Sentencia 2003-00288 de septiembre 27 de 2013

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN TERCERA

SUBSECCIÓN B

Consejera Ponente:

Dra. Stella Conto Díaz del Castillo

Rad.: 200300288 01 (32778)

Actor: Inés Sánchez de Vergara y otros

Demandado: Nación-Ministerio de Defensa Nacional-Policía Nacional.

Naturaleza: Reparación directa

Bogotá D.C., veintisiete de septiembre de dos mil trece.

EXTRACTOS: «3. Consideraciones de la Sala

1. Competencia.

La Sala es competente para conocer del recurso de apelación interpuesto por la parte actora, dado que la cuantía del asunto alcanza la exigida en vigencia del Decreto-Ley 597 de 1988, para que esta corporación conozca en segunda instancia(1).

2. Problema jurídico.

Corresponde a la Sala resolver si la Nación-Ministerio de Defensa-Policía Nacional es responsable de la muerte del patrullero de policía Mauricio Vergara Sánchez, ocurrida el 3 de noviembre de 2001 en el municipio de Paujil (Caquetá), cuando la patrulla que integraba el uniformado fue sorpresivamente atacada por miembros del grupo insurgente de las FARC.

3. Hechos probados.

De conformidad con el material probatorio que obra en el expediente, se pueden dar por ciertos los siguientes hechos:

3.1. El daño.

Previamente a relacionar la prueba testimonial, la Sala destaca que las declaraciones extraprocesales arrimadas al proceso por la demandante no serán valoradas como tales, porque no fueron ratificadas, sin perjuicio de que su contenido, en cuanto documentos privados emanados de terceros será considerado con el alcance que corresponde, como quiera que no fueron tachados de falsos.

3.1.1. Consta que los señores Álvaro Vergara Barragán e Inés Sánchez Ramírez contrajeron matrimonio el 26 de enero de 1974 —registro civil de matrimonio visible a folio 7 del cuaderno principal— y de dicha unión nacieron Herlichs Adolfo el 30 de junio de 1974 y Mauricio Vergara Sánchez el 21 de julio de 1979 de conformidad con los registros civiles de nacimiento visibles a folios 5 y 6 del cuaderno principal.

3.1.2. El señor Mauricio Vergara Sánchez falleció el 3 de noviembre de 2001 en el municipio Paujil (Caquetá) —registro civil visible a folio 8 del cuaderno principal— y conforme al acta de levantamiento del cadáver Nº 287 elaborada por el fiscal de turno —folio 9 del cuaderno principal— se encontró heridas en cráneo, región frontal con pérdida de ojo derecho, región nasal y región occipital. Al igual que en región lumbar izquierda, muslo derecho y laceración en rodilla derecha (ilegible).

3.3.3. Documento declarativo otorgado en la Notaría Sexta del Círculo de Ibagué, proveniente de la señora Luz Mirýam Ospina Preciado —folio 14 del cuaderno principal—, quien da cuenta de la dependencia económica de los señores Álvaro Vergara Barragán e INÉS SÁNCHEZ RAMÍREZ respecto de su hijo Mauricio Vergara Sánchez y del perjuicio moral en razón de su fallecimiento. En términos similares obran las versiones de los señores Hernando Bastidas; Javier Sánchez Calderón; María Antonia Espejo; María Clarivel Santofimio Calderón y Jaime Londoño Moreno contenidas en documentos declarativos arrimados al proceso por la demandante -folios 15 a 19 del cuaderno principal—.

3.3.4. Mediante Resolución 641 de 24 de febrero de 1998, el Director General de la Policía Nacional nombró y escalafonó en el grado de patrullero al señor Mauricio Vergara Sánchez —folio 48 del cuaderno principal—.

3.2. La imputación.

Las pruebas documentales aportadas por las partes en las oportunidades procesales respectivas serán valoradas por cumplir los requisitos legales, al igual que la prueba testimonial recibida en el marco de las diligencias preliminares tramitadas por la Policía Nacional, en tanto fueron practicados con audiencia y participación de la entidad demandada e incorporadas al proceso por la misma entidad.

3.2.1. Obra diligencia de versión libre rendida ante la Policía Nacional por el Comandante de Guardia de la Estación de Policía de Paujil Víctor Manuel Ramírez Sánchez, el día de los hechos —folio 51 del cuaderno principal—. Sostuvo:

Preguntado: Manifieste al despacho qué actividades se encontraba cumpliendo usted para el día 03112001, especialmente en horas de la tarde? Contestó: Me encontraba disponible ya que había efectuado segundo turno de guardia como Comandante de Guardia de la estación de Policía El Paujil. Preguntado: Manifieste al Despacho todo lo que le conste con relación a los hechos presentados el día 03112001, cuando nueve (9) miembros de la estación de policía el Paujil, fueron emboscados por subversivos pertenecientes al frente 15 de las FARC-EP, cuando se encontraban realizando un puesto de control sobre la vía que conduce del mencionado municipio con Cartagena del Chairá: Contestó: Para ese día recuerdo que siendo aproximadamente las 15:00 horas, por orden del señor Comandante de estación, para esa época el señor TE Camargo Castellanos José Luis, formó al personal para salir a realizar un puesto de control de acuerdo a las órdenes emanadas por mandos superiores, según criterio del señor oficial, procedimos a salir con las medidas de seguridad hacía la vía que conduce de Paujil a Cartagena del Chairá, a la altura del cementerio de la localidad. Una vez en ese sitio, se instaló el servicio, nombró la seguridad del puesto de control y quienes requisarían personas y vehículos, aproximadamente a las 15:50 horas, uno de los centinelas del puesto de control, señor PT Espinal Hurtado Wilmer dio aviso de la presencia en los alrededores del puesto de control. En ese preciso instante el grupo subversivo arremetió con ráfagas de fusil y granadas, nosotros repelimos el ataque hasta cuando nos coparon, dando como resultado la muerte de tres compañeros el señor TE Camargo Castellanos, el PT Vergara Sánchez Mauricio y el DG Benavides y heridos los señores S.S. Valencia Reyes Germán, PT López Guerrero, PT Jesús Arnulfo Domínguez y el suscrito. También se perdió un material de guerra e intendencia. Preguntado: Manifieste al despacho, por que motivos, razones o circunstancias, el señor TE. Camargo Castellanos José, decidió llevar a cabo un puesto de control sobre la vía que del municipio de Paujil conduce a Cartagena del Chaira y no sobre la vía que conduce a Florencia? Contestó: Considero que el como Comandante de Estación tenía su propio criterio y decisión para establecer el sitio para ubicar el puesto de control ya que en ningún momento tuve conocimiento de la prohibición por parte de comandos superiores de instalar puesto de control sobre la vía a Cartagena del Chaira. Además, antes de salir al servicio, él, nos instruyó verbalmente que el puesto de control se haría por que así lo ordenaban los señores Comandantes del Departamento…. Preguntado: Manifieste al despacho, que coordinaciones llevaron a cabo los policiales que se encontraban en la Estación, con el fin de auxiliar a los compañeros que estaban siendo atacados. Contestó. Exactamente no sé, lo que si me consta es que al sitio donde estábamos siendo atacados, llegó un personal de la Estación a apoyarnos, ya que la cantidad de subversivos era considerable y estábamos siendo superados y de no ser por ese apoyo, hubiéramos sido asesinados? Preguntado: Manifieste al Despacho, que conocimiento tiene usted sobre la pérdida del armamento de dotación de los uniformados que se encontraban emboscados Contestó: Supe de la perdida de tres fusiles Galil Cal. 7.62 mm y un Fusil galil Cal. 5.56 mm además de proveedores, munición y granadas.

3.2.2. Obra diligencia de testimonios rendida ante la Policía Nacional por el patrullero Ernesto Fabián Guerra —folio 119 del cuaderno principal—. Manifestó:

“Yo me encontraba descansando porque estaba franco, cuando a eso de las 16:00 horas aproximadamente se escucharon ráfagas de fusil y detonaciones por el lado del cementerio reaccionando inmediatamente y enterándonos de que habían emboscado a la patrulla, que se encontraba realizando puesto de control a la altura del cementerio, en ese momento salimos el SI. Aguirre, PT Beltrán Cachaya, PT Gómez Pastrana y el suscrito a apoyar la patrulla que se encontraba en ese sitio, alcanzando a llegar hasta donde estaba la patrulla que estaba emboscada a la altura del cementerio donde tuvimos contacto con la guerrilla y en ese lugar estuvimos como una hora enfrentándonos con la guerrilla, cuando nos dimos cuenta era que también nos estaban emboscando y que tenían ubicado el lugar desde donde estábamos repeliendo el ataque, tuvimos que retroceder y ya percatados de que el teniente Camargo había muerto, porque ya los teníamos encima y regresamos a la estación, donde una cuadra antes de ésta empezamos a ser objeto de disparos, repeliendo este ataque también y por suerte alcanzando a llegar a las garitas de la Estación y lo que llegamos a las garitas empezamos a ser objeto de disparos de todas las direcciones (…) Preguntado: Díganos que material de guerra tenía usted asignado, que material gasto y que entregó y a quién. Contestó: Tenía asignado un fusil Galil, 7.62, 500 cartuchos, granadas de mano IM/26, 40 granadas 40mm, gasté 90 cartuchos, una granada de mano y once granadas de 40mm, el material restante se lo entregué al SS Valencia, como Sub-Comandante de la Estación, mi armamento no sufrió ningún tipo de novedad”.

3.2.3. Documento declarativo otorgado en la Notaría Cincuenta y Tres de Bogotá, por el mismo patrullero Ernesto Fabián Guerra Betancourt —folio 12 del cuaderno principal—, integrante de la patrulla que instaló el retén policial el día de los hechos, quien depone sobre las circunstancias particulares del combate:

“Que el día 3 de noviembre del año 2011, siendo las catorce horas aproximadamente el señor comandante de la Estación de Policía Paugil Caquetá me dijo que les avisara al personal que se encontraba disponible que formaran; efectivamente yo les avisé a los compañeros quienes después de recibir las instrucciones pertinentes por parte del señor TE. Camargo extinto comandante de la estación, relacionados con las medidas de seguridad, salieron a instalar un puesto de control en la vía del municipio de Paugil que conduce a Cartagena del Chairá, dicha orden obedecía a que por parte del comando del departamento y su comando operativo, se impartían órdenes de presencia en el perímetro urbano del municipio de Paugil-Caquetá a través de la realización de patrullajes y puestos de control; no estoy seguro pero creo que fue ese mismo día en horas de la mañana que llegó la orden a través de un poligrama, razón por la cual el comandante de estación de policía de Paugil ordenó la instalación de puestos de control, llevándose a cabo dos; uno en la hora de la mañana que se instaló a la vía de Doncello en la que se obtuvo la inmovilización de dos motocicletas y otro en las horas de la tarde en la vía de Cartagena del Chairá en la que se obtuvo resultados nefastos, pues la patrulla fue emboscada resultando tres de nuestros compañeros muertos y cuatro más heridos; es de aclarar que durante la emboscada a la patrulla la cual se encontraba realizando un puesto de control, fue igualmente hostigada la estación a fin de evitar que quienes nos encontrábamos allí acudiéramos a prestar ayuda a nuestros compañeros.

3.2.4. Según informe-novedad del 4 de noviembre del 2001, el sub-comandante de la Estación de Paujíl puso en conocimiento del Comandante de Policía del Caquetá, los hechos ocurridos el 3 de noviembre anterior en los cuales la patrulla que montó el puesto de control, en la vía que conduce al municipio del Cartagena del Chairá, fue emboscada por aproximadamente cien hombres pertenecientes al Frente Quince de las FARC-EP y con ocasión de la misma perdieron la vida el TE José Luis Camargo Castellanos; el PT Mauricio Vergara Sánchez y el DG Luis Carlos Benavides Martínez —folio 118 del cuaderno principal—.

3.2.5. Se conocen los folios correspondientes al libro de minuta de guardia, en el que constan las anotaciones efectuadas el 3 de noviembre de 2001. Se destaca la orden de instalación del puesto de control, la toma y el ataque guerrillero —folio 91 del cuaderno principal—.

3.2.6. Consta el informativo por muerte 38 de 26 de diciembre de 2001, elaborado por el Comando del Departamento de Policía del Caquetá —folio 7 del cuaderno n.ª 2 de pruebas Así:

Identificación

Grado: Teniente. Apellidos y nombres: Carmargo Castellanos José Luis. Documento de identidad 80.428.689. Lugar expedición Facatativá (Cundinamarca). Edad: 33 Años 10 meses 22 días. Tiempo de servicio institución 6 años, 4 meses, 00 días.

Grado: Patrullero. Apellidos y nombres: Vergara Sánchez Mauricio. Documento de identidad 93.412.923. Lugar expedición Ibagué (Tolima), Edad: 21 años 03 meses 13 días. Tiempo de servicio institución 3 años, 8 meses, 13 días

Grado: Dragoneante. Apellidos y nombres: Benavides Martínez Luis Carlos. Documento de identidad 93.288.820. Lugar expedición Líbano (Tolima), edad: 38 años 01 meses 15 días. Tiempo de servicio institución 17 años, 6 meses, 02 días

Hechos

Conocidos mediante oficio sin número de fecha 04-11-2001, suscrito por el señor SS Valencia Reyes Germán, Subcomandante de la Estación de Policía del Paujil, donde informa la novedad presentada el 03-11-2001 a eso de las 15:50 horas, cuando subversivos integrantes del frente XV de las autodenominadas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia FARC-EP, emboscaron la patrulla policial conformada 126 (sic) quienes estaban al mando del señor TE Camargo Castellanos José Luis en un puesto de control cerca al cementerio vía municipio de Cartagena del Chaira, siendo por parte de ese grupo insurgente atacados con diferentes armas de largo alcance, además de utilizar explosivos, falleciendo en estos hechos los señores TE Carmargo Castellanos José Luis, PT Vergara Sánchez Mauricio y DG Benavides Martínez Luis Carlos, siendo igualmente herido otro personal y hurtado material de guerra.

Calificación:

(...)

Declarar: Que la muerte del señor PT Vergara Sánchez Mauricio, titular de la cédula de ciudadanía 93.412.923 de Ibagué (Tolima, ocurrió simplemente en actividad, toda vez que de acuerdo al material probatorio se pudo establecer que la muerte del policial ocurrió por causa de las heridas producidas con arma de fuego ocasionadas por integrantes del frente XV de las autodenominadas Fuerzas Armadas Revolucionarias del Colombia FARC-EP, los cuales atacaron al personal que se encontraba llevando a cabo un puesto de control sobre la vía que del municipio de El Paujil conduce al municipio del Cartagena del Chairá, (…)”.

3.2.7. Mediante providencia de 19 de mayo de 2004, el Comando del Departamento de Policía del Caquetá confirmó la decisión que exonera de responsabilidad administrativa a los señores Ernesto Fabián Guerra, Fabián Marino López Guerrero y Wilmer Andrés Espinal Hurtado, por el hurto de armas pertenecientes a la estación de policía de El Paujil durante la incursión guerrillera de la que trata el presente asunto —folio 3 del cuaderno 3 de pruebas—.

3.2.8. Mediante Oficio 432 de 24 de febrero del 2005, el Comandante de Policía de Carreteras de Caquetá informó que para la época en que sucedieron los hechos el patrullero Mauricio Vergara Sánchez tenía asignado para su defensa permanente “Un fusil Galil 7.62 Nº 181975034, 05 proveedores con 300 cartuchos de munición, 4 granadas IM-26, 1 radio de comunicación de mts 2000 Motorola —folio 6 del cuaderno 2—.

3.2.9. Consta que el 6 de mayo de 1998, la Junta Médico Laboral de Policía dictaminó una incapacidad laboral para el teniente José Luis Camargo Castellanos del 34,95% y una limitación funcional de su pierna izquierda del 20%. Con todo concluye “APTO” para el servicio —folio 22 del cuaderno principal—.

3.2. La imputabilidad.

4. El juicio de responsabilidad.

Para que surja la obligación de reparar se requiere la presencia de los elementos que configuran la responsabilidad de la administración, esto es un daño que la víctima no esté obligada a soportar imputable a la entidad pública y una relación de causalidad, entre uno y otro elemento. En el presente caso, valorados las distintas pruebas incorporadas al proceso se encuentra que el hecho dañoso no es imputable a la entidad demandada.

El daño consistente en el fallecimiento de la víctima ocurrió el 3 de noviembre de 2001, conforme da cuenta el registro civil de defunción y el acta de levantamiento de cadáver, expedida por la Fiscalía de turno de Florencia Caquetá, a cuyo tenor el señor Mauricio Vergara Sánchez falleció como consecuencia de múltiples heridas recibidas a la altura del cráneo, región frontal con pérdida de ojo derecho, región nasal y región occipital y región lumbar izquierda y muslo derecho.

Aunque se encuentra probado el daño, el mismo no resulta imputable a la demandada, pues, si bien el fallecimiento ocurrió durante la prestación del servicio, se trató de la materialización del riesgo asumido por la víctima, en condiciones de normalidad, de modo que las imputaciones consistentes en i) que no se incrementó el pie de fuerza a pesar de que el lugar en que ocurrieron los hechos estaba ubicado a escasos kilómetros de la zona de distensión; ii) las actividades de inteligencia detectaron la presencia de subversivos en la zona y a pesar de ello, la entidad conocedora del riesgo, no tomó cartas en el asunto; iii) el armamento asignado se encontraba en malas condiciones y solamente se encontraban disponibles quince policiales, sin perjuicio de que varios de ellos estaban incapacitados y iv) los policiales fueron abandonados a su suerte; todas ellas dirigidas a demostrar que la víctima fue expuesta a un riesgo mayor, no cuentan con respaldo probatorio.

Lo anterior si se considera que i) no se probó que el puesto de control ubicado en el perímetro urbano del municipio de Paujil se encontraba ubicado a escasos kilómetros del límite de la zona de distensión, ni si quiera se hizo mención específica de la distancia y aunque en el lugar donde ocurrieron los hechos existía perturbación de orden público, de ello no se sigue que la demandada deba responder por los perjuicios causados, ii) no hay indicios sobre las actividades de inteligencia desplegadas con anterioridad a la ocurrencia de los hechos, por lo que no es dable afirmar que la demandada conocía que pesaba sobre la población o los miembros de la fuerza pública una amenaza por parte del grupo insurgente, que exigiera el incremento del pie de fuerza; iii) la estación contaba con diecisiete uniformados. Nueve de ellos intervinieron en el operativo dispuesto para las actividades de control, mediante la instalación de una patrulla, sin pasar por alto que cuando ocurrieron los hechos los demás uniformados acudieron en apoyó del grupo que era blanco del ataque, tanto que fueron interceptados por los guerrilleros, quienes los superaban en número y armamento, según dan cuenta las declaraciones del Comandante de Guardia de la Estación de Policía de Paujil Víctor Manuel Ramírez y el patrullero Ernesto Fabián Guerra; iv) el armamento suministrado a todos los miembros de patrulla se encontraba en óptimas condiciones de funcionamiento y fue el utilizado durante el enfrentamiento, según da cuenta la prueba testimonial y documental y v) nada indica que los uniformados hubieran sido abandonados a su suerte, como lo asegura la parte actora, en tanto la fuerza pública asignada, en condiciones de normalidad, estaba preparada para ejercer con suficiencia sus funciones, sin pasar por alto que, en las horas de la mañana, se había instalado otro retén de control en la vía a Doncello desde la población de Paujil, sin ningún contratiempo, conforme lo dejó saber el patrullero Ernesto Fabian Guerra.

En consecuencia, la víctima como miembro de la Policía Nacional, adscrito a la estación del municipio de Paujil-Caquetá, institución a la que ingresó voluntariamente, vinculado mediante Resolución 641 de 24 de febrero de 1998, falleció en actos propios del servicio, sin haber sido expuesto a un riesgo superior al propio del servicio, pues en la medida en que una persona ingresa libremente a la fuerza pública, se vincula de manera directa al ejercicio de actividades de protección que implican riesgo, de donde se colige la aceptación de su realización como una probabilidad propia de las labores que le corresponde ejecutar y en tales casos el daño se cubre con la indemnización a fort fait a que acceden por virtud de su vinculación y prestacional laboral.

En efecto la Sala sobre el particular ha sostenido(2):

“En casos como el presente, esta Sala ha sostenido que el integrante de la Fuerza Pública que pierde su vida en un enfrentamiento con delincuentes, soporta el riesgo que voluntariamente asumió, de donde se sigue que sus parientes y allegados no pueden aducir que fueron conminados a afrontar un daño que no les correspondía.

Para el efecto, el ordenamiento se ha encargado de establecer un régimen prestacional de naturaleza especial, mediante el cual se reconoce el riesgo connatural a las actividades que deben desarrollar los agentes del orden, cuando quiera que resulten lesionados o muertos en razón y con ocasión del cumplimiento de sus funciones. Siendo así, se puede afirmar que a los miembros de tales instituciones los ampara un régimen prestacional especial, distinto al que pertenecen los demás servidores públicos, en consideración —justamente— al riesgo que implica el ejercicio de las funciones de seguridad a su cargo.

Por ello, la jurisprudencia de la Sala ha considerado también, en principio, que en la medida en que una persona ingresa libremente a una de estas instituciones, se vincula de manera directa al ejercicio de actividades que entrañan riesgo para su vida e integridad personal, aceptando su realización como una probabilidad propia de las labores que le corresponde ejecutar.

En este orden de ideas, sólo habrá lugar a la reparación cuando el daño fuera ocasionado por falla del servicio o porque el efectivo fue sometido a un riesgo excepcional, diferente o mayor al que deban afrontar sus demás compañeros. Al respecto, ha dicho la jurisprudencia(3):

Por este motivo la ley ha consagrado un régimen de indemnización predeterminada o a forfait, como lo denominan los franceses, para los casos de muerte o lesiones en servicio activo simplemente, en actos comunes de servicio o en actos especiales, extraordinarios o eminentes de servicio de que tratan los decretos 2338 de 1971 y 94 de 1989 y que responden a la idea de riesgo o accidente de trabajo, sin consideración a la culpa o falla del servicio (responsabilidad patrimonial objetiva).

Aquí se parte de la exigencia de una obligación de seguridad del empleado, lo que conduce a considerar una lesión o la muerte del trabajador como el incumplimiento o la violación de esa obligación.

Por el contrario, cuando se logra probar la culpa del patrono o la falla del servicio el trabajador tiene derecho a la indemnización plena u ordinaria (L. 6/45, art. 12 lit. b, inc. final).

(...) tal como lo ha repetido la jurisprudencia, los miembros de los cuerpos armados del Estado aunque están sometidos a grandes riesgos, dichos riesgos son los propios del servicio. Así se ven enfrentados a la delincuencia, a la subversión armada, a los paros cívicos, etc. Por esta razón y para cubrir hasta donde sea posible esa situación riesgosa que viven, la ley ha creado una legislación protectora especial. De allí que cuando por actos del servicio y dentro de los riesgos propios de su prestación sufren daños en su vida o integridad personal o moral, deberán ser restablecidos prestacionalmente.

Esto es la indemnización a forfait. Pero cuando sufren daños porque estuvieron sometidos a riesgos no propios de su actividad militar o policial o por fuera del servicio mismo, podrán pretender una indemnización plena dentro del régimen general de responsabilidad.

En todo caso, tales daños, como se producen con ocasión de la relación laboral que los vincula con el Estado, se cubren con la indemnización a fort fait a que acceden por virtud de su vinculación, es decir el funcionario y sus beneficiarios tendrán derecho a las prestaciones e indemnizaciones previamente establecidas para cubrir el riesgo inherente a su profesión.

En este panorama se mantendrá la decisión del tribunal en tanto no se estructuran los elementos que comprometen la responsabilidad de la administración.

No se condenará en costas por no aparecer causadas.

En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Tercera, administrando justicia en nombre de la República de Colombia y por autoridad de la ley,

FALLA:

CONFÍRMASE la sentencia proferida el 7 de diciembre de 2005, por el Tribunal Administrativo del Caquetá, mediante la cual se negaron las súplicas de la demanda, por las razones expuesta en la parte motiva.

SIN COSTAS por no aparecer causadas.

DEVUÉLVASEel expediente al tribunal de origen, una vez ejecutoriada la presente sentencia.

Cópiese, notifíquese y cúmplase».

(1) La cuantía exigida para que la acción de reparación directa tuviera vocación de doble instancia era de $ 36.950.000 y el monto de la pretensión mayor, el 22 de octubre de 2003, cuando se presentó la demanda, superaba la suma de $ 286.000.000.

(2) Sentencia de 25 de agosto de 2011. Proceso 20671, C.P. Stella Conto Díaz del Castillo. Sección Tercera. Subsección B. Consejo de Estado.

(3) Sentencias de 15 de febrero de 1996, expediente 10.033; de 20 de febrero de 1997, expediente 11756; de 3 de mayo de 2007, M.P. Ramiro Saavedra Becerra, expediente 16200; de 23 de marzo de 2011, M.P. Ruth Stella Correa Palacio, expediente 17363.