autoridad que tenía la facultad para poder definir la suerte de la edificación constituida como monumento nacional, contrario a lo sostenido por la parte actora, el Decreto 182 de 1999 proferido por el Presidente de la República, ordenó a las entidades municipales la aplicación de las normas excepcionales y especiales contenidas en el Decreto 909 de 1989 artículos 24 y siguientes, debido a la necesidad de tomar medidas urgentes para preservar la vida e integridad de las personas. Por lo tanto, si bien el Ministerio de Cultura es la máxima autoridad respecto de la definición del destino de los bienes catalogados como monumentos nacionales, lo cierto es que dichas facultades se ejercen en condiciones de normalidad, pero dada la magnitud del desastre ocasionado en gran parte del país, era imprescindible la ejecución de políticas y decisiones inmediatas no solo para prevenir desastres sino también para preservar la vida e integridad de la población.

32.8. Las anteriores consideraciones resultan suficientes para desechar el primer cargo del recurso de apelación. Se ocupa ahora la Sala del segundo problema jurídico derivado del primer cargo.

33. ¿Se violan los artículos 44 y 46 del Código Contencioso Administrativo, cuando la administración de un municipio, en desarrollo de las facultades previstas por el Decreto 182 de 1999, ordena la demolición de una edificación sin disponer de la notificación de quienes tenía la condición de subarrendatarios de parte del inmueble demolido?

33.1. Respecto de este segundo problema jurídico, la Sala advierte que, con fundamento en la jurisprudencia de la Sección Tercera, se presenta una operación administrativa irregular cuando no se notifica, o se notifica indebidamente un acto administrativo. En el presente caso, contrario a lo sostenido por el actor, la actuación de la administración se encontraba amparada por las normas especiales consagradas en el Decreto 919 de 1989 al prescindir de las formas de notificación contenidas en el Decreto 1 de 1984, lo anterior por cuanto los actos administrativos se fundamentaron en la especial urgencia derivada del evento ocurrido el 25 de enero de 1999.

33.2. Es así como el Decreto 919 de 1989 en su artículo 32, inciso cuarto, dispuso que en los casos de especial urgencia la resolución proferida por el Alcalde o por la autoridad delegada por éste (facultad otorgada conforme al parágrafo del artículo 33 del mencionado decreto) que ordene la demolición de un inmueble, podrá advertir expresamente que ella se llevará a cabo en forma inmediata, caso en el cual, no procede notificación alguna, sino que simplemente copia de la resolución se fijaría en la misma fecha de su expedición y durante diez días hábiles, en el despacho de la alcaldía respectiva. El interesado en estos eventos, podría ejercer las acciones contencioso-administrativas a que haya lugar dentro del término previsto en el Código Contencioso Administrativo, contado desde la fecha en que se haya efectuado la demolición(17).

En el presente asunto la Resolución 2227 de 1999 dispuso que la misma fuese fijada en el lugar público de las instalaciones provisionales de la Alcaldía por el término de diez días hábiles (fl. 65, cdno. 1) y aunque no existe prueba de la fijación, este hecho no fue alegado por la actora, mientras que el municipio de Armenia alegó su cumplimiento, sin que dicha manifestación hubiese sido controvertida por la parte demandante.

33.3. A su vez, la Resolución 3737 de 17 de junio de 1999 que ordenó la demolición del pabellón de granos fue publicada en los términos previstos por el artículo 32 del Decreto 919 de 1989 (fl.146, cdno.1). Por lo tanto, de la lectura de las resoluciones anteriormente mencionadas y de acuerdo con su motivación, esto es, que se trataba de un caso de especial urgencia, se procedió a efectuar el procedimiento establecido en los artículos 32 y 33 del Decreto 919 de 1989 prescindiendo de la forma de notificación que establece el Código Contencioso Administrativo, por cuanto dicha normatividad facultaba la actuación de la administración, especialmente de la Alcaldía municipal.

33.4. De esta manera resulta evidente que no se desconoció el derecho de defensa ni el derecho al debido proceso alegado por el actor, y en gracia de discusión, si el demandante estaba cuestionando su inconformidad con los actos administrativos, tenía plena libertad para impugnar en sede gubernativa y con las acciones contenciosas pertinentes los mismos. Por lo tanto, ante la especial urgencia que determinaba la demolición de la plaza de mercado, primero en forma parcial y posteriormente el pabellón que faltaba, se procedió con fundamento en la actuación facultada por las normas especiales de la materia.

33.5. Por último, el tercer problema jurídico que se estudia es el siguiente:

34. ¿Existe error en la valoración probatoria, cuando el juez de primera instancia aprecia unos dictámenes periciales que avalan la demolición de una edificación por amenazar ruina; y desconoce otros que indican que la edificación no está en estado ruinoso y que la misma puede ser restaurada?

34.1. Tampoco es de recibo la manifestación hecha por la parte actora, al indicar que no existía amenaza de ruina de la edificación, ya que, contrario a esto, los estudios previos elaborados por autoridades en la materia, consideraban la necesidad o de demoler de manera total o de forma parcial la edificación, como en efecto se hizo en primera medida conforme a lo establecido en la Resolución 2227 de 13 de abril de 1999 y posteriormente con la resolución 3737 de 17 de junio de 1999. La existencia de divergencias entre expertos sobre si procedía o no su demolición en atención a que se trataba de una edificación declarada como monumento nacional, escapa de toda consideración debido a que se aplicaba de manera especial y preferente las normas sobre atención y prevención de desastres debido a la magnitud de la problemática social y económica que estaba padeciendo gran parte del territorio del departamento del Quindío y especialmente el perímetro urbano de la ciudad de Armenia.

34.2. Debe tenerse presente, además, que los mismos estudios que recomendaban la recuperación del edificio, advertían que la misma tendría costos elevados y tendría que debería hacerse con premura, dado el peligro que significaba mantenerla en pie.

34.3. En efecto, en la evaluación realizada por la Sociedad Colombiana de Ingenieros, respecto de la plaza de mercado de la ciudad de Armenia, en el acápite de conclusiones y recomendaciones se lee:

“El recuperar y mantener la edificación, tienen costos elevados y se requería ponerla al día en cuanto a Normas Sísmicas, haciendo los refuerzos necesarios que garanticen mantenerla como lo merece un Monumento Nacional. Es inadmisible el descuido en que se ha mantenido y las varías intervenciones y construcciones adicionales que han afectado el Proyecto Arquitectónico Original. En todo caso la recuperación tendría que iniciarse y ejecutarse en el menor tiempo posible, dado el peligro que ofrece” (fls.130-131, cdno.1).

34.4. Así las cosas, en momentos de total conmoción y riesgo como los que generó un sismo de la magnitud del que sufrió la ciudad de Armenia en enero de 1999, la administración debe tomar decisiones rápidas y eficientes tendientes a proteger la seguridad de la población, y a garantizar la destinación de recursos a las necesidades básicas que habían quedado descubiertas dada la fuerza devastadora del fenómeno natural.

35. Con fundamento en los planteamientos y argumentos hasta aquí expuestos, la Sala confirma la sentencia de primera instancia y deniega las pretensiones de la demanda.

5. Condena en costas.

36. De acuerdo con lo dispuesto en el artículo 55 de la Ley 446 de 1998, sólo hay lugar a la imposición de costas cuando alguna de las partes hubiere actuado temerariamente y como en este caso ninguna de aquellas actuó de esa forma, no se impondrán.

En mérito de lo expuesto, El Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Tercera, Sub-sección C administrando justicia en nombre de la República de Colombia y por autoridad de la ley.

FALLA:

1. CONFÍRMASE la sentencia recurrida, esto es, la proferida por el Tribunal Administrativo del Quindío el 31 de julio de 2003 con base en los argumentos de la parte motiva de esta providencia.

2. Sin condena en costas.

3. Devuélvase el expediente inmediatamente al tribunal de origen una vez ejecutoriada la presente sentencia.

Cópiese, notifíquese, cúmplase».

(1) Con los alegatos de conclusión la parte actora allega dos recorte de prensa del diario “La Tarde” de los días 19 y 20 de abril de 1999 (fls. 213 y 214, cdno. 1).

(2) Se allegó en copia simple los siguientes documentos: 1) comunicación de la Secretaria Ejecutiva de la Asociación Colombiana de Ingeniería Sísmica, de 24 de enero de 2002 (fl. 268, cp); 2) informe del Secretario del Tribunal Administrativo del Quindío, de 15 de enero de 2002 (fl. 269, cp); 3) concepto de la Comisión Asesora Permanente para el Régimen de Construcciones Sismo Resistente, de 29 de septiembre de 2000 (fls. 270 y 271, cp); 4) consulta acerca de la recuperabilidad (sic) de la Plaza de Mercado de Armenia, de 11 de marzo de 1999 (fls. 272, 273, 293 y 294 cp); 5) comunicación del Presidente de la Asociación Colombiana de Ingeniería Sísmica, de 5 de abril de 1999 (fls. 274 y 275, cp); 6) reflexiones sobre las galerías de Armenia, emitidas por la Sociedad Colombiana de Arquitectos el 15 de marzo de 1999 —publicado en “La Crónica” el 17 de marzo de 1999— (fls. 276 y 277, cp); 7) dictamen pericial rendido dentro del proceso contractual 1156/2000 que cursaba ante el Tribunal Administrativo del Quindío, de 9 de julio de 2001 (fls. 278 a 282, cp); 8) comunicación de la Directora de Patrimonio del Ministerio de la Cultura, de 9 de julio de 2001 (fls. 283 y 284, cp); 9) informe de valoración y estado actual de la Plaza de Mercado de Armenia, de 20 de febrero de 1999 (fls. 285 a 292, cp); 10) comunicación de la Viceministra de Cultura encargada de las funciones del despacho del Ministro de Cultura, dirigida al Alcalde de Armenia el 15 de marzo de 1999 (fls. 295 y 296, cp); 11) comunicado del Consejo de Monumentos Nacionales al señor Ministro de Cultura, de 12 de abril de 1999 (fls. 297 y 298, cp); 12) comunicación de la Presidente Nacional de la Sociedad Colombiana de Arquitectos dirigida al Ministro de Cultura, de 20 de abril de 1999 (fls. 299 a 303, cp).

(3) Se allegó Oficio DJ-PJU-2976, radicado el 8 de octubre de 2012, por virtud de la cual la Directora del Departamento Administrativo Jurídico del Municipio de Armenia informó que el comité de conciliación y defensa judicial de la entidad “por medio de Acta 48 del 08 de octubre de 2012” y la decisión “fue NO conciliar” (fls. 350 y 384 a 404 cp). De igual forma, el director jurídico y secretario general de las Empresas Públicas de Armenia ESP remitió certificación y acta del comité de conciliación de la entidad en la que se decidió NO CONCILIAR” (fls. 351 a 361 y 375 a 379 cp). La Procuraduría Primera Delegada ante el Consejo de Estado, solicitado el traslado especial, emitió el concepto número 254/2012 (radicado el 18 de septiembre de 2012) en el que consideró “que no resulta VIABLE CONCILIACIÓN en la que se reconozca indemnización a favor del demandante” (fl. 349, cp), fundado en los siguientes argumentos:“(…) como consecuencia de la demolición de la Galería de Mercado el señor Hernando Toquica Poveda sufrió un daño, consistente en la suspensión de su actividad comercial en ese sitio (…) Si bien por Decreto 1802 de 1995 se declaró la Plaza de Mercado de Armenia como monumento nacional (…) y el Consejo de Monumentos Nacionales mediante oficios de 8 y 19 de marzo de 1999 le manifestó ese hecho a la administración municipal de Armenia (…) lo cierto es que de acuerdo con los informes técnicos, luego del terremoto de enero de 1999, el estado de deterioro del inmueble llevó a la administración municipal a ordenar su demolición, en procura de garantizar el derecho a la vida de los residentes de ese sector. Es evidente que ante un posible conflicto de derechos amparados constitucionalmente, el respeto y protección a la vida y la conservación del patrimonio cultural, se debía propender por garantizar el primero, tal como se hizo, dada la situación de verdadera urgencia de conformidad con los informes técnicos que así lo recomendaron. En ese orden de ideas concluye el Ministerio Público que no se presentó una operación administrativa irregular, porque la demolición total de la plaza de mercado se ordenó en los actos administrativos cuya nulidad no se deprecó y por tanto se presumen legales” (fls.331 a 349, cp).

(4) Sección Tercera, sentencia del 9 de febrero de 2012, expediente 21060.

(5) Sección Tercera, sentencias de 4 de mayo de 2000, expediente 17566; 27 de noviembre de 2002, expediente 13541; de 31 de agosto de 2006, expediente 28448; de 21 de mayo de 2008, expediente 2675; de 13 de agosto de 2008, expediente: 35062, entre otras.

(6) Posición que puede verse en sentencia de la subsección C, de 18 de enero de 2012, expediente: 19920. Sobre la valoración de copia simple también puede verse las sentencias de 18 de septiembre de 1997, expediente: 9666; 21 de febrero 21 de 2002, expediente: 12789; 26 de mayo de 2010, expediente: 18078; 27 de octubre de 2011, expediente: 20450.

(7) Posición reiterada en Sección Tercera, subsección C, sentencia de 18 de enero de 2012, expediente 19920.

(8) De acuerdo con el precepto 170 del Código Contencioso Adminsitrativo “(...) La sentencia tiene que ser motivada. Debe analizar los hechos en que se funda la controversia, las pruebas, las normas jurídicas pertinentes, los argumentos de las partes y las excepciones con el objeto de resolver todas las peticiones. Para restablecer el derecho particular, los organismos de lo contencioso administrativo podrán estatuir disposiciones nuevas en reemplazo de las acusadas, y modificar o reformar éstas (...)”. Así mismo, el artículo 304 del Código de Procedimiento Civil establece que: La sentencia deberá estar en consonancia con los hechos y las pretensiones aducidos en la demanda y en las demás oportunidades que este código contempla, y con las excepciones que aparezcan probadas y hubieren sido alegadas si así lo exige la ley.

(9) Ver Sección Tercera, sentencias de 17 de abril de 1991, expediente: 6602; 30 de junio de 1992, expediente: 4315 y 17 de agosto de 1995 expediente: 7095.

(10) Ver Sección Tercera, sentencias de 17 de agosto de 1995, expediente 7095; 31 de agosto de 1991, expediente: 8331; sentencia de 23 de agosto de 2001, expediente: 13344.

(11) La presunción de legalidad “Es una prolongación de la legalidad al mundo de la eficacia del acto, legalidad que se presumen cuando el acto se hace ejecutorio. Por tal virtud, se considera que la manifestación voluntaria de la administración se encuentra conforme a derecho, y se acepta que reúne todas las condiciones y elementos indispensables para concluir que es un acto regular y perfecto, mientras no se demuestre lo contrario (...)”. Santofimio, Gamboa Jaime Orlando. Tratado de Derecho Administrativo. Acto Administrativo. Tomo II, 4º edición, 2003, pág. 54.

(12) “(…) Se entiende por tal aquel que dadas las características que originaron su ocurrencia se supone conocido por la generalidad de los asociados, cualquiera que sea su grado de cultura y conocimientos, dentro de un determinado territorio y en una determinada época, pues la notoriedad puede ser mundial, continental, regional o puramente municipal y está referida a un determinado lapso, de modo que lo que en un determinado proceso podría erigirse como hecho notorio, en otro no necesariamente tiene esa connotación.

(…) Puede predicarse como característica tipificadora del hecho notorio su actualidad, es decir, que el conocimiento del mismo perdure con perfiles nítidos y así lo asimile la comunidad en general, lo cual destaca que con el paso del tiempo puede dejar de ser hecho notorio lo que en determinado momento lo fue, de ahí que lo que interesa es que esa actualidad prosiga cuando se adelanta el proceso y va a ser tomada la determinación pertinente, sin que sea del caso asignar determinados lapso como guía, pues sólo el que perdure el conocimiento en la memoria colectiva es lo que caracteriza el hecho notorio (…)”. LÓPEZ Blanco, Hernán Fabio. Pruebas. Procedimiento Civil. Dupré editores, Bogotá, 2008, pág. 58 y 59.

(13) El artículo 2º del mencionado decreto expuso lo siguiente: “Será de aplicación en los municipios señalados en el artículo anterior el régimen normativo especial para situaciones de desastre contemplado en los artículos 24 y siguientes del Decreto 919 de 1989, así como lo dispuesto por el artículo 56 del Decreto 1909 de 1992 y demás disposiciones concordantes. Igualmente se dará aplicación a las normas en materia de vivienda”.

(14) Por el cual se organiza el Sistema Nacional para la Prevención y Atención de Desastres y se dictan otras disposiciones

(15) Por la cual se dictan normas tendientes a modernizar la organización y el funcionamiento de los municipios.

(16) Según el acta, la decisión de demolición inmediata del pabellón de granos se debió a lo siguiente: Alto porcentaje de acero de refuerzo expuesto. Losas perimetrales falladas en su mayoría por cortante, flexión y alta corrosión. Concreto de baja calidad en su totalidad. 15 columnas falladas por cortante, aplastamiento y flexión de todos los muros fallados por cortante (95%); Puestos de ventas falladas las estructuras de cerramiento; Un cimiento socavado por aguas negras; Columnas principales falladas en las bases (70); Recuperar estructura metálica; placas cubiertas de concreto falladas; desplome de muros de fachada carrera 18 (…)”. (Fl. 165 C.1).

(17) “ART. 32.—Orden de demolición. Sin perjuicio de lo dispuesto en los artículos 11 y 216 del Decreto 1355 de 1970 (Código Nacional de Policía), los alcaldes de los municipios comprendidos dentro de las áreas geográficas determinadas en la declaratoria de una situación de desastre, podrán ordenar la demolición de toda edificación que amenace ruina o que por su estado de deterioro ponga en peligro la seguridad o salubridad de los habitantes de la misma o de otras personas.

La orden será impartida mediante resolución motivada que será notificada al dueño, o al poseedor y al tenedor del respectivo inmueble, dentro de los tres (3) días siguientes a la fecha de su expedición. Copia de la resolución a que hace referencia el inciso anterior será fijada por el mismo término en el inmueble cuya demolición se ordene, fijación, que suplirá la notificación personal si ella no puede realizarse.

Contra la resolución que ordene la demolición de un inmueble sólo cabe el recurso de reposición, el cual deberá interponerse dentro de los cinco (5) días siguientes a la fecha de notificación personal o de conclusión del término de fijación de la resolución en el inmueble, y se resolverá de plano por el alcalde respectivo.

En casos de especial urgencia la resolución que ordene la demolición podrá advertir expresamente que ella se llevará a cabo en forma inmediata, caso en el cual no se procederá la notificación alguna, sino que simplemente copia de la resolución se fijará en la misma fecha de su expedición y durante diez días hábiles, en el despacho de la alcaldía respectiva. El interesado podrá ejercer las acciones contencioso-administrativas a que haya lugar dentro del término previsto en el Código Contencioso Administrativo, contado desde la fecha en que se haya efectuado la demolición.

ART. 33.—Ejecución de la demolición. Ejecutoriada la resolución que ordene la demolición por haberse decidido negativamente el recurso de reposición o por haber transcurrido el lapso legal sin que el recurso se hubiere interpuesto, se procederá a la inmediata demolición del inmueble.

Cuando por circunstancias de especial urgencia se haya prescindido del régimen de notificación y recursos en la vía gubernativa, la autoridad podrá proceder a la demolición en forma inmediata.

PAR.La competencia para ordenar y ejecutar la demolición de que trata el presente artículo y el precedente, podrá ser delegada por los alcaldes municipales en cualquiera otra autoridad pública municipal”.