Sentencia 2001-00616 de octubre 20 de 2005 

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN PRIMERA

Ref.: Exp. 2001-00616.

Consejero Ponente:

Dr. Gabriel Eduardo Mendoza Martelo

Actor: Germán Puerta Zuluaga

Recurso de apelación contra la sentencia de 3 de abril de 2003, proferida por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca.

Bogotá D.C., veinte de octubre de dos mil cinco.

Se decide el recurso de apelación oportunamente interpuesto por la apoderada del actor contra la sentencia de 3 de abril de 2003, proferida por la Sección P rimera Subsección “A” del Tribunal Administrativo de Cundinamarca, que denegó las súplicas de la demanda.

EXTRACTOS: «V. Consideraciones de la Sala

Según se lee a folio 17 del expediente, contentivo de la querella 57 de 1998 Resolución 125 de 1998, lo que motivó la decisión de la Alcaldía Local de Chapinero de declarar infractor al actor al régimen de obras e, imponerle multas mensuales de $ 16.552.200 y la orden de suspensión hasta tanto no se obtenga la licencia de construcción, previo visto bueno de la junta de protección del patrimonio urbano, so pena de la demolición de lo construido, fue el hecho de que el actor efectuó obras de embellecimiento y cambio de ventanería sin el visto bueno o permiso correspondiente.

Se hace énfasis en el mencionado acto administrativo que las obras de mantenimiento o locativas realizadas frente a la emergencia de inundación no ameritan sanción.

En la decisión de 8 de febrero de 2001, emanada de la Sala de obras y urbanismo del Consejo de Justicia de Bogotá, que resolvió el recurso de apelación interpuesto por el actor se aduce que conforme al Decreto 215 de 1997 cualquier intervención en inmuebles de conservación arquitectónica requiere licencia de construcción; y que es equivocado concluir que las reparaciones locativas están exentas de dicha obligación.

Estima la Sala que para dilucidar la controversia deben quedar claramente precisados dos aspectos, a saber: qué clase de intervención se efectuó en el inmueble de propiedad del actor; y si dicha intervención requería o no licencia de construcción.

En orden a determinar lo anterior, la Sala tiene en cuenta lo siguiente:

En desarrollo de la facultad dada por el Decreto 1421 de 1993 al Alcalde Mayor del Distrito Capital, se expidió el Decreto 215 del 31 de marzo de 1997 para reglamentar el Acuerdo 6 de 1990.

El citado decreto en su artículo 4º define lo que se entiende por tratamiento de conservación arquitectónico, así: “Noción y elementos. El tratamiento de conservación arquitectónica está orientado a preservar la arquitectura como elemento primordial de la memoria colectiva de los pueblos, como patrimonio cultural de los pueblos, como patrimonio cultural inmueble y memoria urbana, y como representación de la comunidad como grupo social. Busca la protección y conservación de los inmuebles que por sus valores arquitectónicos, urbanísticos, históricos, estéticos, culturales, ambientales, paisajísticos, etc., merecen ser preservados”.

Dicho decreto previó en su artículo 25:

“Intervención en inmuebles de conservación arquitectónica. Para la intervención de inmuebles de conservación arquitectónica se deben tener en cuenta los siguientes aspectos:

• No se permite la demolición del inmueble a excepción de las obras de liberación aprobadas por la junta de protección del patrimonio urbano.

Se deben mantener los elementos originales de fachada con sus materiales originales (negrilla fuera de texto).

• Se deben mantener los elementos y materiales originales de las cubiertas.

• Las obras a realizar serán las tendientes a la conservación y al mejoramiento de las condiciones de habitabilidad y uso de la edificación, manteniendo su configuración estructural, su envolvente exterior y sus elementos significativos.

• Se permite la modificación de los espacios interiores del inmueble, siempre y cuando se mantenga la circulación, la disposición de sus accesos y las áreas libres originales.

• Se deben respetar los aislamientos originales, así como los empates y la proporción de llenos y vacíos en la fachada.

• Las nuevas edificaciones y adiciones en predios de conservación arquitectónica no podrán alterar las características tipológicas; y morfológicas del inmueble.

• No se permiten sobreelevaciones a los volúmenes originales”.

“PAR.—La reconstrucción del inmueble tiene un carácter excepcional y debe hacerse con bases documentales verídicas, previo concepto favorable de la junta de protección del patrimonio urbano”.

El artículo 27, ibídem, prevé:

“Solicitud. Para realizar cualquier intervención en inmuebles de conservación arquitectónica, se requiere licencia de construcción expedida por la autoridad competente. Previamente a la solicitud se deberá presentar el anteproyecto arquitectónico a la junta de protección del patrimonio urbano para obtener su concepto favorable.

PAR.—Para la realización de obras de mantenimiento o reparaciones locativas que de no llevarse a cabo puedan causar amenaza de ruina, la junta de protección del patrimonio urbano emitirá concepto sin importar la actividad de hecho que se desarrolle en el inmueble, ya que estas obras van dirigidas a la preservación del mismo. Ni el concepto de la junta de protección del patrimonio la licencia incluirán la aprobación del uso”.

Por su parte, el artículo 15, ibídem, señala como elemento de fachada, entre otros, a la ventanería, y prevé que es obligación mantener dichos elementos originales en los inmuebles de conservación arquitectónica.

Conforme consta a folio 14, en la diligencia constatación practicada por la Alcaldía Local de Chapinero al inmueble del actor el 15 de enero de 1999, se dejó constancia de que hubo “cambio de ventanería”, en el segundo piso.

De acuerdo con el texto de las normas que ha quedado reseñado, la Sala colige lo siguiente:

1. La ventanería, cuyo cambio en este caso pudo obedecer a una obra tendiente a conservar el buen estado del inmueble, porque según lo afirmó el actor en la diligencia de descargos hubo inundaciones que lo ameritaban, constituye un elemento de fachada y su cambio encaja dentro de las obras de intervención en un inmueble de conservación arquitectónica, a que alude el artículo 25 del Decreto 215 de 1997.

2. De aceptarse que dicho cambio encuadra como obra de mantenimiento o reparación locativa que de no llevarse a cabo puede causar amenaza de ruina, de todas maneras debe solicitarse a la junta de protección del patrimonio urbano que dé su concepto, aunque sea posterior o concomitantemente con la realización de la obra, pues así se desprende del claro texto del parágrafo del artículo 27 del Decreto 215 de 1997, que establece que dicha junta emitirá concepto sin importar la actividad de hecho que se desarrolle en el inmueble, y la actividad de hecho no es otra que la emprendida sin el concepto, porque de no llevarse a cabo la reparación podría causarse amenaza de ruina; empero siempre se requiere tal concepto, pues es la única manera de garantizar que la obra mantenga los elementos originales de fachada con sus materiales prístinos, que es uno de los aspectos que se pretenden proteger cuando se declara un inmueble de conservación arquitectónica.

Ahora, el artículo 27, ibídem, claramente establece que “cualquier intervención” requiere licencia. No está excluyendo a las obras de mantenimiento o reparaciones locativas. Y es más, cuando a estas se refiere, el parágrafo alude a que “el concepto de la junta de protección del patrimonio ni la licencia incluirán la aprobación del uso.

De otra parte el artículo 4º del Decreto 1052 de 1998 consagra como modalidades de la licencia de construcción, las autorizaciones para ampliar, adecuar, modificar, cerrar y demoler.

De tal manera que en este caso la reparación locativa efectuada por el actor requería el concepto y la licencia, pues la sustitución de la ventanería, que está relacionada con la fachada, es una modificación que se le hace a la construcción; que si mantiene los elementos y materiales originales, muy seguramente las autoridades darán su aprobación con el concepto y la licencia posterior; y si no se cumple con dicha obligación, ordenarán su demolición.

Tan cierto es que el cambio de ventanería en un inmueble de conservación arquitectónica sí requiere licencia, que el parágrafo 1º del artículo 10 del Decreto 1052 de 1998 prevé: “Cuando el objeto de licencia sea una autorización de remodelación o restauración de fachadas”... el solicitante deberá acompañar... concepto favorable de la remodelación...”.

Cabe resaltar que igual regulación traía el artículo 10 del Decreto 2111 de 1997, a que se refiere el recurrente.

Así pues, estima Sala que las pretensiones de la demanda no tienen vocación de prosperidad, razón por la que habrá de confirmar la sentencia apelada.

En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Primera, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

FALLA:

CONFÍRMASE la sentencia apelada.

Ejecutoriada esta providencia, devuélvase el expediente al tribunal de origen.

Notifíquese y cúmplase.

Se deja constancia de que la anterior sentencia fue leída, discutida y aprobada por la Sala en la sesión del día 20 de octubre de 2005.

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