Sentencia 2001-00290 de mayo 30 de 2013

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN PRIMERA

Ref.: 110010324000200100290 01

Consejera Ponente:

Dra. María Claudia Rojas Lasso

Actora: Alpina Productos Alimenticios S.A.

Autoridades nacionales

Bogotá, D.C., treinta de mayo dos mil trece.

EXTRACTOS: «VI. Consideraciones de la Sala

Antes de entrar a resolver el fondo del asunto debe la Sala advertir que examinará los cargos de la demanda a la luz de lo dispuesto en los artículos 56 y 58 literales f) y g) de la Decisión 85 de la Comisión del Acuerdo de Cartagena, así como de la Disposición Transitoria Primera de la Decisión 486 de la Comisión de la Comunidad Andina, y no respecto de los artículos que originalmente se invocaron como violados en el libelo de la demanda, por ser estas las normas vigentes al momento en que fue solicitado el registro como marca del signo Mac Alpin. En efecto, sobre la aplicación de las normas comunitarias en el tiempo el Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina manifestó lo siguiente en la interpretación prejudicial:

“Con el fin de garantizar la seguridad jurídica y la confianza legítima, la norma comunitaria sustantiva, no surte efectos retroactivos; en consecuencia, las situaciones jurídicas concretas se encuentran sometidas a la norma vigente en el tiempo de su constitución. Y si bien la norma comunitaria nueva, en principio, no es aplicable a las situaciones jurídicas originadas con anterioridad a su entrada en vigencia, procede su aplicación inmediata tanto en algunos de los efectos futuros de la situación jurídica nacida bajo el imperio de la norma anterior y en los plazos de vigencia, como en materia procesal.

Por lo que la norma sustancial que se encontrare vigente al momento de presentarse la solicitud de registro de un signo como marca, será la aplicable para resolver si se han cumplido los requisitos para la concesión o denegatoria del mismo; y, en caso de impugnación —tanto en sede administrativa como judicial— de la resolución interna que exprese la determinación de la oficina nacional competente sobre la registrabilidad del signo, será aplicable para juzgar sobre su legalidad, la misma norma sustancial del ordenamiento comunitario que se encontraba vigente al momento de haber sido solicitado el registro marcario.

La nueva normativa, en lo que concierne a la parte procesal, se aplicará a partir de su entrada en vigencia, tanto a los procedimientos por iniciarse como a los que están en curso. En este último caso, la nueva norma se aplicará inmediatamente a la actividad procesal pendiente y no, salvo previsión expresa, a la ya cumplida.

(...)

En el caso concreto, la norma sustancial aplicable es la Decisión 85 de la Comisión del Acuerdo de Cartagena, ya que la solicitud de registro se presentó el 9 mayo de 1989, mientras que la norma procesal aplicable es la Decisión 486, pues la demanda se interpuso en septiembre de 2001, en plena vigencia de la citada decisión”.

En este orden de ideas, corresponde a la Sala determinar si el signo Mac Alpin, cuyo registro se concedió para distinguir “ropa, zapatos, sombreros” en la clase 25 de la Clasificación Internacional de Niza, reúne el requisito de distintividad, para distinguir tales productos dentro del mercado y, por ende, no induce al público a error, ni se encuentra incurso en las causales de irregistrabilidad contenidas en los literales f) y g) del artículo 58 de la Decisión 85 de la Comisión del Acuerdo de Cartagena.

A este respecto, se advierte que los literales f) y g) del artículo 58 de la Decisión 85 de la Comisión del Acuerdo de Cartagena disponen lo siguiente:

“No podrán ser objeto de registro como marcas:

f) Las que sean confundibles con otras ya registradas o solicitadas con anterioridad por un tercero o solicitada posteriormente con reivindicación válida de una prioridad para productos o servicios comprendidos en una misma clase.

g) Las que sean confundibles con otras notoriamente conocidas y registradas en el país o en el exterior para productos o servicios idénticos o similares”.

Sea lo primero advertir que de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 56 de la Decisión 85 de la Comisión del Acuerdo de Cartagena, podrán constituir marca, los signos que sean novedosos, visibles o suficientemente distintivos.

Ahora, se tiene que la Superintendencia de Industria y Comercio, mediante las resoluciones acusadas, concedió, a favor de Manufacturas J.D. Ltda., el registro de la marca Mac Alpin, para distinguir “ropa, zapatos, sombreros” en la clase 25 de la Clasificación Internacional de Niza, pues consideró que era suficientemente distintiva para distinguir dichos productos en el mercado.

6.1. Notoriedad de la marca Alpina.

En este sentido, como primera medida, debe la Sala determinar si la marca Alpina es notoria, para poder, en caso afirmativo, proceder a realizar el cotejo pertinente que permita establecer si es confundible con la marca Mac Alpin, cuyo registro se concedió a favor de la sociedad Manufacturas J.D. Ltda., para distinguir “ropa, zapatos, sombreros”“ en la clase 25 internacional.

Respecto de la marca notoria, el Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina manifestó en la interpretación prejudicial que “es ...aquella que reúne la calidad de ser conocida por una colectividad de individuos pertenecientes a un determinado grupo de consumidores o usuarios del tipo de bienes o de servicios a los que les es aplicable, porque ha sido ampliamente difundida entre dicho grupo”.

Asimismo, sobre la prueba de la notoriedad de una marca el mismo tribunal señaló: “El análisis de la notoriedad de la marca como un hecho procesal con características especiales, lleva a deducir que se trata en este caso de una figura distinta del hecho notorio que se aplica con frecuencia, por ejemplo en la comprobación, en juicio, del estado civil de las personas, cuya sentencia declarativa ocupa el lugar de la inscripción registral, lo cual no sucede con la notoriedad de una marca. En efecto: de una parte, la naturaleza de la protección que la ley otorga a la marca notoria es en beneficio no solo de su titular que goza de un derecho individual, sino del consumidor cuya protección va en interés general de la comunidad; respecto de los particulares, son las partes que se disputan la existencia de un derecho individual sobre la marca notoria, quienes pueden y deben aportar las pruebas necesarias para determinar este hecho. En cuanto al interés general, es al juez o al funcionario administrativo competente (oficina nacional competente) a quien corresponde la apreciación de las circunstancias de notoriedad, pues es él quien debe decidir, incluso de oficio, sobre el rechazo del registro de una marca que pueda crear confusión con otra considerada como notoriamente conocida”.

En el caso que nos ocupa, se advierte que el signo Alpina es notoriamente conocido en el país para distinguir productos de la clase 29 de la Clasificación Internacional de Niza.

En efecto, la Sala constata que el signo Alpina es notorio para distinguir productos de la clase 29 de la Clasificación Internacional de Niza, pues dicha entidad lo utiliza para distinguir diversos productos lácteos, tal y como puede constatarse al observar las nueve (9) copias de etiquetas de productos Alpina visibles a folios 135 a 143, utilizadas para distinguir crema de leche, yoghurt, mantequilla, queso y leche.

Asimismo, se observa que la marca Alpina es ampliamente conocida entre los miembros del sector que comercializa productos lácteos, pues en oficios de 16 de agosto de 1995 y 22 de marzo y 1º de mayo de 1996 los almacenes Olímpica, Carulla y Éxito certifican, respectivamente que “la compañía Alpina Productos Alimenticios S.A. (...) es proveedora nuestra hace más de 10 años con la marca Alpina y 4 años aproximadamente con la marca Bonyurt...”, “el proveedor Alpina Productos Alimenticios S.A. (...) es proveedor de Carulla y Cía. S.A. (...) en toda la línea de productos lácteos desde hace más de 40 años” y “Alpina Productos Alimenticios S.A. (...) es proveedor de Almacenes Éxito en toda la línea de productos lácteos desde hace ocho (8) años”(1).

En un mismo sentido, se observa que las cifras de ventas e ingresos de la empresa titular del signo Alpina son considerablemente elevadas, como se puede advertir del certificado de 6 de enero de 2000 en el que el revisor fiscal de Alpina Productos Alimenticios S.A. manifiesta que entre los años 1995 y 1998 se vendieron 441.274 toneladas de productos Alpina (yogurt, kumis, crema de leche, leche, avena, quesos, gelatinas, refrescos y postres), por un valor de $ 1.003.815.000(2).

Igualmente, se advierte que la actora publicita sus productos lácteos desde 1974, como se constata al observar el certificado de la agencia Centrum, Ogilvy & Mather en el que se lee “Nos permitimos certificar que desde el año 1974 hemos sido la agencia de publicidad de Alpina Productos Alimenticios S.A. (...) Durante este tiempo hemos manejado varias marcas de sus productos lácteos”(3).

En suma, lo anterior corrobora que la marca Alpina es un signo notorio dentro del mercado de productos lácteos, los cuales se distinguen en la clase 29 de la Clasificación Internacional de Niza.

6.2. Examen de registrabilidad

Ahora bien, en relación con el examen de registrabilidad, para determinar si existe confundibilidad entre las marcas Alpina y Mac Alpin, la interpretación prejudicial rendida en este proceso hace énfasis en que debe darse aplicación a las reglas elaboradas por la doctrina y acogidas por la jurisprudencia comunitaria. De hecho, en ella se lee lo siguiente:

“1. La confusión resulta de la impresión de conjunto despertada por las marcas.

2. Las marcas deben ser examinadas en forma sucesiva y no simultánea.

3. Deben tenerse en cuenta las semejanzas y no las diferencias que existan entre las marcas.

4. Quien aprecie la semejanza deberá colocarse en el lugar del comprador presunto, tomando en cuenta la naturaleza de los productos o servicios identificados por los signos en disputa”.

En este orden de ideas, siguiendo las orientaciones del Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina, la Sala debe comenzar por advertir que la marca cuyo registro se cuestiona y la marca previamente registrada, se expresan como se señala a continuación:

Marca cuyo registro se cuestionaMarca previamente registrada
Mac Alpin
(nominativa clase 25)
Alpina
(nominativa clases 1, 5, 29 30 Y 32)
Alpina
(mixta clase 29)
Alpina
(mixta clases 30, 32 y 42)
Mac AlpinAlpina
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Ahora bien, como se ha reiterado en la jurisprudencia de esta Sección,(4) al momento de realizar un cotejo marcario, debe identificarse cuál elemento prevalece, si el denominativo o el gráfico, a efectos de determinar cuál tiene mayor influencia en la mente del consumidor. En efecto, en la interpretación prejudicial el Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina manifestó:

“El juez consultante, al realizar la comparación entre marcas denominativas compuestas y mixtas debe identificar, como ha sido dicho, cuál de los elementos prevalece y tiene mayor influencia en la mente del consumidor, si el denominativo o el gráfico; pues, de acuerdo a la doctrina especializada, “en el análisis de una marca mixta hay que esforzarse por encontrar la dimensión más característica de la misma: la dimensión que con mayor fuerza y profundidad penetra en la mente del consumidor; y que, por lo mismo, determina la impresión general que la marca mixta va a suscitar en los consumidores”(5).

En consecuencia, si en la marca mixta predomina el elemento verbal, debe procederse al cotejo de los signos aplicando las reglas de comparación entre signos denominativos; y, si por otro lado, en la misma predomina el elemento gráfico frente al denominativo, en principio, no habría lugar a la confusión entre las marcas, pudiendo estas coexistir pacíficamente en el ámbito comercial”.

En el caso sub examine, la Sala considera que predomina el elemento denominativo, ya que es el que causa mayor impacto a la vista del consumidor. Bajo el anterior contexto, pasa la Sala a realizar el examen correspondiente, para determinar si existe identidad o similitud ortográfica, fonética e ideológica entre las marcas Mac Alpin y Alpina.

6.2.1. Comparación ortográfica(6) y fonética(7). 

Como primera medida, se tiene que el cotejo de los signos en forma sucesiva es como sigue:

Mac Alpin, Alpina, Mac Alpin, Alpina, Mac Alpin, Alpina, Mac Alpin,

Mac Alpin, Alpina, Mac Alpin, Alpina, Mac Alpin, Alpina, Mac Alpin,

Mac Alpin, Alpina, Mac Alpin, Alpina, Mac Alpin, Alpina, Mac Alpin,

Mac Alpin, Alpina, Mac Alpin, Alpina, Mac Alpin, Alpina, Mac Alpin.

De la confrontación que se hace de las marcas en conflicto, advierte la Sala que no existe semejanza ortográfica entre ellas, pues se perciben de forma diferente. De hecho, al analizar ambos signos se advierte que la marca cuyo registro se cuestiona está compuesta por ocho (8) letras y dos (2) palabras, estando la primera conformada por una sílaba y la segunda por dos; mientras que la marca previamente registrada a favor de la actora está compuesta por seis (6) letras y una sola palabra conformada por dos (2) sílabas.

Asimismo, se advierte que no existe semejanza fonética entre los signos cotejados, pues al ser pronunciados se escuchan diferente. En efecto, mientras que en la marca cuyo registro se cuestiona resalta el fonema de la consonante nasal bilabial M, de la vocal abierta A y del sonido obstruyente oclusivo velar de la letra C, seguido de la vocal abierta A, de la consonante lateral alveolar L, la consonante obstruyente oclusiva bilabial P, la vocal cerrada I, la consonante nasal alveolar N y la vocal abierta A; en la marca previamente registrada a favor de la actora resalta el sonido de la vocal abierta A, seguido de la consonante lateral alveolar L, la consonante obstruyente oclusiva bilabial P, la vocal cerrada I, la consonante nasal alveolar N y la vocal abierta A

Aunado a lo anterior, se destaca que en la marca Mac Alpin sobresale la terminación de la consonante nasal alveolar N, en la que la intensidad de su pronunciación disminuye al no estar precedida de ninguna otra vocal, como sí ocurre con la marca Alpina en la que la consonante N se encuentra antecedida y precedida por vocales.

6.2.2. Comparación Ideológica(8). 

Por otro lado, se advierte que no es dable comparar ideológicamente los signos, pues las marcas Mac Alpin y Alpina son caprichosas o arbitrarias y de fantasía y, por lo tanto, no tienen un significado en sí mismas ni generan un concepto en la mente del consumidor que permita hacer una comparación que atienda al parecido conceptual de las mismas. De hecho, el Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina hizo la siguiente mención en la interpretación prejudicial 25-IP-2011 respecto de las marcas de fantasía:

“Las denominaciones de fantasía (...) implican la creación de un vocablo, el mismo que puede no tener significado alguno. Es así que una marca de fantasía gozará generalmente de un mayor poder distintivo. Por lo tanto, las marcas de fantasía o caprichosas por ser elaboración del ingenio propio de sus titulares carecen de connotación conceptual o significado idiomático, de tal manera que si una denominación genérica va acompañada de una palabra de fantasía, la posibilidad de que sea admitido su registro aumenta”(9).

En conclusión, se advierte que no existe semejanza ortográfica, fonética ni ideológica entre las marcas Mac Alpin y Alpina, pues se perciben y se escuchan de forma diferente y porque ninguna genera una idea en la mente de los consumidores. Pese a lo anterior, la Sala ahondará aún más en el análisis de confundibilidad, para determinar si el registro de la marca Mac Alpin puede generar riesgo de confusión y/o asociación en los consumidores.

6.2.3. Riesgo de asociación y/o confusión.

Así las cosas, sobre los tipos de confusión que pueden generar los signos, el tribunal precisó lo siguiente en la interpretación prejudicial 25-IP-2011:

“El tribunal ha sostenido que la identidad o la semejanza de los signos puede dar lugar a dos tipos de confusión: la directa, caracterizada porque el vínculo de identidad o semejanza induce al comprador a adquirir un producto o usar un servicio determinado en la creencia de que está comprando o usando otro, lo que implica la existencia de un cierto nexo también entre los productos o servicios; y la indirecta, caracterizada porque el citado vínculo hace que el consumidor atribuya, en contra de la realidad de los hechos, a dos productos o dos servicios que se le ofrecen, un origen empresarial común(10)”.

En el caso sub examine el registro de la marca Mac Alpin se otorgó para distinguir “ropa, zapatos, sombreros” en la clase 25 internacional; mientras que los registros de la marca Alpina se concedieron previamente para distinguir los siguientes productos y servicios en las clases 1, 5, 29, 30, 32 y 42 de la Clasificación Internacional de Niza:

Clase 1

“Productos químicos destinados a la industria, ciencia, fotografía, así como a la agricultura, horticultura y silvicultura; resinas artificiales en estado bruto, materias plásticas en estado bruto; abono para las tierras; composiciones extintoras; preparaciones para el temple y soldadura de metales; productos químicos destinados a conservar los alimentos; materias curtientes; adhesivos (pegamentos) destinados a la industria”.

Clase 5

“Productos farmacéuticos y veterinarios; productos higiénicos para la medicina; sustancias dietéticas para uso médico, alimentos para bebés; emplastos, material para apósitos; material para empastar los dientes y para improntas dentales; desinfectantes; productos para la destrucción de animales dañinos; fungicidas, herbicidas”.

Clase 29

“Leche y otros productos lácteos, como mantequilla, kumis, yogurt, quesos, crema de leche, etc.; carne, pescado y aves; extractos de carne; frutas y legumbres en conservas; secas y cocidas; jaleas, mermeladas; huevos; aceites y grasas comestibles; conservas y encurtidos”.

Clase 30

“Café, té, cacao, azúcar, arroz, tapioca, sagú, sucedáneos de café; harina y preparaciones de granos, pan, productos de pastelería y confiteros, hielo; miel, melaza; levaduras; sal, mostaza; vinagre, salsas de hierbas; especias; helado”.

Clase 32

“Cervezas; aguas minerales y gaseosas y otras bebidas sin alcohol; bebidas de frutas y zumos de frutas; jarabes y otras preparaciones para preparar bebidas”.

Clase 42

“Servicios científicos y tecnológicos, así como servicios de investigación y diseño correspondientes; prestación de servicios en el terreno de análisis industrial e investigación industrial; diseñar y desarrollar computadores y software”.

Así las cosas, debe realizarse el examen de conexión competitiva entre las marcas, a fin de determinar si Mac Alpin es registrable o se encuentra incursa dentro de las causales de irregistrabilidad contenidas en los literales f) y g) del artículo 58 de la Decisión 85 de la Comisión del Acuerdo de Cartagena.

En este sentido, se tiene que los criterios que reiteradamente han sido expuestos por el Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina para determinar si existe conexión competitiva entre las marcas, son: (i) la inclusión de los productos o servicios en una misma clase del nomenclátor; (ii) canales de comercialización; (iii) mismos medios de publicidad; (iv) relación o vinculación entre los productos o servicios; (v) uso conjunto o complementario de productos o servicios; (vi) mismo género de los productos o servicios; (vii) misma finalidad; e (viii) intercambiabilidad de los productos o servicios.

En el caso que nos ocupa, se advierte que no existe conexión competitiva entre las marcas, pues distinguen productos de clases distintitas, que no tienen una relación directa, ni usos complementarios, ni pertenecen a un mismo género, ni tienen una misma finalidad, ni son intercambiables entre sí. En efecto, la Sala constata que los productos para los cuales se concedió el registro de la marca Mac Alpin no tienen relación alguna con aquellos que distingue la marca Alpina. Además, sobra resaltar que las diferencias ortográficas y fonéticas entre los signos hacen a las marcas suficientemente distintivas para distinguir productos en el mercado, sin generar riesgo de confusión y/o asociación en el público consumidor.

En este orden de ideas, la Sala considera que el signo Mac Alpin, cuyo registro se concedió para distinguir productos de la clase 25 de la Clasificación Internacional de Niza, reúne el requisito de distintividad para distinguir tales productos dentro del mercado y, por ende, no induce a error al público consumidor, ni se encuentra incurso en las causales de irregistrabilidad contenidas en los literales f) y g) del artículo 58 de la Decisión 85 de la Comisión del Acuerdo de Cartagena.

A propósito, en un caso similar, en el que se estableció que era procedente registrar la marca Multienvíos, a pesar de que la marca Envía se encontraba previamente registrada para distinguir productos en la misma clase internacional, esta Sala manifestó:

“Se advierte, en fin, que quien logra el registro de marcas que contienen signos o expresiones genéricas se expone a tener una marca débil, por cuanto nada impide que tales expresiones sean adoptadas por otras personas para conformar marcas, incluso para los mismos productos o servicios, complementándolas con otra “Envía” y “Multienvíos”. Lo que es de uso común no puede ser apropiado para uso exclusivo de alguien, y los adjetivos como las palabras genéricas son de uso común.

El titular de la marca opuesta, por utilizar igual elemento, no puede impedir su inclusión en signos de terceros, ni pueden fundamentar en ese único hecho el riesgo de confusión entre los signos en disputa, como se señala en la pretranscrita jurisprudencia comunitaria.

Por lo tanto el signo mixto “Multienvíos” resulta registrable frente a marcas que utilizan la raíz “envi”, como es el caso de la marca que se le opone: “Envía”, por cuanto le está adicionando el prefijo “multi”, que viene a ser un elemento que la diferencia de esa marca, y su irregistrabilidad no puede sustentarse en el uso en ambas marcas del vocablo “envi”, según lo enfatiza el Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina, ya que ello conduciría a que quien primero obtuvo el registro de una marca con dicho vocablo para productos o servicios concernientes a lo que él implica, tendría el monopolio del mismo, lo cual se opone a su carácter de uso común.

En esas circunstancias, y no siendo idéntico a la marca enfrentada, el signo “Multienvíos” no está afectado por la prohibición prevista en el artículo 83, literal a, de la Decisión 344 de la Comisión del Acuerdo de Cartagena en cuanto a la marca “Envía” para distinguir productos de la clase 39 se refiere, atendiendo la jurisprudencia comunitaria en comento.

Fuerza, es entonces, concluir que la Superintendencia de Industria y Comercio obró conforme a la ley al conceder el registro del signo “Multienvíos” como marca mixta para distinguir productos de la clase 39 de la Clasificación Internacional de Niza”(11).

Así las cosas, de conformidad con los argumentos precedentes, la Sala no accederá a las pretensiones del demandante y así se dispondrá en la parte resolutiva de esta providencia.

En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Primera, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

FALLA:

DENIÉGANSE las pretensiones de la demanda.

Cópiese, notifíquese y cúmplase.

Se deja constancia de que la anterior sentencia fue leída, discutida y aprobada por la Sala en la sesión de la fecha».

(1) Folios 125 a 127.

(2) Folio 188.

(3) Folios 123 y 124.

(4) Consejo de Estado, Sección Primera. Sentencia de 13 de agosto de 2009, Radicado: 11001032400020030011101, actor: Montres Rolex S.A., M.P. María Claudia Rojas Lasso.

(5) Proceso 46-IP-2008. Marca: “Pan American Assistance” (mixta). 14 de mayo de 2008.

(6) Consejo de Estado. Sección Primera. Sentencia de 8 de junio de 2006, Radicado: 11001032400020020027401, actor: Allergan Inc., M.P. Camilo Arciniegas Andrade. “La similitud ortográfica se produce por la coincidencia de letras entre los segmentos a compararse, en los que la secuencia de vocales, la extensión o longitud de la o las palabras, el número de sílabas, las raíces, o las terminaciones comunes, pueden provocar que la confusión sea más palpable u obvia”.

(7) Consejo de Estado. Sección Primera. Sentencia de 8 de junio de 2006, Radicado: 11001032400020020027401, actor: Allergan Inc., M.P. Camilo Arciniegas Andrade. “La similitud fonética existe entre signos que al ser pronunciados causan un sonido semejante; tal similitud depende, entre otros elementos, de la identidad en la sílaba tónica o de la coincidencia en las raíces o terminaciones; deben tomarse también en cuenta las particularidades de cada caso, para determinar si existe la posibilidad real de confusión entre los signos confrontados”.

(8) Consejo de Estado. Sección Primera. Sentencia de 8 de junio de 2006, Radicado: 11001032400020020027401, actor: Allergan Inc., M.P. Camilo Arciniegas Andrade. “La similitud ideológica se produce entre los signos que evocan las mismas o similares ideas, que se deriva de su parecido conceptual. Por tanto, cuando los signos representan o evocan una misma cosa, característica o idea, se estaría impidiendo al consumidor distinguir una de otra”.

(9) Proceso 16-IP-98, publicado en la GOAC 398 de 10 de septiembre de 1998, marca: Saltín etiqueta. Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina.

(10) Proceso 109-IP-2002, publicado en la GOAC 914, de 1º de abril de 2003, marca: “Chilis y diseño”. Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina.

(11) Consejo de Estado, Sección Primera. Sentencia de 22 de abril de 2010, Radicado: 11001032400020030002201, actora: Colvanes Ltda., M.P. María Claudia Rojas Lasso.