Sentencia 2002-00754 de mayo 7 de 2015

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN PRIMERA

Ref.: Expediente 050012331000200200754 01

Consejero Ponente:

Dr. Marco Antonio Velilla Moreno

Recurso de apelación contra la sentencia de 24 de noviembre de 2011, proferida por el Tribunal Administrativo de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.

Actor: Luis Fernando Gutiérrez Vásquez

Bogotá, D.C., siete de mayo de dos mil quince.

EXTRACTOS: «V. Consideraciones de la Sala

1. Según la potestad que tiene el ad quem para resolver la alzada, de conformidad con el artículo 328 del Código General del Proceso(2), la Sala se limitará a conocer de los puntos o cuestiones a los cuales se contrae el recurso de apelación, pues los mismos, en el caso del apelante único, definen el marco de la decisión que ha de adoptarse en esta instancia.

2. La apelación cuestiona el fallo impugnado en torno, fundamentalmente, a que este estimó que la mercancía adoleció de los elementos esenciales a la descripción, y por tanto, procedía el decomiso, sin considerar aspectos tan importantes como el que aquella había sido sometida a una diligencia de inspección previa al levante en la Administración de Buenaventura, y que en adición, la misma fue luego objeto de declaración de legalización, también con obtención de levante, ante la Administración Aduanera de Medellín; no obstante haber sido este cancelado de manera incomprensible.

Lo anterior, en términos del apelante, permite señalar que la mercancía sí se encontraba debidamente identificada e individualizada, y cuestiona la disparidad de criterios existente entre las dos administraciones aduaneras mencionadas.

3. La Sala ha de abordar el estudio de la alzada, comenzando necesariamente por establecer si la mercancía encontró suficiente respaldo descriptivo en la declaración de importación inicial, como presupuesto para determinar la configuración de la causal de decomiso prevista en el numeral 1.6 del artículo 502 del estatuto aduanero; para luego, y una vez verificado lo anterior, esclarecer si la concesión del levante, previa inspección de la mercancía, y luego con ocasión de la posterior declaración de legalización, constituyen planteamientos que permitan admitir que la mercancía se halló debidamente descrita. Ello sin desconocer, en todo caso, que el levante otorgado en la Administración de Medellín fue luego cancelado(3).

4. Pues bien, la mercancía objeto de aprehensión y decomiso consiste en “Aparatos para corte y seccionamiento. Ref.: TRT 007 interruptores llamados brakers de 15, 20 y 30 AMPS”, tal como se describe en la declaración de importación inicial 0784202035349-3(4), la cual, según dicho documento, corresponde a la subpartida arancelaria 8536901010.

De acuerdo con lo señalado en la Resolución de Decomiso 1599 de 2001(5), la Administración consideró que la anterior mercancía no se encuentra amparada en una declaración de importación que garantice su legal ingreso al territorio nacional de conformidad con lo establecido en el numeral 1.6 del artículo 502 del estatuto aduanero(6), en razón de la omisión de la información referente a la marca y al modelo de los productos en la respectiva descripción. En efecto, la mercancía aprehendida y decomisada fue descrita por la DIAN como breakers eléctricos modelo HBH-P Marca Mitsubishi Electric Pole 20 A…” (resaltado fuera de texto).

Resulta clara, entonces, la ausencia de los datos descriptivos advertidos en la declaración de importación; por lo que es preciso determinar si con la sola mención del tipo de producto, su función y referencia basta para estimar la mercancía como debidamente individualizada, aun cuando respecto de la misma exista una marca y un modelo cuyo señalamiento fue excluido de la descripción.

En materia de descripción de mercancía es menester acudir, a lo dispuesto en la Resolución 362 de 1996, “por la cual se dictan normas en materia de descripción de mercancías en la declaración de importación…” al especificarse allí los elementos que han de hacer parte integrante de aquella, con miras a lograr su plena identificación y singularización. Así, el artículo primero de la mencionada Resolución señala:

“En el diligenciamiento de la casilla correspondiente a “Descripción de mercancías” en el formulario declaración de importación deberán identificarse las mercancías con los elementos que las caracterizan, indicando, cuando sea del caso según la mercancía de que se trate, marcas, números referencias, series o cualquier otra especificación que las tipifiquen y singularicen. No será suficiente la descripción que aparece en el arancel de aduanas para la subpartida correspondiente” (resaltado fuera de texto).

Obsérvese que el texto de la norma condiciona la inclusión de elementos como la marca u otras especificaciones al tipo de mercancía de que se trate. Ello permite inferir que si el respectivo producto contiene un modelo y una marca que lo distingue, se hace indispensable incluirlos en la descripción en caso tal que los demás elementos descriptivos no resulten lo suficientemente característicos, como para reconocer con claridad que la mercancía inspeccionada es con exactitud la misma que se describe en la declaración de importación, y no otra.

Al respecto, es del caso reiterar lo señalado por la jurisprudencia de esta Sección en el sentido que la evaluación referente a si una mercancía se ha de entender debidamente descrita o no, obedece a las particularidades de cada caso concreto y en función de su naturaleza. Así, en sentencia de 8 de julio de 2010, expediente 2003-01746-01, M.P. Dr. Rafael Ostau De Lafont Pianeta, se señaló lo siguiente en referencia a la norma anteriormente transcrita:

“…En consonancia con lo anterior, la Resolución 362 de 1996, cuya vigencia fue ratificada por el artículo 545 de la Resolución 4240 de 2 de junio de 2000, el Decreto 2685 de diciembre 28 de 1999” (sic), se ocupó de reglamentar la descripción de mercancías que el importador debe hacer en la declaración de importación. En ese contexto, el artículo 1º de dicha resolución, establece que “(…) Al detenernos en esta norma resulta incontestable la exigencia de describir las mercancías con todas aquellas características que las tipifiquen, individualicen o singularicen. En términos generales, la descripción de las mercancías debe realizarse mediante la indicación de aquellos elementos esenciales e indispensables que permiten su cabal individualización, tales como la marca, el modelo, el número de referencia, el número de serie y, en general, sus propiedades y características.

(…).

La Sala, ha sido enfática en reconocer, en todo caso, que los elementos esenciales de individualización varían de acuerdo con la naturaleza de la mercancía”, tal como se expresó en la sentencia de 18 de mayo de 2000, dictada dentro del expediente 4193, Actor: Compaq Computer de Colombia S.A., con ponencia del honorable consejero Gabriel Eduardo Mendoza Martelo…”.

(…).

En varias oportunidades esta corporación ha señalado, que “…no puede confundirse la omisión de la descripción de la mercancía con la deficiencia de la misma” y ha sido enfática en señalar que en la aplicación de este criterio deben tenerse en cuenta las especiales circunstancias que rodean cada caso en particular” (resaltado fuera de texto).

Para la Sala, es evidente que el producto en cuestión contaba con una marca y un modelo que lo singularizaba y distinguía de los demás artefactos de igual o similar naturaleza, por lo que al no incluir tales elementos es factible prever un posible amparo de varias de esas mercancías con la misma descripción, que es justo lo que se procura evitar al exigir determinados niveles de especificidad en la identificación de una mercadería.

Lo anterior, conlleva a admitir que no fue posible para la administración identificar con precisión, las mercancías que estaban siendo objeto de nacionalización, con la sola información referente al tipo de artefacto, su uso y referencia.

De este modo, es claro que la omisión descriptiva en cuestión, genera el que no sea posible estimar la mercancía como declarada, dado que con la generalizada descripción otorgada a los productos señalados en la declaración de importación, no es posible concluir que ellos sean los mismos que en efecto ingresaron al país. De ahí que se configure la causal de aprehensión y decomiso del artículo 502, numeral 1.6 del estatuto aduanero, endilgada por la administración.

5. No obstante lo anterior, es menester referirse a los levantes otorgados a la mercancía por parte de la DIAN de Buenaventura primero, y luego de Medellín, para establecer si estos dan lugar a que se entienda que la mercadería fue debidamente identificada, al corregirse la omisión descriptiva anotada mediante una declaración de legalización.

Pues bien, en lo que hace a la inspección física aduanera previa al levante, llevada a cabo en la Administración Aduanera de Buenaventura, es de anotar que la realización de dicha diligencia con su respectivo levante, no está llamada a conferir al interesado el derecho a que la mercancía no sea posteriormente objeto de control aduanero para verificar el cumplimiento de los requisitos legales de importación y permanencia de la misma en el país. Sobre este tema, es preciso acudir a lo que esta Sección ha recalcado en materia del ejercicio de las facultades de legalización posteriores al levante en sentencia de 14 de agosto de 2014, expediente 2006-02097-01, M.P. Guillermo Vargas Ayala:

“…es claro que el otorgamiento del levante de la mercancía no excluye el ejercicio de las facultades de fiscalización y control por parte de la autoridad aduanera, el cual puede incluso ser posterior a la respectiva operación de comercio exterior. En efecto, valga recordar que de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 469 del Decreto 2685 de 1999 la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales tiene competencia para adelantar las investigaciones y desarrollar los controles necesarios para asegurar el efectivo cumplimiento de las normas aduaneras, simultáneamente al desarrollo de las operaciones de comercio exterior, o mediante la fiscalización posterior que se podrá llevar a cabo para verificar el cumplimiento de las obligaciones aduaneras, o integralmente, para verificar también el cumplimiento de las obligaciones tributarias y cambiarias de competencia de la entidad. En desarrollo de tales facultades la DIAN puede entre otras cosas, conforme al artículo 470 ibídem, verificar la exactitud de las declaraciones, documentos soporte u otros informes, cuando lo considere necesario para establecer la ocurrencia de hechos que impliquen un menor monto de la obligación tributaria aduanera o la inobservancia de los procedimientos aduaneros”.

La Sala se ha pronunciado también en relación a la naturaleza del levante de la mercancía así:

“La Sala reitera la posición jurisprudencial sostenida por esta corporación, en el sentido de considerar que el acto de levante participa de la naturaleza de los actos condición, pues, si bien permite al importador, previo pago de los tributos y de constitución de garantías, disponer de la mercancía, no define la situación de la misma; por ello, nada impide su posterior revisión y la imposición de las sanciones a que hubiere lugar, en ejercicio de las atribuciones de fiscalización propias de la autoridad aduanera” (resaltado fuera de texto).

Lo anotado anteriormente, otorga razones más que suficientes para reiterar que el levante de la mercancía en modo alguno supone que todos los aspectos de legalidad concernientes a la importación redunden en inescrutables posteriormente para la administración, pues según se advierte en la jurisprudencia en cita, aquel no implica una definición de la situación jurídica de la mercancía.

Por su parte, la declaración de legalización(7) presentada por el importador, tampoco cuenta con la virtualidad de subsanar la omisión encontrada en materia de descripción, pues al tenor del artículo 153 de la Resolución 4240 de 2000(8), aquella procede en los casos en que la DIAN “…pueda establecer, con fundamento en el análisis integral de la información consignada en la declaración de importación y en los documentos soporte de la misma, que la mercancía corresponde a la inicialmente declarada y los errores u omisiones no propician que la declaración de importación pueda amparar mercancías diferentes”. En este punto, conviene recalcar que el supuesto señalado en la norma no se configuró, dado que la superficialidad con que se describió la mercancía, no permitía aducir que la declaración de importación amparare los mismos productos inspeccionados; y de ahí, que la DIAN hubiere procedido a cancelar el levante concedido equívocamente, para luego definir la situación jurídica de dicha mercadería.

Ahora, la Sala no desconoce que la autoridad aduanera, en su rol controlador, debe evitar disparidades de criterio entre sus administraciones respecto de situaciones que bien pueden ser materia de definición desde un comienzo, como es el considerar una mercancía como declarada o no, más aún si la misma ha sido objeto de inspección física previa al levante. Sin embargo, la discrepancia en que incurrieron las dependencias de Buenaventura y Medellín, tan solo permite entrever una desatinada actuación por parte de la primera de ellas(9), que no afecta la legalidad de los actos acusados, por las razones anotadas.

En este orden de ideas, la Sala procederá a confirmar la sentencia recurrida en apelación, como en efecto, se dispondrá en la parte resolutiva de esta Providencia.

En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

FALLA:

1. CONFÍRMASE la sentencia recurrida en apelación.

2. RECONÓCESE personería jurídica al doctor Luis Alfonso Jaimes Plata, identificado con cédula de ciudadanía 91.241.576, y tarjeta profesional 63624 del Consejo Superior de la Judicatura, como apoderado de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales, DIAN.

Ejecutoriada esta providencia, devuélvase el expediente al tribunal de origen.

Notifíquese y cúmplase.»

(2) Equivalente al 357 del Código de Procedimiento Civil.

(3) Mediante Auto 8311068-247 de 03-04-2001 que reposa a folios 32 y 33, cuaderno principal del expediente.

(4) Folio 10, cuaderno principal del expediente.

(5) Folios 46 y siguientes.

(6) La versión vigente de la norma para la época disponía:

“ART. 502.—Causales de aprehensión y decomiso de mercancías.

“Dará lugar a la aprehensión y decomiso de mercancías la ocurrencia de cualquiera de los siguientes eventos:

(…).

1.6. Cuando la mercancía no se encuentre amparada en una declaración de importación, o no corresponda con la descripción declarada, o se encuentre una cantidad superior a la señalada en la declaración de importación, o se haya incurrido en errores u omisiones en su descripción, salvo que se configuren los eventos previstos en los numerales 4º y 7º del artículo 128 y en los parágrafos primero y segundo del artículo 231 del presente decreto, en cuyo caso no habrá lugar a la aprehensión”.

(7) Folio 28, cuaderno principal del expediente.

(8) La versión vigente para la época era el texto anterior a la Resolución 7002 de 2001.

(9) Al otorgar el levante cuando la descripción de la mercancía ostentaba omisiones que no permitían su plena identificación.